Con la venia

El Vapor. Foto Kiki

Fernando Santiago Muñoz | 2 de junio de 2021

Alameda

Fernando Santiago Muñoz | 2 de junio de 2021

Selección

Fernando Santiago Muñoz | 2 de junio de 2021

Los tunos se enfadan

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Estimado sr. D. Fernando Santiago:
La Tuna no pasaba por allí, pero usted quiso meterla con calzador. Teóricamente la teleología de su escrito tenía por objeto criticar determinadas medidas que pretende llevar a cabo el Ministerio de Universidades y también referirse a ciertas inacciones por parte de la Junta de Andalucía. Pero, sin embargo, el armazón pseudoargumentativo para arremeter contra aquellos planes gubernativos lo ha construido arbitrariamente con invectivas a la Tuna a pesar de que esta es, por definición, apolítica. Precisamente por ese motivo y, no por otro, ha sobrevivido a los más diversos regímenes a lo largo de la Historia.

No es que me asombre su escrito pues tampoco ha sido la primera vez (ni será la última) que contemplo tristemente cómo para criticar algún asunto se recurre con formas ofensivas a una institución de raigambre universitaria, de la que me honro en pertenecer, y de la que usted sólo se ha quedado con una visión basada en tópicos epidérmicos. En consecuencia, señor Santiago, su técnica consistente en citar a la Tuna como si fuera algo aborrecible para criticar cualquier otra cosa que nada tenga que ver con ella no resulta en absoluto original. Por el contrario, ya ha sido bastante recurrente y, como diríamos por estas latitudes, demasiao hartible. No obstante, ciertamente a usted le ampara la libertad de expresión, pero como a mí también… allá vamos:

Desconozco cómo fueron sus años mozos por la década de los 80. Ni sé ni me importa a qué se debe su fobia a nuestra corporación secular. Me resulta indiferente que pueda deberse a si algún tañedor de bandurria enamoró a su antigua novia, a si quiso entrar en alguna Tuna y no lo consideraron apto ni para tocar el triángulo o simplemente le caemos mal porque sí y punto. Lo que no se sustenta es que usted haga críticas sin conocernos, pues para encontrarse moralmente capacitado a la hora de efectuar alguna diatriba debería conocer en profundidad cómo es nuestra institución, tanto en su vida externa como interna, y no efectuar un supuesto análisis que, por superfluo, resulta injusto. A este respecto, como le estoy dando mi opinión le hablaré en primera persona:

Soy lo que soy gracias a dos cosas, a mi familia y a la Tuna. Gracias a esta última, cuando me quedé sin dinero por acabarse el proyecto de investigación al que pertenecía, pude seguir sufragándome mis estancias en el vallisoletano Archivo General de Simancas para poder finalizar una Tesis Doctoral que no sólo significó la obtención del Grado de Doctor por la Universidad de Sevilla, sino que además resultó premiada (lo que desmiente una vez más el falso mito que asevera que los Tunos somos malos estudiantes). Gracias a ella he transitado por más de una veintena de países y vivido experiencias que ya hubieran querido los viajeros románticos decimonónicos. Gracias a ella me encontré en la Plaza Mayor de Salamanca con quien hoy es mi esposa, manteniendo un amor que sigue creciendo día a día. Gracias a ella he tenido ocasión de conocer a amigos a los que sólo necesitaría descolgar mi teléfono en una madrugada fría y lluviosa de invierno y al momento estarían a mi lado. Gracias a ella me he sentido libre, mucho más libre que lo que cualquier palabra hablada o escrita podría reflejar y usted comprender. Consecuentemente, gracias a ella me siento moralmente capacitado para decirle desde mi fuero interno que usted no tiene ni la más remota idea de lo que es de verdad la Tuna.

No sabe nada de ella porque al calificarla como de “engendro arcaico y machista” desconoce que nuestras corporaciones son fruto del devenir de los tiempos y que precisamente en las últimas décadas, con la plena integración de mujeres en las Universidades, se han creado más Tunas femeninas que masculinas (ya que está por la Caleta le emplazo a que conozca a la Tuna Femenina de la Facultad de Medicina de Cádiz, que la tiene cerquita). No sabe nada porque si únicamente focaliza su atención en “las capas con escarapelas, las bandurrias, el Clavelitos, las panderetas” demuestra un manifiesto desconocimiento de la sana camaradería que se vive en sus entrañas. No sabe nada porque nosotros sí sabemos que mientras que el Tuno no tiene vergüenza, el tunante es un sinvergüenza a pesar de que usted alardee de confundirlos. No sabe nada porque si piensa que lo nuestro son “tonterías con el que los machitos de antaño se paseaban ligándose a las niñas” ignora cómo muchos de nosotros, que ya empezamos a peinar canas, nos hemos emocionado cuando hemos rondado a nuestras mujeres, a nuestras madres o a nuestras hijas. No sabe nada porque desconoce la existencia de un sinnúmero de grandes profesionales que en los años de su paso por las aulas universitarias tañeron instrumentos bajo balcones en interminables noches que ahora recuerdan con una inenarrable nostalgia. No sabe nada porque no ha sido testigo de cómo tíos como armarios han llorado como niños cuando alguno de los nuestros se ha marchado para siempre. No sabe nada.

