Doña Cuaresma

Ocho domingos

Doña Cuaresma | 30 de enero de 2018 a las 9:24

Un rayo de esperanza, un faro en la niebla. Eso ha sido para mí leer en el Diario de Cádiz que quedan ocho domingos para la gloriosa Semana Mayor.
Gracias, amigos. La información capillil debe ser muy ingrata en esta ciudad dedicada a dar grititos y hacer contorsiones sobre el escenario del Gran Teatro Falla. Hablar de cofradías, en esta época de Carnaval, es como hacerlo de pesca al curricán en Soria. Clamar en el desierto. Por eso, permitan mis lectores que personalice esa gratitud en Pablo-Manuel Durio, al que da gusto ver con su corbata encabezando la información cofrade.
Antes teníamos también en esa titánica lucha en favor de los cofrades a Carlos Alarcón, que nos ha abandonado por el pitito de caña, el pasodoble y otras vulgaridades carnavalescas.
Ocho domingos, es cierto. ¡Pero qué ocho domingos, queridos hermanos! Jornadas plenas de funciones principales, triduos, quinarios y hermanos encorbatados y vestidos como Dios manda. Y que nadie se olvide del concierto de marchas procesionales que, año tras año, organiza mi dilecto Ramón Velázquez.
Ocho domingos, cuatro semanas. Tiempo más que suficiente para hacer escapadas a Sevilla y dejar por un rato la hez carnavalera. Tiempo para ir a la Magdalena y comprobar los preparativos de la Quinta o visitar San Gil. Días para empaparse de buen gusto y olvidar las miasmas de la Viña.
Por cierto, amigos, ya solo quedan siete domingos.

Alcalde páralos

Doña Cuaresma | 29 de enero de 2018 a las 8:35

POR primera vez en mi vida voy a aplaudir al Kichi, que okupa la silla de los Carranza en el Ayuntamiento de Cádiz.
Y hasta le voy a perdonar que estrene menos que el Cine Cómico, que todavía no ha inaugurado nada en Cádiz, que es más flojo que una comparsa de Toledo.
Porque con lo que ha hecho también voy a olvidar la vergüenza que nos hace pasar cada vez que, en lugar de ejercer de alcalde, hace de chirigotero y se pone a cantar haciendo el ridículo. Por cierto que el casting de su comparsa lo hizo un sordo de Astilleros, a la vista de cómo canta. Animalito.
Ya ni me fastidia su estilismo, que parece que se viste en el baratillo de la plaza. Tiene camisas que le quedaban mejor al muerto que a él.
El alcalde se ha convertido en mi héroe, porque lo último ha sido una genialidad que le aplaudo.
Eso de no dejar entrar a Cádiz en Carnaval a todos los que vienen de los pueblos en autocar ha sido una gran idea, y más todavía que se molesten en coger otro autobús y que lo paguen. Que se queden en el Bajo de la Cabezuela toda la mañana esperando otro autobús que les cueste seis euros. Genial.
Lo que pasa es que se le están colando los de los trenes, que viene los sábados de Carnaval como locos a orinar en Cádiz. Kichi, a ver si consigues que hagan una paradita para que por lo menos bajen ya meados del tren y sigan en autobús pagando también.
Pero que los paren en Venta de Baños, provincia de Palencia.

Prohibido prohibir

Doña Cuaresma | 26 de enero de 2018 a las 8:32

Al alcalde de Cádiz, como buen radical de izquierdas, le encanta prohibir. Como medida brillante para solucionar las aglomeraciones del Domingo de Carnaval se le ha ocurrido prohibir la entrada de autobuses, que tendrán que aparcar en La Cabezuela.
Estos alcaldes de Podemos iban a arreglar el mundo, pero se han quedado en simples gendarmes. Carmena obliga a los peatones a circular en una determinada dirección. González Kichi, para poner un carril bici, solamente se le ocurre prohibir la circulación de vehículos por el Paseo Marítimo. Cualquier Carnaval de estos nos dirá que para ir a la plaza de Antoñito Martín, hoy todavía Cruz Verde, debemos hacerlo por María Arteaga y no por los Callejones.
¡Qué les gusta prohibir! Yo lo lamento porque siempre pagan los más desgraciados. Los que tengan un coche disponible llegarán hasta el centro de la ciudad.

Los desgraciados de los pueblos, los jubilados que venían a ver la cabalgata, tendrán que dejar el autobús en la Cabezuela y pagar el billete de los autobuses lanzaderas. Los radicales de izquierda, como siempre, defendiendo a los tiesos.
A mí, como ustedes comprenderán, me importa tres pimientos. Hace años que no estoy en Cádiz el Domingo de Carnaval. Pero temo que a Kichi se le ocurra un año prohibir la salida y no pueda irme a mi querida Sierra.
Termino recordando al alcalde que gobernar es discurrir y no molestar a los ciudadanos. Y aquello del mayo del 68: ‘prohibido prohibir’.

Sevilla NO8DO

Doña Cuaresma | 25 de enero de 2018 a las 8:09

LA gente de Semana Santa, vulgo los capillitas, tiene razón: Sevilla es la madre y maestra. No madejado.
Porque es falso eso de que en Cádiz hay que mamar. La verdad es que de aquí son los que maman. Donde hay que mamar es en Sevilla y allí van a succionar gustosos los capillitas por ejemplo, que atascan el peaje de las Cabezas en Semana Santa todos los días.
Por eso Sevilla tiene la centuria de los armaos de la Macarena y en Cádiz tenemos a tres extras de la película ‘Gladiator’ en el Ecce-Homo.
En Carnaval también hay que mamar. El Tío de la Tiza fue el primero que se fue a Sevilla y sacó allí tres coros. Y porque se murió el hombre si no el tango cantaría hoy a La Alameda de Hércules o al Pumarejo, en lugar de a la Viña o la Calle de la Palma.
Hay que mamar. Ahora van a organizar un COAC, un concurso de agrupaciones, pero lo primero es lo primero: agrupaciones de Sevilla nada más. En Sevilla nada de catetos llegando en la “empresa” a la estación de autobuses del Prado con el bombo y la caja, y la tonta del pueblo para gritar desde el patio de butacas.
En Cádiz no. Aquí nos tiramos un mes oyendo agrupaciones de Burgos, de Santoña, de Alhaurin de la Torre o de Villaseca de la Sagra provincia de Toledo.

Esto es un colaero pero en el COAC de Sevilla dirán los comparsitas gaditanos: “No madejado”.
Lo dicho, Sevilla es madre y maestra y Cádiz no pasa de ser un alumno. Un alumno que va a haber que mandar interno a Campillos.

¿Hay censura?

Doña Cuaresma | 24 de enero de 2018 a las 8:45

El Carnaval de Cádiz sufre la mayor de las censuras posibles; la censura propia, la autocensura. Dicen los entendidos que el Carnaval nace para criticar al Poder, pero las agrupaciones de Cádiz no se atreven a criticar, ni siquiera un poquito, al alcalde Kichi y a sus concejales. Porque vamos a hablar claro. Aquí se las dan de valientes y de transgresores porque se meten con Trump o con el Papa, cuando todos sabemos que ni uno ni otro escuchan Carnaval. Y si lo hacen, no creo que les importe mucho.
Aquí nos la damos de críticos y feroces contra el poder porque nos reímos de Rajoy, de los pelos de Puigdemont o del ojo chungo de Junqueras. Pero todos sabemos que tenemos una Constitución que recoge una Libertad de Expresión que nos permite decir cualquier cosa. Así que menos cuento con esas letras que llaman ‘agresivas’ y ‘comprometedoras’.
Pero basta con leer las letras de nuestros autores para comprobar que ninguna agrupación osa meterse con Kichi, con Romay, con Barcia, con Navarro o con mi amigo el Adri. Nadie.
Nadie se acuerda de las promesas de Kichi, ni de recordarle que no ha cumplido ni una. Nadie dedica una letra a decir que el único proyecto que tiene nuestro descorbatado alcalde es el carril bici.
No me extraña. Tal vez sea el miedo a perder el ‘calor’ municipal. Pero resulta llamativo que después de tres años con Kichi en la Alcaldía la única crítica al poder local sea…..a Teófila Martínez.

