El Concilio gaditano

Pepe Monforte | 14 de enero de 2016 a las 9:14

Por fin se puede decir. Cádiz acogerá el Concilio Gaditano I, el primero de carácter civil que tendrá lugar en el mundo. Si ya existen las bodas civiles, los reyes magos con corazón femenino, los papa Noel imberbes y las primeras comuniones sin vestirse de marinero, la ciudad más conciliadora de Occidente celebrará un concilio, el primero sin cardenales de la historia y el más importante después del Concilio Vaticano II, anunció ayer El Barcia, el biógrafo oficial de José María González.

El biógrafo Barcia, que está haciendo un cursillo acelerado para aprender a decir pisha sin acento de Lavapiés, dijo ayer, en declaraciones a Teletaxi, que el alcalde es conocido ya en medio mundo como Kichi Primero El Conciliador y se le representa en los foros más importantes de la conciliación montado encima del caballo de Simón Bolivar del Olivillo pero con un biberón en una mano y una papilla de arró en blanco en la otra. “Es milagroso que así conduzca bien el caballo sin conciliarse contra la fachada del Hotel Atlántico” puntualizó.140116_car-conciliando

Al caballo, en vez de Babieca, como el del Cid Campeador, le han puesto Eutimio, en reconocimiento al primer acto milagroso de José María González Kichi cuando se compró dos corbatas en la calle Columela, envuelto en humo (no es que hubiera incienso, es que coincidió que en el Mini bar de la calle Doctor Dacarrete estaban friendo adobo). “Por cierto que vamos a contar ya un secreto de estado -señaló Barcia por bajini-. En principio el alcalde le pidió prestadas las corbatas y una camisa de rombitos a Fran González, que siempre va muy modosito, pero el tío chungo no quiso llegar a un consenso… Esa fue la primera crisis con el PSOE, lo que pasa es que no hemos querío largá”.

Barcia, en las mismas declaraciones a Teletaxi, señaló que “por fin podemos decir donde ha estado el alcalde en esas ausencias de las que se quejaba la oposición. Kichi Primero El Conciliador estaba en la ONU, en secreto, ultimando los detalles del concilio que tendrá lugar en el teatro Falla en agosto, para que los asistentes puedan conciliarlo con la playa”.

El ‘Sombrilla’, como ya le dicen a Barcia porque es la sombra de Kichi I El Conciliador, adelantó que el concilio lo abrirá el niño de la Bescansa. Barcia aclaró que no se trata de ningún cantaor flamenco sino del chiquillo de la diputada Carolina Bescansa que fue ayer el gran triunfador de la constitución del congreso, conciliando una gran actuación. Sólo le faltó echarle un erutito en la cara a Rajoy.

Una de las intervenciones estrella de la reunión será: “conciliando a media tarde: la siesta”, una profunda reflexión sobre como quedarse con la boca abierta en el sofá después del almuerzo.

“Tratándose de Cádiz también habrá una conciliada popular”. Barcia reconoció que se teme una manifestación de protesta durante el concilio de los barberos de Cádiz que se sienten abandonados por el alcalde.

Las primeras reacciones de la oposición no se han hecho esperar. Romaní, que hizo un paréntesis en sus ensayos como corneta de los romanos del Ecce Homo, su nuevo puesto de responsabilidad tras ser “exconciliado” del Ayuntamiento, dijo que “como lo coja por mi barrio le meto una querella”.

Jesusito de mi vida

Pepe Monforte | 13 de enero de 2016 a las 9:23

NO hay quien le niegue al Canijo que tiene mérito para escoger tipos. El de este año de niños jesuses de porcelana es de gran categoría y nos sirve de excusa para meditar sobre la escultura de dormitorio en la historia contemporánea gaditana, un tema apasionante. Cádiz siempre ha tenido unos dormitorios muy cristianos. No ha habido un vamonó que nos vamos que no haya tenido como testigo, sin inmutarse, o al Niño Jesús, al Sagrado Corazón de Jesús, un Crucificado o a la Inmaculada Concepción…o incluso alguna foto del Papa.130116_car-jesusito

Todos, siempre, han contemplado las escenas que han visto (y lo que habrán visto) sin inmutarse. Hombre, tampoco va a pedir uno que el Crucificado aplauda las mejores jugadas, pero una bendición papal de un meritorio chinchin ponpon te puede subir el ego, uno que siempre está necesitado de subidas del ego.

No sé muy bien por qué esa manía de poner a un santísimo encima del cabecero de la cama. Cuantos picardías habrán visto, cuantos rulos, cuantos calzoncillos blancos (y no tan blancos) caíos, cuantos pijamas enguatinaos, cuantas sensuales fajas enterizas.

A mí me gustaría que el Cesí ese que hace las encuestas preguntara alguna vez a qué santo prefiere en lo alto de su cama. ¿No sería más lógico que allí estuvieran en vez de San José y la Virgen, Pietro Mandongo y Manoli Ponpon, para que te pudieran asesorar en un momento de duda? Oé, que una cama no es un Belén. Dime tú que consejo te puede dar Pio XII , que lo recuerdo puesto en lo alto de la cama de mi abuela, dando la bendición con la mano que parecía que estaba pidiendo cuarto y octavo de croquetas.

Mi prima Carmen Mari la lió un día en Salud Responde cuando llamó al 061 pidiendo un yeso porque se le había roto la mano al Niño Jesús de su dormitorio de soltera. Le tenía tanto cariño que en invierno le hacía unos politos de lana e ingenua, de chiquitita, le preguntó a su madre si este niño nunca hace santa caquita… Su madre le respondió: a ver si te has creío que en vez del Niño Jesús, es el Nenuco Popó.

También he visto dormitorios con la Santa Cena puesta encima del cabecero… pero a mí ya esto me parece exhibicionismo… hacerlo delante de tanta gente.

No tengo estudios de mercado sobre si hoy en día la gente sigue poniendo los crucifijos en lo alto de la cama. No sé si en el Ikea venden los crucifijos desmontaos para formarlos en casa. Lo que sí sé es lo que hizo mi vecino el Capillita. Cuando contrajo matrimonio en Santo Domingo, la noche de la consumación se coló en la habitación con una foto de 42 pulgadas de Zornoza. Mari Pili pidió el divorcio al tercer día… y no resucitó.

Lágrimas de hormigón armado

Pepe Monforte | 12 de enero de 2016 a las 14:01

Nunca entendí por qué Shakespeare (Shespir para los amigos) no nació en Cádiz. Yo creo que si este guachisnai hubiera nacido en Cádiz se hubiera llevado lo menos tres primeros premios y un cuarto clasificado (ese año salió Martínez Ares). Debería haber venido al mundo en la calle Bendición de Dios. Seguro que en vez de escribir aquello tan soso de Ser o no Ser, hubiera escrito sobre la gran pregunta filosófica de cada día. ¿Qué va a poné hoy Margari, pescadilla o Pijota?lagrima

Se nos conoce mucho por el cachondeo, pero es una lástima que no se aprecie más a Cádiz, por nuestra inmensa capacidad de hacer poesía, y hasta consonante. Cádiz no es sólo la Tacita de Plata, la novia del mar, la amante de los burgaíllos, es también la ciudad del mundo que mejor ha sabido rimar con Logroño, badajo y centolla.

Aquí se han homenajeado una tras otra, a las 333 piedras de La Caleta, al alquitranado de la Avenida, a los palaustres, al menudo, a las cajeras de Simago, pero el desparpajo para la poesía del gaditano te sorprende año tras año y a mí, de nuevo, me volvió a enternecer ayer. Me sentí como la corbata de Eutimio la primera vez que abrazó el cuello del Kichi, como las velas del Juan Sebastián de Elcano cuando se despliegan por el muelle saludando a Cádiz “dejando por Canalejas… un olor especial”.
Una comparsa hacía ayer humano en su repertorio al viejo puente Carranza, a ese pobre mío que el hormigón lo tiene ya más que armao, jubilao. Que tienen que venir los camiones a ponerle transfusiones de cemento para que vuelva a erguirse señorial cada vez que pasa el remolcador de La Carraca. ¿Cómo se entristece un puente? ¿Le salen lágrimas de hormigón armao?

Ayer sobre el escenario del Falla un viejo puente se ponía celoso, temía por su jubilación… que es de autónomo, porque el Carranza siempre ha sido autónomo. Un viejo puente, le canta a un puente nuevo… María Ostiz.

No hay poesía en esa decisión que debe tomar cada día el que entra en la ciudad más antigua de Occidente. ¿Pa donde cojo, pa Cádiz Norte o pa Cádiz Sur? En Cádiz ha nacido la poesía levadiza, el literato de autovía, la prosa de tramo atirantado y no comprendo como los medios de comunicación no han reflejado la buena nueva… (tanto twiter, tanto twiter… como díría la Saeta Rubia). Yo no digo que nos den un sillón, pero sí que nos merecemos por lo menos un sofá cama en la Real Academia de la Lengua (sin salsa). ¿Cuando nos concederán un Príncipe de Asturias por nuestra contribución a las letras?… las que ha dejao el PP en el Ayuntamiento.

Cádiz: poesía de losillo, rimas consonantes al flujo de los bajantes, armonía de ladrillo gafa, versos escritos con tinta de camión hormigonera. Por favor, jurado, no dejarme en la calle a esta comparsa, que seguro que en semifinales tienen previsto un cameo con el que diseñó el puente, porque es verdad que el arquitecto de la Pepa no puede tener un nombre más gaditano “El Manterola”… pa mí que estudió en La Mirandilla.

Borja ‘El colitis’

Pepe Monforte | 12 de enero de 2016 a las 13:58

Cuando sea posible y la actualidad lo permita me gustaría narrarles historias de esos gaditanos ejemplares, anónimos, pero que merecen que sus vidas las conozca la humanidad.

Borja El Colitis nació en la calle de La Palma. Lo primero que hicieron sus padres, cuando llegaron del Puerta del Mar, recién nacido el primer fruto de su católico matrimonio, fue envolverlo en una bandera del Cádiz, ponerle la medalla de la Virgen de La Palma al cuello y los dos se postraron con el niño en brazos de rodillas delante del busto de Paco Alba, prometiendo allí delante que su Borja sería trifásico como deben ser todos los niños de aquí (del Cádiz, carnavalero y capillita). Así lo juró, “por mi mare”, dándose golpes de pecho como el mejor de los octavillas del Carnaval.

Su madre se emocionó mucho cuando, tras el bautizo de gaditanismo, pararon en el bar de Antonio El Palillo y el padre de la criatura le hizo al recién nacido la señal de la Cruz con una rodaja de morena en adobo, manchándole un poquito la frente con el aceite de la freidora. Margari lloró. ¿Tas emocionaó gajito mio? le dijo él …No Perico, que se me ha metio una mijita de minipico Yeye, en el ojo.

Él le llamaba Gajito porque cuando se declaró le metió el anillo dentro de una naranja Navelate… pero de San Martín del Tesorillo, que Perico era gaditano hasta pa escoger naranjas.

El Colitis no le perdonó a sus padres que le pusieran Borja. El quería haberse llamado Yónatan, que es Juanito pero con un toque internacional y sonaba “más tecnológico” cuando ligaba por el uasa.

Le pusieron El Colitis porque lo que más le gustaba en el mundo era guardar una cola. Cuando iba a comprar churros al puesto de La Guapa incluso dejaba colarse a la gente para así estar más tiempo esperando. Dejó de ir a Misa cuando a estas iba tan poca gente que ya el cura no los ponía ni en cola para comulgar, sino que iba a los bancos a dársela…para que fuera más entretenio.

No faltaba a una cola, la del Medinaceli, las del Carranza, un concierto de Niña Pastori, el besamanos de la Virgen del Carmen, las ofertas del Vodafone e incluso le pidió a su padre un día ir a Madrid… para ponerse en la cola de Doña Manolita… que la había visto en los telediarios.
En verano iba siempre a la playa de El Palmar, para disfrutar, a la vuelta, de la cola de coches que se formaba en el atasco de Tres Caminos y su plato preferido eran las colitas de gambas rebozás.

Por eso cada año, el Colitis, esperaba ilusionado a que llegara el concurso del Carnaval para hacer sus buenas colas para las entradas del teatro, la pestiñá, la ostioná, la erizá, el frito gaditano de la peña La Estrella y, como viera gente, se ponía hasta en las colas de los cajeros automáticos.
Este año el Colitis ha batido su plusmarca personal y ha estado dos noches y dos días completos para sacar su entrada del Falla, además con el mérito de sólo alimentarse de shangüis de pollo, que considera que es el verdadero plato típico de Cádiz por el azul del jamón york, el amarillo de la mayonesa “y los huevos que tenemos”. Ahora tiene una ilusión y es hacer cola en El Vaticano para que el Santo Padre le bendiga el chandal que utilizó en su hazaña. Llevará una pancarta: “Francisco, el Coliti está contigo…titi”.