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Las manos de Vélez

El Fiscal | 18 de noviembre de 2018 a las 5:00

VELEZ, CONSEJO DE COFRADIAS.

LA de gente que conoce en Sevilla a Francisco Vélez de repente. Oiga, cuantísimos sevillanos le decían Paco y yo sin saberlo. Lo tratan desde hace la tira de años. Casi se diría que el día que Vélez juró como abogado estaba la sala de bote en bote. Y qué decir de los que te paran por la calle y no es para pedirte una firma contra el calor, ni contra las bases militares de Rota, ni siquiera para interrumpirte para la enésima oferta de telefonía móvil, sino que te preguntan por tu análisis de la victoria de Paquitovélez, dicho así todo junto y en tono de confianza, como el camarero que te pone la mano en el hombro mientras te recomienda una tapa.

Vélez es el nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Ha pasado por varios cargos de la institución y por fin ha cumplido uno de sus sueños. El otro ya lo logró cuando logró tener una casa en Comillas. La de gente que se le presentará a partir de este verano en Comillas… donde hay restaurantes estupendos, mucho más que los de Sevilla. Y, sobre todo, hay muy pocos sevillanos. Cuentan de Vélez y no paran todo tipo de maravillas sobre su experiencia en la gestión, su locuacidad y su nervio para el trabajo. Pero nadie recuerda que Paco Vélez sufrió y mucho en la cuaresma de 1999. No por las fatigas de su responsabilidad como delegado del Miércoles Santo, sino por el incendio que se declaró en una estufa de gas de su casa la tarde del 12 de febrero.

Aquello sí que fue una escena de pánico y no las avalanchas de la Madrugada de 2000. El hoy presidente y su mujer requirieron de ingreso en el hospital por las quemaduras sufridas en las manos y en los pies, unos días que, al final, resultaron inolvidables por la cantidad de visitas que recibió el matrimonio, tantas que las enfermeras les tuvieron que llamar la atención no sin cierto cariño. Se presentó hasta el arzobispo Amigo. Y Manuel Román les llevaba el desayuno a diario. Lo mejor de todo, cuando conocimos de verdad al hoy presidente, fue cuando ya en casa, junto a una imagen de la Virgen del Rosario, le confesó a Miguel Ángel Moreno: “El Domingo de Ramos estreno las manos”.

Y Vélez y su mujer vivieron el mejor estreno de su vida, del que nadie se acuerda hoy, pero el que marca su existencia desde hace dos décadas. No sé si desde entonces, pero Vélez convirtió su casa en un centro de peregrinación al que acude el cofraderío en las citas especiales. Qué cofrade es eso de recibir en casa. Tanto que Vélez refirió su morada en la carta que escribió a los hermanos mayores en la reciente campaña. Este presidente es muy de su casa como se puede decir que es… de la casa. Lleva en San Gregorio los mismos años que con manos nuevas. Ha estado en la unidad de quemados y eso, como los sacramentos, imprime carácter. Ahora hay que confiar en que use poco la gabardina en Semana Santa, porque la gabardina de Vélez es casi como algunos chaqués. Le falta poco para estar en el Museo de Artes y Costumbres Populares. Todo un símbolo. Como su casa.

elecciones al Consejo de Cofrad’as .

Un presidente señor

Antonio Piñero pudo seguir siendo presidente tras la dimisión de Joaquín Sainz de la Maza con la legitimidad que le otroagaban los estatutos y la bendición de la autoridad eclesiástica. Quiso ser consecuente con su opinión, manifestada públicamente en su momento, y someterse al escrutinio de las urnas para sentirse respaldado directamente. Las 55 hermandades que le han apoyado no han sido un respaldo suficiente. Se presentó por ética, por convencimiento personal, porque personalidades importantes así se lo pidieron. Ha sido un presidente señor. Nunca se sintió a gusto con la idea de seguir por designación estaturia.

‘Gregorioscopia’
El verdadero reto de las empresas especializadas en sondeos electorales es probarse con unos comicios en San Gregorio con más de una candidatura. ¡Cómo se las gastan los gachós! Ni el CIS que dirige el amiguete de Pedro Sánchez, ni las israelitas que tanto le encantan a Javier Arenas. Aquí no tenía nadie ni pajolera idea del resultado. El que más se aproximó al escrutinio final fue Andrés Martín, correoso ministro sin cartera del equipo de Paco Vélez, que vaticinó por escrito que la diferencia del ganador sería de entre diez y doce votos. Finalmente fueron nueve.

¡Todos a La Isla!
El candidato ganador se reunió con su gente en el restaurante situado junto al Arco del Postigo. Como la canción de Sabina, a los de Vélez le dieron la una, la dos y casi las tres… El presidente electo no siguió al siguiente lugar de peregrinaje: la milla de oro del gin tonic de la calle Arfe. Ni al tercero: el Museíto. Los últimos del equipo vencedor llegaron a casa en torno a las 5:00. Casi tiene que activarse el Cecop…

Cuchipanda pese a todo
¡No se quejará Antonio Piñero de la cantidad de gente que acudió a su ágape tras el escrutinio! Llenazo en el bar de la calle Juan Sebastián Elcano donde corrieron el jamón y otros manjares.

Gran Poder, año 2020
¿Por qué itinerario irá el Señor a las barriadas en su particular peregrinación por los 400 años de su hechura? ¿Se repetirán las imágenes por el recorrido de Santa María la Blanca y por delante del hospital de San Juan de Dios? No sería mala idea.

¿Impertinencia?
¿Qué hermano mayor del Martes Santo pronunció una frase ácida en la Plaza de la Contratación cuando se conoció la victoria de Vélez, candidato contrario a seguir con la mamarrachada de hacer la carrera oficial al revés? “Que se prepare para la guerra”, cuentan que dijo el hermano mayor con tono impertinente. ¿Dónde hay que apuntarse para que el Martes al revés lo pongan al revés? Es decir, al derecho de una puñetera vez.

Oído en San Gregorio
“¿Que las dos grandes han votado en blanco? No lo sé… Y esa hermandad que se considera especial, pero muy especial en la sección de glorias, es posible. Ya sabes que su hermano mayor siempre dice que hay hermandades de penitencia, de gloria, sacramentales… y la suya. ¿Quién se marchó del Jueves sin votar?”.

El Lagarto de la Catedral: <<Qué feliz está el cura Marcelino, la sonrisa amable de la curia hispalense. Desde el primer minuto se le notó la afinidad con Paco Vélez. ¡Cómo lo caló monseñor Asenjo el día que lo nombró para el cargo! “Marcelino, no te mimetices”. Y él respondió: “Si yo soy cofrade antes que cura”. Los dos acertaron>>

La bulla que no vota el 15-N

El Fiscal | 11 de noviembre de 2018 a las 5:00

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LA noche del jueves tendremos nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Tienen derecho al voto 124 señores, la gran mayoría de ellos unos absolutos desconocidos para la ciudad. Un censo tan selecto de votantes elegirá a Antonio Piñero o a Francisco Vélez. La cosa quedará entre un letrado de la Administración de Justicia o un abogado. Ya se sabe que la Justicia es una tierra fecunda para el cofraderío. En principio no están previstos grandes cambios en el modelo de Semana Santa en función de si sale elegido uno u otro candidato. Ambos equipos han escondido bien sus cartas. O, mejor dicho, se han abonado a decirle a todo el mundo lo que cada cual quiere oír. Ninguno ha asumido riesgos. Por eso apreciamos una falta de tensión evidente en estas elecciones. No hay propuestas sorpresas, como tampoco se han vivido episodios especialmente tensos durante la campaña en comparación con la anterior. Mejor así.

El Consejo es una institución que necesita estabilidad y tiempo por delante para llevar a cabo un proyecto. La Semana Santa de hoy requiere que la institución esté concentrada en los problemas de seguridad y, por lo tanto, en continua interlocución con el Ayuntamiento. Hemos perdido un tiempo precioso de cara a la Semana Santa de 2019 porque las circunstancias han obligado a la convocatoria de unas elecciones inesperadas. Urge que el nuevo equipo se ponga a trabajar cuanto antes con el Cecop. La salida extraordinaria de la Esperanza de Triana nos ha reencontrado, pese a la saturación de procesiones extemporáneas, con el mejor público. Todo transcurrió con normalidad y con un reconocido cumplimiento de los horarios. Las vallas en la calle Pureza funcionaron, el público se comportó. No hubo incidentes.

