Archivos para el tag ‘Iñaki Gabilondo’

Excepcional Arcadi Espada

Fernando Santiago Muñoz | 11 de junio de 2014 a las 11:41

FAPE, FAKE

EL PRINCIPAL problema del periodismo son los periodistas. Ni la tecnología. Ni los modelos de negocio. Ni otras rumbas negras. Los periodistas. Es molesto, o modesto, que diga esto un periodista. Elijan. Lo cierto es que la Federación de Asociaciones de Prensa, como dicen y subrayan ellos mismos: «La primera organización profesional de periodistas de España con 48 asociaciones federadas y 16 vinculadas que en conjunto representan a más de 21.000 asociados», ha emitido una resolución sobre el llamado caso Évole (una colección de estúpidas mentiras -fake las llaman para ennoblecerlas- sobre el 23-F que contó con la colaboración de algunos políticos como Joaquín Leguina, Jorge Verstrynge y Mayor Zaragoza), a instancias de una asociación de usuarios. Bastará una frase para describir el nivel de sutileza de la resolución: «Es un reportaje televisivo que pertenece a un ámbito que está más allá del periodismo, y que no debe someterse a sus principios». La primera ofensa de esta frase es que haya reportaje al margen del periodismo. La segunda, que ese «ámbito más allá del periodismo» sea lo mismo que decir algo más que periodismo. La tercera, que el redactor de una resolución semejante pretenda conocer los principios del periodismo. La exculpación de Jordi Évole tiene como eje (exagerando mucho con el eje) que su programa no era periodismo. Un asunto, por supuesto, que nadie discute. No era periodismo, pero sólo pudo producirse gracias al periodismo. Al periodismo que usurpó y falsificó. Exactamente igual que una mentira no es verdad, pero sólo puede darse por ella. Ninguna imagen más rotunda y trapacera, en este sentido, que la de los periodistas convocados al programa: Anson, Gabilondo y Ónega, no mintiendo como hombres cualesquiera, sino como periodistas acreditados.

El nulo respeto que la profesión le merece a la Fape es completo en fondo y forma. A la indigencia analítica le corresponde un inconcebible aluvión de patadas a la gramática (los numerosos errores ortotipográficos reflejan, sobre todo, una desidia que muta en desdén) que desmuestran cruelmente hasta qué punto el oficio ha tocado fondo. El que se atreva que se meta aquí: http://estudioae.com/fape.pdf, aunque ya advierto que no es un espectáculo agradable.

Por lo demás, yo debo rendirme a la evidencia y aplaudir a Évole. No se trataba de poner en evidencia ni a la política ni a la historia ni al Rey de España. Sólo se trataba del periodismo. De marcarse un fape.

Fuente: El Mundo

Incívico

Fernando Santiago Muñoz | 27 de julio de 2012 a las 8:05

EL gran maestro Iñaki Gabilondo dijo una vez que antes que periodista hay que ser ciudadano, motivo por el cual fue considerado paradigma del buenismo. Si bajamos el balón al pasto como aconsejaba Di Stefano, los trabajadores de la basura deberían considerar que antes que trabajadores son ciudadanos, o al menos al mismo nivel. Si tratan a la ciudad y a sus vecinos con hostilidad no pueden pretender que alguien les ofrezca su apoyo. Por supuesto que es rechazable el uso de la violencia y más contra trabajadores que hacen uso de un derecho conseguido después de más de un siglo de lucha. Lamento profundamente el atentado contra el portavoz de los trabajadores ocurrido ayer mismo. Hablo con conocimiento de causa: el ejercicio de un derecho no puede conducir a la vulneración de la intimidad o la agresión. Espero que encuentren y castiguen al agresor. Todo lo anterior no quita para que, a mi modesto entender, los trabajadores de Sufi-Cointer no tengan razón. Tienen derecho, pero no razón según lo veo yo. A los 45 millones de españoles nos han recortado derechos laborales y nos han subido todo tipo de impuestos. A los pensionistas les congelaron sus pensiones, a los pacientes prestaciones, a los docentes y a los alumnos condiciones educativas, a los funcionarios nos han quitado una paga después de habernos reducido el salario hace dos años. Así está España por lo que en mi opinión no se puede poner una ciudad patas arriba por unos pocos puntos de subida en el convenio en un momento de grave recesión, de la misma manera que el Ayuntamiento no debe echar a la ciudad contra los trabajadores de la limpieza. Hay que aceptar que la gente haga uso de sus derechos y la huelga es uno de ellos aunque se haga cuando más daño se causa. Cosa diferente es que ni al Ayuntamiento ni a la mayoría de los ciudadanos les parezca bien y así lo expresen. Faltaría más. Creo que los propios trabajadores tenían que haber entendido la situación de España y el momento que vive Cádiz para haber pospuesto su huelga. Pero han decidido lo contrario y no queda más que respetarlo.

