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Costuras y remiendos

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 9 de febrero de 2014 a las 12:04

Si hay algo que está marcando ese mandato municipal, al margen, claro está, de la ruina de crisis esta que no quiere irse, es la capacidad del equipo de gobierno de meterse solo en problemas. En un tiempo de práctica inexistencia de la oposición municipal –salvo honrosas y muy escasas excepciones-, se supone que el PP debería estar transitando por pacíficas aguas apoyado en su mayoría absoluta. Si miramos atrás, los recortes, o más bien ajustes, que se han hecho han tenido escasa contestación social, tanto porque los despidos han sido escasos como porque los sindicatos tampoco están para salir  mucho a la calle a reclamar nada. No ha habido huelgas de basura o transporte ni cierre de organismos oficiales. Si a esto le unimos que cuando la oposición quiere moverle el patio a Nieto con temas como el vallad del parque de los teletubbies son los propios vecinos los que la dejan en e evidencia podemos inferir que no hay nada, en fin, que enturbie el normal funcionamiento de un equipo que bastante tiene con lograr que las arcas tengan a final de mes para pagar las nóminas (y ahí se está cumpliendo). Sin embargo, no es así.

 

El ambiente en el seno de los chicos de Nieto dista de ser el mejor y cada vez que el alcalde se despista le estala un fuego. Hay quien dice que el lío del PP andaluz ha tenido un efecto profundo sobre el día a día en Capitulares, ya que los eternos rumores sobre la marcha o permanencia del regidor han generado cierta sensación de inestabilidad que ha devenido en algo de caos. Es más, no son uno ni dos los ediles que están como locos porque José Luis Sanz, o la madre Teresa, presente su candidatura y se cierre al fin esta polémica para poder volver así a centrarse en lo que toca. Dicho en otras palabras, que el alcalde fije los ojos definitivamente en la ciudad y ponga algo de orden en su patio.

 

Queda poco más de un año para las municipales y, como es normal, la oposición despierta de su eterno letargo para poner en aprietos a los que gobiernan. Sin embargo, más allá de eso lo que preocupa es que a este paso no hace falta que los de la bancada contraria hagan nada. A semana que pasa, son los propios ediles populares los que se meten en charcos. En las tres últimas semanas hemos visto la “bochornosa” –Luis Martín dixit- situación que hay en la Gerencia con la salida de su súpergerente y  la parálisis que sufre s plan de saneamiento. Hemos asistido al vodevil del coche de Carmen Sousa, auténtico ejemplo de cómo no gestionar un asunto de imagen pública que, mucho me temo, acabará el martes con un edificante discurso de defensa basad en el “y tú más”. Y, el viernes, asistimos atónitos cómo la presentación de los actos del Carnaval se convertía en un cuero a cuerpo entre el presidente de los carnavaleros y la edil del ramo sobre las deudas de unos y las imposiciones de otros que acabará hoy en una nunca conocida marcha de protesta por las calles del centro. Si a esto le unimos que en los Patios ya hubo follón el año pasado, que para la Feria las posturas distan mucho de estar cercanas y que seguimos sin centro de congresos, Caballerizas o centro de visitantes de la Ribera concluimos que a Nieto le crecen los enanos en casa sin necesidad de contratarlos fuera. Si esto sigue así, el líder y su guardia pretoriana no van a tener horas para tapar los agujeros de una tropa a la que comienzan a vérsele demasiado las costuras. Y no hay tiempo para muchos remiendos.

El coche de Carmen

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 2 de febrero de 2014 a las 11:24

Si uno quiere saber qué opina el ciudadano de la calle del numerito de la concejal de Seguridad, Carmen Sousa, y su coche oficial no tiene más que asomarse a los comentarios de las web o redes sociales para darse cuenta de que al personal no le ha gustado mucho conocer el asunto. Y no porque se considere que la edil ha prevaricado o porque se crea que se lo está llevando caliente, sino porque los ciudadanos lo que reclaman últimamente de la clase política –y visto que poco más se puede pedir– es un mínimo sentido de la ejemplaridad en sus comportamientos. Algo parecido a ese refrán que dice que “si no podéis ser castos, al menos sed cautos”.

