El número uno de Nieto

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 30 de septiembre de 2012 a las 10:37

El PP reeligió ayer por unanimidad aplastante a José Antonio Nieto como presidente del partido para los próximos cuatro años. Normal, el también alcalde de Córdoba tiene en su haber los mejores resultados de la historia de su partido en la provincia, un éxito que ni él mismo podría imaginar cuando accedió al cargo por primera vez hace ocho años. Los populares disfrutan en la actualidad de mayoría absoluta en la capital y en la Diputación –el otrora fortín inexpugnable del socialismo–, gobiernan en localidades de la relevancia de Montilla, Cabra o Priego de Córdoba y han ganado posiciones en Baena, Lucena o Puente Genil. Lo dicho, todo un éxito.

Sin embargo, un año y medio después de las municipales o, mejor dicho, a dos años y medio de la próxima cita local con las urnas, la presidencia de Nieto no se antoja fácil y las medidas tomadas en este congreso son el primer paso para reactivar a un partido que ha caído en cierta sensación de adormecimiento. Dos años y medio, y más con la que está cayendo, no son prácticamente nada en política y hay que comenzar rápido a sembrar las semillas que garanticen la reedición del éxito. En la capital, Nieto no tiene grandes problemas. Me explico. La práctica inexistencia de oposición en la izquierda, por su reducido tamaño y falta de proyecto definido, y el desmoronamiento del mesiánico proyecto de Rafael Gómez en Unión Cordobesa (UCOR) le garantizan al regidor una etapa tranquila en lo político y poder centrarse en asuntos de relevancia como el paro o la salida de la crisis.

En la provincia la cosa cambia. Primero en la Diputacion, que se tomó por sorpresa y donde hace falta poner orden. No son pocos los cargos del PP que la dan por perdida en 2015 y el excesivo protagonismo del multifuncional Salvador Fuentes amenaza con fagocitar hasta a los vigilantes de la puerta. Nieto necesita que La Merced dé más juego por los pueblos cordobesespara animar a los electores a pasarse a la gaviota y dejar la rosa o el solecito. El chasco de las autonómicas encendió la señal de alarma y, por eso, ayer se decidió establecer un sistema comarcal en el partido que le permita ganar votos al PP en las localidades de entre 5.000 y 15.000 habitantes, donde hace aguas seriamente. Además le hace falta consolidar pueblos como Montilla, donde Cabello de Alba vive un difícil equilibrio, y mantener otros como Lucena, donde Manuel Gutiérrez está dando menos juego del esperado. Nieto sabe que los suyos deben fajarse más en los bares y menos en los casinos si quieren ser la primera fuerza provincial y está decidido a conseguirlo. Porque quiere ser el número uno en Córdoba y porque eso vendería muy bien en Sevilla cuando el PP empiece a ponerle cara al rival de Griñán. ¿Podría ser el número uno allí también?

  • Fabio

    Nieto y todo el PP van tarde para conservar lo que tienen y lo saben. Este congreso servira de poco si Nieto no ejerce con autoridad sobre esos politicos estrella que van sobraos.