Archivos para el tag ‘25-M’

Duelo al sol en el PSOE

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 20 de mayo de 2012 a las 9:30

Han estado meses citándose, enseñándose los dientes y midiendo las distancias que les separan dentro del barco socialista y ya han dado el paso decisivo. Juan Pablo Durán y Joaquín Dobladez hicieron público el miércoles lo que ya era un secreto a voces desde que el segundo retara al primero con una lista alternativa para el congreso federal allá por los comienzos del año. El actual secretario provincial del PSOE deberá medirse al exdelegado de Cultura de la Junta si quiere permanecer en el sillón que ocupa desde hace cuatro años y la lucha va a ser muy entretenida. Los socialistas recuperan en este 13 congreso que celebrarán el 14 de julio sensaciones que permanecían desaparecidas desde el año 2000. Dos candidaturas –una tercera se antoja ahora difícil–, una formación tremendamente desestructurada internamente por la dura pérdida de poder que ha sufrido en un año –menos mal que salvaron la Junta– y cierta sensación de incertidumbre por saber hasta dónde puede abrirse la caja de Pandora en el camino electoral hasta el citado 14 de julio. Hay ambiente e, incluso, ganillas de pelea.

Y es que ambos candidatos no pueden negar que se tienen muchas ganas (lo negarán, pero no les hagan ustedes mucho caso). Ellos y sus entornos. El último año y medio ha dado para mucho en las filas del puño y la rosa y son tantas las heridas abiertas que se antoja extremadamente difícil tener anestesia para cerrarlas todas sin dolor. A Durán se le echan en cara sus dos batacazos electorales en municipales y generales y la derrota camuflada de las autonómicas. Además se le acusa de no saber llevar el partido y aplicar el puño de hierro, sobre todo con quienes no han sido de su cuerda. Enfrente a Dobladez se le critica que haya optado por mostrar sus desavenencias sólo cuando se ha quedado sin cargo junto a su dependencia histórica del sector zarriísta. Asimismo, hay quien afirma que su conexión con la provincia ha sido históricamente menor de lo deseable inmerso como estaba en responsabilidades en el IAJ en Sevilla.

En esta guerra, Dobladez y sus críticos –y el BOJA determinará quiénes y cuántos lo serán– van a tener enfrente al aparato andaluz del partido, liderado por una Susana Díaz omnipotente que ya el viernes cerró filas con Durán al destacar su “talante y talento”. Más claro, agua. El partido se va a jugar en la provincia y los candidatos llevan ya más kilómetros que el baúl de la Piquer buscando apoyos en las agrupaciones y, sobre todo, entre los alcaldes con los que cuenta el partido y cuyas baronías reverdecen tras años en los que la avenida del Aeropuerto mandaba todo lo mandable… y más. Comienza el baile. Continuismo o renovación. Ahí está el dilema.

Nieto agita a los suyos

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 13 de mayo de 2012 a las 10:32

Un año después de haber ganado las municipales con mayoría absoluta, el alcalde Nieto ha decidido darle un importante meneo a su equipo de gobierno. Conocedor de que necesitaba coger impulso, el regidor ha girado hacia quienes compartieron con él los caminos de la oposición en busca de perfiles más políticos para lidiar con la difícil situación que se vive en Capitulares. El fin del eterno año electoral, unido al chasco de no lograr el Gobierno andaluz y la imperiosa necesidad de comenzar a vender a los ciudadanos algo que no tenga que ver exclusivamente con recortes, tijeras y apreturas están tras una decisión que viene a poner orden en los buenismos que se dan en la confección de los equipos tras cada triunfo electoral. No es la primera vez que esto ocurre en política ni es Nieto el primer alcalde que reorganiza sus huestes.

E n el bando de quienes salen reforzados están los pretorianos del regidor, Torrico y Bellido, que siguen siendo quienes mandan en Capitulares. Martín mantiene su terruño urbanístico, donde con paciencia y su flema habitual el alcalde confía en ver resultados. Crece Carmen Sousa, que se hace con el toro de la Policía Localy afronta al fin una responsabilidad propia de quien lleva mucho tiempo moviendo hilos para el partido más o menos desde la sombra. Y ganan, por último, dos concejalas que vienen del merinato. Nani Caracuel se queda con Ferias y Festejos –aunque a Jaén le hayan dejado a última hora la faena de se año– y Antonia Luisa Sola, de quien va a depender, y mucho, el acuerdo con los sindicatos y quien llevaba ya demasiados fuegos apagados desde posición secundaria.

