Archivos para el tag ‘La Exaltación’

Menudo comunicado

El Fiscal | 2 de febrero de 2011 a las 12:04

Los amantes de la logística cofradiera, que son legión, están de enhorabuena. Montesión y La Exaltación (vulgo precioso de Los Caballos) permutan sus sitios de paso en la carrera oficial, como avanzó este periódico el pasado viernes. La jornada entera retrasa sus horarios en 20 minutos para que el fiscal de cruz de Los Negritos no se harte de contemplar la Puerta de San Miguel a la espera de que finalicen los oficios. Lo mejor de todo ha sido el comunicado con el que se han rematado tan complejas negociaciones. Las hermandades expresan su “pesar” porque se les ha utilizado para presionar al Cabildo para adelantar los oficios. Pero, eso sí, no dicen quién las ha utilizado. En estos momentos uno se acuerda de lo del mar y el idiota: “¡El Consejo, idiota, el Consejo!”

Dinero, dinero

El Fiscal | 6 de enero de 2008 a las 20:22

Dinero, dinero

El informe económico del Arzobispado del año 2006 es revelador. ¡Sólo 25 de las más de 600 hermandades de la Diócesis contribuyen con una cantidad al denominado Fondo Común Diocesano! La cantidad total recaudada es de 24.992 euros. Si fuera por las hermandades, así llegaremos a la autofinanciación de la Iglesia cuando los carráncanos salgan delante de la Canina un Domingo de Ramos. La que más aportó fue la del Cautivo del Polígono de San Pablo con 2.415 euros, seguida de la Estrella con 2.200 euros. El Calvario y la Esperanza de Triana dieron 2.000 euros cada una. Las siguientes aportaciones de interés son las siguientes: Santa Cruz, La Exaltación y la Macarena (1.500), Los Panaderos (1.250), Consolación de Carrión (1.228), San Felipe de Carmona (1.062), Los Estudiantes y la Sagrada Mortaja (1.000).

En recuerdo de Ribelot

No debe pasar inadvertido el fallecimiento prematuro de Alberto Ribelot, profesor de Derecho Canónico de la Hispalense y líder de facto de una corriente de canonistas sevillanos críticos con muchos aspectos del vigente pontificado. Ribelot elevó a categoría universitaria el Derecho de las Cofradías, una asignatura para la que recibió más de mil peticiones de alumnos interesados en la materia, a pesar de que los alumnos de Derecho no podían escogerla. En su momento valoró este boom: “Esta asignatura supone la primera incursión de las cofradías en la Universidad y, además, por la puerta grande. La Universidad ha respondido a una inquietud social y con independencia de las propias cofradías, lo cual es destacable, porque creo que hace falta que a las hermandades se las estudie mucho desde fuera”. Ribelot, además, fue uno de los cerebros del recurso del Gran Poder contra la normativa diocesana que decreta que las hermandades son asociaciones públicas de fieles. A muchos les parecerán cuestiones de leguleyos y de juristas con una perspectiva de la realidad demasiado alejada de los asuntos de la cera, el incienso y las flores, de esos temas que cuando se pretenden imponer con exclusividad conforman el denominado pensamiento amable de las cofradías, pero otros, muchísimos otros, siempre agradecimos una conversación sobre asuntos de verdadero calado y de auténtica trascendencia. Profesores y cofrades como Ribelot contribuían decisivamente a elevar el debate.

El pertiguero

Primer golpe. “Suenan, suenan los Ariza en el Buen Fin, querido Fiscal, entérate porque ha habido cierto movimiento”. Segundo golpe. Los sms del Fiscal. Recibido el día 4 a las 13.40 horas: “El cardenal ha aprobado las reglas de hermandad de penitencia del Claret. Habrá nazarenos este año en Heliópolis…Olé”. Tercer golpe. A tener en cuenta. Menuda peregrinación a Roma ha organizado la Real Maestranza para el día 9, encabezados por el cardenal Amigo y por el teniente de hermano mayor, el soleano Alfonso Guajrado-Fajardo. La lista supera con creces los 300 peregrinos. Y ciriales arriba. Tomen nota de Córdoba, donde el obispo ha reprendido recientemente a la Hermandad de los Dolores en defensa de las costaleras. El vicario avala las cuadrillas mixtas contra el criterio de la corporación.

