Hoy empieza lo serio

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 7 de junio de 2015 a las 6:24

Después de una semana en la que el PSOE, IU y Ganemos se han visto para charlar en plan amiguitos, pero por separado, hoy empieza lo serio. La reunión que van a celebrar las tres formaciones de izquierda con el objetivo de avanzar en la constitución de un tripartito que aleje al PP del gobierno municipal es el primer contacto serio en el que ya se pondrán sobre la mesa los objetivos e intereses de cada cual. El tiempo corre y a solo cinco días de la constitución de la nueva corporación hay que dejarse ya de juegos preliminares y entrar en materia.

En las negociaciones quien es la clave de verdad es Ganemos Córdoba. La formación verde tiene en su mano la llave que puede cambiarlo todo y de su decisión depende que haya tripartito o no. Rafael Blázquez y Vicky López comparecieron el viernes para decir que hay un “clamor” para echar a Nieto y los suyos, pero todos son conscientes de que el asamblearismo que caracteriza a esta formación puede dar al traste con ese supuesto clamor. A Ganemos le han pedido no solo que apoye la investidura de Isabel Ambrosio, sino que entre a formar parte del gobierno municipal con áreas de gestión. Y ahí reside parte del problema. En el conglomerado que rodea a esta agrupación de electores hay un importante bloque, articulado alrededor de Podemos, que no anda muy por la labor de gobernar con la “casta” socialista. Existe otra parte que cree que la unión con IU podría dar lugar a un candidato como Blázquez para la Alcaldía dentro de esa llamada de Julio Anguita y su Frente Cívico para articular una gran confluencia de izquierdas que expulse al binomio PP-PSOE de la política nacional. Todo esto convive con quienes, como el propio candidato ha expresado más de una vez, están encantados con la música que les lleva a Capitulares. El poder y la posibilidad de imponer sus medidas programáticas pesan, y mucho.

En IU no hay duda de que hay que entrar en Capitulares, aunque existe la desconfianza de que un gobierno solo con el PSOE y el apoyo externo de Ganemos acabe fagocitando a la coalición. Es el temor a que les pase ahora lo mismo que a los socialistas cuando se enredaban con Rosa Aguilar. Se da, además, la desconfianza hacia el puño y la rosa tras el sopapo de Susana Díaz en la Junta. Sin embargo, pesa más que no anda la federación de izquierdas sobrada como para ponerse digna y hacerse de rogar. Negociarán duro, pero pocos dudan de que acabarán cediendo.

Y luego está al PSOE, que anda diciéndoles a sus posibles socios lo guapos y listos que son. La oportunidad histórica pesa más que nada y ahoga las voces que señalan a que el tripartito sería algo más que difícil de gobernar. Sin embargo, 35 años de espera son muchos como para pararse a pensar en esas zarandajas. Lo único que podría separar a los socialistas de la bombonera de Capitulares sería la orden directa de Susana Díaz de dejar gobernar al PP si eso le garantiza la Presidencia de la Junta. La cosa en Sevilla no es fácil, pero nadie la descarta en el barco socialista.

Hoy comienza lo importante de la negociaciones, que no es el programa –quede claro– sino el reparto del pastel. Eso pasa aquí y en Singapur. Habrá que ver quién tiene mejor los nervios y habrá que esperar que las asambleas y referéndum de Ganemos e IU no lo echen todo por tierra. Ahí, serán los militantes y simpatizantes los que tengan la palabra. Unos y otros confían en que esa palabra sea la de los negociadores, pero ya se sabe que quien juega con fuego…

Los comentarios están cerrados.