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Los que miran a la Esperanza

El Fiscal | 4 de noviembre de 2018 a las 5:00

PROCESION 600 AÑOS DE LA ESPERANZA DE TRIANA

Foto: Juan Carlos Muñoz

SIEMPRE dedico tiempo en fijarme en quiénes ven las cofradías antes que buscar las caras de las imágenes sagradas que ya me sé de memoria. Al Señor o a la Virgen se les ve en sus casas, en los altares y hornacinas donde recogen oraciones. En la calle me gusta ver cómo miran los demás a la Esperanza, ese micromundo que se forma en los alrededores de un paso, esas lágrimas de emoción, esos rostros de cansancio, esa fatiga de las bullas, esos balcones desde donde se lanzan plegarias. Ver cómo los demás miran a la Esperanza es también una forma de ver a la Esperanza. Recordar a quiénes un día la miraron es otra forma también, sobre todo en este noviembre especial, antesala de ensayos de villancicos donde seguiremos celebrando las pascuas con las letras de Garrido (“El barco de tu cintura lleva un lindo pasajero”). Ay, Manolo, que no hemos visto el otro día el vuelo de tu capa señorial junto al paso, mirándola como sólo tú la mirabas: con en ese silencio sereno, con la emoción interior disparada, despidiéndola camino del Altozano para seguir recogiendo Salves mientras tú seguías hilando versos, engarzando rimas para regalarle otro rosario de tu mejor poesía.

En el balcón de los Murillo estaban abuelos y nietos. En la Esperanza viven los muertos y la Esperanza es refugio de los vivos, de quienes mejor le cantaron, de los inocentes con toda la vida por delante, de la hija que perdió a su padre y del joven que perdió a su hermano. Todos fueron a su encuentro en diferentes lugares del recorrido. Dicen que 250.000 personas acompañaron a la Virgen en el traslado a la Catedral. No lo sé. Eso dice el Ayuntamiento. Esa cifra seguro que es interpretada como un éxito. Pero el éxito real está en que muchos sintieran por un momento, por un instante fugaz, que la Esperanza les ofrecía el salvavidas desde la cubierta de sus ojos hermosos.

No sé qué flores llevaba la Esperanza, no sé cuántas marchas le tocaron, si se cumplieron los horarios, ni cuántas vallas se colocaron. No sé a quiénes se dedicaron la levantás, ni los altos mandos que tocaron su llamador. Sólo sé que la verdad de todo estaba en quienes la miraban, en quienes pedían por sus vivos y en quienes lloraban por sus muertos, en quienes acariciaban a sus nietos ante Ella y en quienes la esperaban en la bulla de este noviembre de difuntos, mar de luto que se abre ante la Esperanza, un noviembre de humo de castañas, guirnaldas, pancartas, Triana con su Esperanza, Dios te salve, Madre de Dios

“¿No vas a bajar a ver la cara de la Virgen?” No, ya la veo en su casa. Ahora me basta con mirar a quienes la miran. Por que en esas miradas radica tal vez la única justificación de tantas procesiones, porque en esas miradas no hay impostura, ni afanes de notoriedad, ni interés por hacer ruido. En esas miradas está la verdad de un calendario sobredimensionado. Esas miradas sostienen la Semana Santa que nos ha tocado vivir con todos sus añadidos, con todas sus extensiones a lo largo del año. Esa caricia del abuelo ante la Virgen, ese llanto de desgarro de la hija, ese sollozo del hermano en la intimidad de la Plaza Nueva, esa ausencia de Garrido y de tantos otros que la miraron… Sin esas miradas todo se cae, sería fatuo, impostado y hasta forzado. Esas miradas convierten en verdad lo que otros ven como un mero espectáculo. Mientras haya quienes la miran como la miran, siempre tendremos Esperanza. En esas miradas está la mejor versión de la Semana Santa, el tesoro, el salvavidas.

PROCESION 600 AÑOS DE LA ESPERANZA DE TRIANA

Foto: Juan Carlos Muñoz

Una prueba de la próxima Madrugada

Triana ha sido el banco de pruebas de la próxima Madrugada para el Centro de Coordinación Operativa (Cecop). El año pasado se usó la salida extraordinaria de San Gonzalo para probar las cámaras, el sistema de luces, la megafonía y las medidas de aforamiento que después se usaron (o estaban previstas por si acaso) en Semana santa. Este puente, con motivo del traslado a la Catedral y de la procesión triunfal de regreso, se ha probado un nuevo plan de seguridad específico en la calle Pureza. Se aplicó la prohibición  de beber, comer, emplear cachimbas y el uso de mantas en el suelo para impedir la concentración de público desde por la mañana, como ha ocurrido los últimos Jueves Santos. Esta medida resultó un éxito y la calle Pureza estaba limpia y decente a la hora del comienzo del traslado a la Catedral. Se puso en práctica un nuevo despliegue en la calle Adriano y en el Altozano, con medidas específicas para impedir a los cangrejeros. Y, por supuesto, la exigencia del cumplimiento de los horarios para no afectar vías principales de la ciudad fuera de los horarios establecidos.

DIA DE TODOS LOS SANTOS EN OMNIUM SANCTORUM

Foto: José Ángel García

La mejor ayuda para el arzobispo

Monseñor Asenjo no falla cada primero de noviembre en Omnium Sanctorum, donde preside la celebración eucarística de la festividad. Es costumbre que el prelado cuente en muchas celebraciones con la asistencia de gente joven, que ejerce las funciones de acolitaje, de ayuda a misa. Así ocurrió el jueves. Dos jóvenes de la parroquia –los dos de nombre Francisco– asistieron al arzobispo en todo momento. A uno lo recordamos todavía como un jovial y pequeño monaguillo de Los Javieres, en aquel período donde sufrimos tres Martes Santos seguidos marcados por la lluvia. Al final, siempre sale el sol. Y hasta se asciende de monaguillo a nada menos que acólito y asistente del arzobispo Asenjo.

 

¿Cuándo será transparente el Consejo de Cofradías?

El Fiscal | 16 de septiembre de 2018 a las 5:00

 

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FUE el cardenal quien decidió publicar las cuentas de la Archidiócesis, incluidos todos los movimientos del Cabildo Catedral y su asignación personal como prelado. Don Carlos consideró que era un ejemplo de transparencia muy necesario, sobre todo porque convenía explicar el destino de la recaudación por el IRPF y el de los fondos obtenidos por el cobro de la visita turística al templo metropolitano. La Catedral cada día ingresaba más dinero y era necesario explicar que no se trata de una caja registradora, que en la curia no se padecía ninguna voracidad recaudatoria. Se imprimieron folletos para los turistas donde se detallaba el porcentaje del precio de la entrada destinado a obras de conservación de la propia Catedral, a la restauración de templos, a la construcción de nuevas iglesias en los barrios y a obras asistencias de la diócesis.

El Arzobispado sigue hoy publicando las cuentas y, además, ofrece su propia valoración de los números. La Iglesia de Sevilla no ha hecho más que evolucionar favorablemente en materia de transparencia económica en las últimas dos décadas. Sigue el modelo de las Administraciones Públicas. Hasta las Casas Reales ofrecen información de sus ingresos y gastos. Llegados a este punto, ¿por qué no es el Consejo de Cofradías transparente? La opacidad contable de esta institución parece ya una tradición de la casa que han seguido todos los presidentes. Hay que recordar que el Consejo explota la vía pública en Semana Santa para organizar la carrera oficial, su principal fuente de ingresos, conocido como el negocio perfecto. Se cobra tres meses antes de la actividad (sillas y palcos) y no se devuelve el importe en caso de lluvia. La gente, además, repite al año siguiente aunque haya habido lluvia y avalanchas. Y si no renuevan los títulos, hay público a la espera como para duplicar el aforo. ¿Qué empresario sueña con un negocio así? Todos.

Nunca se han difundido las cuentas del Consejo de Cofradías, pese a que ya lo hacen el Arzobispado, el Cabildo Catedral, Cáritas, el Seminario Metropolitano, etcétera. A base de apretar hemos sabido algún año cuánto dinero mueve la institución, cómo es el reparto de las subvenciones… Pero no hay parrillas con el desglose de ingresos y gastos. ¿Cuál ha sido el temor de los sucesivos presidentes para no ofrecer estos datos? ¿El gasto en pescao frito? ¿Los billetes de aviones a Roma con tragos largos incluidos? ¿El gasto en taxis? ¿Quizás en teléfono? No se entiende que un organismo de este peso en la ciudad siga sumido casi en la clandestinidad en estos asuntos. Hay hermandades que publican sus cuentas en los boletines, clubes privados que las exhiben en el tablón de anuncios de la sede principal… Pero el Consejo sigue en las tinieblas.

Ahora que estamos en plena campaña electoral con dos candidatos de solvencia contrastada, sería muy bueno que se pronunciaran al respecto. Mis queridos Vélez y Piñero, Piñero y Vélez, ¿estarían ustedes dispuestos a publicar sus números? ¿Por qué consideran que no se ha hecho hasta ahora? ¿Acaso no vería con buenos ojos la autoridad eclesiástica este recomendable ejercicio de transparencia? ¿No debe ser el Consejo una asociación de la Iglesia que brille por su ejemplaridad en los asuntos del pecunio?

Ambiente en la calle del Consejo sobre la nueva pragmática del Arzobispado sobre cofradías y pregones.

Ni siquiera los hermanos mayores reciben por correo electrónico las cuentas antes de las asambleas y plenos para trabajar sobre ellas y acudir a las reuniones en disposición de realizar un trabajo fructífero y con conocimiento de causa. Esto no ocurre ni en las comunidades de vecinos de los pisos de la playa. Hasta la Casa Real británica difunde el gasto en botellas de ginebra. Y no pasa nada. Se acaba con el morbo en media hora, en lugar de estar bajo sospecha de forma perenne.

Recuerdo un alto cargo del Consejo que declaró en su día que se habían encontrado con una institución oxidada. Y era cierto. En las dos últimas décadas se han hecho muchas cosas positivas, como la modernización en la organización y gestión de la carrera oficial, que antes se delegaba en los silleros, se controlaba con papel y bolígrafo, y era pasto de chanchullos, tratos bajo cuerda y, lo que es peor, motivo de todo tipo de especulaciones sobre supuestas dádivas.

