Archivos para el tag ‘Piñero’

Las manos de Vélez

El Fiscal | 18 de noviembre de 2018 a las 5:00

VELEZ, CONSEJO DE COFRADIAS.

LA de gente que conoce en Sevilla a Francisco Vélez de repente. Oiga, cuantísimos sevillanos le decían Paco y yo sin saberlo. Lo tratan desde hace la tira de años. Casi se diría que el día que Vélez juró como abogado estaba la sala de bote en bote. Y qué decir de los que te paran por la calle y no es para pedirte una firma contra el calor, ni contra las bases militares de Rota, ni siquiera para interrumpirte para la enésima oferta de telefonía móvil, sino que te preguntan por tu análisis de la victoria de Paquitovélez, dicho así todo junto y en tono de confianza, como el camarero que te pone la mano en el hombro mientras te recomienda una tapa.

Vélez es el nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Ha pasado por varios cargos de la institución y por fin ha cumplido uno de sus sueños. El otro ya lo logró cuando logró tener una casa en Comillas. La de gente que se le presentará a partir de este verano en Comillas… donde hay restaurantes estupendos, mucho más que los de Sevilla. Y, sobre todo, hay muy pocos sevillanos. Cuentan de Vélez y no paran todo tipo de maravillas sobre su experiencia en la gestión, su locuacidad y su nervio para el trabajo. Pero nadie recuerda que Paco Vélez sufrió y mucho en la cuaresma de 1999. No por las fatigas de su responsabilidad como delegado del Miércoles Santo, sino por el incendio que se declaró en una estufa de gas de su casa la tarde del 12 de febrero.

Aquello sí que fue una escena de pánico y no las avalanchas de la Madrugada de 2000. El hoy presidente y su mujer requirieron de ingreso en el hospital por las quemaduras sufridas en las manos y en los pies, unos días que, al final, resultaron inolvidables por la cantidad de visitas que recibió el matrimonio, tantas que las enfermeras les tuvieron que llamar la atención no sin cierto cariño. Se presentó hasta el arzobispo Amigo. Y Manuel Román les llevaba el desayuno a diario. Lo mejor de todo, cuando conocimos de verdad al hoy presidente, fue cuando ya en casa, junto a una imagen de la Virgen del Rosario, le confesó a Miguel Ángel Moreno: “El Domingo de Ramos estreno las manos”.

Y Vélez y su mujer vivieron el mejor estreno de su vida, del que nadie se acuerda hoy, pero el que marca su existencia desde hace dos décadas. No sé si desde entonces, pero Vélez convirtió su casa en un centro de peregrinación al que acude el cofraderío en las citas especiales. Qué cofrade es eso de recibir en casa. Tanto que Vélez refirió su morada en la carta que escribió a los hermanos mayores en la reciente campaña. Este presidente es muy de su casa como se puede decir que es… de la casa. Lleva en San Gregorio los mismos años que con manos nuevas. Ha estado en la unidad de quemados y eso, como los sacramentos, imprime carácter. Ahora hay que confiar en que use poco la gabardina en Semana Santa, porque la gabardina de Vélez es casi como algunos chaqués. Le falta poco para estar en el Museo de Artes y Costumbres Populares. Todo un símbolo. Como su casa.

elecciones al Consejo de Cofrad’as .

Un presidente señor

Antonio Piñero pudo seguir siendo presidente tras la dimisión de Joaquín Sainz de la Maza con la legitimidad que le otroagaban los estatutos y la bendición de la autoridad eclesiástica. Quiso ser consecuente con su opinión, manifestada públicamente en su momento, y someterse al escrutinio de las urnas para sentirse respaldado directamente. Las 55 hermandades que le han apoyado no han sido un respaldo suficiente. Se presentó por ética, por convencimiento personal, porque personalidades importantes así se lo pidieron. Ha sido un presidente señor. Nunca se sintió a gusto con la idea de seguir por designación estaturia.

