Vino Frances…

Alvaro Martín | 23 de diciembre de 2011 a las 14:06

Ayer volví a sorprenderme.

Como todo el mundo por estas fechas, me reencontré con un viejo amigo. Era de mi época de Erasmus, y estuvimos recordando lo bien que lo pasábamos y como están las cosas hoy día.  Él aún vive en Italia, donde la cosa parece que no está mucho mejor que aquí, y dedicado al mundo de la energía, me contaba como parece que evolucionarán las cosas en ese sector. Yo, para no ser menos, le hablaba de la crisis del sector del vino y de cómo lo están pasando las bodegas, los bodegueros los enólogos… y en definitiva simplemente charlábamos y reíamos.

Todo esto, mejor hacerlo en un bar que en plena calle, y por supuesto, mejor acompañados de unas buenas tapas y unos buenos vinos, para celebrar que seguimos teniendo buena salud y amor ;)

Pues entre tapa y tapa y vino y vino, y haciendo lo habitual, pedí un vino, más que poco conocido, completamente nuevo para mí. Habíamos ya bebido, él, un vino de la comunidad de Madrid y un Ribera, y yo, para variar, un Rioja y un Ribera también. Terminamos con una botella del Bierzo a medias, pero antes, pedí una copa de “Les pensees de Pallus, elaborado con Cabernet Franc, de la zona Chinon, Francia del año 2004.”

Nunca me dio vergüenza reconocer que no domino todos los vinos del mundo, y me gusta presumir de beber cosas que desconozco, para sorprenderme siempre que puedo. Muchas veces, esto es un completo desastre, dada la poca innovación que se encuentra en la gran mayoría de los bares que apuestan por lo seguro. De ahí que nunca falte un buen Rioja y un buen Ribera en el noventa y cinco por ciento de los bares…Pero ayer, la cosa fue de maravilla.

Sin mucha credibilidad en principio, me acerqué el vino, y al estar tan frío, pocos aromas percibí, por lo que sin comentar nada, me lo llevé a la boca, donde tampoco sentí nada diferente. La conversación continuaba, el vino se iba atemperando, y en un momento dado, uno de los dos hizo un aspaviento, de modo que los aromas llegaron a mi nariz, lo que me hizo mirarlo y volver a coger la copa. Al acercármela, los aromas a fruta negra, fluyeron de una manera muy agradable, y ese casis del que tanto se habla en los vinos franceses pero que yo, casi nunca diferencio especialmente en los vinos españoles, sobresalía de una manera fascinante. Agité mi copa, y de repente aparecieron aromas terrosos, predominando increíblemente la trufa blanca, cosa que me encanta. Seguramente alguno pensará, “sí, y las dos copitas que habíais bebido ya, ¿No tuvieron nada que ver?” ;) Pues puede que sí y puede que no…pero ciertamente la boca, también mejoró con mayor temperatura, y en resumen os cuento que el vino me gusto mucho.

La verdad es que nunca había bebido este vino. Acabo de vichar un poco por internet, y he visto que su precio oscila entre 10 y 20€, y yo siempre digo que es muy difícil encontrar un vino francés en condiciones por menos de 20€. Una vez más reconozco que aún me queda tantísimo por aprender…

Sea como sea, espero que si lo probáis, os guste tanto como a mí.

Os deseo una Feliz Navidad a todos, y os deseo que brindéis con buen vino por ello!!!

Salud!!!!!!


Primer: Vinos de maceración carbónica

Alvaro Martín | 20 de diciembre de 2011 a las 14:05

Si alguno aún no sabe de lo que hablo, este fin de semana pasado en Madrid, habría sido un buen momento para que lo entendiera y bien entendido.

