Desde la Ribera » Archivo » 29 días a tortas

29 días a tortas

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de febrero de 2012 a las 13:08

Aunque parezca mentira, ya sólo nos quedan 29 días para terminar con este Vía Crucis de convocatorias electorales que llevamos. En cuatro dominguitos depositaremos nuestro voto por última vez en una temporadita y podremos descansar de esta orgía de mítines, declaraciones grandilocuentes, peleas partidistas y promesas incumplibles en la que llevamos inmersos un añito. El 25 de marzo habrá nuevo Gobierno andaluz, gane quien gane, y cada cual se dedicará a sus labores. Los ganadores, a gobernar, los perdedores, a hacer oposición -una vez se despelleje al culpable, por supuesto- y los sufridos votantes, a sobrevivir a esta crisis de los….

Sin embargo, hasta que esto ocurra no les quepa duda de que nos queda una amplia ración de bufidos, descalificaciones, grandes acusaciones y mayores profesiones de fe y limpieza de sangre trufadas, eso sí, de una considerable dosis de promesas de un mundo mejor y más bonito a partir del 26 de marzo. Ideas, lo que se dice ideas, para salir de este agujero en el que nos desenvolvemos me da a mi que vamos a escuchar pocas. La campaña de las andaluzas se va a caracterizar, más aún de lo visto hasta ahora, por ser una sucesión de berridos.

El ejemplo de los actos del 28-F en Córdoba es una clara muestra de lo que nos espera. La Junta, como siempre, utiliza la ceremonia para hacer una glosa de lo buena que es y lo bien que lo hace. Aprovecha también para pegarle algún tirito a los contrarios y agitar el fantasma de la derechona caciquil a ver si cuela. El PP, que se ve más cerca de San Telmo que nunca, reacciona en masa y arremete contra Isabel Ambrosio escandalizado por sus palabras. Tanto que hasta el subdelegado del Gobierno, sí, el subdelegado, envía una nota mostrando su disgusto y sorpresa por lo que ha escuchado en el Palacio de Congresos. Qué barbaridad, el PSOE vende su moto en un acto y el PP se escandaliza porque lo haga sólo días después de que la Junta Electoral le haya prohibido hacer lo propio en el Ayuntamiento de la capital con su campaña sobre sus, agárrense, ocho meses de gestión.

Indígnese caballero, esto es inconcebible. Acabamos de descubrir que las instituciones utilizan sus actos para darse pisto. Qué escándalo, señora. Yo esto no lo aguanto. Me bajo en la próxima…

Luego dicen que la gente no va a votar y que la abstención crece. ¿Será porque los ciudadanos son capaces de pensar? No lo haga, no se agobie. Afortunadamente sólo nos quedan ya 29 días a tortas.

 

Los comentarios están cerrados.