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La gran noche primitiva

El Fiscal | 18 de octubre de 2010 a las 19:00

Hoy es la primera proyección de la película Gloria Nazarenorum en el salón del pretorio de la Casa de Pilatos, pero en breve se convocará otra en un auditorio con mucho más aforo. La demanda de entradas ha sido tal que Antonio Rodríguez Cordero ha optado por una solución que, además, permitirá disfrutar de la alta calidad de la película en otro tipo de pantalla.

Las mejores imágenes del Silencio

El Fiscal | 13 de octubre de 2010 a las 8:19

silencioLa cita es el 18 en la Casa de Pilatos. Para crear estilo y no repetir moldes. Ese día se estrenará en el salón del pretorio la película Gloria Nazarenorum que ha dirigido Carlos Colón con la participación de Carlos Valera en las tareas de realización y edición. Tiene una duración de casi dos horas para mayor deleite de los primitivos. Hay imágenes de impacto, como las que recorren la historia de la cofradía o las que ilustran las cargas de la cruz, plasmadas mediante instantáneas de atentados, guerras y personajes históricos de nefasto recuerdo. Y hay imágenes de gran belleza, como las de la cofradía avanzando por la Avenida de la Constitución con la santa cruz al frente abriendo la Madrugada, un pasaje filmado con la cámara a pie de calle y con un zoom impresionante desde la misma Puerta de San Miguel. Esta secuencia es una de las dos joyas de la película, según el propio Colón. La otra es el estudio que se ha realizado desde todos los ángulos posibles del Dulcísimo Nazareno, cruz y carey, el que en tiempos iba por Cuna cuando la Macarena estaba en la Campana.

La voz la pone Chano Amador, sonido inconfundible para el cofraderío. Y en los textos hay surtido variado: desde el filósofo danés Kierkegaard hasta Joaquín Romero Murube, pasando por Núñez de Herrera, Rafael Montesinos y Juan Alberto Fernández Bañuls. Tratamiento especial merecen las reglas de la cofradía, de Mateo Alemán, o las espectaculares e inéditas imágenes de la cofradía deshecha en el interior del templo, un tramo bautizado por Colón como La agonía del azahar.

El colofón de la película se titula La danza del tiempo. Gloria Nazarenorum es una muestra del cine al servicio de la cofradía por excelencia, una tarea minuciosa y hecha indudablemente desde el amor, el respeto y el tacto. Un ejemplo de buen gusto y calidad en tiempos de decadencia, excesos y farfolla. Bien por Antonio Rodríguez Cordero al apostar por este trabajo como el fruto que corona sus seis años al frente de la cofradía. Y bien por Colón y Valera por enseñar una vez más lo mejor de la Semana Santa de siempre sin necesidad de sacar pasos fuera de calendario.

Enojo ‘primitivo’

El Fiscal | 20 de abril de 2010 a las 21:19

Antonio Rodríguez Cordero, primitivo mayor del reino, está muy enfadado porque la iluminación de la calle El Silencio no se apagó ni a la salida ni a la entrada. No le convencen ni las explicaciones del delegado de la Madrugada ni las que ya le han llegado de los servicios municipales. La del Silencio ha sido la única cofradía que no ha gozado de una medida que contribuye al recogimiento.

La Primitiva en Harvard

El Fiscal | 20 de enero de 2010 a las 18:16

harvard

Antonio Rodríguez Cordero, primitivo mayor del reino, ha hecho esta semana de canciller y se ha ido a los Estados Unidos para paliar una carencia de años en la colosal biblioteca de la Universidad de Harvard. Le ha entregado al cervantista Francisco Márquez Villanueva un facsímil de las reglas que Mateo Alemán redactó en 1578 para la Hermandad del Silencio con la ordenación de la cofradía, las obras de caridad y la labor de rescate de los presos de la cárcel real. La obra cuenta con pinturas originales de Francisco Pacheco, al que por cierto jamás le encargaron un cartel de Semana Santa del Todo a cien. Márquez Villanueva sigue soñando con que la ciudad honre algún día a Mateo Alemán con más generosidad que con una calle desconocida que hace de meadero trasero de San Pablo en las Madrugadas y de atajo de noctámbulos cotidianos para desembocar en la humareda del bar de copas del Alhucema. El veterano profesor se ha comprometido ante el hermano mayor del Silencio a que una muestra de lo mejorcito de la literatura de las cofradías sea conocido al otro lado del charco, en el continente americano donde precisamente su autor murió. Este gesto bien pudiera constituir la otra cara de las cofradías, la de minorías, la reducida y mal valorada, la que tiene poco que ver con el sambódromo subvencionado de bandas chirigoteras por la Avenida con disfraces de soldaditos de plomo. Aquí hay poco de aprendiz de ripios, exaltaciones o vivencias cofradieras, y mucho de pergaminos ilustres de la Lengua Española que cada Madrugada salen escoltados por sencillas varas de madera con galletas de plata. Rodríguez Cordero se ha empeñado en que Márquez Villanueva regrese una vez más a Sevilla para hablarle a los hermanos de uno de sus ilustres miembros: el autor de Guzmán de Alfarache. El catedrático vuelve siempre que puede, recuerda su estación de penitencia con San Bernardo allá por los años 50, la casa donde nació en la calle Oriente que hoy ya no existe, la impresión que le produjo en su mente infantil el paso de la Canina, el día que presenció cómo se tallaba en el taller el trono del Pilatos de la Macarena y otras tantas estampas de la Sevilla sepia que se llevó en su memoria en la diáspora norteamericana. De su mano entran ahora en Harvard las cinco cruces de Jerusalén con la literatura más brillante e ignorada de un mundillo cofradiero que tantas veces no pasa de contar los aplausos de un Pregón, de ignorar el 75 aniversario de la mejor obra de Núñez de Herrera (salvo sus Homeros Paco Robles y Rosa García Perea y una gran crónica de Diego J. Geniz) o de perder el tiempo en estrategias de búsqueda de votos con bonos de párking. Sólo por el gesto de entregar en mano las históricas reglas de la Primitiva Hermandad al considerado como el mayor especialista español en Cervantes merece la pena ser hermano mayor del Silencio: honrar a los antepasados notables, elevar el debate, hacer justicia, difundir con gestos sencillos lo mejor de la casa y huir de la mediocridad.