Con eso se acabó en varias fases, pero siguieron otros problemas que esperemos nunca se repitan, como las acusaciones sobre la confusión de intereses entre el empleo de altos cargos y los de sus descendientes, o entre la profesión de altos cargos y los de la propia institución. Mucho cuidado con estas materias porque la sociedad de hoy no es la que le tocó vivir a presidentes que casi se fotografiaban en blanco y negro. Avisados quedan todos. Lo dice el sabio: la falta de transparencia es la antesala de la corrupción. Y en asuntos de cofradía conviene no dar pie a los rumores. Porque ya escribimos un día acerca del cohecho morado a cuenta de los jamones y de la microcorrupción de la croqueta. Esto de ahora es más serio y se puede evitar con diligencia. Y buena fe.

Está pasando
Lo avisamos este verano. Las hermandades están recibiendo cartas de las entidades bancarias en las que se rechaza la supresión de las cláusulas suelo. Ocurre, como ya informamos, que hay varias cofradías que ya han logrado el objetivo, mediante negociaciones personalizadas. ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Unas sí y otras no? No se entendería. Está pasando.

El Baratillo
El cabildo general del jueves aprobó por unanimidad el hermanamiento nada menos que con la Esperanza de Triana. Es la cuarta carta de hermandad que suscribe la cofradía del Arenal, que estaba hermanada con la Real Maestranza, la Carretería y una corporación de Salamanca. ¿Veremos esta Semana Santa las respectivas representaciones de cortesía en uno y otro cortejo?

Trabas
No crean que es fácil para una cofradía tramitar una carta de hermandad con otra. La autoridad eclesiástica mira con lupa los procesos para reducir el chorreo de peticiones, sobre todo las que están poco justificadas.

Casualidades
Presentaba el candidato Piñero su candidatura en un hotel del centro con vistas a la Giralda, cuando el candidato Vélez estaba parado en la Campana en animada y prolongada tertulia con varios miembros de su equipo.

¿Y don Marcelino?
El cura Marcelino no tiene pared suficiente para colgar todos los cuadros que le han regalado en su despedida como párroco de San Vicente. Se le van a agotar los espiches y no le que va a quedar hueco debajo de una escalera para apilar los que se queden sin colgar. Pero don Marcelino tiene ahora otra preocupación en mente: el proceso electoral en San Gregorio. Sabe que su papel es el de moderar, procurar la paz, evitar cualquier gesto de favor hacia una u otra candidatura, y velar por unos comicios limpios u que no dejen heridas. Don Marcelino sabe que se le mira con lupa, entramos en días de fuertes suspicacias porque algunos parecen jugarse un sueldo vitalicio si son delegados de día (o de noche). Tal vez lo mejor sea que, en caso de conflicto, lo cojan poniendo espiches… Cuidado con el trompo en todo caso.

El lagarto de la Catedral: “Mi querido Fiscal, no te puedes hacer una idea de cómo está el cardenal. Don Carlos tiene más fuerza física que muchos con 30 años menos. El viernes presidió los cultos al Cristo de La Laguna, tomó el avión a Madrid, y de Madrid voló a Sevilla para estar con la Hermandad del Amor”

¡Fuera las cláusulas!

El Fiscal | 19 de agosto de 2018 a las 5:00

Hermandad de la Esperanza de Triana

Estábamos distraídos con los tejemanejes del Consejo de Cofradías cuando se nos ha pasado una de las grandes noticias del año, uno de esos acontecimientos que pueden desatar un efecto llamada. Pero aquí se nos va la atención con el cambio de capataz decidido en pleno junio (¡Qué calor!), la nueva banda de música anunciada a principios de agosto (Oiga, ¿no tiene aire acondicionado?) y las quinielas del pregonero que se elige en septiembre (¿Pero es una mujer o no?). Pues se nos pasan las mejores. ¿Cuáles son las mejores? Las que tienen que ver con la pastora (divina). Sí, las relacionadas con el parné, la guita (llena ahí el catavino), el flujo de caja, el cash, el metálico, las perras gordas. Como prefieran llamarlo en función de su nivel de cursilería. Los grandes asuntos siempre tienen vinculación con el dinero. Y siempre se prefiere que no se comenten. Pero aquí estamos para ir a contracorriente, al revés de la masa, como cuando el mamarracho del Martes Santo que amenazan con repetir gane quien gane en San Gregorio.

–¿Qué me dice?
–Lo que oye. Los del Martes son como Cataluña, dispuestos a poner condiciones.
A lo que íbamos, que hace mucho calor. ¿Sabían ustedes que hay dos hermandades que han logrado la supresión de las cláusulas suelo de sus préstamos hipotecarios y han obtenido con esta maniobra un ahorro de los que dejan a los mayordomos con una sonrisa esculpida hasta el Viernes de Dolores? Y no se vayan todavía que aún hay más. Estas dos cofradías, además, han logrado una rebaja en el diferencial de esos mismos préstamos.

Se trata del Baratillo y de la Esperanza de Triana. Ambas han logrado sus objetivos sin tener que ir a juicio, después de unas negociaciones en las que han estado representadas por el abogado Joaquín Moeckel.

El Baratillo tenía un préstamo hipotecario de 350.000 euros para obras en la capilla, concedido en el año 2010 con una cláusula suelo del 3,25%. La hermandad recibió nones de la entidad financiera a su primera petición de retirada de la cláusula. Posteriormente recurrió a Moeckel, ex hermano mayor de la corporación, que ha gestionado la supresión de la cláusula y, además, la rebaja del diferencial, por lo que la corporación obtiene un ahorro total de alrededor de cien mil euros.

