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Más de las normas

El Fiscal | 3 de agosto de 2016 a las 10:37

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SEGUIMOS con el análisis de las nuevas normas diocesanas a falta de otras noticias, que conviene dejar los cien días de rigor (y sosiego) a Joaquín Sainz de la Maza para que ponga orden en la casa y se haga con las llaves de los cajones. En este texto que nos fue dado en las vísperas de las votaciones al Consejo (¡Qué tino con la fecha!) se aprecia un fortalecimiento notable de la figura del director espiritual, que parece que pasa a disponer de facultades de dirección mucho más amplias que las relacionadas con el espíritu, y una confianza muy elevada en el instrumento de las comisiones. Estas normas dejan muy claro, por encima de todo, quién es la autoridad. Hay que recordar que las anteriores, de diciembre de 1997, proclamaron que las hermandades son asociaciones públicas de la Iglesia y, al serlo, pierden autonomía en favor de la autoridad eclesiástica, luego el hoy cardenal ya dejó preceptuado quién manda y, sobre todo, de quién son los bienes de las hermandades. Pues de la Iglesia, ¿de quién iban a ser? Entonces la mayoría de los cofrades se fijó en las nazarenas… Cuando la madre del cordero estaba en el carácter público. Ahí radica todo.

Al grano. Hablemos de la figura del director espiritual o, más bien, del superdirector espiritual. El artículo 38 dice que entre sus funciones está la de informar por escrito al delegado episcopal para los Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías “sobre la idoneidad de aquellos que pretenden ser candidatos a formar parte de la junta de gobierno”. ¡Menudo poder tiene este director! Lo estábamos diciendo. ¡Y qué término más ambiguo el de la idoneidad! Se aprecia cuán grande es Castilla a la hora de poner límites a este director espiritual. Para ser hermano mayor hay que pedir el censo de hermanos… Y trabajarse al cura.

El artículo 39: “Los directores espirituales forman una comisión…”. Pues a alguno que yo me sé hay que decirles hasta dónde está el w.c. de la casa de hermandad. Mejor no ponemos ejemplos, ¿verdad?. Esto no vale por don Marcelino, conste en acta, que se sabe perfectamente todo lo que concierne a sus hermandades y están encantadas con su labor. Pero es que hay otros…

El artículo 41 dicta que “las normas sobre elecciones se aplicarán sólo en lo que no contradigan a las propias reglas, ni a lo establecido en estas normas, de forma que esos cánones tienen sólo valor supletorio”. ¡Cáspita! Va a ser verdad por fin lo de la “sagradas reglas” que tanto repite el cofraderío. Sorprende el valor que se le otorga a las reglas, siquiera sea en materia de elecciones, relegando nada menos que cánones del propio código a la supletoriedad.

Dicta el artículo 42. “La junta de gobierno está particularmente obligada, asesorada en todo momento por una Comisión Electoral…”. ¡Más comisiones, más comisiones! Con mucha frecuencia ésta técnica es la manera perfecta de que nada funcione correctamente. Napoleón dejaba la redacción de las leyes a los legisladores reservándose él la presidencia de las comisiones. Pero mejor dejemos a Napoleón… Y sigamos con las comisiones.

Veamos el artículo 43. “Una vez acordada, conforme a las reglas, la fecha de las elecciones, la junta de gobierno designará una comisión electoral, integrada por tres hermanos mayores de 18 años, con un número de años de antigüedad que determinarán las reglas. No serán miembros de la junta de gobierno ni candidatos a ésta. Su cometido será velar por el correcto desarrollo del proceso electoral. Esta comisión podrá ampliarse con un miembro designado por cada uno de los candidatos a hermano mayor, una vez proclamadas las candidaturas. La comisión actuará en todo momento en comunicación con la junta de gobierno….”.

Aparece por primera vez la figura de los interventores. Qué similitudes con la política… El hecho que la comisión actúe en comunicación con la junta de gobierno resta autonomía a la comisión y, por otra parte, si hay más de una candidatura puede oler mal el asunto, pues se volverá a hablar de la oficialista y la de oposición, pero esta vez de forma redundantemente oficial.
Vayamos ahora con el artículo 44. “La junta de gobierno comunicará oficialmente a la Delegación Episcopal de Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías la fecha, lugar y hora señalados para la celebración de las elecciones, así como la composición de la comisión electoral regulada en el artículo anterior. Asimismo, comunicará a los hermanos […] Las comunicaciones citadas se realizarán en un plazo máximo de 15 días a partir del cabildo correspondiente”. Quizás no hubiese estado de más precisar cuál es ese “cabildo correspondiente”.

