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Las manos de Vélez

El Fiscal | 18 de noviembre de 2018 a las 5:00

VELEZ, CONSEJO DE COFRADIAS.

LA de gente que conoce en Sevilla a Francisco Vélez de repente. Oiga, cuantísimos sevillanos le decían Paco y yo sin saberlo. Lo tratan desde hace la tira de años. Casi se diría que el día que Vélez juró como abogado estaba la sala de bote en bote. Y qué decir de los que te paran por la calle y no es para pedirte una firma contra el calor, ni contra las bases militares de Rota, ni siquiera para interrumpirte para la enésima oferta de telefonía móvil, sino que te preguntan por tu análisis de la victoria de Paquitovélez, dicho así todo junto y en tono de confianza, como el camarero que te pone la mano en el hombro mientras te recomienda una tapa.

Vélez es el nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Ha pasado por varios cargos de la institución y por fin ha cumplido uno de sus sueños. El otro ya lo logró cuando logró tener una casa en Comillas. La de gente que se le presentará a partir de este verano en Comillas… donde hay restaurantes estupendos, mucho más que los de Sevilla. Y, sobre todo, hay muy pocos sevillanos. Cuentan de Vélez y no paran todo tipo de maravillas sobre su experiencia en la gestión, su locuacidad y su nervio para el trabajo. Pero nadie recuerda que Paco Vélez sufrió y mucho en la cuaresma de 1999. No por las fatigas de su responsabilidad como delegado del Miércoles Santo, sino por el incendio que se declaró en una estufa de gas de su casa la tarde del 12 de febrero.

Aquello sí que fue una escena de pánico y no las avalanchas de la Madrugada de 2000. El hoy presidente y su mujer requirieron de ingreso en el hospital por las quemaduras sufridas en las manos y en los pies, unos días que, al final, resultaron inolvidables por la cantidad de visitas que recibió el matrimonio, tantas que las enfermeras les tuvieron que llamar la atención no sin cierto cariño. Se presentó hasta el arzobispo Amigo. Y Manuel Román les llevaba el desayuno a diario. Lo mejor de todo, cuando conocimos de verdad al hoy presidente, fue cuando ya en casa, junto a una imagen de la Virgen del Rosario, le confesó a Miguel Ángel Moreno: “El Domingo de Ramos estreno las manos”.

Y Vélez y su mujer vivieron el mejor estreno de su vida, del que nadie se acuerda hoy, pero el que marca su existencia desde hace dos décadas. No sé si desde entonces, pero Vélez convirtió su casa en un centro de peregrinación al que acude el cofraderío en las citas especiales. Qué cofrade es eso de recibir en casa. Tanto que Vélez refirió su morada en la carta que escribió a los hermanos mayores en la reciente campaña. Este presidente es muy de su casa como se puede decir que es… de la casa. Lleva en San Gregorio los mismos años que con manos nuevas. Ha estado en la unidad de quemados y eso, como los sacramentos, imprime carácter. Ahora hay que confiar en que use poco la gabardina en Semana Santa, porque la gabardina de Vélez es casi como algunos chaqués. Le falta poco para estar en el Museo de Artes y Costumbres Populares. Todo un símbolo. Como su casa.

elecciones al Consejo de Cofrad’as .

Un presidente señor

Antonio Piñero pudo seguir siendo presidente tras la dimisión de Joaquín Sainz de la Maza con la legitimidad que le otroagaban los estatutos y la bendición de la autoridad eclesiástica. Quiso ser consecuente con su opinión, manifestada públicamente en su momento, y someterse al escrutinio de las urnas para sentirse respaldado directamente. Las 55 hermandades que le han apoyado no han sido un respaldo suficiente. Se presentó por ética, por convencimiento personal, porque personalidades importantes así se lo pidieron. Ha sido un presidente señor. Nunca se sintió a gusto con la idea de seguir por designación estaturia.

‘Gregorioscopia’
El verdadero reto de las empresas especializadas en sondeos electorales es probarse con unos comicios en San Gregorio con más de una candidatura. ¡Cómo se las gastan los gachós! Ni el CIS que dirige el amiguete de Pedro Sánchez, ni las israelitas que tanto le encantan a Javier Arenas. Aquí no tenía nadie ni pajolera idea del resultado. El que más se aproximó al escrutinio final fue Andrés Martín, correoso ministro sin cartera del equipo de Paco Vélez, que vaticinó por escrito que la diferencia del ganador sería de entre diez y doce votos. Finalmente fueron nueve.

¡Todos a La Isla!
El candidato ganador se reunió con su gente en el restaurante situado junto al Arco del Postigo. Como la canción de Sabina, a los de Vélez le dieron la una, la dos y casi las tres… El presidente electo no siguió al siguiente lugar de peregrinaje: la milla de oro del gin tonic de la calle Arfe. Ni al tercero: el Museíto. Los últimos del equipo vencedor llegaron a casa en torno a las 5:00. Casi tiene que activarse el Cecop…

Cuchipanda pese a todo
¡No se quejará Antonio Piñero de la cantidad de gente que acudió a su ágape tras el escrutinio! Llenazo en el bar de la calle Juan Sebastián Elcano donde corrieron el jamón y otros manjares.

Gran Poder, año 2020
¿Por qué itinerario irá el Señor a las barriadas en su particular peregrinación por los 400 años de su hechura? ¿Se repetirán las imágenes por el recorrido de Santa María la Blanca y por delante del hospital de San Juan de Dios? No sería mala idea.

¿Impertinencia?
¿Qué hermano mayor del Martes Santo pronunció una frase ácida en la Plaza de la Contratación cuando se conoció la victoria de Vélez, candidato contrario a seguir con la mamarrachada de hacer la carrera oficial al revés? “Que se prepare para la guerra”, cuentan que dijo el hermano mayor con tono impertinente. ¿Dónde hay que apuntarse para que el Martes al revés lo pongan al revés? Es decir, al derecho de una puñetera vez.

Oído en San Gregorio
“¿Que las dos grandes han votado en blanco? No lo sé… Y esa hermandad que se considera especial, pero muy especial en la sección de glorias, es posible. Ya sabes que su hermano mayor siempre dice que hay hermandades de penitencia, de gloria, sacramentales… y la suya. ¿Quién se marchó del Jueves sin votar?”.

