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¿Estamos acomplejados?

El Fiscal | 21 de octubre de 2014 a las 5:00

ESTA semana hemos conocido que las hermandades dedican más de 4,5 millones de euros al año a obras asistenciales, atendieron a más de 28.000 personas y movilizaron a un cuerpo de 1.240 voluntarios. La información se debe a un minucioso estudio de Ignacio Valduérteles. No es la primera vez que se tasa el impacto de la labor de caridad de las cofradías. Julio Cuesta coordinó en 2004 el libro blanco de la acción social de las hermandades. Fue una primera aproximación por la que se supo que las hermandades ya hace diez años dedicaban un millón de euros al año a fines sociales gracias a la labor de 490 personas. En diez años hemos crecido muchísimo en atención social. A mayor crisis, mayor implicación de las cofradías. En Cáritas ocurre: las donaciones de los sevillanos se disparan en los peores momentos. El pueblo responde y confía en una de las grandes marcas de prestigio de la Iglesia (Cáritas Diocesana), sabedor de que el euro entregado para fines sociales se dedicará con toda seguridad y con toda garantía a una causa realmente necesaria.

Este nuevo estudio del impacto de la labor social de las cofradías se suma al del impacto económico de la Semana Santa. ¿Recuerdan las cifras de negocio que nos han dado en millones de euros? Los puestos de trabajo creados, el flujo turístico potenciado, la economía directa, indirecta y sumergida; los gremios que se mantienen gracias a esta fiesta religiosa, etcétera.

¿Estamos quizás algo obsesionados por justificar la Semana Santa y las cofradías en función de dígitos que no están directamente relacionados con el motivo de su celebración y existencia? Es inevitable recordar el caso de algunos taurinos, acomplejados por la evidente e innegable crueldad de la fiesta, que tratan de justificar el arte del toreo por la vía económica y no por la cultural, ritual, antropológica u otras. ¿Estamos los cofrades acomplejados en cierta forma que tenemos que tasar, cosificar y medir la Semana Santa por nuevos parámetros cuando antes se justificaba sólo y exclusivamente por razones de fe, espirituales y litúrgicas? ¿Estamos acentuando en exceso el perfil de oenegés de las hermandades para pedir perdón por su existencia, para disculparnos por la borrachera de procesiones extraordinarias, para compensar las molestias por los cortes de tráfico o porque, al fin, ya no nos atrevemos a manifestar que la primera razón de ser de una cofradía es el culto público?

¿Hay algo de complejo en esa necesidad de tratar de convencer de los beneficios de la existencia de casi 130 hermandades estrictamente por su labor social, orillando otros posibles beneficios directamente conectados con los fines fundacionales? ¿Estamos acomplejados como muchos de los aficionados a los toros?

La importancia de la Semana Santa no está en su impacto económico. El impacto económico es un efecto importante. La importancia de las hermandades no está en la publicidad de sus obras sociales. Ésa es una de sus obligaciones. Cuando hay que airear con la mano derecha lo que hace la izquierda es porque se reconoce una carencia. Quien llama al tasador es porque no tiene claro el valor de las cosas. La clave está en descubrir el origen de la duda.