Le contaré un secreto: la Tuna sigue existiendo, pero no así su idolatrado “Comité Anti Tuna” de aquellos años 80 del pasado siglo. Por algo será…

Deseándole que tenga un mayor tino en sus próximos escritos, reciba un cordial saludo (mucho más cordial de lo que ha sido con nosotros),

Fdo.: Dr. Alfredo José Martínez González
Profesor de la Universidad de Sevilla y TUNO.
PD: no iba ni a tomarme la molestia de escribirle, pero finalmente he decidido hacerlo por la memoria de los que ya no están. Tal vez no haya sido consciente cuando redactó sus líneas, pero usted también ha querido ofenderles.

¿Mara y Fran han hecho las paces?

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Por los bloques

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Espero que Iván Redondo no espere a una señal de Pedro Sánchez y se tire por el barranco a la mayor brevedad, así nos evitaremos las componendas y las argucias de alguien sin ideología ni principios, que igual defiende a Albiol que a Monago que maniobra desde el Gobierno de España. Se nota que Redondo no es de Cádiz, si fuera gaditano se tiraría por los bloques, no por un barranco.

Recuerdo un sábado de 1995 en un autobús de Izquierda Unida camino de Granada donde un joven militante se ufanaba de haber asaltado y quemado la sede del PSOE en la plaza de San Antonio. Cuando lo veo no se me olvida su hazaña. Ahora da lecciones sobre el recibo de la luz mientras su partido gobierna con el PSOE y su líder máximo es ministro de Consumo, lo que no sirve para nada vista la subida del recibo de la luz.

Y a decenas de kilómetros

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Diez personas inauguran unas bombillas

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Parterres

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Glorieta

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Deterioro

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Mañana

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Paseo Fernando Quiñones

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Tranvía

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Puerto

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Airbus, nuevo hospital

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Pesca

Fernando Santiago Muñoz | 1 de junio de 2021

Anne Hidalgo

Fernando Santiago Muñoz | 31 de mayo de 2021

El jarrón chino. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 31 de mayo de 2021

El paso del tiempo hace estragos. Se da el caso de quienes fueron fervientes defensores del PSOE o se beneficiaron de ello, son ahora furibundos críticos de quienes lo lideraron. En el lado opuesto, aquellos que atacaron con saña a los dirigentes socialistas se rompen las manos a aplaudir cuando Felipe González y Alfonso Guerra salen a criticar al gobierno. Los del “¡Váyase Señor González!” y “mihenmano” son ahora más felipistas y más guerristas que nadie, los defienden como, según dicen, socialistas auténticos frente a quienes se alían con bolivarianos , separatistas y filoetarras. El signo de los tiempos. A mí me pasaba que no soportaba a ninguno de los dos cuando gobernaban, rechacé su giro con la OTAN, su actuación con el GAL y con FILESA, el clientelismo con el que dirigieron España ellos y a quienes se beneficiaron . Cuando dejaron el poder empecé a prestar atención a sus palabras y no a sus hechos. Algunas de las cosas que dicen me parecen cargadas de razón y otras un disparate, pero como antes no los puse en un pedestal ahora no les tengo admiración. Para su propia desgracia se han convertido en los líderes espirituales de la derecha española, sin restarle valor a ciertas opiniones sería de aplicación la frase de Pablo Iglesias, el fundador de su partido, “algo debes estar haciendo mal viejo Pablo cuando te aplaude la reacción”. Ya dijo el propio Felipe que los expresidentes son como un jarrón chino, que nadie sabe dónde ponerlos para que no se rompan. En el fondo hay una reacción generacional: como se ven mayores, no mandan (con lo que fueron) y no les consultan en su partido, son incapaces de resistir la expresión de opiniones contrarias a los suyos, por mucho sentido que puedan tener. Algunos de los integrantes de esa misma generación, como Manuel Chaves, prefieren el silencio. Otros como Luis Pizarro o Rafael Román, conspiran vía telefónica desde Alcalá de los Gazules o el Terraza, en tierras gaditanas, cada uno en diferentes advocaciones de Pedro Sánchez, pero sin interferir en público con lo que hace su partido, por mucho que enreden en privado, como han hecho toda la vida. Es una actitud mucho más digna y leal para con el PSOE y con sus ideas. Dicho todo lo anterior, estoy completamente de acuerdo con lo expresado por Felipe González y Alfonso Guerra sobre la pretensión del Gobierno de conceder el indulto a los condenados por sedición y malversación en el juicio del proceso independentista catalán. No servirá para nada, además no es justo que se le conceda la gracia a quienes no se arrepienten de lo que hicieron mientras anuncian que repetirán las fechorías que tanto dolor ha traído a los catalanes e inquietud a los españoles.

Fernando Santiago

Salidero

Fernando Santiago Muñoz | 31 de mayo de 2021