Archivos para el tag ‘IU’

29 días a tortas

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de febrero de 2012 a las 13:08

Aunque parezca mentira, ya sólo nos quedan 29 días para terminar con este Vía Crucis de convocatorias electorales que llevamos. En cuatro dominguitos depositaremos nuestro voto por última vez en una temporadita y podremos descansar de esta orgía de mítines, declaraciones grandilocuentes, peleas partidistas y promesas incumplibles en la que llevamos inmersos un añito. El 25 de marzo habrá nuevo Gobierno andaluz, gane quien gane, y cada cual se dedicará a sus labores. Los ganadores, a gobernar, los perdedores, a hacer oposición -una vez se despelleje al culpable, por supuesto- y los sufridos votantes, a sobrevivir a esta crisis de los….

Sin embargo, hasta que esto ocurra no les quepa duda de que nos queda una amplia ración de bufidos, descalificaciones, grandes acusaciones y mayores profesiones de fe y limpieza de sangre trufadas, eso sí, de una considerable dosis de promesas de un mundo mejor y más bonito a partir del 26 de marzo. Ideas, lo que se dice ideas, para salir de este agujero en el que nos desenvolvemos me da a mi que vamos a escuchar pocas. La campaña de las andaluzas se va a caracterizar, más aún de lo visto hasta ahora, por ser una sucesión de berridos.

El ejemplo de los actos del 28-F en Córdoba es una clara muestra de lo que nos espera. La Junta, como siempre, utiliza la ceremonia para hacer una glosa de lo buena que es y lo bien que lo hace. Aprovecha también para pegarle algún tirito a los contrarios y agitar el fantasma de la derechona caciquil a ver si cuela. El PP, que se ve más cerca de San Telmo que nunca, reacciona en masa y arremete contra Isabel Ambrosio escandalizado por sus palabras. Tanto que hasta el subdelegado del Gobierno, sí, el subdelegado, envía una nota mostrando su disgusto y sorpresa por lo que ha escuchado en el Palacio de Congresos. Qué barbaridad, el PSOE vende su moto en un acto y el PP se escandaliza porque lo haga sólo días después de que la Junta Electoral le haya prohibido hacer lo propio en el Ayuntamiento de la capital con su campaña sobre sus, agárrense, ocho meses de gestión.

Indígnese caballero, esto es inconcebible. Acabamos de descubrir que las instituciones utilizan sus actos para darse pisto. Qué escándalo, señora. Yo esto no lo aguanto. Me bajo en la próxima…

Luego dicen que la gente no va a votar y que la abstención crece. ¿Será porque los ciudadanos son capaces de pensar? No lo haga, no se agobie. Afortunadamente sólo nos quedan ya 29 días a tortas.

 

La perdiz de Nieto

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 19 de febrero de 2012 a las 8:49

Ocho meses depués de alcanzar el gobierno, el equipo de José Antonio Nieto ha anunciado que va a lanzarse a una campaña informativa de reuniones con colectivos, asociaciones, vecinos y otras hierbas para explicarles lo hecho en este tiempo, lo previsto en el futuro y, sobre todo, la pésima herencia recibida de sus predecesores. Amenazados por cierto run-run en la ciudad relativo al escaso peso de las decisiones tomadas hasta el momento y conscientes de que ya queda menos para que las elecciones del 25-M los sitúen al mando de Andalucía, los populares quieren sacar partido y aprovechar, de paso, para hacer un poquito de campaña electoral a coste cero.

El PP se lanza ya a mostrar su gestión sin tapujos y esta semana ha sido el propio alcalde el que ha salido a la palestra a poner puntos sobre varias íes que andaban pendientes. En primer lugar, Nieto ha dejado claro que la reforma del convenio colectivo en el Ayuntamiento se va a hacer la quieran los sindicatos o no “porque hay algunos que todavía no han sufrido las consecuencias de la crisis”. Sabe el regidor que éste es un argumento de mucho peso entre unos ciudadanos que viven atenazados por un paro galopante y unas apreturas aún mayores. No parece que nadie vaya a salir a la calle a denunciar que los funcionarios municipales trabajen 37,5 horas a la semana o que tengan más controlado su rendimiento y bajas laborales. Dejémonos de demagogias, que todos conocemos bajas y bajas.

