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Córdoba no vuela

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de enero de 2014 a las 9:14

Uno de los debates más cansinos, estériles e infructuosos que ha tenido Córdoba a lo largo de los últimos tres lustros es el que gira alrededor de su aeropuerto, su uso y las inversiones necesarias para ponerlo en marcha. Me reconozco hastiado del tema, realmente aburrido de escuchar, según quien gobierne, argumentos a favor y en contra de ponerlo en funcionamiento, historias para no dormir que hablan de apuestas públicas o privadas para una pista de 2.500 metros que se ha tragado más de 100 millones de euros –poca cosa esos 16.000 millones de pelas–. Me da una pereza increíble volver a escuchar a unos y otros nuevamente darle vueltas al asunto sin que se les haya caído la cara de vergüenza a los que pagaron a precio de suelo legal las expropiaciones a unos vecinos asentados ilegalmente sobre un terreno que, a fecha de hoy, sigue baldío. Creo firmemente que nadie que sea de fuera de Córdoba podrá entender jamás la existencia de este debate si antes no se le explica que para que algo salga adelante en esta ciudad necesita de diez o doce años de debate previo, derroche económico y vuelta a la realidad para asumir que hay que cambiar de idea.

aeropuertoDicho esto, creo que ha quedado suficientemente clara mi postura sobre la polémica surgida estos días alrededor de la mesa del aeropuerto en la que la Junta sentó a los partidos de la oposición y a los agentes sociales de la ciudad, con la clamorosa –y torpe– ausencia de las gobernada por el PP, para tratar de darle una salida al aeródromo. Y no es que la reunión me parezca mal, es que considero que teniendo alrededor de tres ciudades con aeropuerto –Sevilla, Málaga y Granada–, pudiendo disponer de las segundas mejores conexiones por AVE de España –sólo nos gana Madrid– y viendo cómo el mercado aéreo está de capa caída, creo que plantear un aeropuerto de pasajeros en la ciudad es una osadía, además de una trampa. Y es una trampa porque nadie cuenta que las aerolíneas low cost vuelan a destinos pequeños si hay subvenciones de por medio y me da a mi que no está el erario público para afrontar semejantes dispendios.

Ahora, existe otra posibilidad de la que se ha hablado mucho pero que nadie parece querer escuchar para el aeropuerto cordobés. Una opción ligada a eso que supuestamente debe ser un eje de desarrollo local, la inmensa posibilidad que ofrece la situación logística de la ciudad. Quizás, y reconozco que no soy un experto en el tema, se podría parar el personal a pensar si establecer un aeródromo de carga en Córdoba, conectado por tren con toda España, con acceso en condiciones a los contenedores de Algeciras –segundo puerto de Europa en esta materia– y salida hacia el exterior, podría ser una solución para darle uso a esos 100 millones de euros que amenazan con irse por el sumidero. Quizás si ese aeródromo de mercancías funcionase, tendríamos alguna que otra industria o gran distribuidora interesada en radicarse aquí y generar el consiguiente empleo. Y quizás si eso funcionase podríamos hablar a futuro de la llegada de algún charter cargado de turistas. Quizás podría ser. Lo que seguro que no es, es lo de ahora, porque con los planteamientos actuales me juego el cuello a que Córdoba no vuela.

 

La lección de José

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 12 de enero de 2014 a las 9:06

Sev.Andaba Felipe (González) repachingado en un confortable sillón de la Fundación Tres Culturas de Sevilla escuchando más bien aburrido cómo iba la presentación de su último libro –una cosa sobre liderazgo– cuando algo vino a sacarlo de su sopor. En su ciudad, ante su público, rodeado de compañeros de partido y de una clac con tendencia al aplauso fácil –no se imaginan ustedes la adoración que ejerce el mandatario entre sus fieles–, poco podía esperar el expresidente que alguien iba a osar romper la paz del acto para recriminarle, en la parte que le toca, la crisis, el paro, el descrédito de los políticos, en definitiva, el desastre moral que vive este país. Pero ocurrió.

De repente, sin que nadie lo esperase, José se levantó de la silla y lo que iba a ser una pregunta se convirtió en todo un alegato en favor de la recuperación de los valores ciudadanos y en contra de una clase política cada vez más desprestigiada y alejada de la realidad. José tuvo para todos, especialmente para un Manuel Chaves que aguantó desde la primera fila cómo le decían que se fue porque le obligaron porque sino se habría muerto en su sillón de presidente de la Junta. Fue un discurso corto, contundente y expresado con las palabras que salen del corazón. Si no lo han visto, háganlo porque el protagonista pone voz a lo que se dice en todas las tertulias, en todas las conversaciones de barra de bar, en todas las reuniones de amigos o familiares. El monólogo de José expresa lo mismo que otro de un médico en un programa de televisión que circuló por la red hace no demasiado y que también ponía a parir a la clase política por su incapacidad para hablar de las mismas cosas de las que hablamos el resto de seres humanos.

Sev.Generalizar nunca es bueno, pero estos años de agonía y apreturas nos están obligando a hacerlo cada vez más a la vista de que pasan los meses y quienes tienen que dirigirnos siguen caminando por una vía paralela a la nuestra, preocupados por ver quién lleva la corbata más larga o el pelo más corto mientras los demás hacemos malabarismos para cubrir todos los gastos sin que la cuenta se ponga más roja que colorada.

Corrupción, tráfico de influencias, indultos escandalosos, servilismo partidista, leyes confiscatorias o directamente contra los derechos básicos, discursos guerracivilistas que avivan odios ancestrales, estrategias nacionalistas que ocultan problemas globales, jueces politizados y políticos judicializados, escándalos sindicales y patronales, vergüenzas reales, trinconeos municipales y, sobre todo, demagogos de todas las condiciones y edades. Ése es el panorama público que día a día servimos en estas páginas, vemos en la tele o escuchamos en la radio entre indignados, impotentes y asqueados.

La lección de ética que José le dio el jueves a Felipe,como la del médico citado, como la de muchos otros que se levantan y han levantado en plenos municipales de medio país, demuestra que la gota que colme el vaso está cada vez más cerca. Y demuestra, también, que los que se verán empapados aún siguen lejos de haberse dado cuenta de la que se les viene encima. Cambien ustedes señores, porque el pudor ya se ha perdido y los ánimos están más que caldeados.

 

Discursos sobre el paro

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 5 de enero de 2014 a las 11:05

Las Navidades son ocasión para compartir momentos, charlar con familiares y amigos, hacer balance y analizar la perspectiva del año que entra. En esos ratos de conversación, este año, como en los últimos cinco o seis, el tema estrella ha sido la crisis y, dentro de ella, el empleo. No creo que a nadie le haya faltado la pregunta del amigo o familiar sobre qué tal le iba la cosa, sobre cómo ve el futuro y sobre si en su trabajo le han recortado el sueldo, las pagas extra o la jornada laboral. Todo ello para quienes mantienen su empleo, que otros lo que han contado es la de tiempo que llevan esperando poder incorporarse a cualquier sitio y cómo el cansancio de la espera les va minando. 

Viene todo esto por las reacciones que el viernes pudimos escuchar después de conocer la bajada del paro en diciembre. La mejor cifra de la serie histórica arroja cierta esperanza en que esto pueda empezar a moverse y se atisbe en el horizonte la luz que durante muchos meses no se ha visto por ningún lado. Cierto es que el PP no debe lanzar las campanas al vuelo, ha de esperar el efecto rebote que en enero se produce con el fin de la campaña navideña y tiene que admitir que el empleo que se está generando es de peor calidad, menos estable y, sobre todo, menos retribuido que el que hace poco más de un lustro se generaba en este país. No es momento aún para cantar victoria y la prudencia manda que aquellos que ya creen que esto va a despegar imparable permanezcan silenciosos en sus asientos. 

Sin embargo, es cierto que hay más de 107.000 personas en España -más de 6.000 en Córdoba- que respiran en este 2014 mejor que en el pasado 13 y ésa es una cifra innegable. Es por ello que llaman la atención los discursos catastrofistas que se quieren lanzar desde algunos foros de la oposición. Si los sindicatos han comprendido que el mensaje es que la cosa va mejor pero con matices, el discurso del PSOE señalando que los datos camuflan oscuras realidades, que en el fondo no son buenos y que hace mal quien los celebra no llego a entenderlo. Es cierto que ha crecido la emigración, tanto como que se han ido extranjeros de este país, pero no lo es menos que un número importante de personas han conseguido trabajo y tiene ya para llevar el pan a casa. La estrategia socialista prefiere ignorar ese hecho y se centra en continuar mandando mensajes en negativo a una sociedad que está harta de oscuridad, que ansía tener buenas noticias y que cada vez que escucha a alguien del PSOE hablar de empleo recuerda a Zapatero. 

Es cierto que hay que llamar la atención sobre la precarización innegable del mercado laboral, pero de ahí a seguir empeñados en pintarlo todo de negro va un mundo. Y no parece, según señalan las encuestas, que a los socialistas les esté yendo muy bien con esa estrategia. Caminan por la peor senda de voto de su historia, directos a engrosar ellos mismos las listas del Inem, incapaces de comprender que los ciudadanos reclaman soluciones, propuestas y mensajes positivos. No es que se pida un optimismo infantil, lo que se demanda es la aportación de elementos para el futuro. Que llevamos demasiados años vestidos de luto y va siendo hora de ponerse algo de color encima.

 

Un año para cambiar mucho

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 29 de diciembre de 2013 a las 9:12

Como todos los años, llega el final del año y toca haber balance político de lo (poco) acontecido y de los (muchos) retos que quedan por delante en 2014 para los habitantes del microcosmos que habita en Capitulares. El análisis parte de un preceptos básico que consiste en afirmar que lo prioritario el año próximo es lograr que allí donde se toman las decisiones de la ciudad comience a utilizarse más el sentido común y menos el discurso fácil precocinado en las salas de mando de los partidos allende Despeñaperros.

pleno

Toca empezar por el PP, cuya principal misión consiste en demostrar que el equipo de gobierno esta formado por más personas que el trío Nieto-Torrico-Bellido, el omnipresente presentador Juan Miguel Moreno Calderón y el verso suelto de Ricardo Rojas. Llama poderosamente la atención que con 16 ediles, los populares sean incapaces de mostrar su potencial de banquillo e incluso den la impresión de preferir que todos estén calladitos antes de abrir la boca y estropear la foto. En apenas dos años y medio de mandato, el gobierno municipal ha quedado reducido, para lo importante de verdad -que es casi todo- a tres tenores y ya ni el otrora relevante Luis Martín rasca bola a la hora de las cosas relevantes. Especialmente llamativo es el silencio de la sección femenina y, sobre todo, de la portavoz Ana Tamayo, experta durante este 2013 en practicar la técnica del avestruz.

En UCOR, la cosa es mucho más sencilla. Convertidos en un partido de tres concejales con cinco actas en el pleno, los chicos de Gómez siguen navegando al albur de las ocurrencias de su líder mientras ven como el matrimonio Baquerín-López de la Bastida acaba dando la razón a los que pensaban que acabarían cogiendo las de Villadiego (eso sí, con el acta y el sueldo inmaculados). Gómez sigue firme en su proyecto mesiánico y no convendría olvidar que sus platos de ducha en zonas marginales de la ciudad son un importante semillero de votos.

Lo de IU es mas llamativo. En Capitulares solo existe Paco Tejada, el portavoz de un grupo opositor en el que Pepa Contreras apenas está, Carmen Gil casi ni aparece y Curro Martínez vive en su mundo de la Merced. Lastrado por sus años de hombre importante en los gobiernos anteriores, Tejada adolece de una importante falta de credibilidad que frena incluso aquellas propuestas de calado que ha realizado. Así las cosas, solo la infatigable labor a las puertas del Consistorio de Galileo Florido y del omnipresente Pedro García dan visibilidad a una coalición que necesita como el comer encontrar por fin a su candidato.

