Archivos para el tag ‘IU’

Repintar el Mayo Festivo

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 22 de mayo de 2016 a las 8:15

Ya estamos en Feria. El epílogo del Mayo Festivo. La explosión de disfrute de Córdoba para decirle adiós a su mes más grande. Serán cientos de miles las personas que pasen por las casetas de El Arenal. Comidas, bebidas, bailes y risas convertirán este semana en un oasis en el duro día a día cordobés. Llegado este momento cabe pararse a reflexionar sobre el futuro. Mayo es para Córdoba el escaparate de la ciudad al mundo. Desde la Cata del Vino hasta la Feria, pasando por las Cruces y los Patios, centenares de miles de personas han paseado nuestras calles, comido en nuestras tabernas y dormido en nuestros hoteles. Tosas se han ido con la sonrisa dibujada en el rostro y encantadas de las maravillas que ofrece esta ciudad. Lejos de caer en la complacencia hemos de plantearnos urgentes y perentorios cambios para que el éxito que vivimos en estos últimos años no acabe devorando a las celebraciones.

El mejor ejemplo de reinvención positiva es la Cata del Vino, que ha sido capaz de abrirse hacia la juventud. Con una política sin miedos, decidida y rompedora. El éxito de la afluencia de público en esta edición demuestra el buen momento por el que pasa esta celebración. Apoyada además por una nueva generación de bodegueros que abordan el futuro con nuevas y valientes propuestas.

Las Cruces son la otra cara de la moneda. Frente al encuentro de barrio y vecinal de antaño vivimos hoy, sobre todo en el centro, una eclosión salvaje de botellones, una especie de convención nacional de despedidas de solteros. Esta realidad amenaza con llevarse por delante una fiesta que ha perdido su norte en los últimos años. Hemos de tener cuidado pues Granada ha pagado caro las consecuencias de la fiesta desbocada.

Luego están los Patios. Víctimas este año de la lluvia, aun así han mantenido la cifra de visitantes. Más allá de la absurda guerra de cifras, sí que urge sentarse desde ya a rediseñar el Festival. Es hora de que los cuidadores de Patios hagan oír su voz, se les tenga en cuenta y remunere su esfuerzo. Es momento de analizar cuál es modo en el que deben gestionarse las visitas, si es necesario ampliar el periodo de apertura y si hay alguna manera de evitar las polémicas que cada concurso surgen.

Y acabamos con la Feria, que acaba de comenzar. Como siempre, vemos menos casetas. Días de lleno a reventar y otros de vacíos clamorosos. Volveremos a asistir al bochornoso macrobotellón del miércoles y a preguntarnos por qué es tan difícil aplicar otros modelos exitosos de feria a la celebración de nuestra ciudad.

Son muchas tareas las que tiene el Ayuntamiento ante sí en los próximos meses para no volver a dar la vergonzosa sensación de improvisación que se ha vivido en este Mayo Festivo. Esta ribera estará atenta a cuanto se haga en pos de nuestro mes por excelencia, pero lo hará ya desde tierras onubenses. La ribera del Guadalquivir se cambia por la del Atlántico. Después de doce años toca mirar hacia otros puertos. Con el recuerdo de lo vivido aquí. Lo bueno y lo menos bueno. La melancolía de la distancia y el agradecimiento sincero a cuantos han querido ver Córdoba asomados a este balcón. Gracias.

Los Patios como síntoma

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 8 de mayo de 2016 a las 7:55

Desde que el mundo es mundo, la Navidad cae el 25 de diciembre, los Reyes Magos vienen el 6 de enero, y el puente de la virgen es el 15 de agosto. Son fechas fijas en el calendario que todo el mundo tiene claras. Tanto como que en Córdoba se celebran en mayo las Cruces, los Patios y la Feria. Esa idea clara no parece que la hayan tenido en determinados salones de mando de Capitulares. Concretamente, quien no lo ha tenido nada claro durante estos diez meses ha sido la edil de Promoción de la ciudad, Carmen González, encargada de gestionar todos los fastos del Mayo Festivo. La edil no parece que en estos diez meses haya mirado el almanaque y se nos ha ido de baja de maternidad dejando, valga la expresión, el patio por recoger. Su negligencia derivó en el escandaloso modo en el que ha salido a concurso el control y la guía de los Patios. Tal ha sido el desastre que los controladores -que no olvidemos que son personas en paro-, a punto estuvieron de plantarse ante el misérrimo sueldo que les planteaban. El jaleo fue mayúsculo y obligó incluso a la edil a dar la cara para salvar la situación. Se ve que hubo reacción desde Capitulares, lo cual nos demuestra que hay alguien vivo en la parte socialista del cogobierno.