El mismo día que habló de convenio también habló Nieto del Palacio del Sur, ese recinto de congresos que apenas lleva diez años sobre la mesa. Y lo hizo al mismo tiempo que el portavoz de IU, Francisco Tejada, le apremiaba a tomar una decisión sobr el tema con una energía inversamente proporcional a la que él mismo puso sobre el proyecto cuando llevaba el urbanismo –hace quince días, como quien dice–. El alcalde ha dicho que “no hay que marear la perdiz” y que si este año no se inician las obras no habrá obras. Se pone así la venda antes de la herida, pues no parece que el panorama económico esté para que su partido le satisfaga las eternas reclamaciones de más fondos de Gobierno y Junta para este proyecto. Nieto toma ejemplo del alcalde de Puente Genil, Esteban Morales, quien esta semana ha decretado la muerte por inanición del centro de congresos previsto para su ciudad a cambio de algo de oxígeno para sus arcas.

Comienza a imponerse la lógica y comenzamos a ver algo de lo que el PP va a hacer en la ciudad. Ahora sólo queda que otras perdices como Cruz Conde, las líneas de Aucorsa o las inversiones empresariales salgan a la luz. No vaya a ser que se demoren mucho y se vuelva a levantar la veda.

¿Recuerdan que hay elecciones?

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 14 de febrero de 2012 a las 19:32

A escasas horas de que el comité director del PSOE andaluz apruebe mañana las listas electorales con las que concurrirá el partido a las elecciones el próximo 25 de marzo, los socialistas de la comunidad hablan de todo menos, precisamente, de los comicios. El sainete en el que se convirtieron los comités provinciales celebrados el pasado fin de semana en Andalucía, con el prólogo de Málaga y Córdoba y el epílogo de Sevilla y Cádiz, ha puesto de manifiesto que el partido que durante 30 años ha regido los destinos de la comunidad está al borde del colapso. Las heridas que abrió el Congreso Federal no sólo no se han cerrado, sino que van a mayores y amenazan con convertir en un tormento los 40 días que quedan hasta la cita electoral. Y todo ello ante la mirada atónita de un Partido Popular, que ni en sus mejores sueños podía haber pensado en encontrarse ante un rival tras roto por dentro y con tan escasa capacidad de reacción. A buen seguro que este fin de semana, en esos tres días de loor y gloria que se van a regalar los populares en Sevilla, habrá más de una puya a al caos socialista, pero no desde el ataque furibundo y virulento, sino desde esa socarronería y guasa que se gasta Javier Arenas cuando de lo que se trata es de poner de manifiesto las miserias del prójimo político.

Y a todo esto se celebran elecciones. Esta mañana me comentaba un miembro del PSOE que no se sabe cuándo va a empezar el partido del puño y la rosa la contienda. Entre el comité de mañana -con los retoques que conocemos a esta hora- y el posterior paso de las candidaturas por el Federal nos colamos ya en la semana próxima y a un mes justo del paso por urnas. Todo ello si no hay más follón con las planchas y el Federal, como empieza a cundir por ahí, ha decidido dejar el muerto en manos de la organización regional, personificada en Susana Díaz y José Antonio Griñán, para que sea ésta la que cargue con los más que previsibles pésimos resultados. Y luego hay que salir a la calle, convencer a los ciudadanos de que quienes se presentan son los mejores del mismo partido que hace unos pocos días los criticaba, sacar de la pasividad y la desmovilización a las clases medias que han abandonado el barco socialista, hacer las paces con los funcionarios indignados por el decreto 302, recuperar el contacto con el millón de parados que llenan las listas andaluzas…. Total, nada. Ímprobo esfuerzo el que queda por delante y en el que no parece que nadie haya caído últimamente. Porque, aunque parezca mentira, después de hacer las listas hay que pedir el voto y ganar las elecciones. ¿Se acuerdan?

