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¿Cuándo será transparente el Consejo de Cofradías?

El Fiscal | 16 de septiembre de 2018 a las 5:00

 

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FUE el cardenal quien decidió publicar las cuentas de la Archidiócesis, incluidos todos los movimientos del Cabildo Catedral y su asignación personal como prelado. Don Carlos consideró que era un ejemplo de transparencia muy necesario, sobre todo porque convenía explicar el destino de la recaudación por el IRPF y el de los fondos obtenidos por el cobro de la visita turística al templo metropolitano. La Catedral cada día ingresaba más dinero y era necesario explicar que no se trata de una caja registradora, que en la curia no se padecía ninguna voracidad recaudatoria. Se imprimieron folletos para los turistas donde se detallaba el porcentaje del precio de la entrada destinado a obras de conservación de la propia Catedral, a la restauración de templos, a la construcción de nuevas iglesias en los barrios y a obras asistencias de la diócesis.

El Arzobispado sigue hoy publicando las cuentas y, además, ofrece su propia valoración de los números. La Iglesia de Sevilla no ha hecho más que evolucionar favorablemente en materia de transparencia económica en las últimas dos décadas. Sigue el modelo de las Administraciones Públicas. Hasta las Casas Reales ofrecen información de sus ingresos y gastos. Llegados a este punto, ¿por qué no es el Consejo de Cofradías transparente? La opacidad contable de esta institución parece ya una tradición de la casa que han seguido todos los presidentes. Hay que recordar que el Consejo explota la vía pública en Semana Santa para organizar la carrera oficial, su principal fuente de ingresos, conocido como el negocio perfecto. Se cobra tres meses antes de la actividad (sillas y palcos) y no se devuelve el importe en caso de lluvia. La gente, además, repite al año siguiente aunque haya habido lluvia y avalanchas. Y si no renuevan los títulos, hay público a la espera como para duplicar el aforo. ¿Qué empresario sueña con un negocio así? Todos.

Nunca se han difundido las cuentas del Consejo de Cofradías, pese a que ya lo hacen el Arzobispado, el Cabildo Catedral, Cáritas, el Seminario Metropolitano, etcétera. A base de apretar hemos sabido algún año cuánto dinero mueve la institución, cómo es el reparto de las subvenciones… Pero no hay parrillas con el desglose de ingresos y gastos. ¿Cuál ha sido el temor de los sucesivos presidentes para no ofrecer estos datos? ¿El gasto en pescao frito? ¿Los billetes de aviones a Roma con tragos largos incluidos? ¿El gasto en taxis? ¿Quizás en teléfono? No se entiende que un organismo de este peso en la ciudad siga sumido casi en la clandestinidad en estos asuntos. Hay hermandades que publican sus cuentas en los boletines, clubes privados que las exhiben en el tablón de anuncios de la sede principal… Pero el Consejo sigue en las tinieblas.

Ahora que estamos en plena campaña electoral con dos candidatos de solvencia contrastada, sería muy bueno que se pronunciaran al respecto. Mis queridos Vélez y Piñero, Piñero y Vélez, ¿estarían ustedes dispuestos a publicar sus números? ¿Por qué consideran que no se ha hecho hasta ahora? ¿Acaso no vería con buenos ojos la autoridad eclesiástica este recomendable ejercicio de transparencia? ¿No debe ser el Consejo una asociación de la Iglesia que brille por su ejemplaridad en los asuntos del pecunio?

Ambiente en la calle del Consejo sobre la nueva pragmática del Arzobispado sobre cofradías y pregones.

Ni siquiera los hermanos mayores reciben por correo electrónico las cuentas antes de las asambleas y plenos para trabajar sobre ellas y acudir a las reuniones en disposición de realizar un trabajo fructífero y con conocimiento de causa. Esto no ocurre ni en las comunidades de vecinos de los pisos de la playa. Hasta la Casa Real británica difunde el gasto en botellas de ginebra. Y no pasa nada. Se acaba con el morbo en media hora, en lugar de estar bajo sospecha de forma perenne.

