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Las verdades del CIS

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 8 de octubre de 2012 a las 18:44

El barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que se presentó ayer registra el mayor nivel de preocupación ciudadana por los políticos y sus partidos de la serie histórica. Un 73,2% de los encuestados considera que la situación política española es “mala” o “muy mala”, mientras que sólo un 3,1 la ve “buena” o “muy buena”. Además, según el sondeo del CIS, un 41,4% de los españoles considera que la situación política del país está peor que hace un año, mientras que un 35,5 cree que esta misma situación empeorará en los próximos meses. Estos son los datos, fríos, determinantes, absolutamente despojados de calificativos. Sólo el paro y la situación económica están por delante entre las preocupaciones de los españoles. Impresionante.

Cada vez que uno trata de este tema con un político, la respuesta que éste da oscila entre un encogimiento de hombros con cara de “qué le vamos a hacer” a una rotunda descalificación del enfoque de la encuesta, pasando por los que directamente admiten que en muchas ocasiones son para matarlos -figuradamente, por supuesto-. De hecho, no es la primera vez que este blog se refiere a la credibilidad de nuestros representantes públicos, quienes se han ganado a pulso su consideración social por numerosas cuestiones.

Tenemos a los que son preocupantes porque a veces dicen lo que piensan y se ponen ellos mismos en evidencia. Ahí situamos al egregio José Manuel Castelao, que este fin de semana tuvo a bien decir que “las mujeres son como las leyes. Están para violarlas”. Dimitió cinco minutos después de decir semejante sandez, aunque seguro que más que por convicción propia lo hizo por intercesión ajena.

Tenemos también a los que se marchan porque, al parecer, son amigos de lo ajeno. Claro que a estos les cuesta irse más que a las manchas lavadas en agua fría. Ahí está el reciente caso del alcalde Orense, Francisco Rodríguez, quien dejó el cargo tras varios días de tiras y aflojas con su partido después de pasar un par de noches de calabozo implicado en la operación Pokemon -adoro la imaginación de los policías que les dan nombres a sus acciones- por haber aceptado, presuntamente, unos sobornillos de nada.

Tenemos también a los que no se van así los echen. De estos hay centenares, con especial incidencia en el Levante español, donde parece que nadie dio en clase la forma de conjugar el verbo dimitir. No incidiré más en ellos, pues ya hablamos en los papeles demasiado de sus tropelías.

Y tenemos a los que ni se van, ni lo harán ni entienden nada de lo que pasa. Ahí hay un amplia representación de concejales, diputados, senadores y otras hierbas que se creen víctimas de una campaña de acoso y derribo cargada de demagogia. Son los que se manifiestan en todo lo manifestable, pero luego censuran movimientos como el del 25-S. Son esos que dicen que del 25-S debe tonar nota el Gobierno como si no fuera con ellos la movida. Son los mismos que se alojan en pisos en propiedad en Madrid al mismo tiempo que reciben ayudas de manutención del Congreso mientras en España hay 6 millones de parados. Muchos de ellos son los mismos que hace 15 ó 20 ó 10 años estaban en las juventudes de algún partido buscando cuelo y que han prosperado en el mágico mundo del medrar, trepar y escalar. Muchos son de esos que ostentan un currículum de etiqueta de anís del Mono mientras dan lecciones de economía aplicada.

Pero no todos son así. No perdamos la esperanza. También hay quien se mete en esto por el bien de sus vecinos. Hay muchos que no cobran, que sacan de su tiempo libre las horas para gestionar los asuntos de sus vecinos. Paseense ustedes por los pueblos de este país y verán quiénes son los políticos de verdad. A esos seguro que nadie les dice nada. Bueno sí, a esos los machacan desde instancias superiores. No vaya a ser que cunda el ejemplo y alguno deba mirarse al espejo.

  • Fernando

    A esos políticos que no entienden nada de lo que pasa habría que aplicarles aquello de : “no pasa nada y si pasa se le saluda”.