De listas y paripés

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 2 de febrero de 2015 a las 9:40

Tenemos sobredosis electoral a la vista y hay que prepararse. En los próximos cuatro meses vamos a ver tal cantidad de besos, abrazos, sonrisas forzadas y promesas imposibles que lo mejor es ir tomándose ya el antiácido para evitar problemas posteriores. Casi 120 días de campaña sin parar, qué barbaridad. Hay quien dice que a los periodistas lo que nos gusta de verdad es esto, pero háganme caso si les digo que espero tan pocas sorpresas de lo que va a pasar que estoy casi por bajarme en la primera estación.

Lo cierto es que lo entretenido de las elecciones es más lo que pasa antes de que la máquina se ponga en marcha que lo que ocurre después. Los tejemanejes dentro de los partidos, los follones de las listas, la competición de los que están por quedarse y de los que quieren llegar por meterse. Y ni eso vamos a tener este año porque el anuncio de Susana Díaz de convocar para el 22 de marzo casi no va a dar tiempo ni a situarse en la parrilla de salida. El que no haya hecho su trabajo ahora lo va a tener muy complicado ya.

Lo que sí tenemos es el paripé de los partidos para intentar hacernos creer que van a consultar con las bases y las agrupaciones quiénes son los más indicados para ocupar cada lugar. Ahí se lleva la palma el PP, que ha dado una lata tremenda con el traje para vestir a Nieto para la reelección que ha rayado un poco el ridículo. Si todos sabíamos que el alcalde iba a repetir –tal y como conocemos hoy– y que en su partido eran conscientes de que iba a pasar, ¿a qué tanto paripé? Lo de la encuesta con los afiliados es ya de traca, a ver si iban a salir Torrico y Molina ante la prensa a decir que el 90% de los militantes no quiere al alcalde y se plantea darle la patada a cuatro meses de las municipales. Claro que no todo es tan criticable y lo de pedirle a las bases que señalen a cuántos candidatos hay que descabalgar en las listas tiene su puntito; de sadismo hacia los afectados sí, pero su puntito.

En el PSOE la cosa está entre los que nos vendrán a decir que Ambrosio va a hacer sola la lista de las municipales y los que afirmarán sin dudas que Durán va a consultar hasta con la bruja Lola si se mete en la lista de las autonómicas o se queda en ese despacho casi sin inquilino en los últimos meses que hay en la avenida del Aeropuerto. Todo muy democrático, eso sí.

De IU, la verdad, me lo espero todo. A la habitual tendencia de la formación a meterse en berenjenales cada vez que hay urnas de por medio se une este año la inestimable ayuda de los muñidores de la estrategia de campaña. Salir un domingo diciendo que el referente es Julio Anguita para que este abjure de ti al día siguiente es como para pegarse un tiro. Que digo yo que no habría sido tan difícil llamar a Julio, que para eso en la coalición hasta el que ni ha pasado a su lado lo llama así. Arduo camino el de Pedro García.

Y nos queda el universo Podemos-Ganemos, dos formaciones a las que no hay quien ponga rostro y que viven sumidas en un eterno proceso de primarias. Estos sí que van a practicar la democracia de las bases, lo que ya les está suponiendo no pocos dolores de cabeza y más de una tensión interna. Gajes del oficio. La próxima vez verán como se ahorran tanta urna previa.

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