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El pleito de la escalera

El Fiscal | 15 de septiembre de 2015 a las 19:11

Foto escalera
LAS cofradías vertebran la ciudad, dicen de vez en cuando los analistas de plantilla. Y tanto. Las cofradías son redes, pulpos con tremendos tentáculos que alcanzan donde uno menos se imagina. Va usted a una gestión al mostrador de Hacienda y le atiende un tío de cofradías. Va usted a encargar un porte a Seur y le toma nota un capataz. Llama al cerrajero y acude a su casa un músico que toca tras los pasos de palio. Y va uno a los juzgados y asiste al hat-trick de las togas, como ocurre estos días en la Audiencia, donde está interpuesto un recurso (1735/15) contra la sentencia del pleito de la escalera. Qué de casualidades y coincidencias hay en el conocido como pleito de la escalera. Unas coincidencias que sólo se dan en Sevilla y que se entiende que no colisionan con el artículo 216 de la Ley Orgánica del Poder Judicial sobre las causas de abstención y recusación de un juez. Como diría Lopera, fijarze bien. En el estrado de primera instancia, el magistrado Francisco Berjano, que ha sido pregonero y hermano mayor de la Vera-Cruz. En la acusación, el abogado Fernando Rodríguez Galisteo, muy conocido de la Soledad de San Lorenzo. En la defensa, el consejero delegado del Domingo de Ramos, Francisco Vélez, hermano de la Vera-Cruz y de la junta superior que, por cierto, nombró a Berjano pregonero. La denunciada, la Hermandad de la Sed. Y el denunciante, Manuel Roldán, hermano de La Sed que hacía las funciones de prioste y que se cayó de la escalera cuando cargaba cruces para ser prestadas a la hermandad del Polígono de San Pablo. Con tanto conocido de las cofradías, el pleito huele a incienso que espanta.

–Oiga, ¿tiene a mano un caramelo para la tos?

El afectado solicitaba nada menos que 114.951 euros por las lesiones sufridas cuando se cayó en el almacén de la calle Valeriano Bécquer. Asegura que resbaló por efecto de la cera acumulada y porque la escalera carecía de cantoneras de goma en sus puntos de apoyo.

Vaya por delante que Su Señoría absolvió a la hermandad, de ahí que el denunciante haya recurrido ante la Audiencia, donde se barrunta que el fallo estará para Navidad. La sentencia de Don Berjano refiere que el afectado desempeñaba esos días funciones de prioste por la dimisión de los oficiales de junta. ¡Si es que a esta historia no le falta un perejil!

El magistrado dice literalmente que es “de cajón” que cuando uno coge una escalera se debe preocupar de que alguien la sostenga, “una medida prudente, fácil y habitual”. ¡Olé, don Francisco, eso es de cajón! Incluso refiere que el afectado “pudo negarse a hacer” la tarea de bajar las cruces, “pues nadie lo obligaba”. Incluso pone muy en duda que la supuesta cera acumulada causara un resbalón, pues “tan sólo cuando se encuentra en estado líquido o semilíquido es cuando puede provocar, por la grasa que contiene, el deslizamiento, como ocurre con la cera que se encuentra en la calzada, producto de la fundición de la misma por el calentamiento del asfalto”. ¡Olé otra vez, ese magistrado que se conoce bien el mundillo!

Berjano sentencia que la Hermandad de la Sed no ha actuado con negligencia. Ydeja claro que el afectado asumió las funciones de prioste “motu propio” (dicho sea con el debido respeto a Su Señoría, se escribe motu proprio). El pobre Roldán no sólo no gana, sino que le caen encima las costas: 10.000 euros del ala.

Ya saben, queridos cofrades. ¡Cuidado con las escaleras! Porque suban o bajen, siempre hay cofrades en todos los peldaños. Este pleito se podía haber resuelto en la barra del Rinconcillo, ¿verdad Enrique Henares? Qué cierto es eso de tengas pleitos y los ganes. ¿Lo mejor de todo? Los dos hermanos de San Pablo que fueron a recoger las cruces, que fueron citados como testigos y dijeron que no habían visto nada, que sólo oyeron el estruendo de la caída. Son como yo: que no veo nada. Porque el día que me da por mirar papeles… Ay, Señor, Señor. Que me da un pasmo, como le va a dar a la aseguradora de la hermandad si a la Audiencia le da por darle un vuelco al caso. Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir… al almacén.

