Desde la Ribera » Maíllo

Archivos para el tag ‘Maíllo’

Susana se lo juega todo

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 25 de enero de 2015 a las 8:39

Por si alguien tenía alguna duda, Susana Díaz ha demostrado esta semana quién es la que manda aquí. En Andalucía y en el PSOE nacional. La presidenta de la Junta, salvo que ocurra algo muy, pero que muy raro, lanzará mañana su campaña de ascenso a las alturas de la política con la convocatoria anticipada de las elecciones andaluzas. Díaz se ha cansado de esperar y ha visto la ocasión de culminar su estrategia tras unas Navidades en las que da la impresión que se ha dedicado a reflexionar, estudiar encuestas y trazar su plan de ruta. Ha llegado la hora de actuar, parece haberse dicho, y tirando de unas excusas más bien prefabricadas ha decidido darle la patada a sus socios de Gobierno en busca de una victoria que la consolide.

susanaLo cierto es que hay que reconocerle a la presidenta que en esto de la política se mueve bien. Mañana firmará un decreto que coge absolutamente en fuera de juego a todos sus rivales, obligados ahora a correr y modificar sus planes. Por un lado, Podemos, el gran temor de Díaz, tendrá que acelerar su proceso de elección de lideresa y candidata para que la gaditana Teresa Rodríguez se lance al ruedo electoral con algo de tiempo. Al tiempo, las secciones locales de la nueva formación tendrán que afrontar su primer envite serio conel diseño de listas cuando aún están frescos ciertos enfrentamientos a al elegir a sus cuadros de mando locales. Al PP, la convocatoria lo pilla con un líder que no termina de conectar y le va a obligar a confeccionar unas listas que no estaban ni pensadas y para las que hay que buscar nuevos reclamos. Y, finalmente, a IU esta llamada a las urnas la va a llevar al culmen de su bipolaridad. La coalición deberá mandar un mensaje de alejamiento de sus socios de Gobierno que le pueda servir para frenar la sangría hacia Podemos, mientras que, por otra parte, tendrá que tirar de sus logros en ese mismo Gobierno roto para reivindicar su labor de gestión. Un lío más para un partido ya de por sí bastante enmarañado.

Pero no solo convoca Susana para hacerse con el poder en Andalucía y marcar su territorio en un Gobierno con menos ataduras. La líder socialista quiere, por un lado, salvarse de la quema de unas municipales que no le pintan nada bien a su partido, bastante ausente de la vida municipal en este mandato. Díaz sabe que su cartel tiene mucho tirón y le puede dar la victoria, pero no quiere arriesgarse a que una convocatoria conjunta con las locales le pueda jugar en contra. Que los experimentos se hacen con gaseosa.

Por otro lado, la presidenta andaluza ha puesto ya definitivamente el ojo en Madrid, donde es recibida cada vez que va con alfombras rojas (y no solo por sus compañeros de partido) y se la ve como la única salida para salvar a un socialismo en el que Pedro Sánchez parece tener las horas tan contadas que hasta Zapatero se le ha revelado. (Triste que te mate el llamado bambi).

Susana Díaz apuesta fuerte y se juega el todo por el todo convocando el 22 de marzo con tan poco plazo. Si le sale bien, tendrá el camino expedito para llegar algún día a La Moncloa. Como pinche en hueso, su carrera habrá acabado a la misma fulgurante velocidad a la que despegó.

Elena y Susana

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 13 de abril de 2014 a las 10:29

Cuando recibió a la hermandad del Huerto haciendo sonar el megáfono ya nos dimos cuenta de que a Elena Cortés no le gusta pasar desapercibida. Aunque pueda parecerlo por su carácter poco dado a prodigar la sonrisa, la consejera de Fomento y Vivienda no rehuye nunca de los focos e, incluso, si es necesario los busca con denuedo. Eso le ha pasado desde su sorprendente entrada en el Gobierno andaluz, en el que desde el primer momento ha tenido claro que debía ejercer la condición de Pepito grillo del primer Ejecutivo de concentración de la izquierda andaluza. En su afán, Elena no ha dudado en enfrentarse con banqueros, empresarios o cualquier otro grupo que considere que va contra sus propósitos. Así le llegó la corrala Utopía a cuyos inquilinos dio orden de realojar desde varios miles de kilómetros de distancia sin dudar ni un momento. Su decisión ha desatado una tormenta de enormes consecuencias y ha venido a demostrar que de su paso por el Consistorio cordobés no sacó precisamente las enseñanzas de la mesura y la proporción en la acción de gobierno. Su osadía ha dejado a los suyos en evidencia y amenaza con pasarles una tremenda factura.