El tercer catalán

Doña Cuaresma | 23 de enero de 2018 a las 8:13

ABURRE ya tanto el Carnaval de Cádiz que ha agotado los temas y busca por todas partes.
Antes por lo menos las agrupaciones se metían con el alcalde o alcaldesa de turno pero como está el Kichi, que es uno de ellos, nadie le dedica ni una triste letra. Todo puntero.
Por eso tiran para Cataluña. Antes, cuando los comparsistas se vestían por los pies no dejaban vivo a un concejal. Empezando por Mariscal y terminando por el de Teófila porque no tengo ni idea de quien es el actual. Ahora no. Con el alcalde Kichi no ni se atreven porque saben que la próxima visita será con dinamita.
En el carnaval de antes no había más catalanes que el chico y el grande y ahora hay que tirar de Puigdemont -que parece el catalán mediano- para cortarle la cabeza o elogiarlo, como canta esa comparsa que dice que como ellos defienden a Cataluña deberíamos nosotros de defender a España. Los mismos que en el año que viene, en otro pasodoble, van a cantar todo lo contrario.
A ver si defienden a España el 11 de marzo en el Gran Teatre del Liceu. Si se atreven. Pero no les van a dar caña a los catalanes en la cita del Liceo, como la caña que nos dan a los gaditanos desde el Falla, donde nos dicen lo chungos que somos, lo poco que defendemos lo nuestro y nos ponen la cara colorá.
Hay que tener ganas, con la que hay liada con los consellers presos en Estremera y los lacitos amarillos, para ir al Liceo en una comparsa que se llama ‘Los prisioneros’.
Los van a brear.

Leyenda y embrujo

Doña Cuaresma | 22 de enero de 2018 a las 8:38

No es habitual en mi persona ensalzar las virtudes, méritos y reconocimientos de un personaje. Pero tengo que reconocer que me rindo a los pies de este carismático y centenario hombre de bien.
A pesar de su lamentable perdida hace ya unos años, se ha convertido en un personaje inmortal. De su batuta de sabiduría y experiencia salieron lo mejor de la cantera, que sin duda hoy en día forman parte de la historia.
Marcó un estilo propio, que se ha ido transmitiendo a lo largo de distintas generaciones, tanto en su forma de gestionar los grupos a los que dirigió, como su impresionante palmarés al alcance de los más grandes.
Presenciar una actuación en directo, de la que tuve la suerte de disfrutar en varias ocasiones, se convertía en un auténtico placer para los cinco sentidos.
Su dilatada carrera como creador del mejor grupo, respaldado por los éxitos que destacaron de manera considerable en la década de los sesenta, hicieron que desde entonces sea considerado como una leyenda del mundo del espectáculo.
Era un genio, y muchos de los que tuvieron la suerte de conocerlo lo calificaban como un tío encantador.
Lo primero era su gente.
Relataban los más cercanos a él que siempre te preguntaba por tu padre, por tus hijos, por tus problemas. Se sabía el nombre de todos y los problemas que podías tener.
Mi homenaje al más grande: don Santiago Bernabéu.
Embrujo blanco.

Por fin, La 11 mil

Doña Cuaresma | 21 de enero de 2018 a las 11:19

Ya era hora. Llevo años clamando en el desierto para que surja un grupo que defienda los valores auténticos de Cádiz. Un grupo de gaditanos que proclame sin rubor que Cádiz es algo más que abrir las fauces en el Concurso del Teatro Falla para decir que somos los mejores.

Ya está aquí. Se llama La 11 Mil y, según leo en el Diario, hizo ayer su presentación oficial. Se trata de un formidable grupo de profesionales gaditanos que quieren mejorar la imagen de nuestra ciudad y que se vea que no somos simplemente unos graciosos, sino gente con talento.