POSADA DEL POTRO

Isabel Ambrosio, el jueves durante la recepción a la delegación de la ciudad alemana de Núremberg en la Posada del Potro.

Sin embargo, el caos y la pésima gestión de la puesta en marcha de la principal fiesta de Córdoba es evidente y pone de manifiesto que la parte socialista del gobierno sigue estando a por uvas. Tanto, que la alcaldesa y su primer teniente de alcalde tardaron 24 horas en salir a pedir perdón por el sainete. Y lo hicieron sólo después de que el primer teniente de alcalde, Pedro García, ya lo hubiera hecho aunque los Patios no sean de su negociado. Está bien que la alcaldesa dé la cara de vez en cuando y asuma sus culpas, algo loable por inusual en la política, pero eso no obsta para darnos cuenta de que Isabel Ambrosio está rodeada por un equipo que hace aguas de manera alarmante. Salvo honrosas excepciones, hay momentos en los que parece que una epidemia se ha llevado por delante a los ediles socialistas, desaparecidos en combate la mayor parte de los días. Cunde por la ciudad la sensación de que lo recorrido de este mandato se parece mucho a la nada.

La regidora tiene que coger definitivamente las riendas de la ciudad y exigir a su equipo que funcione, que dé resultados o que, al menos, no dé problemas. Diligencia y dedicación son exigibles para quienes optaron voluntariamente por llevar la ciudad. Córdoba no puede estar en manos de un cogobierno incapaz de velar por una fiesta que es su mejor tarjeta de presentación. Si no fuera por la dedicación, el esmero y el cariño de los cuidadores de los Patios no sabemos qué podría ocurrir con el festival. Ambrosio debe exigir responsabilidades a quienes no saben afrontarlas y, si es necesario, reformar en profundidad su equipo aprovechando que se acerca su primer año de vida. Lo ocurrido con los Patios es sólo un síntoma de una enfermedad mucho mayor, más profunda y que va camino de infectar a todo nuestro organismo. Si en esta ciudad nos cargamos la única industria que nos funciona de verdad, el turismo, vamos aviados y no se sabe bien de qué vamos a vivir. Porque lo que está claro es que de la sonrisa, la ciudad amable y la buenas palabras no parece que salgan las nóminas necesarias para mantener a los 350.000 que vivimos aquí. Urge una reacción, pase por donde pase y cueste lo que cueste. Es hora de gobernar.

Mamelucos y votantes

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 1 de mayo de 2016 a las 8:18

El dos de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó en armas contra el invasor francés para evitar que salieran del Palacio Real los dos únicos infantes de España que allí quedaban. Fue un comportamiento heroico, de las pocas gestas de este tipo de las que puede presumir este país en su historia contemporánea. Con palos, cuchillos y mucha fe, hombres, mujeres y niños se enfrentaron al por entonces mejor ejército del mundo. Perdieron, como era de prever, pero encendieron la mecha de la Guerra de la Independencia y del principio del fin de la hegemonía napoleónica. Antes de eso, Murat reprimió a sangre y fuego este levantamiento de la mano de sus coraceros y mamelucos, cuya carga fue pintada con maestría por Francisco de Goya unos años después y hoy puede disfrutarse en el Museo del Prado. El pueblo pierde, el ocupante gana.

mamelucos

La carga de los mamelucos o El dos de mayo, fue pintado por Francisco de Goya en 1814 en recuerdo del levantamiento del pueblo de Madrid contra los franceses el 2 de mayo de 1808.

Mañana también es dos de mayo. Nuestro particulares mamelucos darán por finiquitada la legislatura, disolverán las cortes y en breve convocarán elecciones generales para el 26 de junio. Con su decisión, nuestros mamelucos derrotarán el mandato del pueblo que el 20 de diciembre les votó para que se pusieran de acuerdo, mirasen por el bien del país y lo protegieran. Nuestros mamelucos han decidido que eso no tiene ninguna relevancia, que el bien del pueblo no existe más allá de las siglas del partido, de los intereses personales y de las aspiraciones individuales. Mañana es 2 de mayo y los mamelucos de Murat cargarán contra la voluntad popular libremente expresada.

A partir de ahora, otro par de meses de campaña electoral interminables. En ella intentarán vendernos la moto de que van a ahorrar, de que no quieren insultarse y de que el interés del pueblo está por encima de todo. Como decía el hombre de campo en la posguerra: “Los pobres y los ingenuos hace mucho que se murieron”.