Quienes pierden claramente son el citado Jaén, al que sus sonadas polémicas condenan a una Concejalía menor, el incombustible Ricardo Rojas (lo siento líder, pero es así) y el fichaje estrella Rafael Navas. En este caso, Nieto ha tenido que ceder ante la evidencia de que el ex de Asaja más que ayudarle a reorganizar el Consistorio le estaba creando incendios por doquier. La recolocación en Turismo seguro que le vendrá bien, porque lo de Empleo y Agricultura, con perdón, son dos áreas de peso menor. Podríamos hablar de la caída de Laura Ruiz, del paso de Botella a Diputación o del regreso de Arcas a su territorio natural, pero eso no tiene el mismo peso.

Nieto sabe que necesita política, una voz que muestre que el equipo esta vivo –ahí va la última bala para Tamayo– y necesita, sobre todo, demostrar que su proyecto ofrece futuro. Puede cambiar a su equipo, pero como no dé muestras de que tiene algo pensado mas allá de coyunturas electorales y recortes obligados, igual se encuentra con que al que cambian de equipo los votantes es a él mismo.

El PP de Nieto se hace un lío

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 15 de abril de 2012 a las 10:46

Tengo la sensación en las últimas semanas de que el estilo de gobierno de Mariano Rajoy se está imponiendo también entre sus compañeros de partido en Córdoba. Esa sensación de improvisación permanente se impone en Capitulares. De un tiempo a esta parte y, sobre todo, desde que las urnas dieran la amarguísima victoria al PP el 25 de marzo, las señales que emanan desde el equipo de José Antonio Nieto no son las mejores y se extiende en cierto modo la impresión de que los concejales del gobierno están bastante superados por los acontecimientos. Quizás, el excesivo presidencialismo del alcalde esté pasando factura a un equipo que, salvo contadas excepciones, cada vez que está saliendo a la palestra a hablar la lía.

Sonado fue el caso de la edil de Educación e Infancia, María Jesús Botella, cuyas declaraciones sobre la escuela municipal y su modelo de “ikastola” no han servido más que para calentar los ánimos entre los padres y para movilizar a un alertagado personal cercano a IU. Igualmente torpe ha sido esta semana la edil de Infraestructuras, Laura Ruiz, quien inicialmente le dijo a las peñas que el Consistorio no iba a poner un duro en el montaje dela Batallade las Flores, la romería de Santo Domingo ni el perol de convivencia que se celebra cada año en El Arenal. Rápidamente, la concejalal se desdijo y eximió a la romería del pago de los módulos, un precedente que a buen seguro le va a costar más de un dolor de cabeza a su compañero de Hacienda, José María Bellido, en su cruzada por recortar los gastos municipales. Finalmente, la decisión de Aucorsa de pactar una revisión de convenio colectivo mejor para sus trabajadores que el que ya se había pactado en Sadeco ha llevado a CCOO a suspender la aplicación de este último a la espera de acontecimientos. Dicen que el cabreo de Antonio Prieto, gerente de la empresa de basura, era descomunal el jueves ya que el trabajo que le costó poner en pie los recortes en una sociedad municipal tan difícil como Sadeco puede irse al traste en breve.

Por último, el propio alcalde se está metiendo en un charco de proporciones descomunales con sus eternas indefiniciones sobre el futuro centro de congresos de Córdoba. En plena campaña dio por enterrado el proyecto de Miraflores y se decantó por un centro de convenciones en el Parque Joyero. Sin embargo, esta misma semana ha dicho más de una vez que sila Juntapone el dinero necesario y el despacho de arquitectos de Koolhaas da soluciones está dispuesto a retomar el Palacio del Sur sin mayor problema. Un lío, vamos.

Señales extrañas éstas que está dando el PP en Córdoba, tanto que se impone un parón que reordene el patio. Que queda aún mucho mandato e incluso podría despertar la oposición.

