Latín

El Fiscal | 21 de febrero de 2018 a las 5:00

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HAY un señor del Consejo de Cofradías que sabe latín. Yen cuestión de cofradías es muy importante saber la lengua de Cicerón, sobre todo cuando la regla imperante es que el más listo no es el más letrado, sino el que sabe contar hasta siete. No digamos en el clero, donde ya es raro encontrar quien sepa recitar algo más que el Salve Regina. Tanto latín sabe el señor de los latines que tiene eso tan difícil y escaso en el mundo de hoy: criterio. Y el suyo, en el extraño Martes Santo que han engendrado, consiste en haber dejado pasar el pitón cuando al Consejo lo dejaron orillado del invento. Tan importante es saber torear como quedarse quieto y hacer un estatuario. Tan al revés está este mundo de la cofradías que los mayordomos o priostes llegan a hermano mayor. Pero latín, lo que se dice saber latín, sólo está al alcance de los escogidos. Don Juan José (Morillas), ¡tenga usted suerte!

Altares

El Fiscal | 20 de febrero de 2018 a las 5:00

DONDE uno menos se lo espera aparecen las estampas de un Cristo o de una Virgen que hacen las funciones de altares en la vida laboral. En lugares consagrados a la innovación, a la tecnología, a la ciencia… Allí está el viejo cartel de las Tres Caídas, allí está el rostro moreno de la Virgen de la Esperanza de Triana; allí, a lo lejos, se intuye un crucificado en otra mesa, allí se aprecia un salvapantallas con el Gran Poder y la Plaza de San Lorenzo de fondo. Hay estampas con las esquinas gastadas que delatan un buen número de cuaresmas. Hay otras que suman lustros en el marco de ese cartel que exhibe las órdenes de trabajo, o apoyadas en el monitor del ordenador de ese oficial. La investigación no está reñida con las devociones de siempre, por mucho que algunos se empecinen en que las cofradías sean vistas como un lastre para el desarrollo de la ciudad. El verdadero desarrollo no es excluyente.

Más allá de la ciudad

El Fiscal | 19 de febrero de 2018 a las 5:00

ALGUNA vez lo habrán pensado: “¡Qué horror, estar fuera de Sevilla en Semana Santa!”. Pues basta seguir la sección sobre los tesoros de la provincia que firma Diego J. Geniz cada lunes de cuaresma en este periódico para plantearse si somos incapaces de admirar las joyas que tenemos a muy pocos kilómetros. Hay que aprender a ver más allá de los muros de la capital. La calidad artística es muchas vecs muy superior. Y la emoción que generan muchos pasajes tiene muy poco que envidiar a los momentos que vivimos por aquí cerca. La provincia no es que tenga tesoros, es que tiene reliquias. Este Fiscal sí ha salido de Sevilla en Semana Santa para admirar algunas de ellas. Y hay menos bullas, ninguna carrera, ningún Cecop, muchos menos barandas y ese cariño que sólosaben generar la gente buena de las hermandades. Más allá de la ciudad hay auténtico oro.

El cuento de la Madrugada

El Fiscal | 18 de febrero de 2018 a las 5:00

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EL cuadrante horario que ha elaborado el Consejo para la Madrugada confirma las peores sospechas con una sola excepción favorable. Todo sigue igual o peor. La Madrugada sigue cogida con alfileres. El nuevo plan ha generado un cruce peligroso que antes no existía: el del Silencio con el Calvario en Alfonso XII. Tres de los cuatro cruces sólo están salvados por 15 minutos. El cuarto sí cuenta, al menos, con un margen de 45 minutos gracias a que la Macarena ha accedido a regresar por la Alfalfa. Un cuarto de hora es una eternidad en política, pero en asuntos de cofradías es un suspiro que se lo come (se lo devora) cualquier incidente. No todo lo que ha convertido la Madrugada en una Nochevieja con pasos es culpa o responsabilidad de las hermandades, sino de la mala educación que marca el tiempo que nos ha tocado vivir, pero las cofradías no han sabido autorregularse, no han querido, al menos, tomar medidas paliativas que, por ejemplo, eviten una exposición a tumultos en horarios peligrosos. Han pecado de inmovilistas, han dejado que, de nuevo, todo dependa del azar, la casualidad, la divina providencia, el vamos a pensar que no ocurrirá nada porque este año no toca. El debate sobre cambios en el orden de paso por la carrera oficial es sencillamente implanteable y el de retrasar dos o tres horas el inicio de la Madrugada en la carrera oficial es otro asunto tabú. Añadan a todo esto el espectáculo de algunas riñas inexplicables, o las posturas enrocadas de hacer depender todo, absolutamente todo, de una mayor presencia policial. El cuadrante de horarios e itinerarios de 2018, revelado ayer con todo detalle por este periódico, refleja que las cofradías están dispuestas a cambiar poco, muy poco, que no tienen en cuenta que el problema es mucho más grave, que se necesita mucha más generosidad, mucha más cabeza y mucha más altura de miras para exprimir todas las opciones que, al menos, son de la competencia de las cofradías. Las seis hermandades no tienen la misión de educar a individuos barbarizados, que deambulan por el centro ajenos a cuanto ocurre por la carrera oficial, pero sí podrían tomar muchas medidas, al igual que está haciendo ya el Ayuntamiento con el cierre prematuro de bares, las luces anti-pánico, las cámaras de seguridad que graban en alta definición, las balizas para el envío masivo de mensajes, las vallas que no provocan ruidos en caso de derribo, etcétera.