DEBATE INVESTIDURA

De izquierda a derecha: Mariano Rajoy (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos).

El próximo 26 de junio España está llamada otra vez a la segunda vuelta de unos comicios que han demostrado que en este país, como en la época de Fernando VII, no existen dirigentes a la altura de las circunstancias. Ni en la vieja ni en la nueva política. Ni en los partidos centenarios ni en los que llevan 15 minutos funcionando. El colmo de la desvergüenza será contemplar unas listas electorales compuestas por los mismos rostros. Algunos caerán porque la corrupción en un virus que mata todo lo que encuentra a su paso. Otros no estarán porque las ratas son las primeras que abandonan el barco. Los menos, incautos, se sumarán a los proyectos pensando que pueden cambiar las cosas. El pueblo, como hiciera libremente el 2 de mayo 1808, decidirá lo que hace. Optará entre taparse la nariz y seguir con los mismos, cambiar de bando en busca de soluciones o irse a la playa a disfrutar de un domingo de junio. Puestos a elegir entre políticos caducos, aburridos y egoístas y una jornada de playa, chiringuito y cervecita me da a mi que la cosa puede estar más que clara. Quizás esta opción sea la forma actual en la que el pueblo, como sucediera hace 200 años, se levante en armas y, esta vez sí, se lleve por delante a los mamelucos de Murat. Que falta hace bajarlos a todos del caballo.

Ocupación, diálogo y abandono

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 24 de abril de 2016 a las 10:22

Imagínese que está usted en su casa tranquilamente un mediodía. Ha llegado de trabajar y está con la familia descansando después de comer. En ese momento, escucha unos golpes fuertes en la parte baja de su bloque. Al principio no se alerta porque vive en zona de tráfico y no es la primera vez que ocurre. Sin embargo, los martillazos no cesan y usted decide asomarse a la venta para ver qué ocurre. Ante su sorpresa, ve que hay un grupo e individuos que, palanca en mano, están reventando los cerrojos de la vivienda vacía que tiene su bloque en el bajo y que al otro lado de la valla que protege l terraza del inmueble hay otro grupo de personas preparadas para empezar a pasar colchones con los que tomar posesión del lugar. Estupefacto llama usted a la Policía al tiempo que se prepara para bajar al patio del edificio y ver cómo puede parar este desastre junto al resto de los vecinos de la comunidad. La sensación que crece en su interior mezcla a partes iguales buenas dosis de indignación, nervios, miedo e incredulidad. No se explica cómo a plena luz del día, sin esconderse de las miradas de nadie, sea posible que haya  quien tenga la poca vergüenza de hacer lo que le están haciendo a usted. Impotencia.

Así estaba la cosa el martes a primera hora de la tarde en la urbanización Azahara. Esta es la historia de una ocupación de la que dio buena cuenta este periódico y que acabó cuando la Policía Nacional hizo “entrar en razón” a los asaltantes. A partir de ese momento hemos conocido que estos no son hechos aislados, sino que desde enero la cosa va in crescendo. En la urbanización Encinares de Alcolea llevan tiempo sufriendo el problema, que también se da en algunas casas de Encinarejo. Pero no es un fenómeno de barriadas periféricas. Tanto los administradores de fincas como los agentes inmobiliarios alertan de que hay muchos más casos por toda la ciudad. Desde enero, afirman, hay una especie de afecto llamada ante el que nadie hace nada. No es alarmismo, es la purita realidad. Además, este auge de las entradas ilegales poco o nada tiene que ver con familias que están sufriendo los efectos de la crisis. Vecinos y profesionales del sector inmobiliario denuncian que estamos ante la irrupción de mafias que mercadean con la necesidad de otros. Grupos organizados que subarriendan los pisos ocupados a quienes de verdad sí están pasándolo mal. Es la mercantilización de la pobreza. La cara más inhumana de la crisis.

A más ocupas, más inseguridad. Eso es indudable. Y no es una cuestión de clases. Vuelve a ser la realidad. A nadie le gusta que se le metan en el bloque personas que nada saben de civismo, de urbanidad, de vida en comunidad. Póngase en el pellejo de quien padece esta circunstancia. No es plato de gusto. Todos con los que este periódico ha hablado esta semana han dicho lo mismo: si son familias necesitadas no hay problema, pero si de lo que estamos tratando es de sinvergüenzas hablamos de otra cosa.

Y ante el crecimiento del fenómeno todo el mundo mira a la autoridad. La Policía, local y nacional, pide que se denuncie. Stop Desahucios se desvincula y también habla de la eclosión de mafias. Y el Ayuntamiento… se pone de perfil. La propia alcaldesa es la que, sorda a las denuncias de todos los implicados, insiste en el diálogo como vía para evitar este problema. Niega Isabel Ambrosio que haya mafias. Insiste en que hablando se entiende la gente y que hay que buscar vías pactadas para solucionar los problemas de quienes viven la precariedad. Vive la regidora ajena a las denuncias de vecinos y ONG. ¿Diálogo con quién?, se pueden preguntar los afectados. Personas, por otra parte, que hace tiempo que piden cariño y respaldo de un Consistorio que hace mutis por el foro y no aparece por las zonas afectadas. ¿Diálogo con quién?, se preguntan los ciudadanos. Con las mafias no se dialoga, se las combate. Esa es la postura que se le demanda al Consistorio. Una cosa es la ciudad amable y otra, muy distinta, la de la ceguera y el abandono ante los problemas. A veces hay que elevar el tono y ponerse serios. Gobernar es más que hacerse fotos. Pónganse ustedes en el caso, señores concejales.

Hedor político

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 17 de abril de 2016 a las 9:35

A medida que pasan las semanas y se confirma que caminamos de nuevo hacia las urnas comprobamos lo lamentable de la clase política que nos rodea. El patio de la democracia huele mal fruto de las aspiraciones individuales de unos y otros y de una corrupción nauseabunda que no cesa de ofrecernos, día sí, día también, ejemplos de podredumbre. En siete días se ha detenido al alcalde de Granada, ha dimitido el ministro de Industria, han metido en la cárcel a Mario Conde, han multado a Aznar por no pagar impuestos, han arrestado a las cúpulas de Manos Limpias y Ausbanc por extorsionar a diestro y siniestro…. Hasta Bertín Osborne, ese hombre que hace entrevistas, ha admitido que prefiere Panamá que España para sus cositas a pesar de ir después dándose golpes de pecho como buen españolazo. Vomitivo.

El viernes tuvimos a Pedro Sánchez y a Alberto Garzón en Córdoba. El primero trata de disimular y aún sigue emperrado en convencer a Pablo Iglesias para que haga gobierno con él. Vano intento que ralla ya el ridículo. El segundo lo tiene más claro y ya habla abiertamente de una coalición IU-Podemos para encarar las urnas del 26-J con garantías de dar el verdadero sorpasso. La izquierda más a la izquierda no oculta sus aspiraciones: quiere acabar con la izquierda más moderada. Tras años a la sombra, la opción de que los socialistas caten la hiel de ser la minoría es dulce ambrosía para ellos. Y, mientras, Rajoy sigue durmiendo. Como si nada. En una especie de periodo vacacional que se prolonga desde las Navidades. Imperturbable, impenetrable, sordo al clamor de la calle, ciego ante el bochorno corrupto que ha convertido su partido en una ciénaga maloliente. Su reino no es de este mundo. Él no tiene nada que ver con nadie. Está limpio y el derrumbe a su alrededor ni le conmueve. Como el rey desnudo, sigue viviendo el embuste de su traje inmaculado mientras a su alrededor el mundo huele cada vez peor.

Guillermo Fernández Vara ha dicho esta semana que si los 350 diputados que hay en el Congreso no son capaces de llegar a un acuerdo para formar gobierno deberían irse todos a su casa. Que en las próximas elecciones habría que colocar a otros 350 diferentes. Bonitas palabras si no fuera porque sabe que ni él mismo va a cumplir ese precepto cuando le toque conformar de nuevo las listas. Esto está tan podrido y huele tan mal que ya nadie cree a nadie. Esto está tan corrupto que ya ni nos sorprende el rosario continuado de detenciones al que asistimos semana tras semana. Vivimos rodeados de basura, en un estercolero público en el que nadie se hace responsable de nada. Con la sensación de que no hay final claro a la vista más allá de un triste retorno a las urnas. Y entonces no pasará nada. Y volveremos a empezar. Sin taparnos ya la nariz porque nos hemos acostumbrado a respirar en este estercolero y el hedor político ya no nos afecta.

La Mezquita y los tontos

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 3 de abril de 2016 a las 8:36

¿Qué sería de Córdoba sin sus eternos debates circulares? ¿Qué sería del día a día de esta ciudad si no estuviese siempre hablando de lo mismo? Gobierne, quien gobierne, llueva, truene o haga sol. Qué cansino.

cabildo.

