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Palabra de Durán

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 31 de marzo de 2014 a las 10:11

Uno de los mantras básicos en la política es aquel que dice que lo más importante no es llegar a un cargo sin saber irse de él. A excepción de Adolfo Suárez –y quizás de Zapatero–, en este país nadie ha sabido irse jamás del cargo y, mucho menos, reconocer los errores cometidos en el desempeño del mismo. Los dos mayores ejemplos han sido Felipe González y José María Aznar, dos expresidentes que continúan lamentando por las esquinas que sus sucesores no les hicieran caso y siguieran las sendas que ellos abrieron. Es la condición política. Ésa que parece decir que yo soy el mejor y me voy porque los demás no son capaces de entender que lo soy.

Esto que les ha pasado a los expresidentes del Gobierno, le ha ocurrido a cargos de toda índole y condición, desde alcaldes a concejales, pasando por presidentes de diputación y medio pensionistas de la cosa pública. Sin embargo, hay ocasiones en las que hay quien riza el rizo y se sale del mapa. Eso es lo que ayer hizo el secretario general de los socialistas cordobeses, Juan Pablo Durán, en la entrevista que concedió a la agencia Europa Press y que ustedes pueden leer unas páginas más adelante. Dice Durán que él nunca quiso ser candidato, que sólo lo fue porque quienes estaban llamados a serlo renunciaron y porque el portavoz de aquel entonces, Rafael Blanco, era imposible que lo siguiera siendo. Dice el actual senador – qué gran sitio el Senado– que él llegó a encabezar las listas del PSOE porque no había nadie más y porque él era el más conocido. Así, sin anestesia. Tremendo.

Según las palabras de Durán, él fue candidato por exclusión y como haciéndole un favor al partido, por lo que hemos de entender que sus resultados en 2011 no fueron culpa suya sino de la defección general de los demás. Del mismo modo que debemos entender que los socialistas se hallaban entonces sin banquillo ninguno y tuvieron que tirar del primero que tuvieron a mano con tal de salvar –por 500 votos más o menos– los cuatro ediles que llevan teniendo desde hace ya más de una década. Podemos entender que con estas palabras Durán argumenta que su marcha al Senado responde a su desafección por la cosa local y al justo pago partidista hacia quien en su momento se ofreció como cabeza de turco ante las urnas. Sorprendente.

Y dicho todo esto a uno le queda la pregunta de pensar qué es en lo que piensa el socialismo cordobés. Cómo ha podido permanecer casi tres años con un portavoz que reconoce públicamente que ha estado donde ha estado a disgusto y sin ganas. Cómo es posible que en el partido que lleva más de 30 años en el Gobierno no haya nadie dispuesto a dar la cara por los compañeros de Córdoba. Cómo puede ser que siempre se equivoca la Ejecutiva a la hora de poner a su cabeza de cartel. Y muchas cosas más.

Lo cierto es  que reconozco mi sorpresa. Admito que este es uno de los argumentos más singulares que he escuchado en años. Albergo dudas de lo que pasará de cara a 2015. Las palabras de Duran hablan solas. Y luego seremos los demás los mal pensados.

¿Será capaz de resucitar el PSOE?

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 16 de marzo de 2014 a las 9:11

Enésima entrega de la misma historia. El PSOEvuelve a cambiar de candidato. Los socialistas siguen empeñados en no consolidar ningún rostro en la ciudad y esta semana han dicho adiós a su portavoz municipal, Juan Pablo Durán, que ha hecho las maletas camino del Senado. Dejando al margen la opinión que me merece el Senado y la utilidad de lo que allí hacen sus señorías, considero un error y una traición al electorado esto que han hecho los socialistas. Tan traición a los electores como me pareció en su momento ver cómo cogían la puerta Bea Jurado o Rosario Alarcón cuando el PP decidió que estaban mejor cogiendo el tren que en el lugar para el que habían sido elegidas. Son las cosas de los partidos, que tienen la sana costumbre de demostrarnos a los ciudadanos que aquellos a los que votamos no tienen nada que ver con nosotros ni deben respondernos de nada. Para eso están las organizaciones, para velar porque no nos equivoquemos con nuestros sufragios.

