Yuspikinglis

Pepe Monforte | 12 de febrero de 2016 a las 9:27

corvinaQUE diita el de ayer para los científicos. Qué lástima me dio que lo de las ondas gravitacionales no se hubiera sabido un par de semanas antes…porque podría haber dao para unos cuantos cuplés, aquí que nos gustan tanto las Ciencias Naturales. El informe Pisa (que a Cádiz llegó de roquefort y champiñones) ya decía que aquí lo bordábamos en ese tema y los niños de Cádiz se sabían de corrido los nombres de todos los ríos, incluidos el Tajo y el Segura.

Pero eso, para mí, lo de las ondas gravitacionales, se ha quedado en nada cuando tuve conocimiento de lo de las corvinas americanas que han llegado a Cádiz, como los marineros de la base de Rota.

Yo no sé, la verdad, porque los científicos tienen que hacer tantas averiguaciones para ver de dónde vienen las corvinas. El tema es fácil, te pones el traje de buzo y cuando veas una le preguntas Yuspiknglis y si la corvina te contesta pues ya sabes que viene de Ohio o de Ontario (no sé si estos estados americanos tienen costa pero no me voy a poner ahora a mirarlo) y si se calla y te hace un signo así como “tú esta pirao” es que es de por aquí.

Siempre he tenido pasión por las corvinas, sobre todo de dos especies concretas la pelajisus empanadensis o corvina empaná o la pelajisus filefinus, que es cuando se presenta en filetitos, preferiblemente a la plancha.

Menos conocidos, pero igualmente interesantes, son las pelajisus dadiformes taquitos de corvina o su espécimen más conocido la pejajisus dadiformes musapegotonsa, daditos de corvina con un poquito de mayonesa.

Ya hablando en términos menos científicos, me encanta como la ponen en Rota, vuelta y vuelta, y donde las conocen, las de buen tamaño pa plancha, como pardillejas.

A mí me pondría malo que vinieran las corvinas americanas a quitarle el puesto de trabajo a las corvinas de Cádiz. Además, estoy seguro que a las corvinas americanas le sabe la carne a Kepchut .

Dicen los científicos que no saben como la corvina americana ha llegado hasta aquí…pue eso ha sio un enamoramiento, las cosas del querer. Una corvina que se enamoró de una pardilleja de Rota y creyéndose atún, las corvinas son muy inocentes, se cruzó el Atlántico para venirse aquí. Eso…o que viniera en la maleta de un americano de Rota

Aquí no nos podemos dormir. Yo ya cada vez que compre una corvina en la plaza le pido el carnet, pero claro si te la encuentras ya en filetitos, la cosa se complica, de ahí la gravedad del problema.

Voy a llamar a Pedro Sánchez para que introduzca este tema en sus negociaciones con Podemos y Ciudadanos y a los de la marcha a Rota para poner en la próxima marcha una pancarta que diga Corvina go home.

Los comentarios están cerrados.