Sobre el periodismo

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Tres noticias sobre el sector en la provincia de Cádiz que explican a las claras la grandeza y la miseria de la profesión:

-Intromisión política.  Hoy le dan a la periodista de la Cadena SER Pepa Bueno un premio en San Fernando , en el aniversario de la constitución de las Cortes de 1810. Premio muy merecido a una excelente periodista con una dilatada trayectoria. Enhorabuena. Ahora bien: ¿qué hace el gobierno de un ayuntamiento decidiendo los valores del periodismo? Es obvio que eligen en función de sus intereses y sus gustos, no con criterios profesionales. Cuando llegue otro gobierno de otro sesgo político igual eligen a otro periodista que consideren más cercano. Así los políticos del PSOE suelen elegir a redactores de PRISA, los del PP a redactores de la COPE, La Razón, ABC o El Mundo, si acaso de Onda Cero. Los de Podemos a La Sexta o El Diario.com , los de Ciudadanos a El Español o si acaso El Mundo. Etc. No se eligen a los periodistas por su capacidad profesional sino por su cercanía. Lo normal es que hubiera un jurado independiente que decidiese todo premio para quitarle la carga partidista.

-Patrañas.  Es bastante fácil de entender que el periodismo trata sobre los hechos, sobre la verdad comprobable, con la técnica de la verificación. En momentos donde luchamos contra las noticias falsas (eso que llaman Fake News) las organizaciones de periodistas no pueden debatir sobre falsos documentales. En cuanto aparece la palabra falso ya estamos hablando de algo que no es periodismo, es ficción. Está muy bien, es muy interesante, puede ser hasta verosímil. Pero no son hechos, no es la verdad. Dicen los americanos “just the facts”. Solo los hechos. De eso va el periodismo. ¿Se imagina alguien un periódico donde la portada estuviera encabezada por una obra de ficción a sabiendas de que es así? Es decir, puede que algunas veces en radios, televisiones y periódicos se hayan publicado noticas falsas o inexactas porque no se verificó lo suficiento o por algún error de los profesionales a la hora de elaborar la información. Pero nunca trata de  noticias falsas, eso es el ámbito de la ficción, de la literatura. Por eso me parece inapropiado que organizaciones de periodistas traigan a una persona que  montó una película. Muy divertida, claro, pero una película al fin y al cabo, una obra de ficción. Eso no tiene nada que ver con el periodismo, es cine. Tiene todo el derecho del mundo a hacerse y a emitirse, por supuesto. Y la gente a divertirse al verlo,pero eso no es periodismo. Pero al fin y al cabo Évole se dedica al entretenimiento y no al periodismo. Usa el ropaje del periodismo para montar sus programas. El Follonero, no lo olviden.

-Excelencia. No formé parte del jurado del Premio Merello. No conozco personalmente a Nacho Carretero del que había leído sus artículos en Jot Down y sus reportajes en El País. Había leído todo lo relacionado con el libro “Fariña” pero no el propio libro. Sí vi la  serie, magnífica por otra parte. Me parecía un gran periodista por su trabajo que adquirió fama por el afán censor de un alcalde y un juez. Después de escucharle el jueves pasado en la Asociación de la Prensa tengo que decir que Nacho Carretero es el  mejor ejemplo del gran periodismo. Un permio merecido a un periodista como la copa de un pino que se dedicó meses a escribir un libro a base de datos verificados. Encima estuvo todo el acto quitando importancia a su trabajo en un ejercicio sincero de humildad que todavía le engrandecen más. 50 personas asistieron al acto. A lo de Évole 300. Lo que tiene la televisión y este mundo frívolo y ligero. Los buenos periodistas en la clandestinidad, los showmen en la gloria. Esta es la sociedad.

Mi humilde y equivocada opinión.