Pero no nos perdamos, que estábamos hablando del PSOE. Juan Pablo Durán ha seguido el mismo camino que Rafael Blanco, que Antonio Hurtado, que José Mellado, que Manuel Gracia, que José Miguel Salinas… y no sigo que llego hasta Pablo Iglesias. Ahora, el partido del puño y la rosa –así, en minúscula– se apresta a conformar una nueva candidatura para mayo de 2015 en la que, con suerte, no estará ninguno de los que se presentó en 2011 no vaya a ser que alguien pueda reconocer rostros en los carteles. Desde ya sabemos que las espadas se han desenvainado y, aunque no cabe esperar una cruenta lucha dada la práctica defunción del sector crítico y el frío que tienen los que llevan cuatro años comprobando que en la calle se está peor que en el despacho, tenemos por delante unos entretenidos meses en los que más de un nombre saltará a la palestra para liderar la enésima refundación. Hasta ahora han sonado Isabel Ambrosio, Maribel Baena y Manolo Torralbo, a los que habrá que sumarle alguno que otro más que seguro que se apunta a la cosa. Tendremos primarias en septiembre, aunque no sabemos si serán tan a la búlgara como las de Susana Díaz. Y después hará su peleíta para colocar a los afectos de unos y otros en las lista con la que presentar a los cordobeses el quincuagésimo “proyecto ilusionante y decidido de los socialistas por la ciudad” . Lo de siempre.

Y llegados aquí y viendo que hay gente con ganas de poner un pie en el Ayuntamiento, me pregunto yo si no será, esta vez sí, el momento de hacer una lista potente. La delegada del Gobierno andaluz, la delegada de Salud, el director general de Universidades, el portavoz extraoficial de la cosa municipal, Emilio Aumente, algún viceconsejero que está en Sevilla, alguna directora general que también campea por la capital hispalense…. El elenco suena bien, está avalado por años de gestión en la cosa pública y es bastante conocido entre los cordobeses. ¿Será capaz Durán desde su cargo como secretario general de agruparlos a todos en la lucha final? Podría haber opciones de resurrección. ¿Usted que cree? ¿Yo?… ya se lo diré.

 

Un año para cambiar mucho

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 29 de diciembre de 2013 a las 9:12

Como todos los años, llega el final del año y toca haber balance político de lo (poco) acontecido y de los (muchos) retos que quedan por delante en 2014 para los habitantes del microcosmos que habita en Capitulares. El análisis parte de un preceptos básico que consiste en afirmar que lo prioritario el año próximo es lograr que allí donde se toman las decisiones de la ciudad comience a utilizarse más el sentido común y menos el discurso fácil precocinado en las salas de mando de los partidos allende Despeñaperros.

pleno

Toca empezar por el PP, cuya principal misión consiste en demostrar que el equipo de gobierno esta formado por más personas que el trío Nieto-Torrico-Bellido, el omnipresente presentador Juan Miguel Moreno Calderón y el verso suelto de Ricardo Rojas. Llama poderosamente la atención que con 16 ediles, los populares sean incapaces de mostrar su potencial de banquillo e incluso den la impresión de preferir que todos estén calladitos antes de abrir la boca y estropear la foto. En apenas dos años y medio de mandato, el gobierno municipal ha quedado reducido, para lo importante de verdad -que es casi todo- a tres tenores y ya ni el otrora relevante Luis Martín rasca bola a la hora de las cosas relevantes. Especialmente llamativo es el silencio de la sección femenina y, sobre todo, de la portavoz Ana Tamayo, experta durante este 2013 en practicar la técnica del avestruz.

En UCOR, la cosa es mucho más sencilla. Convertidos en un partido de tres concejales con cinco actas en el pleno, los chicos de Gómez siguen navegando al albur de las ocurrencias de su líder mientras ven como el matrimonio Baquerín-López de la Bastida acaba dando la razón a los que pensaban que acabarían cogiendo las de Villadiego (eso sí, con el acta y el sueldo inmaculados). Gómez sigue firme en su proyecto mesiánico y no convendría olvidar que sus platos de ducha en zonas marginales de la ciudad son un importante semillero de votos.