El buen ejemplo del Salvador

El Fiscal | 22 de septiembre de 2014 a las 13:17

Foto salvador
JAVIER Criado, hermano mayor de Pasión, sorprendió hace pocos días en una rueda de prensa proclamando al vicario general, Teodoro León, como uno de los hombres más importantes de la historia de la Archicofradía. Tamaña generosidad de Criado, hombre de luces largas y que usa hilo fino en cada puntada, estaba más que justificada. ¿Por qué? Porque el Arzobispado se ha portado con Pasión con una diligencia que no se ha tenido con hermandades como el Gran Poder. No es por comparar, mire usté, pero las cosas son lo que son y no lo que las partes quieren que sea. A la hora de inmatricular la iglesia del Salvador en el Registro de la Propiedad, los servicios jurídicos del Arzobispado se han cuidado muy mucho de hacer constar que la capilla sacramental y las dependencias de la hermandad de Pasión son, efectivamente, de la cofradía. Se han respetado sus derechos históricos, se ha puesto negro sobre blanco lo que todos sabíamos. Nadie discute que el templo es de titularidad eclesiástica. Es lógico que la Iglesia quiera gozar de las garantías jurídicas que concede la publicidad registral, máxime teniendo en cuenta que la ley que permite a la Iglesia la inmatriculacón exprés tiene los días contados y, por lo tanto, dentro de poco tiempo será más complicado inscribir los bienes en el Registro.
El Salvador ha sido incrito sin atropello de ningún derecho, oyendo a las partes y buscando la fórmula más satisfactoria, aunque ya hay quienes desde el punto de vista jurídico discuten la solución empleada. Doctores tiene la Iglesia, como los tiene el Derecho. A manojos, oiga.
Con la Magdalena no se hizo bien. El Arzobispado se apropio del 100% del templo. La Quinta Angustia puso el grito en el cielo, amagó con un pleito (una medida avalada por el cabildo general) y se tuvo que aplicar una suerte de marcha atrás para reconocerle a la cofradía sus derechos sobre la capilla. Cabe también aquí recordar que no han faltado juristas sorprendidos por la fórmula buscada para contentar a la hermandad. Pero también hay que reseñar que al final reinó la paz, se evitaron denuncias que sólo hubieran tensionado el ambiente y todo se hizo con la mayor discreción, hasta que trascendió en las páginas de este periódico. En el caso de la Quinta Angustia hay que reconocer que en la hermandad estuvieron rápidos y espabilados. Y consiguieron lo que parecía imposible.
¿Por qué entonces se le ha quitado al Gran Poder la capilla de San Lorenzo? Cada día se entiende menos que nadie del Arzobispado se preguntara en 2009 –fecha de la inmatriculación– por los posibles de derechos de propiedad de las capillas de la parroquia. Igual que extraña que nadie de la hermandad tuviera conocimiento del proceso puesto en marcha por el Arzobispado. Han pasado cuatro años del mangazo de capilla (repetimos:las cosas son lo que son y no lo que las partes quieren que sean) y la solución se intuye difícil. Dar marcha atrás tanto tiempo después resulta difícil para algunos, muy complicado. Dicen que desde el punto de vista jurídico sería complejo poner un parche (los focos están activados, no como con la Magdalena, donde el secretismo facilitó la enmienda). Y apuntan a que todo puede acabar en un pleito que nadie desea. ¿Cómo se le explica a los hermanos en un cabildo general que te has quedado sin una capilla histórica, en la que el Señor recibió culto nada menos que tres siglos, de la que se tienen papeles y que es todo un símbolo?
Y aún hay más. Está al caer la inmatriculación de la Parroquia de San Bernardo. Y se puede dar por hecho que el Arzobispado respetará las propiedades de la cofradía sin mayores problemas. El caso de San Lorenzo sigue chocando más en función de estos nuevos expedientes que se van conociendo. Sólo está claro que alguién pegó el mangazo de capilla (¿Involuntario o aposta?) y que alguien no estuvo diligente. O en el Arzobispado rectifican (ojú) o las pintan feas. Esa capilla es del Gran Poder, pertenece al Gran Poder y se debe inscribir a nombre del Gran Poder. Algunos tendrán que dar explicaciones más pronto que tarde. Criado lo ha bordado.

El tuteador

El Fiscal | 1 de abril de 2014 a las 5:00

Cabildo de Toma de Horas.
Ojo a la intervención del vicario general en el Cabildo de Toma de Horas, en la solemnidad de la Capilla Real, con grandes sillones y folios sobre el damasco rojo. Teodoro León se dirige a los hermanos mayores con un tuteo revelador: “Como sabéis”, “Os invito”, “Cuando llamáis”, “Cuando queráis”, “Os tenéis que acostumbrar”. Cualquiera diría que aquello era la Seguridad Social, donde hay sanitarios que llaman “abuelo” a los pacientes de edad y, por supuesto, los tratan de tú. Dicen que los curas de hoy no saben latín. Lo que no saben es guardar ciertos modales. ¡Pero qué bien lucen el clergyman! Por cierto, cuando el ex párroco del Palmar alertó de los falsos prestes, aludió al falso cura de Alcalá que fue condenado: “Hasta nosotros hemos tenido a uno que luego hemos sabido que no es sacerdote”. ¿Nosotros como diferencia de vosotros? ¿No se trata de la misma Iglesia? Ay…

