Duelo al sol en el PSOE

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 20 de mayo de 2012 a las 9:30

Han estado meses citándose, enseñándose los dientes y midiendo las distancias que les separan dentro del barco socialista y ya han dado el paso decisivo. Juan Pablo Durán y Joaquín Dobladez hicieron público el miércoles lo que ya era un secreto a voces desde que el segundo retara al primero con una lista alternativa para el congreso federal allá por los comienzos del año. El actual secretario provincial del PSOE deberá medirse al exdelegado de Cultura de la Junta si quiere permanecer en el sillón que ocupa desde hace cuatro años y la lucha va a ser muy entretenida. Los socialistas recuperan en este 13 congreso que celebrarán el 14 de julio sensaciones que permanecían desaparecidas desde el año 2000. Dos candidaturas –una tercera se antoja ahora difícil–, una formación tremendamente desestructurada internamente por la dura pérdida de poder que ha sufrido en un año –menos mal que salvaron la Junta– y cierta sensación de incertidumbre por saber hasta dónde puede abrirse la caja de Pandora en el camino electoral hasta el citado 14 de julio. Hay ambiente e, incluso, ganillas de pelea.

Y es que ambos candidatos no pueden negar que se tienen muchas ganas (lo negarán, pero no les hagan ustedes mucho caso). Ellos y sus entornos. El último año y medio ha dado para mucho en las filas del puño y la rosa y son tantas las heridas abiertas que se antoja extremadamente difícil tener anestesia para cerrarlas todas sin dolor. A Durán se le echan en cara sus dos batacazos electorales en municipales y generales y la derrota camuflada de las autonómicas. Además se le acusa de no saber llevar el partido y aplicar el puño de hierro, sobre todo con quienes no han sido de su cuerda. Enfrente a Dobladez se le critica que haya optado por mostrar sus desavenencias sólo cuando se ha quedado sin cargo junto a su dependencia histórica del sector zarriísta. Asimismo, hay quien afirma que su conexión con la provincia ha sido históricamente menor de lo deseable inmerso como estaba en responsabilidades en el IAJ en Sevilla.

En esta guerra, Dobladez y sus críticos –y el BOJA determinará quiénes y cuántos lo serán– van a tener enfrente al aparato andaluz del partido, liderado por una Susana Díaz omnipotente que ya el viernes cerró filas con Durán al destacar su “talante y talento”. Más claro, agua. El partido se va a jugar en la provincia y los candidatos llevan ya más kilómetros que el baúl de la Piquer buscando apoyos en las agrupaciones y, sobre todo, entre los alcaldes con los que cuenta el partido y cuyas baronías reverdecen tras años en los que la avenida del Aeropuerto mandaba todo lo mandable… y más. Comienza el baile. Continuismo o renovación. Ahí está el dilema.

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