Ya ocurrió con el traslado masivo del Gran Poder. Cuando las cosas se hacen bien, de forma acorde a los tiempos que nos ha tocado vivir, el público reacciona con respeto. Pero la Madrugada es punto y aparte. La noche siempre genera sus riesgos propios y bien conocidos. No se puede consentir una bajada de guardia en los tiempos que corren. Hay que mantener lo que ha funcionado bien y potenciar hasta un punto razonable las medidas que han supuesto una garantía. El Consejo tiene que exigirle al Ayuntamiento las mayores cautelas. Y el Ayuntamiento, sin complejos, habrá de exigir el cumplimiento de horarios y todas las condiciones necesarias, por traumáticas que puedan resultar, para que la carrera oficial sea cada año un poco menos ratonera. El 15-N ha supuesto un parón en los trabajos por parte del Consejo.

La Semana Santa de 2019 es previa a unas elecciones municipales. Esperemos que el alcalde Juan Espadas recuerde la factura que pagó Zoido por la pérdida de vigilancia en 2015, cuando la Madrugada se rompió al ser arrollada la totalidad del cortejo del Silencio y parte del de Los Gitanos. La gran bulla que no vota el 15-N merece las máximas garantías en materia de seguridad. Esa bulla que no conoce a los hermanos mayores, que no entiende la razón de tantos retrasos, ni por qué unas cofradías hacen la carrera oficial en sentido contrario. La bulla que sigue ilusionándose con la espera, con tener un día una silla en la carrera oficial, la bulla que busca las cofradías a pie, que disfruta con la Semana Santa nocturna, que vive con pasión el acto del Pregón para el que nunca tendrá una entrada, la bulla que cada Domingo de Ramos se reencuentra con su infancia, la bulla que aspira al hermoso ejercicio de seguir reconociéndose en la Semana Santa que recibió como legado.

Esa bulla no tiene ni pajolera idea de quiénes manejan los resortes de la fiesta más hermosa de la ciudad. Ni interés por tenerla. Y en parte, este asunto se despacha el jueves por la noche entre 124 señores que, en muchos casos, le han prometido el voto tanto a Antonio como a Paco, tanto a Paco como a Antonio. No pocas veces los dirigentes de las cofradías se entretienen en fatuidades, en asuntos de escasa enjundia, en una sobrecarga de representaciones que obligan a tomar mucho almax por la ingesta excesiva de pavías. Los problemas de la Semana Santa actual y las exigencias de la vida pública de hoy en día, sea el cargo que sea, no hacen tan amable el ser presidente de una institución con un peso notable en la ciudad.

En cierta ocasión le oí un comentario a un familiar de un presidente tras unos días de fuerte polémica: “A él es que no le gustan los problemas”. Y le replicaron: “Pues no haberse presentado a presidente. Los cargos son para tener problemas”. Los dos candidatos saben a lo que se enfrentan. Los anteriores presidentes tuvieron que vallar la Avenida, modernizar la carrera oficial, preparar un congreso internacional, mediar en pleitos jurídicos entre algunas hermandades y el Arzobispado, o asumir la redacción de unos nuevos estatutos.

El próximo presidente ha de tener claro que el reto es salvaguardar la Semana Santa, protegerla de las avalanchas de la Madrugada y del exceso de procesioes extraordinarias, que son otra suerte de avalanchas que conducen a la proyección de una imagen frívola. Nadie de la oficialidad anuncia un tope para tanto exceso durante todo el año. Nadie denuncia que el carácter extraordinario ha quedado enterrado. Nadie dice que lo del Martes Santo al revés es una mamarrachada que eleva a categoría principal las cuestiones logísticas y, por lo tamto, orillan lo fundamental y revelan la incapacidad de un acuerdo. El Consejo tiene que recuperar la autoridad, no limitarse a la gestión de sillas y palcos y a la designación del pregonero y otras pedreas. Resulta sonrojante que las cuentas no sean públicas.

La Catedral es más transparente que el Consejo. El Arzobispado también lo es. Llama la atención que nadie haya negociado un patrocinio para el cartel…¡de la Semana Santa de Sevilla! O en su defecto que se detraiga una partida de los ingresos de la carrera oficial. Hay que trabajar más y dejar de perder el tiempo en reformas de la carrera oficial por el Paseo de Colón y otros inventos propios del Pequeño Nicolás (o Nicolasa). No pierdan un minuto más de este otoño en lo que está muy bien para ser debatido solamente en la orilla de la playa. A partir del jueves no habrá más excusas. El trabajo por la seguridad y la reducción de los excesos (la grasa provocada por tanta salida extaordinaria) deben ser las prioridades. Quien salga elegido no tendrá un camino de flores. Si no le gustan los problemas, ya sabe dónde está la parada del tranvía. Está a tiempo.

¿Cuándo será transparente el Consejo de Cofradías?

El Fiscal | 16 de septiembre de 2018 a las 5:00

 

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FUE el cardenal quien decidió publicar las cuentas de la Archidiócesis, incluidos todos los movimientos del Cabildo Catedral y su asignación personal como prelado. Don Carlos consideró que era un ejemplo de transparencia muy necesario, sobre todo porque convenía explicar el destino de la recaudación por el IRPF y el de los fondos obtenidos por el cobro de la visita turística al templo metropolitano. La Catedral cada día ingresaba más dinero y era necesario explicar que no se trata de una caja registradora, que en la curia no se padecía ninguna voracidad recaudatoria. Se imprimieron folletos para los turistas donde se detallaba el porcentaje del precio de la entrada destinado a obras de conservación de la propia Catedral, a la restauración de templos, a la construcción de nuevas iglesias en los barrios y a obras asistencias de la diócesis.

El Arzobispado sigue hoy publicando las cuentas y, además, ofrece su propia valoración de los números. La Iglesia de Sevilla no ha hecho más que evolucionar favorablemente en materia de transparencia económica en las últimas dos décadas. Sigue el modelo de las Administraciones Públicas. Hasta las Casas Reales ofrecen información de sus ingresos y gastos. Llegados a este punto, ¿por qué no es el Consejo de Cofradías transparente? La opacidad contable de esta institución parece ya una tradición de la casa que han seguido todos los presidentes. Hay que recordar que el Consejo explota la vía pública en Semana Santa para organizar la carrera oficial, su principal fuente de ingresos, conocido como el negocio perfecto. Se cobra tres meses antes de la actividad (sillas y palcos) y no se devuelve el importe en caso de lluvia. La gente, además, repite al año siguiente aunque haya habido lluvia y avalanchas. Y si no renuevan los títulos, hay público a la espera como para duplicar el aforo. ¿Qué empresario sueña con un negocio así? Todos.

Nunca se han difundido las cuentas del Consejo de Cofradías, pese a que ya lo hacen el Arzobispado, el Cabildo Catedral, Cáritas, el Seminario Metropolitano, etcétera. A base de apretar hemos sabido algún año cuánto dinero mueve la institución, cómo es el reparto de las subvenciones… Pero no hay parrillas con el desglose de ingresos y gastos. ¿Cuál ha sido el temor de los sucesivos presidentes para no ofrecer estos datos? ¿El gasto en pescao frito? ¿Los billetes de aviones a Roma con tragos largos incluidos? ¿El gasto en taxis? ¿Quizás en teléfono? No se entiende que un organismo de este peso en la ciudad siga sumido casi en la clandestinidad en estos asuntos. Hay hermandades que publican sus cuentas en los boletines, clubes privados que las exhiben en el tablón de anuncios de la sede principal… Pero el Consejo sigue en las tinieblas.

Ahora que estamos en plena campaña electoral con dos candidatos de solvencia contrastada, sería muy bueno que se pronunciaran al respecto. Mis queridos Vélez y Piñero, Piñero y Vélez, ¿estarían ustedes dispuestos a publicar sus números? ¿Por qué consideran que no se ha hecho hasta ahora? ¿Acaso no vería con buenos ojos la autoridad eclesiástica este recomendable ejercicio de transparencia? ¿No debe ser el Consejo una asociación de la Iglesia que brille por su ejemplaridad en los asuntos del pecunio?

Ambiente en la calle del Consejo sobre la nueva pragmática del Arzobispado sobre cofradías y pregones.