Recuerdo un alto cargo del Consejo que declaró en su día que se habían encontrado con una institución oxidada. Y era cierto. En las dos últimas décadas se han hecho muchas cosas positivas, como la modernización en la organización y gestión de la carrera oficial, que antes se delegaba en los silleros, se controlaba con papel y bolígrafo, y era pasto de chanchullos, tratos bajo cuerda y, lo que es peor, motivo de todo tipo de especulaciones sobre supuestas dádivas.

Con eso se acabó en varias fases, pero siguieron otros problemas que esperemos nunca se repitan, como las acusaciones sobre la confusión de intereses entre el empleo de altos cargos y los de sus descendientes, o entre la profesión de altos cargos y los de la propia institución. Mucho cuidado con estas materias porque la sociedad de hoy no es la que le tocó vivir a presidentes que casi se fotografiaban en blanco y negro. Avisados quedan todos. Lo dice el sabio: la falta de transparencia es la antesala de la corrupción. Y en asuntos de cofradía conviene no dar pie a los rumores. Porque ya escribimos un día acerca del cohecho morado a cuenta de los jamones y de la microcorrupción de la croqueta. Esto de ahora es más serio y se puede evitar con diligencia. Y buena fe.

Está pasando
Lo avisamos este verano. Las hermandades están recibiendo cartas de las entidades bancarias en las que se rechaza la supresión de las cláusulas suelo. Ocurre, como ya informamos, que hay varias cofradías que ya han logrado el objetivo, mediante negociaciones personalizadas. ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Unas sí y otras no? No se entendería. Está pasando.

El Baratillo
El cabildo general del jueves aprobó por unanimidad el hermanamiento nada menos que con la Esperanza de Triana. Es la cuarta carta de hermandad que suscribe la cofradía del Arenal, que estaba hermanada con la Real Maestranza, la Carretería y una corporación de Salamanca. ¿Veremos esta Semana Santa las respectivas representaciones de cortesía en uno y otro cortejo?

Trabas
No crean que es fácil para una cofradía tramitar una carta de hermandad con otra. La autoridad eclesiástica mira con lupa los procesos para reducir el chorreo de peticiones, sobre todo las que están poco justificadas.

Casualidades
Presentaba el candidato Piñero su candidatura en un hotel del centro con vistas a la Giralda, cuando el candidato Vélez estaba parado en la Campana en animada y prolongada tertulia con varios miembros de su equipo.

¿Y don Marcelino?
El cura Marcelino no tiene pared suficiente para colgar todos los cuadros que le han regalado en su despedida como párroco de San Vicente. Se le van a agotar los espiches y no le que va a quedar hueco debajo de una escalera para apilar los que se queden sin colgar. Pero don Marcelino tiene ahora otra preocupación en mente: el proceso electoral en San Gregorio. Sabe que su papel es el de moderar, procurar la paz, evitar cualquier gesto de favor hacia una u otra candidatura, y velar por unos comicios limpios u que no dejen heridas. Don Marcelino sabe que se le mira con lupa, entramos en días de fuertes suspicacias porque algunos parecen jugarse un sueldo vitalicio si son delegados de día (o de noche). Tal vez lo mejor sea que, en caso de conflicto, lo cojan poniendo espiches… Cuidado con el trompo en todo caso.

El lagarto de la Catedral: “Mi querido Fiscal, no te puedes hacer una idea de cómo está el cardenal. Don Carlos tiene más fuerza física que muchos con 30 años menos. El viernes presidió los cultos al Cristo de La Laguna, tomó el avión a Madrid, y de Madrid voló a Sevilla para estar con la Hermandad del Amor”

El pleito de la escalera

El Fiscal | 15 de septiembre de 2015 a las 19:11

Foto escalera
LAS cofradías vertebran la ciudad, dicen de vez en cuando los analistas de plantilla. Y tanto. Las cofradías son redes, pulpos con tremendos tentáculos que alcanzan donde uno menos se imagina. Va usted a una gestión al mostrador de Hacienda y le atiende un tío de cofradías. Va usted a encargar un porte a Seur y le toma nota un capataz. Llama al cerrajero y acude a su casa un músico que toca tras los pasos de palio. Y va uno a los juzgados y asiste al hat-trick de las togas, como ocurre estos días en la Audiencia, donde está interpuesto un recurso (1735/15) contra la sentencia del pleito de la escalera. Qué de casualidades y coincidencias hay en el conocido como pleito de la escalera. Unas coincidencias que sólo se dan en Sevilla y que se entiende que no colisionan con el artículo 216 de la Ley Orgánica del Poder Judicial sobre las causas de abstención y recusación de un juez. Como diría Lopera, fijarze bien. En el estrado de primera instancia, el magistrado Francisco Berjano, que ha sido pregonero y hermano mayor de la Vera-Cruz. En la acusación, el abogado Fernando Rodríguez Galisteo, muy conocido de la Soledad de San Lorenzo. En la defensa, el consejero delegado del Domingo de Ramos, Francisco Vélez, hermano de la Vera-Cruz y de la junta superior que, por cierto, nombró a Berjano pregonero. La denunciada, la Hermandad de la Sed. Y el denunciante, Manuel Roldán, hermano de La Sed que hacía las funciones de prioste y que se cayó de la escalera cuando cargaba cruces para ser prestadas a la hermandad del Polígono de San Pablo. Con tanto conocido de las cofradías, el pleito huele a incienso que espanta.

–Oiga, ¿tiene a mano un caramelo para la tos?

El afectado solicitaba nada menos que 114.951 euros por las lesiones sufridas cuando se cayó en el almacén de la calle Valeriano Bécquer. Asegura que resbaló por efecto de la cera acumulada y porque la escalera carecía de cantoneras de goma en sus puntos de apoyo.

Vaya por delante que Su Señoría absolvió a la hermandad, de ahí que el denunciante haya recurrido ante la Audiencia, donde se barrunta que el fallo estará para Navidad. La sentencia de Don Berjano refiere que el afectado desempeñaba esos días funciones de prioste por la dimisión de los oficiales de junta. ¡Si es que a esta historia no le falta un perejil!

El magistrado dice literalmente que es “de cajón” que cuando uno coge una escalera se debe preocupar de que alguien la sostenga, “una medida prudente, fácil y habitual”. ¡Olé, don Francisco, eso es de cajón! Incluso refiere que el afectado “pudo negarse a hacer” la tarea de bajar las cruces, “pues nadie lo obligaba”. Incluso pone muy en duda que la supuesta cera acumulada causara un resbalón, pues “tan sólo cuando se encuentra en estado líquido o semilíquido es cuando puede provocar, por la grasa que contiene, el deslizamiento, como ocurre con la cera que se encuentra en la calzada, producto de la fundición de la misma por el calentamiento del asfalto”. ¡Olé otra vez, ese magistrado que se conoce bien el mundillo!

Berjano sentencia que la Hermandad de la Sed no ha actuado con negligencia. Ydeja claro que el afectado asumió las funciones de prioste “motu propio” (dicho sea con el debido respeto a Su Señoría, se escribe motu proprio). El pobre Roldán no sólo no gana, sino que le caen encima las costas: 10.000 euros del ala.

Ya saben, queridos cofrades. ¡Cuidado con las escaleras! Porque suban o bajen, siempre hay cofrades en todos los peldaños. Este pleito se podía haber resuelto en la barra del Rinconcillo, ¿verdad Enrique Henares? Qué cierto es eso de tengas pleitos y los ganes. ¿Lo mejor de todo? Los dos hermanos de San Pablo que fueron a recoger las cruces, que fueron citados como testigos y dijeron que no habían visto nada, que sólo oyeron el estruendo de la caída. Son como yo: que no veo nada. Porque el día que me da por mirar papeles… Ay, Señor, Señor. Que me da un pasmo, como le va a dar a la aseguradora de la hermandad si a la Audiencia le da por darle un vuelco al caso. Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir… al almacén.