¡Agua va! Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Una de las últimas medidas adoptadas por el PSOE en el gobierno de la ciudad fue la segregación de los SMAES y la privatización parcial de la nueva empresa de electricidad. Aguas de Cádiz se ha convertido en una empresa exitosa con cerca de dos millones anuales de beneficios sostenidos gracias a la elevada suma del recibo del agua . Solo la cuarta parte de lo que usted paga cada mes corresponde al consumo , el resto es la forma que tiene el Ayuntamiento, la Junta y la Administración Central de cobrarnos la recogida de basura, la depuración de aguas residuales y cualquier otro concepto que se les ocurra ,como se hace con el recibo de la luz sin ir más lejos. En Aguas de Cádiz, por ahora, nos hemos librado de las albas del campo de turno aunque en cualquier momento se creará una mesa de participación ciudadana e incluso una marea que, llegado el caso, tendría un nombre de lo más ajustado , solo le faltarían los asesores políticos. De aquel SAMES histórico pasamos a Eléctrica y Aguas de Cádiz actual y gracias a la ingente caja de esta última (16 millones cada año) Ramoní pudo pagarle al director de su tesis un estudio innecesario que coincidía con su propia tesis (no sean ustedes mal pensados, pura casualidad, no hay plagio ni trato de favor) una gestión tan boyante que fue pródiga en cuchipandas de Campari y gambas blancas . Eso sí, Ramoní tenía dada la instrucción de que las inversiones que se hiciesen fueran todas a la vista. Nada de colectores y alcantarillas que nadie podía ver. No importaba si cada dos por tres se inundaban los Callejones, la calle Nueva o La Laguna. Se le achacaba al mal tiempo y a otra cosa. Tampoco importaba que no se renovasen las conducciones de agua potable en Loreto que condujo a la megacrisis del barrio cuando se tuvo que cortar el suministro. A pesar de los pesares, Ramoní sigue de concejal y participa en el sanedrín de amigos de Antonio Sanz que decide el futuro del PP gaditano. Podemos ha alternado acciones necesarias, como limpiar el colector de San Juan de Dios después de 80 años con otras dedicadas a la política como el informe sobre el suministro de agua a Loreto con destino a machacar al adversario no a mejorar la vida de los gaditanos. Ahora Aguas de Cádiz va a arreglar una de las calles en peor estado de la ciudad, Veedor , muy al estilo del tiempo del PP y, oh sorpresa, a poner 100 fuentes de agua que nadie ha pedido ni necesita. Estas fuentes terminarán convertidas en un asco por mucho diseño que dicen tener, que estamos en Cádiz y todos nos conocemos.

Fernando Santiago

Se quedó sin nombre

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

De venta en venta

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Meses de abandono en calle Horozco

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Talibanes en lucha

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Arte

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Plaza peatonal

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Levante

Fernando Santiago Muñoz | 24 de septiembre de 2018

Micro o bici

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

Nadie del Ayuntamiento de Cádiz en lo de Airbus

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

Cuneras y cuneros. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

A pesar de la edad uno siempre tiene la ingenuidad de pensar que los políticos van a cumplir lo que dicen. Así cuando los de Podemos decían que venían a acabar con el Régimen del 78, a liquidar la casta y a poner en marcha nuevas políticas, yo pensé que podía ser bueno y regenerador para la democracia. Luego vino Monedero que había eludido pagar a Hacienda (¡como CR7!), Echenique que no había dado de alta a su cuidadora, Espinar al que el padre le había facilitado un piso de VPO, Errejón que tenía una beca en la Universidad de Málaga sin ir y Pablo Iglesias que se compra un pedazo de chalet en la sierra madrileña. Debilidades tenemos todos, pero nos quedaba Teresa Rodríguez, que conservaba las esencias fundacionales de Podemos al donar (decía) parte de su sueldo, renunciar a dietas, viajar en tren y vivir en un bajo de 50 m2 en La Viña. Cuando criticaba en el Parlamento de Andalucía a Susana Díaz por no haber tenido nunca un trabajo o a Ciudadanos por “blanquear el cortijo” pensábamos que le venía bien a la democracia un soplo de aire fresco. Al final vemos que la líder de Podemos en Andalucía es como cualquier otro político. Alardeaba de vivir en La Viña y ahora se va a presentar por Málaga. No sabemos si trasladará su residencia al Perchel, al Palo o ya directamente a un chalet en Pedregalejo, para qué medias tintas. No podrá decir como dijo García Díez cuando lo mandaron a Cádiz en 1982, que había hecho la mili en la provincia pero seguro que se inventará alguna milonga. Quizás dirá lo que dijo Rubalcaba que al ser trasladado de su Cantabria natal a Cádiz : que Santander contaría con otro diputado cuando fuera elegido por esta provincia. Es posible que tengamos una diputada viñera elegida por los malagueños. Los políticos tienen a parecerse unos a otros, forman lo que los de Podemos llamaban antes una casta y ahora ya no se sabe bien si ellos están en ese mismo grupo a tenor de sus últimos comportamientos. Quizás Teresa como José Luis Sanz, del PP, o Rojas Marcos, del PA, que cuando vinieron a presentarse por Cádiz desde Sevilla dijeron de manera fatua que en realidad Andalucía es toda una. Puede hacer como Rodrigo Rato y alojarse en un hotel cercano al aeropuerto donde recibir la correspondencia y fingir vinculación con su circunscripción. O como Carmen Romero, hacerse un par de fotos con los incautos votantes de su lugar de destino político para que parezca que lucha por ellos en lugar de por sí misma. Espero que Teresa me escriba a mí también como a Pascual Saturio.

Fernando Santiago

Despedida de soltera

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

El deterioro de la muralla

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

1980. Pablo Juliá

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

Burkas

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

Nuevo disco

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

La ley del embudo

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

Totalmente confirmado

Fernando Santiago Muñoz | 23 de septiembre de 2018

El responsable

Fernando Santiago Muñoz | 22 de septiembre de 2018