Ni siquiera los hermanos mayores reciben por correo electrónico las cuentas antes de las asambleas y plenos para trabajar sobre ellas y acudir a las reuniones en disposición de realizar un trabajo fructífero y con conocimiento de causa. Esto no ocurre ni en las comunidades de vecinos de los pisos de la playa. Hasta la Casa Real británica difunde el gasto en botellas de ginebra. Y no pasa nada. Se acaba con el morbo en media hora, en lugar de estar bajo sospecha de forma perenne.

Recuerdo un alto cargo del Consejo que declaró en su día que se habían encontrado con una institución oxidada. Y era cierto. En las dos últimas décadas se han hecho muchas cosas positivas, como la modernización en la organización y gestión de la carrera oficial, que antes se delegaba en los silleros, se controlaba con papel y bolígrafo, y era pasto de chanchullos, tratos bajo cuerda y, lo que es peor, motivo de todo tipo de especulaciones sobre supuestas dádivas.

Con eso se acabó en varias fases, pero siguieron otros problemas que esperemos nunca se repitan, como las acusaciones sobre la confusión de intereses entre el empleo de altos cargos y los de sus descendientes, o entre la profesión de altos cargos y los de la propia institución. Mucho cuidado con estas materias porque la sociedad de hoy no es la que le tocó vivir a presidentes que casi se fotografiaban en blanco y negro. Avisados quedan todos. Lo dice el sabio: la falta de transparencia es la antesala de la corrupción. Y en asuntos de cofradía conviene no dar pie a los rumores. Porque ya escribimos un día acerca del cohecho morado a cuenta de los jamones y de la microcorrupción de la croqueta. Esto de ahora es más serio y se puede evitar con diligencia. Y buena fe.

Está pasando
Lo avisamos este verano. Las hermandades están recibiendo cartas de las entidades bancarias en las que se rechaza la supresión de las cláusulas suelo. Ocurre, como ya informamos, que hay varias cofradías que ya han logrado el objetivo, mediante negociaciones personalizadas. ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Unas sí y otras no? No se entendería. Está pasando.

El Baratillo
El cabildo general del jueves aprobó por unanimidad el hermanamiento nada menos que con la Esperanza de Triana. Es la cuarta carta de hermandad que suscribe la cofradía del Arenal, que estaba hermanada con la Real Maestranza, la Carretería y una corporación de Salamanca. ¿Veremos esta Semana Santa las respectivas representaciones de cortesía en uno y otro cortejo?

Trabas
No crean que es fácil para una cofradía tramitar una carta de hermandad con otra. La autoridad eclesiástica mira con lupa los procesos para reducir el chorreo de peticiones, sobre todo las que están poco justificadas.

Casualidades
Presentaba el candidato Piñero su candidatura en un hotel del centro con vistas a la Giralda, cuando el candidato Vélez estaba parado en la Campana en animada y prolongada tertulia con varios miembros de su equipo.

¿Y don Marcelino?
El cura Marcelino no tiene pared suficiente para colgar todos los cuadros que le han regalado en su despedida como párroco de San Vicente. Se le van a agotar los espiches y no le que va a quedar hueco debajo de una escalera para apilar los que se queden sin colgar. Pero don Marcelino tiene ahora otra preocupación en mente: el proceso electoral en San Gregorio. Sabe que su papel es el de moderar, procurar la paz, evitar cualquier gesto de favor hacia una u otra candidatura, y velar por unos comicios limpios u que no dejen heridas. Don Marcelino sabe que se le mira con lupa, entramos en días de fuertes suspicacias porque algunos parecen jugarse un sueldo vitalicio si son delegados de día (o de noche). Tal vez lo mejor sea que, en caso de conflicto, lo cojan poniendo espiches… Cuidado con el trompo en todo caso.

El lagarto de la Catedral: “Mi querido Fiscal, no te puedes hacer una idea de cómo está el cardenal. Don Carlos tiene más fuerza física que muchos con 30 años menos. El viernes presidió los cultos al Cristo de La Laguna, tomó el avión a Madrid, y de Madrid voló a Sevilla para estar con la Hermandad del Amor”

Los toros en el mejor momento

El Fiscal | 12 de agosto de 2018 a las 5:00

cabrero

DICEN que la Hermandad de la Macarena ha estado de dulce al convertir la voz del capataz Loreto en un valor añadido de su museo, una apuesta por eso que se conoce como el patrimonio inmaterial de una institución. Esa voz queda elevada al nivel de otras señas de identidad de la institución como el tintineo de las esmeraldas, el bisbiseo de los rezos de las Hermanas de la Cruz postradas ante la Virgen de la Esperanza en el zaguán de la Casa Madre, o esa cornetería rotunda e inconfundible de la banda de la centuria romana, tambor de Hidalgo incluido. La Macarena es maestra en estas lides al tener, otra vez en su historia, capacidad para crear estilo. Pero lo es también en seguir cultivando otras formas aunque los tiempos se vuelvan, que escribiría Aurelio Verde y cantarían Los Romeros de la Puebla. Me gusta que se oigan las voces de Loreto y Luis León en el museo macareno, maravilla que la hermandad regala a la ciudad, pero más me gusta todavía que la hermandad sea la promotora de un festival taurino el próximo 12 de octubre en la plaza de toros de la Real Maestranza. ¿O no tiene mérito hoy que una asociación pública de la Iglesia se meta en el berenjenal de organizar un espectáculo taurino para recaudar fondos para la bolsa de caridad? Aquí sí que hay un patrimonio inmaterial, como es tener agallas de ir a contramano, como es echarle valor a la cosa, como es poner encima de la mesa eso mismo que usted están pensando. No se organiza una tómbola, una especie de rastrillo con señoronas con las tardes libres o se saca de la chistera una jornada de convivencia para que el personal coma y beba en nombre de la solidaridad. No. Se hace un festival taurino, como antiguamente. Ycon nada menos que Pepe Luis Vázquez, Dávila Miura y Francisco Rivera Ordóñez como figuras que reaparecen y con la participación de Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. ¿Se han fijado en la categoría del cartel? No sabemos quién aportará más a quién. Si este festival ayudará a la Macarena a pagar muchos recibos del alquiler o de la luz, llevar comida y bebida a los necesitados, ropa, material escolar u otros artículos de primera necesidad, o si es la Macarena la que ayudará a levantar la fiesta con un cartel que lo tiene todo para ser memorable.

Una levantá por José Antonio Fernández Cabrero, que preside la junta de gobierno como hermano mayor; por Eduardo Dávila Miura, el consiliario que se encarga directamente de la organización del festival y por Ramón Valencia, el empresario que da todas las facilidades para el espectáculo. Cuando muchos se avergüenzan de la fiesta por ignorancia, complejo o mera estrategia de pacotilla, la Hermandad de la Macarena no sólo no le da la espalda a la gente del toro, sino que se sirve de ella para engrandecer sus fines asistenciales. Ellos hacen posible, otra vez, el otro patrimonio inmaterial de la institución que nunca caduca: el sello propio que no dependen de modas o corrientes.

caridad

 

De alférez a alférez

Se nos quedó en el tintero de julio el pregón pronunciado por el abogado Joaquín Moeckel en conmemoración nada menos que de los cuatro siglos de la declaración de la Virgen de la Caridad como patrona de Sanlúcar de Barrameda. La frase más destacada fue: “Ser un cristiano formado es ser un soldado de Dios”. Moeckel desarrolló una una preciosa historia. La Virgen de la Caridad fue llevada a Sanlúcar desde Sevilla por un alférez malagueño llamado Pedro Rivera Sarmiento. 400 años después, el pregón ha sido pronunciado por un abogado y también alférez, hijo de una sanluqueña de pro.  Fue un pregón al estilo Moeckel: sin ripios, ameno y muy sentido. Primero, desarrolló una introducción histórica sobre el papel de Sanlúcar en el Descubrimiento de América. Después, tuvo una atención especial al año 1608, cuando el alférez malagueño, curtido en mil batallas, adquirió la imagen mariana en Triana. No faltó el canto a la caridad como virtud teologal y las referencias al  Dogma de la Asunción de la Virgen María que se celebra el 15 de agosto, que no es no es la festividad de la Caridad, ni de los Reyes, ni de Begoña, ni de ninguna otra advocación, sino de la Asunción. Y eso, ciertamente, hay que tenerlo claro y saber explicarlo. Cuentan que el  rector del templo que presidía el pregón, profesor en Salamanca, se alegró de que un pregonero (¡Por fin!) tuviera esos conocimientos de fondo y no lo apostara todo a las formas y las rimas. Y final fue más personal, sobre las vivencias del niño Joaquín los días de la Virgen, su juventud y su etapa de madurez.

Adelanto electoral
No, no vamos a hablar de las próximas elecciones autonómicas, que parecen inminentes a la vuelta de las vacaciones de verano. Nos referimos a la Hermandad del Amor, donde se celebrará cabildo de elecciones en diciembre, casi un año antes de lo previsto. ¿No votaron los catalanes con los mantecados sobre la mesa? Pues a votar en el Salvador casi cuando se esté preparando la Misa del Gallo. Dicen que Fernando Mora-Figueroa no le ve sentido alguno a apurar el mandato, no transige más con los poderes fácticos que hay en todas las cofradías, y ha aplicado eso tan certero del ya estoy yo en mi casa. Suena para asumir el cargo el nombre de Juan Cruzado Candau, en perfecta sintonía con todas esas familias que protagonizan la vida cotidiana de la hermandad.

Del Consejo
Los candidatos se han marchado de vacaciones, ambos a localidades distintas de Cantabria, con los teléfonos móviles bien conectados. Paco Vélez, actual tesorero, no estará el 15 de agosto en la procesión porque, de hecho, nunca ha estado. Veranea muy lejos de Sevilla y siempre ha entendido su ausencia. Vélez lleva de cargos generales a José Roda Peña (vicepresidente), José Carretero (secretario) y Alejandro Marchena (tesorero). Y Antonio Piñero, actual presidente, cuenta con Carlos López Bravo (vicepresidente), Enrique Durán (tesorero) y un nutrido grupo de hombres (y mujeres, ojo) del que saldrá el secretario, que no se descarta que sea un peso pesado de las glorias con inequívoca vinculación con las de penitencia.

El Lagarto de la Catedral: “Te aseguro, querido Fiscal, que es un absoluto incordio acceder estos días a la Catedral para, simplemente, rezar unos instantes ante la Virgen de los Reyes. Tienes que explicar continuamente que sólo tratas de ver a la Virgen, te hacen la visita imposible y acabas saliendo mosqueado”.

 

 

Luto por un rociero

El Fiscal | 15 de julio de 2018 a las 5:00

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OTROS con el potencial de Pepín Lirola (1930-2018) lo hubieran jugado todo a la casilla de ser un personaje de la ciudad. Empresario de éxito, fluidas relaciones sociales, vecino de una de las zonas más cotizadas del centro, cofrade, taurino con hondas amistades en la afición mexicana… Pero no. El caso es que se limitó a trabajar en la firma Vilima, la que varias generaciones de sevillanos tienen interiorizada con la misma fuerza que hoy tenemos El Corte Inglés, y a ser rociero de la Hermandad de Sevilla, cuando la corporación era eminentemente familiar. Fue hermano mayor un solo mandato (1971-73), lo que le bastó para dejar huella material e inmaterial. Creó un rito precioso: la jura del hermano mayor en la ermita el 12 de octubre. ¿Cuántos nuevos hermanos mayores juran su cargo ante la Patrona de Almonte? Pues el de Sevilla lo hace desde que Pepín instauró esa costumbre. Promovió la construcción de las viviendas de dos plantas en la casa de hermandad en la aldea. Entonces costaba un mundo tener un cuartito para pasar los días de estancia. Pepín construyó estancias dignas, amplias y con hermanos dispuestos a ocuparlas y pagar la renta. ¿Y la construcción de la capilla con campana de esa misma casa de hermandad antes de ser hermano mayor? Cuánto sabía de cómo fue posible aquella obra junto con Antonio Jurado, ¿verdad hermanos veteranos del Rocío de Sevilla?

Pepín Lirola es Vilima, es el Salvador, es un jinete con chaquetilla blanca y vara dorada en una Sevilla que tímidamente empezaba a tener color. Aquella Sevilla del Banco Hispano-Americano, el Ecovol emergente de su amigo Valentín Álvarez Vigil, el cine Fantasio, Infantes Florido de párroco del Salvador, los coches aparcados en la Plaza Nueva y los grandes años de Curro Romero, inolvidable la temporada del 71. Se marcha Pepín al camino con la niña Magdalena en su regazo en una ciudad distinta. Tiene cerca a su amigo Juan Rojas. Muchos compañeros del comercio acuden a despedir a la hermandad.

La hermandad del Rocío de Sevilla, que tanto ha crecido desde entonces, es hoy en buena parte la que aquellos rocieros impulsaron con su manera de ser y sus ganas de vivir la fe con una alegría limpia, júbilo de arenas, raya, salves y tamboril. Este Pepín no cultivó la notoriedad, no buscó los azulejos conmemorativos. No le hicieron falta segundos mandatos ni prórrogas. La ciudad de hoy es distinta, la devoción a la Virgen está intacta, aunque los tiempos se vuelvan, como escribió el poeta Aurelio. Los 12 de octubre que jura un nuevo hermano mayor en la aldea se rinde un homenaje a Pepín Lirola, el de Vilima, el de la chaquetilla blanca que promovió casas dignas para los peregrinos.

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Movimientos
Los sigue habiendo de todo tipo tras la crisis en el Consejo de Cofradías que ha provocado el cambio repentino en la presidencia. Hay gente que no quiere dejar el cargo tras las elecciones de otoño. Tengan en cuenta una cosa, nadie quiere abandonar un puesto para el que estaba, en principio, cuatro años. Pero todo se ha visto alterado en muy pocos días. Hay consejeros que tenían claro que seguirían con el presidente Piñero, pero si don Antonio no se decide, opta por convocar elecciones y encima parece que no se presenta, pues hay que ir con Paco Vélez, que por ahora es el único que ha dado el paso al frente. Por eso, estos días se aprecian muchos movimientos, algunos nervios y las previsibles cenas en las que los consejeros se expresan…

Las cenas…
El peligro de comer mucho por la noche es que después se duerme mal, se descansa poco, los cuerpos no se regeneran y, entonces, se dicen las mismas tonterías o más por la mañana que por la noche. Algunos siguen erre que erre mirando al pasado, cuando se quiera o no, el Consejo ha hecho las cosas en tiempo récord y con bastante elegancia. Hay que dejar de mirar tanto hacia atrás.

¿Otra candidatura?
Permítanme la comparación. Que Rajoy no vote en el congreso del PP no quiere decir que no tenga una opinión formada sobre Soraya o Pablo Casado. (Casado, por cierto, tiene todas las hechuras para llevar traje de servidor y farol de mano). A lo que íbamos: el deber de neutralidad de la autoridad no quiere decir que no tenga un criterio sobre quién debe ser el presidente… Y, sobre todo, quién no se quiere que lo sea. Hay que saber interpretar los silencios. Yalgunos gestos. La autoridad, ya lo dijimos, desea a toda costa que no haya elecciones. ¿Reconsiderará Piñero su decisión? La ventaja de la Iglesia es que dicta las normas y siempre, siempre, se reserva la dispensa.

Lo dicho
Si algunos consejeros claramente piñeristas se han pasado con Vélez no es por otra razón que porque quieren seguir en la institución. A ver: los chaqués hay que amortizarlos y al pregón hay que seguir yendo al patio de butacas. ¿O no? Y, además, hay mucha gente buena en ese equipo, que sabe de cofradías bastante. Además, si Piñero no sigue no hay bandos, luego no se están pasando de un bando a otro. Estos días me gustaría saber qué opinan ex presidentes como Manuel Román o Adolfo Arenas… Tendré que llamarlos por teléfono. A Adolfo a lo mejor me lo encuentro en un taxi… Sí, sí, sí.

El pertiguero
Primer golpe. Lo peor de ser un cofrade impertinente no es mandar mensajes impertinentes, sino reenviar las respuestas que se reciben a la persona equivocada. Eso es quedar como la chata. Segundo golpe. El debate de la hostelería. ¿A quién apoyan Las Lapas y Casablanca? ¿A Piñero, a Vélez o a una tercera vía? Tercer golpe. Alguien promueve el encuentro entre Piñero y Esquivias, pero no parece que de ahí salga una unión… Y ciriales arriba. “La bendición para formar una candidatura la tenemos, de eso no te quepa duda. Falta convencer al cabeza visible. Si Marcelino se empleara algo más… Queda tiempo, mucho tiempo”.

El lagarto de la Catedral: “Pues como sé que te gusta afinar en estos asuntos, te confirmo que ayer comenzaron los días de merecido descanso del arzobispo. Ha sido un curso intenso en la diócesis. Don Juan José estará en permanente contacto con el vicario general. ¿Su regreso? Para los días de la novena de la Virgen”

 

El paso al frente de Vélez en el Consejo de Cofradías

El Fiscal | 8 de julio de 2018 a las 6:00

Foto: Victoria Ramírez

VAmos a decir eso tan sevillano del yo ya lo avisé. Te lo dije. Te lo venía diciendo. Qué poquito me he equivocado. Lo escribimos el domingo: Paco Vélez miraba el VAR, la pantalla del ordenador, durante la asamblea del adiós de Sainz de la Maza. Vélez miraba el VAR porque lleva meses calculando la maniobra del pasado jueves: dar el paso al frente y proclamar su candidatura. Para unos lo hizo de forma valiente. Con determinación, que diría Iván Redondo, el asesor de imagen de Pedro Sánchez. Para otros lo hizo saltándose al hoy presidente, que tendría un derecho preferente. El propio Antonio Piñero, un jurista serio y un cofrade de prestigio, sabe que esa prelación no existe. Es cierto, y aquí lo hemos escrito muchas veces, que nos gustan que los hermanos mayores sean respetados y se les deje repetir un mandato. Pero también lo es que Piñero ha tenido en su mano ser presidente, al menos durante dos años, con todo el apoyo y la bendición de la autoridad eclesiástica. Y no ha querido porque estaba empeñado en no jugar el papel de Bourrellier. Pretendía obtener la legitimación en unas elecciones, que son las que ha convocado, pero se ha encontrado con el paso al frente del tesorero.

Vélez ha anunciado que se lía el capote y que hace el paseíllo. Solo o acompañado. Eso merece un respeto. Tiene escasos apoyos internos, pero los que votan no forman parte de la junta superior, sino 124 hermanos mayores. Tampoco vota Marcelino Manzano. Piñero, que siempre ha ganado las elecciones a las que se ha presentado con más de una lista, medita si formar o no una candidatura. En principio dijo que no, mostró su desagrado a ofrecer ese “espectáculo”, pero después no ha dejado de recibir muestras de apoyo. Cuenta con el aval del secretario López Bravo (al que Vélez le tiró los tejos para la vicepresidencia) y con casi todos los delegados de Penitencia. Ya se verá. Agosto da para mucho. Si no se decide, es muy probable que se forme una segunda candidatura liderada por alguien que ahora no está en la institución, e impulsada por muchos agentes (digámoslo así) especialmente interesados en un perfil distinto al del actual tesorero.

Vélez lleva muchos años en el Consejo. Conoce muy bien la institución. Ha trabajado con los presidentes Román, Arenas, Bourrellier y ahora deberá hacerlo con Piñero por unos meses. El Cecop lo tiene como interlocutor. Controla un presupuesto de casi cuatro millones, las subvenciones, las sillas, los palcos, etcétera. Tiene devotos y detractores porque acumula poder. Le deben favores tanto como no le perdonan algunos nones. Nunca se pueden ni se deben atender todas las peticiones de un mundillo cofradiero que habitualmente concibe el Consejo como organismo proveedor de prebendas.

En meses se sabrá si se le censura el no respetar el teórico orden de prelación, o si se le premia la veteranía en la institución.

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Los 50 años de ordenación de Gómez Guillén

Muy agradable fuer la velada que se vivió el martes con ocasión del homenaje tributado al canónigo Ángel Gómez Guillén, que ha cumplido los cincuenta años de ordenación sacerdotal. El cardenal Amigo telefoneó a don Ángel durante la cena. Se recordaron momentos muy especiales de la larga trayectoria como presbítero de quien fue el cura que guió a Don Carlos en sus primeras visitas a los pueblos de Sevilla en 1982. Ay, aquel coche amarillo en el que el nuevo arzobispo y él se recorrieron la provincia. Y, cómo no, se evocó su íntima vinculación al templo del Salvador, donde fue nazarenito de blanco de su Hermandad del Amor.

Movimientos
Andrés Martín, el ex turbo consejero de Glorias y hermano mayor de la Pastora de Santa Marina, apoyará la candidatura de Paco Vélez. Nadie debe dudarlo. Las consejeras Milagros de Ciudad y Miriam Olga de Frutos están con el tesorero, al igual que el consejero Ernesto Martín, de Sacramentales. José María Cuadro y Enrique Durán son los principales apoyos internos del presidente Piñero. El secretario López Bravo defendió en la junta superior del jueves que debía dejarse que Piñero fuera el único aspirante en las elecciones.

Oído en San Gregorio
“Te aseguro que Vélez ha llamado a antiguos halcones como Joaquín de la Peña, ha pulsado a mucha gente y sabe que encontrará muchas dificultades en el camino, pero ha dejado claro que tira para adelante pase lo que pase”.

El pertiguero
Primer golpe. La opción prudente. Reguera será el capataz general de la Redención. Asume, pues, el mando de la cuadrilla de la Virgen del Rocío. Segundo golpe. “No, Paco Vélez no tenía intención de eclipsar las primarias del PP, pero la cosa salió así”. Tercer golpe. “El dijo que como Piñero se quedara y eligiera un vicepresidente de perfil muy fuerte, se marcharía de tesorero. Lo dijo porque sabía que esa opción se estaba manejando con cierta fuerza”. Y ciriales arriba. “Por eso en cuanto olió que no Antonio se quedaba y que habría elecciones, se tiró al ruedo”.

El Lagarto de la Catedral: “Es muy extraño que la autoridad eclesiástica haya avalado la expulsión del hermano de Montesión que quería ser hermano mayor. Te diría, querido Fiscal, que resulta una torpeza a primera vista. Es una reacción tan contundente que me genera muchas dudas. Raro, todo muy raro”.

 

 

 

El VAR del Consejo

El Fiscal | 1 de julio de 2018 a las 6:00

REUNIÓN EN EL CONSEJO DE COFRADIAS

TODO el mundo pendiente del discurso del presidente en la noche del miércoles. Todo el mundo especulando con que Sainz de la Maza iba a reñir al personal, a ajustar cuentas o tal vez a echar alguna lágrima. Nada de nada. El presidente, que ya había entregado el viernes anterior su carta de dimisión a don Juan José, estuvo de lo más natural. Muchas gracias por todo y apúntenme qué se debe si es que se debe algo.

–No se debe nada, don Joaquín. Vaya usted en paz.

¿Pero ustedes no cayeron en la cuenta del gran detalle de esa última reunión de Penitencia del curso? A la mayoría se les pasó por alto. Sí, señor, nos referimos al tesorero Paco Vélez, que se pasó la noche ante el ordenador. Como lo ven. Toda la sesión mirando el VAR de San Gregorio. Dicen que estaba consultando las subvenciones, cuestiones de economía y número. Nanai de la china. Vélez estaba mirando las distintas opciones que salen de la jugada del presidente de dejarle las llaves del Consejo al vicario general: “Ahí las tiene usted, don Teodoro. La de abajo se resiste un poco, pero usted apriete que al final termina cediendo. Y entrar en el Consejo, lo que se dice entrar en la sede, usted acaba entrando. Otra cosa es cómo se encuentre el gallinero”. Pues eso. El tesorero estaba mirando la colocación de los consejeros en el momento exacto de la presentación de la dimisión. Vélez sabe quién está metido en el partido, quién está en fuera de juego y quién está calentando la banda. Se lo chiva el VAR, que no es el Casablanca de las patatas aliñás, sino el que se escribe con uve. ¡Qué astuto Vélez!

Ya lo vimos en Semana Santa. Día que había riesgo de lluvia, allí estaba Paco con su pedazo de gabardina. Día de cielos abiertos, no había gabardina. Algunos estamos convencidos de que San Pedro miraba primero si Paco se enfundaba o no el tabardo de lluvia para soltar o no el aguacero. Toda la sesión mirando la pantalla, con la moviola de San Gregorio: si Piñero sigue, si Piñero no sigue, si Marcelino está contento o con el ceño fruncido, si Piñero sigue con un vicepresidente fuerte que venga de fuera pero que no asuste a don Marcelino, si sigue con un vicepresidente que sea un consejero de los actuales y que le guste al cura, si se va pero convoca elecciones, si se va de pronto y que las convoque otro, etcétera. Yo quisiera tener el VAR de Paco Vélez, que te da las claves de todo en un santiamén. El VAR de Paco Vélez es la bola de cristal de la casa. La de años que lleva Paco Vélez en el Consejo y el trabajo que cuesta tener ese VAR que sólo él tiene. Veteranía se llama. Es el hombre que lo sabe todo: de quién es cada palco, cuántos palcos tiene cada uno, dónde se gasta cada euro de los casi cuatro millones que maneja la institución, quiénes son los pedigüeños de entradas del Pregón y de sillas, etcétera. ¿Ustedes saben lo que se ve en esa pantalla del gran Paco Vélez? Lo dicen los alemanes. Quien manda en un gobierno es el ministro de Hacienda. Quien manda en el Consejo es el tesorero. Y el actual va por los catorce años con asiento en la casa y tiene un VAR. Como para no pasarse la noche mirando la pantalla mientras los demás atendían las palabras del presidente saliente. Paco, déjenos usted echar una miradita, por favor.

La era Piñero
Comienza una nueva etapa en la institución de la calle San Gregorio. Antonio Piñero ya ejerce la presidencia, un cargo que como mínimo desempeñará tres meses aun cuando se decida a convocar elecciones. Piñero maneja en este momento todas las opciones. La autoridad eclesiástica quiere que siga al frente del Consejo, está bien visto en la planta alta del Palacio Arzobispal.

El Valle
Gonzalo Pérez de Ayala es el nuevo hermano mayor, lo que supone la apertura de un nuevo periodo en el gobierno de la hermandad en todos los sentidos. Votaron nada menos que 900 hermanos, una cifra insólita. La participación fue de casi el 60%. La victoria de Pérez de Ayala sobre Eduardo Bonet se produjo por solo siete votos de diferencia.

La Esperanza de Triana
El cabildo general trató el pasado jueves la negociación de la cláusula contenida en los préstamos hipotecarios contraídos por anteriores juntas de gobierno. Con tal motivo, la hermandad ha buscado el asesoramiento de un experto ajeno a la corporación, como es el abogado Joaquín Moeckel. El catedrático Alfonso de Julios, hermano mayor, pidió dispensa al Palacio Arzobispal para que compareciera Moeckel ante el cabildo de hermanos, unruego que fue complacido por escrito en un documento con sello dePalacio. Si la hermandad ganara el pleito, caso de que fuera necesario llegar ante el juez, la eliminación de la cláusula suelo supondría la devolución de los intereses indebidamete percibidos de alrededor de 900.000 euros. Si la hermandad perdiera el pleito en la instancia judicial que fuera, solamente estaría sujeta al pago de unas costas que en todo caso no serían excesivas. Ahora mismo, la negociación parece abierta sin que se haya optado, por el momento, por la vía judicial. Estaremos atentos.

Memorial Pepe Peregil
Mañana lunes se sabrá quién es el galardonado con la séptima edición del Memorial Pepe Peregil, premio con el que se homenajea a una personalidad de la ciudad y se tributa así un cariñoso homenaje al desaparecido tabernero, inolvidable en su estilo tanto en su oficio como a la hora de interpretar la saeta. La asociación cultural Amigos de Peregil mantiene viva la llama del recuerdo del cofrade de la Cena y el Museo. El premiado el pasado año fue nada menos que el cardenal Amigo, que recogió la distinción en la basílica del Gran Poder.

El pertiguero
Primer golpe. Hasta desde el Palacio de San Telmo se han hecho gestiones interesándose por la situación de la hermandad. Recuérdese la muy estrecha vinculación de las altas esferas con el arrabal de Triana. Segundo golpe. ¿Qué hermano mayor no aplaudió en la despedida final al presidente Sainz de la Maza en la asamblea del jueves? Dicen que hubo uno que se quedó con las manos juntas. La ovación, por cierto, fue iniciada por el hermano mayor del Santo Entierro. Tercer golpe. Todo apunta a que Los Panaderos afronta un cabildo electoral con dos candidaturas. Yciriales arriba. Todo cuadra. El Consejo de Cofradías ingresó casi 3,7 millones de euros. De esta cantidad, 2,1 millones se reparten entre las cofradías que pasan por la carrera oficial.

El Lagarto de la Catedral: “Querido Fiscal, Marcelino Manzano se ha merecido unas buenas vacaciones, ¿no crees?Lo que lleva pasado el hombre es menudo… Yel arzobispo supongo que se irá pronto a su tierra unos días, que también ha sido un curso duro y agitado con el final añadido de los cambios de destino”.

Burgos desde la bulla

El Fiscal | 24 de diciembre de 2017 a las 5:00

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Esa vara fina de madera, tan austera y pobre  en la que usted se fijó cuando la de San Antonio Abad pasaba por Francos. Ese tío desaliñado que empuja el carro. Ese fiscal de cruz que le hizo la reverencia a aquel señor que estaba en la bulla, con ojos escrutadores y barba. Esas niñas de ojos azules que revolotean en el palco del Aero cuando pasa la Quinta Angustia (“La Quinta” para los de toda la vida) porque reconocen entre los nazarenos a sus padres y tíos. Esos contrastes de la Madrugada, el color de la palma del Giraldillo donde siempre brilla el sol del Domingo de Ramos, esa cofradía de nazarenos muertos con túnicas ala de mosca, esos costaleros descritos como si estuviéramos viendo las fotos de Martín Cartaya, ese mundo perdido de capataces y hombres del muelle ajados, fatigados, rotos de llevar cada día una cofradía, con el costal bien puesto y sin los postureos de hoy. Ese mundo auténtico por vivido, no por haberlo robado al oído ajeno. Ese interior de capilla sin cofradía, la expresión de un enorme vacío desgarrador, esa concepción de la Semana Santa como una metáfora de la vida. Esos personajes irrepetibles, agraciados por la inmortalidad de un Recuadro. La ceniza, el padre del nazareno, el Silencio, la Macarena, las familias de siempre, el Arenal, la luz, el tiempo, la fuerza simbólica de una papeleta de sitio, Antoñito Procesiones, retazos de lujo del Pregón (¡qué pedazo de Pregón!), la figura del cobrador, la vigilia perdida que se anunciaba en los carteles de los bares y de las casas de hermandad, las meditaciones ante una vieja foto del Gran Poder, el discurso del Jarrillo de Lata… Mil detalles, cientos de recuerdos, la Semana Santa pura y dura, la de verdad, la que tiene a Dios y la ciudad presentes, están en el libro que ha editado Almuzara y que lleva por título La Semana Santa de Antonio Burgos. Que al igual que a la cabalgata no le hace falta la coletilla “del Ateneo”, este libro se podría titular La Semana Santa a secas. Y punto. Todo está en ese libro. Todo. Burgos, al fin, es el creador de un modelo de Semana Santa vivido, llevado desde la bulla al artículo en prensa, fundamentalmente en las páginas de ABC. Es el creador de un lenguaje, de un diccionario, de una jerga. La Semana Santa de los últimos 50 años no se entiende sin su aportación. Sólo los cicateros y envidiosos pueden  negarlo. Ha pagado caro el precio de su libertad en muchas ocasiones. Ha sufrido, seguro, porque el periodismo da jabón en la vida como los grandes pasos los dan en los cuellos de los costaleros. Pero al final sólo sobreviven los auténticos. Y la autenticidad de la Semana Santa se asienta en la infancia, en el sentimiento y en la memoria, envuelto todo por el celofán de la fe. Burgos escribe de la Semana Santa que usted ve en la bulla, la misma. Yen este libro recopila las partituras más bellas, hondas y románticas de su repertorio. No busquen polémicas en estas páginas. Sólo belleza. La obra de un creador de escuela que Rosa García Perea nos regala en un solo libro. Todo en un libro.

El recorte es de 227
La próxima Semana Santa habrá menos asientos en Sierpes, el avispero de la carrera oficial, la gran ratonera. No serán 600 sillas menos, como se dijo, sino 227. El recorte se aplica en las parcelas que no son exactamente de Sierpes, sino de la calles perpendiculares, como Santa María de Gracia, Rivero o Pedro Caravaca. El objetivo (razonable)es dejar limpias las vías de evacuación. Sierpes tiene unas 4.400 sillas. La reducción no es importante por la cantidad, sino por la ubicación estratégica de unas parcelas en caso de incidentes. Se trata de unos cien abonados afectados que serán incluidos en una base de datos para previsibles reubicaciones en otros puntos de la carrera oficial. No hay nada garantizado, pero el Consejo anuncia su buena voluntad al respecto. ¿Por qué dijo el Consejo en su día que la reducción era de 600? Porque se refería al público en general:los que están sentados más los que pululan por este tramo de la carrera oficial haciendo uso de cualquier modalidad de pase de favor. En los pases habrá restricciones. En 2018 serán nominativos. Se trata de que el titular, de alguna forma, sea responsable del uso que se haga de ellos. Se vigilará el número de pases que se entrega tanto por vivienda como por establecimiento. Ha habido casos de entidades que han pedido hasta 500 pases. Eso se termina, anuncian en San Gregorio. El Consejo tiene estudiado que hay una población itinerante en la carrera oficial que tiene el efecto del colesterol en la sangre. Hay que erradicar esa masa de personas, además de quitar sillas. Con los menores de edad también se preparan medidas con el tacto debido. Todos conocemos los casos de abonados con dos sillas y varios niños sueltos toda la tarde. O los de residentes que se bajan a usar las sillas que siempre suele haber vacías. Por eso el presidente habló de 600 personas menos. ¡Pero no eran sillas, sino personas! Sillas, repetimos, sólo se suprimirán 227.

La hora de las reformas
Lo escribimos el pasado Domingo de Resurrección. Es el momento idóneo para efectuar todos los cambios que necesita esta Semana Santa herida, con exceso de grasa y que va a morir de éxito. Contra la mala educación que degrada la convivencia urbana se puede hacer poco a corto plazo, pero contra el avispero de Sierpes, los horarios intempestivos a los que se recogen las cofradías, el inmovilismo de cierta clase dirigente y otros males, se puede y se debe hacer algo. Ahora o nunca. A Sierpes le sobran todavía más sillas. Yel Consejo lo sabe. Hasta ahora ha jugado a favor de la causa la cultura de la incomodidad que tienen aprendida los abonados de esta calle, una cultura que parece que se transmite de generación en generación. La gente quiere la silla a toda costa, aunque sea para estar horas y horas hacinados. ¡Increíble!

Vigilancia
Los pases no sólo serán nominativos. Tendrán también colores para que sólo se puedan usar (esta vez de verdad) en el tramo correspondiente. Si usted tiene un pase para el tramo de la Papelería Ferrer, por ejemplo, no podrá meterse por Cerrajería e ir recorriendo la calle mientras molesta a los nazarenos y al público de la primera fila. Esto sólo se consigue con una plantilla de vigilantes, prevista en el presupuesto.

El pertiguero
Primer golpe. ¿Qué pujante parroquia ha encargado una escultura en piedra de San Juan Pablo II a un prestigioso profesor universitario? El Papa polaco aparece rezando ante el Sagrario. Dicen que quedará preciosa. Segundo golpe. Andrés Martín contará cosas muy interesantes en el Pregón Íntimo, porque curriculum y vivencias cofradieras tiene para dar varios pregones. El encanto de un pregón está muchas veces en que no lo pronuncie un experto orador, sino alguien que se conoce el paño desde niño. Al tiempo. Autenticidad se llama. Tercer golpe. Oído en Las Lapas:“Sí, tienes razón. El año que viene habrá que quitar filas enteras de Sierpes. Todo menos un cambio de itinerario de la carrera oficial. ¡Eso, ni mijita! Este Consejo ni quiere saber de eso ni esta para eso”. Y ciriales arriba. “Fiscal, ¿no vas a decir nada de lo de los capataces de la Macarena?”.

Madrugada, la hora de intervenir

El Fiscal | 3 de diciembre de 2017 a las 5:00

Entrevista con el delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera.

EL silencio municipal sobre el frágil pacto de las hermandades de la Madrugada extiende un manto de sospechas sobre las garantías y la validez del acuerdo. Hay veces que las cofradías parecen vivir en los años ochenta, como si todavía imperaran el Plan Trabajadera y la teoría sobre lo bien que nos portamos los sevillanos en la calle (tururú). El Ayuntamiento no ha dicho esta boca es mía en el diseño de la Madrugada de 2018 que han confeccionado los hermanos mayores a puerta cerrada. Lo que interesa a todos ha sido ventilado por unos pocos en una casa de hermandad, sin luz ni taquígrafos, sin presencia de las administraciones competentes, sin informes previos sobre la idoneidad de los cambios, sin que los mandos policiales hayan dicho ni pío sobre si las reformas planteadas aumentan verdaderamente la seguridad. Los familiares del paciente (una Madrugada en la UCI) han decidido el tratamiento sin convocar a los médicos (el Ayuntamiento, la Junta, la Delegación del Gobierno). Los hermanos mayores y la cúpula del Consejo han podido tener buena voluntad, incluso haber puesto el corazón para tratar de ayudar en la resolución de un problema grave, pero han sido transparentes como niños al dejar ver la debilidad del acuerdo desde el primer momento. Lo avisamos en esta página el domingo pasado: qué poquito nos gustó la reiteración de que el acuerdo era válido sólo por un año. En cuarenta y ocho horas, el hermano mayor del Calvario arremetía contra el pacto que él mismo había firmado en su propia casa de hermandad. Nadie entiende nada. O se entiende todo.

La Madrugada que ha llegado a nuestros días, por desgracia, no se puede dejar en manos de las cofradías. Este lagarto no entiende de Ciencia Natural. La Madrugada está desbordada. Necesita una suerte de cortafuegos que impidan las temidas correas de transmisión de las posibles carreras y, al parecer, los expertos en seguridad ya intuyen que con el modelo planteado por las seis cofradías no se consiguen las prevenciones deseadas. El otro día, alguien reputado en la Administración municipal exclamó: “Tal como están las cosas, lo mejor que puede ocurrir es que haya una ola de frío esa noche”. El problema de la Madrugada no lo arreglan las cofradías por su cuenta encerrados en una especie de cónclave hasta altas horas de la noche. Repetimos: por desgracia no lo pueden arreglar. Han de ir de la mano de las Administraciones. Todos juntos. Ha habido ya demasiadas sorpresas desagradables, nadie puede garantizar que la lacra se extienda a otras jornadas de riesgo, caso del Domingo de Ramos, por lo que es la hora de que la autoridad competente intervenga. Aceptar que las cofradías marquen los tiempos en un asunto de ciudad es asumir demasiados riesgos. Que la Madrugada se convierta en un asunto donde los hermanos mayores quieran ganar su batallita particular para quedar bien ante sus cabildos es no tener altura de miras, rebajar un asunto muy delicado al nivel de rifirrafes de una comunidad de vecinos y terminar de liquidar el hermoso legado de la otrora noche más hermosa del año.

Hay tiempo todavía de hacer las cosas bien, de emprender reformas con profundidad, de establecer garantías. Jugárnosla al frío resultaría penoso. No son tiempos para versos. El Plan Trabajadera se acabó. Como Ecovol. Como el cine Fantasio. Estamos en otra Sevilla, que pasa del extremo de correr con pánico a sentarse en una silla de chino. No hay término medio.

JUNTA ORDINARIA DE ACCIONISTAS DEL BETIS

La presidenta cuida su cofradía

Susana Díaz ejerce de trianera como Arenas de macareno. A la presidenta le encanta acudir a su hermandad, presidida por un catedrático que ya impartía clases de Derecho Natural cuando ella era alumna en las caracolas de la facultad en la Sevilla de la pos-Expo. Ay, aquellos tiempos de don José Luis Murga, don Antonio Gordillo Cañas, Mikunda, Polaino, el gran Martín Serrano y algún otro aficionado a los cargos que aspira a rector y que se puede comer una… rueda de calentitos. Triana une hoy de nuevo a la presidenta y al profesor con motivo de la inauguración del nuevo tesoro de la cofradía. Al fondo, la preciosa Esperanza que estos días luce el manto y la saya del taller de Brenes, donde se inspiraron en las caídas del palio y en  el popular manto de los dragones, y el original fajín comprado por unos hermanos en un anticuario. ¡Cómo luce la Esperanza con Javier Hernández! Hay que preguntarle: ¿Qué vas a dejar para el día 18, pedazo de vestidor?

Morante da ejemplo de compromiso en el Baratillo

Moeckel sigue recogiendo apoyos a su plan de exigir tres años de pertenencia a una hermandad antes de salir de nazareno, lo que supone ponerle trabas a los capiroteros noveleros, o a los capiroteros profesionales, como usted prefiera llamarlos. José Antonio Morante, Morante de la Puebla, ha acudido al besamanos de María Santísima de la Caridad en su Soledad. Se acabó eso de acudir sólo el Miércoles Santo a vestirse de nazareno y agarrar la vara. Hay que dar ejemplo y asistir a los cultos. ¿O no? No está mal que las cofradías, con cierto criterio siempre marcado por la mesura, difundan en sus redes sociales ejemplos de participación de personajes conocidos en la vida cotidiana de la cofradía. Puede servir de testimonio útil. Hay que implicarse antes de hacer algo tan serio (y sufrido) como salir de nazareno.

 

Los 100.000 euros de un tesorero con silenciador

El Fiscal | 2 de julio de 2017 a las 5:00

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A paso racheao, sin que se mueva un varal maestro del escándalo ni de la polémica, el tesorero del Consejo ha ido metiendo la tijera en las cuentas de la carrera oficial y de la institución para engordar la hucha de las subvenciones de las hermandades. ¿Usted ha leído u oído alguna queja o ha percibido en algún momento que se haya liado el taco por el programa de reformas aplicado por este tesorero con silenciador? Nada. Como si el Silencio estuviera pasando por Cuna.

–Pues cuidado con la avalancha, oiga.

El caso es que ha ocurrido como cuando bajaron el giraldillo una mañana de Feria, que nadie se dio cuenta porque estábamos todos como los apóstoles de la hermandad del tesorero: dormidos. A veces a esta ciudad le tocan cosas aparentemente esenciales, pero nadie se inmuta. Yen otras ocasiones se soliviantan los ánimos con polémicas estériles. Pacovélez, como todo el mundo lo llama, prescindió de los silleros que aún figuraban en el esquema de explotación de la carrera oficial. Sí, ahora es cuando de verdad la gestión está asumida al 100% por el Consejo de Hermandades. Hasta ahora se había ido ganando en autonomía, pero no era plena. Esta medida ha reportado a la institución 60.000 euros que pasan a ser repartidos en las dichosas subvenciones.

Y Pacovélez ha metido las tijeras también en los gastos internos de la institución, lo que ha supuesto 38.700 euros más para las hermandades. Se trata en total de 100.000 euros, una cantidad que, cuando fue leída por el tesorero en el pleno de Penitencia del pasado martes, pasó casi inadvertida para la mayoría de los hermanos mayores, más preocupados en que las corporaciones de vísperas no puedan meter la cuchara en el perol del dinero en las mismas condiciones que las que pasan por la Catedral.

Alguien sí se preguntó en su fuero interno: ¿pero en qué se gastaban el dinero en los mandatos anteriores para que el Consejo pueda funcionar a partir de ahora con casi 40.000 euros menos? En la institución no sueltan prenda por cuestiones de “elegancia”. Eso dicen. ¿Cuántas croquetas y pavías se pueden comprar con 40.000 euros? ¿Cuántos viajes al Vaticano se pueden pagar? ¿Cuántas comidas de despedida de los cargos institucionales con exquisitos platos de bacalao? Nada, Sainz de la Maza nos deja sin saber el antiguo destino del dinero. Alguien en el Consejo ha dicho estos días lo que dijo aquel director de Canal Sur en el Parlamento: “De papeles ando chungo”. Nadie quiere sacar un papel del pasado. Lo dicho: chungo.

El pleno del martes se celebró con esa plúmbea normalidad que marca este tipo de sesiones. La mayoría reconoció el “gran esfuerzo” del tesorero por recortar partidas propias para aumentar las subvenciones. Con los bolsillos llenos todo es más relajado. El ambiente sí se enrareció –como ya es costumbre– cuando tocó tratar las reivindicaciones de las diez hermandades de vísperas. Intervinieron los hermanos mayores de la Soledad de San Lorenzo, señor Pineda, y de la Vera-Cruz, señor Cristóbal, que se mostraron ya hartos por tener que tratar otra vez el mismo asunto y, por supuesto, contrarios a una subida de los importes. El ambiente generalizado era, como siempre, de rechazo a que las hermandades de vísperas ingresen en el club de las subvenciones de las que hacen estación a la Catedral.

Para seguir mareando la perdiz, que es lo de que se trata, el Consejo ha propuesto la constitución de una comisión que estudiará el asunto. En esta comisión se integrarán representantes de todos los días de la Semana Santa, incluido alguno de las propias hermandades de vísperas.

Al presidente, señor Sainz de la Maza, se le notó visiblemente molesto por la carta en la que las de vísperas solicitan el cumplimiento de la promesa de recibir un 7% de los ingresos de la carrera oficial. Y, por supuesto, sigue enojado por la publicación de la misiva en esta dominical Puerta de los Palos.
Los hermanos mayores de las vísperas salieron con una impresión bastante negativa. Son pesimistas. A todo esto hay que sumar que a la mayoría de ellas les ha sentado mal que La Milagrosa se haya precipitado al pedir su ingreso en la jornada del Domingo de Ramos. Por su cuenta y riesgo. El caso es que el grupo ha quedado fracturado de alguna forma, lo cual beneficia a un presidente molesto por cómo han encarado sus peticiones.

El caso es que entre el ruido de las vísperas y el silenciador que Pacovélez ha aplicado a sus importantes y beneficiosas reformas, pasó casi de puntillas el asunto de los 100.000 euros que el Consejo ha logrado rescatar entre la carrera oficial y los gastos internos. Pero nosotros seguimos insistiendo. ¿Cuántas papas aliñás cabían en el Prado de Sebastián?, se preguntaba El Pali. ¿Cuántas croquetas de jamón se hubieran podido comprar a lo largo del próximo curso con esos 38.700 euros de los que ya no dispondrá el Consejo para sus cosas? Oh, misterio.

Lo que parece un reto difícil es que las subvenciones vuelvan a subir en el segundo año de mandato. ¿De dónde más va a recortar Pacovélez? ¿Del boletín, tón? ¿De los gastos para enmarcar nuevos cuadritos, que la sede del Consejo parece Casa Ricardo? ¿De los taxis que ya no se utilizan? Dilecto Paco, que malamente ha acostumbrado usted a las hermandades en su primer año. En la jerga podemita se puede decir que este tesorero ha aplicado el ¡Sí, se puede!, ha acabado con la casta de los silleros, ha fulminado los gastos suntuarios (y otros) y ha aumentado los ingresos de la pobrísimas hermandades. El que quiera cerveza que se la pague en el Casablanca, que de allí no se puede salir con croquetas en los bolsillos. En el Consejo ya no dan… ni café.

Don Pedro Morales

El tratamiento de don estaba más que justificado. Por edad, por trayectoria, por humildad, por sencillez. Y por genialidad. Tendría marchas mejores que Esperanza Macarena, que doctores tiene la música, pero nos ha dejado para siempre una de las melodías que mejor recrea el entusiasmo y el fervor que generan el paso de la Virgen de la Esperanza por cualquier calle en la Madrugada. Oír Esperanza Macarena es estar viendo la Virgen. Arranca la marcha, con ese inicio inconfundible, y siempre hay alguien que apostilla:“Ésta es la de Morales”. Con su muerte se va un símbolo, un apellido ligado a la mejor música de la Semana Santa con la que han crecido varias generaciones de sevillanos antes del boom de ruidos, combinaciones estruendosas y sobreproducción low cost. Morales es ya un clásico, su trabajo forma parte de nuestra vida. Pocos pueden presumir de haberlo logrado.

Canal Sur

Ocurrió esta semana en la sede de la televisión pública andaluza. Salía del plató Mario Jiménez, portavoz del grupo parlamentario del PSOE, y entraba en una tertulia el popular Jaime Bretón. ¿Saben de que hablaron durante unos minutos? Sí, de cofradías. Ambos son hermanos del Silencio. Jiménez confesó que le gusta ver la cofradía por Cuna y que dejó de salir en 2008. Llegó a ser costalero.

Madrugada

El viernes pudieron leer en estas páginas las principales conclusiones y reflexiones del informe oficial de la Madrugada que ha elaborado el Ayuntamiento. En breve será entregado a la Policía. Se descarta organización previa en las cinco Madrugadas en las que se han vivido tumultos. No hay nada. No hay más.

El lagarto de la Catedral

“¿Recuerdas que te anuncié, inquieto Fiscal, que habría cambios en la planta alta de Palacio, en el círculo más próximo al arzobispo? No me equivoqué. Ya has visto que el secretario Borja Núñez tiene nuevo destino pastoral. Deja una buena imagen en la curia, muy buena”