Baltasar

El Fiscal | 8 de marzo de 2018 a las 5:00

El deseo de Baltasar 2018 se ha cumplido. Baltasar es mago de la palabra y, además del pico de oro y de otras habilidades, tiene una taberna la mar de animada en la Plaza del Salvador, en las que da gusto, mucho gusto, parar y que te invite a un dedito de oloroso (seco, por favor) con derecho a bolsa de patatas fritas. Baltasar le pidió este año un deseo al delegado de Seguridad en lo alto del escenario de entronización del Niño Jesús. Fue el pasado 3 de enero, al oído, pero con testigos: “¡Juan Carlos, por Dios! Nos vais a matar a los bares en Semana Santa con tanta orden de cierre!”. El decreto del que hoy informamos permite a Baltasar tener las mesas altas de su taberna bien desplegadas por la plaza, como los legionarios en el campo de maniobra, o replegadas junto a la pared al paso de una cofradía. Los veladores se quitan, las mesas altas como las del Salvador se quedan. El deseo de Baltasar se ha cumplido. Qué fuerza la del rey. Sevilla, blonda y mantilla.

La calle Parras

El Fiscal | 7 de marzo de 2018 a las 5:00

LA calle Parras ha sido distinguida con un premio Demófilo en la categoría A una larga trayectoria. No me negarán que la cosa es la mar de original. Podrían haber premiado el parque de María Luisa, el olor a adobo de Blanco Cerrillo en las tardes de Semana Santa, las torrijas de alguna confitería que las haga bien de verdad, o algún chaqué de los que acumula trienios en el Santo Entierro. ¡Qué bueno es eso de premiar una calle con tanta carga simbólica! La trayectoria de Parras está ligada a la mejor mañana de viernes del año.

Vicente

El Fiscal | 6 de marzo de 2018 a las 5:00

SE ha muerto en México el hermano de Jesús Martín Cartaya. El orfebre, Vicente, el pequeño de los siete varones, el que trabajó en la carreta del Rocío de Triana y en otros muchos enseres, como en una de las coronas de la Virgen de la Esperanza, para la que hizo la cruz del remate que lleva grabadas sus iniciales: V. M. C. Esta cuaresma se ha teñido de tristeza para el gran Jesús, el cofrade de la O, el fotógrafo, el maestro del instante, nuestro Martín Cartaya que es ejemplo de superación diaria. En México se queda para siempre un hermano de la O, un sevillano que se tuvo que marchar a hacer sus particulares Américas. Jesús ayer quiso tener un recuerdo para quien compartió sus años de infancia, los días azules en esa casa de la calle Reyes Católicos, espartería en la planta baja, donde tantas buenas tertulias se improvisaron y por la que pasaba la Esperanza de Triana.

Tertulia de concejales

El Fiscal | 5 de marzo de 2018 a las 13:57

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Otro año más se ha celebrado la tertulia de concejales cofrades, en esta ocasión con la asistencia nada menos que del presidente del Consejo de Hermandades, señor Sainz de la Maza.   Asistieron el teniente Cabrera, delegado de Fiestas Mayores, por el PSOE; Rafael Belmonte y Jaime Ruiz, por el PP, y Francisco Moraga, por Ciudadanos. Testigo de excepción fue Miguel Bazaga, ahora con un cirio en el tramo de Alcaldía y hasta hace poco con palermo en la Delegación de Fiestas Mayores. Comieron, bebieron y rieron hasta las dos de la madrugada. No hubo avalanchas, ni carreras, ni codazos. Se habló de seguridad y de los altos mandos del partido de cada uno (exclúyase a Sainz de la Maza de esta afirmación). El clima evocó al de antiguas corporaciones municipales, cuando los concejales de diferentes formaciones compartían barra y tertulia tras los Plenos. Pero, claro, los Plenos duran ahora más que el recorrido de vuelta del Polígono y la política está pasada de crispación. Belmonte fue reelegido presidente de la tertulia, no hubo listas alternativas. Se echó en falta a otros concejales capillitas, todo hay que decirlo. Hay quien que en esa tertulia estará el próximo edil de Fiestas: o repite Cabrera, o lo será Moraga.

