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El tío del contador

El Fiscal | 16 de junio de 2014 a las 5:00

Casa de PIlatos. Funeral por la duquesa de Medinaceli. Fotos de conocidos y famosos entrando.
El contador suena a Emasesa, la empresa metropolitana que gestiona el ciclo integral del agua que lleva años con la barrila sobre la importancia de instalar contadores individuales. Y el tío del contador es el que llama a mediodía al portero electrónico para que se le abra el portal, vea cuánto se ha chupado usted de luz y le mande una factura de las que provoca un sopitipando. Agua y luz, suministros básicos para la vida cotidiana. Y ahora el contador es el que ha puesto Don Bourrellier para que sepamos cuántos nazarenos, penitentes, personas y hasta “sujetos” llevan las cofradías, según la terminología empleada en tan sesudos informes. ¿De verdad de la buena que Don Bourrellier sabe ya cuantísimos “sujetos” van en las cofradías como truenos vestidos de nazarenos? Me extraña. Lo del conteo, que suena a contador de la luz y del agua, pero también a mamoneo, debe ser otro suministro básico, basiquísimo para las mentes reblancedidas con estas calores.

Ese balcón… ¿Saben ustedes que el tío del contador ha trabajado toda la Semana Santa desde el balcón del despacho profesional del ex presidente, Adolfo Arenas? Sí, el que dimitió por no aguantar lo inaguantable. Sí, el que se fue solo en el taxi a su casa. Y eso que en el taxi cabían los tres cargos generales que siguen en el sillón gracias a su dedo. Yeso que las organizaciones de consumidores recomiendan coger los taxis entre cuatro para ahorrar costes y evitar más tráfico rodado. Sí, el que miró para atrás y vio a sus consejeros dormidos cual apóstoles. Sí, el que sigue siendo generoso con la institución pese a todo. Dios, qué buena oveja si tuviera…

Reduccionismo. Hubo una vez que el Consejo de Cofradías redujo la Semana Santa a espectáculo cultural ante la ventanilla de la todopoderosa Hacienda con tal de conseguir un IVA rebajado de las sillas y palcos de la carrera oficial, cuando aún no estaba tramitada la exención del impuesto vía Javié (Arenas). El actual equipo del Consejo ha reducido la Semana Santa a números. Locos por los números, locos como el Conde Draco de Barrio Sésamo, antes con el tonto del contador (un voluntario que ya hizo esta tarea hace unos años demostrando eso de que hay gente pa tó) y ahora por medio de una empresa especializada en el ramo (de olivo). Ni el mayor enemigo de la Semana Santa consigue la campaña de desprestigio y cosificación de la fiesta más hermosa de la ciudad que se ha hecho esta semana desde las mismas entrañas oficiales de las cofradías. El cofraderío ha quedado a la altura del betún, como tontos de las tardes libres que en su exceso de ocio siguen dándole vueltas al reloj, los minutos y la velocidad de paso de los nazarenos.

La llave. Lo mejor de todo fue cuando el presidente, Don Bourrellier, dijo que ya estaban los informes listos, que todo era confidencial y que el dossier completo lo tenía guardado bajo llave. A los dos días de aquella proclama, este periódico publicaba el informe de mayor interés del tío del contador:el de la Madrugada. Y después han ido saliendo todos. ¡Esa llave, señor presidente, debía ser más inútil que la del candado de una bici BH! La estrategia de comunicación ha sido del TBO. Haga usted un pleno de hermanos mayores, entregue los informes a cada hermano mayor y a su término convoque a los medios de comunicación para dar a conocer todos y cada uno de los resultados del tío del contador. Y no que el oscurantismo pueril ha servido para exhibir durante toda una semana y por capítulos la trastienda logística de una fiesta que merece más tacto.

Los olvidos. En los sesudos informes no se han contado la de curas con clerygman que aprovechan la publicidad de su condición en la vestimenta para cangrejear delante de los pasos, con lo que los cangrejeros ralentizan la marcha, ¿verdad?; la de señores del Consejo que recorren las cofradías entre las filas de los nazarenos, la de hermanos mayores, tenientes y otros mindundis de oficiales que también cangrejean aprovechando sus amistades con los cargos de la cofradía. Tampoco se han contado los poquísimos curas que van donde tienen que ir en una cofradía, presidiendo el cortejo litúrgico detrás del paso. ¿Yel tío del carro? ¿Se ha contabilizado al tío del carro o se le sigue marginando cual mantecado de limón?