El Lagarto de la Catedral: <<Qué feliz está el cura Marcelino, la sonrisa amable de la curia hispalense. Desde el primer minuto se le notó la afinidad con Paco Vélez. ¡Cómo lo caló monseñor Asenjo el día que lo nombró para el cargo! “Marcelino, no te mimetices”. Y él respondió: “Si yo soy cofrade antes que cura”. Los dos acertaron>>

La bulla que no vota el 15-N

El Fiscal | 11 de noviembre de 2018 a las 5:00

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LA noche del jueves tendremos nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Tienen derecho al voto 124 señores, la gran mayoría de ellos unos absolutos desconocidos para la ciudad. Un censo tan selecto de votantes elegirá a Antonio Piñero o a Francisco Vélez. La cosa quedará entre un letrado de la Administración de Justicia o un abogado. Ya se sabe que la Justicia es una tierra fecunda para el cofraderío. En principio no están previstos grandes cambios en el modelo de Semana Santa en función de si sale elegido uno u otro candidato. Ambos equipos han escondido bien sus cartas. O, mejor dicho, se han abonado a decirle a todo el mundo lo que cada cual quiere oír. Ninguno ha asumido riesgos. Por eso apreciamos una falta de tensión evidente en estas elecciones. No hay propuestas sorpresas, como tampoco se han vivido episodios especialmente tensos durante la campaña en comparación con la anterior. Mejor así.

El Consejo es una institución que necesita estabilidad y tiempo por delante para llevar a cabo un proyecto. La Semana Santa de hoy requiere que la institución esté concentrada en los problemas de seguridad y, por lo tanto, en continua interlocución con el Ayuntamiento. Hemos perdido un tiempo precioso de cara a la Semana Santa de 2019 porque las circunstancias han obligado a la convocatoria de unas elecciones inesperadas. Urge que el nuevo equipo se ponga a trabajar cuanto antes con el Cecop. La salida extraordinaria de la Esperanza de Triana nos ha reencontrado, pese a la saturación de procesiones extemporáneas, con el mejor público. Todo transcurrió con normalidad y con un reconocido cumplimiento de los horarios. Las vallas en la calle Pureza funcionaron, el público se comportó. No hubo incidentes.

Ya ocurrió con el traslado masivo del Gran Poder. Cuando las cosas se hacen bien, de forma acorde a los tiempos que nos ha tocado vivir, el público reacciona con respeto. Pero la Madrugada es punto y aparte. La noche siempre genera sus riesgos propios y bien conocidos. No se puede consentir una bajada de guardia en los tiempos que corren. Hay que mantener lo que ha funcionado bien y potenciar hasta un punto razonable las medidas que han supuesto una garantía. El Consejo tiene que exigirle al Ayuntamiento las mayores cautelas. Y el Ayuntamiento, sin complejos, habrá de exigir el cumplimiento de horarios y todas las condiciones necesarias, por traumáticas que puedan resultar, para que la carrera oficial sea cada año un poco menos ratonera. El 15-N ha supuesto un parón en los trabajos por parte del Consejo.

La Semana Santa de 2019 es previa a unas elecciones municipales. Esperemos que el alcalde Juan Espadas recuerde la factura que pagó Zoido por la pérdida de vigilancia en 2015, cuando la Madrugada se rompió al ser arrollada la totalidad del cortejo del Silencio y parte del de Los Gitanos. La gran bulla que no vota el 15-N merece las máximas garantías en materia de seguridad. Esa bulla que no conoce a los hermanos mayores, que no entiende la razón de tantos retrasos, ni por qué unas cofradías hacen la carrera oficial en sentido contrario. La bulla que sigue ilusionándose con la espera, con tener un día una silla en la carrera oficial, la bulla que busca las cofradías a pie, que disfruta con la Semana Santa nocturna, que vive con pasión el acto del Pregón para el que nunca tendrá una entrada, la bulla que cada Domingo de Ramos se reencuentra con su infancia, la bulla que aspira al hermoso ejercicio de seguir reconociéndose en la Semana Santa que recibió como legado.

Esa bulla no tiene ni pajolera idea de quiénes manejan los resortes de la fiesta más hermosa de la ciudad. Ni interés por tenerla. Y en parte, este asunto se despacha el jueves por la noche entre 124 señores que, en muchos casos, le han prometido el voto tanto a Antonio como a Paco, tanto a Paco como a Antonio. No pocas veces los dirigentes de las cofradías se entretienen en fatuidades, en asuntos de escasa enjundia, en una sobrecarga de representaciones que obligan a tomar mucho almax por la ingesta excesiva de pavías. Los problemas de la Semana Santa actual y las exigencias de la vida pública de hoy en día, sea el cargo que sea, no hacen tan amable el ser presidente de una institución con un peso notable en la ciudad.

En cierta ocasión le oí un comentario a un familiar de un presidente tras unos días de fuerte polémica: “A él es que no le gustan los problemas”. Y le replicaron: “Pues no haberse presentado a presidente. Los cargos son para tener problemas”. Los dos candidatos saben a lo que se enfrentan. Los anteriores presidentes tuvieron que vallar la Avenida, modernizar la carrera oficial, preparar un congreso internacional, mediar en pleitos jurídicos entre algunas hermandades y el Arzobispado, o asumir la redacción de unos nuevos estatutos.

El próximo presidente ha de tener claro que el reto es salvaguardar la Semana Santa, protegerla de las avalanchas de la Madrugada y del exceso de procesioes extraordinarias, que son otra suerte de avalanchas que conducen a la proyección de una imagen frívola. Nadie de la oficialidad anuncia un tope para tanto exceso durante todo el año. Nadie denuncia que el carácter extraordinario ha quedado enterrado. Nadie dice que lo del Martes Santo al revés es una mamarrachada que eleva a categoría principal las cuestiones logísticas y, por lo tamto, orillan lo fundamental y revelan la incapacidad de un acuerdo. El Consejo tiene que recuperar la autoridad, no limitarse a la gestión de sillas y palcos y a la designación del pregonero y otras pedreas. Resulta sonrojante que las cuentas no sean públicas.

La Catedral es más transparente que el Consejo. El Arzobispado también lo es. Llama la atención que nadie haya negociado un patrocinio para el cartel…¡de la Semana Santa de Sevilla! O en su defecto que se detraiga una partida de los ingresos de la carrera oficial. Hay que trabajar más y dejar de perder el tiempo en reformas de la carrera oficial por el Paseo de Colón y otros inventos propios del Pequeño Nicolás (o Nicolasa). No pierdan un minuto más de este otoño en lo que está muy bien para ser debatido solamente en la orilla de la playa. A partir del jueves no habrá más excusas. El trabajo por la seguridad y la reducción de los excesos (la grasa provocada por tanta salida extaordinaria) deben ser las prioridades. Quien salga elegido no tendrá un camino de flores. Si no le gustan los problemas, ya sabe dónde está la parada del tranvía. Está a tiempo.

El paso al frente de Vélez en el Consejo de Cofradías

El Fiscal | 8 de julio de 2018 a las 6:00

Foto: Victoria Ramírez

VAmos a decir eso tan sevillano del yo ya lo avisé. Te lo dije. Te lo venía diciendo. Qué poquito me he equivocado. Lo escribimos el domingo: Paco Vélez miraba el VAR, la pantalla del ordenador, durante la asamblea del adiós de Sainz de la Maza. Vélez miraba el VAR porque lleva meses calculando la maniobra del pasado jueves: dar el paso al frente y proclamar su candidatura. Para unos lo hizo de forma valiente. Con determinación, que diría Iván Redondo, el asesor de imagen de Pedro Sánchez. Para otros lo hizo saltándose al hoy presidente, que tendría un derecho preferente. El propio Antonio Piñero, un jurista serio y un cofrade de prestigio, sabe que esa prelación no existe. Es cierto, y aquí lo hemos escrito muchas veces, que nos gustan que los hermanos mayores sean respetados y se les deje repetir un mandato. Pero también lo es que Piñero ha tenido en su mano ser presidente, al menos durante dos años, con todo el apoyo y la bendición de la autoridad eclesiástica. Y no ha querido porque estaba empeñado en no jugar el papel de Bourrellier. Pretendía obtener la legitimación en unas elecciones, que son las que ha convocado, pero se ha encontrado con el paso al frente del tesorero.

Vélez ha anunciado que se lía el capote y que hace el paseíllo. Solo o acompañado. Eso merece un respeto. Tiene escasos apoyos internos, pero los que votan no forman parte de la junta superior, sino 124 hermanos mayores. Tampoco vota Marcelino Manzano. Piñero, que siempre ha ganado las elecciones a las que se ha presentado con más de una lista, medita si formar o no una candidatura. En principio dijo que no, mostró su desagrado a ofrecer ese “espectáculo”, pero después no ha dejado de recibir muestras de apoyo. Cuenta con el aval del secretario López Bravo (al que Vélez le tiró los tejos para la vicepresidencia) y con casi todos los delegados de Penitencia. Ya se verá. Agosto da para mucho. Si no se decide, es muy probable que se forme una segunda candidatura liderada por alguien que ahora no está en la institución, e impulsada por muchos agentes (digámoslo así) especialmente interesados en un perfil distinto al del actual tesorero.

Vélez lleva muchos años en el Consejo. Conoce muy bien la institución. Ha trabajado con los presidentes Román, Arenas, Bourrellier y ahora deberá hacerlo con Piñero por unos meses. El Cecop lo tiene como interlocutor. Controla un presupuesto de casi cuatro millones, las subvenciones, las sillas, los palcos, etcétera. Tiene devotos y detractores porque acumula poder. Le deben favores tanto como no le perdonan algunos nones. Nunca se pueden ni se deben atender todas las peticiones de un mundillo cofradiero que habitualmente concibe el Consejo como organismo proveedor de prebendas.

En meses se sabrá si se le censura el no respetar el teórico orden de prelación, o si se le premia la veteranía en la institución.

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Los 50 años de ordenación de Gómez Guillén

Muy agradable fuer la velada que se vivió el martes con ocasión del homenaje tributado al canónigo Ángel Gómez Guillén, que ha cumplido los cincuenta años de ordenación sacerdotal. El cardenal Amigo telefoneó a don Ángel durante la cena. Se recordaron momentos muy especiales de la larga trayectoria como presbítero de quien fue el cura que guió a Don Carlos en sus primeras visitas a los pueblos de Sevilla en 1982. Ay, aquel coche amarillo en el que el nuevo arzobispo y él se recorrieron la provincia. Y, cómo no, se evocó su íntima vinculación al templo del Salvador, donde fue nazarenito de blanco de su Hermandad del Amor.

Movimientos
Andrés Martín, el ex turbo consejero de Glorias y hermano mayor de la Pastora de Santa Marina, apoyará la candidatura de Paco Vélez. Nadie debe dudarlo. Las consejeras Milagros de Ciudad y Miriam Olga de Frutos están con el tesorero, al igual que el consejero Ernesto Martín, de Sacramentales. José María Cuadro y Enrique Durán son los principales apoyos internos del presidente Piñero. El secretario López Bravo defendió en la junta superior del jueves que debía dejarse que Piñero fuera el único aspirante en las elecciones.

Oído en San Gregorio
“Te aseguro que Vélez ha llamado a antiguos halcones como Joaquín de la Peña, ha pulsado a mucha gente y sabe que encontrará muchas dificultades en el camino, pero ha dejado claro que tira para adelante pase lo que pase”.

El pertiguero
Primer golpe. La opción prudente. Reguera será el capataz general de la Redención. Asume, pues, el mando de la cuadrilla de la Virgen del Rocío. Segundo golpe. “No, Paco Vélez no tenía intención de eclipsar las primarias del PP, pero la cosa salió así”. Tercer golpe. “El dijo que como Piñero se quedara y eligiera un vicepresidente de perfil muy fuerte, se marcharía de tesorero. Lo dijo porque sabía que esa opción se estaba manejando con cierta fuerza”. Y ciriales arriba. “Por eso en cuanto olió que no Antonio se quedaba y que habría elecciones, se tiró al ruedo”.

El Lagarto de la Catedral: “Es muy extraño que la autoridad eclesiástica haya avalado la expulsión del hermano de Montesión que quería ser hermano mayor. Te diría, querido Fiscal, que resulta una torpeza a primera vista. Es una reacción tan contundente que me genera muchas dudas. Raro, todo muy raro”.

