Archivo de autor

La brasa de todos los años

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 15:08

Carpetovetónico

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 15:03

Supremo

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 7:16

Qué será, será

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 7:15

Cipayos

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 7:13

En toda situación colonial hace falta colaboradores locales para que se imponga la potencia dominante. Pasó en la India, que si no hubiera sido por los soldados indios(cipayos), los ingleses no habría podido dominar un país tan grande y poblado. Pasa en Cádiz con el nefasto Fernando Colomo y su troupe : hay colaboradores que le ríen las gracias previo pago de su importe, aquellos a los que no les importa que sus vecinos queden en mal lugar siempre y cuando ellos cobren. Luego existe otro grupo, los pelotillas, los que por una fotito en un periódico, un momento en la televisión o un selfie  aplauden a quien ha perpetrado este atropello. Así vamos. Luego está Unicaja, a cuyo frente hay un supuesto intelectual llegado de fuera  que ofrece los medios de esta entidad, heredera de la Caja de Ahorros de Cádiz,para blanquear la operación.

Otra del Obispado

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 6:22

Santa María

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 6:01

 

 

865A5E45-D9C0-474B-9C33-24B5D2CD7593Foto de David Chinchilla, según manifiesta .

La erección no estuvo mal, satisfizo al personal

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 3:26

Mañana

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 1:15

Mal vamos

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 0:27

Ensuciar paredes

Fernando Santiago Muñoz | 4 de junio de 2019 a las 0:00

Fernando Colomo

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 15:00

No sé qué pinta la Fundación Unicaja organizando una cita con Fernando Colomo,a quien Dios confunda,  el infausto director de cine que ha perpetrado “Antes de la quema”. El director de la Fundación Unicaja en Cádiz, Javier Vela, firmante del  manifiesto de apoyo a Adelante Cádiz, por cierto.

Bala de plata

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 14:52

Esto es como la escena de “La vida de Brian” en la que preguntan qué han hecho los romanos, pero al revés. Si los romanos hicieron en judea acueductos, calzadas, teatros, termas y otras infraestructuras, la gestión de José María González se reduce, según el pintamonas oficial, a las fuentes y el carril bici. El propio alcalde cuando se le pregunta por su gestión habla de la reducción de la deuda (impuesta por la Ley de Estabilidad Presupuestaria a todos los ayuntamientos) y de la eliminación de barreras arquitectónicas. Lo de las viviendas que están haciendo “a pulmón” (signifique lo que signifique esta metáfora) suena a broma porque han entregado 7 que fueron proyectadas por el anterior equipo de gobierno.  Lo de la última bala de plata, otra metáfora que emplea el alcalde, a mí lo que me suena es a bajar el balón al pasto. Es decir, lo de “La vida de Brian” solo que en este caso no hay grandes infraestructuras que mostrar.

Lo del sábado

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 6:59

Rotación. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 6:55

Uno de los datos más sorprendentes de las pasadas elecciones en la ciudad de Cádiz es que 130 descerebrados han votado a Oriol Junqueras y a Carles Puigdemont. No sé qué pasará por la cabeza de gente que está dispuesta a votar a reos de graves delitos o a personas huidas de la justicia que viven como maharajás sin dar un palo al agua. Tiene que haber gente pa tó, desde luego. Se ha destacado por todo el mundo , como es normal, los 9.000 gaditanos que votaron al PSOE en las europeas pero no quisieron votar a Fran González en las municipales. Un dato escalofriante, una pérdida de la mitad de votos que supone una moción de censura en toda regla al que fuera candidato a la alcaldía por el PSOE y a toda su Comisión Ejecutiva Municipal. De la misma forma 12 mil personas votaron a José María González pero no quisieron votar la lista europea de Unidas Podemos, lo cual nos lleva a otras 3 mil que votaron en las europeas a Vox, Ciudadanos y otras candidaturas extravagantes aunque cambiaron su voto a la hora de decidir la alcaldía. No solo ese aluvión de votantes socialistas que han preferido a Kichi, también ha habido votantes de candidaturas de derechas que a última hora se han sumado a Adelante Cádiz, lo que convirtió al alcalde de Cádiz en el principal activo de su partido en toda España. No hablaremos del ridículo de Sebastián Terrada(superado por el PACMA), de las decenas de miles de gaditanos que han abandonado al PP en unos años(¿Ramoní tiene la culpa?), de que mil gaditanos votaron a Luis Garicano pero no a Domingo Villero (que no se pudo votar ni él). Vox va en caída libre: de los 6 mil votos de las generales a los 3 mil de las europeas y de ahí a los dos mil de Ana Peral en las municipales, con Tatín Sr. escondido en el Obispado. Salvo José María González, todos tienen que reflexionar sobre los motivos por los cuales no han conseguido sintonizar con los electores. Después de una oposición despiadada a Kichi donde se le ha dicho de todo, se han empleado los tribunales de justicia, se le ha arrebatado al Equipo de Gobierno la gestión de Onda Cádiz y la Fundación de la Mujer, después de todo esto, que Adelante Cádiz mejore los resultados de la suma de Por Cádiz Sí Se Puede y Ganar Cádiz es significativo. Ahora veremos en qué van a quedar las promesas electorales y si dentro de cuatro años José María González cambiará de destino a otro cargo público o se volverá a dar clase (ya no tiene destino en Almería, por cierto). Dijo que solo volverá al carnaval para sacar un romancero. Atentos.