Lo de IU es mas llamativo. En Capitulares solo existe Paco Tejada, el portavoz de un grupo opositor en el que Pepa Contreras apenas está, Carmen Gil casi ni aparece y Curro Martínez vive en su mundo de la Merced. Lastrado por sus años de hombre importante en los gobiernos anteriores, Tejada adolece de una importante falta de credibilidad que frena incluso aquellas propuestas de calado que ha realizado. Así las cosas, solo la infatigable labor a las puertas del Consistorio de Galileo Florido y del omnipresente Pedro García dan visibilidad a una coalición que necesita como el comer encontrar por fin a su candidato.

Y nos queda el PSOE, que, como le suele ocurrir casi siempre, vive en la in definición de un líder, Juan Pablo Durán, al que se ve muy poco por el Ayuntamiento y que tiene una especial habilidad para meterse en charcos innecesarios. Los socialistas se sostienen por la infatigable labor de Emilio Aumente, perejil de todas las salsas importantes en la casa consistorial, mientras que Inmaculada Durán prácticamente ha quedado para dar ruedas de prensa sobre el Sector Sur y Paco Alcalde ni se recuerda ya cuándo habló por ultima vez sobre un tema municipal. Hipotecados por su papel en el gobierno andaluz y por la perentoria necesidad de aclarar quién será su rostro en las municipales de 2015, a los chicos del puño y la rosa les queda una ardua labor por delante si quieren romper algún siglo de estos la barrera de los cuatro concejales.

Así están las cosas con vistas a este 2014 electoral que se nos avecina. Con nuestros próceres dispuestos a embarcarse en año y medio de mítines, besos y abrazos mientras que usted y yo volvemos a preguntarnos si nos merecemos tales representantes. No lo piense mucho, disfrute del fin de año y tómese un respiro aunque sea con la familia que en el fondo son todos mu güena gente. Y que no se le atraganten las uvas.

 

Guerra de carteles

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 17 de noviembre de 2013 a las 9:17

La actualidad política de nuestra ciudad es tan vibrante, apasionante, emocionante y viva que esta semana podemos destacar como hecho más relevante de la misma la primera campaña de carteles cruzados entre el gobierno municipal y la oposición. Sí, tremendo, notición de los de cinco columnas. Ya ven, como la ciudad no tiene otros problemas ni los partidos cuitas que solucionar, PP y PSOE han decidido que ya que las empresas publicitarias están dejando las vallas vacías de contenido ellos las van a llenar con enormes carteles en los que se denuncien los incumplimientos mutuos.

La cosa va por barrios. El martes, el Pleno municipal votaba (ya se pueden imaginar con el apoyo de quien) a favor de colocar grandes cartelones en las vías de titularidad autonómica que atraviesan la ciudad y están en un estado cuando menos lamentable. Bonito homenaje a los vecinos del Marrubial y Carlos III, que están por comprarse unos 4×4 para disfrutar de verdad del asfalto por el que transitan a diario. Ante semejante afrenta, el PSOE municipal contraatacó el viernes con una campaña más humilde en la que colgarán carteles de papel en las zonas en las que consideren que el equipo de gobierno ha incumplido sus promesas. Empezaron por las Margaritas, donde es cierto que una capita de asfalto u hormigón en más de una acera sí que se va haciendo más que necesaria. En fin, como ven, política de altura.

psoeComo estamos a apenas año y medio de las próximas municipales, a poco más de ocho meses de las europeas y a dos añitos de las generales, nuestros próceres de la política han decidido que ya va siendo hora de poner en marcha a sus organizaciones y sacarlas del somnoliento estado en el que permanecían desde las nada lejanas últimas elecciones andaluzas. En eso es en lo único en que coincidieron el fin de semana pasado Rajoy y Rubalcaba. El primero dijo en Córdoba a los suyos que hay que ganar en Andalucía con mayoría absoluta, lo que traducido significa algo así como vamos a dejar de hacer el canelo con lo del candidato y pongámonos a trabajar no vaya a ser que más que candidato tengamos que ponernos a buscar trabajo. El segundo enfervoreció a los suyos en Madrid al grito de “hemos vuelto”, lo que traducido es algo así como que vamos a arrear ya de una vez que llevamos una temporadita larga a la sombra de la oposición y aquí hace un frío que pela. Así que, recibidos todos los mensajes, toca ponerse a colgar carteles reivindicativos para demostrar que a luchadores no nos gana nadie.