Manuel Pérez Moya, presidente del Cabildo, y José Juan Jiménez Güeto, portavoz, en la presentación de la nueva imagen de la Mezquita-Catedral.

Esta semana hemos tenido una nueva entrega del culebrón de la Mezquita. El Cabildo Catedralicio por fin ha presentado la reforma de la imagen promocional del monumento tras dos años en los que no han sido pocos los obstáculos. Conjunto Monumental Mezquita-Catedral de Córdoba. Así se llamará a partir de ahora y así será promocionado. Una nueva imagen, nuevos logotipos, nuevas visitas, planes para aumentar y especializar los recorridos y la idea de crear un centro de interpretación en el Obispado. Atrás quedan, y en el olvido deben quedar, esas desafortunadas manifestaciones del obispo sobre el hecho singular de la Catedral en 2010. (En el año de la Misericordia, el perdón y el olvido son dos cosas muy aplicables a este caso).

Sin embargo, hay quien sigue empeñado en sus batallas eternas. Después del paso dado por los canónigos, nuevamente volvemos a escuchar voces que, valorando lo que se ha hecho, insisten en que lo importante es abordar la titularidad del monumento y su modelo de gestión. Entre ellas, la de la plataforma Mezquita Catedral, verdadera impulsora de estas reivindicaciones y que por fin este viernes ha reconocido que jurídicamente no puede hacer nada. Las plataformas ciudadanas tienen un valor importante en democracia, se esté o no de acuerdo con sus planteamientos, pero tras los movimientos les toca a los políticos tomar las decisiones que sean necesarias. Y aquí volvemos a pinchar en hueso.

PLATAFORMA

Rafael Mir, Miguel Santiago y David Luna, miembros de la Plataforma Mezquita-Catedral, durante la rueda de prensa en la que analizaron el cambio de imagen llevado a cabo por el Cabildo para promocionar el monumento.

El portavoz del Cabildo señaló el jueves que quien tenga dudas sobre el asunto de la titularidad que lo lleve a los tribunales. Están cansados los canónigos –y buena parte de los cordobeses– de escuchar siempre la misma cantinela. Esta semana hemos visto de nuevo a la presidenta de la Junta de Andalucía, a la alcaldesa de Córdoba y a su primer teniente de alcalde insistir en que la propiedad debe ser pública. Insistir en la palabrería, en la frase vacía. Comienza a ser cansina esta estrategia de una paso adelante y otro atrás. Del hablo mucho, pero no hago nada. Si verdaderamente hay intención de pugnar por la propiedad del bien, las administraciones deben actuar ya. Que se dejen de marear la perdiz y de volver loco al personal.

No se puede estar permanentemente amenazando porque eso no conduce a nada más que a estropear el buen nombre de Córdoba. Quizás Susana Díaz, Isabel Ambrosio y Pedro García deberían salir de sus círculos para captar que esta polémica le es ajena a la mayoría de los cordobeses. Pero si de verdad están convencidos de la legitimidad de los argumentos, que hagan algo, decreten leyes o vayan al juzgado. Que demuestren que son capaces de tomar iniciativas más allá de las destinadas a captar un titular o un minuto de gloria en radios y televisiones. El asunto huele ya a rancio, si no a podrido, y mientras el Cabildo da pasos adelante los políticos siguen atrincherados en la demagogia. Sin valor para dar pasos adelante. Atemorizados por el más que probable rechazo judicial. Atrapados en su estrategia electoralista. Conscientes del laberinto en el que se han metido. Pensando que somos tontos. ¿Lo somos?

Un acontecimiento planetario

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 6 de marzo de 2016 a las 7:44

En el año 2009, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, definió como un “acontecimiento histórico” para “el planeta” que supondría “una esperanza para muchos seres humanos” el hecho de que José Luis Rodríguez Zapatero ejerciera de presidente de turno de la Unión Europea y Barack Obama fuese el inquilino de la Casa Blanca. La frase ha quedado enmarcada en la orla de chorradas de alta consideración esgrimidas por un político para rellenar el espacio de un titular y bien podría pensarse que de esos polvos vienen los lodos por los que atraviesa el socialismo patrio. No nos desenfoquemos. La afirmación viene al caso para definir lo que ha ocurrido esta semana en Córdoba. Porque en esta ciudad realmente ha tenido lugar un acontecimiento planetario con el acuerdo con el que todos los grupos municipales, asociaciones de vecinos y organizaciones medio pensionistas han acogido la puesta en marcha del Metrotrén.

