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Fiesta caduca

Doña Cuaresma | 5 de marzo de 2019 a las 8:03

Queridos lectores, queridos carnavaleros, ustedes me van a perdonar pero el Carnaval ya no tiene sentido. En los tiempos actuales es una fiesta absurda y caduca.
Verán ustedes. Una de las razones de ser del Carnaval era para poder hablar más o menos veladamente de sexo, de calenturas hormonales o para decir alguna que otra ‘picardía’. Bueno, pues miren cualquier programa de televisión y comprobarán como la más fina de las señoritas tertulianas dice unas cosas que pondrían colorado al Carota, al Chimenea, a Fletilla y a los tres juntos.
Otro motivo del Carnaval era el disfraz. Vestir durante unos días de una manera disparatada. Pues bien, miren a su alrededor y verán a cientos de muchachos y muchachas peinados con crestas coloradas, pantalones cagados y anillos en orejas, narices y labios ( de arriba y de abajo). ¿Para qué vamos a esperar al Carnaval?
También servían las fiestas de Carnaval para atacar al poder, criticar al Gobierno y reirse de la autoridad. Muy bien. Pues eso hoy lo hace cualquiera sin tener que esperar a que llegue Carnaval. Después de oir en el Congreso a Rufián o a Tardá, después de oir las barbaridades del caricato Toledo, ¿qué van a decir nuestros autores carnavalescos?
Pues este Carnaval absurdo y sin sentido es el que tenemos en Cádiz. Media población pendiente de las agrupaciones y disfraces para ver y oir lo mismo que tenemos durante todo el año.
¿Cuándo acaba esto?

Sabios consejos

Doña Cuaresma | 4 de marzo de 2019 a las 8:02

ATENTO a estas recomendaciones porque son muy importantes para sobrevivir en un medio hostil como Cádiz en Carnaval.
Son medidas que hay que tomar que van dirigidas a todos aquellos que se tienen que quedar en la ciudad, que no pueden poner tierra por medio.
Lo primero: no acuda a ningún acto gastronómico. Ni por extrema necesidad. Pertrechesé y abastezcasé pero no coma nada regalado aunque tenga hambre.

Evite también las colas en esos actos, especialmente si el tío de detrás tiene pinta de tropezarse distraídamente con lo blando.
Tampoco consienta que alguien vaya a recogerle la cerveza y el alimento regalado. El ser humano solamente tiene dos manos para traer cosas pero tiene diez dedos para meterlos en los vasos y platos de plástico que suelen dar en semejantes celebraciones gastronómicas. Sabemos que usted no se chupa el dedo pero…
Tampoco acuda a los tablaos a oír las agrupaciones, especialmente si está detrás de usted el tío distraído de la cola de antes. Lo que hacen las agrupaciones en el Falla no tiene nada que ver con lo que cantan en el tablao y además siempre hay un componente gracioso y pesao que coge el micrófono y se cree que es el portero suplente de la selección española.
Y la cautela más importante, si ve unos malajes vestidos de estrafalario cantando muy despacio, vocalizando mucho y sin bombo ni caja, que se dicen ilegales, salga corriendo.
Son su cuñao y su pandilla.

Silbo gomero

Doña Cuaresma | 3 de marzo de 2019 a las 8:01

No hay manera. Por más esfuerzos que realizan algunos, no hay manera de que al Carnaval de Cádiz lo declaren Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Perdonen la expresión pero el Carnaval de Cádiz debe ser un mojón muy grande. Miren ustedes, el silbo gomero es ya Patrimonio Inmaterial. Ya saben, el silbo consiste en un pastor que desde un monte pega un silbazo y otro pastor, desde el monte de enfrente, entiende que le pregunta por sus cabras. Le responde con otro silbazo y el otro interpreta que las cabras están bien y comiendo. Ya no hay más historias. Pues esos fuertes silbidos son Patrimonio de la Humanidad.
Los tambores de Baena también han alcanzado esa distinción de la Unesco. Parece que la costumbre consiste en tocar el tamborsin descanso alguno durante la Semana Santa, divididos entre cofrades coliblancos y cofrades colinegros.
También son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, la Sibila de Mallorca o la Patum de Berga, que no tengo ni idea en lo que consisten pero que lo he visto en internet.
Y aquí, en mi querido Cádiz, nada. No deben gustar a los ejecutivos de la Unesco los trinos del Falla, el botellón carnavalesco y las meadas en la calle. Se resisten a darnos tan preciada distinción.
Yo creo que no hay derecho. En España hoy si a Pedro Sánchez lo han hecho presidente del Gobierno, todos podemos aspirar a cualquier cosa. Hasta que al Carnaval de Cádiz lo declaren Patrimonio de la Humanidad.