El asunto del coche de Carmen Sousa es ese típico ejemplo que demuestra que muchas veces los políticos pierden la perspectiva de dónde están y lo que representan y confunden la velocidad –nunca mejor dicho– con el tocino. Porque de lo que se debate no es de que la edil tenga o no derecho a utilizar un vehículo oficial del Consistorio cuando así lo precise, sino de que éste duerma durante días, o meses según IU, en la cochera del susodicho cargo público para mayor comodidad del mismo. Eso en primer lugar, que digo yo que si usted y su vecino madrugan para ir a  trabajar, igual podría hacerlo Sousa para ir a las cocheras municipales a recoger el buga.

En segundo lugar, afirma el equipo de gobierno que las obligaciones de la edil la obligan a estar 24 horas disponible, como si los demás no tuvieran que hacerlo y esto fuese Nueva York y hubiese aquí una tasa de delincuencia más propia del Bronx que de esta tranquila villa. Que la concejal debe estar 24 disponible es una obviedad, tanto como lo están el resto de sus compañeros y el alcalde; y, que yo sepa, Nieto no aparca su coche oficial en casa todas las noches.

En tercer lugar, me llama la atención que la edil necesite el vehículo 24 horas para desplazarse en su trabajo, como si estuviéramos en México DF y tuviera que recorrerse los 60 kilómetros de la avenida Insurgentes cada vez que le surge algo. Según eso a Rojas o a Jaén, que tienen sus oficinas más alejadas del centro hay que ponerles también un coche.

Y, por último, me parece lamentable el discurso de “y tú más” que se ha lanzado desde el equipo de gobierno para señalar que IU y PSOE lo hacían peor. Y tanto que lo hacían, y tan mal lo debieron hacer que las urnas de 2011 los dejaron convertidos en partidos de una oposición casi residual. Por eso mismo, porque al PP se le votó para cambiar las cosas, se entiende menos que caiga en los mismos errores que llevaron a su competencia a dejarse siete concejales en el camino.

Ah, se me olvidaba, que digo yo que si Carmen Sousa necesita coche se le puede poner uno normal y no uno camuflado con sirena, pirulo y equipo de comunicaciones. En fin, que la mujer del César, además de serlo debe parecerlo, y los ciudadanos lo único que piden hoy en día es un poquito de ejemplaridad, que ya está bien de prebendas.

Un año para cambiar mucho

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 29 de diciembre de 2013 a las 9:12

Como todos los años, llega el final del año y toca haber balance político de lo (poco) acontecido y de los (muchos) retos que quedan por delante en 2014 para los habitantes del microcosmos que habita en Capitulares. El análisis parte de un preceptos básico que consiste en afirmar que lo prioritario el año próximo es lograr que allí donde se toman las decisiones de la ciudad comience a utilizarse más el sentido común y menos el discurso fácil precocinado en las salas de mando de los partidos allende Despeñaperros.

pleno

Toca empezar por el PP, cuya principal misión consiste en demostrar que el equipo de gobierno esta formado por más personas que el trío Nieto-Torrico-Bellido, el omnipresente presentador Juan Miguel Moreno Calderón y el verso suelto de Ricardo Rojas. Llama poderosamente la atención que con 16 ediles, los populares sean incapaces de mostrar su potencial de banquillo e incluso den la impresión de preferir que todos estén calladitos antes de abrir la boca y estropear la foto. En apenas dos años y medio de mandato, el gobierno municipal ha quedado reducido, para lo importante de verdad -que es casi todo- a tres tenores y ya ni el otrora relevante Luis Martín rasca bola a la hora de las cosas relevantes. Especialmente llamativo es el silencio de la sección femenina y, sobre todo, de la portavoz Ana Tamayo, experta durante este 2013 en practicar la técnica del avestruz.