METROTREN    7.JPG

Juan Andrés de Gracia entrega a Isabel Ambrosio las conclusiones de la comisión técnico-vecinal que ha avalado la puesta en marcha del Metrotrén. El acto tuvo lugar el pasado miércoles en el Ayuntamiento.

En un lugar como este, en el que para encontrar un consenso general hay que remontarse a la Capitalidad Cultural, que todo el mundo confluya en la puesta en marcha de una iniciativa como ésta es digno de elogio y aplauso. El informe realizado por la comisión técnico-vecinal sólo ha recibido el rechazo del comité de empresa de Aucorsa, inmerso como está en una situación crítica. Pero eso es materia para otro día.

Que Córdoba cuente con un Metrotrén no debería ser algo que llamase tanto la atención. La tercera ciudad de Andalucía, con unos 350.000 habitantes, necesita como el comer un servicio de transportes que convierta a sus barriadas periféricas en una parte más de la capital. Al tiempo, la puesta en marcha de esta infraestructura redundará en beneficio para el tráfico en la ciudad, en hacerla más sostenible desde el punto de vista medioambiental y en convertirla en más cómoda y transitable para todos los que en ella residimos. Que hayan tenido que pasar cuatro años para alcanzar este acuerdo lo único que nos demuestra es la pérdida de tiempo que se produce en no pocas ocasiones en Capitulares.

La idea que parieran Nieto y los suyos allá por el 2012 fue rechazada por la entonces oposición y actual gobierno por motivos exclusivamente partidistas. Sin embargo, esa situación se ha superado y la alcaldesa, Isabel Ambrosio, se apunta el primer tanto en su mandato tras nueve meses más que dubitativos y polémicos. En la misma semana en la que IU y Ganemos amenazan con reventar los puentes con el interminable asunto de la Mezquita, ha sido posible encontrar el aval para una iniciativa en la que Diputación, Junta y Gobierno central aparecen ya como socios decididos a su puesta en marcha.

Y todo ello gracias a una comisión técnico-vecinal -dupla muy cordobesa- en la que se ha hecho un trabajo serio y, sobre todo, se ha dado con el elemento clave para desbloquear el proyecto. Ha sido dejar de hablar del Metrotrén y comenzar a referirse al Cercanías para que todo haya ido como la seda. Así las cosas, igual al C4 le podíamos llamar V33; al nuevo Bellas Artes, centro pictórico; al Palacio de Congresos, sala de reuniones; al proyecto comercial de Rabanales 21, ágora de encuentro, y a la falta de empleo, ausencia de ocupación. Que si por ahí se resuelven los problemas, convoquemos un concurso de creatividad e igual a esta ciudad no la conoce en dos años ni la madre de Claudio Marcelo.

La tanda de penaltis

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 28 de febrero de 2016 a las 8:13

Si nada lo remedia, y nada parece que lo vaya a hacer, Pedro Sánchez comenzará pasado mañana su debate de investidura como aspirante a presidir el Gobierno abocado al más estrepitoso fracaso. Su acuerdo con Ciudadanos, pese a ser un loable paso adelante, es manifiestamente insuficiente y el líder del PSOE se encontrará de bruces el miércoles y el viernes con el rechazo de la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados. Dos meses después de que las urnas dictaminasen que los españoles quieren una nueva forma de hacer política, los partidos acuden a la Carrera de San Jerónimo demostrando que no les ha llegado en absoluto el mensaje. Han sido 60 días de reuniones, encuentros y ruedas de prensa más de cara a la galería que pensando en el bien común. Son las cosas de la política patria, incapaz de abandonar los complejos del pasado y mirar a los ojos al futuro.

IKER CASILLAS 5.jpg

Bertín Osborne, Íker Casillas y Sara Carbonero, durante el programa ‘En tu casa o en la mía’ que emitió La Primera el miércoles por la noche.

El pasado miércoles vi la entrevista que Bertín Osborne le hizo a Íker Casillas. En el transcurso de la misma, el mejor portero en la historia del fútbol español dijo que la selección se dio cuenta de que España podría ser campeona de Europa y del Mundo cuando ganó la tanda de penaltis del europeo de 2008 a Italia en cuartos. Afirmaba Casillas que fue ése el momento determinante para dejar atrás complejos y miedos porque si hubiéramos caído habría regresado la maldición histórica y nos habríamos enzarzado en la afición nacional de despellejar al entrenador, el gran Luis Aragonés, y a los futbolistas. Sin embargo, afortunadamente aquel fue el momento de explosión de la mejor generación de futbolistas de la historia de España –reflejo del desarrollo de un país– que nos ha dado las mayores alegrías deportivas soñadas (con perdón de otros deportes).