Esas cualidades sí parece haberlas digerido a enorme velocidad la mujer que le ha parado los pies, Susana Díaz. Criada en las interioridades más interiores de su partido, la presidenta de la Junta se esfuerza ahora por dulcificar una imagen que antaño la emparentaba con Atila: muchos son los compañeros de partido -bastantes de ellos ex ya- que han comprobado en sus carnes que por donde pasaba la trianera no crecía la hierba. Y ese carácter inmisericorde y determinado es el que ha demostrado Díaz estos días al llevar a sus socios de coalición hasta el borde del abismo para decirles que si no había retractación pública lo que quedaba era la caída. La líder del PSOE ha dejado a un lado ese afán por lograr la sonrisa de Kennedy en el que anda inmersa, para sacar las uñas y demostrar quién es la que manda aquí. Susana se apunta un enorme triunfo personal, que la apuntala como dirigente política a ojos de todos y que la lleva a seguir subiendo enteros en los barómetros electorales de todo el país.

Elena y Susana, Susana y Elena, dos caras de un mismo gobierno y de una misma batalla que escenifican a la perfección cómo anda la cosa. IU queda más que tocada, obligada a recular, con sus bases más que cabreadas por lo que consideran una humillación y sus dirigentes ante la difícil tesitura de explicar lo hecho. El PSOE, por el contrario, aparece reforzado, con un discurso de gobierno y sentido común que a buen seguro ha calado hondo entre propios, huídos y extraños, cada día más entregados al susanismo. Y, de fondo, la constatación de que aquella teoría de las dos orillas que enunció Julio Anguita no ha perdido vigencia: a cambio de cuatro consejerías, IU va camino de desnaturalizarse. Nuevamente, el PSOE la ha fagocitado.

Y así esperamos al próximo capítulo, que, no les quepa duda, tardará más bien poco en saltar.

IU y el falso Robin Hood

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 1 de septiembre de 2013 a las 8:45

Vivimos una época convulsa en la que la crisis –económica, política, ideológica…– que padecemos tiene absolutamente desnortada a nuestra sociedad. El duro choque con la realidad, la constatación de que vivimos una especie de segunda revolución industrial en la que las horas de trabajo –quien lo tenga– vuelven a primar sobre los ceros de la cuenta y el miedo a perder lo que tenemos nos bloquea y lleva a aceptar cosas que hasta ahora jamás habríamos consentido. Es la vida, es la realidad que nos toca aceptar. En este cambio de situación y valores hay cada vez mas personas que se están quedando al margen de lo que se llama sociedad del bienestar. Crecen los casos de exclusión social, se disparan las peticiones de asistencia a las instituciones y ONG y se instala cierta sensación de desvalimiento general entre la ciudadanía. El Banco de Alimentos no da abasto, las colectas se suceden y las parroquias e instituciones de caridad ligadas a la Iglesia admiten récords históricos de solicitudes de ayuda.

errol_flynn_robin_hoodEn esta situación, aparecen los nuevos Robin Hood; los hombres buenos que roban a los ricos para dárselo a los pobres, los desinteresados defensores de las causas perdidas. El SAT asalta un supermercado en Sevilla para llevarse diez carritos de material escolar con los que surtir los famélicos pupitres de quienes no pueden comprar bolis, lápices, cuadernos y rotuladores. Todo muy solidario, muy reivindicativo, muy novelesco, muy bonito. Diego Cañamero, ese Sancho Panza particular que tiene el sempiterno Sánchez Gordillo, amenaza con una nueva etapa acciones reivindicativas en defensa de los más desfavorecidos y para ello no duda en pasarse nuevamente la ley por el arco del triunfo si es necesario. Mientras, IU, con esa capacidad innata que tiene para meterse en charcos, aplaude la decisión como forma de “abrir un nuevo debate sobre la exclusión social”, dice su flamante coordinador Antonio Maíllo. Todo vale para repartir pan entre los famélicos andaluces. La coalición es también gobierno, pero cuando toca discurso fácil y populista deja la corbata y el coche oficial aparcados y se pone el pañuelo palestino. No vaya a ser que perdamos el sitio, deben pensar. No vaya a ser que parezcamos unos burgueses también los fines de semana. Cosas de la doble moral.

Por si no se han dado cuenta, vivimos en una sociedad de derecho. Eso quiere decir que hay leyes y normas que cumplir; que nadie puede ir a casa del vecino y expropiarle sus cosas por la cara. Que alguien que gobierna no lo puede aplaudir y, muchos menos avalar. La acción del SAT de Cañamero tiene mucho menos de solidario que de búsqueda de foco. Mucho menos de inocente estrategia de redistribución que de elemento de propaganda al servicio de unos fines concretos. Y, sobre todo, la acción de Cañamero y los suyos supone es un desafío a la ley y a la convivencia. Un reto al modelo que nos hemos dado. Por eso, las palabras de Maíllo arropándolo son un error de cálculo más efectista que razonado, un magnífico momento perdido para demostrar lo valioso que es el silencio. Que para Robin Hood ya estaba Errol Flynn, que además era mas guapo.