 

 

 

La aportación macarena

El Fiscal | 19 de noviembre de 2017 a las 5:00

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LAS barbaridades que hemos vivido en las elecciones con pluralidad de candidaturas tanto en el Consejo como en las hermandades en los últimos años han sido de tal calibre que ha supuesto todo un rayo de esperanza –nunca mejor dicho– la fotografía captada el domingo pasado en una taberna próxima a la Macarena. El hermano mayor, Manuel García, se llevó a tomar el aperitivo a los dos candidatos. Y lo hizo en horario de máxima afluencia de votantes. Tinto, cerveza y piscolabis. Por fin se distinguió entre la hermandad y la empresa, por fin se ofreció una imagen de fraternidad entre dos candidatos, por fin se dejaron atrás los posibles recelos y, al menos, se generó una imagen de concordia. En las elecciones cofradieras a veces nos ocurre como al niño del anuncio de los donuts, que se nos olvida que no son los comicios generales, autonómicos o municipales, ni tampoco las elecciones a representantes del comité de empresa: “¡Ahí va, que era una hermandad!”. En los últimos años, decíamos, hemos sido testigos de ataques soterrados de una candidatura contra otra: que si Fulano no va a misa, que si Mengano fue suspendido en un curso de formación y aquí tienes los papeles que lo demuestran, que si Zutano es empresario y tiene deudas publicadas en boletines oficiales, que si la guerra de los censos, y, por supuesto, las acusaciones de cintura para abajo de todos los órdenes, ¡no faltaba más! Tanto han mimetizado las cofradías a la política que han conseguido sacar sobresaliente cum laude en el empeño: campañas, lemas, logos, actos en lugares ajenos a la hermandad, reuniones por colectivos específicos (costaleros, músicos, diputados), páginas web, cuentas en redes sociales, etcétera. Y las consecuencias en muchos casos han sido las previsibles: enfrentamientos que alcanzan lo personal, exilios al denominado Estoril cofradiero, represalias con los derrotados que son despojados de los sitios preferentes de la cofradía y, al fin, alejamiento absoluto de la vida cotidiana de hermandad de los que pierden o, aún peor, la formación de una oposición que utiliza los cabildos generales para poner en jaque una y otra vez a la junta de gobierno. Por eso la fotografía del pasado domingo es tan importante, porque estaba el saliente y los dos posibles entrantes, porque los tres quisieron dejar ese testimonio a los más de 14.000 hermanos de la cofradía, a esa inmensa mayoría que ni sale de nazareno ni acude a la hermandad, pero que sabe de ella por los medios de comunicación o por el brillante Anuario. A ellos, precisamente a ellos, les debían los tres esa fotografía que es todo un símbolo. Es necesario que cunda el ejemplo, que se instale como propio ese protocolo que obliga a los candidatos a comparecer juntos como ejemplo de unidad por encima de la rivalidad en las urnas. Se lo deben a las cofradías, a la gente buena que hay en ellas, a quienes no conocen ni a Santiago Álvarez ni a José Antonio Fernández Cabrero, a los que tan sólo se apuntaron un día por amor a unas imágenes que, al mirarlas en una estampa en el coche o en casa, les ayuda a sobrellevar su existencia. Ellos se merecen esa instantánea de respeto. Llamémosla así. Es un buen inicio de nueva etapa promovido por quien deja el cargo, lo cual concede un gran valor añadido.

Generando debate
Es el poder que tienen algunas personas:la capacidad de exponer temas que generan debate, la de plantear reformas para solucionar problemas de hoy, la de intuir por dónde pueden ir los caminos del futuro. Ha ocurrido con la idea de Moeckel de pedir tres años de antigüedad a los que pretendan salir de nazarenos. El presidente del Consejo también ha visto con buenos ojos una propuesta que ya dijimos que gustaba al subdelegado del Gobierno y al teniente de alcalde delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores. A Moeckel le ocurre como al cardenal, que en su día confesó cuando le preguntaron por la polémicas que podían generar sus declaraciones: “Lo peor sería que lo que dijera el arzobispo importara un comino”. Por lo que se ve, a todos les ha importado bastante la propuesta. Ymayoritariamente ven bien que se apliquen criterios que evite a los noveleros y otras especies. Por alguna vía habrá que pegar el corte. Es cuestión de criterio, como siempre.

Madrugada 2018
Las hermandades no quieren retrasar su salida. Se niegan al retranqueo horario de la jornada. En general, las cofradías nunca quieren cambios, salvo los que se restringen a sus cuitas de minutos y calles. Estaba claro desde el principio que si se optaba por comenzar la noche más tarde, se trataría de una decisión impuesta desde las alturas. Las autoridades civiles tampoco van a presionar mucho, prefieren explorar otras vías con el único objetivo de que el mínimo escándalo no desencadene el pánico. Lo que debe quedar claro esta vez es que el Cabildo Catedral no ha puesto ninguna pega a que hagan uso del templo hasta bien entrada la mañana del Viernes Santo.

Oído en la Costanilla
“En apenas cuatro meses han fallecido tres hermanos mayores de San Isidoro. Miguel Ángel Arcenegui, Pepe Salas y, recientemente, Pedro Peinado. Tres hermanos antiguos y buenas personas. Desaparece una generación sin, por el momento, una continuidad que pueda estar a la altura. ¡Qué sensación de pérdida!”.

El pertiguero
Primer golpe. Oído en la Plaza Nueva. “El que más colabora de los seis en las negociaciones es el del Gran Poder, te lo aseguro”. Segundo golpe. Oído en la Plaza de la Virgen de los Reyes. “A principios de mes hubo una reunión del ecónomo con casi cincuenta directores espirituales para tratar el tema de las aportaciones económicas al fondo común diocesano. Presidió Asenjo, que intervino al inicio unos cinco minutos. Después, el ecónomo, don Alberto, dio una charla sobre la necesidad de que apretemos a las hermandades para que efectúen aportaciones y para que se den de alta como asociaciones religiosas. Yo no vi mal los planteamientos, pero algunos compañeros salieron viéndose como recaudadores de impuestos”. Tercer golpe. La labor templada del arzobispo en las elecciones de la Macarena ha sido fundamental para que todo haya discurrido con una paz ejemplar. Y ciriales arriba. “¿Quién dices que está animado a colaborar con Torreblanca de cara al vía crucis general? Ya lo hizo con el romano en su día. ¿No te acuerdas?”