En UCOR, la cosa es mucho más sencilla. Convertidos en un partido de tres concejales con cinco actas en el pleno, los chicos de Gómez siguen navegando al albur de las ocurrencias de su líder mientras ven como el matrimonio Baquerín-López de la Bastida acaba dando la razón a los que pensaban que acabarían cogiendo las de Villadiego (eso sí, con el acta y el sueldo inmaculados). Gómez sigue firme en su proyecto mesiánico y no convendría olvidar que sus platos de ducha en zonas marginales de la ciudad son un importante semillero de votos.

Lo de IU es mas llamativo. En Capitulares solo existe Paco Tejada, el portavoz de un grupo opositor en el que Pepa Contreras apenas está, Carmen Gil casi ni aparece y Curro Martínez vive en su mundo de la Merced. Lastrado por sus años de hombre importante en los gobiernos anteriores, Tejada adolece de una importante falta de credibilidad que frena incluso aquellas propuestas de calado que ha realizado. Así las cosas, solo la infatigable labor a las puertas del Consistorio de Galileo Florido y del omnipresente Pedro García dan visibilidad a una coalición que necesita como el comer encontrar por fin a su candidato.

Y nos queda el PSOE, que, como le suele ocurrir casi siempre, vive en la in definición de un líder, Juan Pablo Durán, al que se ve muy poco por el Ayuntamiento y que tiene una especial habilidad para meterse en charcos innecesarios. Los socialistas se sostienen por la infatigable labor de Emilio Aumente, perejil de todas las salsas importantes en la casa consistorial, mientras que Inmaculada Durán prácticamente ha quedado para dar ruedas de prensa sobre el Sector Sur y Paco Alcalde ni se recuerda ya cuándo habló por ultima vez sobre un tema municipal. Hipotecados por su papel en el gobierno andaluz y por la perentoria necesidad de aclarar quién será su rostro en las municipales de 2015, a los chicos del puño y la rosa les queda una ardua labor por delante si quieren romper algún siglo de estos la barrera de los cuatro concejales.

Así están las cosas con vistas a este 2014 electoral que se nos avecina. Con nuestros próceres dispuestos a embarcarse en año y medio de mítines, besos y abrazos mientras que usted y yo volvemos a preguntarnos si nos merecemos tales representantes. No lo piense mucho, disfrute del fin de año y tómese un respiro aunque sea con la familia que en el fondo son todos mu güena gente. Y que no se le atraganten las uvas.

 

Dimita usted

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 14 de octubre de 2013 a las 13:14

RAFAEL Gómez ha sido condenado a seis meses de cárcel por sobornar a un asesor municipal, Juan Antonio Roca, para hacerle una puerta ilegal a sus oficinas de Marbella. Así de claro. Seis meses de cárcel y 150.000 euros de multa, que para Rafael Gómez son bastante menos de lo que para usted o para mi son treinta mil duros. Así de claro. Rafael Gómez es, sentencia probada de por medio, un corruptor y eso hay que decirlo bien claro porque parece que la sentencia laxa de la operación Malaya nos ha dejado en el imaginario una suerte de desazón y sensación de impotencia al ver lo barato que sale en este país sobornar a la gente. Atrévase usted a eludir a hacienda o conduzca por encima de lo que marca la ley. Vera como la Justicia no es tan magnánima ni generosa. Me voy mil duros.

gomezUna vez aclarado que Rafael Gómez es un corruptor, y no lo digo yo que lo dice una sentencia, y que ha sido condenado a prisión llega el momento de ver como afecta eso a su labor como concejal. Cómo un concejal que se sienta en el consejo de la Gerencia de Urbanismo ve influida su actuación por haber sido condenado por corromper a otro edil por un asunto precisamente urbanístico. ¿Afecta? Yo creo que sí. ¿Quiere esto decir que Rafael Gómez va a cometer una ilegalidad desde el puesto en el que está? No tiene por qué. Presumamos la inocencia, que es de lo poco que podemos presumir en estos tiempos. Sin embargo, convendrán ustedes conmigo en que suena extraño el caso.