En menos de veinte años hemos sufrido algaradas en cinco ocasiones, en tres de ellas con especial importancia. Por estadística, podríamos librarnos este año de incidentes. Pensémoslo así. Es lo cómodo. Y, al siguiente, especular con que estará todo especialmente vigilado al ser año electoral. Y así, vamos pasando y pasando Madrugadas, exigiendo al papá Estado (Ayuntamiento incluido, por supuesto) que lo tenga todo a punto según nuestros deseos. Tantos meses de trabajo, reuniones, polémicas, sondeos y gaitas para presentar un cuadrante horario que expone a ciertas cofradías más tiempo en la calle, y que provoca un cruce de riesgo donde antes no lo había. Se explica que con estas actitudes (degenerando, que decía aquél) hayamos llegado a la situación que padecemos hoy. Mientras no haya más educación, en lo cual se tardan muchos años, habría que olvidarse de comenzar la carrera oficial de la Madrugada a la 1:15. Su inicio debería ser bastante más tarde. Lo de la Madrugada es el cuento de nunca acabar: reuniones y reuniones, el blablabá que trufa el inmovilismo más temerario, el reflejo de la crisis de autoridad a todos los niveles, el secuestro de una noche a cargo de las seis cofradías a las que parece no importar que se trata de una celebración que interesa, incumbe y afecta a toda la ciudad. ¿Lo mejor de todo? ¿La esperanza? Los nazarenos que todo lo soportan. Son los mejores.

El Cachorro
Muchos opinamos que el paso del Cristo de la Expiración es precioso, pero que el Cachorro no termina de lucir todo lo que debiera la tarde del Viernes Santo. Es lógico que se estudien nuevas opciones. Pero resulta difícil de digerir que la aprobada tenga un coste de… ¡223.000 euros! Algún experto en comunicación de hoy diría que explicar este gasto necesitará de mucha “pedagogía”.

Pirañas
Las que se han lanzado contra don Juan José porque en las entrevistas del Miércoles de Ceniza se ha referido a Torreblanca como barriada marginal y otras consideraciones dichas con un lenguaje claro. Los críticos son los mismos estúpidos que cultivan los términos “personas de color” en vez de “negros” y otros hábitos del código políticamente correcto. La majadería desembarcó también en las cofradías en su día. La Exaltación en vez de Los Caballos, el Dulce Nombre por la Bofetá, la Sagrada Columna por Las Cigarreras… Se podrá criticar al prelado, pero no por lo que dijo ni por cómo lo dijo de Torreblanca. También en Torreblanca, por cierto, hay algunos ejemplos de excesiva sensibilidad cada vez que se escribe o se hacen fotografías de la cofradía el Sábado de Pasión.