‘Memento mori’, Griñán

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 1 de abril de 2012 a las 10:06

Una vez que ha transcurrido una semana desde las elecciones autonómicas y superado el primer impacto que su sorprendente desenlace ha causado en toda Andalucía, cabe preguntarse qué va a pasar a partir de ahora en el Palacio de San Telmo una vez que Griñán retome el bastón de mando dela Junta. Porque, salvo que los negociadores se vuelvan locos, está claro que aquí tenemos Gobierno de coalición para los cuatro próximos años. Sin embargo, el mantenimiento del cargo no debe hacer que Griñán se olvide de que el domingo pasado recibió un durísimo castigo electoral. Es cierto que la suma de las fuerzas de izquierda ha recibido un apoyo mayoritario para gobernar, pero eso no significa que los socialistas olviden que se han dejado 660.000 votos y nueve escaños respecto a 2008 en su peor resultado de la serie histórica. No quita esto legitimidad a su Gobierno, pero sí recuerda que muchos de los que creían en el PSOE se han ido a la abstención o a IU hartos de los excesos de tres décadas de poder.

Mal hace Susana Díaz al afirmar que hubo un empate técnico con el PP. No es así. Los árboles del momento no deben hacer que se pierda de vista el frondoso bosque en el que se encuentra el presidente Griñán. Aunque hayamos vivido una semana de dulce resaca yla Semana Santasea un periodo de asueto y recarga de energía, no debe olvidar el PSOE que el caso de los ERE no es que vaya a retornar, sino que sigue adelante en su estrepitosa tramitación judicial. Del mismo modo, los excesos denunciados de estos 30 años de poder omnímodo siguen teniendo que solucionarse, puesto que han sido las propias bases del partido las que han puesto de manifiesto que así no se va a ninguna parte. Todo ello, sin olvidar que el partido sigue estando más que dividido, por mucho que la lucha por mantenerla Juntahaya convertido en compañeros de viaje a algunos que diez minutos antes no podían ni mirarse a la cara. La tensión y la mala sangre siguen ahí.

Estos, que no son pocos, son los retos a los que se enfrenta ahora José Antonio Griñán. Bien es cierto que desde la mejor posición que pudiera haber soñado, con los mandos dela Juntaen sus manos y las disidencias silenciadas para no romper el hechizo. Pero Andalucía ha mandado un mensaje claro. Es un mensaje de renovación. Desde la izquierda, sí, pero renovación. Con el reto de abrir ventanas, limpiar alcantarillas y retirar rastrojos que puedan degenerar en incendios. El PSOE, con toda la legitimidad que otorga la democracia, va a seguir gobernando. Pero no debe olvidar que IU siempre es un complicado compañero de viaje y que el día 25 las urnas dieron el triunfo en votos y escaños al PP. “Memento mori, Griñán”, cabría decir. Que la fuerza de esta crisis se come a los gobiernos como si fueran turrón.

Confianza, fidelidad, rebelión y ausencia

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de marzo de 2012 a las 18:20

Apenas 24 horas después de que las urnas nos hayan dado una lección de humildad importante a periodistas, analistas, encuestadores y otras hierbas, emitir un análisis claro de los motivos de este fracaso predictivo en las elecciones del domingo se antoja misión casi imposible. Sin embargo, aun a riesgo de seguir cometiendo errores y partiendo de la base de que todo análisis a posteriori es mucho más sencillo, no está de más valorar determinados aspectos que pueden haber contribuido a que el ampliamente anunciado cambio de Gobierno en Andalucía se haya quedado en pírrica victoria popular.

En primer lugar hay que hablar de la confianza. La que el PP de Javier Arenas ha tenido en exceso y le ha llevado a esta amarga victoria. El talón de Aquiles popular en estos comicios ha sido la falta de movilización de su gente, con unos 160.000 votos menos que en 2008, debido, sobre todo, a que muchos veían tan clara la victoria que se quedaron en casa o de cañas en lugar de pasarse por el colegio electoral. Una confianza que le ha jugado malas pasadas a Arenas, inmerso en una campaña de escaso fuste en la que errores como su ausencia en el debate de Canal Sur han contribuido todavía más a que los suyos no se vieran con el cuerpo guerrero. La misma confianza que Rajoy tenía en que sus reformas y recortes no le iban a hacer mella entre sus votantes, algunos de los cuales, por contra, han optado por la abstención insatisfechos, sobre todo, con la subida de impuestos decretada desde Madrid. A todo ello se suma que, por enésima vez, se demuestra que el electorado popular no se identifica con las autonómicas al mismo nivel que con municipales y generales.