Y nos queda el PSOE, que, como le suele ocurrir casi siempre, vive en la in definición de un líder, Juan Pablo Durán, al que se ve muy poco por el Ayuntamiento y que tiene una especial habilidad para meterse en charcos innecesarios. Los socialistas se sostienen por la infatigable labor de Emilio Aumente, perejil de todas las salsas importantes en la casa consistorial, mientras que Inmaculada Durán prácticamente ha quedado para dar ruedas de prensa sobre el Sector Sur y Paco Alcalde ni se recuerda ya cuándo habló por ultima vez sobre un tema municipal. Hipotecados por su papel en el gobierno andaluz y por la perentoria necesidad de aclarar quién será su rostro en las municipales de 2015, a los chicos del puño y la rosa les queda una ardua labor por delante si quieren romper algún siglo de estos la barrera de los cuatro concejales.

Así están las cosas con vistas a este 2014 electoral que se nos avecina. Con nuestros próceres dispuestos a embarcarse en año y medio de mítines, besos y abrazos mientras que usted y yo volvemos a preguntarnos si nos merecemos tales representantes. No lo piense mucho, disfrute del fin de año y tómese un respiro aunque sea con la familia que en el fondo son todos mu güena gente. Y que no se le atraganten las uvas.

 

Susana ‘superstar’

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 24 de noviembre de 2013 a las 10:31

Bienvenidos al Susanato, la era del hiperliderazgo en el socialismo. Nace un nuevo tiempo, casi desconocido en Andalucía, y nos aprestamos a comprobar hasta dónde es capaz de llegar la nueva estrella del puño y la rosa en su ascenso interestelar. Susana Díaz es, desde ayer, la persona con más poder que jamás haya habido en el PSOE andaluz: presidenta de la Junta de Andalucía, secretaria general del partido en Andalucía y única baronesa con poder real de su formación en toda España. La política sevillana ha logrado lo que nadie había conseguido jamás bajo sus siglas en la comunidad, ganar un congreso por abrumadora mayoría sin tener que haber negociado antes nada en ningún despacho y tener a sus pies a todo el que hoy en día quiere ser algo dentro de su formación. La conversión al susanismo es total y no hay alma en el partido capaz de ponerle ni media falta en voz alta .

susanaEn menos de seis meses, Susana Díaz ha conseguido lo impensable. Ha sacado al Gobierno andaluz del marasmo y el ko técnico en el que vivía a causa de los ERE, ha insuflado ánimos en su partido, muerto tras las últimas luchas internas y carente de cualquier tipo de norte y dirección, y ha conectado con el electorado a base de un discurso buenista en el que ha insistido machaconamente en que hay que luchar contra la corrupción, hay que reconocer que Zapatero fue un desastre y hay que gobernar pensado en el ciudadano de a pie. Mensajes sencillos, cargados del contenido de cualquier conversación de barra de bar de los últimos años, pero que nadie entre los suyos había sabido ni podido articular hasta el momento. Hay que reconocer que la señora está muy bien asesorada. Susana reina ya Andalucía y se encamina a hacerlo en España entre los suyos. Personalmente, tengo la impresión de que si ve la cosa bien no dudara en adelantar elecciones, pelearse con IU (algo que a la vista de las últimas propuestas de la coalición tampoco parece complicado) y medir sus posibilidades de asaltar sin violencia el liderazgo nacional de los suyos. Porque los suyos Despeñaperros arriba la quieren con locura, se rinden ante su discurso y su medido tono didáctico-catecumenal. Ven en ella casi al nuevo Felipe del siglo XXI.

Pero antes de que todo eso ocurra, el Susanato deberá demostrar de verdad que todo lo que dice es cierto y dar muestras de que además de armar discursos fáciles a la vez que cargados de sensatez es capaz de gestionar un Gobierno andaluz que debe hasta de callarse, que tiene en pie de guerra a medio mundo y que tiene que rebajar, sí o sí, ese lamentable 37% de paro que machaca Andalucía.

Susana Díaz s ela juega de verdad en los primeros meses del 14, ahí donde los exiguos presupuestos de la comunidad tienen que funcionar, ahí donde las deudas con todos se deben pagar, ahí donde su equipo de consejeros se debe fajar. Ahí donde el PP fía a la mejora económica el primer paso de su recuperación. Si lo hace, si gana esa batalla, Susana será imbatible. Si naufraga, el fenómeno Díaz tomará forma de taponazo de champán y bajará a mayor velocidad aún de la que subió. Y lo hará sola. Como las estrellas fugaces. Bienvenidos a la época de Susana superstar.