Se celebró en el Palacio de Congresos de Madrid la feria “Primer” de vinos, de la mano de Opus Wine, y fue una de las ferias de vino más llena de gente que he visto en mi vida. Primer, está claro lo que significa, y Maceración carbónica al lenguaje del vino, viene a significar lo mismo, ya que son los primeros vinos que salen al mercado en el mundo. Son vinos cuya elaboración es bastante especial. En ella, los racimos de uva de las diferentes variedades, se introducen enteros en los depósitos, produciéndose una “fermentación intracelular” que provoca unos aromas muy agradables y característicos de este tipo de vinos, y que recuerdan muchísimo las chucherías que tomábamos de pequeños, de hecho a mi a la que más me recuerda es a los Lollipop.

El caso, es que este fin de semana en Madrid, en la feria había muchísima gente de todas las edades, de todas las clases sociales, y todas unidas por una única cosa, el placer de tomar buen vino y el placer de descubrir cosas nuevas.

Yo he estado con el vino de la bodega “Colonias de Galeón”, el único vino sevillano que allí podía encontrarse, junto con otro andaluz, bodegas Iniza. Y la verdad es que, ya casi sin sorprenderme, encantó. Es una alegría ver como un vino tinto andaluz, sevillano, y de maceración carbónica, triunfa junto a vinos de todas las D.O. de España, y por qué no decirlo, junto a las mejores D.O. de España. Cada vez se me llena más la boca, diga quien diga lo contrario, Andalucía es grande!!!

Bla, bla, bla…Fenavin

Alvaro Martín | 13 de mayo de 2011 a las 13:22

Bla, bla, bla…palabras más, palabras menos…los sentidos son los que nos hablarán, nuestro instinto de supervivencia, nuestra sensibilidad, y tomarnos con algo de seriedad la cata  nos harán llegar a entender un vino…no hay más.

 Se ha celebrado otro año más FENAVIN, la que podríamos catalogar como la mayor feria de vinos en España y sobre todo la feria más orientada a la exportación. Compradores orientales, americanos y de todas las partes del mundo podían encontrarse allí.

 Como cada año, asistí con la intención de saludar colegas, catar buenos vinos y buscar alguna joyita que traerme y con la que poder hacer algunas cosas después. La verdad es que como siempre, me vengo contento ¡Muy recomendable esta feria!

 Sin embargo hubo algo que hizo plantearme lo que muchas veces hago yo, hablar. Cuando doy una cata me dedico, como es normal a hablar del vino, a tratar de desgranar lo que él me va diciendo y  tratar de ayudar a que los demás encuentren lo que sólos no son capaces. Me considero una persona honesta y nunca digo cosas que realmente no siento o encuentro en un vino, por ahí estoy  tranquilo. Sin embargo en esta feria asistí a una cata impartida por uno de los grandes, a quien en esta ocasión no mencionaré. Francamente no me gustó lo que decía, y he aquí el motivo de este post.

 Este señor docto en la materia hablaba de los vinos de una manera maravillosa, no paraba de utilizar adjetivos positivos para calificar lo que teóricamente él encontraba en ellos. Pero a la vez que él hablaba, y hablaba y hablaba…yo trataba de encontrar por mi mismo lo que había dentro de las copas, pero sus palabras no me dejaban concentrarme. Me daba la sensación de que más que tratar de explicar lo que sentía, simplemente disfrutaba escuchándose…y me planteé si a veces mi ego hace que ocurra lo mismo en mis catas. No lo sé, intentaré aplicarme lo que he sentido en esta ocasión y a vosotros os animo a que seáis capaces de aislaros de lo que haya fuera y solos vosotros seáis capaces de sentir lo que un vino os puede transmitir. Es algo parecido a  un ejercicio de interiorización, y después cuando ya os “hayáis conocido” lo disfrutéis como siempre, en compañía.

 Os comento que he conocido nuevos vinos y que en breves os hablaré de ellos.

 Salud, y os deseo un buen fin de semana!