En segundo lugar hay que hablar de fidelidad. La del millón y medio de votantes del PSOE que se han mantenido fieles a sus colores. A pesar de sufrir la mayor derrota de la historia del partido en unas andaluzas y dejarse más de 600.000 sufragios y nueve escaños en las urnas, José Antonio Griñán aparece como el protagonista de la gesta del día. Y lo es por la fidelidad de unos votantes que se han mantenido ajenos al marasmo en el que vive el partido desde que hace dos años el presidente de la Junta se hiciera con su control. Igual de fieles que han sido las bases a la hora de movilizar -voto por voto, me consta- a los suyos para superar los malos augurios que daban las encuestas de la mañana del domingo. Unos militantes que han dejado al margen sus enormes diferencias internas en favor del bien mayor: mantener una Junta de Andalucía cuya pérdida era percibida como una catástrofe a ambos lados del frente socialista.

En tercer lugar se encuentra la rebeldía. La que ha catalizado Izquierda Unida para recuperar sensaciones que perdió hace casi dos décadas. Sus doce escaños significan la rebelión del voto de izquierdas ante las políticas reformistas del PP y los escándalos de corrupción del PSOE. Una rebelión articulada alrededor de un discurso tutelado por la ortodoxia del PCA a la que ahora le toca definir qué modelo de cogobierno o apoyo quiere. Veremos si esta rebelión que abandera esta IU de Diego Valderas es capaz, por una parte, de plantear unos modelos de gobierno coherentes y, por otra, de no caer víctima de las eternas luchas internas que desgajan a la coalición cada vez que alcanza responsabilidades de gobierno.

Y, por último, hay que hablar de ausencias. La de los más de 2,3 millones de andaluces, el 37,7% del total, que no acudieron a las urnas. Una cifra alarmante que demuestra que cada vez es mayor la sima que separa el discurso de los partidos de la realidad de los ciudadanos. En estos tiempos en los que no paramos de escuchar a los líderes políticos hablar regeneración y reforma la abstención es un clarísimo mensaje de que es necesario cambiar el discurso. Los votantes están cansados de las estrategias del “y tú más” y lo que reclaman realmente son medidas concretas que nos saquen de la crisis y políticos honestos con clara vocación de servicio público.

Confianza, fidelidad, rebelión y ausencia. Cuatro palabras para definir lo que ha ocurrido en Andalucía en una de esas jornadas que pasarán a la historia electoral y serán objeto de no pocos estudios y tesis científicas. Todo ello en la demostración más apasionante de que los ciudadanos hacen con su voto lo que quieren.

Hora de reflexionar

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 25 de marzo de 2012 a las 10:00

No fue ayer, ni será hoy, sino que empieza mañana. Por fin, después de más de un año de campaña, con elecciones municipales, generales y autonómicas en apenas diez meses, mañana nos despertaremos sin tener que escuchar ningún mitin de partido y con la conciencia de que las decisiones que se tomen en los próximos meses no estarán mediatizadas por citas con las urnas. Mañana comienza un nuevo tiempo en Andalucía –no entro en quién esté al frente del mismo– y será hora de calmar ánimos, serenar espíritus y pararse treinta segundos a reflexionar. Porque eso, la reflexión, es algo que se ha perdido por el camino de este último año. La carrera por el voto ha adquirido tal virulencia que en los últimos días hemos asistido ya al paroxismo de las acusaciones políticas. Como a los tiburones blancos, a los políticos se les agitan los sentidos cuando huelen la sangre de las urnas y pierden cualquier noción de la realidad a la hora de afrontar lo que tienen que hacer. Como burros con antojeras, todo vale con tal de salpicar al contrario. Sin contar con el votante, con el ciudadano. La consigna es enmierdar hasta el límite. Sin contemplaciones.

 

Y en estas hemos asistido en Córdoba –y me quedo aquí porque no hay más espacio– a una carrera de acusaciones de tráfico de influencias, compras injustificables, colocaciones a dedo, nepotismos variados, corrupciones indisimuladas y vituperios inconfesables que han convertido la ciudad en una pocilga nauseabunda. No hablo de partidos, hoy toca reflexionar y no señalar con el dedo, sino de situaciones vividas y leídas en los medios en las últimas 72 horas. Una carrera desquiciada en la que todo ha valido. Sin tapujos, sin pudor, sin el más mínimo miramiento hacia la opinión pública, hacia usted, que vota, sufre y se supone que decide quien le gobierna.