Más de la Macarena
Dicen que José Antonio Fernández Cabrero está muy bien asesorado en asuntos de prensa. Yque el nuevo hermano mayor anda replicando a cada felicitación y enhorabuena que de nada valdrán si no cumple lo prometido. Se pone el listón alto a sí mismo. Cabrero sabe perfectamente que sus problemas, de haberlos, no estarán fuera del atrio.

Cartelería
Viendo el cartel de la cabalgata que ha pintado Jesús Vega, no extrañaría nada que en pocos años le encargaran el de Semana Santa. Hay calidad de sobra para tal empresa.

Besamanos
Merece la pena acercarse hoy a la Capilla de la Universidad para contemplar a la Virgen de la Angustia en un besamanos extraordinario convocado por el LXXV aniversario de la llegada de la Dolorosa a la hermandad. Está abierto de 13:00 a 20:00 horas. Es realmente exquisito, una delicia para los amantes del arte efímero de la priostía. A la altura del nivel de la exposición en el Labradores. Pero mejor aún: está la imagen de la Virgen.

No más murallas

El Fiscal | 29 de enero de 2017 a las 5:00

26-4-16.
HAGAMOS uso de aquel comienzo de frase tan usado en el legendario programa radiofónico Saeta, cuando aquella inconfundible voz comenzaba a soltar perlas con el Se dice… Pues eso. Se dice que en el atrio de la Macarena se da por hecho que el próximo otoño habrá dos candidaturas. Y eso no es una buena noticia. Porque la pluralidad de candidaturas siempre supone el levantamiento de nuevas murallas que duran cuatro u ocho años. Yno debe haber más murallas que las que todo el mundo conoce. Se dice que el gran Santiago Álvarez, reputado teniente de hermano mayor, y José Antonio Fernández Cabrero, el consiliario tercero que lo está bordando con las obras sociales, están dispuestos a dar el paso. Se dice que Álvarez ya tiene comprometido el puesto de teniente en su candidatura para Fernando Fernández Cabezuelo, actual consiliario primero en la junta que preside Manuel García.

Se dice que muchos opinan que habría que hacer una lista de consenso donde Cabrero se integrara en la candidatura de Álvarez, pero que como Álvarez ha comprometido ya el puesto de teniente, la cosa se pone difícil por esa vía.

Se dice que al actual presidente del Consejo, don Joaquín Sainz de la Maza, se le nota más de la cuenta su predilección por Cabrero, tipo simpático donde los haya, de fluida oratoria y sólidas relaciones sociales. Y que al actual secretario del Consejo, el doctor López Bravo, apuesta abiertamente por la candidatura de Álvarez, un macareno tela de capillita, de los que sabe de cofradías más allá del atrio y un consumado experto en logística de horarios e itinerarios.

Se dice que el asunto se ha tratado en el seno de la junta de gobierno. A Manuel García, una institución en la hermandad, una leyenda viva entre los macarenos, le gustaría que sus dos oficiales de junta alcanzaran un acuerdo. Le queda una Madrugada como hermano mayor. Sólo una. Pero hay quien le ha sugerido que pida una prórroga si fuera necesario para dilatar la posible pluralidad de candidaturas. No es la solución que desea. Ni mucho menos. Ni tampoco es la idónea para la autoridad eclesiástica.
No se dice, pero todos sabemos que lo mejor es que haya un acuerdo, se aproveche el caudal de experiencia de ambos, el buen cartel del que gozan, y no dar pie a una pugna de la que no saldrá nada bueno, de la que se acabará con heridos y con frustrados y, sobre todo, que una minoría aprovechará para sus miserables ajustes de cuentas.

Vallas
Dice el Ayuntamiento que habrá vallas otra vez, pero mejor colocadas. Ya es oficial. Eso está muy bien, señor Cabrera. Como también está muy bienque se lleve usted bien con el nuevo subdelegado, señor Gil-Toresano, como con la destituida Felisa Panadero. Pero, por favor, que la colocación de las vallas no la decida un mando policial procedente de Salamanca. Porque al tío de Salamanca le dan la ratio de personas por metro cuadrado en la Cuesta del Rosario y deja más distancia entre el público y los nazarenos que la que hay en un estadio olímpico entre los espectadores y los atletas. A ver si el brigada Rafael (Pérez) se deja oír con fuerza a este respecto, que para eso fue el primer director del Cecop y sabe de la cosa.

Los Terceros
La Hermandad de la Sagrada Cena contará nada menos que con el aval del Arzobispado para pedir el crédito bancario necesario para la primera fase de restauración del templo, que abarcará la cúpula, que es la zona que presenta mayores daños. Don Juan José está encantado con la actitud de colaboración de la junta de gobierno que preside Joaquín Solís Tarín como hermano mayor. Es de desear que todo siga así y nunca haga falta ningún cerrojazo. En proyecto hay otras medidas para recaudar fondos, aprovechando la cantidad de generaciones de sevillanos que han pasado de niños por el templo para hacer la primera comunión.

El cartel de Madrid
¿Ustedes no han oído hablar todavía del cartel de Madrid? Se trata del que ultima estos días el pintor Ricardo Suárez para la corporación de Jesús Medinaceli de la capital de España, cuyo besamanos genera unas colas que son habituales en los telediarios. Suárez ha apostado por una técnica mixta (carboncillo, lápiz graso y cretas) que evoca a la empleada en su colección de las riberas del Guadalquivir que tanto éxito tuvieron. En el papel dominan los tonos grises y se le saca el máximo potencial al rostro del Señor. La obra, una vez más, está basada en el menos es más. Basta con la cabeza del Señor para expresarlo absolutamente todo. Y, eso sí, habrá un detalle de Madrid, pues aparecerán insinuados los cuatro rascacielos de la zona norte en un intento claro por fusionar el Madrid tradicional y el emergente de los nuevos tiempos. El arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, ya ha expresado su deseo de acudir a la presentación del cartel. Yen la corporación anfitriona están encantados con la presencia del prelado hispalense.

Y el cartel de Sevilla
El cartel oficial de las Fiestas Mayores que pinta Nuria Barrera se presenta finalmente el martes en el Salón Colón del Ayuntamiento. La cita es a las 11:30 horas. El que la misma autora ha hecho para la Semana Santa de Córdoba sigue recogiendo aplausos. Aún nos quedará por conocer el que debe hacer para Carmona.

El pertiguero
Primer golpe. ¿Cuándo jura el alcalde como hermano del Gran Poder? Juan Espadas se perdió el hito de la salida extraordinaria de noviembre al estar en el extranjero por obligaciones del cargo. Y aseguran que su deseo es formar pronto parte de la nómina de hermanos de la cofradía. Segundo golpe. Mensajes al Fiscal:“El crucificado del cartel del Consejo es una mezcla del Cachorro, el Cristo de los Vaqueros de la ermita de Escardiel y el de las Misericordias de Santa Cruz. Me gustó mucho”. Tercer golpe. Oído en la Plaza Nueva: “Claro que volveremos a usar coches para bloquear accesos importantes en Semana Santa, como hicimos con la cabalgata. Pero con la mayor naturalidad y sin ningún alarmismo”. Yciriales arriba. Oído en las proximidades de la sede del Consejo:“Menos mal que el tesorero Vélez ha comenzado ya a adelantar el abono de algunas subvenciones, qué mal lo estábamos pasando. No todas las hermandades tenemos las reservas de las grandes. Se ve que a la cuenta del Consejo han comenzado a llegar los pagos de las sillas y palcos”.

De tertulia
“Si el Museo saca cientos de monaguillos en horario nocturno, ¿por qué otras hermandades no pueden hacer lo mismo? Es que ponen como pretexto para no retrasar la salida el elevado número de menores y, claro, así no hay quien pueda ya negociar. ¡Estamos bloqueados!”.

El lagarto de la Catedral:
“Mi querido e inquieto Fiscal, pregúntale al cura Geraldino por la procesión del Cautivo de San Ildefonso. No parece clara la cosa, de momento. Hay varias opciones encima de la mesa, pero no parece nada claro ni la fecha ni el cómo. Pásate por la parroquia y charla con él unos minutos”

El abrazo ejemplar que no vimos

El Fiscal | 5 de julio de 2016 a las 18:44

29.06.00 ELECCIONES CONSEJO HERMANDADES FOTO JAIME MARTINEZ
Jesús Creagh era el rival de Manuel Román en las urnas en junio de 2000. Creagh esperó el recuento discretamente en un velador interior de la cafetería El Coliseo, en la Puerta de Jerez. Cuado conoció el resultado, se acercó a la sede a felicitar al vencedor y ponerse a su disposición. Creagh fue felicitado públicamente por el arzobispo Amigo. Joaquín de la Peña y Juan Carlos Heras, rivales frente a Adolfo Arenas, también felicitaron presencialmente al ganador. La noche del jueves no vimos a Enrique Esquivias en la sede de la institución que pretendía presidir, una vez terminado el recuento. ¿Por qué?.

59 votos
Muy meritoria la cantidad de sufragios obtenida por la candidatura perdedora, la encabezada por Enrique Esquivias. Casi sin representación en el equipo saliente, haciendo todo el trabajo desde el exterior, se trata de un número de apoyos muy notable. Los sobres se removieron antes del recuento, por lo que no se puede intuir cómo han votado las glorias y las penitencias. Hay quien dice que las glorias no han estado tan en bloque a favor de Sainz de la Maza, lo que equivaldría a considerar que las de penitencia tampoco habrían sido mayoritariamente de Esquivias. Lo único que está claro es que el ganador es uno. Y, en el caso del Consejo, los perdedores no forman grupos de oposición. Al menos, hasta ahora nunca ha ocurrido. Las elecciones al Consejo las han perdido hasta ex alcaldes de la ciudad de un peso indiscutible como Juan Fernández. Nada nuevo bajo el sol (del Plantinar).

‘Hat-trick’
El que ha conseguido Andrés Martín, el turboconsejero de Gloria, el hombre de Sainz de la Maza más temido por la candidatura rival. Martín ha ganado tres elecciones con tres presidentes distintos y siempre frente a uno o dos rivales. Estuvo junto a Manuel Román y Adolfo Arenas. Y aunque sale de la junta superior, ha estado implicadísimo con Sainz de la Maza. Dicen que será un leal ministro sin cartera. El nuevo presidente sabe entenderlo bien, darle su sitio y aprovechar sus innumerables recursos. Andrés es todo un personaje.

El pertiguero
Primer golpe. Oído:“Enrique llamó por teléfono a Joaquín esa misma noche, pero no pudieron hablar hasta el viernes”. Segundo golpe. Las nuevas normas diocesanas se publican el día antes de las elecciones al Consejo. ¡Qué casualidad! Qué cosas, qué cosas… Tercer golpe. ¿Se podía haber consensuado el nuevo texto con el nuevo equipo entrante en San Gregorio? Ya lo advertía el cardenal Javierre en su despacho de Roma: “En la Iglesia no hay democracia, sino Cristocracia”. Ylos curas son los que interpretan, claro… Yciriales arriba. Del régimen sancionador y otras novedades de las normas. Como don Juan José tenga que intervenir cada vez que aprecie un “afán de protagonismo” en el mundo de las hermandades, la nómina de la Semana Santa se puede quedar como el desierto de Almería.

Ilustres longevos
El gran Paco Vélez va a estar más años en el Consejo que José Joaquín Gallardo en el Colegio de Abogados o que Cañete al frente de Aprocom.

El nuevo presidente

El Fiscal | 4 de julio de 2016 a las 18:42

ARZOBISPADO MANOS UNIDAS
ESTÁ acostumbrado a cargar varias cruces desde que que era un joven penitente de Los Estudiantes y se hacía el forzudo en los patios del Rectorado junto a su amigo Pepe León-Castro. El nuevo presidente del Consejo es puro nervio, siempre parece que está pendiente de rematar un córner por mucho que aparente la tranquilidad de quien apura un pitillo en posición de firme con la chaqueta sobre los hombros. Torbellino que algunos ven con un barniz autoritario, le gusta controlarlo todo. Obediente con la jerarquía eclesiástica, que no presidente de los beatones sin fronteras. Se hace respetar por los curas y respeta a los curas. Las cofradías pueden tener un magnífico presidente por delante, sobre todo porque tiene tiempo, prestigio y una vida ya resuelta. Las cofradías no le van a dar clientes ni ingresos extraordinarios, sino problemas y compromisos. ¡Adelante con vocación!.