El purificador del Señor

El Fiscal | 4 de marzo de 2018 a las 5:00

PASEO POR SEVILLA CON CAMILO OLIVARES, CANONIGO Y CAPELLAN, PRELADO MAYOR DE SU SANTIDAD

El niño Camilo se subía al paso del Gran Poder en los días de besamanos de la Sevilla de los años de la Guerra Civil. Sí, los devotos de entonces tenían que subir y bajar del paso por unas escaleras hoy difícilmente imaginables. Los devotos de mayor edad eran ayudados por adultos para que pudieran rendir culto al Señor. Arriba sólo estaban el Señor y el niño Camilo con un purificador para ir limpiando los besos, aunque los besos, ay, siempre se quedan en su divina madera. Fue testigo del momento en que un devoto rompió una de las espinas del Señor al levantar la cabeza. No había IAPH, ni estudios radiológicos, ni prensa cofradiera, ni nada por el estilo. El sacristán llegó y pegó la espina con sintetikón, el pegamento de entonces. Aquella reparación duró muchos años. Esta semana se nos ha ido don Camilo Olivares (Madrid, 1926-Sevilla, 2018), director espiritual del Gran Poder. Gracias a Félix Ríos, don Camilo ha ejercido la responsabilidad hasta el último minuto. Fin de raza, personaje singular, capellán de Doña María de las Mercedes, a la que siempre se refería como “la Señora”. Estaba considerado el altavoz de Dios por ser un experto orador, un cura entrañable que vivió siempre entre Sevilla y Madrid cuando tenía mérito de verdad porque no había alta velocidad.

El purificador del Señor está de luto, como lo están el salón de Lardhy de Madrid donde se celebró su bautizo, el colegio San Fernando de los hermanos maristas de Sevilla, la Capilla Real de la Catedral, la asociación de mujeres cofrades, el Rocío de Triana y toda la Plaza de San Lorenzo. Está de luto una Sevilla que sólo existe ya en los ojos del Señor, unas Madrugadas cortas de público, una diócesis dirigida por Ilundáin y después por Segura.

Olivares siempre hacía lo que quería. Con Franco en pleno apogeo se dedicaba a ir a Estoril cada dos por tres a cumplimentar a sus padrinos como misacantano: Don Juan y Doña María. El gobernador lo llamo al orden. Fue advertido de la escasa gracia que le hacía a los gerifaltes del régimen que fuera tantas veces a… Fátima. Y Segura lo protegió: “Si le ponen problemas en la frontera, diga que va de mi parte”. Doña María siempre le hacía un comentario de complicidad: “Somos iguales. Nacidos en Madrid y criados en Sevilla”. Una vez que vino la condesa de Barcelona a rezar ante la Virgen de los Reyes, don Camilo vivió una situación que pudo ser tensa pero que se resolvió gracias a la reacción de Doña María. Una mujer se acercó a la señora y le soltó: “Rezamos mucho por ustedes. Yrezamos sobre todo para que se convierta Don Juan, que es un bebedor y un mujeriego”. Nuestro cura se quedó ojiplático. Doña María reaccionó:“¿Pero qué dices? La que tengo que convertirme soy yo, que bebo y muchas cosas más. Así que pide por mi”. Don Camilo, como capellán real, fue testigo del efecto que tenían las opiniones interesadas que se habían hecho correr sobre los condes de Barcelona en la España de entonces. La señora cuidaba siempre de este cura singular. Y le encantaba que luciera sotana, manteo y esclavina: “Así me gusta, con todas las hopalandas”.