 

El ciudadano ha quedado al margen. Ya no importa el mensaje político y de gestión, sólo vale la descalificación. Los partidos se han sumergido en tal vorágine de basura que todos se han puesto al final en evidencia. Unos por contratar con quienes no debían o comprar lo que no debían o por destinar dinero a mamarrachadas de marca mayor. Otros por incorporar a quienes éticamente no debían, por divulgar ruinas en el papel antes que en los despachos, por lo que sea. Se han puesto en evidencia.

 

Hoy es más que posible que haya una importante abstención y voto en blanco. Nadie se parará a analizarlos. No interesa, nadie quiere asumir que usted o yo o su vecino estemos hartos de ver tanta basura alrededor. Nadie quiere asumir el desapego creciente que genera la política. Por eso, porque hoy acaba la campaña deberíamos exigir a nuestros políticos que mañana comiencen su temporada de reflexión. Porque no todo vale. Porque ya está bien.

Que no va a ser todo penar

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 18 de marzo de 2012 a las 10:00

Al ritmo que va la campaña de las autonómicas del próximo domingo, Córdoba se va a quedar pequeña. Sin haber caído por aquí demasiado glamour político, el número de promesas, proyectos e ideas que se han puesto sobre la mesa en estas elecciones es realmente sorprendente. Y lo es por dos cuestiones: porque dada la tiesura con la que se mueve el Ayuntamiento es llamativo ver tanta iniciativa por ahí coleando y, porque, en esta ocasión, en vez de ser el partido del Gobierno el que se enfrasca en prometer el oro y el moro, el que se deja la garganta con sus ideas es el que aspira a sustituirlo. El PSOE de Griñán parece que tiene claro que no debe vender ni un sólo centímetro de carretera ni siquiera un ladrillo dotacional si no quiere que le caiga encima toda la artillería que les acusa de haber derrochado todo lo que han podido en tres décadas. Mientras, el PP, convencido de su triunfo el día 25, presenta, uno tras otro, proyectos que impulsarán Córdoba y le darán una vuelta de calcetín. Tal que la misma que Arenas espera aplicar en la Junta si se muda a San Telmo.

Y es que, si hace apenas un mes se criticaba a José Antonio Nieto por no haber tomado ni una sola decisión de gobierno a largo plazo –la Davis fue coyuntural–, ahora pasa justo lo contrario. En quince días, el alcalde ha comenzado a desplegar su arsenal y entre mitin y mitin, y sin aclarar mucho en calidad de qué cuenta cada cosa, se ha despachado con toda una reinvención. Del Palacio del Sur del ahora añorado por sus críticos Rem Koolhaas hemos pasado al Centro de Convenciones del Parque Joyero del ahora criticado Rafael de la Hoz. De los titubeos sobre la reforma de Aucorsa hemos pasado a una reinvención de líneas que incluye dos por el Casco Histórico, el paso de autobuses por La Corredera y que ha servido, de paso, para zanjar el debate de la peatonalización de Cruz Conde. Ni un coche más entre Las Tendillas y Ronda de los Tejares. Por último, enterrado ya aquel famoso tranvía que iba a poner a Córdoba en el mapa centroeuropeo hemos pasado a un Metro tren que comunicará Alcolea con Villarubia pasando –era inevitable– por el Parque Joyero.

Todo esto lo ha presentado Nieto cuando aún queda el arreón final de la campaña, a la espera de que Supersoraya pase por aquí el martes y de que Arenas diga algo en su próxima visita. Y vistas así las cosas a uno le entra la duda de qué estará dejando el regidor para el resto del mandato. Dicho de otra manera, con qué va a calmar el alcalde la polvareda que suscitarán los inevitables recortes públicos y subidas privadas que le tocará hacer en los próximos meses. Que digo yo que algo bonito tendrá que decirse a los cordobeses cuando se les toque el bolsillo. Que no va a ser todo penar.