El suicidio de la izquierda

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 12 de febrero de 2012 a las 10:13

Si nadie lo remedia, el próximo 26 de marzo es más que posible que Andalucía conozca un cambio de Gobierno histórico en sus 30 años como autonomía. Lo avanzaba el jueves el Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa) que publicala Universidadde Granada y alguna encuesta en la madrileña sede de Ferraz lo confirmaba ese mismo día. Los sondeos son cada vez más claros y el PP se prepara para su gran momento. La crisis, los escándalos de corrupción, el hartazgo de 30 años y la propia dinámica electoral así lo indican. Eso y el empeño de la propia izquierda andaluza en ponerle en bandeja a Javier Arenas el despacho de San Telmo. Y, si no se lo creen, vayamos a las pruebas.

Mientras el PP de José Antonio Nieto aprobaba el viernes una lista electoral de pleno consenso –tampoco le quedaba otra–, las dos fuerzas tradicionales de la izquierda cordobesa se entregaban a la autodestrucción. En IU está por ver cuántos se unen a la dimisión de su coordinador provincial después de que el regional de la formación haya decidido que lo que votaron las bases no vale de nada y haya colocado a Alba Doblas, mujer del sector duro del PCA, como cabeza de cartel para el 25-M. La coalición continúa en 2012 con el descenso en picado a los infiernos que inició en las municipales de 2011. Como dice el tuitero @ayuncordoba, cabría aplicar aquí la frase “IU no, bases fuera”.

Lo del PSOE es aún peor. El partido que lidera Juan Pablo Durán en la provincia sacó adelante ayer sus listas sólo con el 59,5% de respaldo y en medio de un cisma interno de proporciones descomunales. El secretario provincial, en una decisión altamente personal, ha apostado por dejar el futuro socialista en manos de Araceli Carrillo y de una serie de candidatos que suscitan, a partes iguales, rechazo, animadversión y un cabreo monumental entre sus propios correligionarios. Tendrá Durán el honor de ser el líder provincial más contestado de Andalucía y es más que posible quela Ejecutiva Federalsocialista le enmiende la plana esta próxima semana y le retoque la plancha para incluir a alguno de sus críticos –el más seguro, Joaquín Dobladez–. La estrategia de Durán es propia de un diván, pues tras fracasar en su intento de ser él mismo el primero de la lista se sacó de la manga una serie de normas enfocadas a vetar a todos aquellos que podían hacerle sombra. Tal ha sido la habilidad del secretario provincial que se ha encontrado enfrente una mezcla de contrarios que sólo él ha sido capaz de unificar. Y todo ello mostrando que las bases no sirven para nada y sus opiniones valen lo mismo que la de mi hijo de dos años.

Con este panorama: ¿alguien piensa que la izquierda no se está suicidando?

Catarsis, decepción y ausencia

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 31 de diciembre de 2011 a las 9:59

El año que hoy termina deberá recordarse en el futuro alrededor, sobre todo, de tres fechas. La del 22 de mayo, la del 28 de junio y la del 8 de octubre. A su alrededor ha girado toda la actualidad informativa de este 2011 que hoy cerramos y a su alrededor se agrupan los anhelos, sueños y decepciones de los cordobeses. Ha habido, sin duda, otras citas relevantes en el calendario y ha existido por encima de todas ellas una realidad: la de la crisis y el desolador paro, que sólo con mencionarla se explica sola. La provincia ha alcanzado en este 2011 su mayor tasa de desempleo desde que se elabora la medición de datos y ya son más de 85.000 cordobeses los que esperan un puesto de trabajo según los datos del Inem. A la vez, la destrucción de empresas no se detiene y tuvo su ejemplo más descarnado con la desaparición definitiva de la actividad en la histórica factoría de Locsa en el barrio de la Electromecánica.

Esta pésima perspectiva económica se encuentra entre los factores que explican por qué, el 22 de mayo pasado, el Partido Popular de José Antonio Nieto se convirtió en la primera fuerza política de la provincia de Córdoba y dio un vuelco histórico a los resultados en una provincia tradicionalmente de izquierdas. Un giro copernicano que apenas seis meses después, el 20 de noviembre, se veía confirmado con un arrasador triunfo en las elecciones generales. Dos aspectos hay que destacan por encima de todo en estos resultados: la entrada por primera vez en el gobierno de la Diputación y la confirmación de Nieto como el hombre en el que Córdoba capital confía su futuro. En la sede de La Merced, María Luisa Ceballos se encontró de golpe y porrazo con un cargo que ni se había imaginado. La también regidora de Priego de Córdoba –otro gran éxito popular del 22-M– intenta ahora hacerse con las riendas de una institución marcada por tres décadas de poder omnímodo socialista, lastrada por una profunda falta de credibilidad y obligada a convertirse en la muleta que salve las maltrechas economías de unos pueblos en cuyas arcas no hay más que telarañas por los excesos de los años de expansión. Ímprobo esfuerzo el que les resta a los populares en la institución provincial.

Lo de la capital y el voto popular es otra cosa. El 22 de mayo José Antonio Nieto se convertía en el primer alcalde con mayoría absoluta en Córdoba desde finales de los 80, con Herminio Trigo en Capitulares, y lograba 16 ediles frente a los 5 de la Unión Cordobesa de Rafael Gómez y los cuatro de IU y PSOE. Una rotunda victoria que se vio certificada el 20 de noviembre cuando en las generales el PP duplicó en votos a los socialistas en la capital. Ni el efecto Rosa Aguilar, ni el anuncio de subidas en las ordenanzas fiscales, ni el más que previsible recorte laboral en el Ayuntamiento para 2012 frenan la marea azul que ha provocado una catarsis política en la provincia. Nieto es alcalde con mayoría absoluta y tiene enfrente a una oposición frágil, desestructurada y escasamente representativa. Encara un mandato municipal extremadamente complejo en el que el aval de las urnas le permitirá llevar a cabo las reformas que considere oportunas. Eso sí, ha de permanecer vigilante ante los excesos y la tentación del cesarismo que devienen de tan amplias mayorías.

Ese cesarismo es lo que define el fenómeno de UCOR. Su éxito es una llamada de atención a la clase política local, que ha visto cómo en su estreno en la arena electoral Rafael Gómez ha sido de captar 25.000 votos en zonas obreras y deprimidas con un mensaje muy simple: el empleo. El populismo, trufado de actuaciones histriónicas y promesas imposibles, acabó en un resultado espectacular. Mientras, la izquierda cordobesa atraviesa por su peor momento. La debacle de Izquierda Unida, que pasó de 11 a cuatro concejales, y la incapacidad del PSOE de rentabilizar ese desastre –salvó por los pelos el cuarto edil–, han situado a ambas formaciones ante una grave crisis. Las dimisiones y ceses han sido la tónica de una marejada interna que dará la cara en el 2012 que mañana arranca. El modelo de gobierno que heredó Andrés Ocaña de Rosa Aguilar en coalición con el PSOE fue aplastado por la realidad de unos cordobeses hartos de ver mala gestión, nulos avances y peor comportamiento por parte de quienes les gobernaban. Y lo peor es que ninguno de los dos partidos, al menos en sus direcciones, parece que haya asumido el mensaje.

Sí estuvo a la altura de las circunstancias la ciudadanía cordobesa el 28 de junio cuando Manfred Gaulhoffer pronunció el fatídico veredicto que convertía a San Sebastián en la Ciudad Europea de la Cultura de 2016. Córdoba demostró, y aún lo hace en sus ventanas y balcones, que el sueño colectivo caló hasta lo más profundo de su ser y dio una lección de implicación ciudadana e ilusión colectiva. Pasados seis meses del fallo del jurado cabe comenzar a asumir los errores de una propuesta que, a buen seguro, no supo aprehender los requisitos que exigía Europa y que quizás pecó de un exceso de triunfalismo que hizo aún más dura la derrota. Del mismo modo, habría sido deseable una mayor implicación de la Junta en respaldo de Córdoba más allá de una absurda neutralidad activa que, a la postre, de nada ha servido. (Igualmente faltó respaldo para que los Patios fueran Patrimonio de la Humanidad de la Unesco). Sin embargo, ello no debe hacernos olvidar que el veredicto se vio condicionado por unas alusiones impresentables y vergonzosas a un proceso de paz que nunca fue requisito para optar al premio. Tampoco es serio que el Gobierno español haya pasado por alto la implicación y colaboración directa de una de las integrantes del jurado, Cristina Ortega, con la candidatura donostiarra. El camino judicial emprendido por el Ayuntamiento no parece que vaya a conducir a ninguna parte, pero al menos satisface el derecho al pataleo de quien se ve robado en su propia casa. Ahora toca reponerse de la decepción.