El futuro del Consejo

El Fiscal | 23 de junio de 2014 a las 13:02

En el Consejo ya andan muy preocupados con la economía. El tesorero, Tomás Vega, está inquieto con el próximo presupuesto por la simple razón de que ya no se pueden aplazar más una serie de gastos extraordinarios. La sede de la institución está obligada ya a pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE), lo que se calcula que supondrá un gasto aproximados de 10.000 euros. Y, lo que es mucho peor, urge ya la sustitución del entarimado de todos los palcos de la Plaza de San Francisco. El coste de esta sustitución ya la vaticina el mismísimo lobo: “¡Auuuuuuuuuuuuuuuu!” Si les cuento que, además, hace falta pintar muchas de las estructuras metálicas de la carrera oficial, pueden ir añadiendo aullidos y acompañar al tesorero en el sentimiento. Yo mismo en cuanto vea al señor Vega se lo pienso decir:“Don Tomás, ¿ve usted cómo tuvo que irse cuando Adolfo Arenas llamó aquel día a Radio Taxi? ¿Ahora de dónde va a sacar usted la morterá de los palcos, de la ITE y de los pintores?”

La solución
En la junta superior ya se han deliberado las dos posibles soluciones. O se sube el precio de las sillas para la próxima Semana Santa, o se recortan las subvenciones. Las cofradías no van a estar muy por la labor de sufrir tijeretazos. Primero, porque este año no se han subido las tarifas y las subvenciones no se han reducido gracias al mérito del tesorero, que el hombre busca el dinero de debajo de las piedras. Y segundo, porque la tiesura amenaza a muchas hermandades por los impagos de cuotas, de tal forma que muchas este año no han podido esperar a junio y han pedido anticipos más que nunca. Alguna hay que casi ha recibido el 100% de la subvención antes de los plazos fijados.

El Ayuntamiento
¿Vería bien la Delegación de Fiestas Mayores un aumento del precio de las sillas en un año electoral? Recuérdese que el Pleno del Ayuntamiento debe aprobar las tarifas. El Consejo propone y el alcalde dispone. Yprecedentes hay de anteriores gobiernos que han frenado la subida de las tarifas que se pretendieron.

Nuria Barrera
Anoche tuvo lugar en el Palacio de Aranibar del Puerto de Santa María la presentación del cartel del 450 aniversario de la Hermandad del Nazareno, obra de la pintora sevillana Nuria Barrera. La obra guarda al cien por cien el mejor estilo de la artista, que se caracteriza, cómo no, por el hermoso predominio de su color preferido: el azul. Como ella misma explicó, el fondo del cartel es un original “reloj de azules” que refleja los tonos del cielo desde que sale la cofradía hasta su entrada en la Madrugada del Viernes Santo. Precioso.

Candidatos
Joaquín Sainz de la Maza ya ha aterrizado en Manos Unidas y está muy contento con este cometido. Ni afirma ni niega sus opciones a la presidencia del Consejo. Es el candidato más completo de los que se barruntan, pues a su innegable predicamento en Penitencia hay que sumar los enteros que ha ganado en los últimos años en la sección de Gloria por su labor en la presidencia de la rectora de las Nieves. El abogado Francisco Vélez, actual delegado del Domingo de Ramos, se desmarca cada vez más del actual equipo del Consejo. Es también una persona seria, considerada y valorada. Y ojo porque dicen que Bourrellier ya ha comentado a sus íntimos que eso de irse dentro de dos años está por ver. La clave, una vez más, estará en las cuadrillas. ¿Quiénes acompañarían a Sainz de la Maza como cargos generales? ¿Quiénes a Vélez? ¿Savia nueva, tecnocracia, sector de la caverna, adictos al meapilismo..? Ahí, ahí está la clave.

El pertiguero
Primer golpe. Renovación forzosa. Hasta diez consejeros no pueden repetir en su actual puesto. Segundo golpe. ¿A qué candidato apoyaría Andrés Martín, el turboconsejero de Gloria? Su influencia en la sección es notable. Y las glorias pueden decidir, cuando menos, quién no será presidente en caso de pluralidad de candidaturas. Martín, por cierto, figura entre los que deben dejar la sección. Tercer golpe. Oído en Las Lapas. “Si quería dejar su palco por otro mejor colocado, nada que objetar, pero lo que no era de recibo es que encima quisiera dejarle el palco antiguo a un pariente, por ahí le dijimos que no por mucho que sea quien es. Y no pudo hacerlo”. Y ciriales arriba. ¿Qué pasó con los GPS de los pasos de la Madrugada? ¿Otra historia de parientes?