Con la venia

Ese Cádiz

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

La hora bruja en Cádiz

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

Fábrica de cervezas

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

Inauguración del puente

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

Tenía que pasar

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

Calle Ancha 1926

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

Carnaval forever

Fernando Santiago Muñoz | 19 de abril de 2020

La Residencia de Ancianos libre de coronavirus

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Una crítica cariñosa

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

El blog de Fernando Santiago

Nos une que ambos somos gaditanos y él forofo del Atlético de Madrid y yo menos, pero también

Hace algún tiempo que no polemizo con Fernando Santiago. Por eso me alegro que con la publicación en su blog (que se lee con Diario de Cádiz, en su versión de internet) de un video titulado “bacanal cofrade”, me de ocasión de discrepar con él. La primera polémica fue cuando escribió que si no era hora ya de cambiar el nombre de la calle Garcia de Sola, porque el mentado (que era mi abuelo) fue un personaje de la dictadura franquista. La segunda, fue con algún asunto relacionado con el Casino gaditano, institución que no goza de su aprecio, porque, según él, allí se dictaban y ejecutaban (¡!) sentencias de muerte. Ambas polemicas publicadas en este Diario. Sin embargo, nuestras relaciones personales son buenas; tenemos amigos comunes y nos une, como ya he escrito alguna vez, que ambos somos gaditanos y él forofo del Atlético de Madrid y yo menos, pero también.

La polémica, me la sirve en bandeja, porque en su blog da unas imágenes de las procesiones de Semana Santa, amenizadas con una música sudamericana, nada parecida a las marchas procesionales. El video empieza con un penitente sin capirote que baila y en él se van alternando pasos con imágenes, corriendo desaforadamente; la Legión; hasta que aparecen otros pasos identificables, a los que los cargadores lo llevan al son de una conga. Como soy cofrade he reconocido el paso del Perdón y también el palio de una Virgen que mecen con violencia. Otros pasos de Cádiz, identificables, por lo violento de la carga, están a punto de vuelco. Termina con la imagen del manigueta derecho delantero de la cofradía de Afligidos, con el rostro cubierto, pero reconocible por el escudo de la cofradía y con otros penitentes que se inclinan ante un crucificado al son de una música inapropiada.

 Estoy de acuerdo con que en la carga de los pasos se cometen, a veces, excesos, pero lo que refleja el video es que esos hermanos están menospreciando a las imágenes del Cristo y la Virgen, ridiculizándolos. Esto no ocurre en las cofradías. Con la democracia se abrió el debate de la información que es posible y el TS puso el límite en la veracidad de la información. Está penado en el C.P. ofender sentimientos religiosos y el escarnio de sus ceremonias. Cualquiera que vea el video por muy agnóstico y enemigo de las cofradías que sea, podrá decir que eso es lo que ocurre en la Semana Santa. Tres días seguidos ha aparecido el video en el blog de Fernando y esperaba que otros más autorizados que yo protestaran por su emisión. Ante su silencio lo hago yo, aunque no me corresponda.

Postureo de Podemos

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

INICIATIVA GADITANA


Camufladas o ausentes bajo el aluvión de las noticias sobre el Coronavirus, se ha publicado discretamente que la Casa Real repudia a Juan Carlos I retirándole incluso su asignación anual de 194.232 € al año y renunciando el actual Rey su hijo Felipe VI a la herencia que su padre haya podido amasar mediante negocios ilegales.

Este comunicado aparece como reacción a la publicación del diario británico The Telegraph en la que se revelaba que la fundación Lucum, que Juan Carlos I había constituido en el paraíso fiscal de Panamá, tenía como segundo beneficiario al actual rey Felipe VI. Según publican los medios de comunicación es a través de esa Fundación que el Rey percibió 100 millones de euros del régimen de Arabia Saudí presuntamente como comisión por la construcción del AVE a La Meca y es desde esta cuenta desde la que el Rey ha estado cobrando partidas extra y pagando asignaciones a su amante Corinna Larsen. Reconociendo incluso que lo sabía desde hace años, es después de la publicación en el periódico británico cuando el actual Rey decide renunciar públicamente a esa herencia, así como de otra fundación de similares características, y quitarle a su padre su asignación dejándolo al descubierto.