Salvando las distancias, el resultado del 20-D tiene mucho de momento clave en el punto de penalti. El país entero espera que sus jugadores/políticos sean capaces de rematar un consenso que rompa con barreras del pasado y nos abra nuevos proyectos de futuro. España está ante el momento de comportarse de una vez por todas como una moderna democracia europea. Está en el instante de ser capaz de superar los atavismos que siguen anclándonos a lo peor de nuestra historia del siglo XX. Está, en definitiva, ante la hora clave en la que los representantes políticos deben trasladar a las instituciones la normalidad del siglo XXI que se vive en la calle.

SÁNCHEZ Y RIVERA FIRMAN ACUERDO DE INVESTIDURA Y LEGISLATURA

Pedro Sánchez y Albert Rivera, el pasado miércoles durante la firma del acuerdo de legislatura entre PSOE y Ciudadanos en el Congreso de los Diputados.

La cerrazón de unos y otros a la hora de sentarse a conversar, los vetos, las prohibiciones de cara al escenario están fuera de lugar. Una vez que el próximo 4 de marzo Pedro Sánchez fracase en su intento de alcanzar La Moncloa llega el momento crucial. Quedarán dos meses en los que todos los partidos están obligados a encontrar un consenso que saque al país de la parálisis. No es de recibo y es absolutamente impresentable que el cálculo electoral mantenga las instituciones paradas hasta que en junio puedan celebrarse nuevas elecciones. No es de recibo porque eso tiene un impacto directo sobre la vida de los ciudadanos, su economía y su posibilidad de encontrar empleo y futuro.

Aunque claro, visto por el otro lado, hay que decir que en estos cuatro meses en los que el Gobierno lleva en funciones la cosa no ha ido a peor y el país sigue andando. Igual lo que hay que hacer es dejarlos en funciones para que esto realmente funcione.

El futuro de Rabanales 21

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 21 de febrero de 2016 a las 7:38

En esta ciudad de los proyectos eternos, hay alguna que otra iniciativa que camina a paso lento pero firme en busca de su consolidación. Una de ellas es el parque tecnológico Rabanales 21, en cuyo interior una serie de jóvenes empresarios, a modo de irreductibles galos, intenta sentar las bases para ese nuevo modelo económico del que tanto se habla en la ciudad. El proyecto, que como casi todos en esta Córdoba nuestra, nació un tanto gafado y atraviesa difíciles momentos económicos. Tan difíciles que hasta su propia existencia puede estar en peligro. Las deudas con Hacienda asfixian. Como un salvavidas aparece en el horizonte la posibilidad de poner en marcha una zona comercial que dé vida al lugar y le dote de una serie de ingresos que lo hagan viable. El plan no es que edificar un centro de dimensiones descomunales, sino un parque que concite a determinadas franquicias de bricolaje, deportes, comida rápida o automoción, que necesitan un lugar como ése para poder desarrollar su trabajo. Es verdad es que no es que sea eso muy tecnológico, pero también es cierto que en Silicon Valley también toman café y no por ello son peores. Y, además, cuando la realidad ahoga hay que buscar alternativas para sobrevivir.

rabanalesComo siempre que aparece algo nuevo en esta ciudad, la primera reacción ha sido de rechazo. El Ayuntamiento, por boca del edil de Urbanismo, Pedro García, dijo algo así como que antes muerto que ver una gran superficie en zona tecnológica. No cuadra y punto, vino a decir. Sin embargo, el paso de los meses y las presiones desde Sevilla han comenzado a hacer que se reconsidere la cosa. Desde el Ayuntamiento no se quiere hablar alto, pero es cierto que son múltiples las gestiones que se están llevando a cabo para poner en marcha esta iniciativa. CECO, la Cámara, la oposición y parece que hasta el comercio ven con buenos ojos esta iniciativa. La alternativa, el concurso de acreedores del parque, no parece que sea una solución que convenza a nadie. Mucho ruido, muchos implicados y un fracaso sonado no son la mejor tarjeta de presentación para nadie.

