Pintura rápida

Fernando Santiago Muñoz | 16 de mayo de 2018

IU contra Pascual

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

ALGUNOS PADRES REACCIONAN EN RADIO CÁDIZ

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

“Es una humillación grandísima”

La madre de uno de los niños que denunció al sacerdote López Luna no entiende su elección para pregonar

López Luna sube las escaleras de la Audiencia Provincial durante el juicio al que se enfrentó por supuestos abusos

López Luna sube las escaleras de la Audiencia Provincial durante el juicio al que se enfrentó por supuestos abusos / Román Ríos (EFE)
 

El exdirector de un colegio de Cádiz, el sacerdote Javier López Luna, que fue condenado por daños morales a varios alumnos con los que practicaba juegos violentos, predicará este martes la novena a María Auxiliadora en el colegio Salesianos de Cádiz. Una decisión de la comunidad salesiana de Cádiz que no ha agradado a los padres de los 12 alumnos que acusaron a López Luna de abusos sexuales.

López Luna fue absuelto, porque la Audiencia Provincial, y después el Supremo, entendía que no existieron abusos sexuales, aunque sí le condenó al pago de 500 euros a cada menor por daños morales. En la sentencia, el Tribunal llegaba a reconocer que muchos de los juegos que proponía el exdirector de Salesianos a los menores si podían ser interpretados como vejaciones.

López Luna practicaba con alumnos de Salesianos juegos como ‘el abrazo del oso’(por el que abrazaba con fuerza a los menores, los elevaba y los tiraba al suelo), el ‘goldfish’ (golpear con la mano los genitales por encima de la ropa) o incluso arrancar vello púbico.

La comunidad salesiana ha escogido ahora a López Luna para predicar la novena a María Auxiliadora este martes 15 de mayo y algunos padres de los menores que denunciaron abusos explican que están indignados por esta decisión. “Es una humillación grandísima”, dice una madre de uno de los denunciantes.

“Él puede hacer su vida, como los niños tratan de hacer la suya, aunque con secuelas. Pero es una humillación. Si a mí me ofrecieran eso, si me quedara un poco de dignidad, diría que no sin más explicaciones. Pero ni él ni el colegio tienen la más mínima vergüenza”.

López Luna, tras aquella sentencia absolutoria de abusos, tiene pendiente la resolución de otra denuncia similar por parte de otro alumno.

Alcalá en 8tv

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Hoy

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

La brasa de todos los años

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Rectificación

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

.Me escribe Ángel Subiela para rectificar  mi artículo del lunes donde le atribuyo por error unas declaraciones que él no hizo al periódico El País. Aquí está el artículo y la intervención de Subiela.

Sorber y soplar a la vez

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Podemos critica la visita de Rajoy a Cádiz mientras su militante José María González asiste al acto. Que la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha. Un caso de esquizofrenia. No entiendo el motivo por el cual no pueda venir a Cádiz el presidente del Gobierno de España. Se podrá criticar la inacción del gobierno en el caso de las murallas o en el de las corbetas, por decir dos asuntos, pero no le impide venir. Incluso no veo mal que hubiera gente manifestándose: así funcionan las democracias. Lo de llevar una mano por el suelo y otra por el cielo es para hacérselo mirar, como dicen en Madrid.

Romaní, Fran González, relación puerto-ciudad

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Siemprecumple en el Carranza

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Fran González

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

El domingo

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

La cruda realidad

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Pintura infantil

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

La competencia de Sevilla

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

Al no poder hacer el dragado del Guadalquivir el puerto de Sevilla compite con Cádiz, Huelva y Algeciras casi como eso que llaman “puerto seco”, oxímoron.