Guerra de carteles

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 17 de noviembre de 2013 a las 9:17

La actualidad política de nuestra ciudad es tan vibrante, apasionante, emocionante y viva que esta semana podemos destacar como hecho más relevante de la misma la primera campaña de carteles cruzados entre el gobierno municipal y la oposición. Sí, tremendo, notición de los de cinco columnas. Ya ven, como la ciudad no tiene otros problemas ni los partidos cuitas que solucionar, PP y PSOE han decidido que ya que las empresas publicitarias están dejando las vallas vacías de contenido ellos las van a llenar con enormes carteles en los que se denuncien los incumplimientos mutuos.

La cosa va por barrios. El martes, el Pleno municipal votaba (ya se pueden imaginar con el apoyo de quien) a favor de colocar grandes cartelones en las vías de titularidad autonómica que atraviesan la ciudad y están en un estado cuando menos lamentable. Bonito homenaje a los vecinos del Marrubial y Carlos III, que están por comprarse unos 4×4 para disfrutar de verdad del asfalto por el que transitan a diario. Ante semejante afrenta, el PSOE municipal contraatacó el viernes con una campaña más humilde en la que colgarán carteles de papel en las zonas en las que consideren que el equipo de gobierno ha incumplido sus promesas. Empezaron por las Margaritas, donde es cierto que una capita de asfalto u hormigón en más de una acera sí que se va haciendo más que necesaria. En fin, como ven, política de altura.

psoeComo estamos a apenas año y medio de las próximas municipales, a poco más de ocho meses de las europeas y a dos añitos de las generales, nuestros próceres de la política han decidido que ya va siendo hora de poner en marcha a sus organizaciones y sacarlas del somnoliento estado en el que permanecían desde las nada lejanas últimas elecciones andaluzas. En eso es en lo único en que coincidieron el fin de semana pasado Rajoy y Rubalcaba. El primero dijo en Córdoba a los suyos que hay que ganar en Andalucía con mayoría absoluta, lo que traducido significa algo así como vamos a dejar de hacer el canelo con lo del candidato y pongámonos a trabajar no vaya a ser que más que candidato tengamos que ponernos a buscar trabajo. El segundo enfervoreció a los suyos en Madrid al grito de “hemos vuelto”, lo que traducido es algo así como que vamos a arrear ya de una vez que llevamos una temporadita larga a la sombra de la oposición y aquí hace un frío que pela. Así que, recibidos todos los mensajes, toca ponerse a colgar carteles reivindicativos para demostrar que a luchadores no nos gana nadie.

Visto lo visto, a uno lo que se le pasa por la cabeza (que para eso la tiene grande) es recorrer la ciudad colgando pancartitas en todos esos proyectos que ni unos ni otros han hecho –ni pinta que tiene que los vayan a hacer– en la última década. Palacio del Sur, Biblioteca de los Patos, Bellas Artes, Aeropuerto transitable, C4 con algún tipo de contenido, rondas de circunvalación…. Si cada cordobés colgase eso en su casa, los vendedores de folios se iban a hacer de oro e igual a quienes ahora sacan las pancartas a la calle les daba por pensar que es más útil aunar esfuerzos que vivir en el ladrido. Que vamos estando cansaditos ya.

 

Realidad social versus ficción política

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 10 de noviembre de 2013 a las 11:21

En estos tiempos de crisis y apreturas que nos ha tocado vivir hay dos realidades que caminan paralelas pero jamás se tocan. Está el día a día de las familias, los ciudadanos de a pie, los sufridos contribuyentes y está el micromundo de los políticos, con sus reuniones repletas de abrazos, sonrisas profidén y mensajes de consumo interno. Buena muestra de ello la tenemos este fin de semana, con el PP y el PSOE inmersos en interparlamentarias y conferencias políticas de las que deben salir mensajes de ánimo ante la supuesta recuperación o nuevos diseños teóricos para España. En Córdoba y en Madrid este fin de semana se han escuchado mensajes divergentes en los que cada cual ha dicho lo que le convenía en función de si manda o aspira a hacerlo. Mensajes, en todo caso, que distan años luz de la realidad que vivimos quienes no nos abrazamos sonrientes con una acreditación al cuello y un look congresual adecuado. Mensajes  que pintan la realidad mejor de lo que está o dibujan el negro averno peor de lo que es. Mensajes, al fin y al cabo, diseñados para el consumo interno de quienes dicen dirigirnos.

La realidad que vivimos usted y yo es otra y dista bastante de lo que unos y otros han afirmado desde sus sillones o poyetes de diseño (en los congresos ya no se llevan los atriles, que deben ser una antiguaya). La realidad se ha mostrado esta semana en Córdoba de una forma espectacular gracias a un desgraciado acontecimiento, el asalto a la despensa del comedor social de los Trinitarios en el Marrubial. Tan despreciable acción, que sólo puede ser llevada a cabo por personas sin las más mínimas entrañas y una absoluta falta de corazón, ha sacado a la calle esa otra realidad, la de verdad, en la que vivimos desde que hace ya demasiados años estallara la puta burbuja inmobiliara llevándose por delante los sueños y anhelos de la mayoría. En apenas 24 horas, la marea humana de solidaridad y apoyo surgida de la indignación de los ciudadanos no sólo repuso los estantes vacíos de los Trinitarios sino que multiplicó por tres el fondo con el que esta ejemplar organización está dándole vida, esperanza y dignidad a los que han sido machacados por la crisis. En apenas 24 horas, Córdoba, los cordobeses, sacaron de dentro de sí lo que lleva manteniendo vivo a este país desde que nos hundimos en la miseria de la deuda pública y el déficit de caja: la solidaridad. Esa misma solidaridad que hace que haya familias enteras viviendo de la pensión del abuelo, ésa que hace que el vecino eche una mano para que los niños no se queden sin merienda, ésa que dispara la recogida de alimentos cada vez que alguien hace una llamada de auxilio, la misma que paga una alarma para que esa basura humana que vació el comedor no lo tenga tan fácil la próxima vez.

Lo vivido esta semana con los Trinitarios es la realidad social de Córdoba. El ejemplo de cómo la gente vive en otra esfera diferente de la de los políticos, de los que no se creen ya nada y le causan la misma indigestión que los bastardos que vaciaron el Marrubial. Esa realidad es la que los asientos de diseño de PP y PSOE deben abordar de verdad. Realidad social versus ficción política. Me quedo con la primera.

¿Será noviembre su mes?

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 20 de octubre de 2013 a las 11:06

El PP tiene que hacer algo, porque mientras Susana Díaz va en moto ellos no se han puesto todavía ni los patines”. Esta frase, fruto de una conversación con uno de los mejores analistas políticos de Andalucía, expresa claramente cuál es la situación en la que se encuentra hoy el principal partido de la oposición en nuestra comunidad. Susana Díaz ha irrumpido en el escenario autonómico y nacional como un vendaval, con un discurso perfectamente estudiado en el que se dice justo lo que la gente quiere oír sin tener que mojarse en profundidad en lo que de verdad los gobernantes deben hacer. Es un discurso efectivo y contundente que está haciendo que la flamante presidenta de la Junta coja un espacio que no tenía hace apenas dos meses y que está insuflando ánimos y espíritu entre sus hasta hace nada exangües tropas. Por eso el PP tiene un problema.

