Yo y mi circunstancia

Alvaro Martín | 26 de julio de 2010 a las 13:21

Decía Ortega y Gasset que “Yo soy yo y mi circunstancia” explicando como una persona no es él mismo en un momento dado, sino todo lo que conlleva su existencia, desde su historia que le precede, su espíritu, su escenario…y un sinfín de factores que determinarán el hecho de que una persona no es siempre la misma individualemente, sino que esa individualidad interactúa hasta niveles que la distorsionarán hasta el fin que no será ella misma únicamente….uffffff que complicado!!! Y a la vez que sencillo de entender si nos analizamos a nosotros mismos pensando en nuestra propia persona e historia. Y al final, como suele decirse en Andalucía “eso es como tó”…al vino le pasa exactamente lo mismo…Dios, que comparaciones más extrañas se pueden llegar a hacer ¿eh?

Un vino, como ya hemos repetido en varias ocasiones, comienza a formarse en el campo, influyendo en él todos los factores que pueden variar, clima, técnicas que utilizamos para criar el viñedo, riego, poda….después llega su elaboración en la que el enólogo actúa como considera oportuno, utilizando todas las técnicas que conoce y usando los medios de que dispone para poder realizarlo. Decide si el vino será apto para crianza o si únicamente lo elaborará como vino joven, y según esto lo embotella y vende o lo cría durante el tiempo que estima oportuno, hasta que finalmente decide embotellarlo, terminar su maduración y venderlo.

Una vez el vino está en el mercado, el distribuidor, lo almacena como puede y/o quiere, lo introduce en supermercados, pequeños establecimientos, restaurantes, bares….donde cada propietario, una vez más decide según su criterio y posibilidades “apilarlo” en ausencia de calor, luz, olores…o justo lo contrario….hasta que el buen consumidor, da con él, lo compra o demanda, atempera o no, decanta o no hasta que finalmente sirve en su copa…Ya es el día D y la hora H, el vino espera nervioso llegar al paladar y ser juzgado…pero no está todo dicho aún, porque…ese catador o degustador de ese vino, ¿en qué circunstancias se encuentra? ¿Ha tenido un buen día y tiene el ánimo positivo para disfrutar de ese primer sorbo? ¿Ha elegido los acompañamientos apropiados para que la comida no haga sino realzar ese sabor ácido del vino? ¿Los taninos serán complementados con esa comida que no hará sino amortiguar su potencia? ¿La copa es la oportuna? ¿El local está ausente de ruidos y olores molestos? ¿La compañía de esa persona que se decide a catar el vino es la propicia?, ¿la charla ha caldeado un buen ambiente para que todo se sienta de la mejor manera….O una vez más justo lo contrario? No olvidemos tampoco, la añada, ¿Era el correcto el tiempo que el vino ha esperado en la botella hasta ser servido? ¿Cumple las expectativas que nos habíamos creado acorde a lo que nuestro “amigo entendido” nos había recomendado?

Finalmente bebemos y juzgamos sin pararnos a analizar toda esta maraña de condicionantes que si darnos cuenta volverán nuestra opinión “tan objetiva” como seguros estamos de ser entendidos…sin plantearnos que “el vino es él y su circunstancia”…Pero en lugar de eso puede que lo que ocurra sea justo lo contrario y tengamos la suerte de que como decía Calderón “La vida sea sueño” y soñemos que tomamos un gran vino :-)

  • MIRTA

    Decía exactamente: ” Qué es la vida, un frenesí, qué es la vida, una ilusión, una sombra, una ficción, que el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño y los sueños sueños son”.
    Y digo yo: siempre que sabemos que algo bueno va a ocurrir(bodas, bautizos,tiempo con tu mitad …) buscamos el mejor vino para bridar por ello, no?, luego deberiamos pensar al revés, Elige siempre un buen vino y Todo EN TU VIDA SERÁ PERFECTO, APTO PARA SER BRINDADO. SALUD A TODOS LOS QUE LEEN ESTAS LÍNEAS.GRACIAS ALVARO por buscarnos buenos vinos.

  • salvador

    Como bien me han ensenado, estudia para que no te gobierne nadie , bebe y di simplemente si te gusta o no te gusta.Es tan sencillo como esto.Saludos.www.goodtaste.com

  • Alvaro Martin

    Muy bien Salvador, sigue disfrutando y estudiando, así, poco a poco, además de decir qué te gusta podrás argumentar porqué te gusta, y de esta manera poder compartir más cosas con criterio al hablar de vinos, claro.

    Sigue hambriento, sigue alocado, sigue inquieto!

  • Alvaro Martin

    Muchas graciasd Mirta, que de cultura se respira por aqui! Te deseo que sigas disfrutando de esos buenos vinos con conocimiento.

    Salud