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Un hueco en el cartel del festival macareno

El Fiscal | 9 de septiembre de 2018 a las 5:00

Manzanares

COMO todo lo que hace la Macarena, el festival taurino del 12 de octubre está dando que hablar. Eso es bueno, buenísimo, porque ya dijimos que la Fiesta es la que sale ganando con el impulso que recibe de la cofradía, que podrá seguir adelante con sus obras de caridad con el dinero recaudado. Cuántos recibos de luces y cuántas facturas de alquiler se pagan gracias a la asistencia social de la cofradía, cuántos quites son posibles gracias a la labor de esos macarenos que atienden en privado, estudian los expedientes y dan salida a las ayudas. Ellos dan su tiempo, la hermandad el dinero y la Virgen su esperanza. Pues mañana tenemos otra cita de cara a este festival. Mañana se presenta oficialmente en la plaza de toros, con el cartel incluido de Zenaida Pablo-Romero. ¿Qué mejor que esta pintora, hermana de la cofradía, hija de una gran hermano mayor, de una familia taurina por los cuatro costados, para hacer el cartel de este festival? El cartel anunciador de un cartel de relumbrón con nada menos que Pepe Luis Vázquez, Dávila Miura (actual consiliario de la junta de gobierno y nieto de hermano mayor) y Francisco Rivera Ordóñez como figuras que reaparecen. Y que cuenta con la participación del baratillero Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. A última hora se ha producido la feliz incorporación del novillero Manuel Vázquez Rodríguez-Toajas, de los Vázquez de San Bernardo, nieto de Manolo Vázquez, al que siempre recordaremos acompañando al Cristo de la Salud por la umbría calle San José, junto a su inseparable Remedín, ambos haciendo de cicerones de grandes personajes. La última vez metieron a Albert Boadella en la bulla delante del paso de Cristo hasta casi la misma puerta de San Nicolás, donde estaba la representación de la Candelaria, estandarte, cuatro varas y la jubilosa fatiga en los rostros por la gloriosa jornada vivida. Hay quien se pregunta con malicia por el perfil cofradiero de José María Manzanares. Es sabido que la malicia es prima hermana de la osadía e incluso de la pereza. Basta indagar un poquito para obtener hasta un testimonio gráfico de Manzanares en la Semana Santa de Sevilla, nada menos que junto a su padre vestido de nazareno de la Trinidad, instantes antes del comienzo de la estación de penitencia un Sábado Santo.

Al hermano mayor, don José Antonio Fernández Cabrero, hay que apuntarle desde el burladero de esta página que el cartel tiene pintora macarena y hasta oficiales de junta macarenos, pero que hay algún matador de toros de la cofradía que no está incluido. ¿Por qué no está Rafael Serna, hijo de pregonero, que tomó la alternativa hace un año en la misma plaza de la Real Maestranza? Serna fue el beduino que se bajó de la carroza del Gaspar del centenario para rezar ante la Esperanza. También fue el que lució un terno inspirado en la decoración de la iglesia del Salvador. ¿De verdad no hay tiempo, mi querido hermano mayor, de reforzar aún más el cartel con este joven macareno?

Deseando estamos de vivir este festival, como vivimos el que organizó la Esperanza de Triana en el Charco de la Pava, una tarde célebre donde Paco Ojeda resucitó el parón. Deseando estamos de ver la plaza llena y la cara de felicidad de Dávila Miura. Deseando estamos de que las arcas de la cofradía se llenen (¡Va por ti, Paco Cossío!) para que se puedan seguir haciendo quites, muchos quites providenciales, benditos quites, a quienes necesitan espantar el toro de la mala suerte, del infortunio, del tropiezo o de una larga y enconada trayectoria. Y deseando estamos de que haya una nueva incorporación, la de un torero macareno que bien merece la oportunidad y el honor, porque siempre lleva a gala su condición de matador y de devoto del Señor de la Sentencia y de la Virgen de la Esperanza en una sociedad donde se quiere acabar con la fiesta y se orilla a Dios. Haga un hueco en el cartel, hermano mayor. Serna tocó pelo ayer mismo en el festejo de Utrera, a las puertas de Sevilla, por cierto junto a Pablo Aguado, otro torero con sangre cofradiera. La Virgen se lo pagará. La Virgen se lo pagará.

La gran exposición de la Soledad

Semana Santa,Sabado Santo, Hermandad de La Soledad de San Lorenzo

La Hermandad de la Soledad de San Lorenzo está organizando una exposición que se titulará Soledad, 150 años de San Miguel a San Lorenzo. Con ella conmemorará el traslado de la Hermandad y de su titular desde la parroquia de San Miguel a la de San Lorenzo, hecho ocurrido en 1868. La exposición se celebrará en las salas bajas del Ayuntamiento de Sevilla, entre los días 5 al 19 de octubre del presente año. Será oficialmente inaugurada por el alcalde, Juan Espadas en la mañana del 4 de octubre. No se trata de una exposición cofradiera al uso, sólo con enseres de la cofradía, sino de un destacado evento en el que se van a exponer esculturas, pinturas, documentos y otros recuerdos de la desaparecida parroquia de San Miguel, así como importantes obras de arte de la parroquia de San Lorenzo. Todo ello junto a un completo testimonio de la propia historia de la Hermandad de la Soledad, así como la histórica Sacramental de San Lorenzo y la de Roca-Amador con las que se fusionó. Entre las piezas que se expondrán estarán las tallas de San Lorenzo, atribuida a Martínez Montañés, y la del arcángel San Miguel, espléndida obra de Francisco de Ribas (siglo XVII), cedido por la Archicofradía de Jesús Nazareno (El Silencio), que presidía el templo desaparecido. Habrá secciones dedicadas a la historia de la Soledad, la parroquia de San Lorenzo, la Capilla Sacramental (incluyendo la talla de la Inmaculada y el sagrario), el beato Marcelo Spínola, la parroquia de San Miguel, y el paso de la Soledad, que estará expuesto acompañado de un completo estudio sobre la evolución histórica y su realización y diseño. En la exposición, además de la Hermandad de la Soledad y la parroquia de San Lorenzo, colaboran la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, la Parroquia de la Magdalena, la Archicofradía de Jesús Nazareno, la Hermandad de la Santa Caridad, las Esclavas del Divino Corazón, la Fundación CEU San Pablo y otras entidades y particulares con la cesión de diversas piezas artísticas. Los comisarios son Ramón Cañizares, José Joaquín León, Álvaro Pastor y Manuel Rodríguez.

Los toros en el mejor momento

El Fiscal | 12 de agosto de 2018 a las 5:00

cabrero

DICEN que la Hermandad de la Macarena ha estado de dulce al convertir la voz del capataz Loreto en un valor añadido de su museo, una apuesta por eso que se conoce como el patrimonio inmaterial de una institución. Esa voz queda elevada al nivel de otras señas de identidad de la institución como el tintineo de las esmeraldas, el bisbiseo de los rezos de las Hermanas de la Cruz postradas ante la Virgen de la Esperanza en el zaguán de la Casa Madre, o esa cornetería rotunda e inconfundible de la banda de la centuria romana, tambor de Hidalgo incluido. La Macarena es maestra en estas lides al tener, otra vez en su historia, capacidad para crear estilo. Pero lo es también en seguir cultivando otras formas aunque los tiempos se vuelvan, que escribiría Aurelio Verde y cantarían Los Romeros de la Puebla. Me gusta que se oigan las voces de Loreto y Luis León en el museo macareno, maravilla que la hermandad regala a la ciudad, pero más me gusta todavía que la hermandad sea la promotora de un festival taurino el próximo 12 de octubre en la plaza de toros de la Real Maestranza. ¿O no tiene mérito hoy que una asociación pública de la Iglesia se meta en el berenjenal de organizar un espectáculo taurino para recaudar fondos para la bolsa de caridad? Aquí sí que hay un patrimonio inmaterial, como es tener agallas de ir a contramano, como es echarle valor a la cosa, como es poner encima de la mesa eso mismo que usted están pensando. No se organiza una tómbola, una especie de rastrillo con señoronas con las tardes libres o se saca de la chistera una jornada de convivencia para que el personal coma y beba en nombre de la solidaridad. No. Se hace un festival taurino, como antiguamente. Ycon nada menos que Pepe Luis Vázquez, Dávila Miura y Francisco Rivera Ordóñez como figuras que reaparecen y con la participación de Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. ¿Se han fijado en la categoría del cartel? No sabemos quién aportará más a quién. Si este festival ayudará a la Macarena a pagar muchos recibos del alquiler o de la luz, llevar comida y bebida a los necesitados, ropa, material escolar u otros artículos de primera necesidad, o si es la Macarena la que ayudará a levantar la fiesta con un cartel que lo tiene todo para ser memorable.