lider“Tenemos que hacer algo ya porque si no lo hacemos nos quedamos en la cuneta”, me decía un cargo popular hace poco sin ocultar su preocupación por la situación de su partido. Desde que Arenas huyó a Madrid con más eficacia que gracia, el centroderecha andaluz anda como pollo sin cabeza, perdido en la búsqueda de un líder regional que ponga firmes a los suyos y los haga trabajar en una misma dirección. Zoido, el actual presidente, ya ha dicho mil veces que no va a ser candidato a las próximas autonómicas y las huestes de Rajoy por debajo de Despeñaperros se debaten ahora –con más de una puñalada de por medio– en una dura pugna por dar con el nuevo líder. Desde Madrid se apunta a Cañete o Báñez, algo que desde aquí se ve poco probable por el rechazo del primero y la falta de cartel de la segunda. Se habla de Carmen Crespo, la delegada del Gobierno central en Andalucía, que cuenta a su favor con muchos kilómetros de carretera por su puesto pero que deja bastante fríos a la mayoría de los suyos. Y luego están Juanma Moreno y José Luis Sanz. El primero está bien en Madrid pero sabe que su carrera la debe hacer aquí. El segundo está bien aquí y parece decidido a dar el paso. A ambos les falta carisma y cuenta con el hándicap de que si Sevilla veta a uno Málaga hace lo propio con el otro.

¿Hay algo intermedio? Hay quien dice que sí. Hay quien vuelve a mirar a Córdoba y ve en el alcalde de la ciudad una alternativa joven, de origen humilde, con buena imagen y carácter centrista que puede enfrentarse a Susana en la contienda electoral. Además es parlamentario. Estos son los datos a su favor. En contra juega su falta de peso suficiente dentro del partido y su aún escaso bagaje como regidor. Él no dice ni que sí ni que no. Se sitúa y se descarta al mismo ritmo que los populares reabren y recierran ese eterno debate sucesorio. El fin de semana del 8 y 9 de noviembre acoge aquí en Córdoba la interparlamentaria del partido, de la que dicen saldrá el cabeza del PP andaluz. Unos lo ven como un gesto de Rajoy; otros no le dan valor. Lo cierto es que el PP se desangra en la comunidad clave a la hora de lograr mayorías en Madrid y Nieto asiste como el tercero en discordia a la lucha a garrotazos de su partido. ¿Será noviembre su mes?

Susana y la corrupción

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 8 de septiembre de 2013 a las 10:45

A Susana Díaz le avergüenza la corrupción. Lo dijo el miércoles en el debate de investidura del Parlamento andaluz. Afirmó que le estomagan todas las noticias que escucha y lee sobre los trinques y mangazos variopintos que recorren esta España de lazarillos de manos largas en la que vivimos. Susana Díaz cree que hay que hacer algo para frenar esta epidemia y ha anunciado una amplia batería de medidas de esas que quedan muy bonitas en los discursos pero que rara vez se ejecutan. Además, y para que los partidos no se corrompan, va a proponer que se prohíban las donaciones privadas a las formaciones políticas, justo lo contrario que se hace en las democracias avanzadas. Según la nueva presidenta ésta es la forma de evitar que los lobbies de presión logren sus objetivos, como si esas grandes empresas no pudieran presionar a los gobiernos y como si los integrantes de los partidos se corrompieran porque reciben donaciones privadas. Solución de luces cortas a un problema de calado y otro gasto que se carga en nuestros bolsillos. Me pregunto si alguna vez nuestros políticos se plantearán que deben ser ellos los que se busquen las habichuelas y no nosotros quienes se las paguemos. Como todo hijo de vecino.

Al discurso de Susana Díaz contra la corrupción y los excesos del poder se le espera con ganas en Córdoba. Después de 35 años de democracia e impulsados por la crisis, comienzan a aparecer no pocos casos de corrupción o presunta corrupción en la provincia a los que el PSOE debe dar una respuesta ya. Y digo una respuesta y no una respuesta clara y contundente porque la actitud de la dirección socialista en la provincia con los casos que les voy a enumerar ha sido hasta el momento bochornosa. Sin valorar las acciones del ya condenado exalcalde de Nueva Carteya, Antonio Ramírez, hay al menos tres episodios que abochornan y ante los que se exige presteza y decisión. En Benamejí habita José Ropero, un alcalde al que le gusta eso de cobrar dietas hasta en los festivos y que se ha levantado un sobresueldo considerable durante años. Tan claro es el tema que el propio Ropero ha admitido su culpa. Eso sí, sin soltar la poltrona, que debe ser muy cómoda. En Encinas Reales, dirige la oposición un exalcalde, Gabriel González, que también parece haber tenido ciertos problemas para discernir cuándo se cobra y cuándo no se cobran dietas por trabajar. Él mantiene que no ha hecho nada malo, pero ya ha empezado por devolver unos 300 euritos que cogió de más. A ver qué viene después. Y en Fuente Palmera el fiscal le pide siete años de cárcel al exalcalde, Antonio Guisado, por malversación continuada y prevaricación durante sus años al frente del Consistorio. Este caso trae tanta cola que hasta el actual alcalde está peleado con su agrupación local –dirigida por el hijo de Guisado– por el bochorno que le plantean los hechos denunciados. Tres casos, tres, que hablan por sí solos.