Ahora vienen las curvas. El artículo 53 prescribe: “Las hermandades y cofradías que atenten contra el cumplimiento del derecho universal y particular de la Iglesia, las reglas y reglamento de régimen interno, así como los acuerdos vinculantes del Consejo local de Hermandades y Cofradías, serán reprobadas con la imposición de una justa pena, que puede consistir en una corrección fraterna a través de una amonestación o reprensión, la prohibición de la salida del cortejo procesional o la realización de otros actos de culto o gobierno, e incluso la supresión de la hermandad y cofradía”.

Fíjense, en primer lugar, en que se alude a que habrá acuerdos “vinculantes”, es decir decisiones imperativas, de un Consejo local, por lo que dichos acuerdos se integran así en un régimen normativo sancionador a la misma altura que el Derecho Universal y Particular, de las reglas y que los reglamentos. Ojo porque esto es una novedad que no se debe pasar por alto.

El artículo 54 regula los motivos de expulsión de un hermano. Entre las primeras causas figuran la excomunión, la abjuración de la fe católica o el alejamiento de la comunión eclesiástica. Y se añaden, al mismo nivel, otras causas: “Haber sido sancionado más de dos veces con una pena de cese temporal, cuando cada una de estas penas haya sido superior a dos años. La utilización no autorizada de documentación de la hermandad, abusando del cargo que desempeñe en la junta de gobierno o de su condición de hermano, así como manipular, retener, ocultar o extraer de las dependencias de la hermandad documentación, objetos de culto u otros enseres valiosos, sin previo permiso de la junta de gobierno. El impago de cuotas sin causa justificada, debidamente expuesta ante la junta de gobierno, durante el tiempo establecido por las reglas o el reglamento de régimen interno de la hermandad”.
Se ha podido hacer cuando menos, como se hace en Derecho Penal, una graduación de las penas en función de la gravedad, pero muy al contrario se equipara un excomulgado con el que se ha llevado sin autorización una potencia o un pañuelo.

En la instrucción del expediente sancionador juega un papel decisivo (quizás excesivo) el delegado episcopal para Asuntos jurídicos, porque siendo tan varios los posibles motivos de apertura de un expediente, en algunos casos se podían haber solucionado con el reglamento de régimen interno y sin necesidad de recurrir al Palacio Arzobispal. El expedientado puede interponer un recurso, ¿pero ante quién? ¿Ante el mismo delegado que es consagrado por las normas como el gran y más auténtico intérprete de estas normas?.

La Esperanza de la Raza

El Fiscal | 13 de junio de 2016 a las 13:28

LA MACARENA EN LA RAZA 5
QUIÉN te iba a decir, Pedro, que dos años después de verla pasar por delante de tu casa, junto a tu familia y tus trabajadores, estarías con un pie fuera del lugar donde echaste los dientes como persona y como profesional. Quién te iba a decir, Pedro, que después de cumplir el sueño frustrado por la lluvia en 1964, estaría todo al borde de desbaratarse por efecto de las interpretaciones de algo tan árido como el Derecho Administrativo, que no entiende de almas, patrimonios inmateriales o señas de identidad por mucho que a los políticos en campaña se les llene la boca al prometer un catálogo especial para proteger los negocios que constituyen la imagen más genuina de la ciudad.
Quién te iba a decir, Pedro, que la Hermandad de Santa Marta, patrona de los hosteleros, daría un paso al frente para mostrar su solidaridad con uno de los suyos, un tabernero valiente y honrado como tú al que quieren sacar de su posada para ponerlo a buscar una nueva. Qué bonito el gesto público de Santa Marta arropando a uno de los suyos, qué detalle de Isidro.

Sólo dos años hace, Pedro, que la tuviste frente a ti, junto a tus tres hijas, los metres, los camareros… Qué bonita estaba La Raza aquel 31 de mayo, con el panel de flores hecho con el mismo dibujo que el elaborado para recibir a la Virgen cincuenta años antes. En 1964 se leía: “Viva la Macarena”. Y en 2014, como en un presagio de lo que sería más necesario que nunca por las ironías del destino:“Esperanza Macarena”.

