La bomba de humo

Carlos Mármol | 25 de febrero de 2011 a las 6:22

Los andalucistas intentan ganar algo de protagonismo en la precampaña electoral pidiendo a la juez Alaya que cite a Torrijos como “testigo” por el polémico caso Mercasevilla.

Si tenemos que ser sinceros, hay que reconocer que el mérito es de Zoido (Juan Ignacio). El candidato del PP a la Alcaldía hace ya varias semanas que optó por centrar toda su campaña electoral –para lo bueno y para lo malo– en la denuncia masiva de los supuestos casos de corrupción que orbitan alrededor de Mercasevilla. La apuesta política es total. Tanto que el PP no ha dudado en señalar con el dedo acusador a todo aquel que, de una u otra forma, con razón o sin ella, ha estado relacionado con la gestión de los expedientes de regulación de empleo de la Junta de Andalucía, la última derivada del caso.

El inmenso ruido ambiental generado por los populares, que desde entonces no sólo no ha cesado, sino que ha ido en aumento después de que los socialistas decidieran utilizar idéntica fórmula para responder a la ofensiva del PP, está condicionando por completo la precampaña electoral en Sevilla. Hasta el punto de que ya casi nadie espera –esperamos tan poco de ellos, en realidad– que algún aspirante a la Alcaldía nos suelte alguna idea. O una propuesta contra la crisis. ¿Para qué? Eso no vende, piensan algunos.

Debe ser cierto, aunque las dudas, al menos en mi caso, las tendré hasta el 22-M. Uno es así: alguien sin remedio. El menú ofrecido hasta ahora a los electores por los grandes candidatos está bastante limitado. Los mensajes esenciales son los siguientes: los socialistas son todos unos corruptos y, por tanto, es hora de un cambio (PP); los del PP tienen tanto que explicar como nosotros, que somos los únicos que de verdad colaboramos con la justicia (PSOE); nosotros somos la izquierda transformadora (IU). Poco más. De pena.

Con tal cosecha intelectual (salvo en el caso de Zoido, que ya saben que él es el único político que en realidad nunca habla de política) mejor que a nadie se le ocurra plantear otro encuentro a tres. Tampoco un cara a cara. No servirá más que para certificar lo que pudo verse la noche de Giralda TV. Cada uno está en lo suyo (parecen agentes comerciales, salvo Torrijos, que viene a ser algo así como un profesor añejo) y esto es lo que hay. No busquen más.

sssssssssssss

La estrategia de empozoñamiento general de la vida política municipal abierta por el PP está provocando tal devoción que ayer, dado que hasta ahora no han tenido una presencia mediática demasiado intensa (será por algo, claro), se sumó al carro de heno –la célebre pintura de El Bosco– Pilar González, la candidata del PA a casi todo (incluida la Alcaldía hispalense).

Los andalucistas llevaban varios días planeando una –al parecer– espectacular puesta en escena. Con dedicación e interés. No crean que ellos improvisan. Ni que les falta imaginación, que eso siempre ha sido lo suyo. Sobre todo en su etapa en urbanismo. Lo primero, intentar crear cierta expectación:

–Estate atento, Mármol, que este jueves vamos a dar un pelotazo informativo en la campaña.
–¿Ah sí?
–Sí, pero es secreto.
–Ah, bueno.

Acto seguido activaron su plan: mandaron a todos los periódicos un extraño paquete a modo de convocatoria de prensa. Un cofre con una pipa en su interior (el artefacto parece que es incluso bueno) con un lema sin demasiada tibieza: Mercasevilla huele a chamusquina. Después llegó el notición: “El PA pide a la juez Alaya que Torrijos comparezca en el juzgado por la venta de los suelos de Mercasevilla”.

Si se bucea algo en la petición se verá que, en realidad, es light. Se pide que Torrijos vaya a declarar como “testigo” (no llegan a imputarle los andalucistas) porque, en su opinión, debía saber cómo se produjo la supuesta adjudicación irregular del suelo de Mercasevilla a la inmobiliaria Sando. “Torrijos era conocedor de las decisiones, no sabemos si como autor o como ideólogo”, dicen. Conociendo la devoción que el líder de IU tiene por las fecundas lecturas de Gramsci, es de suponer que lo segundo. Torrijos, incluso cuando duerme, es un ideólogo.

Los andalucistas, como parte del caso, están en su derecho de solicitar a la magistrada que instruye el affaire Mercasevilla aquello que estimen conveniente. Faltaría más. Nadie les hurta su papel como acusación particular. Otra cosa es que sea presentable que por gozar de un minuto de gloria en los medios (se lo estamos dando, en cualquier caso) parezca que ellos también se suman al hondo espíritu de cruzada que impide lo que debería ser una discusión colectiva sobre cómo sacar a Sevilla del pozo negro y decadente en el que se encuentra.

Que el afectado (relativo) del ataque sea el candidato de IU es lo de menos. Probablemente la táctica del PA sea vincularse a la corriente abierta en su día por Zoido –con cierto éxito, por otra parte– de señalar al portavoz de la coalición de izquierdas como el Gran Satán de la ciudad. Un lectura de la realidad tan gruesa que se antoja infantil. Y que, cuando se sale de los cauces de la legítima crítica política, tiene mucho de insensata.

Teniendo tantas vías de ataque contra el líder local de IU, que lleva ocho años en el gobierno con una gestión más que discutible, que todo se reduzca a la amortizada broma de la pipa (Torrijos fuma a través de este nobiliario artilugio) no dice demasiado de los andalucistas. Aquí sólo puede citar o imputar la juez. Todo lo demás es mero seguidismo político. La gran bomba informativa de los andalucistas se ha quedado al final en humo. El PA, decididamente, ha parido un ratón. Enhorabuena, Pilar.

  • Manuel

    Señor Mármol: el partido andalucista, obtuvo en las pasadas elecciones municipales el 4,5% de los votos y se quedó en puertas de continuar en el ayuntamiento. ¿No cree que su electorado merece un respeto? Mientras el PP, al que tanto elogia, se retiraba del caso de las facturas falsas, ¿quién continuo con la acusación que ha llevado a algunos corruptos del psoe a la cárcel? Y si sabe algo sobre urbanismo dígalo abiertamente, denúncielo y no insinúe, eso no es propio de un profesional del periodismo. Para apoyar al PP, no vale todo.

  • Carlos Mármol

    Estimado Manuel: Su electorado me merece mucho respeto. Otra cosa son las decisiones de su candidata durante la campaña electoral. Cosas distintas, juicios distintos. Por otra parte, quienes denunciaron las facturas falsas abandonaron en su día su partido por conflictos internos. Una lástima, supongo. Son hechos. En relación al urbanismo, lo que sé, lo publiqué hace ahora unos diez años. En todo caso, decir que la imaginación presidió la etapa urbanística del PA no me parece ofensivo. Más bien todo lo contrario. Evidentemente, usted tiene otro punto de vista. Y eso está muy bien. Saludos.

  • Rafa

    Sr. Marmol,la peticion es como testigo por que como imputado se puede acoger a su derecho de no declarar,pero como testigo no.Con respecto a quienes denunciaron las facturas falsas,Paola sigue teniendo relacion con el PA y Rafael ya esta en el Partido en el que siempre quiso militar.Muchos años ha tardado.