Y menos mal que hablan por sí solos porque Juan Pablo Durán –el que dicen aspirante a consejero– y sus muchachos dan la callada por respuesta ante tanto atropello. Su silencio se antoja cómplice y poco presentable. Será que no escucharon a Susana el miércoles. Ella lo va a cambiar. ¿O no?

IU y el falso Robin Hood

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 1 de septiembre de 2013 a las 8:45

Vivimos una época convulsa en la que la crisis –económica, política, ideológica…– que padecemos tiene absolutamente desnortada a nuestra sociedad. El duro choque con la realidad, la constatación de que vivimos una especie de segunda revolución industrial en la que las horas de trabajo –quien lo tenga– vuelven a primar sobre los ceros de la cuenta y el miedo a perder lo que tenemos nos bloquea y lleva a aceptar cosas que hasta ahora jamás habríamos consentido. Es la vida, es la realidad que nos toca aceptar. En este cambio de situación y valores hay cada vez mas personas que se están quedando al margen de lo que se llama sociedad del bienestar. Crecen los casos de exclusión social, se disparan las peticiones de asistencia a las instituciones y ONG y se instala cierta sensación de desvalimiento general entre la ciudadanía. El Banco de Alimentos no da abasto, las colectas se suceden y las parroquias e instituciones de caridad ligadas a la Iglesia admiten récords históricos de solicitudes de ayuda.

errol_flynn_robin_hoodEn esta situación, aparecen los nuevos Robin Hood; los hombres buenos que roban a los ricos para dárselo a los pobres, los desinteresados defensores de las causas perdidas. El SAT asalta un supermercado en Sevilla para llevarse diez carritos de material escolar con los que surtir los famélicos pupitres de quienes no pueden comprar bolis, lápices, cuadernos y rotuladores. Todo muy solidario, muy reivindicativo, muy novelesco, muy bonito. Diego Cañamero, ese Sancho Panza particular que tiene el sempiterno Sánchez Gordillo, amenaza con una nueva etapa acciones reivindicativas en defensa de los más desfavorecidos y para ello no duda en pasarse nuevamente la ley por el arco del triunfo si es necesario. Mientras, IU, con esa capacidad innata que tiene para meterse en charcos, aplaude la decisión como forma de “abrir un nuevo debate sobre la exclusión social”, dice su flamante coordinador Antonio Maíllo. Todo vale para repartir pan entre los famélicos andaluces. La coalición es también gobierno, pero cuando toca discurso fácil y populista deja la corbata y el coche oficial aparcados y se pone el pañuelo palestino. No vaya a ser que perdamos el sitio, deben pensar. No vaya a ser que parezcamos unos burgueses también los fines de semana. Cosas de la doble moral.

Por si no se han dado cuenta, vivimos en una sociedad de derecho. Eso quiere decir que hay leyes y normas que cumplir; que nadie puede ir a casa del vecino y expropiarle sus cosas por la cara. Que alguien que gobierna no lo puede aplaudir y, muchos menos avalar. La acción del SAT de Cañamero tiene mucho menos de solidario que de búsqueda de foco. Mucho menos de inocente estrategia de redistribución que de elemento de propaganda al servicio de unos fines concretos. Y, sobre todo, la acción de Cañamero y los suyos supone es un desafío a la ley y a la convivencia. Un reto al modelo que nos hemos dado. Por eso, las palabras de Maíllo arropándolo son un error de cálculo más efectista que razonado, un magnífico momento perdido para demostrar lo valioso que es el silencio. Que para Robin Hood ya estaba Errol Flynn, que además era mas guapo.