Bien por La 11Mil. De entrada, hacer su presentación mientras se desarrolla el Concurso de agrupaciones es todo un acierto. Mientras en el Falla los comparsistas hacen apología de la piedra cuadrá y el puente canal, La 11 Mil pide trabajo y talento para Cádiz. La única pega es que al lado de tanto talentoso pusieran a Jiménez Barrios y a Antonio Sanz, que llevan viviendo del cuento desde que Paco Alba sacara la primera comparsa.

Dos cositas le pediría esta vieja doña Cuaresma a estos muchachos de La 11 Mil. La primera que tengan en cuenta que Cádiz es una provincia con talento, pero que por el hecho de ser de Cádiz no se tiene más talento que los de Teruel o Cuenca.

Y la segunda. Que aprovechen esos puestos destacados que ocupan en Madrid para pedir a sus empresas trabajo e inversiones para Cádiz. Si no lo logran, La 11 Mil será otra vulgar comparsa llamada a recibir un merecido ‘cajonazo’.

Prohibido el piropo

Doña Cuaresma | 20 de enero de 2018 a las 10:34

Se acabó. Ya se le está quitando la careta al Carnaval comprobando que, detrás de esa máscara de cartón piedra no hay nada bueno.

El Carnaval es como esos políticos que están todo el día con el bien común y la vocación de servicio y luego resulta que lo que quieren es el tres por ciento, colocar al sobrino y llenar el buche. Como ese catalán que pagó la boda de su hija con el tres por ciento y encima le cobró la mitad al consuegro.

El Carnaval es igual. El Kichi abolió a las ninfas, imagino que por ser una institución machista además de que esas chicas vestidas de piconera tan peinadas, maquilladas y depiladas nada tienen que ver con los ideales de los que nos gobiernan, que son más de las que van al mismo peluquero que Puigdemont y que gastan menos que Anna Gabriel en Perfilador labial de Sephora.

Pues ya se ha acabado. Bajo el lema “No seas animal”, la Junta lucha contra la práctica socialmente aceptada que normaliza el papel de las mujeres como objeto sexual. Así, la campaña usa a hombres con el “tipo” de animales. Está el gallito, que lanza piropos de lejos como los comparsistas. O el cerdo, que grita ordinarieces a las mujeres como las chirigotas o cuarteteros bastos. Y el buitre, que siempre está al acecho, como los que se arriman en las bullas debajo de los coros buscando el calor humano de mi vecina puretona, como dicen en las coplas.

Y critica el piropo como arma machista. A ver qué puñetas le canta ahora una comparsa a “mi gaditana”.

Apto o no apto

Doña Cuaresma | 19 de enero de 2018 a las 8:54

Las cosas que pasan en el Carnaval de Cádiz no dejan de sorprenderme, a pesar de los muchos años que llevo en esto. Me acabo de enterar que en la primera fase del Concurso del Falla el Jurado Oficial no tiene que puntuar. Tiene simplemente que dar un apto o no apto a las agrupaciones para que puedan pasar a la siguiente fase.

Me dicen, y he comprobado que es cierto, que el Jurado no quiere utilizar esas expresiones de apto o no apto. Que les parece algo muy duro y que van a utilizar el término clasificado o no clasificado. No quieren, por lo visto, causar algún trauma a los muchachos que reciban un brusco ‘no apto’.

Es el signo de los tiempos. En los colegios ocurre lo mismo; los profesores no quieren traumatizar a nadie y burros redomados pasan sin dificultad los cursos y luego pretenden llegar a la Universidad y ser ingenieros de caminos, canales y puertos. Y todo por no dar un suspenso a tiempo.

Vamos a ver si nos dejamos de pamplinas. Las agrupaciones que pasan por las tablas del Falla no tienen piedad con nadie. Del Papa al Rey de España todos han recibido lo suyo. Este año le ha tocado al Puigdemont y al ojo a la virulé del preso Junqueras.
Aquí se han burlado hasta de los defectos físicos de algunas gaditanas. Así que no creo que tengan derecho a traumatizarse por recibir un simple ‘no apto’.

Y si se traumatizan, no pasa nada. Siempre cabe la solución de mandarlos directamente a…. Valdeajos.