Luces y sombras del Pregón

El Fiscal | 7 de abril de 2014 a las 11:50

Teatro de la Maestranza. . Pregón de Semana Santa de Francisco Berjano.
¡Gracias, Francisco Berjano! Gracias por evitarnos los chillidos forzados, de cola de rata pisada; por hacernos pasar el cáliz del histrionismo, por no sentir vergüenza ajena al pensar qué idea se llevarán de nosotros quienes no siendo cofradieros y ni siquiera sevillanos, oyen por unos instantes el Pregón y se quedan con la imagen de un señor recreándose en aspavientos o moviendo los brazos como un aparcacoches ilegal de Bami. Gracias por tenerlo todo acabado a las dos de la tarde. Gracias por no jugar a poeta, por ser indulgente con el público y no someterlo a la tortura de la pena con la azucena. Gracias, porque no es poca la inmensa misericordia que ha tenido el pregonero con quienes oyen el Pregón con devoción y quienes lo oímos en primera instancia por obligación. Y gracias por decir que la palabra revirá es fea. Feísima.

Auténtico
Podría el señor Berjano haber encargado cinco o seis sonetos a profesionales del verso, que seguro que conoce un manojo; podría haber tomado prestadas citas, estrofas y otros recursos. Podría haber pedido ayuda a profesionales de la palabra, la comunicación y la literatura. Pero no lo hizo. Ha sido auténtico. Ha sido él mismo. Se notó en todo momento. Como en esta casa también nos preciamos de serlo, dejaremos claro que puestos a tener que oír pregones, preferimos otro modelo, más que nada porque tenemos otro concepto del género. Pregón, pregón, lo que se dice pregón, sólo vimos en el anuncio sobre los blancos nazarenos del Porvenir, en ese anunciar, en ese llamar, en ese proclamar lo que todo el mundo sabe pero quiere que se lo recuerden, porque en eso consiste el rito. ¿O no?

Lo demás
El resto fueron reflexiones, meditaciones, aldabonazos a la conciencia, la lista de los ausentes, algunas anécdotas y hasta cierta, justa y saludable licencia para el humor. ¡Viva la libertad!, dijeron una vez en Cádiz. ¡Viva la libertad del pregonero! Alguien dijo en el fotocol de los camerinos que ha sido el Pregón que necesita Sevilla, teoría de la necesidad frente a la teoría de las lecturas. Huuuuuum… Lo que sí ha sido es el Pregón que quería don Juan José Asenjo. Un pregón eclesial, que dijeron algunos nada más abandonar el teatro.

Teatro de la Maestranza. . Pregón de Semana Santa de Francisco Berjano.
Arzobispo
Ayer fue la primera vez que lo vimos con vigor, exultante, sonriente, rápido de verbo, feliz y… con afirmaciones reveladoras al referirse al pregonero: “Yo no intervine en su designación”. Ay, ay, ay… Que lo dijo sin que nadie le preguntara. Excusatio non petita… Quienes no intervinieron fueron los consejeros, que ni uno propuso al señor Berjano. “No empieces, Fiscal, que no es día para hacer memoria, so malaje”. Recuerden que cuando el Cura Paco dio nones al pregón, el delegado diocesano de Hermandades se sacó de la sotana el nombre de Francisco Berjano, que no había recibido un solo voto en todas las rondas previas. ¿Delegado de qué? De eso. Pues eso. Que don Manuel Soria cumplió su cometido a la perfección y prestó un impecable servicio a su jefe. Pero don Juan José, que algunos no somos ingenuos… Somos malos, malísimos y pérfidos, pero no ingenuos. Ingenuos, no.

Estatuas
Dijo Berjano que las imágenes sagradas no son estatuas. ¡Olé! El único que ha llamado estatuas a las imágenes sagradas en los últimos años fue uno que procedente de Castilla-La Mancha asistió al traslado del Señor de Pasión a su paso en la tarde del Lunes Santo. Canal Sur Radio lo tiene grabado. Por cierto, que también llamó trono al paso. Pero después es puntillosísimo con las casullas, la liturgia de los acólitos y la vestimenta de los curas. “Cualquier día, Fiscal, te mandan a la Guardia Suiza y no te defiende ni Moeckel”.