–¿Cuánto pescao se podría comprar con ese dinero?
–Para llenar varios camiones de mudanza de dos pisos comunicados de la Plaza de Cuba.

La Esperanza de Triana, por su parte, tenía dos préstamos para obras con sus respectivas cláusulas suelo:uno por valor de 3,6 millones (2004) y otro de 1,1 millones (2010). Tras la negociación de Moeckel, la cofradía del arrabal se ahorra un total de 1,1 millones de euros, lo que supone más de 6.000 euros al mes de alivio para la mayordomía. En Triana, además, han logrado una rebaja del diferencial y la supresión de las comisiones por cancelación, por lo que, llegado el caso, podrían cambiar de banco sin costes añadidos.

A cambio de la supresión de las cláusulas suelo y de la rebaja de los diferenciales, las hermandades renuncian a la devolución de los intereses cobrados con anterioridad a la renegociación. Se aseguran así un gran ahorro y evitan el riesgo de ir a un juicio que, en caso de pérdida, les supondría el pago de las costas. Estas cláusulas, por cierto, fueron insertadas por entidades hoy disueltas y absorbidas por otras que se las tuvieron que tragar.

Es sabido que las cláusulas suelo se denuncian por primera vez en Andalucía, en el programa radiofónico dirigido entonces por Jesús Vigorra. Es sabido también que la aplicación de esta cláusula es una práctica bancaria que impide que la cuota a pagar nunca baje por debajo del suelo fijado por mucho que sí lo haga el tipo de interés. Y es sabido que en Sevilla asistimos a una guerra entre el Tribunal Supremo y la Sección Quinta de la Audiencia Provincial a cuenta de este asunto, una disputa que al final pagan los ciudadanos. Todo aconseja evitar los juicios y negociar. Por eso las hermandades han estado, de nuevo, a la vanguardia. Dicen que ahora vendrán La Hiniesta, Montesión, el Silencio de Écija y una larga letanía. ¿Por qué no asume el Consejo la labor de negociar en nombre de todas las cofradías en vez de asistir con los brazos caídos al chorreo de hermandades renegociando una a una sus préstamos? El Consejo se reivindicaría así como entidad realmente útil para las hermandades.

–Por cierto, ¿Moeckel ha cobrado por el trabajo que ha realizado?
–Ni un euro.

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El descanso de los orfebres

Marchan los tres hermanos Delgado camino de la basílica al terminar la semana laboral, acuden al encuentro del Señor para ofrecerle su trabajo y oraciones, qué cartel más bonito componen sin saberlo: el descanso de los orfebres. Esta estampa reciente simboliza para muchos el inicio de las vacaciones, de los días en que hay horas que Sevilla parece una cofradía de ruan donde los pocos viandantes se miran de reojo como nazarenos asustados. Hora de descansar, de cambiar de aires y compañías, de darle al f5 para refrescar las ideas y pensar nuevas filigranas en la plata que cada cuál en su oficio tendrá que labrar cada día. Algunos en el nuevo curso se conformarán con un simple candelero de metal plateado, otros seguirán intentando imposibles candelabros de cola de plata cotizada. Los orfebres que rezan unidos sueñan filigranas imposibles. Escribir en los periódicos es buscar cada día la plata de la actualidad y conformarse no pocas veces con metales renegridos. Los orfebres descansan. Este Fiscal también. Manda parar el paso y llama al aguaor.

El VAR del Consejo

El Fiscal | 1 de julio de 2018 a las 6:00

REUNIÓN EN EL CONSEJO DE COFRADIAS

TODO el mundo pendiente del discurso del presidente en la noche del miércoles. Todo el mundo especulando con que Sainz de la Maza iba a reñir al personal, a ajustar cuentas o tal vez a echar alguna lágrima. Nada de nada. El presidente, que ya había entregado el viernes anterior su carta de dimisión a don Juan José, estuvo de lo más natural. Muchas gracias por todo y apúntenme qué se debe si es que se debe algo.

–No se debe nada, don Joaquín. Vaya usted en paz.

¿Pero ustedes no cayeron en la cuenta del gran detalle de esa última reunión de Penitencia del curso? A la mayoría se les pasó por alto. Sí, señor, nos referimos al tesorero Paco Vélez, que se pasó la noche ante el ordenador. Como lo ven. Toda la sesión mirando el VAR de San Gregorio. Dicen que estaba consultando las subvenciones, cuestiones de economía y número. Nanai de la china. Vélez estaba mirando las distintas opciones que salen de la jugada del presidente de dejarle las llaves del Consejo al vicario general: “Ahí las tiene usted, don Teodoro. La de abajo se resiste un poco, pero usted apriete que al final termina cediendo. Y entrar en el Consejo, lo que se dice entrar en la sede, usted acaba entrando. Otra cosa es cómo se encuentre el gallinero”. Pues eso. El tesorero estaba mirando la colocación de los consejeros en el momento exacto de la presentación de la dimisión. Vélez sabe quién está metido en el partido, quién está en fuera de juego y quién está calentando la banda. Se lo chiva el VAR, que no es el Casablanca de las patatas aliñás, sino el que se escribe con uve. ¡Qué astuto Vélez!

Ya lo vimos en Semana Santa. Día que había riesgo de lluvia, allí estaba Paco con su pedazo de gabardina. Día de cielos abiertos, no había gabardina. Algunos estamos convencidos de que San Pedro miraba primero si Paco se enfundaba o no el tabardo de lluvia para soltar o no el aguacero. Toda la sesión mirando la pantalla, con la moviola de San Gregorio: si Piñero sigue, si Piñero no sigue, si Marcelino está contento o con el ceño fruncido, si Piñero sigue con un vicepresidente fuerte que venga de fuera pero que no asuste a don Marcelino, si sigue con un vicepresidente que sea un consejero de los actuales y que le guste al cura, si se va pero convoca elecciones, si se va de pronto y que las convoque otro, etcétera. Yo quisiera tener el VAR de Paco Vélez, que te da las claves de todo en un santiamén. El VAR de Paco Vélez es la bola de cristal de la casa. La de años que lleva Paco Vélez en el Consejo y el trabajo que cuesta tener ese VAR que sólo él tiene. Veteranía se llama. Es el hombre que lo sabe todo: de quién es cada palco, cuántos palcos tiene cada uno, dónde se gasta cada euro de los casi cuatro millones que maneja la institución, quiénes son los pedigüeños de entradas del Pregón y de sillas, etcétera. ¿Ustedes saben lo que se ve en esa pantalla del gran Paco Vélez? Lo dicen los alemanes. Quien manda en un gobierno es el ministro de Hacienda. Quien manda en el Consejo es el tesorero. Y el actual va por los catorce años con asiento en la casa y tiene un VAR. Como para no pasarse la noche mirando la pantalla mientras los demás atendían las palabras del presidente saliente. Paco, déjenos usted echar una miradita, por favor.

La era Piñero
Comienza una nueva etapa en la institución de la calle San Gregorio. Antonio Piñero ya ejerce la presidencia, un cargo que como mínimo desempeñará tres meses aun cuando se decida a convocar elecciones. Piñero maneja en este momento todas las opciones. La autoridad eclesiástica quiere que siga al frente del Consejo, está bien visto en la planta alta del Palacio Arzobispal.

El Valle
Gonzalo Pérez de Ayala es el nuevo hermano mayor, lo que supone la apertura de un nuevo periodo en el gobierno de la hermandad en todos los sentidos. Votaron nada menos que 900 hermanos, una cifra insólita. La participación fue de casi el 60%. La victoria de Pérez de Ayala sobre Eduardo Bonet se produjo por solo siete votos de diferencia.

La Esperanza de Triana
El cabildo general trató el pasado jueves la negociación de la cláusula contenida en los préstamos hipotecarios contraídos por anteriores juntas de gobierno. Con tal motivo, la hermandad ha buscado el asesoramiento de un experto ajeno a la corporación, como es el abogado Joaquín Moeckel. El catedrático Alfonso de Julios, hermano mayor, pidió dispensa al Palacio Arzobispal para que compareciera Moeckel ante el cabildo de hermanos, unruego que fue complacido por escrito en un documento con sello dePalacio. Si la hermandad ganara el pleito, caso de que fuera necesario llegar ante el juez, la eliminación de la cláusula suelo supondría la devolución de los intereses indebidamete percibidos de alrededor de 900.000 euros. Si la hermandad perdiera el pleito en la instancia judicial que fuera, solamente estaría sujeta al pago de unas costas que en todo caso no serían excesivas. Ahora mismo, la negociación parece abierta sin que se haya optado, por el momento, por la vía judicial. Estaremos atentos.

Memorial Pepe Peregil
Mañana lunes se sabrá quién es el galardonado con la séptima edición del Memorial Pepe Peregil, premio con el que se homenajea a una personalidad de la ciudad y se tributa así un cariñoso homenaje al desaparecido tabernero, inolvidable en su estilo tanto en su oficio como a la hora de interpretar la saeta. La asociación cultural Amigos de Peregil mantiene viva la llama del recuerdo del cofrade de la Cena y el Museo. El premiado el pasado año fue nada menos que el cardenal Amigo, que recogió la distinción en la basílica del Gran Poder.

El pertiguero
Primer golpe. Hasta desde el Palacio de San Telmo se han hecho gestiones interesándose por la situación de la hermandad. Recuérdese la muy estrecha vinculación de las altas esferas con el arrabal de Triana. Segundo golpe. ¿Qué hermano mayor no aplaudió en la despedida final al presidente Sainz de la Maza en la asamblea del jueves? Dicen que hubo uno que se quedó con las manos juntas. La ovación, por cierto, fue iniciada por el hermano mayor del Santo Entierro. Tercer golpe. Todo apunta a que Los Panaderos afronta un cabildo electoral con dos candidaturas. Yciriales arriba. Todo cuadra. El Consejo de Cofradías ingresó casi 3,7 millones de euros. De esta cantidad, 2,1 millones se reparten entre las cofradías que pasan por la carrera oficial.

El Lagarto de la Catedral: “Querido Fiscal, Marcelino Manzano se ha merecido unas buenas vacaciones, ¿no crees?Lo que lleva pasado el hombre es menudo… Yel arzobispo supongo que se irá pronto a su tierra unos días, que también ha sido un curso duro y agitado con el final añadido de los cambios de destino”.

La crisis de autoridad

El Fiscal | 26 de octubre de 2015 a las 10:56

MADRUGÁ  EL GRAN PODER
EL lío de Madrugada está descubriendo incapacidades y prepotencias, inutilidades y caracteres pusilánimes, chulerías y ánimos serenos. Algunos han exhibido su verdadera talla, a otros se les ha visto la piel de lobo (¡Auuuu!) bajo el disfraz de aparente cordero y, en general, se ha confirmado casi todo lo que ya se intuía sobre los perfiles de cada uno de los protagonistas de esta trama.

–¡Vaya trama!
–No lo sabe usted bien.

Recuerdo una tarde de llamadas telefónicas a varios hermanos mayores para actualizar la información del programa de mano de Semana Santa. Cuando se preguntaban los datos de las flores, la saya de la Virgen, el número de nazarenos aproximado y otras observaciones, la mayoría de las respuestas eran reveladoras. “Las flores y la saya son decisiones del prioste”. “Tengo que consutarlo con el prioste, no quiero condicionar su decisión”. “El número de nazarenos hay que esperar a lo que diga el mayordomo”. “La túnica del Señor se decide en la junta de gobierno”. “No le puedo decir ningún dato en firme, llame al mayordomo”. Era raro, diríamos que un caso insólito, el hermano mayor que demostraba un conocimiento exhaustivo de su cofradía o que gozaba de autoridad para obtener con un golpe de teléfono los datos precisos.

La crisis de autoridad que padece la sociedad actual, donde se confunde autoridad con autoritarismo, no es ajena a las cofradías. La autoridad y la negociación son conceptos sustituidos por tabúes como el diálogo y la búsqueda del consenso, marcas blancas que la mayoría de las veces son escondrijos para tapar los perfiles débiles, incapaces o acomplejados. ¿Qué es eso de que unos hermanos mayores provocan que el Consejo haga el ridículo y no atienda a los medios de comunicación después de haberlos convocado? ¿Qué clase de desconocimiento del mundo actual revelan quienes imponen el apagón informativo sobre una reunión y sobre un dossier cuyos folios acabaron publicados en estas páginas en menos de 24 horas? ¿Qué es eso de recurrir a la “necesaria y obligada” consulta a la junta de gobierno para aplazar cualquier pronunciamiento? ¿Qué clase de dirigentes aceptan con resignación hacer el ridículo de comparecer ante los medios para decir que no pueden decir nada? El Consejo, sin saberlo, inventó ese día la rueda de prensa sobre la nada con el aval de la autoridad eclesiástica. Habíamos visto el ridículo del plasma de Rajoy o las convocatorias de los grandes partidos políticos que leen un comunicado y no admiten preguntas. Pero nunca la citación a la prensa para el esperpento nunca visto, la vuelta de tuerca al género absurdo, el no se vayan todavía que aún hay más, el ejemplo más nítido de que lo mejor está por llegar:

–Buenas noches. Les hemos convocado para decirles que no podemos decirles nada.

Aquí nadie dice nada. Nadie decide nada. Todo el mundo tiene que consultar, delegar, consensuar y mover el tio-vivo para que los caballitos queden en la misma posición. La perdiz mareada. Las cofradías sufren una crisis de autoridad. El nuevo poder son los priostes, los capataces, los sacristanes, los costaleros. Y en esta tesitura, el más bravuconcete de la clase se lleva el gato al agua. Aunque tenga que consultar con la junta de gobierno, por supuesto. Menuda liturgia boba. Qué tropa.

Las ilusiones cumplidas de Vicente Acosta

El Fiscal | 21 de septiembre de 2015 a las 12:39

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La Esperanza de Triana ha perdido el símbolo de toda una época de esplendor. Vicente Acosta fue pregonero de la Semana Santa y, sobre todo, el hermano mayor de la coronación canónica de la Esperanza de Triana, la del Triana con su Esperanza que sigue iluminando la memoria de tantísimos cofrades. Hoy se diría que la hermandad ha perdido un referente, mucho más que un hermano mayor, como lo perdió las Penas de San Vicente con Juan Carrero, el Silencio con Eduardo Ybarra, la Quinta Angustia con Luis Rodríguez-Caso, La O con Ramón Martín Cartaya, o la Estrella con José Sánchez Dubé. Fueron cofrades que, al margen de si presidieron o no las juntas de gobierno, imprimieron un estilo personal del que se enriqueció toda la cofradía. Cuántos no hemos conocido personalmente a Vicente Acosta, pero hemos oído hablar mucho del médico que ejerció en su consulta de la calle Feria. El otro día era evocado con especial afecto en la Macarena, donde se recuerda que fue un hermano mayor que promovió lazos muy estrechos entre ambas hermandades. Una de las últimas ilusiones que pudo cumplir en el mundo de las cofradías fue asistir a una bajada de la Esperanza Macarena, ceremonias íntimas cargadas de gran emoción por la proximidad con la Virgen de la que gozan los asistentes. Acosta fue situado a los pies de la escalera por la que desciende la Esperanza, portada por priostes ataviados con guantes blancos. Todos recuerdan las lágrimas de este trianero de pro aquella noche, cómo pudo cumplir aquella ilusión personal gracias a que alguien informó al hermano mayor, Manuel García, de la conveniencia de hacer partícipe de un acto tan hermoso a un cofrade de tanto prestigio. Si Triana pierde un símbolo, el mundo de las cofradías, en general, también. En una coyuntura de decadencia, donde se invierte el tiempo en cuestiones de logística de forma desmesurada, falta hace el testimonio de cofrades reputados que sirven de guía en momento de zozobras, como son los procesos electorales o las ocurrencias disparatadas. Otra ilusión que tuvo Vicente Acosta fue que la Centuria Romana visitara la Capilla de los Marineros la tarde del Jueves Santo. Quién sabe si un día se cumplirá. Descanse en paz un cofrade al que su generación recuerda como un señor y un hombre de diálogo. Sólo un detalle más:a la entrada del féretro en la capilla sonó Soleá dame la mano.
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La lección de democracia