El error de Arenas

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 13 de marzo de 2012 a las 13:00

Es cierto que mucho tiene que cambiar el patio para que no logre la victoria el próximo 25-M. No sólo la victoria, sino la mayoría absoluta. Pero Javier Arenas se ha equivocado de pleno con su incomparecencia en el debate de Canal Sur de ayer por la noche. Y no porque no le gustara el sitio ni porque le viniera mal la hora. Arenas se ha equivocado porque su actitud y la de sus colaboradores es una absoluta falta de respeto a los andaluces, a los votantes de todos los partidos a los que se les ha hurtado el derecho a conocer los argumentos del más que previsible presidente de la Junta. Y además ha sido una falta de respeto a los profesionales de Canal Sur. A los redactores, a los cámaras, a los regidores, a las azafatas, a los conductores y hasta a las limpiadoras. Javier Arenas se ha negado a ir a la autonómica andaluza porque la considera parcial y tendenciosa, pretendiendo hacernos creer que en un debate electoral no están medidas hasta las alturas de los atriles. Se ha cerrado en banda con el argumento de que poco menos que lo iban a esperar en los estudios hordas de socialistas trincones armados con lanzas y flechas. Y eso no es así. Este comportamiento tiene muy poco de democrático y menos de talante de gobierno.

 

Comparto con Javier Arenas el rechazo al modelo de Canal Sur. En mi casa, la autonómica es posiblemente el canal menos visitado -en dura pugna con Telecinco-. Pero mi opción no responde más que a una discrepancia básica en cuanto a su programación. No me gusta ese exceso de tópicos, esa tendencia al humor fácil y burdo, ese mirarse al ombligo que se practica en “la nuestra”. Me aburre, lo reconozco, pero lo respeto. Me aburre el contenido y puedo no estar de acuerdo con la orientación que le han marcado sus directivos, pero en ningún caso haré campaña contra sus trabajadores. Uno trabaja, sobre todo en estos tiempos, donde puede, y le dejan, y recibir andanadas de este calibre de quien se supone que va a ser tu futuro jefe no es de recibo. Entiendo el enfado entre los profesionales, repito, profesionales, de esa casa y me adhiero a él como periodista que soy.

 

Además, hay una segunda cuestión en la que se equivoca Javier Arenas. No es precisamente su partido un ejemplo a la hora de hablar de pluralidad informativa en los medios públicos. Basta darse un paseo por cadenas como Telemadrid o Canal Nou -ahí ni se habló del caso Gürtel- para comprobar que en ellos no es que se practique precisamente la independencia absoluta. Es más, todo apunta a que en RTVE va a haber una noche de cuchillos largos tremenda coincidiendo con el verano. Se persigue todo lo que huela a socialismo, aunque eso suponga cercenar una televisión pública que se encuentra en su mejor momento de audiencia y pluralidad. Es normal que los partidos coloquen a personal de su confianza en los puestos clave cuando llegan al poder, pero de ahí a la caza de brujas va un mundo. Debe tener cuidado Arenas en no caer en las tentaciones extremas de algunos de los medios privados que impulsan a su partido. Lo público es otra cosa.

 

Grave error el de ayer de Arenas, que no le quitará más votos de los que le iba a restar un debate, por otra parte, de escaso impacto. Mala decisión porque deja traslucir malos comportamientos. No haría mal en replantearse la cuestión a futuro. Sobre todo, porque este Canal Sur es bastante menos virulento que aquel en el que Zarrías tenía control absoluto. Y ahí, Arenas demostró más de una vez por qué es el campeón.

De encuestas, ERE y otras hierbas

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 11 de marzo de 2012 a las 10:57

Si hace dos semanas decíamos aquí mismo que nos queda un mes de tortas, hoy, tres días después de que haya arrancado la campaña electoral, no podemos más que suscribir la opinión. Por lo ajustada que se ha puesto la cosa y por la tensión que hay alrededor de la misma. PSOE y PP se juegan el 25 de marzo más que el Gobierno andaluz, está en juego el triunfo absoluto de un modelo o la leve resurrección socialista. Si Arenas llega a San Telmo con mayoría absoluta, Rajoy respirará tranquilo pues la comunidad autónoma que más diputados da habrá rubricado su política de recortes y reformas. De lo contrario, si es Griñán el que se mantiene en el poder -de la mano de IU, por supuesto-, los socialistas recibirán una bocanada de aire fresco, pondrán a Andalucía como punta de lanza de su reconquista nacional y se lanzarán sin duda a una huelga general el 29-M en la que la izquierda o, mejor dicho, sus representantes oficiales e históricos se juegan la propia subsistencia.

Las encuestas tampoco contribuyen a dejar claro el panorama, ni la que publicó el CIS el jueves, ni la que se puede leer unas páginas más adelante en este periódico. El Barómetro de Invierno del Grupo Joly, realizado por el Instituto Commentia, apunta a una victoria clara del PP en las urnas, aunque deja abierta la opción de que la mayoría absoluta se le escape a Javier Arenas entre los dedos. Será cuestión de unos pocos votos aquí y allí, de convencer en las provincias clave -Sevilla, Cádiz y Málaga- y de esperar a que Izquierda Unida no se dispare tanto como algunos creen para que no reste en la atribución final de escaños. El futuro de UPyD es más negro y su presencia en el Parlamento andaluz no está asegurada. Dicho de otro modo, la figura de Rosa Díez vale para las generales pero para las autonómicas no parece que sirva lo mismo Martín de la Herrán.

Claro que luego debemos tener en cuenta el caso de los ERE, la presencia del inefable Guerrero, de su chófer y de unos cuantos más en un foco mediático que la juez Mercedes Alaya atiza con maestría propia del Maquiavelo más avezado a pesar de que ella dice que ni siente ni padece estas cuitas del día a día que vivimos los demás. Invercaria y sus surrealistas conversaciones -más propias de las gloriosas parodias de Gila sobre la guerra que de cualquier profesional serio- no se quedarán atrás.

Y, mientras, uno se pregunta si de verdad a los andaluces les interesa toda esta cochambre o si realmente lo que quieren es que alguien les dé trabajo y seguridad en el futuro. De cuantos vayan a votar el 25 obtendremos la respuesta. Ya queda menos.

 

29 días a tortas

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de febrero de 2012 a las 13:08

Aunque parezca mentira, ya sólo nos quedan 29 días para terminar con este Vía Crucis de convocatorias electorales que llevamos. En cuatro dominguitos depositaremos nuestro voto por última vez en una temporadita y podremos descansar de esta orgía de mítines, declaraciones grandilocuentes, peleas partidistas y promesas incumplibles en la que llevamos inmersos un añito. El 25 de marzo habrá nuevo Gobierno andaluz, gane quien gane, y cada cual se dedicará a sus labores. Los ganadores, a gobernar, los perdedores, a hacer oposición -una vez se despelleje al culpable, por supuesto- y los sufridos votantes, a sobrevivir a esta crisis de los….

Sin embargo, hasta que esto ocurra no les quepa duda de que nos queda una amplia ración de bufidos, descalificaciones, grandes acusaciones y mayores profesiones de fe y limpieza de sangre trufadas, eso sí, de una considerable dosis de promesas de un mundo mejor y más bonito a partir del 26 de marzo. Ideas, lo que se dice ideas, para salir de este agujero en el que nos desenvolvemos me da a mi que vamos a escuchar pocas. La campaña de las andaluzas se va a caracterizar, más aún de lo visto hasta ahora, por ser una sucesión de berridos.

El ejemplo de los actos del 28-F en Córdoba es una clara muestra de lo que nos espera. La Junta, como siempre, utiliza la ceremonia para hacer una glosa de lo buena que es y lo bien que lo hace. Aprovecha también para pegarle algún tirito a los contrarios y agitar el fantasma de la derechona caciquil a ver si cuela. El PP, que se ve más cerca de San Telmo que nunca, reacciona en masa y arremete contra Isabel Ambrosio escandalizado por sus palabras. Tanto que hasta el subdelegado del Gobierno, sí, el subdelegado, envía una nota mostrando su disgusto y sorpresa por lo que ha escuchado en el Palacio de Congresos. Qué barbaridad, el PSOE vende su moto en un acto y el PP se escandaliza porque lo haga sólo días después de que la Junta Electoral le haya prohibido hacer lo propio en el Ayuntamiento de la capital con su campaña sobre sus, agárrense, ocho meses de gestión.

Indígnese caballero, esto es inconcebible. Acabamos de descubrir que las instituciones utilizan sus actos para darse pisto. Qué escándalo, señora. Yo esto no lo aguanto. Me bajo en la próxima…

Luego dicen que la gente no va a votar y que la abstención crece. ¿Será porque los ciudadanos son capaces de pensar? No lo haga, no se agobie. Afortunadamente sólo nos quedan ya 29 días a tortas.