Para el viernes

Fernando Santiago Muñoz | 23 de mayo de 2018

Con mano en el Ayuntamiento

Fernando Santiago Muñoz | 23 de mayo de 2018

Tiempos pasados

Fernando Santiago Muñoz | 23 de mayo de 2018

Zaplana

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

El dedo y la luna

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Ya saben el refrán: cuando un dedo señala la Luna solo los necios miran al dedo “ . Ese es Juan Carlos Monedero sobre la mansión de la pareja Iglesias-Montero. Según Monedero “ un alcalde que vende corbetas a Arabia Saudí”. O “ qué clase de Prensa tenemos en España”  cuando visto lo que hace el propio Monedero o Iglesias lo que habría que preguntarse es si gente de tamaña impostura o tan bajo nivel pueden ser profesores de la universidad . Qué clase de universidad tenemos en España sería mejor pregunta.

Al fin y al cabo el alcalde solo ha dicho que él no se compraría una casa así . Muchos medios nacionales han invitado al alcalde a intervenir en sus programas y se ha negado, en contraste con el propio Monedero .

Juancho Ortiz

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Café del Correo

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Fernando Quiñones y el Carnaval gaditano. ¿Un tabú? Por Javier Osuna

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Despedida de soltero. Por Yolanda Vallejo

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Será cuestión de género, o de números, quién sabe, pero nunca se me habría ocurrido ir a un club de alterne –puticlub, para entendernos– a celebrar una despedida de soltero. Claro, dirá usted, porque un club de alterne, es un club de alterne, con todo lo que ello implica. Pues se equivoca, y mucho, porque como ha defendido Fernando Villén, exdirector de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe), «a los club de alterne no solo se va a lo que se va» –sea lo que sea, ese «a lo que se va», que no lo deja muy claro– sino que se puede ir a otras muchas cosas. Desconozco a que otras muchas cosas se puede ir a un club de alterne, y descartando las que imagino y otras que no logro encajar bien en ese ambiente, no tengo más remedio que creer a Villén, y aceptar que un club de alterne es un sitio más que aceptable para celebrar una despedida de soltero, incluso aceptar que un club de alterne es un sitio más que aceptable para una despedida de solteros, sin llegar a utilizar los servicios que ofrece habitualmente un club de alterne. Para entendernos, como si usted y yo celebramos una despedida de soltero en el bar de un gimnasio, pero sin pasar por la sala de ejercicios, ni siquiera por el calentamiento. Tal cual. Y lo más inquietante es que, sin llegar a utilizar esos servicios, la factura de la fiesta ascendiera a 538 euros, que entre dos o tres personas –vaya despedida de soltero sosa, por cierto– hace aún más interesante la cuenta que pagaron Villén y sus amigos.

Porque a un club de alterne se podrá ir a otras cosas, pero insisto, la carta de servicios que suelen ofrecer estos lugares –si no se va a lo que se va- es más bien cortita–. Y no es necesario entrar en más detalle. Porque para detalles, ya están los que Villén ha tenido que dar, excusando el apunte económico cargado primeroy devuelto después en una tarjeta oficial. Y es que, como decían los romanos, que de estas cosas de las apariencias sabían mucho más que nosotros, «excusatio non petita, accusatio manifesta». Se equivocó de tarjeta, se equivocaba.

Vera usted. A mí me da exactamente igual donde celebre la gente sus despedidas de soltero –que dicho sea de paso, me parece más una ceremonia de la confusión que otra cosa; me da exactamente igual que la gente tenga muchos amigos solteros dispuestos a ir a clubes de alterne –sin ir a lo que se va a estos sitios–para celebrar sus despedidas de solteros; y me da exactamente igual que la gente se gaste lo que se quiera gastar en benjamines de champán malo –una no ha frecuentado clubes de alterne, pero ha visto muchísimas películas de Pajares y Esteso– en la barra de un club de alterne. Lo que no me da igual, y a usted tampoco, es que no haya día en que no desayunemos, almorcemos merendemos o cenemos con algún escándalo de corrupción, blanqueo, malversación o fraude de fondos públicos por parte de políticos o altos cargos administrativos.

Nos hicieron creer que la culpa era nuestra, porque queríamos vivir como los ricos –como ellos, por ejemplo–; nos hicieron creer que el despilfarro económico de este país era culpa nuestra, porque nos llevábamos las gasas de los hospitales a casa; nos hicieron creer que nuestros jóvenes tenían que ir a buscar trabajo cualificado fuera, porque había un exceso de universitarios en este país –tanta universidad y tanta opinión–; nos hicieron creer que los desahucios también eran culpa nuestra, por habernos embarcado en comprar viviendas en los pisos más altos de nuestras posibilidades, y nos hicieron creer que todos tenían el as en la manga, la fórmula perfecta para sacarnos de la crisis, del paro, de la exclusión, de la corrupción –nuestra, también– y de la miseria en la que estábamos hundidos, si les vendíamos nuestro voto.

Víctimas de violencia política, eso es lo que somos. Y así se nos debería tipificar en alguna parte. Nos quitaron la autoestima, nos acosaron, nos ningunearon y encima se rieron de nosotros. Maltratadores de manual. De los que, encima, se justifican.

Afortunadamente, también nos proporcionaron la orden de alejamiento. Porque no recuerdo ninguna época, en la historia reciente, en la que la ciudadanía haya estado más lejos de la política. Y me alegro.

Me alegro tanto, que lo mismo me voy a celebrar esta despedida a un club de alterne. Al fin y al cabo, a estos sitios no solo se va a lo que se va, ¿no?

 

Zona naranja

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

La cotizada

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Oferta

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Frikismo

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Las calles tomadas

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Explicación

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Maquinando

Fernando Santiago Muñoz | 22 de mayo de 2018

Las propiedades del alcalde

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2018

El investigador investigado

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2018

Mucho han tardado los partidos en reaccionar al nombramiento de Ramoní como integrante de la comisión que le investiga. Él tendría que comparecer para dar explicaciones . Digo más : debería hacerlo en el pleno.

otrosí digo: habría que encargarle un informe al secretario general por si pudiera haberse producido la comisión de un delito en la actuación de Raminí y, si acaso, trasladarlo a la fiscalía .