‘Cirenear’
Cuando oí el verbo empleado por el pregonero salté de la silla de la cocina. ¡Cáspita! ¡Me equivoqué de dial y he puesto una tertulia de política de las de Madrid! Pero no, era Berjano sacando verbos de un sustantivo. Como los que verbalizan y visualizan. Eso sí que es un pregón de actualidad. De rabiosa actualidad. Volvimos a la silla de la cocina, que es desde donde mejor se oyen los pregones, tras años y años en el potro de tortura del teatro.

Evolución ascendente
El Pregón empezó como un sermón y acabó implicando al público. Con una muy buena dicción, Berjano logró recuperar la atención de quienes habían dictado sentencia con premura. Gustó mucho el pasaje a Juan Pablo II, con referencia a la letra de la sevillana de Manolo Garrido cuando Sevilla le pidió al Papa polaco que no se fuera. Fue hábil al seleccionar a un grupo de cofrades a los que homenajear, guiños que además de ser justos, le garantizaron el reconocimiento, la gratitud y la indulgencia, según los casos, de diferentes sectores.

¿Complejito?
El Pregón de Berjano podrá ser bueno, pero no porque haya renunciado a ciertos modos, recursos o adjetivos. Será bueno porque no es impostado. La poesía en un pregón no es en sí misma mala, como no es mala la música en los traslados de regreso tras un refugio repentino. Algunos han reventado la poesía a base de manosearla, como algunos han adulterado la música a base de someterla a experimentos de laboratorio. ¿Por qué ahora algunos parecen acomplejarse del modelo de Buzón? En los últimos 20 años ha habido cuatro o cinco pregones muy buenos, no más. ¿Tanto cuesta recordarlos? Y no fueron histriónicos precisamente, sino bien escritos, bien dichos, bien construidos y de hombres que también van a misa los domingos.

Los ‘WhatsApp’ al Fiscal
A las 12:06: “Muy arrugada la estola (o como se llame) de Asenjo”. A las 12:25: “Serrano ha hecho una presentación curricular. Se agradece que no intente hacer de pregonero, pero de ahí a parecer un director de Recursos Humanos”. A las 12:38: “Esto huele a tostón mayúsculo. Pregón perfecto para Sigüenza”. A las 13:10: “Uuuuuuuf…” A las 13:14: “Fiscal, creo que el Pregón me vale como misa del domingo”. A las 13:15: “Cuánta profundidad en el Pregón. Me está gustando mucho. Nada de folclore barato”. A las 13:41: “El aplaudismo es una nueva tendencia entre los que asisten a los pregones”. A las 13:43: “Carlos López Bravo se va a partir las manos”. A las 14:19: “No ha sido el mejor Pregón, pero sí un Pregón muy conveniente. La verdad es que no me ha disgustado. Empezó soso y acabó bien”. A las 14:55: “Le sientan muy mal los elogios a Juan del Río, te lo aseguro. Es muy celoso”. A las 14.30: “¿Tú crees que él ha captado lo de la llave del papa Francisco que abre puertas?”. A las 14:45: “Pues rectifico, no ha sido tan tostón. Hasta nos hemos reído, porque este hombre ha demostrado ser muy natural, no es ningún papafrita”.

Basílica de la Macarena.. La Macarena ya estará en el paso. Fotos para dar del día.
La noche que rezamos juntos
YA está en su paso la Virgen de la Esperanza, a la que Francisco Berjano llegó un día pidiendo fuerzas para salir de un trance, como tantos sevillanos, incluso no creyentes, han hecho alguna vez en su vida. No conocemos a Berjano de nada, nunca hemos sido presentados, ni hemos cruzado palabra. Tal vez no sepa Berjano que coincidimos una noche de diciembre a los pies de la Virgen de la Esperanza, sin corona ni esmeraldas, únicamente con lo puesto para no perder un ápice de dignidad de gran Señora de la casa que recibe a sus hijos a deshoras. Éramos muy pocos en aquella habitación, muy pocos, en un encuentro improvisado fuera ya de la oficialidad de la convocatoria. Nadie se miraba entre sí, todos la miraban a Ella. Todo era silencio de ojos grandes y ceño, de primeros encajes improvisados, de inmensas pestañas. Nadie se atrevía a pronunciar palabra hasta que Berjano inició una oración. Todos rezamos juntos. Cada cuál había ido con una petición, porque esas son noches y horas a las que sólo se acude cuando hay motivo justificado, que así lo enseñan los viejos y sabios macarenos. El pregonero le dio ayer las gracias a la Virgen de la Esperanza por todo lo concedido. Seguro que aquel día también le pidió ser él mismo el Domingo de Pasión sin temor a las críticas ni al número de aplausos. Y la gracia le fue concedida. Las de los demás se irán derramando poco a poco. Señales ya ha habido. Sólo hay que saber verlas. Y esperar con Esperanza, porque la Esperanza es la que marca los tiempos. Esperar como hizo Berjano, el sevillano que un día acudió a la basílica hecho un trapo y salió siendo casi, casi un armao de la Centuria de la coraza de ilusión y fuerza que ahora reviste.

