Archivos para el tag ‘Ron Lalá’

Lenguas para la sal barroca

Pablo Bujalance | 16 de abril de 2015 a las 5:00

El 'Misterio del Cristo de los Gascones', de Nao d'Amores

El ‘Misterio del Cristo de los Gascones’, de Nao d’Amores.

Sólo unas líneas para recordar que las Jornadas del Siglo de Oro de Almería continúan después de su inauguración el pasado fin de semana con una programación repleta de hallazgos que se prolongará hasta el día 26. De entrada, quien se encuentre en Almería no debería perderse a Ron Lalá mañana viernes 17 en el Maestro Padilla con su divertido e ilustrativo En un lugar del Quijote, ni a la compañía Nao d’Amores el martes 21 en el mismo escenario con su hermosísimo Misterio del Cristo de los Gascones, un espectáculo que lleva ya varios años recorriendo las tablas de aquí y de allá y que une la esencia medieval del autosacramental con la índole más barroca en su puesta en escena, música en directo incluida (por no hablar de la humanización de la talla a través del títere, un verdadero órdago de significación poderosamente reveladora). También queda por ver, con garantías de sobra, al Teatro del Velador del gran Juan Dolores Caballero con El rey Perico y la dama tuerta el sábado 18, a Mephisto Teatro y su lectura caribeña de El burgués gentilhombre de Molière el mismo 18, a la compañía de José Maya con La mujer por fuerza de Tirso de Molina el domingo 19 y a Morfeo Teatro con El coloquio de los perros de Cervantes el día 24 y La escuela de los vicios de Quevedo el 26, en Roquetas de Mar. Añadan a todo esto el Off de Microteatro Almería, la oferta extendida a diversos municipios de la provincia, las exposiciones, la presentación de publicaciones, las actividades educativas, los conciertos y demás enjundia y tendrán, ciertamente, una ensalada barroca para no perdérsela. Las Jornadas almerienses continúan con su quijotesca batalla, ganada la visibilidad y algo de oxígeno a cuenta del Max, y es digno de reconocer lo que está bien hecho. Mucho se está sembrando aquí para la recolección de frutos que habrán de dar más alimento en el futuro.

Y una convicción: el Siglo de Oro contiene un repertorio que el teatro andaluz, como espacio vital para la creación de significados históricos y culturales, sigue mirando de reojo, sin terminar de fiarse, por más que pueda considerar este mismo repertorio como propio por derecho. Tal vez una orientación más barroca, más festiva, más dirigida al juego y a la triquiñuela, más empeñada en el asombro, culminada con la mojiganga y con el público como protagonista, contribuiría a solucionar la marginación social del teatro que reviste nuestro tiempo. Y esto atañe no sólo a los espectáculos, también a los programas, a la crítica, a los festivales, a la gestión y a la política. Es una lástima que en una región de vocación tan contrarreformista como Andalucía, siempre dispuesta a sacar a la calle sus Cristos y Vírgenes, aunque sea a destiempo, el teatro barroco y el Siglo de Oro parezcan demasiado ajenos y sean otros los que nos lleven ventaja. Hay aquí una sal que busca nuevas lenguas. Y sin sal el teatro tampoco merece la pena.

A la luz del Bardo

Pablo Bujalance | 1 de octubre de 2014 a las 5:00

El 'Otelo' de Viaje Inmóvil.

El ‘Otelo’ de Viaje Inmóvil.

Contra viento y marea, con equilibrios presupuestarios solventados a menudo al filo de la navaja, la actitud pacata de unas instituciones públicas que debían implicarse mucho más (tanto debieron hacerlo, en su momento, y tanto llevaríamos ya ganado desde entonces) y un permanente regusto a crisis, el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz continúa ganando el favor del público gracias al amor, el coraje y la imaginación de sus responsables a la hora de programar y ofrecer a la ciudad una experiencia teatral de altura. Su próxima edición, la número 29, que se celebrará del 17 al 25 de octubre, vuelve a brindar no sólo una programación de espectáculos reveladora, también una oportunidad para pensar el teatro, reflexionar en torno a sus formas contemporáneas de manera crítica, averiguar de dónde viene y vaticinar a dónde va, constatar, en suma, si tenemos realmente el teatro que nos merecemos; y lo hará, una vez más, mediante el Encuentro de Investigación Cruce de Criterios, que celebrará su octava edición, y una jugosa presentación de publicaciones. Convendría subrayar, de entrada, que cualquier festival de teatro que se precie debería servir para esto: para excitar la inquietud intelectual en torno al mismo, y no sólo para ejercer de temporadas comprimidas. Que el FIT lo siga teniendo claro en este sentido constituye una grata noticia; ahora dependerá de la ciudadanía (pues de nada habrá servido la invitación a pensar el teatro si sólo recogen el guante académicos y profesionales: el teatro, ahora más que nunca, debe aspirar a afectar a todo el mundo) que el envite llegue al puerto merecido.

El FIT mantiene su naturaleza de balcón iberoamericano y además este año se sube al tren del 450 aniversario de Shakespeare, lo que permitirá, y de qué manera, conocer el modo en que el Bardo alumbra hoy la escena a ambas orillas del charco atlántico. La programación de espectáculos presta, como es obligado, una singular atención al genio, con montajes como Los Mácbez de Andrés Lima y dos propuestas muy recomendables procedentes de América Latina: el Otelo de la compañía chilena Viaje Inmóvil, un fabuloso festín de marionetas, objetos, carne y huesos que indaga en las raíces filogenéticas del feminicidio y que, después de haber conquistado al público español en una gira que empezó hace algo más de un año, podrá disfrutarse en el Teatro del Títere de la Tía Norica; y Romeo & Julieta de los bolivianos Kiknteatr, una nueva y prodigiosa vuelta de tuerca a la escena creada por el genial Diego Aramburo. Más allá de Shakespeare, el público gaditano tampoco debería perderse a la gran Marta Carrasco y sus b.flowers, Los más solos de la compañía salvadoreña Teatro del Azoro (ya visto en Málaga), la magnífica lectura cervantina de En un lugar del Quijote de Ron Lalá ni, claro, La Cabra de El Espejo Negro a pie de calle, entre otros montajes de más que merecida atención.

El ciclo Cruce de Criterios presenta en la Sala Bahía Sur, bajo la coordinación de Eberto García Abreu, un verdadero caleidoscopio que aborda a Shakespeare en relación con la representación de la antigua Roma en sus obras, la recreación de sus textos en Chile y EEUU, la dramaturgia de sus piezas en los festivales contemporáneos, su referencia histórica en el mismo FIT, sus personajes femeninos, la reescritura del Ricardo III a cargo de Angélica Liddell y otras muchas cuestiones, en boca de profesores como Rómulo Pianacci, Mario Rojas, Osvaldo Obregón, Claudia Villegas-Silva, Davide Carnevali, Jorge Prada, Lola Proaño y otros ponentes procedentes de Europa, América Latina y EEUU. El programa de publicaciones reserva sus presentaciones al imprescindible catálogo de Artezblai, revistas como Conjunto, Gestos, ATeatro y la Revista Galega de Teatro y diversas monografías. He aquí, en fin, una generosa ocasión para tomar oxígeno y reconducir el teatro al corazón de todas las cosas: ahí de donde nunca debiera haberse desplazado. Habrá que volver a Cádiz, siempre, para lograrlo.