El pertiguero
Primer golpe. Previsible que ocurra. El capataz tiene una antigüedad tan importante que podrá ir con su cirio verde muy cerca del martillo. Segundo golpe. Qué grande sería que los restos mortales de ese gran director espiritual descansen a los pies de la Virgen del Rocío. Tercer golpe. Oído esta semana. “El que manda en el Martes Santo es el que ya conocemos en la jornada como el sheriff Casal. Hazme caso porque él lo ha pergeñado todo, absolutamente todo. Hasta es el causante de que Los Estudiantes no regrese por la mítica Plaza de la Contratación”. Y ciriales arriba. Y hay más. “Pero fíjate en que el Dulce Nombre sí recupera su recorrido por la Gavidia y Cardenal Spínola, aquel que inspiró a Juan Delgado Alba a escribir el memorable artículo Alta noche en la Gavidia publicado en el periódico Suroeste en 1977”. ¡Pues enhorabuena a don Manuel Casal por conseguir este recorrido de regreso para su preciosa cofradía!

Del pregonero
José Ignacio del Rey Tirado tiene el texto a punto. Mañana lunes debe entregarlo para su impresión. Dicen que será un pregón entretenido, con ritmo y con un poco de todo. Y que debe cortar algunos párrafos para no pasarse de hora. La clave está en llegar con los himnos ya interpretados a las noticias de las 14:00 horas. Yque se pueda llegar con tranquilidad a los resaturantes. ¿Recuerdan el año en que alguien llamó entre susurros para suspender la mesa en La Isla? Y Manolo, el encargado, preguntó con razón: “¿Yqué hago ahora con el arroz, mi vida?” Y se oyó una voz en el patio de butacas: “Lo vendes por tapas, Manolo. ¿Qué quieres que haga si este tío sigue hablando?”

Los recortes
¿Todavía no se han enterado? El Domingo de Ramos tendrá una hora menos por las exigencias europeas. Un Domingo de Ramos de 23 horas. Siempre era mejor pegar el recorte el Domingo de Pasión. Había pregones que ayudaban a coger el sueño y disfrutar de una siesta china. Ode canónigo. Como prefieran llamarla.

El lagarto de la Catedral

¿Qué hermandad de vísperas está un poco harta de que el párroco, muy aficionado al arte, se meta por su cuenta a limpiar imágenes y a manipular enseres de alto valor? En el templo hay otra hermandad con un vasto patrimonio que está también en guardia. El señor es algo osado

 

Redención

El Fiscal | 17 de febrero de 2018 a las 5:00

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NO hay mejor forma de honrar la memoria de un gran sacerdote que la de instituir una beca de estudios con su nombre en el Seminario. Así lo sigue haciendo la Redención, que ahora preside Manuel del Cuvillo como hermano mayor. La hermandad homenajea así al inolvidable Eugenio Hernández Bastos (1903-1999), el cura de Hervás que revitalizó la cofradía de la calle Santiago, que salía en la presidencia del paso de la Virgen del Rocío con sotana y fajín y que siempre que hacía falta ponía templanza, mesura y criterio en la cofradía. Don Eugenio supo entender la Semana Santa y sus cofradías como pocos presbíteros. La hermandad es hoy el fruto de sus desvelos y del grupo de reconocidos cofrades que tuvo como colaboradores. Bien está esa beca que permite la forja de un nuevo cura y que estimula que las nuevas generaciones se interesen por la figura de don Eugenio.

Cuaresma fría

El Fiscal | 16 de febrero de 2018 a las 5:00

SE ha impuesto. El anuario ha ganado la batalla al boletín como la domiciliación bancaria se la ganó al cobrador. Un sólo número al año, con mayor número de páginas, a todo color y elaborado con mucho más esmero (exclúyanse en algunos casos la ortografía y la gramática). Todas las hermandades tienden al anuario, que se recoge en la casa de hermandad para suprimir los gastos de envío. Una carta, la última carta, anuncia un buen día que se acabaron la correspondencia postal, los boletines y las hojas informativas. Y se terminaron. La hermandad pasa a ser vivida a través de la pantalla del teléfono, inteligente dicen. ¿Cuántos hermanos pasan de verdad por las dependencias de la cofradía a recoger el anuario? Un porcentaje escaso. A ver si estamos consolidando un modelo de cuaresma fría. Como las relaciones sociales. Virtuales. Impostadas. Gélidas.

Drama

El Fiscal | 15 de febrero de 2018 a las 5:00

SILLAS EN SIERPES FOTO RUESGA BONO

EN el rostro del consejero se percibía una sensación de angustia. Su gesto parecía el del familiar de un paciente en la sala de espera de la UCI. La vida se le iba. Cuánto desgarro interior se intuía en aquel señor tan serio. “A ver cómo se lo explicamos a los abonados que pierden la silla en Sierpes”. Un drama en toda regla, oiga. Ya lo dijo un gerente que tuvo en tiempos el Consejo de Cofradías: “El personal tiene una silla y se cree que tiene un cortijo”. La lista de caídos este año afecta a 227 usuarios. Caídos por la gracia de los planes de seguridad, que quieren que tengamos más espacio para correr. Y a punto estuvieron de empezar a correr algunos consejeros tras las explicaciones a los afectados. ¿Afectados? Con lo malamente que se ven las cofradías en la calle Sierpes. Para eso mejor poner la televisión con el sonido apagado. Las homilías son para el domingo, oiga.

Interior

El Fiscal | 14 de febrero de 2018 a las 5:00

PROCESIONES MARTES SANTO EN SEVILLA

NO es el Ministerio que lidera un nazareno de San Isidoro, sino el espacio donde mejor se vive la cuaresma y la Semana Santa. La ventaja del paso de los años es que cada vez te sobran más cosas, necesitas menos, prescindes hasta del programa de mano doblado en el bolsillo de la chaqueta. De la cuaresma, dos cosas. De la Semana Santa, acaso cuatro. Y en ese hermoso interior, una selección de ritos personales e intransferibles. El problema deben tenerlo quienes necesitan alimentar ese mundo exterior. ¡Pobres! La de procesiones extraordinarias y pregones que se han de tragar. En ocasiones veo atriles.

Así nació la Corona

El Fiscal | 11 de febrero de 2018 a las 5:00

Corona

AHORA que está a punto de arrancar la cuaresma que nos conducirá a una Semana Santa marcada por la seguridad. Ahora que estamos a punto de estrenar esas tardes en que nos fijaremos en el precio de la torrija, en la pancarta que anuncia capirotes en San Esteban y en la agenda de actos y cultos. Ahora que la sofisticación ahoga la naturalidad y la pantalla del teléfono inteligente sustituye la tertulia. Ahora, justo ahora, es cuando quizás conviene recordar cómo nació una hermandad en aquellos años noventa en que ni había internet ni correo electrónico. En la Parroquia del Sagrario se afanaban un cura comoDios manda, el recientemente fallecido José Gutiérrez Mora, y un grupo de jóvenes animosos. El fax era de papel térmico y la máquina de escribir era la única muestra de máxima tecnología que Juan, el oficinista de la parroquia, utilizaba para la expedición de certificados de matrimonio y volantes de bautismo. Don José estaba en su plenitud vital y pastoral como número tres (pro-vicario general) del arzobispo Amigo. Todavía quedaban muchos años para que fuera cardenal.  Gutiérrez Mora quería que el Sagrario fuera de verdad una parroquia y no un templo anexo o auxiliar de la Catedral, del que salieron bancos para la boda de la Infanta Elena. El bar  Gonzalo era el santuario  de los desayunos antes de ser tomado por los turistas. El Patio de los Naranjos no tenía  máquinas de agua mineral que ocultaran muros del templo catedralicio. En la cripta había huesos de cardenales antiguos. Y don Juan Castro Nocera  deambulaba feliz por su Archicofradía Sacramental en permanente organización y perfeccionamiento del Corpus. Paco Navarro organizaba la Catedral. Fernando Ysorna pastoreaba las hermandades. Antonio Ríos presidía el Consejo. Alberto Jiménez Becerril era el concejal de Hacienda… Y un grupo de jóvenes de Arenal frecuentaban la parroquia para recibir la catequesis de confirmación. Para afianzar su presencia, el párroco les ofreció dar culto a la imagen de un Cristo olvidado en una de las Capillas laterales. Estaba en mal estado pero tenía un halo de nobleza quizás venida menos… Desde su presencia en la Magna Hispalensis de 1992 había despertado interés. Los  jóvenes empezaron a reunirse tras las misa  de doce de los domingos. Llamaron a sus amigos. Fueron sumando apoyos. Como suele pasar en la cadencia de la vida, hubo hasta primeros amores.  Se consiguieron unas andas y surgió el diamante en bruto de un vía crucis por el Patio de los Naranjos en plena Cuaresma. La  fotografía que ilustra este artículo  corresponde al término de un culto dominical. Poco a poco parecía que los niños de  la Corona se hacían un hueco en el mundillo cofradiero en aquella mitad de los años noventa , sin pretensiones y generando cierta simpatía.… Don José les dejaba hacer y el arzobispo, ya se sabe, tenía las puertas abiertas a nuevas iniciativas. Fueron haciendo camino al andar. Juan Garrido Mesa ayudó a redactar las primeras reglas. Así nació la Corona. Sirvan estas líneas de homenaje al párroco que animó a aquellos jóvenes. Bien haría la cofradía en honrar la memoria de Gutiérrez Mora con algún memorial anual, una beca en el seminario o una iniciativa similar.