¿Psicosis?

El Fiscal | 10 de marzo de 2014 a las 23:30

Puede ocurrir que el próximo Lunes de Pasión no haya acto de presentación de la edición del Pregón de la Semana Santa. Como han leído. Parece que el miedo a una posible filtración del texto ha provocado semejante cautela. O eso dicen. Los señores del Consejo no quieren tragar más sapos. Muerto el perro (guau) se acabó la rabia. Piensan en el Consejo que si el Pregón no se edita, no se filtra. Y eso no es del todo cierto. Porque los contenidos del Pregón se han avanzado en muchas ocasiones. Los mismos pregoneros han hecho pequeños o grandes anticipos. Y no ha pasado nada. Absolutamente nada. Si nos ponemos a pensar mal, yo creo que don Francisco Berjano ha anunciado que veremos el telediario, el texto será cortito. Y tal vez la cosa no sea lo suficientemente extensa para un libro por mucho que el edil Serrano se explaye. O tal vez el tesorero haya visto la perfecta coartada para desviar el dinero de la edición a otros fines.

El pertiguero
Primer golpe. Oído esta semana “¿Que en manos de quién está la Semana Santa? ¿De los frikis? Eso será por decirlo finamente, porque al igual que existe el folklore negro también hay frikis de ruán”. Segundo golpe. ¿Sentido del humor o autoconvencimiento? El mismo presidente denomina a su período de gobierno como la Era Bourrellier. Tercer golpe. Estrategia ladina. Poco a poco nos lo están queriendo meter como salvador del mundo cofradiero, como el prohombre que necesita este mundo decadente, como el perfecto gestor y pensador. Y ciriales arriba. No hay que perderse la entrevista cofradiera que mañana saldrá en estas páginas. Hay respuestas del personaje que son perlas.

Un pregón de telediario

El Fiscal | 24 de febrero de 2014 a las 9:50

Visita de las autoridades religiosas y civiles a casa del pregonero de Semana Santa, Francisco Berjano
Qué semana más feliz, qué dichosos somos y cuánta gracia celestial ha sido derramada sobre nuestras cabezas. Por fin la visita a la casa del pregonero de las autoridades civiles y religiosas (tararííííííí, ¡oído el cornetín de mando!) se ha organizado sin bullas, con mailing de invitados y control de entrada, como si hubieran puesto a Carlos Telmo en la puerta. Esta ciudad sabe hacer las cosas bien cuando se lo propone. Nuevo exitazo del pregonero Berjano, que ha evitado a los cotillas (y las cotillas)que quieren evaluar la decoración de su casa y saber si el cable del aire acondicionado está debidamente oculto. Exitazo porque para que un acto triunfe en Sevilla hay que dejar al relente a un puñado de los que se creen con derecho a entrar. ¡Óle por Berjano! Pero no se vayan todavía porque aún hay más, porque lo mejor está por llegar, como diría aquel al que no le salvan de los barrotes ni la saeta del Pópulo. Berjano nos ha hecho el mejor obsequio a la Sevilla cofradiera (ahí sí me incluyo, pero de la prensa morada que se pone morada de espinacas en Madrid me da usted de baja, don Gregorio). Resulta que el pregonero –que tiene menos curriculum como tal que Moreno Bonilla en la Seguridad Social– ha proclamado la buena nueva: el Domingo de Pasión podremos ver el telediario en directo: “Garantizo que saldremos a las dos”. El pregón será cortito. De duración, se entiende. Una faena de aliño que ya veremos con qué grado de aseo se ejecuta. Pero cortito. ¡Qué hombre más bueno este Berjano! Mira que los enemigos con disfraz de amigos se empeñan en decir que es espiritual, religioso, del humanismo cristiano y esas cosas que se dicen con voz honda y cadenciosa. Decirle a un pregonero que es muy espiritual es como calificar a un pobre hombre simplemente de eso: de buena persona. Lo peor que te pueden decir en Sevilla es que eres buena persona. O que de salud estás regular.
Pero al grano. Berjano los ha dejado a todos en su sitio anunciando un pregón de telediario. ¡Qué alegría se habrá llevado la patronal hostelera después de aquel año en que acabamos cerca de las tres de la tarde, con el trasero como un ladrillo y las reservas de mesa suspendidas! Aún recuerdo al personal encendiendo el teléfono móvil, revolviéndose en la butaca, arrugándose el Dustin y llamando al restaurante con la voz bajita como si estuviera en la salida de la Mortaja o doblando a Epi y Blas en la escena de la cama y las galletas:
–Mire, que no queremos la mesa, que este tío sigue pegando voces y lo que le queda… ¿El arroz? Lo vende usted por tapas.
Hay pregones de telediario célebres, como fue el de Antonio García Barbeito. A Barbeito le metieron la jindama en las previas del pregón con el escándalo (¡Oh, Dios mío!) sobre su supuesta baja frecuencia en la asistencia a la misa dominical, cayó en las garras de la inquisición de pastiche y le dio por un pregón intimista que resultó una preciosa meditación, pero no el esperado pregón de mano baja que echara abajo el teatro.
Mi felicitación a Berjano por permitirnos cumplir con el muy español rito de comer en casa y viendo el telediario. Un Domingo de Pasión sin telediario es como un uno de enero sin saltos de esquí. La familia y la información son lo primero. Y por la tarde, a los besamanos. O a misa, que es precepto, Antonio.