Somos conscientes de que Juan Carlos I no va a pasar fatiga sin la escandalosa asignación que recibía de todas las personas contribuyentes de este país, pero nos parece ilógico que esta ciudad tenga una de sus principales avenidas rindiendo homenaje a una persona que, a pesar de cobrar un sueldo público de casi 200.000 € al año, se permita el lujo de hacer negocios beneficiándose de su condición de Jefe de Estado y guarde sus dineros en paraísos fiscales fuera de la España que lo mantiene.

Esta conducta imperdonable, que le ha valido el repudio de su propia familia, merece por parte de la Ciudad de Cádiz y su Ayuntamiento una reacción inmediata para pedir que la segunda vía de comunicación más importante de esta ciudad no lleve el nombre de un evasor fiscal demostrado entre otras acusaciones que tendrán, a duras penas, que demostrarse en las pocas instancias que se atreven a investigarlo, y pase a rendir homenaje a lo más preciado que tenemos la mayoría de las personas que cada mañana nos levantamos para trabajar o buscar trabajo, que cuidamos de nuestras familias y nuestras comunidades, que pagamos religiosamente nuestros impuestos y a quienes no se nos permite un solo resbalón con nuestros préstamos, hipotecas o ayudas públicas.

Lo más preciado que tenemos, lo que nos acompaña desde el nacimiento a la defunción, lo que hace que un pobre pueda reponerse de un ictus, lo que hace que una jubilada con una paga mínima sobreviva a un cáncer, lo que hace que un niño de familia humilde supere una leucemia igual que un millonario, ese milagro cotidiano es la Sanidad Pública.

Nadie puede negar, y menos en estos momentos de crisis sanitaria, que aportan mucho más al conjunto de ciudadanos y ciudadanas de esta ciudad el sistema público de salud con sus profesionales e instalaciones que un señor cuya propia familia ha puesto en evidencia de la forma más descarada como mínimo como insolidario con el país que le paga los yates y los vicios.

Por todo ello, las personas abajo firmantes solicitamos al Ayuntamiento de Cádiz que cambie el nombre de la “Avenida Juan Carlos I” y pase a llamarla “Avenida de la Sanidad Pública”.

Recomendaciones para cuando acabe el apocalipsis. Estambul. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Consideremos a Estambul parte de Europa, aunque un sector de la ciudad está al otro lado del Bósforo (o del puente Mustafá Kemal Ataturk), en la parte asiática. Decía el difunto y añorado Álvaro Mutis, hijo adoptivo de la provincia de Cádiz (“por fin soy gaditano” terminó su discurso de aceptación), autor de un maravilloso poema dedicado a Cádiz, que no le interesaba nada de lo que había ocurrido en la historia después de la caída de Constantinopla, 29 de mayo de 1.493, una boutade propia de alguien tan inteligente como él, manera también de zafarse de cualquier pregunta sobre la actualidad. Estambul es una ciudad espectacular, única. Musulmana que no árabe, para que nadie se confunda, con una mayoría de población laica. Europea y asiática, donde se mezclan las costumbres más modernas y las más retrógradas. Un espectáculo cada día la puesta de sol en el bósforo (” a un lado Asia, al otro Europa, y allá a su frente Estambul”). Tan cargada de historia que es difícil  no tropezarte en cada esquina con algo importante. Empezaremos por decir que no debe nadie perderse lo esencial: Topkapi, la Cisterna, la Mezquita Suleymaniye, el Hipódromo,la Torre del Gálata, el puente del mismo nombre, Santa Sofía, la Mezquita Azul , el Cuerno de Oro y, por supuesto, el Gran Bazar, un lugar sacado de alguno de los cuentos de Las Mil y Una Noches. Hay que cruzar el Bósforo en barco, perderse por las calles de la ciudad. Si quiere ver contrastes vaya a la plaza de Taksim y a la calle Istiklal donde se reúne la juventud y verá cómo es la sociedad estambulí de moderna y europea, a pesar de Erdogán y del retroceso a la modernización que inició Atartuk tras la derrota de la Sublime Puerta en la I Guerra Mundial. En esa zona verá todo tipo de bares, lugares de ocio y restaurantes de primer nivel. Hay literatura de todo tipo que narra desde la época bizantina a los tiempos  otomanos y la vida en la corte (un clásico “De parte de la princesa muerta” ). Miles de libros, de películas y de páginas de historia han mostrado la vida en esta ciudad (“La pasión turca”, por decir una española, o “El maestro del agua” por citar una reciente, o “Venganza: conexión Estambul” por decir una de acción, las que se basan en el Orient Express, y  tantas).  En Estambul se come de gran categoría, hay mucho y muy bueno donde escoger, desde el yogur aguado para beber, las carnes que han dado la vuelta al mundo, el pescado  fresco, las empanadas de todo tipo con un hojaldre crujiente, las delicias turcas, las sopas, las lentejas. Barato y bueno, en resumen. Encima Turkish Airlines es una buena compañía con buenos precios. Así que no se asusten, es barato y maravilloso. Inolvidable. La primera vez que  fuimos en coche desde Cádiz en 1984. Atravesamos Francia, Italia, Yogoeslavia y Bulgaria, siempre de camping. La última a un hotelito más o menos decente. Prometo volver.