Una levantá por José Antonio Fernández Cabrero, que preside la junta de gobierno como hermano mayor; por Eduardo Dávila Miura, el consiliario que se encarga directamente de la organización del festival y por Ramón Valencia, el empresario que da todas las facilidades para el espectáculo. Cuando muchos se avergüenzan de la fiesta por ignorancia, complejo o mera estrategia de pacotilla, la Hermandad de la Macarena no sólo no le da la espalda a la gente del toro, sino que se sirve de ella para engrandecer sus fines asistenciales. Ellos hacen posible, otra vez, el otro patrimonio inmaterial de la institución que nunca caduca: el sello propio que no dependen de modas o corrientes.

caridad

 

De alférez a alférez

Se nos quedó en el tintero de julio el pregón pronunciado por el abogado Joaquín Moeckel en conmemoración nada menos que de los cuatro siglos de la declaración de la Virgen de la Caridad como patrona de Sanlúcar de Barrameda. La frase más destacada fue: “Ser un cristiano formado es ser un soldado de Dios”. Moeckel desarrolló una una preciosa historia. La Virgen de la Caridad fue llevada a Sanlúcar desde Sevilla por un alférez malagueño llamado Pedro Rivera Sarmiento. 400 años después, el pregón ha sido pronunciado por un abogado y también alférez, hijo de una sanluqueña de pro.  Fue un pregón al estilo Moeckel: sin ripios, ameno y muy sentido. Primero, desarrolló una introducción histórica sobre el papel de Sanlúcar en el Descubrimiento de América. Después, tuvo una atención especial al año 1608, cuando el alférez malagueño, curtido en mil batallas, adquirió la imagen mariana en Triana. No faltó el canto a la caridad como virtud teologal y las referencias al  Dogma de la Asunción de la Virgen María que se celebra el 15 de agosto, que no es no es la festividad de la Caridad, ni de los Reyes, ni de Begoña, ni de ninguna otra advocación, sino de la Asunción. Y eso, ciertamente, hay que tenerlo claro y saber explicarlo. Cuentan que el  rector del templo que presidía el pregón, profesor en Salamanca, se alegró de que un pregonero (¡Por fin!) tuviera esos conocimientos de fondo y no lo apostara todo a las formas y las rimas. Y final fue más personal, sobre las vivencias del niño Joaquín los días de la Virgen, su juventud y su etapa de madurez.

Adelanto electoral
No, no vamos a hablar de las próximas elecciones autonómicas, que parecen inminentes a la vuelta de las vacaciones de verano. Nos referimos a la Hermandad del Amor, donde se celebrará cabildo de elecciones en diciembre, casi un año antes de lo previsto. ¿No votaron los catalanes con los mantecados sobre la mesa? Pues a votar en el Salvador casi cuando se esté preparando la Misa del Gallo. Dicen que Fernando Mora-Figueroa no le ve sentido alguno a apurar el mandato, no transige más con los poderes fácticos que hay en todas las cofradías, y ha aplicado eso tan certero del ya estoy yo en mi casa. Suena para asumir el cargo el nombre de Juan Cruzado Candau, en perfecta sintonía con todas esas familias que protagonizan la vida cotidiana de la hermandad.

Del Consejo
Los candidatos se han marchado de vacaciones, ambos a localidades distintas de Cantabria, con los teléfonos móviles bien conectados. Paco Vélez, actual tesorero, no estará el 15 de agosto en la procesión porque, de hecho, nunca ha estado. Veranea muy lejos de Sevilla y siempre ha entendido su ausencia. Vélez lleva de cargos generales a José Roda Peña (vicepresidente), José Carretero (secretario) y Alejandro Marchena (tesorero). Y Antonio Piñero, actual presidente, cuenta con Carlos López Bravo (vicepresidente), Enrique Durán (tesorero) y un nutrido grupo de hombres (y mujeres, ojo) del que saldrá el secretario, que no se descarta que sea un peso pesado de las glorias con inequívoca vinculación con las de penitencia.

El Lagarto de la Catedral: “Te aseguro, querido Fiscal, que es un absoluto incordio acceder estos días a la Catedral para, simplemente, rezar unos instantes ante la Virgen de los Reyes. Tienes que explicar continuamente que sólo tratas de ver a la Virgen, te hacen la visita imposible y acabas saliendo mosqueado”.

 

 

Lección sencilla de amor un Domingo de Ramos

El Fiscal | 25 de marzo de 2018 a las 5:00

Basílica de la Macarena.. La Macarena ya estará en el paso. Fotos para dar del día.

La mujer de avanzada edad tenía clavada la mirada en aquella cara con la fuerza con la que caen los cuatro zancos de un paso de misterio en la última arriá. Hundidos los zancos hasta el próximo año, fijada la mirada en su tez morena. Aquella señora comenzó a bisbisear, después elevó el tono de voz y, al final, estaba conversando con la Virgen como lo hacen dos vecinas que se tienen la una a la otra como protagonistas de su vida cotidiana, bolsas del mercado que cuelgan del antebrazo, carritos de la compra en vertical durante la parada y el rabillo del ojo centinela para evitar hurtos. A la Madre de Dios no le decía madre, la llamaba hija, cosa que sólo ocurre en esta ciudad. “Qué bonita estás, hija. Eres guapa, porque lo eres, pero hoy estás bonita, rematadamente bonita”. La cola de devotos adelantaba a la devota mientras ella seguía detenida con su locura de amor, con el ancla de sus ojos echada en la mar infinita de la Virgen. “Mañana voy a venir a verte otra vez, flor de mis días, ilusión de mis horas, ¡bonita, que estás muy bonita!”.

Esa mujer, de pronto, me miró. “Niño, ¿has visto qué guapa está?”. Yo busqué el refugio rápido de mi madre, que me tenía enseñado que no se habla con desconocidos. Mi madre fue quien atendió la amable pregunta de la señora y le ofreció una breve conversación con tacto y, con el tiempo, aprendí que lo hizo con todo el cariño. Todo ocurrió donde lo hacen las cosas grandes de la ciudad, a la vera de ese paso de palio que era el pórtico elegido durante muchos años para comenzar mis mañanas de Domingo de Ramos. Mi madre me explicó que hay personas que no tienen con quien hablar, que quizás están solas durante el día y que necesitan que alguien les ofrezca la hermosa caridad de una breve charla, el afecto de algún comentario cómplice, o una simple mirada cálida que enternezca los ojos gélidos de los que están solos porque, quizás, perdieron ya a quienes les miraban.

Yo había acudido a ese templo, como siempre, a comenzar mi Semana Santa delante de aquella Virgen, en aquella basílica por la que revolotean querubines y danzan las esmeraldas. Aprendí que aquella mujer hablaba con la Virgen porque la sociedad se había quedado sin tiempo para las personas mayores. Yo iba buscando el oro de Juan Manuel, los claveles del gozo, la candelería perfecta, los destellos del dragón. Iba buscando los ‘ochitos’ de oro de la túnica del Sentenciado, la mirada baja de Pilatos, el plumerío blanco de los rostros marciales. Yo iba buscando bordados, esplendor, belleza para comenzar a lo grande mis días grandes, la arquitectura delicada de un altar de insignias, el ambiente de júbilo de un atrio, el abrazo fraternal de las mejores horas. Y me encontré con una lección de amor inesperada. Aprendí que hay imágenes que no sólo tienen el poder de hacerte sentir vivos a los muertos por un instante, o el poder de provocar una fugaz espiritualidad en los descreídos. Hay imágenes capaces de oír, capaces de expresar ternura con la mirada. Me encontré más, mucho más de lo que yo esperaba. De aquel día sólo recuerdo que la Virgen de la Esperanza escuchó a aquella anciana, nunca dejó de mirarla, sólo tenía ojos para su rostro cuarteado, sólo tenía calor para mitigar su soledad, sólo emanaba amor para darle fuerza a sus días como una madre que amamanta a un bebé para que nunca le falte energía. Aquel Domingo de Ramos aprendí a ver a la Macarena como la Virgen que habla con quienes no tienen compañía, que regala sus ojos a quienes no reciben ni el obsequio de una mirada. Fui buscando la corona de la Esperanza, el brillo de su cruz de guía, el Niño Jesús de Nazareno, cíngulo del gracejo en su pequeña cinturita de merino y pasamanería, fui buscando la estampa de recuerdo de mi anual visita, fui buscando contar, otra vez, las esmeraldas de sus mariquillas, esos brotes verdes que alumbran el mejor regazo de Sevilla. Fui buscando la consulta curiosa a la nómina de la cofradía, quién será el más antiguo con cirio verde, por qué nunca salen bocinas. Fui buscando el abrazo de mi amigo Manolo García, el paseo por San Luis, sol de cara, adoquines y parada en alguna cafetería, pero no es hora de oloroso, no vayamos a comenzar tan pronto el día… Todo eso busqué en tu templo, en tu casa, en el calor de tu hornacina, y me di de bruces con la gran verdad escondida: tú eres quien acompaña a los que están solos en la vida, divina tertuliana de quienes cuentan ya sus días. Qué gran verdad te dijeron al nacer la Semana Santa. Qué pregón te dio aquella mujer de plaza de abasto, mercado, pescadería, qué declaración de amor, qué media verónica brotó de sus labios, filigrana de amor, requiebro oral de artesanía, qué verdades más rotundas te dice la gente sencilla, como los niños que sueltan las grandes verdades de la vida: “¡Esperanza, eres guapa, pero hoy estás bonita!”.

Los 25 años de Zoido en la Costanilla

El Fiscal | 4 de febrero de 2018 a las 5:00

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La letra pequeña de los boletines encierra a veces los secretos más hermosos de la vida interior de una cofradía. Por esa letra de tamaño mínimo nos enteramos de que Juan Ignacio Zoido Álvarez, ministro del Interior, recibe este año el homenaje de San Isidoro por sus 25 años de fidelidad a la cofradía. El hoy ministro del Interior ingresó en la cofradía de la Costanilla al mismo tiempo que dos de sus hijos. Llegó hasta ella por influencia de varios amigos: el notario Jose Manuel Montes Romero-Camacho, oriundo de Fregenal y compañero de promoción en la Facultad de Derecho; Fernando López Carrasco, David Moreno, el inolvidable Daniel Jimenez Quirós, Antonio Feria, etcétera. También influyeron unos primos hermanos de su madre que vivían en la collación y que siempre le hablaban del último ruan de la Semana Santa: San Isidoro, la cofradía que entonces tenía a Pedro Peinado como hermano mayor y a su primo hermano José Luis como director espiritual. La comunión general de la solemne novena celebrada en honor del Señor de las Tres Caídas de aquel 1993 se celebró el 14 de febrero. A los participantes se les repartió una estampa con la oración al Cristo. San Isidoro –cofradía que hay que ver varias veces en la tarde del Viernes Santo y siempre parecen pocas– es la hermandad que, curiosamente, reúne a magistrados, notarios, jueces, abogados, y fiscales. Fue inscrita en el Registro de Entidades Religiosas siendo Zoido el director de Relaciones con la Justicia. Estas bodas de plata generan en el ministro los mejores recuerdos. Seguro.

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La mejor versión de la Semana Santa

No podremos dejar a nuestros hijos una Madrugada mejor de la que recibimos, una Semana Santa más hermosa de la que nos fue legada, pero sí podremos regalarles las películas que Carlos Colón y Carlos Valera han hecho sobre la Macarena, el Gran Poder, el Silencio, el Calvario… Ambos enseñan una Semana Santa literalmente de cine a quienes quieran mirarla sin prejuicios, limpios de corazón y con verdadero interés por captar las claves de una fiesta que –nunca nos cansaremos de repetirlo– tiene sus cimientos en la fe, la memoria que honra a quienes nos precedieron y el sentimiento. La última producción, Amargura, es un trabajo exquisito que aborda la historia de la cofradía de San Juan de la Palma y, lo que es más importante, explica cuál es su significado (profundo) en el contexto de hoy, marcado por las visiones triviales, superficiales y tan osadas que son capaces de celebrar una Semana Santa sin Dios. Al ver Amargura podrán disfrutar de imágenes en sepia del barrio de la Feria, de planos inéditos de la cofradía en la calle, de  las imágenes de los nazarenos camino del templo (no hay pregón más hermoso que esas blancas figuras acercándose a San Juan de la Palma) y, sobre todo, de  unas secuencias de verdadero impacto que exhiben el momento en que son descubiertas las figuras secundarias del paso de misterio. Esta película, como las anteriores, es una nueva muestra de amor a la Semana Santa, un servicio que se presta a la fiesta más hermosa de la ciudad que nunca se agradecerá lo suficiente. En tiempos de confusión, de polémicas estériles, de un frikismo galopante, de advenedizos desembarcados en todas las parcelas y de avalanchas callejeras que tienen amenazada la Madrugada, esta película nos reencuentra con la mejor versión de la Semana Santa. Una delicia, una exquisitez, una invitación a la reflexión, una lección sobre la importancia de una cofradía en una sociedad sin valores.

ROGELIO GOMEZ.

Los 75 años de la tienda de Trifón

¿Nadie se va a acordar de tener un detalle por los 75 años de apertura de la tienda de Trifón? Esta ciudad tan dada a las efemérides ha dejado escapar una de las buenas. ¿Cuántos establecimientos hay más antiguos que La Flor de Toranzo en la Plaza Nueva y sus alrededores? La taberna de Trifón tiene más solera que muchas cofradías. Y su dueño, el muy baratillero Rogelio, no ha dicho esta boca es mía, ni ha sacado un cartel, ni ha exhibido más veladores de la cuenta como señal de poder. Trifón es historia del centro de la ciudad. Y es estilo propio. En tiempos en que los negocios son de quita y pon y, por supuesto, carecen de valor añadido al funcionar con el régimen de las franquicias, esta taberna bien merece un gesto, ¿no Juan Espadas? Quede dicho aquí y ahora. Usted tiene la palabra, don Juan. Otros, con mucho menos, tienen hasta una… ¡Pararse ahí!

 

¿Todos asegurados?
Atención, pregunta. ¿Cabe la posibilidad de que una cofradía contrate un seguro de responsabilidad civil para tener protegidos a todos los miembros de su cortejo en caso de avalanchas o cualquier otro tipo de suceso callejero? Huuuuum… Existe ya el seguro específico para los costaleros. Otra pregunta. ¿Veremos papeletas de sitio en las que se advierta de la posibilidad de incidentes durante la estación de penitencia y no los tradicionales avisos sobre el color de los calcentines, el tipo de hebilla o la obligación de ir mirando al frente? Huuuum… Al tiempo. José Antonio Fernández Cabrero, por cierto, es un experto en seguros.

La Redención
El viernes se celebra la VII Gala Cultural Olivo de Plata, dedicada a Andex, la asociación de niños con cáncer. El Olivo de Plata será este año para el doctor José Pérez Bernal. La cita es en la Sala Joaquín Turina a las 20:30 horas.

Los viernes de Asenjo
Parece que el arzobispo se ha abonado a dar buenas nuevas los viernes por la tarde. Hace poco anunció la coronación pontificia de la Virgen de los Ángeles, de Los Negritos, y antes de ayer la procesión de gloria de la Virgen de los Dolores, del Cerro del Águila. Si a esto se suma el impulso episcopal a una nueva salida extraordinaria del Gran Poder en 2020, podemos afirmar que se consolida un ciclo en el que el prelado se siente no sólo cada vez más seguro en el mundillo cofradiero, sino que usa las cofradías como instrumentos válidos contra la helada espiritual que marca la sociedad actual.

El riesgo
El único problema de tantas salidas extraordinarias, sean por un motivo o por otro, es que el contexto actual no es el de hace 30 años. Estamos saturados. Y la propia autoridad eclesiástica así lo ha hecho ver alguna vez.

El lagarto de la Catedral

“Mi querido e inquieto Fiscal, tengo que enseñarte las fotografías de don José Gutiérrez Mora rodeado de jóvenes en la Parroquia del Sagrario en los años noventa. Algunos de aquellos son hoy miembros de junta de gobierno de la Corona. Vente, te las enseño y te cuenta la historia al detalle”

La aportación macarena

El Fiscal | 19 de noviembre de 2017 a las 5:00

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LAS barbaridades que hemos vivido en las elecciones con pluralidad de candidaturas tanto en el Consejo como en las hermandades en los últimos años han sido de tal calibre que ha supuesto todo un rayo de esperanza –nunca mejor dicho– la fotografía captada el domingo pasado en una taberna próxima a la Macarena. El hermano mayor, Manuel García, se llevó a tomar el aperitivo a los dos candidatos. Y lo hizo en horario de máxima afluencia de votantes. Tinto, cerveza y piscolabis. Por fin se distinguió entre la hermandad y la empresa, por fin se ofreció una imagen de fraternidad entre dos candidatos, por fin se dejaron atrás los posibles recelos y, al menos, se generó una imagen de concordia. En las elecciones cofradieras a veces nos ocurre como al niño del anuncio de los donuts, que se nos olvida que no son los comicios generales, autonómicos o municipales, ni tampoco las elecciones a representantes del comité de empresa: “¡Ahí va, que era una hermandad!”. En los últimos años, decíamos, hemos sido testigos de ataques soterrados de una candidatura contra otra: que si Fulano no va a misa, que si Mengano fue suspendido en un curso de formación y aquí tienes los papeles que lo demuestran, que si Zutano es empresario y tiene deudas publicadas en boletines oficiales, que si la guerra de los censos, y, por supuesto, las acusaciones de cintura para abajo de todos los órdenes, ¡no faltaba más! Tanto han mimetizado las cofradías a la política que han conseguido sacar sobresaliente cum laude en el empeño: campañas, lemas, logos, actos en lugares ajenos a la hermandad, reuniones por colectivos específicos (costaleros, músicos, diputados), páginas web, cuentas en redes sociales, etcétera. Y las consecuencias en muchos casos han sido las previsibles: enfrentamientos que alcanzan lo personal, exilios al denominado Estoril cofradiero, represalias con los derrotados que son despojados de los sitios preferentes de la cofradía y, al fin, alejamiento absoluto de la vida cotidiana de hermandad de los que pierden o, aún peor, la formación de una oposición que utiliza los cabildos generales para poner en jaque una y otra vez a la junta de gobierno. Por eso la fotografía del pasado domingo es tan importante, porque estaba el saliente y los dos posibles entrantes, porque los tres quisieron dejar ese testimonio a los más de 14.000 hermanos de la cofradía, a esa inmensa mayoría que ni sale de nazareno ni acude a la hermandad, pero que sabe de ella por los medios de comunicación o por el brillante Anuario. A ellos, precisamente a ellos, les debían los tres esa fotografía que es todo un símbolo. Es necesario que cunda el ejemplo, que se instale como propio ese protocolo que obliga a los candidatos a comparecer juntos como ejemplo de unidad por encima de la rivalidad en las urnas. Se lo deben a las cofradías, a la gente buena que hay en ellas, a quienes no conocen ni a Santiago Álvarez ni a José Antonio Fernández Cabrero, a los que tan sólo se apuntaron un día por amor a unas imágenes que, al mirarlas en una estampa en el coche o en casa, les ayuda a sobrellevar su existencia. Ellos se merecen esa instantánea de respeto. Llamémosla así. Es un buen inicio de nueva etapa promovido por quien deja el cargo, lo cual concede un gran valor añadido.

Generando debate
Es el poder que tienen algunas personas:la capacidad de exponer temas que generan debate, la de plantear reformas para solucionar problemas de hoy, la de intuir por dónde pueden ir los caminos del futuro. Ha ocurrido con la idea de Moeckel de pedir tres años de antigüedad a los que pretendan salir de nazarenos. El presidente del Consejo también ha visto con buenos ojos una propuesta que ya dijimos que gustaba al subdelegado del Gobierno y al teniente de alcalde delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores. A Moeckel le ocurre como al cardenal, que en su día confesó cuando le preguntaron por la polémicas que podían generar sus declaraciones: “Lo peor sería que lo que dijera el arzobispo importara un comino”. Por lo que se ve, a todos les ha importado bastante la propuesta. Ymayoritariamente ven bien que se apliquen criterios que evite a los noveleros y otras especies. Por alguna vía habrá que pegar el corte. Es cuestión de criterio, como siempre.

Madrugada 2018
Las hermandades no quieren retrasar su salida. Se niegan al retranqueo horario de la jornada. En general, las cofradías nunca quieren cambios, salvo los que se restringen a sus cuitas de minutos y calles. Estaba claro desde el principio que si se optaba por comenzar la noche más tarde, se trataría de una decisión impuesta desde las alturas. Las autoridades civiles tampoco van a presionar mucho, prefieren explorar otras vías con el único objetivo de que el mínimo escándalo no desencadene el pánico. Lo que debe quedar claro esta vez es que el Cabildo Catedral no ha puesto ninguna pega a que hagan uso del templo hasta bien entrada la mañana del Viernes Santo.

Oído en la Costanilla
“En apenas cuatro meses han fallecido tres hermanos mayores de San Isidoro. Miguel Ángel Arcenegui, Pepe Salas y, recientemente, Pedro Peinado. Tres hermanos antiguos y buenas personas. Desaparece una generación sin, por el momento, una continuidad que pueda estar a la altura. ¡Qué sensación de pérdida!”.

El pertiguero
Primer golpe. Oído en la Plaza Nueva. “El que más colabora de los seis en las negociaciones es el del Gran Poder, te lo aseguro”. Segundo golpe. Oído en la Plaza de la Virgen de los Reyes. “A principios de mes hubo una reunión del ecónomo con casi cincuenta directores espirituales para tratar el tema de las aportaciones económicas al fondo común diocesano. Presidió Asenjo, que intervino al inicio unos cinco minutos. Después, el ecónomo, don Alberto, dio una charla sobre la necesidad de que apretemos a las hermandades para que efectúen aportaciones y para que se den de alta como asociaciones religiosas. Yo no vi mal los planteamientos, pero algunos compañeros salieron viéndose como recaudadores de impuestos”. Tercer golpe. La labor templada del arzobispo en las elecciones de la Macarena ha sido fundamental para que todo haya discurrido con una paz ejemplar. Y ciriales arriba. “¿Quién dices que está animado a colaborar con Torreblanca de cara al vía crucis general? Ya lo hizo con el romano en su día. ¿No te acuerdas?”