Rabanales 21 puede y debe ser para la ciudad uno de esos estandartes que nos sirvan para cambiar la imagen de la Córdoba doliente y anclada en su pasado que proyectamos en demasiadas ocasiones. Empresarios jóvenes y no tan jóvenes, emprendedores todos, mentes que bullen 24 horas en busca de nuevos nichos de negocio, luchan por salir adelante en una ciudad en la que, lamentablemente, el espíritu empresarial no es el más emprendedor. Ponerle trabas a ese desarrollo, que además forma parte de la enésima modernización por la que nos lleva ya la Junta de Andalucía, es ponerle freno a nuestro futuro y al de nuestros hijos. Es seguir manteniendo a Córdoba en el vagón de cola del desarrollo. La alcaldesa, Isabel Ambrosio, dijo en campaña que Rabanales 21 debe ser un eje sobre el que pivote el futuro de la ciudad. Pues bien, va siendo hora de que desde su despacho se impulse ese eje. Va siendo hora de superar determinados complejos que tiene esta ciudad para conseguir la viabilidad de esta iniciativa. Córdoba no puede seguir perdiendo el tiempo viendo pasar las oportunidades. Rabanales 21 es una de ellas. Dejarlo caer sería traicionar el futuro de Córdoba.

Habemus tripartito

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 7 de febrero de 2016 a las 7:34

Si nada cambia, el próximo martes asistiremos en el pleno a la consolidación del tripartito que de facto gobierna Córdoba desde el pasado mes de junio. Será el apoyo de Ganemos a los primeros presupuestos presentados por el cogobierno de PSOE e IU el aldabonazo definitivo para poder considerar que la formación verde es una más dentro de quienes rigen los designios de los cordobeses en estos momentos. Tras el respaldo a las ordenanzas fiscales, éste a las cuentas supone suscribir las principales medidas de los socios de gobierno. Antes incluso de que que en ellas se incluyan las ocho vagas propuestas que la asamblea ganemita aprobó hace tres semanas.

investidura

Rafael Blázquez (Ganemos Córdoba), Isabel Ambrosio (PSOE) y Pedro García (IU) unen sus manos tras firmar el acuerdo de investidura el 13 de junio de 2015.

Esta decisión tiene varias derivadas interesantes de analizar. La primera es que Ganemos pasa de estar en esa posición de outsider más o menos presente, a ser juzgado como una parte integrante del tripartito. Los ediles del partido deberán responder ahora delante de la ciudadanía de todas aquellas medidas que se pongan en marcha desde Capitulares. Ésa es la fuerza que tienen los presupuestos. Si uno apoya la política de tasas a través de las ordenanzas fiscales y suscribe las principales medidas de gobierno expresadas en los presupuestos, está claro que está respaldando en lo fundamental al equipo de gobierno. Así pues, a partir de ahora, Rafael Blázquez, Alberto de los Ríos, Victoria López y María de los Ángeles Aguilera dejarán de ser esos cuatro ediles que levantan las manos en los plenos para refrendar mociones a ser una parte del gobierno que puede ser interpelada por cualquier colectivo de la ciudad en busca de responsabilidades. Un elemento a tener muy en cuenta por la formación verde a la hora de expresar su voto.

La segunda derivada de este respaldo es que el equipo de gobierno tiene al fin presupuestos, lo que le da una independencia de acción de la que hasta ahora había carecido. Al contar con el principal elemento para organizar el día a día de Capitulares, el bipartito, principalmente la alcaldesa, se quita de encima la losa que durante estos ocho meses ha constituido para ella buscar el apoyo de Ganemos y que le ha hecho comulgar con no pocas ruedas de molino. Es más, si la cosa se pone cruda, PSOE e IU cuentan ya con un texto que les permitiría llegar hasta el final del mandato mediante la prórroga anual de las cuentas que se aprobarán el martes. Todo ello porque por mucho que haya peleas entre las formaciones de izquierda no parece muy probable que éstas desembocaran en una moción de censura en la que Ganemos hiciera piña con PP, Ciudadanos y UCOR. Manos libres pues.

Es por ello que andan con muchas ganas en Capitulares de que pase el pleno del martes y se pueda liberar algo de la presión a la que se han visto sometidos en el PSOE durante estos meses. A buen seguro veremos después a una alcaldesa algo más liberada, centrada en poner orden dentro del revuelto patio en el que se ha convertido su propio equipo de concejales y, posiblemente, aunque esto siempre está por ver, hasta tengamos la suerte de conocer alguno de los proyectos que tiene para esa ciudad amable que plantea. Nos quedan 48 horas para certificar que habemus tripartito. El siguiente paso será ver si al final vamos a tener algún concejal verde en el equipo de gobierno. Se admiten apuestas.