Cuando la sociedad es el tirano. Por Javier Marías en El País

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2018

EN 1859 no había teléfono ni radio ni televisión, no digamos redes sociales y móviles que expanden con alcance mundial, y en el acto, cualquier noticia; pero también cualquier consigna, bulo, mentira, calumnia y prejuicio. En esa fecha, sin embargo, John Stuart Mill, en su célebre ensayo “Sobre la libertad”, escribió lo siguiente (me disculpo por la larga cita, cuyas cursivas son mías): “Como las demás tiranías, esta de la mayoría fue al principio temida, y lo es todavía, cuando obra, sobre todo, por medio de actos de las autoridades. Pero las personas reflexivas se dieron cuenta de que cuando es la sociedad misma el tirano, sus medios de tiranizar no están limitados a los actos que puede realizar mediante sus funcionarios políticos. La sociedad puede ejecutar, y ejecuta, sus propios decretos; y si dicta malos decretos en vez de buenos, o si los dicta a propósito de cosas en las que no debería mezclarse, ejerce una tiranía social más formidable que muchas de las opresiones políticas, ya que si bien no suele tener a su servicio penas tan graves, deja menos medios para escapar de ella, pues penetra mucho más en los detalles de la vida y llega a encadenar el alma. Por eso no basta la protección contra la tiranía del magistrado. Se necesita también la protección contra la tiranía de la opinión y sentimiento prevalecientes; contra la tendencia de la sociedad a imponer, por medios distintos de las penas civiles, sus propias ideas y prácticas como reglas de conducta a aquellos que disientan de ellas; a ahogar el desenvolvimiento, a impedir la formación de individualidades originales y a obligar a todos los caracteres a moldearse sobre el suyo propio”.

Pese a lo levemente anticuado de léxico y sintaxis, parece que Stuart Mill esté hablando de nuestros días y alertando contra un tipo de tiranía que, por ser de la sociedad (vale decir “del pueblo”, “de la gente” o “de las creencias compartidas”), no es fácil percibir como tal tiranía. “Si nuestra época piensa así”, parece decirse a veces el mundo, “¿quién es nadie para llevarnos la contraria? ¿Quién los políticos, que han de obedecernos? ¿Quién los jueces, cuyos fallos están obligados a reflejarnos y complacernos? ¿Quién los periodistas y articulistas, cuyas opiniones deben amoldarse a las nuestras? ¿Quién los pensadores” (esas “personas reflexivas” de Mill), “que no nos son necesarios? ¿Quién los legisladores, que deben establecer las leyes según nuestros dictados?”

Esta imposición de dogmas y “climas”, evidentemente, era ya perceptible en 1859. Imagínense ahora, cuando existen unos medios fabulosos de adoctrinamiento, conminación e intimidación, sobre todo a través de las redes sociales. Pero ha llegado el momento de preguntarse si esas redes, que hoy se toman por lo que antes era el orácu­lo, o la ley de Dios, no son tan fantasmales y usurpables como la voz de este ser abstracto en cuyo nombre se han cometido injusticias y atrocidades. Es muy sospechoso que en cuanto se piden firmas para lo que sea (desde cambiar una ley hasta el nombre de una calle), aparezcan millares en un brevísimo lapso de tiempo. No hay nunca constancia de que quienes envían sus tuits no sean cuatrocientos gatos muy activos que los repiten hasta la saciedad, los reenvían, los esparcen, aparentando ser multitudes. Se sabe de la existencia de bots, es decir, de programas robóticos que simulan ser personas y que inundan las redes con una intoxicación o una consigna. Rusia es pródiga en su uso, así como partidos políticos, sobre todo los populistas. En suma, detrás de lo que hoy se considera la sacrosanta “opinión pública”, a menudo no hay casi nadie real ni reflexivo, sólo unos cuantos activistas que saben multiplicarse, invadir el espacio y arrastrar a masas acríticas y borreguiles.