Ponte a salvo

Doña Cuaresma | 2 de marzo de 2019 a las 11:02

OLA ke ase. Te saludo así porque si es que estás en Cádiz no entenderás otro idioma. Porque si te has quedado en Cádiz y no te has quitado de en medio, a ponerte a salvo del Carnaval , en este magnifico puente, es que no vas para premio Nobel.
Yo te saludo desde Benaocaz, mi destino tradicional en el Carnaval. Paseo por la calzada romana, como chacinas hasta el Miércoles de Ceniza y disfruto de la paz de la Sierra.
Tu ahora estás ya hecho polvo. Has dormido poco y mal porque te has quedado hasta las tantas oyendo la final.
Para esa hazaña empezaste con cervecitas y acabaste con los gintonics caseros, con pimienta de la cocina. Y todo ello maridado con pizzas a domicilio. No es que te haya sentado mal que hayas rebañado el queso del cartón de la pizza anoche, es que te comiste una entera de barbacoa con piña y ademas te hincaste dos gintonics por comparsa.
Si durante la actuación de una comparsa caen dos gintonics es que tienes que doparte para tragarte semejante agrupación. Reconócelo.
El dolor de cabeza es de la ginebra hijo, no de lo que te acercaste a la tele cuando enfocaban al público para ver si había alguien conocido.
Acaba de empezar el Carnaval y aún te quedan los carruseles de coros bebiendo moscatel y tienes por delante esa docena de ostiones, que no es que sean tan viejos que trabajaron en las películas de Cousteau, es que salieron en el Nodo de cuando Franco. Vas a gastar la taza del bate.
No lo piense más, coge el Comes y vente a la Sierra.

Soy el alcalde

Doña Cuaresma | 1 de marzo de 2019 a las 8:15

No, no. Tengan tranquilidad mis seguidores. No soy el alcalde Kichi. Soy Doña Cuaresma. Ocurre que también quiero responder a ese simpático cuestionario de Diario del Carnaval titulado ‘si yo fuera alcalde’ y el espacio que me dejan los diseñadores de este periódico para el titular es muy pequeño y no cabe. Así que paso a decirles lo que yo haría si fuera el alcalde de nuestro Cádiz.
Lo primero, dimitir. Lo tengo clarísimo. Nada más divisar el sillón de don Ramón de Carranza o de doña Teófila, presentaba la dimisión. Cada uno debe conocer sus propias limitaciones y yo no estoy preparada para ser alcalde.
Ustedes, pueblo soberano, podrán decir que tampoco Kichi está preparado. Cierto. Pero a mí no me gustaría estar cuatro años sin conseguir nada para mi ciudad, como le ha pasado a nuestro alcalde.
Si no me dejan dimitir, tomaría una drástica medida. Suprimir el Carnaval. Un decretazo como los de Pedro Sánchez, sin pasar por Parlamento, Pleno o Comisión. Suprimido el Carnaval de un plumazo.
¿Y si no me dejan? Amigo mío, si no me dejan suprimir el Carnaval lo tengo clarísimo. Cogería mi bolso y sin decir palabra alguna a mis compañeros de Corporación encaminaría mis pasos hacia El Pedrín. No para tomar un vasito de Chiclana, ya que lleva años cerrado, sino para tomar mi coche oficial, que allí tiene su aparcamiento reservado. Y desde el asiento trasero le diría al conductor :
¡ A Grazalema!