‘Gregorioscopia’
El verdadero reto de las empresas especializadas en sondeos electorales es probarse con unos comicios en San Gregorio con más de una candidatura. ¡Cómo se las gastan los gachós! Ni el CIS que dirige el amiguete de Pedro Sánchez, ni las israelitas que tanto le encantan a Javier Arenas. Aquí no tenía nadie ni pajolera idea del resultado. El que más se aproximó al escrutinio final fue Andrés Martín, correoso ministro sin cartera del equipo de Paco Vélez, que vaticinó por escrito que la diferencia del ganador sería de entre diez y doce votos. Finalmente fueron nueve.

¡Todos a La Isla!
El candidato ganador se reunió con su gente en el restaurante situado junto al Arco del Postigo. Como la canción de Sabina, a los de Vélez le dieron la una, la dos y casi las tres… El presidente electo no siguió al siguiente lugar de peregrinaje: la milla de oro del gin tonic de la calle Arfe. Ni al tercero: el Museíto. Los últimos del equipo vencedor llegaron a casa en torno a las 5:00. Casi tiene que activarse el Cecop…

Cuchipanda pese a todo
¡No se quejará Antonio Piñero de la cantidad de gente que acudió a su ágape tras el escrutinio! Llenazo en el bar de la calle Juan Sebastián Elcano donde corrieron el jamón y otros manjares.

Gran Poder, año 2020
¿Por qué itinerario irá el Señor a las barriadas en su particular peregrinación por los 400 años de su hechura? ¿Se repetirán las imágenes por el recorrido de Santa María la Blanca y por delante del hospital de San Juan de Dios? No sería mala idea.

¿Impertinencia?
¿Qué hermano mayor del Martes Santo pronunció una frase ácida en la Plaza de la Contratación cuando se conoció la victoria de Vélez, candidato contrario a seguir con la mamarrachada de hacer la carrera oficial al revés? “Que se prepare para la guerra”, cuentan que dijo el hermano mayor con tono impertinente. ¿Dónde hay que apuntarse para que el Martes al revés lo pongan al revés? Es decir, al derecho de una puñetera vez.

Oído en San Gregorio
“¿Que las dos grandes han votado en blanco? No lo sé… Y esa hermandad que se considera especial, pero muy especial en la sección de glorias, es posible. Ya sabes que su hermano mayor siempre dice que hay hermandades de penitencia, de gloria, sacramentales… y la suya. ¿Quién se marchó del Jueves sin votar?”.

El Lagarto de la Catedral: <<Qué feliz está el cura Marcelino, la sonrisa amable de la curia hispalense. Desde el primer minuto se le notó la afinidad con Paco Vélez. ¡Cómo lo caló monseñor Asenjo el día que lo nombró para el cargo! “Marcelino, no te mimetices”. Y él respondió: “Si yo soy cofrade antes que cura”. Los dos acertaron>>

La bulla que no vota el 15-N

El Fiscal | 11 de noviembre de 2018 a las 5:00

Fiscal11

LA noche del jueves tendremos nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Tienen derecho al voto 124 señores, la gran mayoría de ellos unos absolutos desconocidos para la ciudad. Un censo tan selecto de votantes elegirá a Antonio Piñero o a Francisco Vélez. La cosa quedará entre un letrado de la Administración de Justicia o un abogado. Ya se sabe que la Justicia es una tierra fecunda para el cofraderío. En principio no están previstos grandes cambios en el modelo de Semana Santa en función de si sale elegido uno u otro candidato. Ambos equipos han escondido bien sus cartas. O, mejor dicho, se han abonado a decirle a todo el mundo lo que cada cual quiere oír. Ninguno ha asumido riesgos. Por eso apreciamos una falta de tensión evidente en estas elecciones. No hay propuestas sorpresas, como tampoco se han vivido episodios especialmente tensos durante la campaña en comparación con la anterior. Mejor así.

El Consejo es una institución que necesita estabilidad y tiempo por delante para llevar a cabo un proyecto. La Semana Santa de hoy requiere que la institución esté concentrada en los problemas de seguridad y, por lo tanto, en continua interlocución con el Ayuntamiento. Hemos perdido un tiempo precioso de cara a la Semana Santa de 2019 porque las circunstancias han obligado a la convocatoria de unas elecciones inesperadas. Urge que el nuevo equipo se ponga a trabajar cuanto antes con el Cecop. La salida extraordinaria de la Esperanza de Triana nos ha reencontrado, pese a la saturación de procesiones extemporáneas, con el mejor público. Todo transcurrió con normalidad y con un reconocido cumplimiento de los horarios. Las vallas en la calle Pureza funcionaron, el público se comportó. No hubo incidentes.