Otra cosa son las responsabilidades políticas, que las hay y muchas. En contra de lo que él mismo piensa y de lo que defienden PP y PSOE, yo sí creo que lo que hizo Rafael Gómez y por lo que ha sido condenado debería llevar aparejada su dimisión inmediata como edil del Ayuntamiento de Córdoba. Y lo lleva no porque haya delinquido en su condición de empresario, que es lo que dicen los grandes partidos, lo lleva porque ha delinquido. Y si usted ha delinquido no es muy normal que usted sea representante público. Y si usted ha delinquido cómo se supone que me va a exigir usted que cumpla yo con mis obligaciones. Y si usted ha delinquido y además le debe 40 millones de euros al Ayuntamiento, cómo se explica que siga usted siendo edil. Y si nos parece normal que Berlusconi dimita por delinquir, señores del PP y del PSOE, por qué no debe hacerlo Rafael Gómez. Expliquenmelo. Porque yo, don Rafael, sí tengo claro que usted debe dimitir, que es un verbo de la tercera conjugación que se gasta poco por aquí. Debe hacerlo usted y no yo. Que a mi (todavía) no me ha condenado un juez. A usted sí. Dimita.

El pacto de Nieto

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 30 de junio de 2013 a las 11:26

Este  pasado lunes, José Antonio Nieto lanzaba al aire, durante el desayuno organizado por El Día en el Círculo de la Amistad, la necesidad de articular un gran pacto para impulsar el desarrollo de la ciudad y reivindicar aquello que le corresponde. El regidor incluso impelía al auditorio a presionar a las administraciones para obligarlas a cumplir sus compromisos e incrementar su capacidad inversora en la capital. Decía Nieto que ahí habría que apretar tanto al Ayuntamiento como a la Junta y al Gobierno central, es decir a todos los que tienen algo que decir aquí. La petición fue bien acogida entre los asistentes a la conferencia, muchos de ellos actores principales de cuanto acontece en la vida económica y social de nuestra provincia. La oposición, por su parte, ha oscilado entre la negativa rotunda de IU al sí condicionado de un PSOE que cree que estas cosas ya se tratan en el pleno. La Junta no habla, el Gobierno se pone de lado y las organizaciones empresariales no dicen ni si ni no ni todo lo contrario. Es decir, como siempre.

Si hay una característica que me puede de esta ciudad es su apatía y su amor por rajar en cenáculos lo que luego no defiende en publico. Sin entrar a valorar oportunidades políticas, lo dicho por Nieto el pasado lunes es completamente cierto. Córdoba no recibe ni de Gobierno ni de Junta el tratamiento de tercera ciudad de Andalucía que se merece. Las inversiones de ambas administraciones son insuficientes, se eternizan en el tiempo y en algunos casos, como el aeropuerto, acaban en el sumidero. Es la herencia de haber sido moneda de cambio durante muchos años para mantener los equilibrios políticos en otros sitios. Es la consecuencia de un cogobierno que durante muchos años estuvo más preocupado de mantener sus propios equilibrios que de impulsar el despegue definitivo de esta ciudad. Es la consecuencia de que tampoco el PP cuando ha estado en Madrid ha apostado de verdad por esto sabedor de que tenía muy difícil alcanzar el poder. Es la consecuencia de unas organizaciones económicas dóciles, de una Universidad dócil, de una sociedad dócil que prefiere la comodidad del presente a las incomodidades que puede generar un futuro mejor, de unos medios de comunicación que quizás hemos sido poco proactivos… Algunos llaman a esto senequismo, otros preferimos pensar que es una mezcla de vagancia, complejo de inferioridad, indolencia y añoranza de un pasado que nadie conoció pero que muchos parecen haber vivido en primera persona.

Al margen de colores políticos, empresariales, sociales o deportivos, tiene razón el alcalde cuando dice que es hora de levantar la cabeza y gritar bien fuerte en esta ciudad. A vuela pluma se me ocurren una decena de proyectos que duermen el sueño de los justos. (No se preocupen que no les voy a aburrir con ellos). Si Sevilla, Málaga, Granada o Jaén reciben millones casi a fondo perdido y apoyos decididos a sus proyectos, por qué no pasa lo mismo con Córdoba. Quizás la culpa sea mía o suya, pero seguro que es de una clase política que lleva demasiados años anteponiendo sus propios intereses de poder a los de la ciudad. Y eso debe terminar. Ya esta bien de mendigar, exijamos lo que nos corresponde. Por el bien de nuestros hijos.