Y más… ¿Por qué no se cuentan las sillitas de los chinos? Anda, Don Bourrellier, ahí hay tarea. ¿No hubo un tonto (que yo conozco bien) que contó los veladores que colmatan las calles del centro? Pues cuenten cuántas sillas de los chinos hay en Tetuán, Velázquez, Gamazo, Imagen , Laraña, etcétera. Ea, a contar. Y contraten a un tío que cuente las veces que se oye en Semana Santa eso de por aquí no pasa nadie más, cierra ahí que no se no cuele más gente o yo no me muevo que llevo dos horas esperando a la Virgen. ¿O por qué no cuentan cuantísimos dirigentes cofradieros acuden al despacho de abogados de la calle Tomás de Ybarra a que les saquen las castañas del fuego en los pleitos con Hacienda, las bandas de música o los escultores? A la hora de la verdad, cuando Santa Bárbara despliega los decibelios, nadie va al Consejo –institución cuya heráldica debía estar presidida por una silla y un cronómetro– sino al alemán de guardia

Coda. No se me enfade usted, Don Bourrellier, que hay quien defendió en tiempos antiguos que la sabiduría está en los números. Ymejor es Don Bourrellier que lo que se avecina tras Don Bourrellier… ¡Larga vida a Don Bourrellier en el sillón de San Gregorio! Que dicen que se avecina la tecnocracia que rezuma su medio pelo revestida de piel de oveja. Ojú, qué miedo. Yo me monto en el taxi de Adolfo Arenas y así lo pagamos a medias. Y si va Andrés Martín, ya somos tres a repartir la carrera. ¿Qué dirección lleva usted, don Adolfo, que me subo ahora mismito?

Sólo faltan las palomitas

El Fiscal | 23 de septiembre de 2013 a las 17:35

cine
Decía José Luis Murga, catedrático de Derecho Romano que llegó a dar el pregón de la centuria, que la historia no es que se repita, la historia es la misma. Siempre la misma. Yrecordaba la figura de don José Luis al leer esta semana las exigencias del Consejo de Hermandades, que quiere que Zoido exima a las cofradías de pagar las tasas de la ocupación de la vía pública por las sillas y palcos de la carrera oficial. Don Bourrellier ha salido gallito y apunta a la tasa cero por rodajes de películas y anuncios publicitarios. ¿Por qué no aplicar a las cofradías el gratis total de los rodajes si ellas generan ingresos para la ciudad al igual que las empresas que vienen a rodar aquí sus largometrajes? Los ejemplos los carga el diablo. El Consejo pone a la Semana Santa a la altura de los rodajes de las películas como ya hizo no hace muchos años para zafarse de pagar el IVA de la carrera oficial. El Consejo, antes de conseguir la exención total de este tributo, suplicó el IVA rebajado del 7%, para lo cual pasó borreguilmente por el aro de considerar la carrera oficial como una manifestación cultural en función de un precepto referido a otros espectáculos muy distintos, caso de los festejos taurinos o las atracciones de feria (art.91, apartado 1º, nº 2, epígrafe 7º de la Ley del IVA). Y para obtener posteriormente la declaración de exención del pago del IVA tuvo que pasar por otro aro: reconocer el carácter social (nunca eclesiástico) de la institución cofradiera y, por lo tanto, se le aplicó el artículo que declara exento del tributo a aquellas entidades privadas de carácter social que organizan determinadas actividades. Por este motivo, se utilizó el artículo 20, apartado uno, nº 14 de la Ley del IVA, que trata actividades como las representaciones teatrales, musicales, coreográficas, audiovisuales, exposiciones y manifestaciones similares. Ahora Bourrellier dice que la Semana Santa es como el rodaje de una película a efectos de ocupación de la vía pública. Yque si tiene que pagar las tasas sería como poner la Semana Santa al nivel de los veladores, que Don Zoido no puede controlar por más que saca nuevas ordenanzas. Pues mire usted, don Bourrellier, lo de los pasos hace tiempo que está realmente como los veladores: hay demasiados, muy mal colocados en los días de salida y muchos de ellos afean la fiesta al igual que las mesas y sillas estropean la estética de un entorno monumental. Así que por ahí no cuela la cosa. Y en cuanto al argumento del cine para irse de válvula con las tasas, podría colar si se tuviera en cuenta que hay pasos que, efectivamente, parecen sacados de un rodaje; imágenes idóneas para un museo de cera y túnicas propias de Halloween, dicho todo lo cual con permiso de la corriente buenista-zapateril que considera preciossssas todas las cofradías. Pues no.
–Fiscal, detente por favor, que así no te van a dar el pregón nunca.
–Que se lo den al de los jamones. Además, este año toca una señora, que ya lo lo ha dicho don Juan José.
En definitiva, si ya claudicamos ante la poderosa Hacienda, que es la expresión del Estado, y defendimos que la Semana Santa es un espectáculo cultural y que el Consejo es una entidad social, no debe haber problemas en que el alcalde admita que la Semana Santa equivale a todos los efectos al rodaje de una película que dura siete días (¿siete?) y donde a veces se ven hasta extraterrestres, naves espaciales y pistoleros… ¿Recuerdan los pistoleros del western de San Gregorio en la elección del pregonero? Ymarcianos o seres un tanto extraños, haberlos haylos. Porque hay cofrades obsesionados por un carguillo que al pasar por la calle San Gregorio dicen ante la sede del Consejo: “Mi casaaaaa. Te-lé-fo-no”. La historia no se repite. Qué gran verdad enseñaba Murga la mar de bien en aquellas caracolas de Derecho de los años noventa que, por cierto, también frecuentaba por aquellas calendas una alumna llamada Susana Díaz. Esto es de película. Pero de película de verdad en sesión continua a cargo de Bourrellier Productions. Sólo falta que el tesorero cante aquello de “¡Movieeeeeeeerecord!” Aquí lo importante es no pagar, cueste lo que cueste. Saca las palomitas, Andrés (Martín).