Y en su casa y sin poder hacer nada está desde el 8 de octubre Ruth Ortiz, la madre de los pequeños Ruth y José, de 6 y 2 años, que permanecen desaparecidos desde aquel día. Dos niños que, según el testimonio de su padre, José Bretón, se perdieron en el Parque Cruz Conde, pero a los que nadie vio llegar allí. Las dudas que rodean el caso apuntan al progenitor como causante de dicha desaparición y el juez instructor de la causa así lo entiende al mantener a Bretón a la cárcel desde hace más de dos meses acusado de detención ilegal y simulación de delito. La Policía Nacional ha peinado todos los escenarios posibles en busca de los pequeños en el entorno de la finca familiar de Las Quemadillas, el juez ha reconstruido los hechos en varias ocasiones y centenares de cordobeses se han manifestado para pedir el retorno de los pequeños. José Bretón permanece impasible, mantiene su tesis inicial y reclama verse con su esposa para poder aclararle en persona sus afirmaciones. Mientras, el circo mediático generado entorno al caso y fomentado en buena medida por el abogado del padre ha provocado escenas lamentables, acusaciones infundadas y un juego por la audiencia de la que se han desmarcado ambas partes. Lo importante, tal y como repite hasta la saciedad la familia materna, es que 2012 nos traiga, sobre todo, la recuperación de dos niños, Ruth y José, cuya ausencia se nos hace a todos insoportable.

Con este panorama termina un difícil 2011 para Córdoba y afrontamos un aún más complicado 2012. La crisis apunta a unos primeros meses negros en cuanto a empleo y actividad económica, dos motivos más para que los diferentes equipos de gobierno surgidos de las urnas redoblen esfuerzos en busca de soluciones y para que los partidos de la oposición tengan altura de miras para respaldar aquellas iniciativas que saquen a Córdoba de su parálisis. Los cordobeses tienen claro lo que viene; han optado por el esfuerzo, la austeridad y las reformas como salida del túnel y son los primeros dispuestos a sacrificarse. Todo sea porque dentro de un año podamos terminar estas líneas con algo más que la palabra esperanza.

La tarea del presidente

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 20 de noviembre de 2011 a las 8:36

NO sé si a la altura del 77, del 79 o del 82, pero no menos, la jornada electoral que vive hoy España es histórica. La pésima situación económica del país, con una crisis económica que machaca a cinco millones de personas y deja las cifras contra la cuerdas, hace necesario, hoy más que nunca, que acudamos a las urnas a elegir nuestro futuro. El país tiene la oportunidad de tomar una decisión histórica que aleje cualquier tentación tecnocrática al estilo de las que rigen ahora los designios de Grecia o Italia. Es la hora del pueblo y éste debe responder alto y claro a quienes ponen en duda su capacidad para saber lo que quiere.

Al margen de quien salga elegido esta noche, hay una cosa muy clara: la tarea del nuevo presidente del Gobierno será ímproba. Recuperar la confianza exterior en la economía española, retomar la senda del empleo y lograr un acuerdo político y social que nos saque del agujero son tres objetivos nada fáciles de conseguir. Los mercados, esos desconocidos que llevan meses atosigándonos en descarada estrategia de acoso y derribo, deben ver en el nuevo Ejecutivo solvencia y seguridad, mano firme y determinación a la hora de tomar cuantas medidas sean necesarias. También Europa ha de saber que hay por aquí alguien dispuesto a plantarse ante las continuas exigencias de una Angela Merkel que olvida que hace 70 años el mundo ayudó a su país a salir del caos mientras ella se muestra ahora insensible ante los sufrimientos ajenos.