Algunos cambios

Doña Cuaresma | 28 de febrero de 2019 a las 12:00

OS voy a dar unas ideas constructivas porque veo que el Carnaval se os está yendo de las manos y no sabéis qué hacer, lo tenéis colapsado.
El modelo del concurso del Falla es un fracaso. Con el rollo del igualitarismo y las entradas nominales, intransferibles y por Internet habéis llenado el patio de butacas de los familiares de las comparsas de Puente Genil y sitios semejantes. Forasteros.
Lo que hay que hacer es celebrar el concurso en el estadio Carranza, que quepan todos. Pero sin micrófonos ni altavoces. Ya verás como se le quita el roneo a algún ortavilla que se cree que es Pavaroti.
Otra cosa, el carrusel de coros. En la plaza no se cabe y además es discriminatorio porque no lo disfrutan las criaturitas de Puerta Tierra. Habría que montarlo en la Zona Franca, que cabe más gente. También tienen derecho a ganar dinero los bares de los tanatorios.
La cabalgata. En la Avenida es un atasco y no luce. Los morsegones de las dunas también tienen derecho. Tenemos que ponerla en la carretera de Cortadura.

Allí no deslucen los catetos que van con sillas de playa a ver las carrozas y además caben todos los palurdos que vienen a verla desde los pueblos con los autobuses.
Y encima nos íbamos a ahorrar un dineral en limpiar los papelillos porque con un levante ya esta limpia.
Y a los noviazgos dentro de los coches los mandamos al carril bici para que estén más estrechitos. Así por lo menos sirve para algo.

Carta que traslado

Doña Cuaresma | 27 de febrero de 2019 a las 8:18

Querida doña Cuaresma: es usted la única que pone algo de crítica en esta feria de las vanidades en que se ha convertido el concurso del teatro Falla.
Por eso le pido que haga el favor de criticar a esa cosa que llaman comparsa y que ni es de Cádiz, ni sabe a Cádiz, ni recuerda a Cádiz. Mire usted, la comparsa es un invento de las Fiestas Típicas Gaditanas para denominar a las chirigotas afinadas del gran Paco Alba. Pero ya desde Los Fabulistas y Estampas Goyescas empezó la cosa a derivar hasta llegar a las comparsas actuales, compendio y suma de todas las cursiladas imaginables.
Porque, querida doña Cuaresma, cuando uno escucha un coro actual todavía puede recordar en algún que otro compás a nuestros viejos tangos. De vez en cuando sale una chirigota gaditana de verdad, sin cuentos, con poca vergüenza y enormes ganas de cachondeo.
Pero lo de la comparsa es inexplicable. Es una derivación cursi y gritona de la copla española y la rumbita flamenca. Una sucesión vertiginosa de octavillas, contraltos, pianos y otros recursos musicales. Algo muy retorcido y artificial y que resulta increíble que pueda haber calado en el Carnaval de Cádiz.
Lo malo, doña Cuaresma, es que esto va a peor. Cada año hay más comparsas y más cursis. ¿Sabe lo que le digo? Que me alegro. Que se vayan con sus grititos al Liceo o a los estudios de Canal Sur. Yo prefiero encontrar a mi Cádiz en algún cuplé de eso que llaman hoy agrupaciones ilegales.

¡A comer a su casa!