Asunto distinto es el comportamiento de la gente en Cádiz con una falta de civismo sorprendente. Todo el mundo sabe que durante estos días hay importantes aglomeraciones, una huelga y pleno verano. Aún así la mayoría tira envoltorios al suelo, depositan en las calles todo tipo de basuras y se comportan como si vivieran en la luna. Las sugerencias hechas en el bando municipal deberían haber llevado a los ciudadanos a extremar su comportamiento: no tirar al suelo desperdicios, no sacar la basura nada más que en casos extremos y llevarla a los contenedores, sacarla solo por la noche, si se puede llevarla al Punto Limpio. Es decir, actuar como si la ciudad fuera su casa. No se puede reclamar a la administración que intervenga y comportarse a la vez como auténticos guarros. Da vergüenza ver las calles de la ciudad estos días. No sé qué pensarán los visitantes pero a cualquiera de los gaditanos se nos debería caer la cara de vergüenza.

Diario de Cádiz

La democracia humillada

Fernando Santiago Muñoz | 2 de septiembre de 2011 a las 8:16

Como dice Iñaki Gabilondo. Aunque todas las normas del articulismo aconsejan lo contrario, empezaré con una obviedad: en democracia las formas son importantes. No se pueden despreciar los procedimientos porque estaría saltando por los aires el propio sistema. Por eso creo que la reforma constitucional no ha podido hacerse de peor manera: en una semana del mes de agosto, negociada de madrugada y obligada a tragar a los propios diputados como si fuera aceite de ricino. Es cierto que la Constitución no obliga a someterla a referéndum pero no es menos cierto que si los partidos políticos quieren que los ciudadanos sintamos la Constitución como si fuera nuestra, tienen que darnos la oportunidad de expresarnos. Ya no se podrá decir esa majadería que repiten los políticos simples, “la Constitución que nos hemos dado”. Se la han dado ellos. Nos han robado el debate para regalarle a “los mercados” una ofrenda que no servirá más allá de dos o tres semanas en la prima de riesgo. Y mira que estoy seguro de que si hubiera referéndum hubieran ganado los dos partidos mayoritarios. De hecho, yo mismo, sin ir más lejos, he perdido los dos en los que he defendido una postura (el 28-F y el de la OTAN), lo cual no quita que una decisión de tal calibre tenía que haberse adoptado por referéndum. Decía Rubalcaba, el día de su presentación, que tenían que hacer “lo que nos piden”, es decir, la reforma de la política que pedía el movimiento del 15-M. También dijo que tenían que hacer “lo nuestro, la igualdad”. Pues que alguien me diga ahora cómo se garantiza la igualdad si ya se fija en la Constitución un criterio político que antepone el ajuste de las cuentas públicas a la política social.

Porque este es el fondo de la cuestión: se ha trasladado a la Constitución una determinada manera de hacer política que defiende la derecha europea. Es como si los que somos ateos quisiéramos que así lo dijera la Constitución. Lo normal es que se haga una norma para todos y lo más que se pudiera pedir es la neutralidad de la Constitución frente a la religión. Con respecto a la política económica es lo mismo. Si el PP y el PSOE defienden una determinada política fiscal, pues que lo lleven a las leyes ordinarias y allí se establezca para que el día que una mayoría de españoles quieran otra política tan sólo haya que reformar una ley. Ahora nos hemos declarado fanáticos de la religión de los mercados (como cantaba la chirigota ‘Las Vocales’, “mi niño sólo hace caso a los mercados”) y lo hemos consagrado para siempre.

Ya la Constitución no es de todos, sino de unos pocos que creen que la política la hacen entre dos a los que el Nobel de Economía Paul Krugman llama “fanáticos del dolor”: que sufra la gente, que es por su bien. El PSOE no puede ahora escandalizarse porque Esperanza Aguirre o María Dolores de Cospedal hagan recortes en Educación. Lo hacen por nuestro bien y además está consagrado en la Constitución, como ellas mismas han dicho.

¿Qué se creían, que el nuevo artículo 135 no significa que para equilibrar las cuentas hay que recortar? No conviene llamarse a engaño. Nos vamos a pique, como el Vapor.

Con la venia

Genial Iñaki

Fernando Santiago Muñoz | 1 de septiembre de 2011 a las 10:57

¿HAY ALGUIEN AH͍?

Fernando Santiago Muñoz | 25 de diciembre de 2010 a las 10:30

Con esta frase empezaba Iñaki el Hoy por Hoy los días de Navidad que le tocaba hacer el programa de radio. Así podía haber empezado Monse Domínguez esta mañana el A vivir que son dos días que me ha tocado compartir con ella, con Marius Carol y con Magis Iglesias. Algunos rezagados del botellón por las calles de Cádiz, personal de limpieza que recogía la basura en el Reina Victoria y algún esforzado corredor por el paseo marítimo. Así era esta mañana gris de Cádiz. Preciosa a pesar del tiempo.

Monse ha conectado con el Hespérides, que partió del puerto de Cádiz en la expedición Malaspina 2010. Allí un grupo de científicos y marinos ha entonado un villancico. Ha estado emocionante y divertido aunque para la próxima expedición aconsejo que se enrole a Adela del Moral: la afinación era regular y nada más que se oía cantar a las mujeres.