También deberá ser capaz el nuevo presidente de afrontar la más que necesaria reforma del mercado laboral sin titubeos ni concesiones de parte. Es cierto que las rigideces del mercado de trabajo español y sus altos costes hacen difícil modificar la senda de desempleo en la que nos desenvolvemos. Tampoco es menos cierto que este país posee una clase empresarial rígida, poco dada a las concesiones y ensimismada en su ámbito organizativo. Que hay que hacer cambios está claro, pero que estos no pueden pasar exclusivamente por la pérdida de derechos no lo está menos.

Y todo esto lo deberá hacer el nuevo presidente con el mayor consenso posible. Con el mismo consenso con el que salieron adelante aquellos Pactos dela Moncloaque nos hicieron navegar de la dictadura a la democracia como ejemplo para el mundo.  España necesita un Gobierno responsable, firme a la hora de tomar las medidas necesarias,  pero generoso a la hora de aplicarlas; inflexible en sus resoluciones, pero dialogante con todos antes de tomarlas. Necesitamos un Gobierno de verdad tanto como una oposición seria. Necesitamos salir de este agujero y hoy debemos demostrar en las urnas que el mejor camino para hacerlo es con nuestro voto.

26 puntos

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 13 de noviembre de 2011 a las 10:50

A una semana de que acuda usted a depositar su voto en la urna, arrancamos el sprint final de la campaña electoral más decantada, anodina y aburrida que se recuerda. La abismal diferencia que dan las encuestas a favor del PP –y que hoy mismo veremos si se mantiene o no- llevan a pensar que lo único que se dilucida el próximo domingo es el tamaño y magnitud de la victoria de Mariano Rajoy. Eso y saber si el resultado que obtiene Rubalcaba es simplemente una derrota anunciada o una debacle en toda regla del socialismo patrio. En función de lo que ocurra ahí veremos lo que pasará a partir del día 21 en Ferraz y aledaños. Hay otras variables que se juegan, es cierto, pero la parte del león es ésta y en ella debemos fijarnos.

En Córdoba esa pelea electoral se traduce en saber si el PP que encabezan Federico y Bea es capaz de pasar por encima del socialismo vernáculo de Rosa y Maribel. Porque, siendo realistas, los demás partidos no tienen nada que hacer en esta contienda. IU bastante tendrá con demostrar que lo que pasó en las municipales fue un castigo concreto y que sus políticas se ven desde la izquierda como alternativa al PSOE traidor. El PA, Equo y UPyD luchan por ver quien es la cuarta fuerza política de la provincia, un objetivo no menor teniendo en cuenta que los andalucistas cuentan con un buen número de concejales que el electorado casi ni identifica con sus siglas. Son votos tan personales como los candidatos que presenta la formación al Congreso y el Senado. Dos personajes que poco o nada tienen que ver con el andalucismo político tal y como éste se ha entendido hasta ahora. Los otros dos partidos bastante con saber si su apuesta tiene visos de futuro o es mejor echar la persiana ya.

La lucha de PSOE y PP será, por tanto, la que se sustancie en los resultados en cuanto a número de diputados y senadores. Para la Cámara Alta todos coinciden en que los populares darán la vuelta y pasarán de uno a tres senadores, lo contrario de los socialistas. En la Cámara Baja la cosa va a dentro color. Las encuestas hablan de un empate a tres que sería un buen resultado para el PP y una dulce derrota para el PSOE. Sin embargo, hay quien cree que el cambio va a ser mayor, que los populares se van a llevar el gato al agua y crecerán hasta los cuatro representantes frente a los dos de los socialistas. Si esto ocurre el día 21 puede ser de mucho dolor en la avenida del aeropuerto y el pánico por el resultado de las autonómicas de marzo se desataría. Es cuestión de 26 puntos, los trece por los que ganó el PSOE en 2008 y otros tantos para consolidar esa diferencia a favor del PP. Ahí radica la magnitud de la goleada, el prometedor futuro de algunos y el fracaso estrepitoso de otros. Quedan siete días.