El ejecutivo diocesano

El Fiscal | 10 de noviembre de 2013 a las 5:00

tabaco. fumaores en bares
Salió del rezo de los laudes a esa hora en la que la ciudad parece todavía adormilada. Esta vez tocaba tomar el café en el bar de la esquina, no en el que está justo enfrente de la salida principal. Entre varios habían llegado al acuerdo de turnar el establecimiento del desayuno para que ninguno de los hosteleros de toda la vida se sintiera descuidado. De nuevo salieron los temas que son la comidilla durante el cigarro en la puerta, antes y después del café. El Papa Francisco los tiene asombrados. Uno dice que un Papa que tiene contentos a los ateos es tan peligroso como una boda real que satisface a los republicanos. “Eso no nos puede traer nada bueno”, dice el de mediana edad. “Me recuerda a Juan XXIII, que era un gran padre que supo llevar a la familia”, apunta quien ya otea la jubilación y abusa del café negro. Y el más joven trata de abrir el debate en clave local. ¿Cómo afectarán determinados planteamientos a una diócesis histórica? Los viejos prefieren guardar silencio, pero sólo de entrada. El joven se explaya mientras permanece de pie sujetando el plato y la taza. ¿Hay lepra en la diócesis? ¿Hay situaciones que pudieran provocar reacciones escandalosas? ¿Olemos a oveja? Uno de los mayores suelta una cita bíblica, otro echa mano del bolsillo y hace el ademán de querer pagar los cuatro cafés. El de mediana edad echa la mirada abajo. Todos saben que él conoce a la perfección el statu quo de cuanto hablan. Todos son conscientes de que su nuevo destino ha sido interpretado como un premio por los servicios prestados. Hasta que los pudo prestar, claro. Porque hubo situaciones (¿La lepra vaticana en versión local?) por las que ya era difícil seguir pasando, máxime con un Papa lanzando mensajes claros, certeros y nítidos desde Roma. Ay, Roma, cuánto se acuerda de Roma…
El café se disolvió. Nuestro personaje se marchó a casa, se sentó en la mesa camilla, desvió el visillo y contempló esa escultura zoomórfica que escupe agua en días de lluvia. Encima del tapete había papeles desordenados. Entre ellos, la nómina de sacerdote diocesano. Poco menos de 650 euros brutos. Y una pírrica base de cotización a la Seguridad Social. Ni 40 euros mal contados. Pero la fuerza de la vocación lo puede todo. Jamás se metió a pastor por el dinero. Su vida es un ejemplo de fidelidad a la Iglesia, de servicio convencido a los más pobres. Baste un ejemplo, frívolo si se quiere, pero válido. Siempre le incomodó el clergyman, pero ahora se lo pone a diario desde que sabe que es el deseo de su superior. Y al superior no se le discute. Ni del superior se habla mal, ni se cuestionan sus decisiones en una charla de café con compañeros. Hace tiempo que aprendió que al palacio episcopal llega todo. Termina llegando todo. Distinto es que la versión que llegue sea más o menos manipulada por el camino. Pero a él, precisamente a él, no le iban a coger.
Claro que hay lepra, la conoce muy bien, la ha visto de cerca. Cuando mira su nómina y sabe la de otros, profesionales laicos de prestigio, no puede dejar de esbozar una sonrisa. Una diócesis no puede tener en plantilla (sí, en plantilla) a alguien con la máxima cotización que permite la Seguridad Social:3.425, 70 euros. Él sabe perfectamente que ese dato es demoledor, injustificable y muy nocivo para la imagen de una institución que está en pleno proceso de renovación. ¿Cuánto puede ganar un español que tenga esa base de cotización? De 41.000 euros para arriba. Yese arriba puede llegar a tener varios ceros…
Se queda mirando por la ventana. Recuerda las preguntas del joven compañero que dejó sin contestar en el café. No podía darle la razón. Tal vez lo llame en privado para decirle que tiene que frenar su ímpetu. Para explicarle que es bueno que la Iglesia fiche a profesionales, siguiendo el modelo de la Conferencia Episcopal; que es hora de que los curas suelten el timón en algunas parcelas de gestión. Sabe que es una materia difícil de justificar. ¡Si él mismo se escandaliza a solas con ese sueldazo! Pero debe enseñarle a su bisoño compañero de altar y coro que la Iglesia tiene sus defectos y que, al fin y al cabo, su misión es ejemplar, más necesaria que nunca y, sobre todo, los cuenta por siglos.
Vuelve a mirar su nómina. Menos de 650 euros… Menos mal que la canonjía ayuda algo y que por los cargos que ha tenido y su alta formación es invitado de vez en cuando a predicar cultos importantes, donde el estipendio siempre ayuda. Pero sabe que la inmensa mayoría de sus compañeros no tiene más que el sueldo pelado, uno de los más escuálidos de todas las diócesis españolas.
La combinación entre la fuerza de la vocación, la edad y la experiencia en los altos despachos es clave para digerir los aspectos más dudosos de la Iglesia, su Iglesia, la misma por la que cedió su paga extraordinaria de Navidad a los pobres de Cáritas el pasado año. Porque así se le pidió. Y por su Iglesia muere y morirá. Y por su superior se calla en las charlas de café y por su superior llamará hoy mismo a ese compañero inquieto, aún joven en algunas lides, con el que habrá de compartir muchos rezos de laudes, muchos cafés y muchos sapos que tragar juntos. Nunca entenderá que su Iglesia tenga ejecutivos de corbata y traje a diario con sueldos propios de la empresa privada en años boyantía. Pero la fuerza de la vocación todo lo puede. Vuelve a mirar a la gárgola y piensa:“Algún día se sabrá, saldrán los datos. Ya ver si la gente que cree en nosotros tiene también esa fuerza que hoy me protege y me ayuda a seguir adelante”. Y se puso a rezar a solas.