Más de la Macarena
Dicen que José Antonio Fernández Cabrero está muy bien asesorado en asuntos de prensa. Yque el nuevo hermano mayor anda replicando a cada felicitación y enhorabuena que de nada valdrán si no cumple lo prometido. Se pone el listón alto a sí mismo. Cabrero sabe perfectamente que sus problemas, de haberlos, no estarán fuera del atrio.

Cartelería
Viendo el cartel de la cabalgata que ha pintado Jesús Vega, no extrañaría nada que en pocos años le encargaran el de Semana Santa. Hay calidad de sobra para tal empresa.

Besamanos
Merece la pena acercarse hoy a la Capilla de la Universidad para contemplar a la Virgen de la Angustia en un besamanos extraordinario convocado por el LXXV aniversario de la llegada de la Dolorosa a la hermandad. Está abierto de 13:00 a 20:00 horas. Es realmente exquisito, una delicia para los amantes del arte efímero de la priostía. A la altura del nivel de la exposición en el Labradores. Pero mejor aún: está la imagen de la Virgen.

Un emérito en el atrio

El Fiscal | 12 de noviembre de 2017 a las 5:00

Entrevista Mauel García Hermano Mayor de la Macarena.

EL tiempo nos ha alcanzado, Manolo. Qué suerte que nos haya cogido en este noviembre con sus primeros fríos aún bañados por la timidez del que llega tarde. El tiempo siempre nos alcanza. A todos. Pero sólo los escogidos pueden vivir el lujo de ser alcanzados una y otra vez por el tiempo. Sólo los que aguantan, los que se resisten al portazo y saben interpretar los días que les ha tocado vivir, pueden hacer eso que llaman ir quemando etapas. ¿Quién te iba a decir, Manolo, que tras la pena de no ser delegado de Fiestas Mayores vendría la gloria de tus mejores años macarenos? Sí, las dos veces con oposición en las elecciones, pero los triunfos saben mejor cuando se han trabajado, se valoran más, te hacen más elegante en la victoria, más humano y menos divino, más cálido en el trato y más amable en los juicios. Otra vez toca clausurar un período. Un día se acabó la vida escolar en el San Francisco de Paula, otro terminó el ciclo de treinta años marcado por ese despertador tronando a las cuatro de la madrugada, ¡despierta Manolo que hay que ir a comprar la fruta y las verduras al Arenal y a preparar después el puesto de la Encarnación!, otra jornada tocó dejar colgados el fajín y la medalla de concejal, dejando atrás el boato de la Expo y el trato directo con Juan Pablo II, y ahora es el momento de soltar la vara de las capillas. Qué lujo, don Manuel, poder contar tantas experiencias, libro abierto de la vida, leyenda del atrio, Reagan del Arco, la elegancia siempre de un traje Príncipe de Gales, las luces largas del que se sacude las pelusas de las envidias con un ademán casi mecánico, sin mostrar un atisbo de rechazo a los pájaros de una ciudad en la que, siempre, hay una rama para todos. Las piernas podrán sentir fatiga, pero la cabeza está lúcida para vivir, decir que se ha vivido y estar dispuesto a seguir viviendo y, sobre todo, a recorrer esa senda que comunica sus dos casas: la de San Luis y la Basílica de la Macarena, un camino de adoquines que siempre conduce a la Esperanza.

Qué lujo, Manolo, que el tiempo nos alcance otra vez, nos sorprenda con el antifaz al hombro, el pelo revuelto y la cara pálida, que es como siempre acaban todos los cursos, porque el año natural se cuenta de Madrugada en Madrugada, de mañana de Viernes Santo en mañana de Viernes Santo.

La vida es eso que ocurre cuando no se está delante de la Virgen de la Esperanza, sentado en un banco como uno más, siempre como uno más, tras haber dedicado dos o tres saludos en el atrio, atendido la enésima llamada de un político que quiere asistir a la bajada de la Virgen, y haberle pedido a un hermano que lo espere un segundo, que aguarde un instante en la tienda, que enseguida suben juntos al despacho, pero que le deje primero ir a ver a la Virgen.

La vida es que un hermano se casa y te invita a su enlace. A Manolo se le pone la cara seria y dice con mucha firmeza, advirtiendo con su expresión que no hay posibilidad de enmienda a lo que va a oír: “Yo ya te puedes imaginar lo que te voy a regalar:un marco de plata… con la Virgen de la Esperanza”. Y por tantas casas de Sevilla está esa preciosa foto que recoge oraciones domésticas, esos recuerdos de quienes entraron en el camarín de la Virgen gracias a Manolo: presidentes de Gobierno, premios Nobel, aristócratas, niños sanados, mujeres que pidieron ser madres y lo fueron, e hijas que sintieron vivos a sus padres por un instante. Qué lujo, Manolo, poder seguir sumando emeritudes. Dicen que cuando el Papa Francisco definió la ancianidad en el inicio de su pontificado, estaba pensando en Manolo García: “Es la sede de la sabiduría”. Amén.

Iglesia del Salvador.

La propuesta de Moeckel que gusta a las administraciones

Café para todos, no. Para casi todos, sí. Salir de nazareno recién inscrito en la cofradía, no. De ninguna manera. Se deberían tener tres años de antigüedad. Moeckel ha elevado una propuesta interesante a las administraciones públicas: al Gobierno de la Nación, que tiene las responsabilidades de seguridad, y al Ayuntamiento, que soporta el peso de la logística del tráfico,  las inspecciones, el urbanismo, el consumo y otras competencias en una fiesta tan compleja como la Semana Santa. Ricardo Gil-Toresano, subdelegado del Gobierno, la ve con buenos ojos. Y Juan Carlos Cabrera, delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, también. Con la exigencia de tres años de antigüedad se espanta a los noveleros, a los recién llegados que aún desconocen la vida de la cofradía, a los individuos que compran el paquete de la Semana Santa en una agencia de turismo con derecho a salir en una cofradía, etcétera. De alguna forma, hay hermandades que ya obligan a asistir a los cultos durante todo un año antes de efectuar la estación de penitencia por primera vez. Se trata de controles internos hechos con sutileza. Para eso están los reglamentos de las cofradías, los censores, los fiscales o como se les prefiera llamar. Las administraciones (el Estado y el Ayuntamiento) ven un posible freno a la masificación. La propuesta está hecha.

Exposición Jesús

La pasión de Diego J. Geniz por su hermandad

El viernes se inauguró en el Mercantil la exposición Jesús, la fe de un pueblo, en la que el periodista de esta casa, Diego J Geniz, ha puesto todo el amor que siente por su pueblo de La Algaba, toda la devoción que profesa a ese Nazareno que recoge cada Madrugada las plegarias de sus paisanos y toda la elegancia personal que atesora en las palabras que pronunció en el acto de apertura. Geniz, en la imagen con Juan Carlos Cabrera, teniente de alcalde en Sevilla, es un nazareno de la provincia que ejerce en la capital de devoto de la Virgen de la Encarnación, de hermano de Montserrat y de penitente del Silencio. Pero, sobre todo, presume de algabeño. Quien siente orgullo de sus orígenes, siempre es de fiar. Geniz se ha ganado la condición de embajador de la Algaba en Sevilla y en todos sus destinos, incluida Tierra Santa.

La fuerza de la provincia

El Fiscal | 5 de noviembre de 2017 a las 5:00

nazareno algabaOK

CUANDO Jesús Nazareno se refugia en San Antonio Abad y la última ola de lirios y oro rompe en la playa de las emociones, la fuerza de la devoción continúa viva en muchos pueblos de la provincia, de Andalucía e incluso de Iberoamérica. La devoción a Jesús Nazareno tiene una fuerza vertebradora a la que pocas veces se da la importancia que merece. Jesús Nazareno recoge oraciones el Viernes Santo en lugares muy distintos del planeta. Cuando un nazareno del Silencio forma en el tramo de los siglos, cumpliendo con el rito del andar parsimonioso y rápido a la vez, en muchos pueblos de Andalucía y a esas mismas horas, hay otros nazarenos como él que renuncian a cualquier comodidad, superan los miedos de los tumultos, y cumplen con el rito de cargar la cruz o alzar la cera morada. A las cinco de la Madrugada del Viernes Santo, cuando los primitivos nazarenos de Sevilla rinden las plegarias finales a nuestro Jesús Nazareno, justo en esos momentos sale el Nazareno de La Algaba, que lleva recibiendo el beso de las oraciones de su gente desde el siglo XVII. Sevilla, La Algaba, Alcalá de Guadaíra, Alcalá del Río, Marchena, Olivares, Paradas, Cazalla, Lucena y Priego de Córdoba, La Palma del Condado, Bollullos, Rociana o Escacena del Campo de Huelva, Archidona de Málaga, Jaén, La Puebla (México), etcétera… Se da así continuidad a la película de siglos de devoción morada que se rueda sin solución de continuidad en la noche de luna redonda de cada Semana Santa. La devoción a Jesús Nazareno vertebra muchos pueblos de Andalucía, tan distintos en sus arquitecturas, tan distantes hasta en sus preferencias políticas. Pero tan próximos cuando el Jueves Santo decae y llega la hora de la verdad antes de que salga el sol. El sol nos aproxima todo el año a los andaluces. Jesús Nazareno nos hermana. El mismo abrazo, la misma cruz, la misma devoción, la misma tierra.

La Hermandad de Jesús de La Algaba organiza del 11 al 19 una exposición en la que mostrará todo su patrimonio en la sede del Círculo Mercantil. Esta muestra se celebra al cumplirse cien años del nombramiento como hermana mayor honoraria de la aristócrata Pilar García Demaissieres, cuya gran devoción por el Nazareno algabeño le llevó a dejar en su testamento asignada una partida económica anual para la celebración de los cultos. Se inició así un periodo de esplendor que ha llegado hasta hoy. La exposición ocupará las dos salas del Mercantil. La primera de ella se centrará en la historia de la hermandad, desde sus orígenes en el siglo XVI, cuando rendía culto a un Niño Jesús Pasionista bajo la advocación del Dulce Nombre de Jesús, hasta la llegada, en la segunda mitad del XVII, de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la imagen que revolucionó por completo la religiosidad popular de este municipio de la Vega. Se darán a conocer también las diferentes atribuciones sobre su autoría, así como la relación que establecen varios expertos entre esta bella imagen y los titulares de la Hermandad de la Macarena. Habrá también un apartado especial dedicado a la Madrugada algabeña, cuando realiza estación de penitencia esta corporación, así como a la consagración de su templo, levantado con el esfuerzo y tesón de sus hermanos durante más de una década. En esta sala se expondrán diversos enseres litúrgicos, parte del ajuar del Dulcísimo Nazareno y algunos elementos de su paso, tallado por Antonio Martín a finales de los años cincuenta del pasado siglo. La segunda sala estará dedicada a la Virgen de los Dolores y a su ajuar con especial protagonismo al paso de palio, obra de Esperanza Elena Caro. La muestra se completa con un audiovisual dirigido y realizado por Antonio Casado, con la voz de Charo Padilla, la música de Manuel Marvizón y el asesoramiento de Diego J. Geniz. Prepárense para una película de alta calidad que les evocará los dos años del espectáculo audiovisual La Caja de la Semana Santa en las setas de la Encarnación.

Última semana
En siete días todo se habrá consumado en la Macarena. Tendremos nuevo hermano mayor. Irremediablemente, los derrotados pasarán al Estoril cofradiero. Siempre ocurre salvo honrosas excepciones, como la de Juan José Morillas, que jamás ha dejado de frecuentar la que es su casa y es hoy el mejor ejemplo de cuál debe ser la reacción de un cofrade tras un proceso electoral. Esperemos que esta semana no haya descarrilamientos por culpa de los nervios y que algunas meteduras de pata a cargo de hermanos de base en las redes sociales queden como anécdotas. Los candidatos comparecen en La Raza el martes y el jueves. Pedro Sánchez Cuerda da café para todos. Don Pedro sí que sabe. El mío, cortado.

La mejor solución
Pasan los meses y se tiene meridianamente claro que la solución más eficaz para blindar la Madrugada es retrasar su inicio. No nos engañemos. Cuanto más se demore, menor índice de riesgo. La labor de los expertos en seguridad será la de convencer a las hermandades de que menos noche es más seguridad. La luz ahuyenta el peligro.

El pertiguero
Primer golpe. Mañana a las 21:00 en Canal Sur Radio comienza la nueva temporada de El Llamador. Son ya 29 años en antena. Segundo golpe. “¿Cómo dices que han ido las pruebas de luces en las calles con vistas a la Semana Santa?”. Tercer golpe. Hay que visitar la exposición de la Virgen de la Angustia de Los Estudiantes en el Círculo de Labradores. El manto está soberbio en la sede monumental. Yciriales arriba. Yahotra vienen elecciones en Montesión, con vídeos electorales y todo. ¡Tres candidaturas!

Vargas Llosa y la pluma de oro de Joselito

El Fiscal | 14 de mayo de 2017 a las 5:00

Imagen macarena vargas llosa

OCURRIÓ el Domingo de Resurrección, pasada la hora del Ángelus, runrún en el atrio con la llegada de una visita ilustre. Hace años que las visitas de relumbrón se producen en Semana Santa y no en Feria. La Feria, mejor organizada y sin incidencias, hace tiempo que dejó de ser atractiva para los ilustres, casi el mismo que la duquesa de Alba dejó de recibir en la Casa de las Dueñas en los días de farolillos. Pero la Semana Santa sigue atrayendo algunos rostros conocidos de Despeñaperros (guau) hacia arriba que hacen eso de “bajar al Sur”, pronunciado sea con voz engolada. Estaba el teniente de hermano mayor de la Macarena, Santiago Álvarez, en el atrio cuando llegó nada menos que Mario Vargas Llosa a la búsqueda de la Esperanza, la que había visto salir una Madrugada desde el balcón de las autoridades unos años antes, pero esta vez quería verla en la intimidad de la basílica. Llegó sin la Preysler y estuvo cerca de una hora contemplando los dos pasos y, especialmente, el altar de la Hispanidad. Se paró largo rato ante el paso de palio, comentó que esa tarde iría a los toros y, justo en ese momento, fue cuando el teniente Santiago le contó la historia de la pluma de oro de Joselito, que la Virgen aún lucía en el fajín, porque ese día aún llevaba todas las joyas de la Madrugada a excepción de la corona de oro. Al premio Nobel le encantó la historia del canónigo Muñoz y Pabón, que defendió públicamente que el funeral de Joselito El Gallo se oficiara en la Catedral en contra del criterio de quienes mantenían que en el templo metropolitano sólo podían celebrarse las exequias de aristócratas. Los partidarios de José quedaron tan agradecidos a aquel canónigo que le regalaron una pluma de oro por la brillantez y eficacia de su discurso, que el sacerdote rechazó en primera instancia. Al final aceptó el obsequio con condiciones: que la pluma llevara un alfiler para poder regalársela a la Virgen de la Esperanza. Y así fue. En la pluma están grabados un gallo y un corona en recuerdo de Joselito, rey del toreo. Por ser monarca indiscutible del toreo se celebró su funeral en la Catedral. Vargas Llosa se fue con la promesa de volver. Y con él se llevó una hermosa historia que une el toreo y la escritura.

El Dulce Nombre en el Salón Colón

Imagen Salón Colón

Se casaban dos jóvenes en el Salón Colón. Cofrades y de estirpes conocidas. Se casaban en el Ayuntamiento con todo boato, en una ceremonia presidida por un concejal cofradiero, ante el retrato del Rey y en presencia del Pendón de San Fernando. Se casaba ella de blanco y él de chaqué. Había mantillas blancas, ternos oscuros y, como en la sevillana del Pali, muchos barbos en adobo, mucho vino y alegría, que de todo hubo después en el sevillanísimo convite en el convento de Santa Rosalía. Se casaban en el Salón Colón con la mente puesta en la Plaza de San Lorenzo, que para eso la novia se ha criado a la sombra de los plátanos de indias, donde los pájaros se posan cada amanecida a verle la cara al Señor cuando se despide del pueblo y el personal tiene el cuerpo tan cortado como el alma reconfortada. Se casaban dos jóvenes en el Salón Colón cuando alguien –todo un detallazo– estuvo raudo al colocar una preciosa fotografía de la Virgen del Dulce Nombre sobre un caballete en un lugar preferente de la estancia. Una sorpresa para la contrayente. La foto de la Virgen, morena como la novia, era una bellísima instantánea de los años setenta, cera baja y siempre de tertulia con San Juan, de cuando aún no tenía saya rosa pero ya era la gracia de Sevilla bajo palio. La novia al final se casó ante Ella. Eso se llama un quite providencial al Derecho Canónico. La Virgen está donde están sus devotas más fieles.

La cordura

Félix Ríos Villega

Cada vez que hablemos del bajo, bajísimo nivel de los dirigentes cofradieros, excluyan al hermano mayor del Gran Poder. Félix Ríos no sólo tiene una sólida formación religiosa y espiritual, que la tiene incliso muy por encima de la de muchos cofrades de prestigio, sino ciertas ideas muy claras sobre asuntos de actualidad. Esta semana ha impactado con una carta enviada a sus hermanos en la que opina lo que opinó este Fiscal el pasado Domingo de Resurrección. No hay tramas en la Madrugada, no hay nada organizado. Hay mucha mala educación y mucha falta de valores. Hacen falta medidas incluso “impopulares” y, por supuesto, se necesita que los cofrades no abandonen la calle. Sublime. Un ejemplo de cordura.

Mucho más que un autor de marchas

El Fiscal | 12 de febrero de 2017 a las 5:00

Premios Pedro Braña
Premios Pedro Braña
A Manolo Marvizón hay que mirarle estos días con ternura. Sean ustedes misericordiosos. Le han dado un premio, pero un premio de los de Teatro Virgen de los Reyes lleno y banda sinfónica municipal. Un premio que lleva el nombre de don Pedro Braña, cuya marcha Coronación de la Macarena es la más interpretada con toda seguridad en las últimas décadas, la marcha que simboliza la alegría, el entusiasmo y el júbilo que se concentran en una sola palabra: Esperanza. Y esos premios, como dijo uno que yo me sé, “se perdonan malamente”. Yo creo que Manolo va estos días por la calle Sierpes doliéndose de una rodilla, haciendo cosas raras al andar. Creo que lo hace para que el personal lo mire con cierta compasión. ¿Un premio? Repartan la cera de la cofradía de los envidiosos de Sevilla porque ya va a estar la cruz en la calle. ¿Un premio sin ni siquiera haberse presentado? Tres bandas de música lleva esa cofradía de los que tienen gatos empadronados en el vientre, pero tres bandas bien pobladas, con sus novias (y novios) al lado. A Marvizón le han dado el Pedro Braña, el galardón que lleva el nombre del músico que innovó en los tiempos más difíciles, que llegó a Sevilla tras formarse en el extranjero, que sentó las bases de la gran banda municipal que hoy tiene Sevilla y que sufrió la oposición de los que rechazaban ciertas reformas que hoy se ven como naturales.

El premio se lo entregó la hija de don Pedro, Coral Braña, que reveló con todo el gracejo que cuando ella oía a Los Beatles en su cuarto, su padre irrumpía: “¡Melenudos en esta casa, no!”.

Muchos ignorantes reducen a Marvizón a la figura de compositor de marchas de Semana Santa. En su currículum hay –anoten– música folklórica, flamenco, pop, sinfónica, cine, cientos de sintonías de radio, televisión, anuncios de todos los colores y sabores para la promoción de quesos, yogures, magdalenas y turrones; melodías para equipos de fútbol, marcas de manzanillas, centros comerciales, ópticas, campañas electorales, bebidas refrescantes, bancos, coches….. Hasta la música de inauguración del Metro de Sevilla salió de su piano. A Marvizón le ocurre lo que al veterano costalero profesional al que le preguntaron en una entrevista cuántos pasos había llevado en su vida: “Todos… menos los de cebra”. Del piano de Marvizón ha salido la música de la Navidad en Canal Sur, o el natural y tan rico como siempre de los Quesos Vega e Hijos. Lo mismo le ha hecho arreglos a Alejandro Sanz que a un chaval del conservatorio de los que después no se acuerda de la ayuda recibida. Y lo mismo ha dirigido a la orquesta nacional de Costa Rica que se ha parado a pedirle la tarjeta a un músico callejero.

Yo le pido a Marvizón que siga doliéndose al andar, que le quedan días de hacerse el doliente. Es lo que tienen los premios que uno no ha buscado. Y también le digo lo que Humphrey Bogart a Dooley Wilson, el famoso pianista de la película Casablanca: “Tócala de nuevo”. Para que suene Coronación de la Macarena, la de don Pedro, y después Candelaria o Santa Cruz, las marchas de un hombre bueno que triunfa en la ciudad de los silencios más clamorosos, donde la envidia se viste de seda. Como la mona.

La muy monárquica hermandad de la calle Amparo

Foto Capitanía
Andrés Martín está empeñado en que su hermandad, la de la Divina Pastora y Santa Marina de la calle Amparo, recupere la solera monárquica que siempre tuvo. Ha ido a Capitanía a pedirle a Juan Gómez de Salazar, general jefe de la Fuerza Terrestre, que acepte ser el teniente de hermano mayor honorario de la corporación, pues el cargo de hermano mayor honorario corresponde al Rey. Y como Gómez de Salazar es un señor en toda regla, lo veremos pronto ante la Divina Pastora.

Novedad editorial
Ediciones Alfar presenta este año el libro Simbolismo en la Semana Santa de Sevilla. Se trata de una obra escrita y coordinada por el historiador Pablo Borrallo, con fotografías de Antonio Sánchez Carrasco, Javier Jiménez, Sebastián Gallardo, Pedro Aranda y Francisco José Pérez, e ilustraciones de Teresa Guzmán y César Ramírez. Prologado por Antonio García Barbeito e introducido por el imaginero Jesús Méndez Lastrucci, el libro cuenta con las colaboraciones de José Fernando Gabardón, Alberto Diago, José Antonio Zamora, Francisco Javier Montiel, Joaquín Galán, Luis Manuel Jiménez y Rafael Bellvis. La obra tiene como objetivo profundizar y descubrir la parte más trascendente de la Semana Santa de Sevilla a través de la iconología. Incluye un índice básico de simbología cofradiera para explicar la interpretación más rica que puede darse a cualquier detalle de cuantos están representados a través de imágenes, emblemas, ideogramas y alegorías. Un trabajo apoyado en la Teología y la Liturgia, donde el análisis y la interpretación de los símbolos permiten los mensajes y significados de la Pasión de Cristo en la Semana Santa de Sevilla. Apunten que la obra será presentada en el patio principal del Círculo Mercantil el próximo 2 de marzo.