Precampaña lamentable

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 25 de octubre de 2011 a las 19:11

Ya se empieza a poner la cosa entretenida a menos de un mes de las elecciones y la sarta de tonterías que se escuchan por ahí hieren realmente los oídos. En esto de los mensajes cachondeables hay que decir que todos los partidos suman por igual. No hay que ser de izquierda o de derecha para decir la tontería más grande, ni hay que estar en el Gobierno o la oposición para creer que los electores son enanos mentales a los que, como a los monos, se les contenta con un plátano que les sacie el hambre. De verdad que esto se pone interesante y uno tiene la duda de hasta dónde llegarán nuestros supuestos líderes políticos para ridiculizar al contrario con tal de obtener un voto. Vídeos, eslóganes, frases, mítines… cualquier momento es bueno para decir tonterías.

Me preocupa la tendencia enfermiza de algunos por arrearnos a los andaluces cada vez que huele a urna. Entiendo que tenemos sentido del humor y que nos tomamos la vida con más filosofía que otros, pero de ahí a pensar que vivimos en un estado precivilizado en el que poco más que nos falta andar rascándonos la roña, mientras nos emborrachamos en las tabernas con los fondos del PER y nuestros hijos se refocilan en el suelo de sus colegios sin asfaltar mientras cuentan gañanadas va un mundo.

Con este estudiado y sesudo argumentario, surgido de mentes preclaras con 35 máster de comunicación y políticos que atesoran 25 minutos de experiencia laboral podríamos pensar que en Cataluña sólo hay payeses que comen espetec mientras esconden el dinero debajo de una piedra o que en Galicia nada más que hay meigas vestidas de negro que comen queso de tetilla y van a misa compulsivamente mientras le rezan a Santiago o que en Valencia se pasan las horas tirándose petardos y preparando arroz en 35.000 variantes.

Alguien debería decirles a las Ana Pastor, Elena Valenciano, Josep Antoni Duran i Lleida y demás aspirantes a estadista que España tiene problemas muy serios como para andar con estas zarandajas. Quizás alguien debería exponerles que uno de esos grandes problemas es que todo apunta a que el 30% de los españoles con derecho a voto se van a quedar en sus casas el próximo 20 de noviembre porque no se sienten representados por ninguno de los partidos que concurren a dichos comicios. Ni PP, ni PSOE, ni CiU, ni IU. Vivimos momentos de grave crisis económica y social que requieren de protagonistas capaces de dar la talla más allá del insulto fácil y el argumento obtuso. Vivimos momentos que exigen soluciones y responsabilidad. Para cachondeos y tonterías ya está el Carnaval.

Cruz Conde y la evidencia

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 9 de octubre de 2011 a las 9:02

El modelo es el de la calle Larios”. Ésas son, aproximadamente, las palabras textuales con las que los concejales del PP se referían a la calle Cruz Conde desde el mismo momento en el que empezaron las obras de semipeatonalización de la misma. Durante meses, y uno tras otro, todos los integrantes de la candidatura popular repitieron el mismo argumento para desgastar al cogobierno que entonces regía –o al menos eso decía– los destinos de Córdoba y para lograr que cambiase de opinión y optase por la peatonalización completa. Así fue hasta que a última hora el propio Andrés Ocaña anunciaba, acuciado por los pésimos augurios electorales y por el peso de la evidencia, que la calle quedaría completamente cerrada al tráfico y destinada al disfrute de los cordobeses y turistas que acuden a la ciudad.  Y es que no hay más que darse un paseo por esta arteria comercial cualquier día de la semana, pero especialmente en sábados luminosos como ayer, para darse cuenta de que hacer que el tráfico pase por esa vía es como convertir el patio de los Naranjos en una glorieta.

Claro que todas esas palabras populares eran previas a la pérdida de la inocencia. Se decían con la facilidad con la que un adolescente habla de los problemas del país. Eran frases sacadas de un argumentario político que se ocupaba de la captación de votos por encima de cualquier otra cosa. Ahora todo ha cambiado. Las urnas, los cordobeses, decidieron el pasado 22 de mayo que Nieto y sus muchachos debían dirigir la ciudad con una mayoría absoluta que no hipotecara sus decisiones. Y claro, todo ha cambiado.