Cansados de farfolla

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 26 de mayo de 2013 a las 9:04

Dicen los que saben de tiempos políticos que en los mandatos municipales o legislaturas parlamentarias los dos primeros años no sirven nada con vistas a la reelección y que lo que cuenta es lo que se haga en los dos últimos. Quizás por ello, los chicos de Nieto han anunciado que se acabó la era de la herencia recibida y que llega la hora popular. Está bien esto de saber que existen proyectos en la cartera por realizar, que hasta el momento más bien poco hemos visto. Unión Cordobesa (UCOR), mientras,escenifica su sainete con un juicio alrededor de si lo que se hizo en un cartel fue pintar un garabato o dibujar una nariz de payaso. Tremendo debate este que consume a la principal fuerza de la oposición, que no se sabe si está formada por cinco, por tres y dos o por uno y cuatro. La izquierda, por su parte, se ha lanzado al cuello del equipo de gobierno como no habían hecho hasta ahora. IU revive tras dos años en los que dicen que ha tenido cuatro concejales, aunque yo me pregunto dónde han estado tres de ellos. Y, el PSOE, casi en la misma situación, enseña las uñas de un grupo municipal inexistente si no es por la desenfrenada labor de lectura y comentario de texto del ubicuo Emilio Aumente.

Esta semana, decía, hemos visto al portavoz de IU, Francisco Tejada, romper uno de esos límites que no se traspasan en política al desvelar dónde va a vivir el alcalde para acusarle de saltarse la ley. Está feo esto de poner en solfa el lugar de residencia familiar de nadie. Y más feo aún está hacerlo acusando sin acusar, sembrando la duda sin dar la cara de frente, con datos y papeles contrastados. De respuesta hemos visto al alcalde perder los papeles y llamar sinvergüenza, despreciable y mentiroso al susodicho Tejada, horas antes de lanzarse a una surrealista sucesión de tweets –qué daño le está haciendo a la Política con mayúsculas esto del twitter–en respuesta a un artículo que ponía en duda sus palabras. Está bien saber que el alcalde está vivo, que en estos dos años se ha prodigado poco, pero no es digno de la máxima autoridad local proferir improperios y jugar a los mensajitos como un adolescente. De postre, el líder del PSOE se ha despachado con el anuncio de ir la guerra contra el gobierno municipal, en tono amenazante y belicoso que nada aporta, sólo enturbia y no ofrece solución alguna.

En esta última semana, pues, nuestros próceres locales nos han enseñado justo lo que menos gusta a los ciudadanos. Han dado un auténtico ejemplo de cómo crispar, cómo conseguir que el alejamiento entre la realidad ciudadana y la vida política sea cada vez mayor. La política no puede, ni debe, ser esto. El gobierno tiene que gobernar o intentarlo, capear la crisis y dejarse de zarandajas y pleitos de patio de colegio. Y la oposición tiene que hacer oposición, pero de verdad. Con argumentos, propuestas reales y voluntad de sacar a la ciudad del agujero no con la frase fácil, la descalificación gratuita y la patadita rastrera.

Lo demás que hagan unos y otros es farfolla, es darle la espalda al pueblo y mirar al propio ombligo por encima del de los demás. Y ya está bien de hacer eso hombre, que no está el patio para juegos ni para lucimientos futiles.  

Planas y la Colecor

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 7 de abril de 2013 a las 11:17

Hay en esta ciudad una tendencia enfermiza a los debates eternos. Como si viviésemos en un bucle temporal perpetuo, cada equis meses reaparecen polémicas sobre el futuro del Aeropuerto, las parcelas ilegales, el centro de congresos o las naves de Colecor. Produce hastío y verdadera pereza tratar una y otra vez las mismas cuestiones y observar cómo nadie tiene de verdad una solución, está dispuesto a dar su brazo a torcer o se plantea aportar algo. Quizás por ello, lo que esta semana ha hecho el consejero de Agricultura y Medio Ambiente, Luis Planas, con el plan de la carretera de Palma y con las naves de Colecor me parece merecedor de una sonora ovación por varias cuestiones.