El Alpe d’Huez de la carrera oficial

Evolución del precio de una silla en La Campana

Por qué será que cada vez que se aprueban las nuevas tarifas de la carrera oficial se le viene a la cabeza a este pérfido Fiscal cierta melodía futbolera. El lobito está cobrando, tralalá, y los borreguitos pagando… La gráfica de la evolución del precio de una silla en la Campana es para temblar tanto como uno que yo me sé cada vez que el Metrocentro pasa junto a su cafetería de la Avenida. Aquí sube y sube el precio de la silla, pero se sigue cumpliendo la teoría del cortijo, aquella por la que el personal es capaz de todo, incluso de cenar conejo en Navidad, antes que perder la posesión más preciada en la Sevilla Eterna: la silla en la Campana y la caseta en la Feria. Todo menos quedarse sin asiento. Y de protestar, nada, que está feo eso reclamar y señalarse en cuestiones cofradieras, no se vayan a pensar que estamos más tiesos que el negro de San Benito. ¿Dónde quedó aquella asociación de abonados de la carrera oficial impulsada tras los desagradables hechos de la Semana Santa de 1999, cuando se estrecharon peligrosamente tanto los asientos como los pasillos para hacinar a los abonados? Las sillas vuelven a subir por encima del IPC para 2008. Y nos lo ha tenido que explicar el concejal de Urbanismo, Emilio Carrillo. Por cierto, ¿por qué no ha salido nadie del Consejo de Hermandades a justificar las nuevas tarifas y ha tenido que hacerlo un dirigente político? Silencio, silencio. La gráfica de los precios de la carrera oficial es una suerte de puerto de montaña, categoría especial, que los abonados suben y suben cada cuesta de enero en silencio. Es el particular Alpe d´Huez de los miles de usuarios de la carrera oficial. Alguien tiene muy claro y se ha aprendido muy bien la lección suprema de que el abonado de la carrera oficial jamás se queja por mucho que le suban los precios. El lobito está cobrando, tralalá…

Centralismo palaciego a falta de tribunal

Jesús CreahgLos hechos son tozudos. Tela. Y demuestran que a las cofradías les va el centralismo palaciego más que el estado de las autonomías en clave morada. Las cofradías prefieren resolver los conflictos ‘yendo a Palacio’. Qué le gusta a un cofrade eso de ‘ir a Palacio’, poniendo cara de persona ocupada con carpeta en el brazo por la calle Alemanes y el cuello estrangulado por el nudo de la corbata. El que manda en Palacio exhortó hace ya unos años a los cofrades a que constituyeran el Tribunal de Arbitraje de las cofradías para resolver sus cuitas sin tener que dar tirones de sotana en caso de conflicto. Pero nada. Nadie se movió. Y comenzó una letanía de problemas que han ido demostrando la necesidad de contar con un organismo propio: Montesión las pasó canutas con una banda de música y con la confección de un manto, Santa Genoveva con la restauración de la Virgen de las Mercedes, el Martes Santo con la desastrosa reordenación del día, la Resurrección apretó lo suyo por incorporarse al Sábado Santo, hermanos mayores de la Madrugada reabren ahora el debate de la reordenación de la jornada, los censos protagonizan muchos períodos electorales, etcétera. Las cofradías, paradojas del destimo, no quieren ganar en autonomía. La designación episcopal de Jesús Creahg como comisario para la normalización de la vida interna de San Esteban después de la próxima Semana Santa es otro caso que deja en jaque al Consejo, una decisión que evidencia la falta de autonomía de las hermandades y que demuestra que aquel exhorto del cardenal ha sido una oportunidad perdida. Que luego no vengan con la gaita de la mayoría de edad de los cofrades en discursos solemnes. Donde haya un buen comisario, que lo es, que se quite el tribunal. Y sigan, sigan ‘yendo a Palacio’ por el camino más corto y sin volver la vista atrás.

EL LAGARTO DE LA CATEDRAL:

Fumata blanca por fin en el Tribunal Interdiocesano de Primera Instancia. El nuevo presidente y vicario judicial de la Diócesis será el canónigo Ulpiano Pacho, salmantino de nacimiento y gran conocido en el mundo de las hermandades. Sustituye al fallecido Francisco Gil Delgado

Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral