Las ronchas de la Junta

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 25 de noviembre de 2012 a las 12:09

Hay un viejo refrán que dice “debes más que el Gobierno viejo”. Me lo enseñó mi amigo Juan y en estos tiempos de apreturas y débitos variados puede aplicarse a la perfección a (casi) todas las administraciones públicas. Desde Cataluña a Sevilla, pasando por Córdoba, Cuenca o Fuentela Lancha  (con perdón), lo normal es encontrarse una amplia retahíla de facturas impagadas a las que nadie quiere ni puede hacer frente. Ante esto hay varias formas de actuar. Una es la del cobarde mayúsculo, estilo Artur Mas, que visto que no es capaz de sacar adelante lo suyo por la vía de la gestión se inventa unas elecciones, saca a pasear las banderas y los bajos instintos y reza porque las urnas hagan olvidar a sus vecinos que no hay ni para pipas. Otra opción es la del Gobierno central, que, dispuesto a pagar hasta el último real que adeuda, se adentra en una espiral de recortes y subidas de impuestos que machaca a las clases medias y hacen a los ricos más ricos y a los pobres más pobres. Y luego está la tercera manera, la de echarle la culpa de todos los males a otro, aunque la deuda sea nuestra.

En estas anda metidala Juntade Andalucía, que le debe en esa comunidad a todos menos a mi –y no por mérito suyo sino por demérito mío–. El Gobierno andaluz capea esta semana, sólo en Córdoba, la huelga de los MIR; la unión de la concertada laica y religiosa en reclamación de nueve millones de euros; la marcha de las guarderías para reclamar los meses de retraso en los pagos; el anuncio de los abogados de que suspenderán el turno de oficio si siguen sin ver un duro o la marcha de los colectivos que atienden a discapacitados psíquicos asfixiados por el impago de las deudas. Como se ve son muchos y de muchos padres y madres como para estar equivocados. Ante esto, ¿qué hace el Ejecutivo de Griñán?… Culpar a Rajoy. Así, sin anestesia.

Da igual que tenga transferidas las competencias de Sanidad o Educación o que gestione el tema judicial, la culpa de las deudas que tiene el Ejecutivo andaluz son todas culpa del Gobierno central. Da igual que se regalaran ordenadores totalmente innecesarios, que se subvencionaran operaciones de dudosa urgencia pública o que se apostara por faraónicas obras en sedes judiciales. No, la culpa es de Rajoy. PP malo, caca. PP traidor, malo.

Es lamentable observar el modo en que los gobiernos son incapaces de asumir sus culpas, tirar para adelante y pedir perdón por sus excesos, por su absoluto desconocimiento de cómo se gestiona nada, por haber dejado en manos de analfabetos potenciales miles de millones de pesetas. Da igual de qué partido hablemos. Está todo igual. Lástima que aquí, aunque no le guste, las ronchas son dela Junta. Que, de paso, es también un Gobierno viejo.

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