Archivos para el tag ‘Griñán’

Impaciencia

Carlos Mármol | 12 de marzo de 2012 a las 6:05

Puse el otro día Canal Sur. Sorprendente: una pieza electoral dedicada a justificar los propios errores en los informativos, pidiendo disculpas (es lo lógico) pero recordando las pifias de otras cadenas rivales. Llamativo: uno no debería tratar de justificar sus propios yerros mencionando los ajenos. No resulta elegante. Tua culpa, nueva figura retórica. Previamente se emitieron las crónicas (tasadas) de la campaña, empezando por el PSOE y siguiendo por el PP. De colofón, minoritarios.

Todo muy medido (es un canal público) y con tanta vida como un adoquín, aunque a los compañeros no podemos pedirles milagros: cuentan lo que los partidos les dejan. Y ése justamente es el problema. No es interesante. Sólo es el rosario del mediodía de cada gabinete electoral. Hacer así periodismo es imposible. No es periodismo, es el parte de las dos treinta.

Griñán celebraba una suerte de acto electoral (los mítines pasaron a la historia) en Córdoba. Dijo:“La voluntad de los andaluces dice que el PSOE es el partido al que más quieren. Los andaluces confían en el PSOE y en sus dirigentes”. Por si no había quedado claro, una voz en off reiteró: “El candidato confía en que los electores ya lo hayan entendido”. Puede que no. Igual es algo pronto. O quizás es que no están precisamente por la labor de entenderlo. Quién sabe.

Lo que es evidente es que el tono de la intervención del presidente (en funciones) daba por hecho lo que aún está abierto –la opinión de los votantes– y denotaba una extraña prisa. Para algunos una campaña electoral es, sobre todo, una molestia. No pasa a nada: nos ocurre a muchos. Mal necesario, en todo caso. Peor sería no decidir, aunque sea simplemente elegir quién pierde. Todo lo demás se nos hurta gracias a la formalidad de la democracia.

Arenas, que lleva año y medio largo marcando los tiempos al Gobierno andaluz –al parecer en San Telmo había un Gobierno, pero se notaba poco–, también tiene prisa. Puede que por eso mire –de reojo, siempre de reojo– a la victoria que se le resiste. En Ronda el conservador (perdón, reformista) decía: “Veo el cambio cerca”. Igual no lo está tanto. De nuevo, las prisas. El bloque electoral de Canal Sur lo cerró Valderas (IU): “El primer día de la huelga general es el 25-M”. La convocatoria es posterior: un día antes de que –los que afortunadamente todavía pueden– cobren la nómina. En esto también hay prisa. Impaciencia, casi.

Victoria justa, mayoría total

Carlos Mármol | 6 de febrero de 2012 a las 6:05

Griñán ha demostrado en estas guerras púnicas socialistas parecerse demasiado a su, hasta ahora, bisoña guardia pretoriana. Jóvenes (relativamente) y egocéntricos (sin duda alguna). Y sin leer al gran Baroja, el hombre malo de Itzea.

Todas sus decisiones con respecto al congreso las ha marcado el capricho, no el análisis. Primero, el antojo de una secretaria general fotogénica (Rubalcaba no lo es). Después, una cuota suficiente en la nueva dirección. Ayer a Griñán lo hicieron presidente del PSOE por motivos de causa mayor. Sin entusiasmo.

Si su próximo deseo es seguir en San Telmo, ya debería ir preparando las maletas, salvo que un milagro no lo remedie. Y está claro que ya no se puede pedir ayuda a la Santa Sede después de que RbCb arremetiese contra un concordato que, por cierto, los socialistas mejoraron en exceso en los últimos años, acaso por su vieja manía de decir una cosa y hacer la contraria. Hipocresía de mitin.

Andalucía sale rota y disminuida del cónclave que pretendía relanzar la marca PSOE a 50 días de las autonómicas. Épico. Ni unidad ni integración. Los perdedores todavía no se habían dado cuenta ayer de que su gran salto al vacío terminó en el suelo. El Fouché socialista hizo, como era natural, una dirección de fieles donde el rubalcabismo no existe porque es total. Ya se sabe: el poder perfecto es aquel que ni se percibe.

El socialista andaluz más importante de la nueva mayoría es el incombustible Zarrías y, en segundo plano (vocalías), el heredero de Viera, Javier Fernández, alcalde de La Rinconada. Se consultó sobre todo a las agrupaciones territoriales rebeldes al griñanismo-susanismo. ¿Hace falta dar más pistas de lo que viene de camino?

Ayer algunos todavía intentaban vender la supuesta exclusión de Viera de la dirección como un magro triunfo. ¿No será prudencia ante posibles disgustos judiciales? Parece evidente que la relación de fuerzas, que en la votación de los delegados todavía estaba ajustada, ha mutado de nuevo. El 80% del PSOE se ha puesto ya del lado del vencedor. La valentía no es precisamente un atributo de los congresistas socialistas. La egolatría, incluso en la madurez, parece que sí.

La profecía del voto nulo

Carlos Mármol | 5 de febrero de 2012 a las 6:10

El cónclave de los socialistas puso ayer sobre la mesa una certeza: el fondo de comercio del PSOE sigue siendo de la vieja guardia. Y dejó dos incógnitas. Una: ¿cuánto tiempo les queda a algunos en su cargos orgánicos? Dos: ¿de quién es el voto que ayer fue declarado nulo en el recuento definitivo?

Empecemos por la segunda cuestión. El voto indeterminado fue invalidado porque dentro del sobre alguien incluyó a conciencia dos papeletas. Una para Rubalcaba. Otra de Chacón. Decisión salomónica. Ni uno ni otro. Los dos. Evidentemente, el sufragio no podía ser aceptado porque era indefinido. Neutral. Algo inadmisible cuando de lo que se trata es de elegir. Griñán, casualmente, dijo antes de acudir a las urnas que él pensaba a votar “por los dos candidatos”. ¿Era una frase retórica? ¿Una broma? ¿No será el voto nulo de Griñán?

Si así fuera, la verdad es que su neutralidad in extremis, además de estéril, llega a destiempo, después de semanas de una campaña a todo lo que da –como dice un amigo, socialista subjetivo casi siempre– en favor de la candidata Chacón cuya apoteosis fue aquella pancarta en los Jardines de la Buhaira. Sevilla, con Chacón. Pues no. El arrepentimiento de Griñán, si es que es sincero, ya no tiene mérito ni remedio. Hubiera podido ser el ganador del congreso con independencia de por quién hubiera apostado. Ahora es el gran perdedor. A semanas de pedir a los andaluces el voto.

Sus afines dicen que se ha dejado llevar hacia el abismo (con una extraña sonrisa en el rostro) por la ambición desmedida y la osadía de la ignorancia. Malas consejeras. Desde Madrid suena ya una sinfonía de reconquista que viene hacia el Sur y que, salvado Despeñaperros, pasa por Jaén y se alimenta con las periferias (Cádiz, Almería) y con la envolvente sevillana. Lo cual nos lleva a la segunda cuestión: ¿cuánto tiempo les queda a algunos? Depende de las andaluzas.

Zapatero ya dio por terminado su tiempo en Sevilla. No sólo el suyo. El órdago de esta guerra era demasiado zafio para no provocar una revuelta a pie de urna. “O me votas o al paro”. Tiene gracia. Los muertos vivientes de hace una semana ahora están algo más vivos. Y ciertos cadáveres lucen una tez juvenil.