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El error de Arenas

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 13 de marzo de 2012 a las 13:00

Es cierto que mucho tiene que cambiar el patio para que no logre la victoria el próximo 25-M. No sólo la victoria, sino la mayoría absoluta. Pero Javier Arenas se ha equivocado de pleno con su incomparecencia en el debate de Canal Sur de ayer por la noche. Y no porque no le gustara el sitio ni porque le viniera mal la hora. Arenas se ha equivocado porque su actitud y la de sus colaboradores es una absoluta falta de respeto a los andaluces, a los votantes de todos los partidos a los que se les ha hurtado el derecho a conocer los argumentos del más que previsible presidente de la Junta. Y además ha sido una falta de respeto a los profesionales de Canal Sur. A los redactores, a los cámaras, a los regidores, a las azafatas, a los conductores y hasta a las limpiadoras. Javier Arenas se ha negado a ir a la autonómica andaluza porque la considera parcial y tendenciosa, pretendiendo hacernos creer que en un debate electoral no están medidas hasta las alturas de los atriles. Se ha cerrado en banda con el argumento de que poco menos que lo iban a esperar en los estudios hordas de socialistas trincones armados con lanzas y flechas. Y eso no es así. Este comportamiento tiene muy poco de democrático y menos de talante de gobierno.

 

Comparto con Javier Arenas el rechazo al modelo de Canal Sur. En mi casa, la autonómica es posiblemente el canal menos visitado -en dura pugna con Telecinco-. Pero mi opción no responde más que a una discrepancia básica en cuanto a su programación. No me gusta ese exceso de tópicos, esa tendencia al humor fácil y burdo, ese mirarse al ombligo que se practica en “la nuestra”. Me aburre, lo reconozco, pero lo respeto. Me aburre el contenido y puedo no estar de acuerdo con la orientación que le han marcado sus directivos, pero en ningún caso haré campaña contra sus trabajadores. Uno trabaja, sobre todo en estos tiempos, donde puede, y le dejan, y recibir andanadas de este calibre de quien se supone que va a ser tu futuro jefe no es de recibo. Entiendo el enfado entre los profesionales, repito, profesionales, de esa casa y me adhiero a él como periodista que soy.

 

Además, hay una segunda cuestión en la que se equivoca Javier Arenas. No es precisamente su partido un ejemplo a la hora de hablar de pluralidad informativa en los medios públicos. Basta darse un paseo por cadenas como Telemadrid o Canal Nou -ahí ni se habló del caso Gürtel- para comprobar que en ellos no es que se practique precisamente la independencia absoluta. Es más, todo apunta a que en RTVE va a haber una noche de cuchillos largos tremenda coincidiendo con el verano. Se persigue todo lo que huela a socialismo, aunque eso suponga cercenar una televisión pública que se encuentra en su mejor momento de audiencia y pluralidad. Es normal que los partidos coloquen a personal de su confianza en los puestos clave cuando llegan al poder, pero de ahí a la caza de brujas va un mundo. Debe tener cuidado Arenas en no caer en las tentaciones extremas de algunos de los medios privados que impulsan a su partido. Lo público es otra cosa.

 

Grave error el de ayer de Arenas, que no le quitará más votos de los que le iba a restar un debate, por otra parte, de escaso impacto. Mala decisión porque deja traslucir malos comportamientos. No haría mal en replantearse la cuestión a futuro. Sobre todo, porque este Canal Sur es bastante menos virulento que aquel en el que Zarrías tenía control absoluto. Y ahí, Arenas demostró más de una vez por qué es el campeón.

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