Ahora el PP anda mareando la perdiz de Cruz Conde y pospone la decisión definitiva en espera del enésimo informe que le suene bien. Si nadie lo remedia, la decisión de Nieto será que pasen autobuses híbridos por la calle Cruz Conde. La explicación girará alrededor de la necesidad de establecer una línea circular en el casco o de la imposibilidad de las personas mayores con movilidad reducida de cruzar la calle sin ayuda. Sabe Dios. Lo único claro es que la promesa tiene visos de quedar en eso, en promesa, y eso no está bien.

Uno transita a diario por Cruz Conde, ha sufrido durante meses una rotaflex  debajo de su despacho y ha visto cómo miles de ciudadanos recuperaban este ágora y cómo los comercios y multinacionales se daban tortas por instalarse o seguir en ella. Y ahora nos quieren meter un autobús por la zona. Lo digo claro: me parece un error. Y no por política ni por interés ni porque el PP vaya a incumplir la primera de sus promesas electorales –esperemos que no sea un aviso–, sino porque la evidencia habla sola. Aunque quizás quien tenga que decidir sobre ella no haya paseado por Cruz Conde.

Rosa, ante un derbi decantado

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 2 de octubre de 2011 a las 9:04

“Vamos con fuerza a jugar este partido hasta el último minuto”. Así de firme se muestra Rosa Aguilar en su convicción de luchar por el triunfo en las generales del 20 de noviembre en la entrevista exclusiva que publica hoy El Día y en la que analiza el panorama electoral que se nos avecina. La ministra de Medio Ambiente, exconsejera y exalcaldesa de Córdoba cree que no está todo dicho aún y que la clave de la supervivencia del PSOE en esta campaña pasa por la capacidad que tenga para explicar el programa y propuestas de Alfredo Pérez Rubalcaba. Sin temor, sin arredrarse ante las más que desalentadoras perspectivas. Palabra de una mujer que acumula ya muchas horas de vuelo en estas lides de la política de cartel, mitin y abrazo público. Sin embargo, manteniendo el símil futbolístico, parece que este partido está decantado de antemano por mucho que la exalcaldesa se empeñe. Es como los Madrid-Barça de los últimos tiempos; por mucho que se empecine Mourinho, la superioridad rival siempre da con los suyos en la lona. El PSOE, como el Madrid, cuenta en Córdoba con este fichaje estelar, una de las políticas mejor valorada del país, un rostro que no se quema allende nuestras fronteras provinciales por mucho que sus cambios de bando hayan sacudido las conciencias aquí. Rosa Aguilar es, en estos momentos, la Cristiano Ronaldo del socialismo cordobés. Claro que visto como está el patio del socialismo local uno no sabe si esto es bueno del todo ni si ni con once portugueses fuera de serie serían capaces de sacar al partido del marasmo en el que está sumido. Será, sin duda, la exalcaldesa el principal reclamo electoral de la provincia, por lo dicho hasta aquí y porque no parece que enfrente vaya a tener a nadie que iguale su peso electoral en estos momentos –y eso que hay rumores que dicen que Miguel Arias Cañete, exministro de Agricultura, podría ser el cabeza de lista del PP en la provincia.

Rosa Aguilar debe enfrentarse además en su campaña a la realidad de que en su nuevo partido hay muchos que no olvidan sus andanadas contra Rubalcaba y Felipe por aquello de los GAL; ni las tres elecciones municipales consecutivas perdidas; ni las órdenes de Sevilla de permanecer callados y sumisos ante la otrora líder de IU; ni la bronca con Carmen Calvo; ni los pasados y virulentos choques con su ahora compañero de cartel, Antonio Hurtado, ni… Muchos condicionantes y muy pocas certezas. Tal vez sea ésta la ocasión en que Rosa va a las urnas con un panorama más desalentador. Claro que eso nunca ha sido impedimento para la exalcaldesa, mujer capaz de inventarse siempre una nueva pirueta suficiente para permitirle volver a caer de pie. Veremos.