Otto

Casi 300 años de fidelidad baratillera

La Semana Santa es la familia. Las hermandades son apellidos, sagas, personas en el sentido más romántico y hermoso. El Baratillo es don Otto Moeckel, que el otro día cumplió 89 años. Número 3 de la cofradía de su vida, en la que fue inscrito a los ocho años. En la imagen aparece con sus hijos Enrique, Emilio, Otto y Joaquín, todos ellos con 50 o más años de antigüedad en la hermandad. Enrique, por cierto, celebrará sus bodas de oro baratilleras el próximo domingo. Sumen los años de fidelidad a una corporación que hay en la fotografía: casi 300.

Capilla del Baratillo Meditación de Alberto García Reyes ante el Cristo  Va del día en el Fiscal

La ofrenda de la palabra

La Capilla de la Piedad tiene las dimensiones perfectas para la meditación, para ese ambiente de recogimiento que se remata con ese olor a Baratillo que asciende hasta la cúpula y embriaga el gozo. Anoche olió a Baratillo, a perfume caro,  en estos días previos a la liturgia de la ceniza. Alberto García Reyes dejó a los pies del Cristo de la Misericordia la ofrenda de su sentimiento, la belleza de su oratoria. Cera azul, Virgen niña, la noche de febrero marceaba ya en el corazón del Arenal mientras el periodista rezaba en público con las oraciones cultivadas en la huerta de su palabra.

 

Los 25 años de Zoido en la Costanilla

El Fiscal | 4 de febrero de 2018 a las 5:00

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La letra pequeña de los boletines encierra a veces los secretos más hermosos de la vida interior de una cofradía. Por esa letra de tamaño mínimo nos enteramos de que Juan Ignacio Zoido Álvarez, ministro del Interior, recibe este año el homenaje de San Isidoro por sus 25 años de fidelidad a la cofradía. El hoy ministro del Interior ingresó en la cofradía de la Costanilla al mismo tiempo que dos de sus hijos. Llegó hasta ella por influencia de varios amigos: el notario Jose Manuel Montes Romero-Camacho, oriundo de Fregenal y compañero de promoción en la Facultad de Derecho; Fernando López Carrasco, David Moreno, el inolvidable Daniel Jimenez Quirós, Antonio Feria, etcétera. También influyeron unos primos hermanos de su madre que vivían en la collación y que siempre le hablaban del último ruan de la Semana Santa: San Isidoro, la cofradía que entonces tenía a Pedro Peinado como hermano mayor y a su primo hermano José Luis como director espiritual. La comunión general de la solemne novena celebrada en honor del Señor de las Tres Caídas de aquel 1993 se celebró el 14 de febrero. A los participantes se les repartió una estampa con la oración al Cristo. San Isidoro –cofradía que hay que ver varias veces en la tarde del Viernes Santo y siempre parecen pocas– es la hermandad que, curiosamente, reúne a magistrados, notarios, jueces, abogados, y fiscales. Fue inscrita en el Registro de Entidades Religiosas siendo Zoido el director de Relaciones con la Justicia. Estas bodas de plata generan en el ministro los mejores recuerdos. Seguro.

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La mejor versión de la Semana Santa