El consejero ha decidido, con el apoyo de sus técnicos –no lo olvidemos– que en las naves de Colecor va a haber usos comerciales cuando las ranas críen pelo. Y lo ha decidido sólo, sin pedir permiso, sin ceder a presiones y sin concesiones poco confesables. Y por qué. Pues porque ha sabido deslindar su faceta de militante de la de cargo institucional –por mucho que a Durán le escueza–, porque tiene por Andalucía varios frentes muy complicados ante los que no puede dar ninguna señal de flaqueza; porque lo que pretende legalizar el Ayuntamiento –y aquí entra todo el Pleno– es una aberración con agravio comparativo hacia usted y hacia mi que cumplimos la ley, y, finalmente, porque es una persona que sabe lo que pasa en esta ciudad, aunque haya estado destinado en medio mundo, y siente la misma vergüenza que usted y  yo cuando ve a todos los grupos políticos darle carta de naturaleza a la obra ilegal, chulesca e impresentable que se marcó Rafael Gómez.

No es esta última cuestión baladí, porque no me canso de decir que me causa un azoramiento de proporciones enormes asistir al ridículo que han hecho nuestros partidos locales en este tema. Ver cómo se han plegado ante un monumento a la ilegalidad, un homenaje a los pretéritos tiempos de la servidumbre social ante los billetes del promotor y una puñalada trapera a los derechos del resto de ciudadanos cumplidores conla Hacienday normativa pública. Eso es lo que han sido las naves de Colecor.

Por eso, lo que Luis Planas ha hecho y ha dicho muy claramente es: “Hasta aquí hemos llegado”. Y lo que debería hacer el Ayuntamiento –todo el Pleno– es dejarse de milongas y mentiras de una vez y coger el toro por los cuernos. Quizás ha llegado la hora de perder los miedos o servidumbres que han llevado a ver actitudes bochornosas de no pocos representantes públicos de esta ciudad –algunos con sonados cambios de opinión inexplicados e inexplicables– y tomar decisiones de gobierno en favor de la gran mayoría social de esta ciudad. Que un consejero tenga que recordarle a un portavoz municipal que antes del partido está el bien común es muy grave. Que un alcalde pregunte qué debe hacer con una obra ilegal es sencillamente para abuchearlo. Y que abran la boca quienes desde el gobierno permitieron semajante tropelía con su silencio y ocultación es simplemente impresentable. Y ya está bien de aguantar hombre. Así que mi ovación para usted don Luis. Ahora sólo le queda tirarlas.

Un circo en Capitulares

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 24 de febrero de 2013 a las 9:40

Si no fuera porque han florecido los trajes de chaqueta cofrades por las calles, pensaría que todavía estamos en Carnaval. Y si no fuera porque lo que suena ahora en la calle son marchas procesionales creería que lo vivido esta semana en el Ayuntamiento de Córdoba era parte del popurrí o la parodia de un cuarteto obra de la avezada y ácida pluma de algún autor carnavalesco. Pero, lamentablemente, no es así. Lo vivido esta semana en el Ayuntamiento de Córdoba ya no es un homenaje a don Carnal, más bien es una pantomima en toda regla que habremos de purgar durante estos días de ayuno y abstinencia.

Entre el miércoles y el jueves hemos vuelto a comprobar que en Capitulares existen inhibidores de frecuencia que no sólo bloquean las señales de los teléfonos móviles, sino que también causan interferencias cerebrales en algunos de nuestros concejales. Porque de otro modo cuesta entender que a un hombre como Rafael Gómez se le siga permitiendo expresarse a gritos y en lenguaje patibulario en un lugar en el que se defiende la soberanía popular. Sus voces, imprecaciones y gestos aturullados en el pleno del miércoles retratan a un hombre sin más discurso que el de construir pisos, saltarse la ley y no responder más que ante Dios de sus hechos. Una vergüenza ante la que al fin parece que hay unanimidad para trasladar al fiscal la sarta de acusaciones vertidas en tan serio edificio por quien hace unos años fuera uno de los empresarios más respetados de la ciudad. Va siendo hora de poner a este hombre en su sitio, de exigirle que demuestre lo que dice y de reclamarle de una vez la compostura propia de quien representa a 25.000 cordobeses.