Visto lo visto, a uno lo que se le pasa por la cabeza (que para eso la tiene grande) es recorrer la ciudad colgando pancartitas en todos esos proyectos que ni unos ni otros han hecho –ni pinta que tiene que los vayan a hacer– en la última década. Palacio del Sur, Biblioteca de los Patos, Bellas Artes, Aeropuerto transitable, C4 con algún tipo de contenido, rondas de circunvalación…. Si cada cordobés colgase eso en su casa, los vendedores de folios se iban a hacer de oro e igual a quienes ahora sacan las pancartas a la calle les daba por pensar que es más útil aunar esfuerzos que vivir en el ladrido. Que vamos estando cansaditos ya.

 

Nos merecemos algo más

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 3 de noviembre de 2013 a las 14:24

La derecha no hace prisioneros ni heridos, solo mata y si es posible en las cunetas que es donde siempre nos han dejado a los socialistas”. Así, sin anestesia, se despachaba el secretario provincial del PSOE, Juan Pablo Durán, hace una semana en Peñarroya en su alegato en defensa de la ex alcaldesa de la localidad. Un acto que debía ser un desagravio para una mujer detenida con excesivo rigor, aunque imputada de varios delitos, acabó en una delirante diatriba de un cargo publico imbuido por el espíritu de los mejores Largo Caballero, Carrillo o Calvo Sotelo del 36. Un espectáculo bochornoso y excesivo de cuyo autor no se supo más durante una semana por su miedo a salir en publico a asumir las responsabilidades pertinentes y pedir disculpas a la inteligencia general. Un exceso verbal en el que se ponía en duda incluso la salud de nuestra democracia al afirmar que vivimos en un estado de excepción encubierto en el que la Policía y los jueces son peones en manos del Gobierno. (Qué se echó de menos esta dureza cuando en Madrid mandaba otros que hacían lo mismo). Todo ello con un lamentable momento en el pleno municipal en el que si le hubiese puesto de liebre un medio fondista africano se habrían batido todos los récords del mundo. No hubo periodista que le ganara en el esprint.

Ayer, Juan Pablo Duran sí dio la cara, sí apareció en publico ante los suyos para esbozar una mínima autocrítica e insistir en que en este país la extrema derecha es como el hombre del saco: viene a robarnos todo lo que tenemos o podamos tener. Terrible. Así va nuestra democracia; nuestros líderes siguen considerándonos escasos mentales, ovejas fáciles de pastorear y seres carentes de cualquier capacidad de raciocinio. De un color y de otro, los líderes. En un escrache o en un discurso. Da igual. Yo hablo del discurso, que es el que me coge cerca.

Lo dicho por Durán hace una semana en Peñarroya es preocupante y extremadamente triste. Demuestra un escaso respeto por el sistema democrático del que nos hemos dotado y no menos desprecio a quienes vivieron el momento más oscuro del siglo XX. De un lado y de otro. Las cunetas están llenas de españoles de todos los colores y el futuro se hace logrando que los nietos y bisnietos de unos y otros sean capaces de convivir en paz y armonía para lograr un futuro mejor. Que ya está bien de discursos huecos de quien sabe de tragedias por lo que le han contado. Como usted y como yo. Y usted y yo no estamos todo el día paseando a los muertos. Que eso se acabó. Que se saquen de sus fosas, que se les rinda tributo, que se admita que hubo unos que tuvieron más memoria que otros durante cuatro décadas y que se deje a sus familiares llorar por ellos. Pero ya está. Que no se ensucie ni prostituya su memoria. Y que no se haga sobre todo por intereses partidistas, que no se haga por el ansia de poder. No. Ya está bien. Lo de Durán del sábado en Peñarroya es un insulto a la memoria de este país. Y no nos lo merecemos.

Vivimos en pleno siglo XXI, con unas cotas de libertad desconocidas hasta ahora, con un estado de Derecho que, mejor o peor, defiende a todos, con una Policía que vela por nuestros derechos y con la posibilidad de decir y pensar lo que queramos. Esa es la realidad, por mucho que una crisis económica descomunal este poniéndolo todo en permanente cuestión. Por eso mismo, que salga alguien que de mayor quiere ser importante afirmando semejantes sandeces a uno le revuelve las tripas. Porque no todo vale, porque no somos tontos, porque nos mecemos más.

Susana y la corrupción

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 8 de septiembre de 2013 a las 10:45

A Susana Díaz le avergüenza la corrupción. Lo dijo el miércoles en el debate de investidura del Parlamento andaluz. Afirmó que le estomagan todas las noticias que escucha y lee sobre los trinques y mangazos variopintos que recorren esta España de lazarillos de manos largas en la que vivimos. Susana Díaz cree que hay que hacer algo para frenar esta epidemia y ha anunciado una amplia batería de medidas de esas que quedan muy bonitas en los discursos pero que rara vez se ejecutan. Además, y para que los partidos no se corrompan, va a proponer que se prohíban las donaciones privadas a las formaciones políticas, justo lo contrario que se hace en las democracias avanzadas. Según la nueva presidenta ésta es la forma de evitar que los lobbies de presión logren sus objetivos, como si esas grandes empresas no pudieran presionar a los gobiernos y como si los integrantes de los partidos se corrompieran porque reciben donaciones privadas. Solución de luces cortas a un problema de calado y otro gasto que se carga en nuestros bolsillos. Me pregunto si alguna vez nuestros políticos se plantearán que deben ser ellos los que se busquen las habichuelas y no nosotros quienes se las paguemos. Como todo hijo de vecino.

Al discurso de Susana Díaz contra la corrupción y los excesos del poder se le espera con ganas en Córdoba. Después de 35 años de democracia e impulsados por la crisis, comienzan a aparecer no pocos casos de corrupción o presunta corrupción en la provincia a los que el PSOE debe dar una respuesta ya. Y digo una respuesta y no una respuesta clara y contundente porque la actitud de la dirección socialista en la provincia con los casos que les voy a enumerar ha sido hasta el momento bochornosa. Sin valorar las acciones del ya condenado exalcalde de Nueva Carteya, Antonio Ramírez, hay al menos tres episodios que abochornan y ante los que se exige presteza y decisión. En Benamejí habita José Ropero, un alcalde al que le gusta eso de cobrar dietas hasta en los festivos y que se ha levantado un sobresueldo considerable durante años. Tan claro es el tema que el propio Ropero ha admitido su culpa. Eso sí, sin soltar la poltrona, que debe ser muy cómoda. En Encinas Reales, dirige la oposición un exalcalde, Gabriel González, que también parece haber tenido ciertos problemas para discernir cuándo se cobra y cuándo no se cobran dietas por trabajar. Él mantiene que no ha hecho nada malo, pero ya ha empezado por devolver unos 300 euritos que cogió de más. A ver qué viene después. Y en Fuente Palmera el fiscal le pide siete años de cárcel al exalcalde, Antonio Guisado, por malversación continuada y prevaricación durante sus años al frente del Consistorio. Este caso trae tanta cola que hasta el actual alcalde está peleado con su agrupación local –dirigida por el hijo de Guisado– por el bochorno que le plantean los hechos denunciados. Tres casos, tres, que hablan por sí solos.

Y menos mal que hablan por sí solos porque Juan Pablo Durán –el que dicen aspirante a consejero– y sus muchachos dan la callada por respuesta ante tanto atropello. Su silencio se antoja cómplice y poco presentable. Será que no escucharon a Susana el miércoles. Ella lo va a cambiar. ¿O no?

El pacto de Nieto

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 30 de junio de 2013 a las 11:26

Este  pasado lunes, José Antonio Nieto lanzaba al aire, durante el desayuno organizado por El Día en el Círculo de la Amistad, la necesidad de articular un gran pacto para impulsar el desarrollo de la ciudad y reivindicar aquello que le corresponde. El regidor incluso impelía al auditorio a presionar a las administraciones para obligarlas a cumplir sus compromisos e incrementar su capacidad inversora en la capital. Decía Nieto que ahí habría que apretar tanto al Ayuntamiento como a la Junta y al Gobierno central, es decir a todos los que tienen algo que decir aquí. La petición fue bien acogida entre los asistentes a la conferencia, muchos de ellos actores principales de cuanto acontece en la vida económica y social de nuestra provincia. La oposición, por su parte, ha oscilado entre la negativa rotunda de IU al sí condicionado de un PSOE que cree que estas cosas ya se tratan en el pleno. La Junta no habla, el Gobierno se pone de lado y las organizaciones empresariales no dicen ni si ni no ni todo lo contrario. Es decir, como siempre.

Si hay una característica que me puede de esta ciudad es su apatía y su amor por rajar en cenáculos lo que luego no defiende en publico. Sin entrar a valorar oportunidades políticas, lo dicho por Nieto el pasado lunes es completamente cierto. Córdoba no recibe ni de Gobierno ni de Junta el tratamiento de tercera ciudad de Andalucía que se merece. Las inversiones de ambas administraciones son insuficientes, se eternizan en el tiempo y en algunos casos, como el aeropuerto, acaban en el sumidero. Es la herencia de haber sido moneda de cambio durante muchos años para mantener los equilibrios políticos en otros sitios. Es la consecuencia de un cogobierno que durante muchos años estuvo más preocupado de mantener sus propios equilibrios que de impulsar el despegue definitivo de esta ciudad. Es la consecuencia de que tampoco el PP cuando ha estado en Madrid ha apostado de verdad por esto sabedor de que tenía muy difícil alcanzar el poder. Es la consecuencia de unas organizaciones económicas dóciles, de una Universidad dócil, de una sociedad dócil que prefiere la comodidad del presente a las incomodidades que puede generar un futuro mejor, de unos medios de comunicación que quizás hemos sido poco proactivos… Algunos llaman a esto senequismo, otros preferimos pensar que es una mezcla de vagancia, complejo de inferioridad, indolencia y añoranza de un pasado que nadie conoció pero que muchos parecen haber vivido en primera persona.

Al margen de colores políticos, empresariales, sociales o deportivos, tiene razón el alcalde cuando dice que es hora de levantar la cabeza y gritar bien fuerte en esta ciudad. A vuela pluma se me ocurren una decena de proyectos que duermen el sueño de los justos. (No se preocupen que no les voy a aburrir con ellos). Si Sevilla, Málaga, Granada o Jaén reciben millones casi a fondo perdido y apoyos decididos a sus proyectos, por qué no pasa lo mismo con Córdoba. Quizás la culpa sea mía o suya, pero seguro que es de una clase política que lleva demasiados años anteponiendo sus propios intereses de poder a los de la ciudad. Y eso debe terminar. Ya esta bien de mendigar, exijamos lo que nos corresponde. Por el bien de nuestros hijos.

Cansados de farfolla

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de mayo de 2013 a las 9:04

Dicen los que saben de tiempos políticos que en los mandatos municipales o legislaturas parlamentarias los dos primeros años no sirven nada con vistas a la reelección y que lo que cuenta es lo que se haga en los dos últimos. Quizás por ello, los chicos de Nieto han anunciado que se acabó la era de la herencia recibida y que llega la hora popular. Está bien esto de saber que existen proyectos en la cartera por realizar, que hasta el momento más bien poco hemos visto. Unión Cordobesa (UCOR), mientras,escenifica su sainete con un juicio alrededor de si lo que se hizo en un cartel fue pintar un garabato o dibujar una nariz de payaso. Tremendo debate este que consume a la principal fuerza de la oposición, que no se sabe si está formada por cinco, por tres y dos o por uno y cuatro. La izquierda, por su parte, se ha lanzado al cuello del equipo de gobierno como no habían hecho hasta ahora. IU revive tras dos años en los que dicen que ha tenido cuatro concejales, aunque yo me pregunto dónde han estado tres de ellos. Y, el PSOE, casi en la misma situación, enseña las uñas de un grupo municipal inexistente si no es por la desenfrenada labor de lectura y comentario de texto del ubicuo Emilio Aumente.

Esta semana, decía, hemos visto al portavoz de IU, Francisco Tejada, romper uno de esos límites que no se traspasan en política al desvelar dónde va a vivir el alcalde para acusarle de saltarse la ley. Está feo esto de poner en solfa el lugar de residencia familiar de nadie. Y más feo aún está hacerlo acusando sin acusar, sembrando la duda sin dar la cara de frente, con datos y papeles contrastados. De respuesta hemos visto al alcalde perder los papeles y llamar sinvergüenza, despreciable y mentiroso al susodicho Tejada, horas antes de lanzarse a una surrealista sucesión de tweets –qué daño le está haciendo a la Política con mayúsculas esto del twitter–en respuesta a un artículo que ponía en duda sus palabras. Está bien saber que el alcalde está vivo, que en estos dos años se ha prodigado poco, pero no es digno de la máxima autoridad local proferir improperios y jugar a los mensajitos como un adolescente. De postre, el líder del PSOE se ha despachado con el anuncio de ir la guerra contra el gobierno municipal, en tono amenazante y belicoso que nada aporta, sólo enturbia y no ofrece solución alguna.

En esta última semana, pues, nuestros próceres locales nos han enseñado justo lo que menos gusta a los ciudadanos. Han dado un auténtico ejemplo de cómo crispar, cómo conseguir que el alejamiento entre la realidad ciudadana y la vida política sea cada vez mayor. La política no puede, ni debe, ser esto. El gobierno tiene que gobernar o intentarlo, capear la crisis y dejarse de zarandajas y pleitos de patio de colegio. Y la oposición tiene que hacer oposición, pero de verdad. Con argumentos, propuestas reales y voluntad de sacar a la ciudad del agujero no con la frase fácil, la descalificación gratuita y la patadita rastrera.

Lo demás que hagan unos y otros es farfolla, es darle la espalda al pueblo y mirar al propio ombligo por encima del de los demás. Y ya está bien de hacer eso hombre, que no está el patio para juegos ni para lucimientos futiles.  

La decisión de Nieto

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 19 de mayo de 2013 a las 14:29

 

El alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, pone de largo en una larga entrevista con este periódico con motivo de los dos años de mandato municipal que está dispuesto a jugar en la carrera sucesora popular. El regidor dice que su mirada está, hoy por hoy, en Córdoba, pero que si el partido le pide el sacrificio de ser candidato popular a las próximas autonómicas “lo seré”. Lo dice así, sin anestesia y dentro de esas frases que utilizan los políticos para intentar camuflar las decisiones trascendentes y los mensajes claros. Nieto se acompaña en la frase de Juan Ignacio Zoido y de José Luis Sanz, las dos principales bazas hasta el momento, y lo hace con toda la intención. Si hay que jugar el juego, se juega, viene a decir, aunque, por el momento, apártese de mi ese cáliz. 

El PP andaluz navega a la deriva desde que el joven Arenas se quedara con la miel en los labios en las últimas autonómicas y tuviera que salir al balcón a celebrar la victoria más amarga de su larguísima carrera política. Desde ese momento, los chicos de Rajoy en Andalucía no han levantado cabeza y caen a plomo en los sondeos ante un cogobierno que se refuerza por días fruto de las duras decisiones de Madrid y algunas medidas populistas surgidas en San Telmo. Ante esta situación, los populares están en ebullición, saben que no pueden tirar por la borda lo que tanto tiempo les costó ganar y se aprestan a renovarse para no morir. 

Y en estas está nuestro alcalde, el joven Nieto. Bien situado por la primera mayoría absoluta popular en la historia de Córdoba, tranquilo en su ciudad ante la inexistencia de una oposición que le ponga nervioso, el regidor lleva varios meses calibrando posibilidades y midiendo tiempos. Aunque aún le falta demostrar bastante antes de dar el paso definitivo a las grandes ligas, Nieto quizás sea consciente de que en esta carrera no se puede quedar atrás. Las variables son infinitas y, aunque es más que probable que el proximo candidato del PP a las autonómicas sucumba sin remisión ante la izquierda cogobernante, el regidor cordobés sabe bien lo que son las apuestas a largo plazo fruto de su extenso peregrinar como líder de la oposición local. Las palabras de Nieto situándote a disposición de sus mayores no tienen más intención, o la tienen toda, que enseñar la patita en Sevilla y, sobre todo, en Madrid, para que el partido le tenga en cuenta. 

