El enemigo está dentro

Pepe Monforte | 21 de enero de 2016 a las 9:48

DICEN que los ponen al principio de las funciones porque llevan más infraestructura que un concierto de Maikel Jacson, pero es mentira, los ponen los primeros, porque como pongan uno a las doce de la noche se duerme el noventa por ciento de la audiencia y casi todo el patio de butacas. Se pueden caer de sueño hasta los que están en las pinturas del techo. Estaría feo que después de la primera poesía, tango le llaman ellos, en vez de aplausos se escuchara el concierto en do sostenido “Cádiz puro ronquío”.
Quillo, vamo a hablar en confianza ¿Tú no te duerme con los coros?

Lo cierto es que yo no sé si los que actúan en el teatro más que coros son lo que se llama ópera bufa, una especie de teatro operístico cantado de lo más fino. Cada coro parece que concursa no para cantar, sino para ver de qué forma más estrambótica se sitúan en el escenario. Que si la orquesta detrás y mirando para la pared, como si estuvieran castigaos, que si de lao, para que se les vean menos los barrigones, que si haciendo el pino, vamos que más que un director de orquesta, lo que necesitan es a Jorge Valdano para que les diseñe la estrategia.

Pero luego dice tú ¿y eso sirve pa algo? Si todos suenan igual. Luego el cachondeo de las presentaciones que unos tíos tirando dados gigantes, otro un circo, otro un cabaret… esto parece el FIT pero sin brasileñas.

Termina la presentación. Otra vez Valdano. Tú a la izquierda, tú atacando, tú un poquito a la derecha, otra media hora hasta que uno hace tlin, tlin, tlin y empieza la bandurria. Y ya te lo sabes tó. Uno de la segunda fila que dice ole, otro que se arranca como un bailecito con una gracia en la quilla que no se pué aguantá y empiezan a defender a Cádiz. Parece que encima del escenario, en vez de coros, está cantando la legión, cuánta defensa, cuántos luchadores por Cádiz, cuanta espada, cuántos golpes de pecho, cuánto defensor del tango… chiquillo que estamos en Carnaval y no cuando los franceses querían entrar aquí, pero sin tortilla.
Los cuplés, los cuplés, tienen la gracia tan fina, que te da cosa reírte. El estribillo sirve para despertar a la gente y prepararlos para el ataque final, ocho minutos con mucha corografía.

Pero esto hay que denunciarlo, los coros están en manos de los capillitas y nos están atacando desde dentro. Lo que quieren es cargarse esto, que nos aburramos y digamos pues vamos a suspenderlo y empezamos antes con los triduos, los besapies, los besamanos, los quinarios y los septenarios. ¿Tú ha ido alguna vez a un septenario?

Cuando menos nos lo esperemos en vez de un tango nos cuelan el Credo y en el popurrí están cantando eso de Resucitó. Es necesario ya que un grupo de valientes recupere el coro, que combata a los capillitas que lo tienen secuestrado y quieren convertir el Falla en la carrera oficial. Carnavaleros de Cádiz… al abordaje.

  • Angel

    Inmejorable,gracias Monforte.

  • manuel

    Bien Pepe, Bieeeen!!

  • Paco Blanco

    Gracias Pepe, hace tiempo, que por aburrimiento deje de escuchar a los coros.
    La Final no la veo porque me obliga(penaliza) a escuchar a coros y comparsas.
    El carnaval que nos atrae es el de las ilegales,del Falla escuchamos siempre a las chirigotas.Y sobre todas, siempre destaca la del SELU.