El vicario pone orden

El Fiscal | 14 de octubre de 2013 a las 18:47

Foto fiscal copia
Ocurrió en ese período que se ha dado en llamar la preferia, cuando un tercio de la ciudad aún está secando los trajes de la Semana Santa y ya hay pescueceros por las casetas marineando entre montadores de farolillos y tíos con el serrucho. Salió en el BOAS una circular del vicario general poniendo orden en el cobro de tasas y estipendios, tal es el desorde que la autoridad, eclesiástica por supuesto, ha percibido en los siempre delicados asuntos del pecunio. Maldito parné. El BOAS no es una alusión velada a la apertura de boca de un cofrade ante una bandeja de croquetas, cual boa hambrienta, sino el Boletín Oficial del Arzobispado de Sevilla, cuya frecuencia de publicación tiene la misma precisión que la hora de salida de la Madre de Dios y de los almonteños. ¿Cuándo sale? Cuando quieran los almonteños. ¿Cuando sale el BOAS? Cuando quiera el tío encargado de subirlo a la red. El de abril puede salir en julio. El de mayo en noviembre. Y el de noviembre con los fríos de febrero. Algo así como la oca y sus saltos en el tablero. Debe ser por eso que la curia es la lepra.
–Detente, Fiscal.
–Vale, me quedo quieto.
El vicario general mandó en abril una circular a todas las unidades. Don Tedoro León es a Asenjo lo que Gregorio Serrano a Zoido. Deán de la Catedral, vicario general, rector del Salvador, delegado episcopal para la causa de los santos, canónigo y capellán real… Será por eso que hace unos años ya le sacaron la rima fácil de Teodoro el meteoro…
Pues don Teodoro, con eso que ahora llamarían valentía política y que de toda la vida se ha llamado tirón de orejas, escribió lo siguiente en el BOAS: “Habiendo tenido noticias fidedignas de que en algunos templos tanto parroquiales como no parroquiales se fijan tasas por encima de las aprobadas por los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Sevilla, se recuerda y exhorta al fiel cumplimiento de las disposiciones establecidas. Os saludo con vivos sentimientos de fraternidad”. Eso se llama un disparo al aire a ver si el rebaño se da por aludido y se asusta. Noticias fidedignas… Eso se llaman pruebas de cargo… “Templos no parroquiales” Huuuuuuum. ¿Cuáles son esos templos no parroquiales? ¿Qué templos hay en Sevilla que no sean parroquias y a cargo de qué instituciones están? ¿Quién se lo está llevando para su cepillo y no para el fondo común? ¡Marditos roedores! Hace bien el vicario en poner orden. Una misa vale lo que vale y está feo sacar más de lo debido. Yno es elegante seguir hablando de dinero.
palacio arzobispal

La capillita Susana

El Fiscal | 1 de octubre de 2013 a las 19:41

SUSANA1
Se nos fue Griñán y, ay, no le pillamos ninguna fotografía cofradiera. Y eso que Griñán compartía con el presidente del Consejo de Hermandades, Carlos Bourrellier, que ninguno de los dos ha ganado unas elecciones. Griñán era presidente por la gracia de Valderas y Bourrellier por la de Asenjo. Y ya se sabe que hay veces que la gracia está allí mismo donde las avispas.
–¿Ha dicho obispo?
–A-vis-pa. He dicho a-vis-pa. A ver si afinamos el oído y nos limpiamos la mala baba, oiga usted.
A lo que íbamos. Se nos fue Griñán y no tuvimos la foto en clave morada. Con la de capillitas que hay en el PSOE. En el PSOE hay para formar una cofradía larga con sus parejas de tres en tres, como pancarteros con capirote. Celebérrima fue la portada de periódico del gran Manuel Fernández Floranes como costalero de San Esteban, metiendo riñones en la trabajadera, y aún se recuerdan sus presentaciones de pregoneros, sobre todo porque eran mucho mejores que los ladrillos posteriores. Al presidente Chaves lo vimos dar el primer golpe de gubia a la canastilla del paso del Cristo de las Aguas. Insuperable, sublime, emocionante. No se ha vuelto a dar un golpe de gubia con más garbo. A Alfonso Guerra lo sorprendimos viendo La Paz en la Puerta de Jerez, que ya es mal sitio para ver la Paz y la que se tercie, pero no nos vamos a poner exquisitos. Felipe nunca fue muy de cofradías, pero Borbolla bien podría ser el hermano mayor de la gran cofradía de capillitones socialistas. Borbolla sí que tiene y exhibe una triología personal.
–Soy del Betis, del PSOE y del Calvario.
Yde alguna más, Pepote, de alguna más… Pero guardaremos el secreto. Al Borbolla senador de 1979 le preguntó un periodista de Madrid por sus datos personales. Y apareció en la entrevista como “socialista y hermano del Calvario”. De hecho ha sido maniguetero por dos veces en su cofradía. Borbolla fue una mente preclara en la relación de las cofradías con la administración autonómica. Siendo presidente de la Junta (toma gerundio hispalense de placa) se restauró el manto de su Virgen de la Presentación y alguna subvención cayó para tal fin… Con los años apareció el IAPH restaurando casi de todo yel urbanismo morado de Monteseirín, el alcalde que se hartó de poner medallas de la ciudad en los pecherines de las vírgenes y que tuvo como delfín a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, hermano de Los Caballos, y como cirineo a Manuel Marchena, socialista sin carnet que ha salido en varias presidencias de pasos.
Pero aunque el PSOE actual se haya tirado por estrategia al monte de zurrarle a la Iglesia, el nuevo tiempo andaluz sigue manteniendo unas buenas relaciones con las cofradías. Los llamados griñaninis no son ajenos al mundillo. Mario Jiménez, que da la prédica en el atril del partido en la calle San Vicente cada lunes, es nada menos que hermano del Silencio, la primitiva hermandad a la que el hoy vicesecretario general del PSOE andaluz y presidente del grupo parlamentario llegó hace unos años procedente de Huelva pidiendo, además, ser costalero de la Virgen. DonMario ha jurado defender el dogma concepcionista hasta derramar la última gota de sangre.
Ycomo el poema de Machado tras glosar las siete provincias, ahora toca decir aquello de… YSusana. La hoy presidenta de la Junta jamás ocultó su predilección por la Sevilla cofradiera en sus años de concejal, con exhibición de mando en plaza en la Plaza, con traje oscuro y sentada en el suntuoso sillón dorado y de mullido tapiz carmesí. Ytambién se le ha visto por el Arenal con la cara blanquecina como una sevillana más en la Madrugada de Viernes Santo, a las claras del día y tras el misterio de las Tres Caídas. Tras dejar de ser concejal, en el exilio de Madrid, se vestía de peregrina rociera en Triana, donde estaba de concejal Alberto Moriña, socialista de Montesión y de su círculo de íntimos. Moriña forma parte junto con Juan Carlos Cabrera y Miguel Bazaga del trío de capilla que se ha montado Juan Espadas (socialista de silla prestada en la carrera oficial) para cumplir en los actos de la Sevilla Eterna. Tan capillita sigue siendo Susana que no prometió, sino juró su cargo de presidenta en el gris consuegra de San Telmo. (El gris consuegra es como la tonalidad ala de mosca del ruán, pero más triste, más tiniebla, como una túnica gastada de las que llevan las primeras parejas de penitentes de Los Estudiantes). La verdad es que si hacen recuento, La Que Manda en el PSOE y gobierna en Andalucía per secula seculorum, siempre ha jurado todos sus cargos. Por más que se ha declarado legataria de Zapatero (ojú), a la hora de tomar posesión de un cargo siempre le han podido más sus orígenes. Susana jura, no promete. Susana jura porque todavía guarda las formas de función principal de instituto, la liturgia de medalla y beso a las imágenes. Susana jura que no promete. Otra cosa es que Susana te la tenga jurada, que no es lo mismo. ¿Verdad Alfonso? Ahí sí que puede venir su primer golpe de gubia…
SUSANA2

Con los leones en la misma puerta

El Fiscal | 13 de diciembre de 2010 a las 20:23

leones1Se acabaron las discusiones sobre si las hermandades son entidades privadas o públicas en el seno de la Iglesia. Eso son cosas de juristas con ganas de tirarle al obispo de la sotana, o de nostálgicos de los tiempos previos a la actual normativa diocesana, cuando los más listos le sacaban partido a las lagunas y ambigüedades de entonces. Don Carlos dejó atado y bien atado que las cofradías son asociaciones públicas de la Iglesia y, en consecuencia, pierden sobre el papel mucha autonomía respecto del poder eclesiástico. Usted puede votar en un cabildo lo que quiera votar que como el resultado de la votación no sea fiel al espíritu de las normas, tararí que te vi y pásate por Palacio a por las reglas sancionadas que te vas a ir con una cajita de mantecados de limón por la calle Alemanes. ¡Con lo que habían presumido de democracia las hermandades!

¿Recuerdan eso de que en las cofradías había urnas cuando en Sevilla no había más urna que la de San Fernando? Pues se ha pasado del recorte de poder que se practicó en su día con aquellas revolucionarias normas de 1998 al “déficit de eclesialidad” que se dice ahora cuando el cofrade es revoltoso y hay que pegarle el tirón de orejas. Distintas formas de proceder para un mismo objetivo.

La situación se repite con tanta frecuencia que cuando usted tiene un pleito con le jerarquía (eclesiástica, por supuesto) le quedan dos caminos. O llama a un abogado combativo o saca los leones a la puerta de la casa de hermandad. Sí, sí, una réplica de los leones del Congreso de los Diputados en una reinterpretación morada del primer artículo de la Carta Magna: La soberanía de la hermandad reside en el cabildo general, del que emanan los poderes de la cofradía. Que se lo digan a esta hermandad de la Resurrección de la provincia. A abrir las jaulas tocan.