Doña Cuaresma | 26 de febrero de 2019 a las 9:42

NI Biafra ni Cúcuta. Donde se pasa hambre de verdad es en Cádiz y en Carnaval, a la vista de la cantidad de ayuda humanitaria que se reparte en nuestras calles.
Qué verdad era lo que decía Podemos. En Cádiz hay mucha hambre y además no es nuevo si vemos la de años que llevamos recibiendo alimentos en Carnaval.
Fuera aparte erizadas, ostionadas y pestiñadas llevamos 12 años repartiendo en Carnaval tomates en la tomatada popular, como si esto fuera Albuñol y la Tomatina.
24 años se cumplen en 2019 de la cola para comer migas extremeñas y quitarse la gazuza. Deben ser como las mijitas del freidor pero de pan, y en vez de un gallego las hace uno de Badajoz.
Pero es que la cola de la Panizada lleva ya 32 Carnavales, que se dice pronto. 36 años se cumplen repartiendo berza carnavalesca, y otros 40 la tortillada popular de camarones.
O sea que la tortillada popular de camarones es más vieja que la concejala de fiestas. Y no digamos nada de la cola del frito popular gaditano, 43 años repartiendo pescao frito a los más necesitados para que no pasen hambruna en la fiesta del Carnaval. Lo peor es que por mucho que se reparta, hay que volver cada año a empezar y darle de comer otra vez a las criaturitas.
El acto gastronómico más antiguo de todos se sufre en silencio -como las almorranas- y tiene muchos más años. Los que llevamos los gaditanos comiéndonos el marrón de los Carnavales.

Se lo han creído

Doña Cuaresma | 25 de febrero de 2019 a las 9:41

Era previsible. Tanta radio y televisión y tanta atención por parte de los medios de comunicación ha provocado que los carnavaleros se crean unos grandes artistas. Y los artistas, como todos sabemos, son muy caprichosos. Sobre todo los maletas.
Empezaron haciéndose dueños del Patronato y han logrado que el Concurso sea hoy un espectáculo infumable con el que nadie está conforme.
Luego la emprendieron con las radios, a las que quisieron cobrar un cánon por transmitir sus excelentes composiciones. Echaron a los locutores de las bambalinas y los mandaron a los palcos, para que no distrajeran a los artistas. Siguieron con la prensa escrita, a la que quitaron la mayor parte de los pases de acceso al Falla. No querían informadores en los camerinos. Prohibieron que la prensa deambulara por el teatro y la enviaron al foso del Falla.
Suprimieron las dos sesiones diarias, para que la atención de la televisión no se difumine con tantas agrupaciones. No quieren preselección, no ocurra que un año los dejen alejados del Falla.
Y ahora atacan a Canal Sur, a la que quieren obligar a modificar sus horas de programación y hasta decirle si deben televisar o no a los juveniles. Y, encima, insultan a sus trabajadores.
Yo no digo nada. Llevo años diciendolo todo. Pero me acuerdo de mis años juveniles. Cuando tras la actuación de una comparsa simplemente se decía:
¡Camarero, una botella de Chiclana y unos choquitos para los muchachos!

Querido alcalde

Doña Cuaresma | 24 de febrero de 2019 a las 9:39

MI querido alcalde, recibe con todo mi cariño esta carta abierta porque hemos empezado mal.
Así que rectifico, quiero que nuestras relaciones sean fluidas, claras y cristalinas. Como el agua.
Como ese líquido elemento que ha marcado todo tu mandato. Porque todo comenzó con el agua de Loreto, de la que todavía se habla aunque sea mentar la soga en casa del ahorcado.
Y porque tu gobierno pasará la historia como el del chorrito, ya que has logrado que todos echen un chorrito de agua con mistol en las meadas de sus mascotitas caninas.
También el agua te ha marcado con las fuentes y abrevaderos. Has puesto fuentes para beber por todo Cádiz. Para beber personas y bestias porque al pie hay un simpático abrevadero para los perritos. Y eso que los perritos no votan. Además las fuentes son de granito del Valle de los Caídos, como la lápida de Franco. Un detallazo.
Y ahora para remate de tu mandato, otra vez el agua. Has estrenado una fuente de colores en la plaza de Sevilla que me recuerda al Tío de la Tiza cuando el Ayuntamiento quiso hacerle una renovación al mercado de abastos de esta gran población. De colores.
Si no llega a ser por el agua y Aguas de Cádiz te vas en blanco del Ayuntamiento.
Por cierto, tú que tienes tanta fuerza con el agua…
¿No podrías hablar con San Pedro o la Virgen de la Cueva para que durante el Carnaval caigan ochenta o noventa litros en Cádiz?