Hoy veo a don Camilo en su casa de Virgen de la Antigua, con el hermoso belén de Navidad recién montado, la bandeja de plata preparada con manzanilla fina, servida en pequeñas cantidades; unos dados de queso y un platito de jamón, dispuesto para que lo ponga al día de Sevilla tras una de sus estancias en Madrid, presto a contarme su próximo libro, su última prédica y sus planes para Semana Santa. Lo veo enseñándome por enésima vez la hermosa capilla de su vivienda, remitiéndome las convocatorias en papel de la Obra de la Palabra de Dios, telefoneándome desde Madrid para demostrarme que estaba al día de todo cuanto se publicaba sobre sus actividades. “Pásate por el Eslava la noche del Sábado Santo y te presento al duque de Alba antes de ver entrar la Soledad”. Conjugó la monarquía y el pueblo. Predicó por toda España. No le oí jamás hablar mal de nadie. El niño Camilo, el que vio entrar en su casa a la Guardia de Asalto el 18 de julio para buscar sin éxito a su padre, está de nuevo en lo alto del paso. Y ahora sabe, por fin, que todos los besos siguen en las manos del Gran Poder, que los besos para el Señor se los guarda el Señor, como él siempre será el niño del purificador que en su inocencia pensaba que limpiaba los besos que el Señor se quedaba.

La antigüedad manda
Es un rito anual de este Fiscal fijarse en los números de los cirios verdes de la Virgen de la Esperanza. Más o menos hay que tener los 45 años de hermano cumplidos para poder ingresar en ese último tramo de capirotes que anteceden a la Reina de San Gil. ¿Y en la Amargura? Pues ya se sabe quiénes irán de manigueteros y bocinas en la cofradía de San Juan de la Palma. Fíjense en los dígitos porque son para temblar. Las cuatro maniguetas del paso de misterio son para los hermanos números 34, 35, 36 y 37. Las cuatro de la Virgen son para los hermanos números 13, 20, 22 y 25. La asignación de las bocinas es similar. Las cuatro del misterio son para el 53, 126, 128 y 138. Ylas de la Virgen para el 65, 74, 99 y 100.
Dinero, dinero
La Aemet anuncia que cobrará 50 euros a las hermandades por los pronósticos personalizados. Los meteorólogos deben estar hartos de los cofrades de toda España. ¡Qué suplicio! El hartazgo es lógico. Lo mejor al respecto lo ha dicho Julio Marvizón esta semana en estas páginas: hay que sacar la cofradía si a la hora fijada no llueve. Punto. ¡Yque los cofrades dejen de dar la barrila cada cinco minutos preguntando por el tamaño de la nube! Si llueve se busca refugio, como siempre.
Oído
“Si te fijas bien, el sheriff es el único que gana de verdad con la reforma del Martes Santo, y encima cuando sale de la Catedral toma un recorrido natural de regreso al templo, no se aleja en ningún momento. Hay que reconocer que alguno se lo ha montado de dulce y ha logrado que todos piquen”.
Cuestión de flores
En el tuit comercial de la muy prestigiosa floristería Grado se exhiben las imágenes titulares de Los Estudiantes en el altar de cultos con claveles rojos sangre de toro. ¿El Martes Santo habrá lirios morados, verdad?

El lagarto de la Catedral

“Querido Fiscal, estoy triste porque recuerdo a Don Camilo fumando los cigarros mentolados en el casinillo del Gran Poder en los tiempos en que se podía fumar en las depedencias. Allí charlaba con los miembros del entonces grupo joven. ¡Qué gran personaje!”

Gracia

El Fiscal | 3 de marzo de 2018 a las 5:00

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Pasó el primer viernes, hito en la cuaresma de toda España. Jesús Nazareno, dulcemente altivo en San Antonio Abad en su playa de lirios morados. Jesús de Medinaceli, cautivo en la capital, recogiendo los besos del pueblo. En ambos casos, una hermana del Silencio, Gracia, fiel a la advocación que vertebra Andalucía, España e Iberoamérica. Distintas ciudades, el mismo Dios. Distintos rostos, las mismas plegarias. Jesús Nazareno, Gloria Nazarenorum, carey y plata. Señor de España, cabellos naturales, basílica. La misma devoción de Gracia, la hermana del Silencio que siempre reza al Jesús Nazareno de los lirios morados y al de las colas fervientes bajo la lluvia.

El Penitente

El Fiscal | 2 de marzo de 2018 a las 5:00

HISTORIAS del ayer trufadas con ciertas leyendas, hechos escabrosos de la Guerra Civil, vírgenes rotas, crucificados salvados, un estilo inconfundible de mandar los pasos, una voz que persevera en la memoria de quienes aprendieron a su vera, un ramillete de cofradías que luego, así son las cosas, son mandadas por quienes fueron sus aprendices. El mítico capataz es El Penitente para quienes lo conocieron. Y simplemente “Salvadó” para los que trabajaron con él. Por supuesto que se merece una calle quien sigue estando muy presente en la vida de las cofradías, no sólo en las fotografías en sepia de Martín Cartaya. Hoy tal vez se llevaría las manos a la cabeza con tanto preparador físico, tanto nutricionista, tanto costal ceñido a los ojos y tanto reglamentismo. El Penitente mandaba. Y punto. En los años de dureza no había fisioterapeutas. Se sabía sufrir.

Cabrero

El Fiscal | 1 de marzo de 2018 a las 5:00

EL hermano mayor de la Macarena da el cante. El mejor cante. No porque haya accedido a que la cofradía retorne por la Alfalfa en la mayor muestra de generosidad de la Madrugada de 2018. Es que sabe cantar con la guitarra de fondo. José Antonio Fernández Cabrero tiene sus profundas aficiones, oiga. Ylos expertos en recursos humanos y procesos de selección de personal dicen que de una persona dicen más sus actividades en horas de ocio que su profesión. Cabrero, por ejemplo, se levanta en una cena con los donantes de flores y le mete unos minutos de cante jondo a la velada con una Soleá de Alcalá y Utrera. Con desparpajo, con soltura. Y tiene la memoria tan fina que se queda con todas las letras. Pero con todas. Qué de memoria tiene Cabrero cuando se pone a cantar… La versión flamenca de Cabrero es eso que algunos conocen como valor añadido. Como la afición a las serpientes del escultor Miñarro.

Don Camilo

El Fiscal | 28 de febrero de 2018 a las 5:00

13-6-2002 JOSE LUIS MONTERO CAMILO OLIVARES

HAY curas que tienen cara de curas. Y curas que tienen nombre de curas. Don Camilo Olivares (Madrid, 1926-Sevilla, 2018) vino a morirse en la cuaresma sevillana, con la cabeza lúcida hasta el final, lo que le ha permitido ejercer su responsabilidad de director espiritual del Gran Poder hasta el último minuto. Con su fallecimiento desaparece un icono de la Sevilla de los 50, 60 y 70. Se apaga el altavoz de Dios, se pierde un estilo de ejercer el ministerio pastoral. El Señor, al que tantas veces limpió los besos cuando era niño y empleaba el purificador, lo habrá recibido como a los grandes curas con nombre de cura.

Sotana

El Fiscal | 27 de febrero de 2018 a las 5:00

EN esta cuaresma sin fundación Cruzcampo y sin balcón de autoridades en el atrio de la Macarena por obras en la casa de hermandad, en estos días que vienen de grises en las alturas, nubes cárdenas y cielos panza de burra. En estas jornadas del gozo todavía contenido, cuando todavía no hemos atisbado el primer capirote recién recogido en Alcaicería, pero estamos hartos de las minitorrijas y de las lecciones de autoprotección. En esta cuaresma de tantos vacíos, seguimos esperando encontrarnos con la última sotana de la diócesis, la del padre José Polo camino del Salvador, rápido como un nazareno de ruan, que pareciera que el cura Manuel del Trigo lo está esperando en su despacho.