Crónicas asociales. Aprobado general. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Tuve un profesor en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense que el primer día de curso decía: todos estáis aprobados así que vengan a clase solo los que quieran aprender o quieran mejorar el 5, en la época en la que había seis asignaturas por curso en una carrera de cinco años donde nos pedían en cada una una leer 10 libros y hacer tres trabajos. Me acordaba de ello con el aprobado general de la ministra Celáa, escondido detrás de las frases raras que les gustan tanto a los políticos. (A veces me pregunto si cuando llegan a casa por la noche, con su familia, dicen las pamplinas esas de “¿han cenado ya los niños y las niñas?”, “hay que poner en valor el chalet de la Sierra” y todo ese metalenguaje ). Comprendería que no se evualuase el tercer trimestre o que se sustituyese por algún trabajo escrito, pero me parece increíble lo del aprobado general. Es como renunciar a la educación de los niños. Dijo en la radio “vamos a dejar el aprendizaje enciclopédico y lo vamos a sustituir por el competencial” lo que viene a querer decir que los niños no se aprendan las matemáticas, la historia, la literatura  si total, en el móvil tienen una calculadora y a Google. Ya empezó todo a decaer cuando empezaron a sustituir la ortografía de la Lengua Española por eso que llaman “ortografía natural” lo que equivale a que los niños salen de la ESO sin saber escribir, por no hablar que no saben ni la historia de su país, por decir algo. No sé quién le ha metido en la cabeza a la ministra esa sarta de estupideces. No comprendo tal grado de incompetencia. No me extraña que España ocupe los puestos más bajos en el informe PISA.

Recomendación del día: Eduardo Haro Tecglen, cualquiera de sus libros. Había una sociedad secreta en España de quienes empezábamos a leer El País por la penúltima página, donde estaban las columnas de Haro llamadas VISTO/OÍDO porque en teoría trataban sobre televisión, aunque Don Eduardo hablaba de lo que le daba la gana. Había depurado su estilo para adaptarlo a una estrecha columna,  algunas veces con frases de una sola palabra. Ese estilo cáustico, escéptico, que se calificaba a sí mismo de “rojo carcamal”, que había destacado como crítico de teatro o comentarista de política internacional en Triunfo. “El niño republicano” es un libro estupendo. “¡Qué estafa!” o “Hijo del siglo” son fantásitcos. Muy recomendable. Pasa el tiempo y le echo mucho de menos, me pregunto que diría él. Fue director del  España de Tánger. Vino a Cádiz a cubrir la Explosión, por cierto. Lo trajimos a Cádiz a dar una charla  en el ciclo “Los horrores de la guerra”, le regalamos lo que llamábamos una monfortada, un cajón con exqujisiteces de la provincia que vendía en aquella época Pepe Monforte en La Alacena. Don Eduardo no soltó el cajón en toda la noche, no se fuera a perder.