Lo que me traje de la Semana Santa

Alvaro Martín | 29 de abril de 2011 a las 0:34

Una vez más, no pude hacerlo, la semana santa, como a la mayoría de los andaluces, me gusta, pero la verdad es, que la posibilidad de darme un viajecillo, me puede más. Conocer nuevos lugares, compartir experiencias, improvisar soluciones a los pequeños problemas que se plantean, comer en sitios nuevos, conocer gente diferente y por supuesto, catar nuevos vinos…es algo que hace que no pueda quedarme quieto una semana entera…

Y esta vez, como últimamente me está ocurriendo, no se por qué…;) volvió a ser Cataluña, esta vez acompañado del sur de Francia.

Figueras, museo de Salvador Dalí; Costa Brava, salto en paracaidas, Cadaqués, la casa de Dalí, Castelló d’Empúries, lo que os cuento; Roses, el Bullí, que por cierto no fui capaz de encontrar; Montpellier, gran paseo por el centro, pedazo de cenita y café matinal;Narbonne grandes paseos y Carcassonne, pedazo de ciudad medieval… en fin, para mí cada lugar una experiencia nueva, buena e inolvidable, y como siempre en la mejor compañía.

La verdad es que ha sido el Ampurdán la zona que a nivel de vinos más me ha sorprendido en esta ocasión. No paro de alucinarme en cada viaje de la cantidad de viñedos que hay en España por doquier, y por desgracia del desconocimiento que hay en cada zona de sus propios vinos…nadie es profeta en su tierra que se dice…una pena. El caso es que después de entrar en varios bares de la zona e incluso en algún restaurante, casi me daba por vencido y me marchaba sin probar  un buen vino de la D.O. Ampurdán.

Por fin en Castelló d’Empúries, paseando tranquilamente y visitando la antigua Harinera de la ciudad, por casualidad, dí con una enoteca o más bien una tienda con productos autóctonos, donde lo que se ofrecía con más cariño eran los vinos y aceites de la zona.

Charlando con Ana, la propietaria, un encanto, disfrutamos una barbaridad escuchándola hablar de los grandes vinos que allí se elaboraban, y lamentándose de la pena que le daba de que no se les prestara la atención que merecían. Su local de hecho, era una inversión a muchos años, no por el gran capital empleado, sino por los pocos ingresos recibidos hasta la fecha, sin embargo, era  la felicidad que le aportaba la idea en si misma lo que hacía que le mereciera la pena seguir con él

Probamos un par de vinos allí, y nos concertó la visita a una bodega cercana, “La Vinyeta” creada, y gestionada por Josep, un joven enólogo que con mucho trabajo e ilusión , había embarcado en el proyecto a familia y amigos, y que la verdad daba gusto escuchar tanto enseñándonos su bodega, como dándonos a catar sus vinos.

Muy buenos vinos elaborados a partir de algunos viñedos antiguos, de los que compraba la uva, así como de los jóvenes de su propia plantación de  apenas más de 5 años.

Catamos blanco joven, rosado, tinto joven con algo de barrica, crianza y por último un dulce que no dejaba  indiferente. Para mi gusto, como suele ocurrirme, cosas que tiene uno…los mejores, los tintos. Vinos muy elegantes, con amplio recorrido aún algunos y otros ya en su momento óptimo de consumo. Bodega muy recomendable de visitar, donde también en breve dispondrá de algunas habitaciones donde dormir. Un proyecto envidiable en una zona envidiable.

Os lo recomindo, y para no variar, brindo por la Vinyeta!!

 

El paraiso del vino

Alvaro Martín | 18 de abril de 2011 a las 19:10

El miercoles pasado casi sin esperarlo, recibí un mail invitándome a la presentación de los vinos del “Condado de Huelva D.O.”. La verdad es que me venía mal, a punto de empezar la semana santa y como todo el mundo con mil cosas por acabar…pero que interesante se planteaba el asunto, presentación de los vinos del Condado de Huelva en el Parador de Mazagon, vinos maridados con las delicatessen de Huelva…había que intentarlo!!!

Pues nada, que hablo con mi socio, aviso que me reserven sin asegurar mi asistencia pero sí mi interes y allí que me planto el viernes a las 14:00, habiendo empezado el evento a las 12:15…pues mira que aún así, todo salió bien!

El Parador de Mazagón, alucinante, no me podía esperar que hubiese un parador tan bonito con unas vistas tan espectaculares en ese camino tan poco conocido por mi, la carretera que llega desde Matalascañas.

La comida de alto nivel: gambas de Huelva, jamón ibérico, solomillo de ternera al punto, y un sin fin de maravillas que no hacían sino subir el nivel de tan magno evento, y sin dudarlo de postre fresas, no podían faltar!

La compañía inigualable, nunca ví a tanta gente con tantas ganas de contar buenas historías juntas en tan poco tiempo, la ocasión así lo merecía y los asistentes no dejaron duda de que así lo pensaban. Y no olvidemos, por supuesto, el tan esperado vino.

Maridamos dichos manjares con vino blanco joven, vinos generosos, tanto de crianza biológica como oxidativa (los equivalentes en Jerez y Sanlucar a Manzanilla y Oloroso),vino tinto joven de la variedad Syrah, y  en el postre no fuimos capaces de no disfrutar un licor equivalente a un Brandy.

La verdad es que me vine con la sensación a pesar de mi cansancio de haber aprovechado el tiempo, haber conocido a un personal en el que merece la pena invertir mucho tiempo y, con la necesidad de visitar bodegas nuevas de la que estoy seguro cada vez se va a hablar más.

No lo dudemos, Huelva tiene sierra, tiene mar, tiene clima y además tiene buen vino. Solo hay que animarse a seguir probando cosas nuevas y dejarse informar por la gran labor que están realizando los responsables de turismo y comunicación de Huelva. La semilla está puesta y regada, ayudemosla a crecer.

Por el Condado de Huelva, brindo con vosotros. Salud!

20 de vinos a Barajas 20!!!!

Alvaro Martín | 12 de abril de 2011 a las 20:01

Se mueve, se mueve!!!

Llego el sol y con él la primavera, la gente no puede estar en sus casas y una necesidad imperiosa hace que no dejemos de relacionarnos, hablar, sonreir, compartir y en definitiva tratar de disfrutar de lo que el sol, casi de justicia que tenemos ya en Sevilla, quiere que hagamos!

Los bares están rebosando de gente y hay que aprovechar que esto por fin se mueve!!!

No paran de verse iniciativas por las redes sociales animando al personal a tomar un buen vino y una buena tapa…y yo no seré menos!!!

Comienza a moverse “20 de vinos”, un evento mediante el cual se pretende conocer nuevos bares de calidad, donde se tratará de hacer buenos maridajes con las tapas que elaboren.

El primer sitio elegido es Barajas 20, un bar-restaurante con un estilo muy particular de entender la cocina moderna, un ambiente la mar de agradable y un personal digno de elogio! La cita es mañana miércoles 13 a las 21:00 y el sitio, la calle Conde de Barajas numero 20.

Yo asistiré seguro y disfrutaré de tres tapas maridadas con tres vinos. Os espero allí, seguro que lo pasamos bien y por fin brindamos de verdad!!!!

El Monasterio de Piedra

Alvaro Martín | 16 de marzo de 2011 a las 20:18

Cuando tenía algo más de diecinueve años, cogí el coche con unos amigos dirección Barcelona. Hicimos un viaje de aquellos que aún recuerdo con muchísimo cariño, y quien sabe si en ese mismo momento nació el amor que hoy profiero  al vino. Paramos en Ciudad Real, por un fallo de la mecánica del supercoche que llevábamos…y claro entre arreglos y demás durante la espera, se nos ocurrió la feliz idea de comprar unas botellitas de vino para el viaje, estábamos en La Mancha, tierra de vinos por antonomasia.

A la noche catamos los vinos. Para ser sinceros, habíamos comprado dos botellas, la más barata que había y una que rondaba la media entre caros y baratos…no teníamos ni idea de vino y de hecho tampoco, como os podréis imaginar, teníamos copas donde catarlos, solos contábamos con unos vasos de plástico blanco, donde con algo de cachondeo y un poco de miedo por el qué decir nos decidimos a probarlos.