Las cofradías son las imágenes y la personas. Y desde que Enrique Henares dio el Pregón, también son las tabernas. Sin complejos. Henares tuvo el acierto de incluir una referencia a lugares tradicionales del tabernerío local. Ojalá se hablara más de cofradías en los sitios de siempre y menos en esas barras donde se escupe y no hay lista de tapas, sino de cenutrios, que son las redes sociales. No se entienden las cofradías sin El Rinconcillo como no se entienden sin La Raza, que tiene más solera que muchas cofradías.

Quién te iba a decir, Pedro, que dos años después de aquel luminoso sábado, estaríamos dudando del futuro de un negocio que forma parte de los mejores recuerdos del Domingo de Ramos, de almuerzos de hermandad, copita de cava a media altura y golpecitos de cucharillas en la taza del café para anunciar el discurso del hermano mayor; de tomas de posesión de las juntas superiores del Consejo, de comidas posteriores al Pregón cuando se celebraba en el Lope de Vega, y de tantas y tantas convivencias de hermandades de cada día de la Semana Santa.

Quién te iba a decir, Pedro, que dos años después de aquellos Suspiros de España, baile de mariquillas y golpes de dragón y plata bajo la sombra fresca del Parque –hasta Aníbal González forzó el escorzo para verla alejarse– estarías tú yendo a devolverle la visita a la basílica para pedirle unas cuantas chicotás más al negocio de tu vida.

Quién te iba a decir, Pedro, que todo esto ocurriría cuando solo hace dos años que rezabas ante Ella en tu propia casa –privilegio al alcance de pocos sevillanos– por el futuro de todos los que estaban a tu alrededor y por la gloria de todos los que te enseñaron el oficio de servir, atender, fregar si es necesario, echar las cuentas, hacer los pedidos y, en definitiva, trabajar en el horario que los demás se divierten, honor y sacrificio de todo hostelero.
Aquel día, Pedro, nació la Esperanza de la Raza.

Arranca el serial ‘La voz del Fiscal’

El Fiscal | 17 de febrero de 2016 a las 12:55

Salida de la hermandad del Silencio 3 FOTO.Juan Carlos Vázquez
Una selección de artículos de El Fiscal han sido llevados a la pantalla por el productor y realizador Antonio Casado con la locución de la actriz Amalia Sánchez. A partir de hoy se puede ver el primer audiovisual en la web del periódico, titulado A la memoria de un nazareno. Cada miércoles de cuaresma aparecerá un nuevo capítulo, que serán rematados el Domingo de Resurrección con el montaje audiovisual del artículo ‘La ciudad eclipsada’, firmado por Carlos Navarro Antolín en la sección La Caja Negra.

Para ver el primer capítulo del serial ‘La voz del Fiscal’, consulte la web del periódico, sección de cuaresma.

Alcalde bajo palio

El Fiscal | 15 de febrero de 2016 a las 12:38

alcalde
SEVILLA es una cápsula. El PSOE se entrega a los pies de los temidos sultanes de Podemos, derramando en el altar de Pablo Iglesias el poco oro que queda en Ferraz, mientras aquí seguimos igual, en la felicidad de Lampedusa, pese a que Juan Espadas (¡Qué tremendo es mi alcalde!) es alcalde gracias a los muchachos podemitas. ¿Romper las relaciones con la Iglesia? Por favor… Eso es cosa del presidente manchego. Aquí, Espadas ya ha firmado la subvención anual para los cuatro señores del Santo Entierro, se ha tomado la cerveza en casa del pregonero, Rafael González Serna; ha aprobado la ayuda económica para la organización del Pregón de la Semana Santa, ha soltado los seis mil euros que cuesta el cartel de las Fiestas Mayores y se ha fotografiado en el mismísimo Ayuntamiento bajo el precioso palio de la Virgen de los Mercedes, la de gente buena del Tiro de Línea. ¡Si entre los ediles podemitas hay hermanos de las Penas de San Vicente! ¿Verdad Juliancito? Si Pablo Iglesias tiene toda la pinta del tío que empuja el carro de las varas de repuesto y los cirios rotos, un carro por cierto que siempre parece que tiene una rueda trabada de lo que le cuesta al tío subir las pendientes.

En la cápsula hispalense somos felices como cochinos en el charco. Si es que pone uno la televisión, sobre todo el 13TV ese donde dan estupendamente las ceremonias vaticanas, y parece que este año sólo va a salir a la calle La Valiente. Qué canguelo, oiga. Si el señor Iglesias alcanza la vicepresidencia, estamos a dos minutos de vivir en directo los reportajes históricos de don Nicolás Salas sobre la Sevilla de la Guerra Civil, con la única ventaja de que por fin veríamos en pie el Palacio de los Sánchez-Dalp. Y que el café Laredo seguiría siendo el Laredo y no el mamarra…

–¡Bueno, pararse ahí!

Aquí, decíamos, somos felices en la cápsula con un alcalde socialista, obrero y español; de traje y corbata como Dios manda, de chaqué en las liturgias catedralicias y de cumplimentar a don Juan José cuando toca. A Don Zoido nunca lo vimos bajo palio. El último que vieron bajo palio en una Catedral fue a un señor bajito vestido de militar que sale a veces en el Cuéntame, el mismo que no necesitó ningún voto prestado para su particular investidura.

A Espadas le sienta el palio estupendamente. Su asesor espiritual, Enrique Belloso, está feliz de ver a su alcalde como un político de orden, como Dios manda, en las cosas de Sevilla en las que un alcalde debe estar. Empieza la cuaresma, en España no hay gobierno, y aquí todo sigue igual. Los veladores están en su sitio. El alcalde, en el suyo. Zoido está feliz en los Madriles chinchando a Arenas con su nuevo cargo. Yel personal, a la búsqueda de las sobras del proceso de renovación de las sillas y palcos. Por seguir todo igual tenemos hasta la noticia de que Monteseirín vuelve a estar con nosotros justo cuando Espadas retoma la idea de ampliar el trazado del tranvía. Lo dicho: nada cambia. España se mueve entre tembleques y Sevilla es la reserva espiritual de la nación.

Si a este alcalde sólo le falta comer melva para ser perfecto. Qué mal está repartido el mundo. Unos con tanta melva. Yotros con tan poca…

La crisis de autoridad

El Fiscal | 26 de octubre de 2015 a las 10:56

MADRUGÁ  EL GRAN PODER
EL lío de Madrugada está descubriendo incapacidades y prepotencias, inutilidades y caracteres pusilánimes, chulerías y ánimos serenos. Algunos han exhibido su verdadera talla, a otros se les ha visto la piel de lobo (¡Auuuu!) bajo el disfraz de aparente cordero y, en general, se ha confirmado casi todo lo que ya se intuía sobre los perfiles de cada uno de los protagonistas de esta trama.

–¡Vaya trama!
–No lo sabe usted bien.

Recuerdo una tarde de llamadas telefónicas a varios hermanos mayores para actualizar la información del programa de mano de Semana Santa. Cuando se preguntaban los datos de las flores, la saya de la Virgen, el número de nazarenos aproximado y otras observaciones, la mayoría de las respuestas eran reveladoras. “Las flores y la saya son decisiones del prioste”. “Tengo que consutarlo con el prioste, no quiero condicionar su decisión”. “El número de nazarenos hay que esperar a lo que diga el mayordomo”. “La túnica del Señor se decide en la junta de gobierno”. “No le puedo decir ningún dato en firme, llame al mayordomo”. Era raro, diríamos que un caso insólito, el hermano mayor que demostraba un conocimiento exhaustivo de su cofradía o que gozaba de autoridad para obtener con un golpe de teléfono los datos precisos.

La crisis de autoridad que padece la sociedad actual, donde se confunde autoridad con autoritarismo, no es ajena a las cofradías. La autoridad y la negociación son conceptos sustituidos por tabúes como el diálogo y la búsqueda del consenso, marcas blancas que la mayoría de las veces son escondrijos para tapar los perfiles débiles, incapaces o acomplejados. ¿Qué es eso de que unos hermanos mayores provocan que el Consejo haga el ridículo y no atienda a los medios de comunicación después de haberlos convocado? ¿Qué clase de desconocimiento del mundo actual revelan quienes imponen el apagón informativo sobre una reunión y sobre un dossier cuyos folios acabaron publicados en estas páginas en menos de 24 horas? ¿Qué es eso de recurrir a la “necesaria y obligada” consulta a la junta de gobierno para aplazar cualquier pronunciamiento? ¿Qué clase de dirigentes aceptan con resignación hacer el ridículo de comparecer ante los medios para decir que no pueden decir nada? El Consejo, sin saberlo, inventó ese día la rueda de prensa sobre la nada con el aval de la autoridad eclesiástica. Habíamos visto el ridículo del plasma de Rajoy o las convocatorias de los grandes partidos políticos que leen un comunicado y no admiten preguntas. Pero nunca la citación a la prensa para el esperpento nunca visto, la vuelta de tuerca al género absurdo, el no se vayan todavía que aún hay más, el ejemplo más nítido de que lo mejor está por llegar:

–Buenas noches. Les hemos convocado para decirles que no podemos decirles nada.

Aquí nadie dice nada. Nadie decide nada. Todo el mundo tiene que consultar, delegar, consensuar y mover el tio-vivo para que los caballitos queden en la misma posición. La perdiz mareada. Las cofradías sufren una crisis de autoridad. El nuevo poder son los priostes, los capataces, los sacristanes, los costaleros. Y en esta tesitura, el más bravuconcete de la clase se lleva el gato al agua. Aunque tenga que consultar con la junta de gobierno, por supuesto. Menuda liturgia boba. Qué tropa.

Los cortejos de la Madrugada a la baja

El Fiscal | 19 de octubre de 2015 a las 20:06

montaje informe
EL sesudo informe sobre la Madrugada, guardado varios meses bajo siete llaves y que ustedes pudieron conocer en estas páginas el pasado viernes con todo detalle, ofrece algunos datos que pudieran pasar desapercibidos entre tanta hoja de cálculo, tantas estimaciones, tantas probabilidades y hasta 720 combinaciones matemáticas en el orden de paso de las cofradías. Uno de esos datos es que los cortejos se redujeron un 3% en la Madrugada de 2015 en comparación con el año anterior. Y si sólo se computan nazarenos y penitentes, la reducción fue del 2,3%. No es baladí porque la propuesta del plan (el Calvario en segundo lugar, fundamentalmente)se basa en que los cortejos no crezcan de forma considerable y, por supuesto, augura más facilidad para el transcurrir de la noche si se reducen con el paso de los años. Hasta en dos ocasiones se transmite la necesidad de que la Hermandad de los Gitanos deje de estar vinculada con conflictos de orden público que empañan la imagen de toda la Semana Santa. Y el estudio admite que los expertos consultaron con el Consejo la opción de retrasar la salida del Calvario, pero se descartó, pues esta cofradía ya sufre los peores horarios posibles.
En esta sección dominical se ha dejado bien claro en más de una ocasión que el Gran Poder –cofradía de toda la Semana Santa que más se aleja de su templo en el recorrido de regreso– es la gran sacrificada de la Madrugada. Ahora se le pide que alargue aún más su recorrido de vuelta (cosa que ya hizo no hace muchos años) para garantizar la seguridad en el punto en que se encuentra con la Esperanza de Triana. Estaba el Gran Poder hace un año queriendo volver por Cuna –menos mal que no lo logró habida cuenta de los desagradables sucesos que sufrió el Silencio en esa misma calle– cuando a San Lorenzo llega este jarro de agua fría:el regreso por Santo Tomás, Santander y Tomás de Ybarra.

Lo de los hermanos mayores de la Madrugada recuerda cada vez más a la España de las autonomías. Algunos están obsesionados con identificar a la Macarena como la Cataluña que siempre se sale con la suya, y aplican la regla del mediocre: no tener criterio propio y querer exactamente lo mismo que Cataluña, cuando las condiciones no son las mismas. Algunos afirman que el plan no es equitativo. Lo dicen como argumentario aprendido, cual papagayos, pero no aportan ninguna solución, pues están más preocupados en destruir y confrontar y, cual políticos al uso, en vender ante su partido (juntas de gobierno) que han sido contundentes e inflexibles.

Tanto se miran el ombligo que adolecen de falta de altura de miras. El Consejo se muestra incapaz de ir más allá de elegir pregoneros, cartelistas y cobrar los abonos de la carrera oficial. Los hermanos mayores se muestran incapaces de hacer una lectura global de la cuestión, empequeñecidos cada uno en su mundo. Llegados a cierto punto, conviene tener claro que todo esto no es un debate menor, no es un entretenimiento para gente con tardes de asueto. Es una cuestión que interesa a toda la ciudad, porque afecta a toda la ciudad al repercutir directamente en la seguridad. La Macarena por Cuna no puede recordar al telediario que informa de peregrinaciones masivas y apelotonadas a la Meca.

El pleito de la escalera

El Fiscal | 15 de septiembre de 2015 a las 19:11

Foto escalera
LAS cofradías vertebran la ciudad, dicen de vez en cuando los analistas de plantilla. Y tanto. Las cofradías son redes, pulpos con tremendos tentáculos que alcanzan donde uno menos se imagina. Va usted a una gestión al mostrador de Hacienda y le atiende un tío de cofradías. Va usted a encargar un porte a Seur y le toma nota un capataz. Llama al cerrajero y acude a su casa un músico que toca tras los pasos de palio. Y va uno a los juzgados y asiste al hat-trick de las togas, como ocurre estos días en la Audiencia, donde está interpuesto un recurso (1735/15) contra la sentencia del pleito de la escalera. Qué de casualidades y coincidencias hay en el conocido como pleito de la escalera. Unas coincidencias que sólo se dan en Sevilla y que se entiende que no colisionan con el artículo 216 de la Ley Orgánica del Poder Judicial sobre las causas de abstención y recusación de un juez. Como diría Lopera, fijarze bien. En el estrado de primera instancia, el magistrado Francisco Berjano, que ha sido pregonero y hermano mayor de la Vera-Cruz. En la acusación, el abogado Fernando Rodríguez Galisteo, muy conocido de la Soledad de San Lorenzo. En la defensa, el consejero delegado del Domingo de Ramos, Francisco Vélez, hermano de la Vera-Cruz y de la junta superior que, por cierto, nombró a Berjano pregonero. La denunciada, la Hermandad de la Sed. Y el denunciante, Manuel Roldán, hermano de La Sed que hacía las funciones de prioste y que se cayó de la escalera cuando cargaba cruces para ser prestadas a la hermandad del Polígono de San Pablo. Con tanto conocido de las cofradías, el pleito huele a incienso que espanta.

–Oiga, ¿tiene a mano un caramelo para la tos?

El afectado solicitaba nada menos que 114.951 euros por las lesiones sufridas cuando se cayó en el almacén de la calle Valeriano Bécquer. Asegura que resbaló por efecto de la cera acumulada y porque la escalera carecía de cantoneras de goma en sus puntos de apoyo.

Vaya por delante que Su Señoría absolvió a la hermandad, de ahí que el denunciante haya recurrido ante la Audiencia, donde se barrunta que el fallo estará para Navidad. La sentencia de Don Berjano refiere que el afectado desempeñaba esos días funciones de prioste por la dimisión de los oficiales de junta. ¡Si es que a esta historia no le falta un perejil!

El magistrado dice literalmente que es “de cajón” que cuando uno coge una escalera se debe preocupar de que alguien la sostenga, “una medida prudente, fácil y habitual”. ¡Olé, don Francisco, eso es de cajón! Incluso refiere que el afectado “pudo negarse a hacer” la tarea de bajar las cruces, “pues nadie lo obligaba”. Incluso pone muy en duda que la supuesta cera acumulada causara un resbalón, pues “tan sólo cuando se encuentra en estado líquido o semilíquido es cuando puede provocar, por la grasa que contiene, el deslizamiento, como ocurre con la cera que se encuentra en la calzada, producto de la fundición de la misma por el calentamiento del asfalto”. ¡Olé otra vez, ese magistrado que se conoce bien el mundillo!

Berjano sentencia que la Hermandad de la Sed no ha actuado con negligencia. Ydeja claro que el afectado asumió las funciones de prioste “motu propio” (dicho sea con el debido respeto a Su Señoría, se escribe motu proprio). El pobre Roldán no sólo no gana, sino que le caen encima las costas: 10.000 euros del ala.

Ya saben, queridos cofrades. ¡Cuidado con las escaleras! Porque suban o bajen, siempre hay cofrades en todos los peldaños. Este pleito se podía haber resuelto en la barra del Rinconcillo, ¿verdad Enrique Henares? Qué cierto es eso de tengas pleitos y los ganes. ¿Lo mejor de todo? Los dos hermanos de San Pablo que fueron a recoger las cruces, que fueron citados como testigos y dijeron que no habían visto nada, que sólo oyeron el estruendo de la caída. Son como yo: que no veo nada. Porque el día que me da por mirar papeles… Ay, Señor, Señor. Que me da un pasmo, como le va a dar a la aseguradora de la hermandad si a la Audiencia le da por darle un vuelco al caso. Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir… al almacén.

La lección de democracia

El Fiscal | 6 de julio de 2015 a las 20:10

Elecciones a hermano mayor en la ESPERANZA DE TRIANA
MUCHO hemos escrito de la metástasis que las peores formas de estrategia electoral de los partidos políticos han hecho en las cofradías. Los arriolos en versión morada se han multiplicado en forma de analistas geopolíticos (a la búsqueda de bolsas de votantes por barrios y comarcas), responsables de prensa (a la caza y réplica de cualquier contenido perjudicial para los intereses del candidato) y soltadores necesarios (que financian los gastos electorales, ya sea en viandas, teléfonos o transporte para los votantes). La sofisticación de estos procesos ha obligado a la autoridad eclesiástica a realizar el papel de junta electoral central, tratando de llamar a la mesura y de restablecer el orden perdido en instituciones que, nunca se olviden, son asociaciones públicas de la Iglesia católica.

–Son privadas, diga lo que se diga en códigos y normas, pues las ha erigido el pueblo y no la autoridad eclesiástica.
–Oiga, no interrumpa.

El proceso de contagio es evidente. Lo que llama la atención es la naturalidad con que las cofradías asumen ciertas tácticas electoralistas, cuando todo debiera ser más doméstico, más simple y, por supuesto, con mucha menos tensión.

La pluralidad de candidaturas dispara la participación electoral en las cofradías por la movilización (y tensión) a la que se somete el cuerpo de hermanos. Lo mejor de todo es que nadie discute que el gobierno corresponde a la lista más votada. Se puede ser hermano mayor sin ningún problema con una victoria por veinte, ciento cincuenta o mil votos. Si el gobierno no goza después de estabilidad, será por otros motivos, pero nunca por el escaso margen de una victoria. Las cofradías, por fortuna, no han copiado la necesidad de alcanzar pactos si el que ha ganado lo ha hecho sin una mayoría fuerte. Los que pierden se retiran. Incluso no se les ve más por la hermandad en varios años. En política, los derrotados en las urnas fabrican alianzas que los lleven al poder, incluso orillando a la lista más votada; o se aferran al cargo de la oposición mientras el partido les busca una salida.

Nadie discute que Alfonso de Julios será el hermano mayor de la Esperanza de Triana, por mucho que sólo haya vencido por 171 votos de diferencia en unas elecciones en las que votaron 2.504 hermanos. Y ésta es la gran lección de democracia que los partidos políticos no han aprendido. Gana el que obtiene más sufragios. Y no hay que pactar con los costaleros, ni con los músicos, ni con el tío del bar. Sólo faltaba eso.

La llamada al orden

El Fiscal | 22 de junio de 2015 a las 21:16

Capilla de los Marineros. El arzobispo de Sevilla, Juan José Ase
Las hermandades de Sevilla han asumido en los últimos veinticinco años todo lo que de bueno y malo ha ido adquiriendo la sociedad con ocasión de los profundos cambios sociales. Escrito está que nada de la sociedad es ajeno a las cofradías, como las cofradías no son nunca ajenas a la sociedad de cada momento. Las hermandades fueron instaurando poco a poco, una a una, la igualdad de derechos y obligaciones entre hombres y mujeres. Lo hicieron a la velocidad que marcaron los cabildos generales, de forma natural y sin tensiones. Sólo al final, en casos muy contados, tuvo que ser decretada la igualdad por decisión acertada del actual arzobispo. Pero desde la prueba con nazarenas efectuada por los Javieres en los años ochenta, a la aprobación de las nazarenas en la Macarena en el año 2001, noticia que difundieron los telediarios de aquel domingo a mediodía, el proceso fue un éxito con tan sólo algún interesantísimo incidente jurídico por los intentos fallidos de imposiciones de la igualdad por la vía rápida, caso del Baratillo, la Carretería y el Calvario.

Se instauró la igualdad, como se han multiplicado las relaciones con la prensa, alargado la vida pública de las cofradías durante todo el año, modernizado la gestión interna de las cuentas y de la listas de las cofradías, protegido derechos de imagen, gestionado exenciones tributarias, solicitado subvenciones municipales, autonómicas y estatales; abierto cuentas en las redes sociales, potenciado y mantenido obras sociales modélicas… Y en los cabildos electorales, ay amigo, se han mimetizado prácticas de los partidos políticos.

El propio arzobispo ha tenido que llamar al orden a los aspirantes a hermano mayor de la Esperanza de Triana. La repercusión y notoriedad de la propia corporación y de uno de los candidatos, el torero Rivera Ordóñez, ha disparado los habituales efectos negativos de un cabildo con pluralidad de candidaturas. Se vio en la Macarena hace poco más de un año, como se ve ahora en Triana. Pareciera que se consigue un sueldo vitalicio por ser oficial de la junta de gobierno de ciertas cofradías. De las cartas tradicionales se ha pasado a trípticos, cuentas de propaganda en las redes sociales, eslóganes, almuerzos o cenas con la prensa, etcétera. Un espectáculo que deriva en acusaciones veladas o expresas sobre aspectos de gestión económica o de vida personal.

Más vale que la llamada al orden de monseñor Asenjo sea eficaz, de lo contrario saldría también deteriorada la autoridad eclesiástica, pues su poder es moral. No hay guardia suiza. La causa bien merece el intento.

El presidente se siente fuerte

El Fiscal | 16 de febrero de 2015 a las 19:27

Carlos Bourrellier, presidente del Consejo de Cofradías.
Bourrellier está fuerte, se siente fuerte. A mí me recuerda a Arruza cuando hacía el teléfono a los toros. Mi presidente le está haciendo el teléfono al toro de la Madrugada, con la chaquetilla abierta y mirando al tendido de la Plaza de la Virgen de los Reyes. Pareciera que lo estoy viendo. Y oyendo:“¡Esto lo arreglo yo sí o sí, don Juan José, usted tranquilo!” Y a mí me da canguelo cómo le mira el toro a Bourrellier, que también estoy viendo al cuñadísimo decirle desde el burladero:“¡Cuidao, cuñao, cuidao! Que te coge y se nos acaba la temporá”. Bourrellier convocó a la sección de penitencia en la noche del martes. El presidente informó a los señores consejeros de los datos del proceso de renovación de los abonos de sillas y palcos. También abordó otras cuestiones de funcionamiento interno. En un momento dado, el cura Marcelino, delegado diocesano de hermandades, se tuvo que marchar por obligaciones propias del ministerio sacerdotal. Don Marcelino se perdió lo mejor, porque lo mejor estaba por llegar. El presidente dio cuenta de lo que todo el mundo sabía: la espantá del delegado de la Madrugada a dos semanas de la cuaresma. Decimos espantá por seguir con la jerga taurina. Los consejeros fueron informados de lo que todo el mundo ya sabía por los periódicos. Y acto seguido, tachán, tachán, Bourrellier dio otro dato que todos también sabíamos ya: él asume las funciones de delegado de la Madrugada. Y cuando estaba explicándolo es cuando mi presidente, hombre afable y de paz, hizo el teléfono: “La Madrugada se va a arreglar. Ysi hay que dar un puñetazo en la mesa, se da”. ¿Están viendo lo fuerte que está mi presidente, ganando autoridad al estilo de Pedro Sánchez cuando pone patas arriba al PSOE de Madrid? Bourrellier va a poner la Madrugada como la España de Felipe y Guerra, no va a la conocer ni la madre que la parió, ni Buzón que la cantó. Yno se vayan todavía que aún hay más. Bourrelier recordó a los presentes que tiene el apoyo absoluto de la autoridad eclesiástica, en tal grado que aquello que él decida por escrito vendrá refrendado por esos curas de la curia tan formadísimos en Derecho Canónico. Yo ahí le diría aquello que hemos recreado del cuñadísimo: “¡Cuidado con esos avales, don Carlos, no le vaya a pesar como al Gallo de Morón!” A mi cada día me cae mejor mi presidente, que lo mismo habla de pistoleros que de puñetazos, o dice que el prelado ha hablado en una homilía “a calzón quitado”. Lo felicito por la claridad de su mensaje y me responde: “No tomes lo del puñetazo al pie de la letra”. ¡Claro que no, presidente! Son formas de hablar. Como lo mío: son formas de juntar letras.