El pertiguero
Primer golpe. ¿Ya están vistiendo a las vírgenes de hebrea? ¿Por qué no esperan los priostes al Miércoles de Ceniza? Segundo golpe. Jesús de Medinaceli. El 11 de marzo se presenta el cartelazo de Suárez en Madrid. Tercer golpe. Oído en el atrio macareno: “Yo veo imparable a Santi Álvarez,hazme caso. Imparable”. Y ciriales arriba. De la provincia. Qué contentos han quedado en la Hermandad de Jesús de La Algaba con las predicaciones de Fernando Borrego en el quinario.

No más murallas

El Fiscal | 29 de enero de 2017 a las 5:00

26-4-16.
HAGAMOS uso de aquel comienzo de frase tan usado en el legendario programa radiofónico Saeta, cuando aquella inconfundible voz comenzaba a soltar perlas con el Se dice… Pues eso. Se dice que en el atrio de la Macarena se da por hecho que el próximo otoño habrá dos candidaturas. Y eso no es una buena noticia. Porque la pluralidad de candidaturas siempre supone el levantamiento de nuevas murallas que duran cuatro u ocho años. Yno debe haber más murallas que las que todo el mundo conoce. Se dice que el gran Santiago Álvarez, reputado teniente de hermano mayor, y José Antonio Fernández Cabrero, el consiliario tercero que lo está bordando con las obras sociales, están dispuestos a dar el paso. Se dice que Álvarez ya tiene comprometido el puesto de teniente en su candidatura para Fernando Fernández Cabezuelo, actual consiliario primero en la junta que preside Manuel García.

Se dice que muchos opinan que habría que hacer una lista de consenso donde Cabrero se integrara en la candidatura de Álvarez, pero que como Álvarez ha comprometido ya el puesto de teniente, la cosa se pone difícil por esa vía.

Se dice que al actual presidente del Consejo, don Joaquín Sainz de la Maza, se le nota más de la cuenta su predilección por Cabrero, tipo simpático donde los haya, de fluida oratoria y sólidas relaciones sociales. Y que al actual secretario del Consejo, el doctor López Bravo, apuesta abiertamente por la candidatura de Álvarez, un macareno tela de capillita, de los que sabe de cofradías más allá del atrio y un consumado experto en logística de horarios e itinerarios.

Se dice que el asunto se ha tratado en el seno de la junta de gobierno. A Manuel García, una institución en la hermandad, una leyenda viva entre los macarenos, le gustaría que sus dos oficiales de junta alcanzaran un acuerdo. Le queda una Madrugada como hermano mayor. Sólo una. Pero hay quien le ha sugerido que pida una prórroga si fuera necesario para dilatar la posible pluralidad de candidaturas. No es la solución que desea. Ni mucho menos. Ni tampoco es la idónea para la autoridad eclesiástica.
No se dice, pero todos sabemos que lo mejor es que haya un acuerdo, se aproveche el caudal de experiencia de ambos, el buen cartel del que gozan, y no dar pie a una pugna de la que no saldrá nada bueno, de la que se acabará con heridos y con frustrados y, sobre todo, que una minoría aprovechará para sus miserables ajustes de cuentas.

Vallas
Dice el Ayuntamiento que habrá vallas otra vez, pero mejor colocadas. Ya es oficial. Eso está muy bien, señor Cabrera. Como también está muy bienque se lleve usted bien con el nuevo subdelegado, señor Gil-Toresano, como con la destituida Felisa Panadero. Pero, por favor, que la colocación de las vallas no la decida un mando policial procedente de Salamanca. Porque al tío de Salamanca le dan la ratio de personas por metro cuadrado en la Cuesta del Rosario y deja más distancia entre el público y los nazarenos que la que hay en un estadio olímpico entre los espectadores y los atletas. A ver si el brigada Rafael (Pérez) se deja oír con fuerza a este respecto, que para eso fue el primer director del Cecop y sabe de la cosa.

Los Terceros
La Hermandad de la Sagrada Cena contará nada menos que con el aval del Arzobispado para pedir el crédito bancario necesario para la primera fase de restauración del templo, que abarcará la cúpula, que es la zona que presenta mayores daños. Don Juan José está encantado con la actitud de colaboración de la junta de gobierno que preside Joaquín Solís Tarín como hermano mayor. Es de desear que todo siga así y nunca haga falta ningún cerrojazo. En proyecto hay otras medidas para recaudar fondos, aprovechando la cantidad de generaciones de sevillanos que han pasado de niños por el templo para hacer la primera comunión.

El cartel de Madrid
¿Ustedes no han oído hablar todavía del cartel de Madrid? Se trata del que ultima estos días el pintor Ricardo Suárez para la corporación de Jesús Medinaceli de la capital de España, cuyo besamanos genera unas colas que son habituales en los telediarios. Suárez ha apostado por una técnica mixta (carboncillo, lápiz graso y cretas) que evoca a la empleada en su colección de las riberas del Guadalquivir que tanto éxito tuvieron. En el papel dominan los tonos grises y se le saca el máximo potencial al rostro del Señor. La obra, una vez más, está basada en el menos es más. Basta con la cabeza del Señor para expresarlo absolutamente todo. Y, eso sí, habrá un detalle de Madrid, pues aparecerán insinuados los cuatro rascacielos de la zona norte en un intento claro por fusionar el Madrid tradicional y el emergente de los nuevos tiempos. El arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, ya ha expresado su deseo de acudir a la presentación del cartel. Yen la corporación anfitriona están encantados con la presencia del prelado hispalense.

Y el cartel de Sevilla
El cartel oficial de las Fiestas Mayores que pinta Nuria Barrera se presenta finalmente el martes en el Salón Colón del Ayuntamiento. La cita es a las 11:30 horas. El que la misma autora ha hecho para la Semana Santa de Córdoba sigue recogiendo aplausos. Aún nos quedará por conocer el que debe hacer para Carmona.

El pertiguero
Primer golpe. ¿Cuándo jura el alcalde como hermano del Gran Poder? Juan Espadas se perdió el hito de la salida extraordinaria de noviembre al estar en el extranjero por obligaciones del cargo. Y aseguran que su deseo es formar pronto parte de la nómina de hermanos de la cofradía. Segundo golpe. Mensajes al Fiscal:“El crucificado del cartel del Consejo es una mezcla del Cachorro, el Cristo de los Vaqueros de la ermita de Escardiel y el de las Misericordias de Santa Cruz. Me gustó mucho”. Tercer golpe. Oído en la Plaza Nueva: “Claro que volveremos a usar coches para bloquear accesos importantes en Semana Santa, como hicimos con la cabalgata. Pero con la mayor naturalidad y sin ningún alarmismo”. Yciriales arriba. Oído en las proximidades de la sede del Consejo:“Menos mal que el tesorero Vélez ha comenzado ya a adelantar el abono de algunas subvenciones, qué mal lo estábamos pasando. No todas las hermandades tenemos las reservas de las grandes. Se ve que a la cuenta del Consejo han comenzado a llegar los pagos de las sillas y palcos”.

De tertulia
“Si el Museo saca cientos de monaguillos en horario nocturno, ¿por qué otras hermandades no pueden hacer lo mismo? Es que ponen como pretexto para no retrasar la salida el elevado número de menores y, claro, así no hay quien pueda ya negociar. ¡Estamos bloqueados!”.

El lagarto de la Catedral:
“Mi querido e inquieto Fiscal, pregúntale al cura Geraldino por la procesión del Cautivo de San Ildefonso. No parece clara la cosa, de momento. Hay varias opciones encima de la mesa, pero no parece nada claro ni la fecha ni el cómo. Pásate por la parroquia y charla con él unos minutos”