Un pregonero inteligente

El Fiscal | 28 de enero de 2014 a las 5:00

Francisco Berjano no hace más que demostrar inteligencia desde que fue elegido pregonero. No sólo no se amilana por ser la segunda opción del Consejo o, mejor dicho, la persona a la que la autoridad eclesiástica buscó de forma repentina cuando el Cura Paco dijo que no, sino que presume de ello con todo desparpajo, sentido del humor y estilo fresco. Justo lo que hace falta en estos asuntos. Cualquier otro, que los ha habido, sentiría complejillo o daría muestras de escozor. El otro día confesó en el ad calorem que le tributó la Hermandad de Los Estudiantes que al poco de ser elegido no le hubiera importado devolverle el título de pregonero al Cura Paco si éste se hubiera arrepentido y se hubiera echado finalmente para adelante. Pero según van pasando los días, Berjano tiene ya claro que quiere dar el pregón y ya no le cedería el puesto a nadie. Está disfrutando. Y sin complejos. Distinto será el estilo de su pregón: si gusta o no, o si es lo que se espera de un pregón o no. Pero en eso también está echándole buen humor. Dice alto y claro que ni es poeta ni lo va a ser. Se agradece. Mayor sinceridad y pecho al descubierto no caben. Si hay reclamaciones, que vayan al Palacio Arzobispal. Porque el Consejo ha pintado bien poco en su elección, salvo el papel de colaborador necesario. Y Don Francisco sabe perfectamente en qué consiste un colaborador necesario. Para ser pregonero y para sacar una cofradía sin pasos, ¿verdad?
El reglamento
El presidente del Consejo está empeñado en promover el reglamento de régimen interno que desarrolle los nuevos estatutos. Tiene prisa en este objetivo. Pero ya hay varios consejeros que tratan de convencerle de que no vaya tan rápido, que sería conveniente dejar pasar un año completo con los nuevos estatutos. ¿Esconderá el interés por el nuevo reglamento un intento por aumentar los ingresos de las hermandades de vísperas? Huuuuum.
Exposición de Borrero
Tremendo éxito el que está cosechando la exposición sobre la obra del orfebre Juan Borrero, que lleva por título Trazos de plata, una vida dedicada a la orfebrería y que está abierta hasta el 24 de febrero en el Castillo de San Jorge. Hasta el pasado viernes incluyó las tres coronas de Dolorosas trianeras coronadas canónicamente. Si la muestra es de elevado interés, el catálogo es digno de ser guardado en toda colección de cofrade que se precie. Está editado en alta calidad por Páginas del Sur (Grupo Joly).
Sin acuerdo
A pesar de la intensidad diplomática desarrollada, a pesar de las horas de trabajo y sacrificio personal, a pesar del desgaste del Consejo, a pesar de las innumerables reuniones, a pesar de todos los pesares… ¡No hay acuerdo para la reforma del Martes Santo! Ay, qué pena, Virgen Santa. Y eso que el día no se celebra desde hace cuatro años. Y ya en enero se posponen las reuniones para después de Semana Santa. A seguir esperando la buena nueva. Si será por esperar… Llena ahí y pon otra de ensaladilla.
Un sobre de ida… y vuelta
El hermano mayor de Los Estudiantes presentó el cartel del pregón universitario. Acto seguido, Antonio Piñero entregó el sobre con la asignación económica que la hermandad concede cada año al pintor invitado. Ricardo Suárez pidió otra vez la palabra y dijo que con una mano recibía el sobre y con la otra lo devolvía, al estilo de aquel capellán real que fue Sebastián y Bandarán.
El pertiguero
Primer golpe. Tam-tam de regulación de empleo en el Consejo. Dicen que se prescinde de la vieja guardia. Salen cuatro y sólo se quedan tres. Segundo golpe. ¿Quién ha fomentado el temor a una posible inspección? Uuuuuuf. Tercer golpe. Presencia inédita. ¿Saben ustedes que el mismísimo alcalde asistió a la toma de posesión del nuevo hermano mayor del Santo Entierro? Ya dicen que Zoido es un alcalde BBTP: bodas, bautizos y tomas de posesiones. Y ciriales arriba. Sólo el muy querido don Publio representó a la autoridad eclesiástica en el acto celebrado en la Catedral por el 115 aniversario del traslado de los restos de Colón a Sevilla. Ni el obispo auxiliar ni el deán pudieron estar presentes, pese a que por el Ayuntamiento acudieron el alcalde Zoido y el concejal Gregorio Serrano.