Disfrutamos de una cena fantástica a base de bocadillos y latas frías, donde con más amor por la amistad que por el vino, fuimos capaces de adjetivar de alguna manera lo que sentimos y de concluir diferencias significativas entre ambos, en aquella ocasión, a todos nos gustó más el barato…quien sabe a día de hoy lo que diríamos.

El viaje prosiguió y paramos en el Monasterio de Piedra, donde volvimos a catar algún que otro vino y a aprender curiosidades a cerca de este y curiosamente, en la actualidad, allí se encuentra el Museo de los vinos de la  D.O Calatayud.

Por último, llegamos a Barcelona, donde en aquel momento lo que menos nos gustó fue el no encontrar un sitio donde tomar unas buenas tapas, lo que más el pan con tomate, y la verdad es que sin demasiada idea, nos tomamos varios vinos de los que no fuimos capaces más que de decir si nos gustaban más o menos.

Como el mundo da muchas vueltas, a día de hoy, tengo un gran amigo que elabora en le Mancha vinos que me encantan, mi novia vive en Barcelona, y voy muy a menudo sin encontrar aún un sitio donde tomar tapas, pero sí muy buenos vinos a los que no paro de elogiar, y el Monasterio de piedra se pone en contacto conmigo para que os comente las actividades que realizan en torno al vino.

Como todo se cierra y me encantó la experiencia de aquel viaje, os pongo un link sobre este sitio fabuloso, donde podréis disfrutar de la naturaleza en estado puro, pegaros una escapada de vino, y si queréis, participar en un concurso de fotografía y de poesía que se está realizando allí en este momento.

Brindo por el Monasterio de Piedra y por todos los recuerdos que se han venido a mi cabeza. ¡Salud!

El pulpo Paul vive conservado en vino

Alvaro Martín | 16 de marzo de 2011 a las 13:05

No fue casualidad, ya desde 1961 Luis Seoane hizo una premonición, un pulpo adivinaría que España ganaría la copa del mundo.

Parece increíble, ayer en una cata, de repente un vino llamó mi atención. Lo hizo por su sabor, su boca amplía, su postgusto largo, su estructura y porque a pesar de ser un vino del 2007, aún se le veía un largo recorrido en botella que haría que el vino mejorara. Esto fue solo el principio, porque no me habría imaginado que era un vino de La Rioja de no ser porque me lo dio a probar su distribuidor in situ.

Tuve la suerte de que él, José María Fuentes, me ilustrara aún más sobre este vino, y sobre esta bodega.

Al hacerlo, no dudó en animarme a mirar la etiqueta, donde si no te fijas no ves algo más que un dibujo medianamente abstracto debido a su tamaño. Sin embargo al hacerlo, me di cuenta de lo que representaba esa imagen, ¡Alucinante! Un pulpo, que abrazaba una jarra (realmente no es una copa) y la bandera de España debajo!! Cuando le pregunté por la pintura, nombre que recibe el propio vino, “PINTURAS”, me sorprendí aún más al escuchar que no era una estrategia de marketing ni nada parecido, sino que era una pintura del año 1961, del pintor Luis Seoane, “Pulpo y Jarra” y el vino era del 2007…parece que todo estaba escrito de antemano…

Ya apuntaba , creo recordar, Fernando Fernán Gómez que “La cultura es todo aquello que nos divierte y entretiene”….el vino es cultura, yo al menos no paro de divertirme al tiempo que no dejo de aprender y entretenerme.

Brindo por la cultura, brindo por el vino, brindo por Pinturas!

