Archivos para el tag ‘Sebastián Castro’

Marta se explica en su blog

Fernando Santiago Muñoz | 7 de mayo de 2014 a las 15:43

Consejo de Guerra en el PSOE

El Consejo de Guerra o Auto de fe de la Santa Inquisición, eso es lo que se vivió el lunes en la sede local del partido. Faltó gritar por las cortas masas que acompañaban al Secretario General: a la hoguera con ella!!! Sí, asi es. Faltó la Cruz Verde que en los autos de fe era el símbolo que presidía el lugar en el que se celebraba el mismo.

La reunión tuvo algo más, que la simple toma de una decisión para mí injusta. Los gestos, las formas, lo planificado de todo lo que sucedió. Nadie se salió del guión, ni siquiera yo.

El lunes fue la primera ocasión en la que el grupo municipal al completo tuvo la oportunidad de tener voz en la ejecutiva local del partido. !Y mira que se habrá hablado sobre el grupo socialista en la reuniones de la ejecutiva local! !Y mira que ha habido ocasiones en las que la ejecutiva local habrá tenido que pronunciarse sobre situaciones de algunos concejales! Sin ir más lejos sobre la que se produjo el pasado mes de marzo tras mi despido por el cumplimiento de mis obligaciones como concejala con la aplicación de la reforma laboral del PP. Igualmente sorprente que no asistiera representante alguno de la ejecutiva provincial, conociendo lo importante y extraordinario del asunto a tratar…

Allí se quiso que abjurara de mis “pecados”, que mostrara arrepentimiento, y quizás también que proclamara solemnemente adhesión a la causa. Pero, ¿a qué causa? ¿a la del sectarismo? ¿a la del pensamiento único? ¿a la de la culpabilidad?

Intervenciones, apelando a la presunción de inocencia
Catorce fueron los miembros de la ejecutiva local que intervinieron. Todos para decir aquello que tenían preparado. No en vano la ejecutiva se convocó dos horas antes para preparar las intervenciones. No quiero ni imaginar la de horas que durante el fin de semana se ha pegado “enganchado” al teléfono el secretario local. Ni una sola de ella, ni uno sólo de los minutos para preguntarme, al menos, qué conocía del asunto.

Todos y cada uno de los intervinientes utilizaron la “presunción de inocencia” como estandarte. En veinticinco ocasiones se pronunció. Claro, todos saben que soy inocente. Y así tendré que demostrarlo ante el juez. Pero este derecho fundamental, esta garantía procesal, es algo más que una mera expresión. Pero para qué explicarlo, si lo que se buscaba era aquello que se quería desde hacía tiempo. Mi expulsión del grupo socialista. Eso sí con la entrega del acta de concejala. Miente el Secretario General cuando dice que no se me pidió. Lo hicieron cada uno de los miembros que intervinieron y lo hizo él expresamente. Pero ante mi negativa buscaron la “alternativa”.

!Ejemplaridad!, repetían una y otra vez. !No se puede hacer una oposición seria si no entregas tu acta de concejala! -acuérdense de lo que digo, inician la actitud de víctima para no asumir la responsabilidad de las decisiones futuras que tome la ciudadanía con su voto- !Tenemos que predicar con el ejemplo! -claro en este caso sólo-. Sea como fuere, consignas todas.

Me llamó poderosamente la atención la intervención de Sebas Castro. Utilizó para pedir mi dimisión que “tenemos que diferenciarnos y dar soluciones diferentes”. Creo que como frase “marketing” le puede quedar muy bien, pero, no sé… Sinceramente, no quise entrar en su renuncia a las dos semanas del cargo de Director de la Escuela de Hostelería. Lecturas de aquello, muchas se pueden dar. Explicaciones ni una dió él. Si ese es el tipo de soluciones que pretendió plantear en la reunión del lunes, prefiero no escucharlas. La verdad.

Abrió David Suárez la “veda” de lo hacemos por tu bien, para que te puedas defender. Aún no sabe el publicista de mi campaña electoral que sé defenderme. Y más ahora que dispongo de más tiempo. Y que de mi bien, ya se ocupan mi familia y mis amigos y amigas, que haberlos haylos, y muy buenos y buenas, por cierto.