El segundo no al Pregón

El Fiscal | 17 de noviembre de 2013 a las 5:00

Francisco Sánchez de los Reyes, que el pasado domingo rechazó ser pregonero
La elección del pregonero de la Semana Santa de 2014 ha tenido también sus perejiles, como manda la tradición, que ya se sabe que la tradición manda más en esta ciudad que Susana Díaz, que manda tela y más que va a mandar en la piel de toro en cuanto le dejen la libre la pista, ¡que va la artista! Dos fueron las principales novedades de la jornada sabatina en la que los señores del Consejo buscan vocero oficial. La primera es que se aplicaron los nuevos estatutos, por lo que se redujo el número de asistentes a la votación. Fue una sesión sólo para cargos generales y la junta de sección. Los delegados de gloria y sacramentales se quedaron fuera. Bourrellier, presidente por la gracia de Asenjo, se frotaba las manos pensando que este año sí, ¡por fin!, no trascendería ningún detalle. Pero a la mañana siguiente se llevó un chasco al leer en esta página las grandes claves, que ahora contextualizamos, como es tradición en esta Puerta de los Palos, que aquí la tradición también manda. Como Susana.
La jornada comenzó con un almuerzo fraternal (tururú) en Las Lapas. Iba a ser en La Raza, pero cuentan las malas lenguas que Bourrellier recibió presiones del entorno del anterior alcalde para quitarle la comida al restaurante cuyos dueños denunciaron el intento de mangazo que ha derivado en el caso Mercasevilla y sus variados frentes judiciales. A alguien se le olvidó avisar nada menos que al delegado diocesano de hermandades, don Manuel Soria, que tras presidir una boda en San Bernardo se fue a casa de Pedro Sánchez-Cuerda y se encontró sólo como la Soledad camino de San Lorenzo. El hombre llamó por teléfono y se fue rápido para Las Lapas. El almuerzo, que paga el Consejo, transcurrió sin novedades dignas de mención, salvo las ausencias de dos cargos generales que andaban de bodas.
La segunda gran novedad se produjo cuando el delegado del Viernes Santo, José Luis Cantalapiedra, propuso que la votación fuera oral, lo que le encantó al padre Soria. Y así se hizo. Esta vez no hubo nada de papelitos. Se pidió a los consejeros que votaran libremente y que, en el caso de que en la elección hubiera algún problema, el delegado diocesano ya haría las advertencias oportunas (recuérdese a este respecto los problemas que provocó la poca afición a ir a misa de Barbeito).
En primera instancia se pusieron encima de la mesa una treintena de nombres, porque hubo consejeros que traían una extensa lista. Entre ellos, los de Julio Cuesta y Rafael González Serna (en primera ronda) y José Joaquín León y Lutgardo García (que llegaron al tramo final). La noticia a esa hora era que todos los propuestos estaban vivos, porque aún está reciente el año en que una criatura propuso al difunto Rafael Montesinos.