Es el primer paso de un estrategia que quizás sea demasiado temprana o quizás se haya visto obligado a afrontar antes de tiempo. Lo que está claro es que antes de final de año sabremos qué horizonte temporal se marca uno de los principales valores con los que actualmente cuenta el PP andaluz. Eso sí, no haría mal en andarse con ojo y cuidarse para no perder en esas luchas el terreno que ya tiene ganado. Que también Rafael Merino tuvo sueños de grandeza y ha pasado por un largo desierto hasta recuperar el sitio que ahora mismo tiene. Se pone entretenida la cosa.

El síntoma Ropero

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 21 de abril de 2013 a las 9:34

Imagínese que un día llega usted a su trabajo –si es que aún lo tiene– y le dicen en recepción que le quiere ver el jefe en su despacho. Cuando entra usted en la habitación, el dueño le dice que han detectado que durante diez años ha estado usted cobrando dietas de más, unos 50.000 euros aproximadamente, y que quiere que le dé una explicación convincente de por qué ha ocurrido esto. En ese momento, usted pone cara de sorpresa y afirma que ha habido un “error humano”, que no era su intención y que no se explica lo ocurrido. Es más, pide que el contable de la empresa investigue lo ocurrido para tomar una decisión.

Unos días después, le vuelve a llamar a usted su jefe y le dice que está todo analizado y revisado y que incluso se han encontrado justificantes de dietas en blanco pero firmadas por él y que el dichoso contable ha visto que usted pasaba hasta dos y tras dietas el mismo día. Vuelve usted a poner cara de pez y, como muestra de buena voluntad, promete pagar todo lo cobrado de más –aunque ya no sea obligatorio– para demostrar su buena fe. Su jefe, comprensivo y amoroso le dice que vale, que él con eso se conforma y que no pasa nada porque usted haya estado cobrando a espuertas a una media de 5.000 euros anuales. Es más, le dice que siga usted en su puesto como si nada hubiera pasado y le da un cachetillo amistoso para que no sea más pillín. Fin de la historia. ¿Se la cree? Yo tampoco podría.

En Benamejí, su alcalde, José Ropero, ha hecho algo así durante los últimos diez años con los fondos públicos. El regidor, que viaja más que Willy Fog, ha movido una considerable cantidad de recursos para abonar viajes, comidas y visitas a todas partes y todos los días del año. Ropero, que sólo lleva 22 años en el cargo, pone cara de incomprensión cuando se le saca el tema y defiende su inocencia sin el menor atisbo de abandonar su sillón. Es más, dice que en su buena fe va a devolver hasta aquello que no debería devolver porque la irregularidad cometida ya ha prescrito. Qué generosidad.

El jefe de Ropero, Juan Pablo Durán, cree que con esto basta, que su alcalde ha actuado con buena fe y que no son necesarias ningún tipo de medidas de carácter disciplinario porque el hombre no ha errado por él sino por culpa de los demás. Con esa perspectiva, Durán y todo el PSOE deberían dejar de criticar al PP por Bárcenas o Gürtel porque las acciones supuestamente irregulares no fueron obra del partido sino actuaciones personales y, en algunos casos, incluso sin conocimiento de cónyuge. En resumen, que José Ropero no ha hecho nada, cobró de más sin saberlo, efectivamente viajó todo lo que ha dicho que viajó de manera más que justificada y además es un santo varón que va a devolver hasta lo que no está obligado por ley –de ética y moral mejor no hablamos.

Y visto esto yo me pregunto. ¿Qué habría pasado si IU no destapa la cuestión? ¿Habría devuelto Ropero todo lo cobrado de más? ¿Si esto ocurre en Córdoba Durán no pediría la dimisión de Nieto? ¿Dónde quedó la vergüenza? Respóndase usted mismo. Así esta el patio.