Pero el colmo, fue la intervención de la Secretaria de Organización. Pilar González que expresó: “!prediquemos con el ejemplo!”. Sí, pero con todos y con todo. Porque lo contrario, huele a vendetta. Claro está. Esta expresión sale de quien en 2009 formuló mi demanda de reclamación de cantidad contra ISE Andalucía, conocedora de toda mi situación irreconciliable con Fernando Ameyugo y conocedora de qué me llevó a demandar a ISE Andalucía -esto lo dejo para otra entrada-. Pilar, por favor, ya te lo dije, predicar con el ejemplo es oponerse a la aplicación de la reforma laboral del PP a una compañera concejala, no sólo en tu calidad de número dos de la ejecutiva local sino también en tu condición de ugetista.

Apelando al consenso

El consenso. ¡Bendita palabra! Poco pronunciada y menos practicada. Manolo González Piñero, en su condición de Ecce Homo de la ejecutiva, señaló que ésta era una decisión, la de mi dimisión, que debía ser tomada desde el consenso. ¿Cómo? ¿Sabe Manolo lo que es el consenso? El consenso no puede llegar nunca desde la imposición, que fue lo que se hizo el lunes. Debe llegar desde el diálogo, desde la participación y sobre todo desde la escucha al otro y la empatía. Nada, nada. Todo decidido y el santo vestido o creen que bien vestido.

El acuerdo alternativo

Y llegó la decisión. Una hora después de iniciada la reunión. Primero, suspenderme de mis responsabilidades. Sepa todo aquel que lea estas líneas que cuando el Secretario General fue nombrado portavoz municipal restructuró las competencias de cada uno de los concejales/as teníamos para hacer oposición. Infancia, Deporte y Régimen Interior, eso es lo que me dejó. Asi que ha puesto negro sobre blanco aquello que ya hizo. Segundo, sustituirme de todos los órganos colegiados en los que estoy nombrada por el Pleno como representante del grupo socialista. De otros muchos ya fui apartada en octubre de 2012, de alguno de ellos con el sigilo que caracteriza al portavoz. Por ejemplo, de la mesa de trabajo de vivienda del Consejo de Inclusión Social, decisión de la que me enteré en una reunión de este consejo. Echaré en falta los Plenos de Zona Franca. Sobretodo esos momentos en los que el portavoz no se había mirado ni un dato económico, o mejor dicho, no se lo habían mirado aquellos que le hacen el trabajo, y por ello, debía ser yo quien interviniera en el punto, como ocurrió el pasado 26 de diciembre.

Pero el portavoz va más allá en sus declaraciones públicas: !no podré presentar propuesta alguna! A mis años, me he convertido en “mujer florero” por imposición. Esa es la realidad. Esto es lo que ya viene ocurriendo. En este año y siete meses de portavocía, de las veinticinco iniciativas presentadas al grupo socialista, sólo me ha dejado presentar al pleno municipal, cuatro. Una de ellas, a pesar de haber sido redactada y firmada por mí, fue presentada públicamente y defendida por Fran González, porque a él pertenece el trabajo de los demás y en esa consideración hay que comulgar. Ese hecho fue en enero de este año y la propuesta versaba sobre Zona Franca. Ese mes los militantes no recibieron el correo electrónico con las propuestas socialistas. !Qué casualidad!<

Buscando la invisibilidad

Si me apartan. Es lógica la pregunta. ¿No recibiré convocatoria alguna de la Alcaldesa a los actos institucionales? La respuesta fue contundente. No recibirás nada que provenga de la Alcaldesa. !Madre mía! Se cortó definitivamente mi relación con Teófila Martínez. Esta decisión busca sólo oficializar la invisibilidad a la que ya me tenían sometida. El grupo tiene dos agendas diferentes. La que recibimos Marisa y yo, y la que reciben los demás concejales. Desde el inicio de la portavocía de Fran González en nuestra agenda no están las reuniones con los colectivos. Pero ¿tanto molesta que acuda a los actos públicos? Pensandolo bien, no está mal, dejaré de soportar los codazos de los propios.

Asi que buscaré nuevos espacios en los que llevar a cabo mi compromiso socialista con la ciudad. Demostraré mi inocencia, para ello prepararé la estrategia procesal, tras haberme sido notificado el auto en el que se me imputa en el caso ISE. Eso haré.

Fuente: Blog de Marta Meléndez