Y no para de llover…

Alvaro Martín | 14 de marzo de 2011 a las 13:37

Llevaba ya tiempo sin escribir, acordamos volver a hacerlo con la ilusión de que ya llegó el buen tiempo….pero como llegó se fue…una pena o no, según se mire. Está claro que nunca llueve a gusto de todos, y desde luego más se perdió en Japón o en Nueva Zelanda o en tantos sitios que como últimamente no dejamos de escuchar en los telediarios no paran de sufrir desgracias. Por suerte para mí y para vosotros, en el mundo del vino únicamente suceden minúsculas desgracias que aunque a los propietarios de las bodegas sí les quitan el sueño, a los consumidores prácticamente ni se les pasan por la cabeza.

Como decía, no para de llover…Sevilla es una maravilla y Abril aguas mil y aunque estamos en Marzo hace unos días que parece alguien se olvido de cerrar el grifo. Estas lluvias  no hacen especial mal al campo, ya que aún no han despertado las yemas en casi ningún sitio y el riesgo de ataques de hongos es muy bajo. Al mismo tiempo serán un incordio para entrar y quitar las malas hierbas, pero igualmente servirán para disolver los nutrientes y cuando las raíces despierten los absorban más fácilmente, y para que más adelante existan reservas de agua que ayuden a refrescar a las plantas para poder soportar el calor de los meses de verano. El yin y el yang siempre están presentes.

Pero bueno, como digo esto es circunstancial y en un suspiro, empezaremos a ver las plantas explotar y en poco más los campos verdes…la primavera está a la vuelta de la esquina y todo lo que vendrá nos alegrará y animará a salir a la calle y volver a disfrutar del buen tiempo.

Estoy deseando salir a un velador a tomarme un buen vino y disfrutar de la luz del sol. Os espero, salud!

El CINVE, la experiencia es la experiencia.

Alvaro Martín | 12 de noviembre de 2010 a las 15:59

Durante estos tres días pasados, se ha celebrado el CINVE, Concurso internacional de vinos y espirituosos, en la ciudad de Sevilla. Se podría catalogar de concurso únicamente, ya que ese es el fin de haber presentado los vinos y esperar a que un grupo de expertos catadores, se dedique a juzgarlos y puntuarlos. Pero si tenemos un poco más de visión y/o experiencia, lo cierto es que quizas en este tipo de eventos, se consiga realizar más relaciones y contactos para comercializar que en muchas a de las ferias a las que se asiste con dicha intención.

La máxima responsable de dicho evento es Doña María Isabel Mijares, enóloga de altísimo reconocimiento a nivel tanto nacional como internacional y que además de ser una profunda enamorada del vino, su entorno y su cultura, es una de las máximas defensoras del respeto por y para el el vino en todo su ambito. Es una persona a la que verla catar y describir un vino es una experiencia cuanto menos inolvidable. Tiene un repertorio de vocabulario difícilmente igualable por cualquier experto, una imaginación muy envidiable y desde luego indiscutiblemente una experiencia más que demostrada durante ya muchísmos años.

Bueno, pues una vez dicho esto, y descrita la persona en cuestión con la que tuve la suerte de charlar, tan solo unos minutos, ya que no daba abasto, os comento que estuvimos charlando un poco sobre los vinos andaluces que una vez más tuvieron cierta representación en la feria. Aún no puedo deciros si alguno ganó algún premio, pero una vez vista la lista de los que participaban, estoy seguro de que alguna medalla caería.

Igualmente a pesar de la alegría de ver que existía representación en el concurso, me lleve la sensación de que ni mucho menos existía la cantidad de muestras que podría haber habido dado el lugar de celebración del evento . Lo bueno es que al hablar con María Isabel, me transmitió las ganas que tenía de que hubieran habido más, asi que me he propuesto ponerme manos a la obra y conseguir que el año que viene, la representación de estos en la feria, sea mucho más significativa. Yo por mi parte, haré eso, a vosotros os animo una vez más a que en los bares y restaurantes donde vayáis, no dejeis de demandarlos.

Entre todos estoy seguro de que conseguiremos dar al vino andaluz, el sitio que le corresponde. ¡Cuento con vosotros!

Buen fin de semana, ¡salud y buen vino!