Como hay que exigirle compostura a la oposición a la hora de cumplir sus obligaciones. Su pantomima de plante en el pleno extraordinario del jueves para tratar –por enésima vez– la liquidación dela Davises sencillamente impresentable. Y lo es porque no se puede decir que no llegó la convocatoria cuando todos los medios habían publicado que había pleno; y lo es porque no se puede decir que el día después de una sesión se llega más tarde a trabajar –algo que insulta a los demás trabajadores–, y, en definitiva, lo es porque no uno no está en Capitulares para defender intereses personales sino colectivos. Es cierto que el equipo de gobierno se marcó una chulería bastante impropia con tan veloz convocatoria, pero ante esto se reacciona como un hombre serio, yendo y expresando el malestar donde debe hacerse. Con luz y taquígrafos, con actas. Y luego, si uno quiere, se va.

El Ayuntamiento se está convirtiendo en lo más parecido a una ópera bufa. Las querellas, insultos y faltas de respeto se mezclan con infantiles debates sobre el uso de las redes sociales en los que se pierden horas inútilmente. (Sonroja ver a hombres hechos y derechos actuar en twitter). En una sociedad en la que los ciudadanos denuncian lejanía y falta de representación, lo que estamos viviendo en el Consistorio no es de recibo. La ciudad quiere más soluciones y menos peleas de cara a la galería. Un gobierno que actúe, decida y ejecute y una oposición que trabaje y plantee alternativas. Lo que no quiere nadie es un circo.

Carnaval en Capitulares

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 17 de febrero de 2013 a las 9:59

Hemos tenido preliminares, semifinal y final. Como en el concurso de agrupaciones del Gran Teatro, en el Ayuntamiento de Córdoba hemos tenido en estas últimas semanas actuaciones de gran nivel que han servido para solazar a los cordobeses. Como en los mejores repertorios, la cosa ha ido in crescendo y de un primer pase por la tablas de gran nivel, pasamos a otro de enorme calidad para finalizar con uno desternillante que ha hecho las delicias del jurado. Pelotazo el que ha dado este año Rafael Gómez en el escenario municipal con sus parodias sobre las cenas con Rosa Aguilar o sobre la propiedad de los terrenos del Arenal de la Fuensanta. Magníficas intervenciones que levantaron al público de sus asientos en una atronadora ovación. Sin embargo, lo mejor estaba guardado para el día de la final, una parodia espléndida en la que primero se le quita el sueldo a una edil  díscola, luego se insulta y agrede al marido de la susodicha y después se finaliza diciendo frases de profundidad como que “eso es cagar corchetes en la puerta de un sastre”. Increíble, tremendo, ovación de gala, triunfo asegurado, pelotazo –no urbanístico–, der díe. La afición está que se sale y ya no se cantan más estrofas y estribillos que las del autor de otras gloriosas frases como “esto es de mi menda lerenda que come turrón de almendras” o “eso lo va a pagar mi prima la pelá”. Me rindo ante semejante humor.

Si no fuese por lo grotesco de la situación y por la patética imagen que ofrece la ciudad cuando suceden cosas como las de las últimas semanas, uno pensaría que ni Azcona y Berlanga en sus mejores momentos habrían sido capaces de parir el guión de lo  que se vive en estos momentos en la ciudad. Rafael Gómez se ha desatado definitivamente y, no se sabe por qué razón –apunten ustedes algunas que si yo las digo acabo ante un señor de negro– ha decidido que es hora de protagonizar la vida municipal. Lo dijo el portavoz de IU, Paco Tejada, el viernes –“es lamentable que Rafael Gómez lleve dos semanas marcando la agenda”– y no le faltaba razón. La misma que tienen quienes opinan,u opinamos, que el protagonismo se lo dieron a Gómez hace muchos años los Tejada, Ocaña o Aguilar cuando tratar con el empresario no estaba tan mal visto como ahora.

