Archivos para el tag ‘Biblioteca de los Patos’

La burbuja cultural

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 5 de octubre de 2014 a las 9:20

Hace poco más de tres años Córdoba vivía inmersa en un entusiasmo cultural. El horizonte de la “segura” consecución de la Capitalidad Cultural Europea había sumido a la ciudad y a sus dirigentes en la euforia de la burbuja cultural. En una ciudad tan dada a descubrir la piedra filosofal cada cuatro días, el mundo cultureta campaba a sus anchas, se sucedían las propuestas y decenas de gestores culturales florecían como las setas ofreciendo proyectos de lo más variopinto y diverso. Era la hora de buscar la nueva vía de desarrollo de la ciudad: cultura y patrimonio eran el camino. Hablar entonces de turismo era casi anatema y uno corría el riesgo de ser excomulgado si ponía en duda la viabilidad de ese modelo de Córdoba. Hasta que llegó el chasco.

Esta semana, algo más de tres años y pico después de que el amigo Manfredo Gaulhoffer nos diera con la puerta en las narices, varios acontecimientos nos han demostrado que de aquella efervescencia apenas quedan rescoldos alrededor de una Cosmopoética víctima de los recortes –y eso que este año la cosa está bastante mejor– y de un resucitado proyecto de biblioteca central que, cual Lázaro evangélico, sorprendió a todos levantándose y andando desde su propia tumba. De lo demás, nada. Y a los hechos me remito.

El Gobierno central presentó sus presupuestos el martes sentenciando definitivamente a muerte al nuevo Bellas Artes y al Archivo Histórico y mofándose de quienes creen que verán la casa de los Páez reabierta como museo Arqueológico. La lectura es simple: si no hay pasta para carreteras cómo la va a haber para estos dispendios. ¿Habrase visto semejante osadía? Pedigüeños.

c4El mismo martes, la Junta abría el C4 –se seguirá llamando así por mucho que se empeñe Luciano– para que todo el que estuviera parado o de descanso pudiera visitarlo. El edificio es ciertamente espectacular y bonito por dentro (ahí hay que darle la enhorabuena a Nieto y Sobejano), pero es un auténtica lástima que vaya camino de un quinquenio de indecisión y pseudoabandono. Ahora, dice Cultura que en breve comenzará a arreglar los alrededores y sacará a concurso su dirección, pero a uno le asaltan millones de dudas cuando le cuentan que aquello será una especie de laboratorio multidisciplinar de creación. Y en museo de más de 30 millones, por cierto. Me lo expliquen por favor.

Y para terminar la semanita hoy los músicos de la Orquesta salen a la calle para pedirle a las administraciones que se mojen y pongan la pasta suficiente para mantenerla viva. No piden para dispendios, no, piden para garantizar sus nóminas y el pan de sus hijos. Las administraciones, mientras, callan. Nieto promete más dinero si la Junta –que calla– también se estira y Fuentes tercia enseñando sin abrir la cartera. Y mientras, Córdoba se encamina a perder una seña de identidad de ciudad ilustrada, culta, formada, crisol de occidente… Todas esas palabras con las que se llenan los vacuos discursos oficiales en los actos protocolarios.

Hubo un tiempo en el que se creyó en los proyectos culturales para esta ciudad. ¿Lo recuerdan? No fue hace tanto.

 

El lío de Nieto

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 5 de mayo de 2014 a las 11:19

No tengo muy claro el por qué de los continuos problemas que tiene el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, con los grandes proyectos urbanísticos para la ciudad. Le está ocurriendo casi lo mismo que a sus antecesores, así que debo empezar a creerme que el síndrome de la bombonera –dícese de la zona que ocupa su despacho oficial en Capitulares– se ceba sobre los moradores del sillón regio municipal. Porque lo cierto es que no hay manera de que nada salga bien.

Primero fue el centro de congresos y convenciones –ahora rebautizado palacio de ferias– el que se presentó a bombo y platillo en un acto en el que se dijo que sólo faltaban unos flecos para empezar a trabajar. Eran los tiempos del arenismo militante y la euforia que embebía a los populares ante el que se creía inminente acceso al palacio de San Telmo hacía verlo todo de color de rosa. Luego vino el palo electoral y lo que tendría que haber sido un lugar con las obras hoy día muy avanzadas, permanece siendo un pabellón sin uso a la espera de los albañiles.

Después vino lo del mercado en el cine Andalucía. Anuncio sorpresa del regidor, Nieto se plantaba ante la ciudad con 6 millones de eurazos para hacer una moderna plaza de abastos que sirviese de revulsivo a una zona que languidece. La única condición del regidor era que lo apoyasen los placeros de la Corredera. Y, como era de prever, estos no lo hicieron. Debe ser que nadie le explicó al regidor cómo funciona en esta ciudad cualquier tipo de asociacionismo.

Y ahora toca la Biblioteca del Estado de los Jardines de los Patos. Cuando nadie se acordaba de ella y el proyecto vivía el sueño eterno, el Ministerio de Cultura –imbatible el amigo Wert– saca a licitación la obra, le pone precio y plazos y deja a todos pasmados. Tan pasmados que hasta el alcalde anda ahora porfiando del proyecto y pidiendo que se lo lleven al solar de Miraflores, que anda triste y cariacontecido después de que el Palacio del Sur –el gran homenaje a la maqueta– feneciera víctima de la inanición. Tan triste está el lugar que al alcalde se le ha ocurrido llevarse allí la biblioteca, como si los solares fueran iguales y los proyectos asimilables.

Así que llegamos hasta aquí con un proyecto soñado que no es (por ahora), otro prometido que no fue (por los comerciantes) y otro posible que no se quiere que sea, aunque –en otro homenaje de esta ciudad a la herencia del gran Marx (Groucho)– si tiene que ser será. Un lío. Y uno se pregunta si realmente es todo tan difícil. Si es tan complicado pararse a pensar que quizás no es el momento para dejar tantos millones en el Parque Joyero, o si quizás no es hora de gobernar y hacer en el cine Andalucía algo sin miedo al qué dirán (o harán) los demás, o si ponerle pegas a un proyecto de 13 millones que generará empleo no es más bien una pataleta un tanto irresponsable que una postura sensata y razonada.

Lo dicho, un lío. Estoy que no me aclaro. Será que la alergia me tiene más alelado que de costumbre.