Estos días de búsqueda de votos no ha disfrutado precisamente, pero ha tragado con lo que había que tragar. En el peor de sus vaticinios, siempre le salía una victoria garantizada. Pero ni aun así estaba tranquilo y seguía insistiendo a su gente que no atosigaran a los hermanos mayores, que no se obsesionaran con recordar el sentido del voto, que respetaran los días de culto, que no se presentaran en las procesiones a las que nunca habían ido. Las actitudes impostadas terminan siendo castigadas. Mimetizar las estrategias de los partidos políticos acaba generando desconfianza. Eso lo tenía tan claro, como aquel escrito que le llegó en los días de Navidad titulado:Las diez normas para vencer a Enrique Esquivias. Y lo siguió al pie de la letra.

Este macareno se ha enfrentado a líos gordos en su hermandad y en otros frentes. Si la vida es cuestión de balances, se puede decir que al final no le ha ido nada mal. Tiene un verbo fluido, buenos contactos en la curia de don Carlos y en la de don Juan José. Es cofrade de la diócesis más que hombre de Iglesia. Se lame en privado las heridas, usa el margen del bloc para tomar esas notas imprescindibles para no ser engañado por segunda vez, y tiene claro quién ha estado y quién no a su lado en estos meses que ha vivido intensamente.

A Sainz de la Maza le llega un cargo precioso para un cofrade de su perfil y a una edad inmejorable. Con fortaleza física y una experiencia en penitencia, gloria y en los pasillos del Palacio Arzobispal de la que pocos pueden presumir. Lo mejor de Sainz de la Maza es que no va de místico, tiene un profundo sentido del humor y, sobre todo, la mirada limpia y la barriga carente de pescado para los posibles gatos. Con Sainz de la Maza se puede y se debe discutir sobre planteamientos y enfoques cofradieros. Pero siempre de frente.

Sabe ir solo a los sitios, sin necesidad de cuadrillas, ni agradaores. Se ha empeñado en presidir el Consejo. Allá él. Está curtido en los atrios más duros. Y en alguna que otra campaña.

Miradas saludables

El Fiscal | 6 de junio de 2016 a las 5:00

amargura
ESTABAN los días entrando con intensidad en la barrila de las elecciones al Consejo, con dimes y diretes, presiones por aquí y por allá, gente que busca la bulla para birlar una cartera y comisiones electorales que van a regular hasta el modelo del nudo de la corbata del 30-J, cuando nos llegó uno de esos comunicados que son aire tras las aglomeración, luz tras las tinieblas de unas jornadas que no parecen intuir el final de la urna abierta y los votos escrutados, y esperanza en que otras noticias son posibles. El comunicado informaba nada menos que de la restauración de los romanos de la Amargura, con unas preciosas fotos de cada uno de los tres soldados.

–¿Y eso es tan importante?
–Pues sí, vista como está la denominada prensa morada, de la que en su día hice una suerte de declaración pública de apostasía.

Contemplar los primeros planos de los rostros esculpidos por el orfebre Cayetano González nos retrotrajo a la mañana del Domingo de Ramos, precioso altar de insignias, heráldicas en las solapas, Niño Jesús de nazarenito albo, listado con las “secciones” de la cofradía, la mirada de Herodes y su servil lacayo, angelotes ceriferarios de plata…

Los romanos de la Amargura que ahora serán restaurados, qué quieren que les diga, son un símbolo de las mejores horas de la Semana Santa. Sí, son figuras secundarias, pero cargadas de simbolismo. Hay romanos en general y luego están los romanos de la Amargura en particular. La contemplación de estos romanos en los días finales de mayo ha sido como coger una chaqueta olvidada, ponérsela y sacar de pronto de un bolsillo el programa de mano del Sábado Santo: la activación de los mejores recuerdos. Estos romanos son dignos de estar expuestos todo el año. Se defienden solos, como la buena melva. Hay quienes dicen que los tres representan al bueno, al feo y al malo. Es decir, que están generando literatura propia. ¿No hay a quien le gustan los animales en los pasos? El caballo, el perro, el gallo… Pues a nosotros nos gustan los romanos de la Amargura, el Pilatos de la Calzá y, cómo no, el negro de San Benito, el esclavo etíope (o eso dicen) que siempre ha sido la vara de medir de la tiesura.

–Tu amigo está más tieso a fin de mes que el negro de San Benito.

Pero desde esta semana, ay, nos han pisado esa vara de medir y nos la han cambiado por otra. La vida es una semana, decía Caro Romero. ¡Y tanto! El negro de San Benito ha sido sustituido por el nuevo baremo representado por el marido de la presidenta de la Junta de Andalucía, imparable. “Estamos a fin de mes y te has quedao Moriche, compadre”.

Entre tanto despropósito parlamentario y tanta barrila del 30-J, estos romanos nos han devuelto a las mejores horas. Las horas del gozo, cuando el Domingo de Ramos declina y alguien sugiere entrar en un un bar:

–Yo no, yo vengo cenado de casa, que estoy Moriche.

Y los tres romanos se alejan escoltando el Silencio de Dios.

El Consejo pasa la ITE… en la fachada

El Fiscal | 30 de mayo de 2016 a las 13:50

consejo
TIEMPO de albañiles en la casa de San Gregorio. Bourrellier se ha metido en obras. ¡Este hombre puede con todo! ¡Cómo apura los días de gobierno! Esta semana estaba la máquina elevadora con dos operarios en los alto arreglando fisuras, que para eso el tesorero, señor Vega, ha hecho caso de lo que le han dicho los técnicos para que el Consejo pase la ITE.

–Mire usted, don Tomás, tape todas las grietas porque por ahí es por donde se va todos los años la información de las votaciones al pregonero.

Y don Tomás, que se pirra por decir que no a casi todas las peticiones, tuvo que agachar la mirada y tirar de talonario:“Tiene usted razón, dígame cuánto cuesta la reparación. Para lo que nos queda en el sillón, vamos a ser generosos. Pero, hágame un favor, no le diga nada al presidente de grietas ni filtraciones que sufre mucho. Usted le dice que es cuestión menor, de estética ”.

El Consejo pasará la ITE en breve. Qué bonito lo están poniendo. De dulce. Con su gárgola zoomórfica en todo su esplendor. Están arreglando la fachada en este mayo florido. Y dicen que el 30 de junio arreglarán el interior.