Se produjo un debate inicial sobre el perfil del que debía ser elegido. Unos dijeron que ya era hora de apostar de nuevo por un periodista, otros que por un cura, e incluso alguno que por alguien “distinto” al pregonero del año pasado. Los primeros en votar fueron los cargos generales, a los que siguieron los delegados de día por riguroso orden. Los cinco nombres que llegaron a una suerte de fase final fueron Ricardo Laguillo, los periodistas José Joaquín León y Juan Miguel Vega; y los sacerdotes Marcelino Manzano y Francisco de los Reyes Rodríguez López, párrocos de San Vicente y San Lorenzo, respectivamente. Se votó entre estos cinco nombres. Hubo consejeros que votaron a más de un candidato, tal como era posible, y otros sólo al Cura Paco. Ganó el Cura Paco de forma clara, como adelantamos en esta página. En un incontestable segundo lugar quedó Laguillo, de perfil inequívocamente cofrade, de hondo arraigo en Santa Cruz, actual hermano mayor del Rocío de Sevilla y con una solvente experiencia en pregones.
Desde esa misma sala de juntas se telefoneó al designado. Hubo que localizarle en el teléfono fijo de la parroquia. Hablaron con él –como es preceptivo– el presidente, el secretario y el Cura Soria. Dijo no en todo momento. Le insistieron en que se lo pensara. Se lo pensó. Lo volvieron a llamar dos veces más. Nada, no hubo manera. La mayoría de los consejeros se relajaban ya en la sala anexa, donde había varias marcas de trago largo y frutos secos. La sorpresa fue cuando se pidió de nuevo la comparecencia de todos los consejeros en la sala de juntas. Se oyó lo siguiente:
–¡Quillo, que ha dicho que no!
El presidente informó de una situación nada común. Varias veces se han recibido nones en tanteos previos, pero el rechazo al Pregón una vez celebrada la votación no se recuerda desde que el añorado magistrado Francisco Piñero, padre del actual hermano mayor de los Estudiantes, declinó amablemente el ofrecimiento de pronunciar el de 1987. Una vez elegido fue a su propia casa el entonces presidente, José Carlos Campos Camacho, acompañado por el secretario Fernando Piruat y el sacerdote Camilo Olivares. Aquel Consejo tuvo que buscar a Manuel Navarro Palacios para ese Domingo de Pasión en el Álvarez Quintero.
Yo creo que el pañuelazo verde del Cura Paco ha sido realmente para celebrar al humo de las velas el XXV aniversario del primer no al Pregón de la Semana Santa, que para ser precisos debió ser el año pasado, pero la cosa no pudo ser entonces. Y esas bodas de plata no podían quedar sin el correspondiente mitin extraordinario.
–¿Se pueden hacer las cosas peor, Fiscal?
–Sí, claro que sí. Tan mal lo han hecho que este año no han nominado al tío del jamón. ¡Qué injusticia, oiga! ¡Qué injusticia!
¿A nadie se le había ocurrido tantear previamente al Cura Paco para evitar el mitin? Carlos Bourrellier maniobró entonces (¿en soledad o inspirado por el Cura Soria?) para sacar un nombre inédito durante toda una sesión en la que habían sido propuestos más de treinta cofrades. “Hay que hacer una nueva votación”, comunicó a unos consejeros que venían de la copa y que se estaban sentando nuevamente. Propuso al hermano mayor de la Vera-Cruz, Francisco Berjano, muy bien visto por la autoridad eclesiástica. Como había que votar oralmente, nadie se atrevió a no apoyar la propuesta presidencial, que efectivamente se interpretó como avalada (o más) por el Cura Soria, presente en todo momento en la sala. Al ser hermano mayor de penitencia, además, se le considera de la casa, y eso le daba fuerza.
Pero gracias al Cura Paco hemos aprobado la asignatura pendiente de celebrar una efeméride en una ciudad que se pirra por las fechas rematadas. Yel Cura Paco ha estado remataíto.