La logística del hachís

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 13 de mayo de 2013 a las 18:14

Cuentan que un destacado dirigente cordobés se lamentaba el otro día, medio en serio medio en broma, de que los narcotraficantes se hubieran dado cuenta del poder geoestratégico de Córdoba antes que los empresarios. Venía el comentario a los más de 63.000 kilos -y siguen subiendo- de hachís que ha encontrado la Policía diseminados por varias naves de los polígonos industriales de Amargacena y la Torrecilla. La verdad es que la cosa tiene su gracia, ya que los dueños de la droga parece que no son de Córdoba, tiran más para Sevilla, y habrían decidido utilizar la zona industrial de nuestra ciudad para tener guardadito su material y poder posteriormente distribuirlo por España sin demasiados problemas gracias a las buenas conexiones con las que contamos. Supongo que el bajo precio de los alquileres en una zona que parece cada día más un descampado les habrá ayudado a tomar su decisión. 

La verdad es que el asunto no es para bromear, pero sí pone encima de la mesa la incapacidad para que quienes dirigen el cotarro político-empresarial de esta ciudad se den cuenta de algo que algunos venimos clamando en el desierto desde hace demasiados años: Córdoba está en el mejor sitio posible para ser el centro logístico de Andalucía y ya estamos tardando demasiado en asumirlo. Cierto es que el responsable político al que me refería al inicio poco a nada ha tenido que ver con las ocasiones desperdiciadas hasta ahora, si bien tiene en su mano participar con papel preponderante en las que se tomen a futuro. Hasta el momento hemos visto fracasar el polígono del Álamo, el parque logístico de la carretera de Palma -con púa de la Junta incluida-, la ampliación del aeropuerto y su plan estratégico y vaya usted a saber cuántas cosas más. Todo ello ante la pasiva mirada de quienes ostentan cargos de representación, más preocupados en meterle el dedo en el ojo al contrario que en escarbar en la superficie de Córdoba para limpiarla de roña. 

Si Córdoba quiere tener un proyecto de ciudad menos ligado al turismo y más apegado a una industria que crea un empleo más estable, aporta mayor valor en I+D y genera más riqueza -y que no se me mosqueen los hosteleros- quizás sería hora, de una vez por todas, de buscar a algún empresario que ponga aquí su centro de distribución, de montar un aeropuerto de mercancías que traslade la producción del granero de Europa a mercados internacionales y de crear un sistema ferroviario que conecte el puerto de Algeciras con la frontera francesa. Todo ello debe hacerse desde la unión de fuerzas para sacar a esta provincia del marasmo de desempleo en el que se encuentra hundida y anteponiendo a los colores partidistas el pendón cordobés. Porque está claro que el futuro de Córdoba pasa por ser nexo de unión con el mundo. Muchos llevamos diciéndolo mucho tiempo, tiene tela que tengan que ser unos narcotraficantes los que demuestren tan palmariamente esta realidad.

P.D.: Hoy, un día después de escrito este artículo, el comisario provincial, Manuel Bouzas, ha confirmado que los dueños del alijo de hachís eligieron Córdoba por la capacidad logística de la que aquí arriba se habla y no porque tuvieran su base operativa aquí. Así que más razón todavía para atender a la cuestión.

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