No podremos dejar a nuestros hijos una Madrugada mejor de la que recibimos, una Semana Santa más hermosa de la que nos fue legada, pero sí podremos regalarles las películas que Carlos Colón y Carlos Valera han hecho sobre la Macarena, el Gran Poder, el Silencio, el Calvario… Ambos enseñan una Semana Santa literalmente de cine a quienes quieran mirarla sin prejuicios, limpios de corazón y con verdadero interés por captar las claves de una fiesta que –nunca nos cansaremos de repetirlo– tiene sus cimientos en la fe, la memoria que honra a quienes nos precedieron y el sentimiento. La última producción, Amargura, es un trabajo exquisito que aborda la historia de la cofradía de San Juan de la Palma y, lo que es más importante, explica cuál es su significado (profundo) en el contexto de hoy, marcado por las visiones triviales, superficiales y tan osadas que son capaces de celebrar una Semana Santa sin Dios. Al ver Amargura podrán disfrutar de imágenes en sepia del barrio de la Feria, de planos inéditos de la cofradía en la calle, de  las imágenes de los nazarenos camino del templo (no hay pregón más hermoso que esas blancas figuras acercándose a San Juan de la Palma) y, sobre todo, de  unas secuencias de verdadero impacto que exhiben el momento en que son descubiertas las figuras secundarias del paso de misterio. Esta película, como las anteriores, es una nueva muestra de amor a la Semana Santa, un servicio que se presta a la fiesta más hermosa de la ciudad que nunca se agradecerá lo suficiente. En tiempos de confusión, de polémicas estériles, de un frikismo galopante, de advenedizos desembarcados en todas las parcelas y de avalanchas callejeras que tienen amenazada la Madrugada, esta película nos reencuentra con la mejor versión de la Semana Santa. Una delicia, una exquisitez, una invitación a la reflexión, una lección sobre la importancia de una cofradía en una sociedad sin valores.

ROGELIO GOMEZ.

Los 75 años de la tienda de Trifón

¿Nadie se va a acordar de tener un detalle por los 75 años de apertura de la tienda de Trifón? Esta ciudad tan dada a las efemérides ha dejado escapar una de las buenas. ¿Cuántos establecimientos hay más antiguos que La Flor de Toranzo en la Plaza Nueva y sus alrededores? La taberna de Trifón tiene más solera que muchas cofradías. Y su dueño, el muy baratillero Rogelio, no ha dicho esta boca es mía, ni ha sacado un cartel, ni ha exhibido más veladores de la cuenta como señal de poder. Trifón es historia del centro de la ciudad. Y es estilo propio. En tiempos en que los negocios son de quita y pon y, por supuesto, carecen de valor añadido al funcionar con el régimen de las franquicias, esta taberna bien merece un gesto, ¿no Juan Espadas? Quede dicho aquí y ahora. Usted tiene la palabra, don Juan. Otros, con mucho menos, tienen hasta una… ¡Pararse ahí!

 

¿Todos asegurados?
Atención, pregunta. ¿Cabe la posibilidad de que una cofradía contrate un seguro de responsabilidad civil para tener protegidos a todos los miembros de su cortejo en caso de avalanchas o cualquier otro tipo de suceso callejero? Huuuuum… Existe ya el seguro específico para los costaleros. Otra pregunta. ¿Veremos papeletas de sitio en las que se advierta de la posibilidad de incidentes durante la estación de penitencia y no los tradicionales avisos sobre el color de los calcentines, el tipo de hebilla o la obligación de ir mirando al frente? Huuuum… Al tiempo. José Antonio Fernández Cabrero, por cierto, es un experto en seguros.

La Redención
El viernes se celebra la VII Gala Cultural Olivo de Plata, dedicada a Andex, la asociación de niños con cáncer. El Olivo de Plata será este año para el doctor José Pérez Bernal. La cita es en la Sala Joaquín Turina a las 20:30 horas.

Los viernes de Asenjo
Parece que el arzobispo se ha abonado a dar buenas nuevas los viernes por la tarde. Hace poco anunció la coronación pontificia de la Virgen de los Ángeles, de Los Negritos, y antes de ayer la procesión de gloria de la Virgen de los Dolores, del Cerro del Águila. Si a esto se suma el impulso episcopal a una nueva salida extraordinaria del Gran Poder en 2020, podemos afirmar que se consolida un ciclo en el que el prelado se siente no sólo cada vez más seguro en el mundillo cofradiero, sino que usa las cofradías como instrumentos válidos contra la helada espiritual que marca la sociedad actual.

El riesgo
El único problema de tantas salidas extraordinarias, sean por un motivo o por otro, es que el contexto actual no es el de hace 30 años. Estamos saturados. Y la propia autoridad eclesiástica así lo ha hecho ver alguna vez.

El lagarto de la Catedral

“Mi querido e inquieto Fiscal, tengo que enseñarte las fotografías de don José Gutiérrez Mora rodeado de jóvenes en la Parroquia del Sagrario en los años noventa. Algunos de aquellos son hoy miembros de junta de gobierno de la Corona. Vente, te las enseño y te cuenta la historia al detalle”