El lagarto de la catedral

El Fiscal | 30 de junio de 2009 a las 18:15

<<He visto entrar en el Arzobispado esta semana al hermano mayor del Silencio, Antonio Rodríguez Cordero, acompañado por dos oficiales de su junta. Te puedo asegurar que subían al despacho de monseñor Asenjo, pero cómo este hombre cierra la puerta siempre no he podido oír casi nada>>

Silencio en la Macarena

El Fiscal | 23 de junio de 2009 a las 18:43

No, no se trata de ningún comentario sobre la concordia chica entre Juan Ruiz Cárdenas y Antonio Rodríguez Cordero. Es la orden que ha dictado el hermano mayor sobre todo lo relativo al recurso ganado al Estado a cuenta de la subvención de 1,1 millones concedida por el PP y negada posteriormente por el PSOE. La asesoría jurídica de la hermandad ha recomendado las justas celebraciones, la mínima algarabía y la cautela máxima hasta que expire el plazo de recurso que tiene aún la Abogacía del Estado.

“Hat trick” en San Gregorio

El Fiscal | 20 de enero de 2008 a las 20:59

‘Hat trick’ en San Gregorio

Ea, pues ya tenemos una terna de candidatos para las elecciones del Consejo del mes de junio. Esta cuaresma sí que va a ser electoral, pero electoral de verdad. Ríanse ustedes de los políticos preparando el 9 de marzo en las plazas de abastos dándole la mano al carnicero. Eso no es nada al lado de los abrazos cofradieros, el descorche de botellas de Möet Chandon a los pobres pensionistas de estos comicios, que vienen a ser las hermandades de Gloria, que son las que quitan y ponen presidentes cada cuatro años, o el fenómeno paranormal por el que el hermano mayor le promete el voto a los tres aspirantes.

Heras, adelante

Ha sido el que más ha meditado si daba el paso. Es el único de los tres candidatos que cuenta con la condición de haber sido pregonero de la Semana Santa. De los tres, el que más encaja en el perfil del cofrade místico y de perfecto guardián de la ortodoxia, cualidades a las que hay que añadir una innegable preocupación por los temas de formación. La entrada en el ruedo electoral de Juan Carlos Heras rompe la supuesta unidad del voto oficialista, hasta ahora concentrado en el secretario Joaquín de la Peña frente a la opción del abogado Adolfo Arenas, candidato largo, socarrón y de verbo no exento de retranca que aspira a entrar en San Gregorio desde fuera con la ayuda en el interior de José María Lobo.

Ay, ese balcón…

Una cosa está clarísima: a Arenas no le hace falta ser presidente del Consejo para ver las cofradías en la Campana con los brazos apoyados… ¿Pero no sabían ustedes que en la Plaza de Toros la vara de medir del poder son los brazos apoyados de los aficionados de la barrera, únicos espectadores junto a los caballeros maestrantes de la primera fila que tienen la posibilidad de hacerlo? Pues eso, Arenas tiene balconazo y en Semana Santa es todo un vigía…

El enojo del presidente

Manuel Román es discreto y no lo dice, pero quienes lo conocen bien saben que está que trina con la decisión de Heras de tirar hacia adelante. No le ha gustado nada. No hay química entre ellos. Y_tal vez esta semana haya pagado su indignación golpeando con especial fuerza la pelota de golf en una de sus partidas jugadas al alba sobre el verde de Pineda. El favorito del presidente es sin duda Joaquín de la Peña, pero bien es verdad que no lo es desde siempre, sino desde hace sólo unos pocos años. Román, desengañado de los fichajes estrella que le salieron mal, se ha ido enamorando paulatinamente de la capacidad de trabajo de su secretario, auténtico factótum de la gestión del Consejo. Y recuerden que De la Peña se quedaba fuera hace ocho años del primer equipo de Román. Entró como cargo general en el tiempo de descuento, cuando Vicente García Caviedes causó baja como candidato a vicepresidente. Vueltas que da la noria de la vida.