De ayer a hoy en kikifotografo.com

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Reclamación

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Brigadas

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Las de hoy

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Avia Josefina. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

ÀVIA JOSEFINA 1Recordar ahora a Josefina Corominas embruja los sueños de sus nietos con quienes tuve la fortuna de compartirla. Sus fotografías de juventud parecen revelar una modelo de Rafael de Penagos (1889-1954); ese tipo de mujer moderna que practica deportes, se interesa por las artes y la cultura, y viste con estilizada sencillez. El recuerdo de su edad madura conserva el porte de las fotos antiguas, resaltado entonces por la elegancia de un fino cuello de pálida piel, y por el cabello blanco de algodón muy recogido, de manera que mantenía una imagen al modo de los años veinte. A escribir sobre ella me anima uno de mis lectores más críticos que prefiere precisamente mis textos en torno a historias familiares. En su más conocido relato amoroso, un Borges que no prodigaba ese género, aclara que su texto es fiel a la realidad o a su recuerdo, lo cual “viene a ser lo mismo”; yo seré fiel a las historias que ella contaba tal como las recuerdo, había vivido abundantes peripecias y era una excelente narradora, una abuela como ésa que reivindican las canciones infantiles de María Elena Walsh. Era guixolenca, de Sant Feliu de Guíxols en la Costa Brava del Ampurdán, supimos de sus treinta y dos apellidos catalanes, algo poco frecuente según explica Joan Margarit, pues Cataluña acoge ya una fuerte inmigración desde el sur de Francia durante el XVIII, amaba su lengua vernácula, ahora pienso que le hubiese gustado recitar algún verso de Margarit: “una forma d’amor, la llibertat”.

 

Casó muy joven con un apuesto oficial de caballería cuyo destino los llevó a vivir en Tetuán varios años. No conocí al abuelo militar, pero si sus excelentes fotografías, dibujos y pinturas. La guerra civil truncó su carrera; participa en la sublevación militar de 1936, se desplaza a Valladolid donde contribuye al triunfo del pronunciamiento y muere en combate al mando de una columna que atacaba Madrid desde el norte. Mi abuela y mamá son rescatadas de un Madrid asediado y bombardeado por el Casal Català; en Barcelona acuden a casa de su hermana, pero el cuñado, un reputado médico, le dice: “una sola noche Josefina, estamos en bandos contrarios”. Parten a Francia y desde allí a Logroño donde les espera otra hermana, Anita también viuda de guerra, desde entonces ambas viven en una finca familiar de La Rioja mientras mi madre quedó interna en el colegio de monjitas del Sagrado Corazón de Pamplona.

 

Mujer culta y muy religiosa, profesaba sólidas convicciones católicas que solo he visto en pocas personas, sintiendo la fe como código ético y vivencia espiritual intensa, ajena a los rituales barrocos, en especial a la Semana Santa andaluza que calificaba de irreverente. El historiador Manuel Tuñón de Lara (1915-1997) sostiene que solo en Cataluña y en Euskadi se puede hablar de auténtico sentimiento católico, cuestión en la que abunda Ramón Chao en su libro “Après Franco: l’Espagne” (1975) para explicar que la democracia cristiana no obtendría aquí la implantación que tuvo en Italia y Alemania. Un detalle caracterizaba la religiosidad de àvia Josefina, no consentía que en su presencia se hablara mal de nadie, advirtiendo que si es mentira resulta calumnia y de lo contrario difamación, “el peor de los pecados”. Más que sus enseñanzas religiosas debo agradecer que me introdujera en las lecturas de Guillermo Brown, el único anarquista triunfante que los tiempos han consentido. Por ella mantengo una saludable rebeldía contra la abrasadora punzada del tiempo.

 

JULIO MALO DE MOLINA

Epidemia al 3×4

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Loreto

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020

Otros tiempos

Fernando Santiago Muñoz | 18 de abril de 2020