El Fiscal | 6 de julio de 2015 a las 20:10

Elecciones a hermano mayor en la ESPERANZA DE TRIANA
MUCHO hemos escrito de la metástasis que las peores formas de estrategia electoral de los partidos políticos han hecho en las cofradías. Los arriolos en versión morada se han multiplicado en forma de analistas geopolíticos (a la búsqueda de bolsas de votantes por barrios y comarcas), responsables de prensa (a la caza y réplica de cualquier contenido perjudicial para los intereses del candidato) y soltadores necesarios (que financian los gastos electorales, ya sea en viandas, teléfonos o transporte para los votantes). La sofisticación de estos procesos ha obligado a la autoridad eclesiástica a realizar el papel de junta electoral central, tratando de llamar a la mesura y de restablecer el orden perdido en instituciones que, nunca se olviden, son asociaciones públicas de la Iglesia católica.

–Son privadas, diga lo que se diga en códigos y normas, pues las ha erigido el pueblo y no la autoridad eclesiástica.
–Oiga, no interrumpa.

El proceso de contagio es evidente. Lo que llama la atención es la naturalidad con que las cofradías asumen ciertas tácticas electoralistas, cuando todo debiera ser más doméstico, más simple y, por supuesto, con mucha menos tensión.

La pluralidad de candidaturas dispara la participación electoral en las cofradías por la movilización (y tensión) a la que se somete el cuerpo de hermanos. Lo mejor de todo es que nadie discute que el gobierno corresponde a la lista más votada. Se puede ser hermano mayor sin ningún problema con una victoria por veinte, ciento cincuenta o mil votos. Si el gobierno no goza después de estabilidad, será por otros motivos, pero nunca por el escaso margen de una victoria. Las cofradías, por fortuna, no han copiado la necesidad de alcanzar pactos si el que ha ganado lo ha hecho sin una mayoría fuerte. Los que pierden se retiran. Incluso no se les ve más por la hermandad en varios años. En política, los derrotados en las urnas fabrican alianzas que los lleven al poder, incluso orillando a la lista más votada; o se aferran al cargo de la oposición mientras el partido les busca una salida.

Nadie discute que Alfonso de Julios será el hermano mayor de la Esperanza de Triana, por mucho que sólo haya vencido por 171 votos de diferencia en unas elecciones en las que votaron 2.504 hermanos. Y ésta es la gran lección de democracia que los partidos políticos no han aprendido. Gana el que obtiene más sufragios. Y no hay que pactar con los costaleros, ni con los músicos, ni con el tío del bar. Sólo faltaba eso.

Todo por ser hermano mayor

El Fiscal | 28 de junio de 2015 a las 19:54

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Decíamos la pasada semana que las cofradías habían mimetizado a los partidos políticos. Y apuntamos algunos ejemplos, sólo algunos. Los hechos de esta semana corroboran con nuevos hábitos que andamos en la senda correcta. Las cofradías imitan descaradamente las técnicas de captación de votos como si en lugar de casas de hermandad, se tratara de gabinetes electorales en Génova o en Ferraz. En las cofradías hay tontos de la estrategia al modo del Arriola de turno. ¿No ha habido en el gobierno de Zoido tontos que hasta hace dos meses dividían los distritos en zonas frías, calientes o templadas según la supuesta intención de voto del sesudo analista?

–¡A los barrios templados, Juan Ignacio, hay que ir a los barrios templados!

Menudo carajazo se pegaron, pero no en templado, sino en caliente. Pero todo sea por que los teóricos se ganen su pan, que las criaturas tienen derecho. En las cofradías hay teóricos para montar consultoras electorales. Se pelea el acceso a los censos para tener acceso directo a los electores (con los correspondientes conflictos con la Ley de Protección de Datos) y analizan para organizar la búsqueda de votantes por barrios y por comarcas. Ha habido elecciones modélicas desde el punto de vista político, que han creado escuela y que han servido de referencia para posteriores cabildos. ¿Recuerdan una del Gran Poder en la que se repartieron bonos de aparcamiento para facilitar la llegada a la basílica? ¿Recuerdan uno anterior de la Macarena en la que hubo cena y barra libre para cierto colectivo importante de la hermandad?

Lo de los teléfonos móviles es descarado. Hay quienes se pasan meses recogiendo números de hermanos para hacer un seguimiento de su intención de voto. Llegado el día de las elecciones, se mandan mensajes de texto por la mañana y se hace una batida final por la tarde para garantizar la presencia del votante, al que conviene recibir en la puerta con un apretón de manos.