–Que se cree usted eso…

Las candidaturas aprietan más que los técnicos de la ITE. ¿Pues no dicen que hay una que quiere que las votaciones se celebren fuera de la sede del Consejo? ¿pero a cuento de qué? Dicen que se pretende evitar que ciertos consejeros presionen a los hermanos mayores, para que sólo accedan al lugar quienes tienen una participación expresa en el proceso. Dios santo. ¿Tan vulnerables son esos hermanos mayores? A ver si vamos a tener que acabar enviando observadores de la ONU a modo de detectives sueltos por la carrera oficial. ¿No tiene el Consejo su sede propia, con su espléndido salón de actos, con su tabernerío próximo y su párking en el Avenida de Roma? ¿Por qué me hacen ustedes cosas raras, señores de la comisión electoral?

–¡Qué disgusto se llevará don Tomás si con lo que se está gastando en poner bonita la sede resulta que se llevan las votaciones a casa de Antonio Pulido, en Cajasol, o en casa de Paco Herrero, en la Cámara de Comercio, o en cualquier otro sitio!

Pues también hay quien dice que una candidatura pretende evitar que los empleados del Consejo no pululen por el lugar donde se celebren las votaciones.

–Vale, pero primero que lleven las urnas, las papeletas y las cabinas, que a ver quién carga con todo el material. Que aquí muchos tenemos hernias.

Con todo esto que nos estamos enterando y lo que nos queda de aquí al día 30, mucho nos tememos que la ITE interna no la pasa el Consejo tan fácilmente. Como diría el analista cursi, aquí hay problemas estructurales, por lo que a veces parece que es más fácil derribar y construir uno nuevo que arreglar lo que hay.

–Vale, pero la gárgola que me la respeten que su rostro se parece a uno que yo me sé.

Tanto presumir los leguleyos capillitas de los nuevos estatutos y ahora se comprueba que en el texto no hay soluciones para tantas ocurrencias. Por mi como si se llevan las votaciones a Fibes. O, mejor aún, a la venta esa tan famosa donde se manda a la gente que te tiene hasta el gorro. La que lían algunos para fastidiarle el final de la presidencia a don Carlos. Con lo bonito que va a dejar el Consejo. Por fuera.

Todo por la caseta

El Fiscal | 28 de abril de 2016 a las 5:00

UNO no se sorprende ya de casi nada en cuestiones de cofradías. Es difícil quedarse ojiplático en una Semana Santa en la que hemos salido corriendo hasta tres veces en la Madrugada, en la que se admite la incorporación de cortejos esperpénticos, irrisorios y carentes de trapío; y en la que el nivel de los hermanos mayores, salvo excepciones, está como el de la política española, cultivos idóneos para abogados de medio pelo a los que no se conoce un solo pleito de enjundia o, sencillamente, profesionales con las tardes libres y con pocas ganas de estar en casa. Vivíamos una etapa plúmbea, marcada por las elecciones con pluralidad de candidaturas en todo tipo de cofradías. Todo el mundo quería tener un chalé en el Aljarafe y ser hermano mayor de donde fuera. Ytodo el mundo prometía eso tan original del “culto, formación y caridad”, más allá de algunos lemas de pretendida originalidad. Todo discurría así durante años, como el pregón ininterrumpido de una imparable decadencia, de una notoria sensación de estar pasados de rosca, de una peligrosa endogamia empobrecedora. Siempre lo mismo, siempre igual. Sin olvidar los candidatos revanchistas, ajustadores de cuentas personales, que revisten los intentos por borrar las huellas de anteriores hermanos mayores de promesas para retornar a supuestos estilos originales. Así estábamos, así estamos hasta que, oh sorpresa, un candidato a hermano mayor, don Manuel Vallejo, se descuelga con una carta, comunicado de prensa, anuncio público o como quieran ustedes llamarlo, en el que promete que el Buen Fin tendrá caseta en la Feria. ¡Chófer, pare el coche que esto sí que es bueno! Hasta ahora habíamos visto anuncios de coronaciones canónicas, promesas de convocatorias de cabildos para rescatar imágenes secundarias, el estudio del traslado a otra sede canónica o, por supuesto, de la viabilidad de petición de un préstamo hipotecario para levantar una nueva casa de hermandad. Pero, cáspita, lo de la caseta nos ha sacado del letargo, máxime si el lema de la candidatura es Experiencia, familia, tradición, sentimiento, que no sé a ustedes pero a mí me recuerda a aquello tan viejo de Familia, municipio, sindicato. Conste en acta que no conocemos de nada a don Manuel Vallejo, ni a su oponente en las urnas, don José Luis Foronda. Suerte y salud a los dos.

Sí sabemos con toda certeza que se trata de dos apellidos de fuerte arraigo en la hermandad franciscana. Agradecemos que haya proclamas que nos libren del aburrimiento:“Es deseo de esta candidatura llevar a nuestra hermandad al real de la Feria”. Porque así, se dice, se reactiva la vida de hermandad. ¡Fuera complejos! La caseta como elemento vertebrador. ¿No está en el origen de la Feria que el sevillano traslada su casa al real durante seis días? O siete u ocho, según lo que Espadas y su referéndum dispongan. Pues don Manuel quiere que la casa de hermandad se traslade al real. Y lo dice sin cortapisas. El problema es que uno siempre creyó que la caseta del Buen Fin, de facto, era la muy animada de La Parrilla de San Lorenzo, en Juan Belmonte, donde uno le dice al portero que va de parte de Joaquín Moeckel y te responden:“Pa dentro”. Después todos los socios buenfineros te recuerdan que el baratillero entró en la caseta como pariente de socio. “Pues eso es lo bueno, no tener caseta ni barco propios, sino familia o amigos con caseta y barco, que no os enteráis”. Y allí, en tan buenísima caseta, siempre hemos visto año tras año a los ilustres del Buen Fin en animada convivencia, Bourrellier y cuñadísimo Franco incluidos. La parrilla de San Lorenzo es al Buen Fin lo que El Cirio Apagao a la Quinta o la caseta particular de don José María Salmerón a la Lanzada. Pero en el no se vayan todavía que aún hay más, la Feria entra en las promesas electorales de los aspirantes a hermanos mayores. Vamos a más casetas cofradieras que advocaciones en el callejero. ¿Y los candidatos al Consejo no se animan? Ojú, las elecciones del Consejo. Echemos el toldo… de la caseta. Que ahí hay Feria para rato. Con su resaca. Al tiempo.