La caja de los truenos

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2018

INTEGRACIÓN PUERTO -CIUDAD . POR RAFAEL PONCE

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2018

“Me pongo en contacto con vosotros, miembros de la Comunidad Portuaria, porque me preocupa mucho el avance que lleva el Proyecto de Integración Puerto-Ciudad. Un proyecto que consiste en perder con elegancia unos terrenos preciosos.
El despegue del tráfico de cruceros a nivel mundial vino a coincidir con una gran actividad en nuestra dársena Moret, de donde salían semanalmente cinco Ro-Ro que nos enlazaban con Canarias y seis con Casablanca, además de tres líneas de portacontenedores y un cementero, lo que obligó a que se proyectase la especialización y separación de tráficos, pues se hacía difícil la mezcla de cientos de miles de personas con el trasiego de carga rodada. La solución era llevarse el Ro-Ro a la punta del Marqués de Comillas y los contenedores fuera de la dársena.
Cuando el proyecto de la nueva terminal de contenedores (N.T.C.) iba cogiendo forma, la alcaldesa Teófila Martínez vio la ocasión para reivindicar para la ciudad la actual terminal Reina Sofía, que pensaba quedaría en desuso, así como solicitar el muelle Ciudad los días que no atracasen cruceros. Y lo pidió en tantas ocasiones que se formó un estado general de opinión que dio por sentado que al final se le entregarían esos terrenos.
La ciudadanía vio con buenos ojos la posibilidad de “saltar la verja” y volver a pasear por el muelle, como si no hubiera otro sitio en Cádiz para ello. Eso nunca será posible mientras el muelle siga siendo un recinto fiscal y mientras haya que aplicar el código de seguridad ISPS que especifica cómo deben ser las instalaciones y qué medios de protección al buque y al pasaje deben tener. Esta nueva reglamentación nació tras los atentados del 11-S y las navieras vigilan muy de cerca su cumplimiento, y no dudarían en abandonar el Puerto de Cádiz si viesen incumplimientos continuados. También se le pedía al puerto que cambiara la actual verja por otra escamoteable que facilitara la permeabilidad los días que el muelle no albergase buques. Los medios no paraban de calificarlo como un espacio de oportunidad capaz de generar un sinfín de nuevos puestos de trabajo, que supondría un hito en el desarrollo comercial de Cádiz. La Universidad pidió un papel protagonista en el estudio del proyecto de integración y los arquitectos y urbanistas ofrecieron su visión de futuro, todo auspiciado y sufragado al 50% por nuestra APBC, que lo incluye en su Plan Estratégico.
No dejo de preguntarme por el sentido de esta decisión, pues entre la comunidad portuaria hay un clamor generalizado por el tren de la Cabezuela, al que llevamos 18 años esperando, o por incluir como portuarios los terrenos de las Aletas, pero nadie ha pedido desafectar la terminal de contenedores y menos regalar media dársena. Dársena que no está ociosa sino esperando se cumpla con el art. 25 de la Ley de Puertos que designa a la Autoridad Portuaria competente para
-La gestión del dominio público portuario
-La optimización de la gestión económica y la rentabilización del patrimonio
– El fomento de las actividades industriales y comerciales relacionadas con el tráfico marítimo o portuario.
Hemos sido testigos de la lentitud con la que ha crecido nuestro puerto, de lo mucho que ha tardado en materializarse cualquier proyecto de ampliación, de las dificultades y trabas que ha tenido que supera nuestra APBC, mientras que otros puertos lo han hecho con mucha mayor alegría. Sólo hay que mirar a los puertos vecinos de Sevilla o Huelva para comprobar los distintos ritmos de obras, mejoras, conectividad y ampliaciones, mientras que aquí todo han sido trabas y zancadillas de la Junta y Adif
Todo este sacrificio económico y de gestión no debe terminar cediendo la terminal Reina Sofía a la ciudad. Lo lógico sería rentabilizarlo sacándole partido al aumento de atraque intentando destinarlo a otros tráficos. Ejemplo de alguno de los nuevos tráficos posibles en el muelle ganado podría ser una campa de automóviles, al igual que se hizo en Sagunto o Gibraltar; o podría dedicarse para buques inactivos o para reparación a flote, o cualquier otro tráfico donde la comunidad portuaria viera posibilidades de negocio, a corto plazo o en un futuro. No debemos olvidar que más de 16.000 puestos de trabajo dependen del Puerto de Cádiz, y que por cada 100 tm. de mercancías movidas se crean entre uno y tres empleos, según estudios de la UCA.
La cesión de terreno a la ciudad es una acción irreversible que va a impedir cualquier posibilidad de crecimiento posterior, supondrá una alteración significativa que mermará nuestro espacio notablemente, y nos dejará en desventaja ante el crecimiento continuado que experimentan los puertos vecinos.
Por otro lado tampoco es que hayamos crecido tanto como para decir que nos sobra muelle –como ha sucedido en Valencia o Barcelona-, sino lo contrario, ya que vamos a permutar los 610 m. actuales por 590 m. que es lo que tiene la NTC.
No debemos olvidar que la apuesta por esta obra nos ha supuesto un importante endeudamiento para los próximos cinco lustros, que además nos impedirá apostar por las futuras oportunidades que se vayan presentando, pues estaremos amortizando la inversión de la N.T.C.
Ya se ha puesto en marcha la maquinaria para definir los futuros usos de los terrenos portuarios y como no actuemos terminarán desafectados, integrados y perdidos. Aún hay tiempo para que la Comunidad Portuaria haga reconsiderar a nuestra APBC este proyecto, al igual que Navantia consiguió del Ministerio de Fomento que aumentara el gálibo del puente para no ver limitado su futuro”.

Fdo. Rafael Ponce Calvo/Práctico
Vicepresidente de Gadesport.