Aquel encuentro

Ahora que parece definitivamente cerrado el ruedo electoral de San Gregorio 2008 es el momento de contar el encuentro que se produjo entre el cardenal Amigo y un conocidísimo cofrade en el Real Alcázar hace poco más de dos meses. Dos testigos cualificados contemplaron la escena. Su Eminencia fue al grano y sin nadie esperarlo le soltó una pregunta directa al personaje: “¿Y por qué no te presentas a presidente del Consejo?” El interpelado le respondió: “Don Carlos, con todo respeto, ¿no conoce usted bien las cofradías? ¡A mí no me votaría ni el Kiki!” Y_el purpurado zanjó la espontánea conversación: “Pues yo creo que te equivocas”. Y_acabose la improvisada y amena tertulia.

El pertiguero

Primer golpe. No se pierdan un año más el calendario cofradiero de Imprenta Rojo, un clásico de cada mes de enero, cuando la tarea de hacerse con un ejemplar puede ser más difícil que trincar entrada para el Pregón de 2008. Javier Mejía y el dúo Salazar-Bajuelo ofrecen instantáneas para finos observadores. Segundo golpe. “Fiscal, ¿ha sido necesario aplicarle un barniz protector al retablo del Cristo del Amor de la calle Villegas? Temo que el tono amarillo aparezca en cuestión de meses y el retablo se oscurezca de forma repentina”. Tercer golpe. De la Peña ha remitido una carta a los hermanos mayores anunciando su candidatura: “Es tiempo de creer en las capacidades del Consejo”. Y_ciriales arriba. “El tesorero jugó sus cartas para ser presidente. Te lo aseguro, Fiscal”.

Teoría de los limbos

En qué limbo demuestran vivir algunos dirigentes cofradieros cuando se les ocurre destituir a un capataz por haber permitido meterse debajo del paso a dos mujeres. Semejante decisión demuestra que la casa de hermandad tiene el efecto parecido al de una burbuja con unas consecuencias perversas que dejan a la clase dirigente cofradiera anclada en tiempos y modos pretéritos y que propician un caldo de cultivo idóneo para quienes siembran día a día la tesis de que en las hermandades anida más la liturgia de las camisas azules que la de las albas blancas. Qué percepción de la realidad revelan tener estos dirigentes cuando destituyen al capataz convocando una junta de gobierno extraordinaria en pleno domingo y con todos los focos mediáticos conectados. Peor aún es que_en el limbo de al lado debe vivir el capataz que facilitó ajustarse el costal a las dos jóvenes para comprobar su capacidad física, pues al parecer ésta era su única e inocente duda, la de saber hasta qué punto sus pupilas eran capaces de meter riñones bajo la trabajadera. El ingenuo capataz no sabía, ¿o sí?, que estaba metiendo la mano en la boca del león. En el tercer limbo habita el pelaje variado de quienes comparten absolutamente las razones de la destitución, el de quienes se llevan las manos a la cabeza por el sólo hecho de que el tema abra un debate ciudadano en el que han intervenido desde el Instituto de la Mujer hasta el Defensor del Pueblo (como si no hubiera otros debates sobre asuntos políticos o de otra índole de más que dudoso nivel intelectual) y el de quienes siguen considerando que la mujer tiene sus funciones ‘bien especificadas’ en la hermandad y no debe ampliar sus competencias, una tesis inauditamente expuesta con más intensidad cuando es defendida por voces femeninas. Y en el cuarto limbo se encuentra la autoridad eclesiástica, abonada en este caso a la tibieza y al exceso de prudencia. Con la igualdad, o se está, o no se está. No se entiende que después de promulgar las Normas Diocesanas para Hermandades y Cofradías en 1995 con un claro espíritu de defensa de la igualdad, la reacción de la jerarquía eclesiástica sea en primera instancia la de considerar esta polémica como un asunto interno supuestamente resuelto de acuerdo con una normativa propia de la cofradía que, para más inri, no existe.

Luis Rizo pinta para el silencio

Menuda pinacoteca está formando la Primitiva Hermandad con las portadas de los boletines informativos encargadas a profesionales del pincel. Antonio Rodríguez Cordero tendrá que montar en breve una exposición con todas las obras reunidas a lo largo de más de nueve años ya. La última recibida ha sido la realizada por el baratillero Luis Rizo Haro, que ha plasmado al_Dulcísimo Nazareno de una forma que ha merecido ya los elogios de muchos primitivos.