Fernando Santiago

Afilaor

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 3:58

En Sevilla

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 3:53

Madrid y la alegría. Jorge Bezares en Público

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 2:51

El día después de las elecciones autonómicas, municipales y europeas reconocí estar abiertamente jodido por unos resultados electorales que daban la mayoría a las derechas en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento de la capital.

Manuela Carmena y Ángel Gabilondo, los dos candidatos de las izquierdas con más posibilidades, se quedaron en la orilla de un vuelco histórico.

Por el contrario, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida, ambos dos del PP, gobernarán casi sin querer ni esperarlo en estas dos plazas pese a ser segundos, a bastante distancia de Gabilondo y Carmena.

¿Se acuerdan cuando el PP se desgañitaba pidiendo que el candidato más votado fuera siempre el alcalde o el presidente? Pues nada, ahora defiende los mismos pactos y alianzas que hace pocos años adulteraban la democracia y la voluntad popular.

¿Y Ciudadanos? Nada, cartón del dos.

En fin, como decía, especialmente doloroso me resultó el triunfo de las derechas en el Ayuntamiento, donde Manuela Carmena ha gobernado los cuatro años con espíritu transformador, pero con mucho sentido común.

Cuando ha tenido que rechazar decisiones chirriantes de los suyos, lo ha hecho sin importarle mucho las consecuencias. La última vez fue prácticamente en plena campaña, cuando se desmarcó de una andanada de Unidas Podemos contra el PP en la Plaza Mayor. Así hay muchas.

Como paseante incansable de Madrid, sobre todo por el centro, no sólo destacaría actuaciones como la almendra central, la reforma en marcha de la Plaza de España, la reestructuración de la Gran Vía y una peatonalización creciente por doquier, sino también resaltaría la alegría que ha recorrido las calles y los parques de la capital de España durante estos cuatro años.

La alegría estaba en las políticas medioambientales y culturales, en el empeño por sacar coches de la ciudad, en la apuesta por poner Madrid a los pies de los gatos, pero sobre todo estaba en la cara de la gente.

Recuerdo que, en la época de Ana Botella, en el templo de Debod, en cuyo circuito de 700 metros he debido de hacer miles y miles de kilómetros en esa lucha sin cuartel contra la diabetes, la Policía Local echaba sin contemplaciones a los ciudadanos que celebraban en sus jardines los ‘cumples’ de los nanos con picnics, o a los numerosos titiriteros, frikis y artistas del alambre que se daban cita allí.

Había entonces una consigna policial: acabar con el dulce olor a ‘maría’ cacheando, identificando, multando y espantando a la muchachada que se citaba en el césped esperando pasar el bendito sarampión de la adolescencia y la juventud.

Poner orden olfativo en el templo de Debod era como intentar ponerle puertas al campo.

Ni que decir tiene que durante el mandato de Carmena, el templo de Debod ha sido territorio reconquistado, donde la policía se ha encargado de sus quehaceres normales y no de guardajardines y tocapelotas de vendedores y músicos ambulantes.

Si acaso persigue a una banda de rumanas que, a propósito de una recogida de firmas, roba, roba y vuelve a robar a los turistas con la mayor impunidad.

Los ‘debodtos’ y visitantes disfrutan hasta del cedro libanés que sigue y sigue creciendo hasta hacer suyo algún día el dicho de Madrid al cielo.

Esa alegría que ha despedido Madrid por los cuatro costados con Carmena me recuerda muy mucho a la que se inauguró en los años ochenta con Enrique Tierno Galván en la alcaldía de Madrid.

De golpe, en esos años de movidas, libertad, alegría y excesos, se recuperó en la ciudad del ‘No pasarán’ el tiempo perdido de aquellos años tristes de postguerra eterna, estraperlo, caspa y represión.

Como un último suspiro premonitorio de ese Madrid que se nos va de nuevo, escuché el lindo pregón que dio Elvira Lindo por San Isidro desde balcón de la plaza de la Villa. Me emocioné cuando aseguró que ella había nacido en Cádiz y por eso era de Madrid.

¡Qué rica es tu sombra, Elvira!

Quizás sea la alegría, que va de Cádiz a Madrid, como los buenos cantes de ida y vuelta.

PD: El periodista Alfredo Relaño deja hoy la dirección de AS. Mi admiración y respeto por un compañero que le dio a este oficio con las dos piernas. Triunfó en el mundo del deporte con una pluma ‘todocampista’, cargada de finura, seriedad y conocimientos, pero también lo hizo en el periodismo político –lo recuerdo en la delegación de Sevilla de El País– como un diez puro. ¡A disfrutar del derecho a la pereza (Paul Lafargue, Londres 1880)!

Servir de cachondeo

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 2:42

1989

Fernando Santiago Muñoz | 3 de junio de 2019 a las 1:19