Cualquier sociedad es por definición manipulable, y en muy poco tiempo se le crean e inoculan ideas inamovibles. Me quedé estupefacto el día de la famosa sentencia contra “La Manada”. No me cabe duda de que esos cinco sujetos son desalmados y bestiales. Pero no se los juzgaba por su catadura moral ni por su repugnante concepción de las mujeres, sino por unos hechos concretos. Y me asombró que, nada más conocerse la sentencia, millares de personas que no habían asistido al proceso ni habían visto el vídeo que se mostró en él parcialmente, que no eran duchas en distinciones jurídicas, supieran sin atisbo de duda cuáles eran el delito y la pena debida. No digo que no tuvieran razón, los jueces yerran, y cosas peores. Pero nadie contestaba lo más prudente: “Lo ignoro: carezco de datos, de conocimientos y de pruebas, y por tanto no oso opinar”. Vi en pantalla a políticos, tertulianos, ¡escritores y actores!, que afirmaban con rotundidad saber perfectamente qué había ocurrido en un sórdido portal de Pamplona en 2016. Vuelvo a la cita de Mill: “La sociedad puede ejecutar, y ejecuta, sus propios decretos”. Una sociedad que hace eso, que prescinde de la justicia o decide no hacerle caso, que pretende que prevalezca la de su fantasmagórica masa, tiene muchas papeletas para convertirse en una sociedad opresora, linchadora y tiránica.

Rajoy en Cádiz

Fernando Santiago Muñoz | 14 de mayo de 2018

El Caído

Fernando Santiago Muñoz | 14 de mayo de 2018

Rajoy

Fernando Santiago Muñoz | 14 de mayo de 2018

Chungo de papeles. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 14 de mayo de 2018

 

Hace 33 años publicó la revista “Andana” un reportaje sobre el incumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de famosas agrupaciones. La reacción fue la habitual: amenazas e insultos de algunos afectados, incluso en directo durante el programa que tenía Pepe Benítez en Radio Cádiz. Hace unos meses publiqué(perdón por citarme a mí mismo) que se había colado un inspector de trabajo en un festival de comparsas en el Momart lo que provocó que algunos componentes tuvieran que salir corriendo porque percibían algún tipo de prestación , no podían cobrar por actuar y tenían menos papeles que una liebre. La reacción fue la de siempre: amenazas con poner el asunto en manos de “nuestros abogados”(¿porqué los tontos suelen tener varios abogados en lugar de uno solo?). Ahora hemos sabido que la Inspección de Trabajo ha enviado cartas a unas cuantas agrupaciones de carnaval donde les reclama dinero y les solicita regularizar la relación laboral con quienes cantan en las actuaciones remuneradas. Lo primero que me llama la atención es el incumplimiento de la máxima “para tener la boca grande hay que tener el culo limpio”. Leo a algunos directores de agrupaciones cañeras (Los equilibristas, por ejemplo) que se sorprenden porque les piden que cumplan con la ley, lo que no les impide cantar un repertorio muy radical contra el sistema, contra el liberalismo, contra la casta, contra el Ibex ,contra el PSOE contra el PP y contra quien sea menester. Eso sí, de cumplir las leyes hablamos otro día, que eso es cosa de pringaos. Aquí a hacer caja. El Equipo de Gobierno se ofrece a asesorar a las agrupaciones, no se sabe si para que cumplan o para que no cumplan con las leyes. El colmo de los colmos es el del Comandante de los Autores que reclama un trato de favor para los grupos afectados. Es decir, todos los españoles tenemos que cumplir la ley menos los españoles que cantan en el carnaval porque es algo distinto, especial, con mucho arte y lo hacen por Cádiz y su carnaval. El Comandante de los Autores, que fue comunista y ahora es liberal- conservador, defiende a los suyos con razón o sin ella. Al final todo tiene que ver conque lo que era una afición se ha convertido en una profesión para algunos y para otros en un complemento a su salario, pero se requiere todo en negro. A Hacienda que paguen los pringaos y los papeles que los hagan los tontos. Nada impedirá que el año que viene vuelvan a dar lecciones de ética, de democracia y hagan otros repertorios radicales . Como dijo Salvi Domínguez “tengo que reconocer que vengo chungo de papeles”

Fernando Santiago