Fíjense en la estrategia seguida por una de las candidaturas de la Esperanza de Triana. ¡Fletan un autobús para trasladar a los votantes! Falta el derecho a bocadillo de salami y un vale para una cerveza en el bar Santa Ana, botellín o tirador a elegir por el votante. Esto está como los mítines del PSOE de los años ochenta, o como los actos de adhesión en blanco y negro de la Plaza de Oriente.
Ríanse de la cartita que antaño se mandaba a los votantes. Eso son técnicas de convento. La sofisticación de ahora es extrema. Y, por lo tanto, el orillamiento de los perdedores hay que darlo también por descontado, al igual que ocurre en la política. ¿Cuántos candidatos derrotados en las urnas no han vuelto a ser vistos por la cofradías, salvo el día de la estación de penitencia en el mejor de los casos?

Y al igual que ocurre en política, en caso de resultado estrepitoso, el teórico nunca tiene la culpa. La culpa es del votante, que ha engañado al captador del sufragio, que no ha sabido apreciar la gestión o las bondades del aspirante. Hombre, por favor. Pero el arriolo jamás falla. Al menos, hay elecciones que generan actividad económica en el sector de la hostelería y en el del transporte privado. El problema es a qué dedican las tardes libres los de la candidatura perdedora. Pero los psiquiatras también tienen derecho a comer, ¿o no?

José Jorge

El Fiscal | 7 de marzo de 2014 a las 5:00

HAY amigos que te tienen al día de su cofradía mediante el uso morado del whastapp. Se leen verdaderos mensajes del gozo y se admiran preciosas estampas de vírgenes hermosamente vestidas. Uno de estos confidentes es José Jorge García, que ora te recuerda las principales convocatorias de cultos, ora te avisa de un detalle del besamanos, ora de la visita del cardenal, ora de un cartel donde siempre aparece esa Esperanza morena que es el eje de su vida, fuente de su ilusión y asidero para levantarse como su Nazareno tras las caídas de la vida. Tengo que reconocer que me encantan los whastapp que me envía desde el arrabal de su corazón porque siempre, siempre, siempre es para engrandecer a su hermandad y jamás para pedir nada para sí mismo. Los whastapp de este trianero van narrando esa cuaresma íntima como la vivían los viejos cofrades en los mostradores de las tiendas.

Nuevo disco tras tres décadas de música y mucho más

El Fiscal | 13 de enero de 2014 a las 5:00

Encuentro digital con Julio Vera, presidente del Consejo de Bandas.
Julio Vera sigue empeñado en que se conozca el mundo interior de las bandas de música. Por eso aprovechó el trigésimo aniversario de la banda de las Tres Caídas para sacar dos dvd que muestran la vida cotidiana de la formación musical más allá del acompañamiento a las cofradías. La banda enseña sus entrañas, el sentido familiar de sus componentes o los ritos más desconocidos, como la visita que se hace cada mañana de Domingo de Ramos al cementerio. Un dvd que revela que en la banda no sólo se enseña música, sino valores para la vida. El orgullo por banderín:“Somos una escuela de convivencia, de valores ciudadanos. Queremos que se nos conozca. Somos la única actividad que en Sevilla reúne cada día a cerca de tres mil jóvenes entre las ocho de la tarde y las once de la noche”. Lo dice quien no sólo es el director, sino el único miembro de la banda que lleva formando parte de ella desde su fundación en 1980, cuando a sus 15 años era el mayor de aquella flamante agrupación musical de 68 componentes a la que el hermano mayor de la Esperanza de Triana, Vicente Acosta, concedió la oportunidad de tocar detrás del paso de misterio en la Madrugada de 1981, sucediendo a formaciones como las de la Policía Armada o la banda de Patón. La agrupación pasó muy pronto a ser banda de cornetas y tambores. Yhasta hoy, cuando la banda ha editado un nuevo cd con quince marchas grabadas por vez primera. Por la banda han pasado miles de músicos a lo largo de más de tres décadas. Entre ellos hay muchos que consideran que Julio Vera es el mejor corneta de España, que su figura es para esta música lo que Martínez Ares al Carnaval de Cádiz. Un revolucionario. Así lo dicen los hermanos Martínez Luque, Santiago y Antonio, del muy semanasantero bar La Candelaria, que tuvieron la oportunidad de conocer en directo el nacimiento de la banda. Julio prefiere hacer un análisis global con cuarto y mitad de crítica a los poderes públicos:“Lo que está claro es que en Sevilla están las mejores bandas de música, pese a que no hay infraestructura. Tenemos que ensayar en el Polígono Navisa, en la calle Herramienta. Un polígono no es un lugar para músicos, sino para actividades industriales. Aquí sólo se hacen campos de fubito y pistas de pádel”. La banda tiene hoy 148 componentes:“Más tres que están en el cielo y nos motivan cada día”. En la banda hay diversidad de profesiones: arquitectos, abogados, guardias civiles… Gente dispuesta a trabajar cuatro días a la semana durante ocho meses al año. “No somos profesionales, ni pretendemos serlo. Sólo tenemos una reivindicación: infraestructuras y una apuesta por la música de las bandas, que haya una escuela, un conservatorio, instalaciones. Alguien tiene que valorar que no hacemos ruido, sino música”.