Rafael Gómez es en estos momentos quien pone el orden del día en la vida municipal y ello con el permiso de un PP que ha utilizado a UCOR como marca blanca durante dos años y al que la jugada podría salirle mal si no se anda con ojo. Porque en estos tiempos de hartazgo de políticos profesionales, corruptelas variadas y miserias aireadas con la técnica del ventilador, alternativas como la de Rafael Gómez le pueden parecer a más de uno menos lamentables que las que ofrecen los partidos tradicionales. Porque puede haber quien piense que Gómez vive en la ilegalidad, pero al menos dio trabajo mientras pudo y no se muerde la lengua para denunciar las oscuras prácticas de los profesionales de la política. Y eso da mucho miedo. Tanto que ni el humor que sale de las letras carnavaleras consigue quitarme el regusto amargo que tengo instalado en mi garganta.

La vergüenza de las naves

Luis J. Pérez-Bustamante Mourier | 2 de diciembre de 2012 a las 18:44

Dice Rafael Gómez, desafiante y retador, que las naves dela Colecorson suyas –“ustedes creéis que son de mi prima la pelá”– y que no las va a demoler porque “sería absurdo y contraproducente”. Y se queda tan pancho. El histriónico propietario de UCOR y líder de Arenal 2000 –¿o es al revés?– vuelve a lanzar su enésimo reto a sus compañeros de corporación, ala Juntade Andalucía, a la ley y a quien se le ponga delante para dejar claro que él hizo lo que hizo por que le dejaron –algún día debería decir claramente cuándo y cómo se sentó con Rosa Aguilar y Andrés Ocaña si es que esto es cierto– y que su intención no era más que crear empleo para Córdoba, por lo que no hay motivo alguno para modificar ni un ápice de su construcción. Además, el empresario afirma que a él no le han dejado hacer lo que a otros  y vuelve a denunciar una especie de cacería en su contra. Dicho con sus palabras: “Aquí vienen los franceses y les ponemos el culo”. Y se queda tan pancho, otra vez.

Que Rafael Gómez tiene una concepción laxa de la legalidad no es algo que nos sorprenda a estas alturas y por eso es inútil intentar explicarle que él construyó40.000 metrosde naves en un espacio con protección, que lo hizo sin papeles y que debería afrontar las consecuencias. Lo que es más grave es la lamentable actitud de los restantes grupos municipales del pleno cordobés. Empezando por el PP, que ahora que es gobierno apoya el mismo plan ante el que se abstuvo en 2010 _–“no podemos dejarlo dormir eternamente”, Luis Martín dixit–, y pasando por IU y PSOE, que llevan años intentando sacar adelante esta ilegalidad con argumentos poco creíbles y menos serios. Es una auténtica vergüenza que desde el Consistorio se amparen estas conductas ilegales al mismo tiempo que a cualquier hijo de vecino le meten un paquete de no te menees si pone más mesas de las debidas en su bar, aparca donde no le corresponde o se retrasa quince días en abonar el IBI. Es una vergüenza que desde el Consistorio se ampare esta ilegalidad y encima se encojan los hombros y se ponga cara de pez para justificar la decisión.

Ahora toca ver quién recurrirá el plan de las naves, seguro que algún vecino lo hace, y contemplar sila Juntaes capaz de mantenerse en sus postulados de siempre o cede a los deseos del partido –apuesto por esto–. Vivimos por momentos en una ciudad de cachondeo en la que se practica la ley del embudo y se pretende hacer ver a los ciudadanos que legalizar lo ilegal es el mejor camino. Una vergüenza.

Por cierto, no se olvide usted de ir a pagar su multa, que, como la de Gómez no va a llegar a la caja, hay que tapar con su dinero los agujeros presupuestarios.