Ya ocurrió con el traslado masivo del Gran Poder. Cuando las cosas se hacen bien, de forma acorde a los tiempos que nos ha tocado vivir, el público reacciona con respeto. Pero la Madrugada es punto y aparte. La noche siempre genera sus riesgos propios y bien conocidos. No se puede consentir una bajada de guardia en los tiempos que corren. Hay que mantener lo que ha funcionado bien y potenciar hasta un punto razonable las medidas que han supuesto una garantía. El Consejo tiene que exigirle al Ayuntamiento las mayores cautelas. Y el Ayuntamiento, sin complejos, habrá de exigir el cumplimiento de horarios y todas las condiciones necesarias, por traumáticas que puedan resultar, para que la carrera oficial sea cada año un poco menos ratonera. El 15-N ha supuesto un parón en los trabajos por parte del Consejo.

La Semana Santa de 2019 es previa a unas elecciones municipales. Esperemos que el alcalde Juan Espadas recuerde la factura que pagó Zoido por la pérdida de vigilancia en 2015, cuando la Madrugada se rompió al ser arrollada la totalidad del cortejo del Silencio y parte del de Los Gitanos. La gran bulla que no vota el 15-N merece las máximas garantías en materia de seguridad. Esa bulla que no conoce a los hermanos mayores, que no entiende la razón de tantos retrasos, ni por qué unas cofradías hacen la carrera oficial en sentido contrario. La bulla que sigue ilusionándose con la espera, con tener un día una silla en la carrera oficial, la bulla que busca las cofradías a pie, que disfruta con la Semana Santa nocturna, que vive con pasión el acto del Pregón para el que nunca tendrá una entrada, la bulla que cada Domingo de Ramos se reencuentra con su infancia, la bulla que aspira al hermoso ejercicio de seguir reconociéndose en la Semana Santa que recibió como legado.

Esa bulla no tiene ni pajolera idea de quiénes manejan los resortes de la fiesta más hermosa de la ciudad. Ni interés por tenerla. Y en parte, este asunto se despacha el jueves por la noche entre 124 señores que, en muchos casos, le han prometido el voto tanto a Antonio como a Paco, tanto a Paco como a Antonio. No pocas veces los dirigentes de las cofradías se entretienen en fatuidades, en asuntos de escasa enjundia, en una sobrecarga de representaciones que obligan a tomar mucho almax por la ingesta excesiva de pavías. Los problemas de la Semana Santa actual y las exigencias de la vida pública de hoy en día, sea el cargo que sea, no hacen tan amable el ser presidente de una institución con un peso notable en la ciudad.

En cierta ocasión le oí un comentario a un familiar de un presidente tras unos días de fuerte polémica: “A él es que no le gustan los problemas”. Y le replicaron: “Pues no haberse presentado a presidente. Los cargos son para tener problemas”. Los dos candidatos saben a lo que se enfrentan. Los anteriores presidentes tuvieron que vallar la Avenida, modernizar la carrera oficial, preparar un congreso internacional, mediar en pleitos jurídicos entre algunas hermandades y el Arzobispado, o asumir la redacción de unos nuevos estatutos.

El próximo presidente ha de tener claro que el reto es salvaguardar la Semana Santa, protegerla de las avalanchas de la Madrugada y del exceso de procesioes extraordinarias, que son otra suerte de avalanchas que conducen a la proyección de una imagen frívola. Nadie de la oficialidad anuncia un tope para tanto exceso durante todo el año. Nadie denuncia que el carácter extraordinario ha quedado enterrado. Nadie dice que lo del Martes Santo al revés es una mamarrachada que eleva a categoría principal las cuestiones logísticas y, por lo tamto, orillan lo fundamental y revelan la incapacidad de un acuerdo. El Consejo tiene que recuperar la autoridad, no limitarse a la gestión de sillas y palcos y a la designación del pregonero y otras pedreas. Resulta sonrojante que las cuentas no sean públicas.

La Catedral es más transparente que el Consejo. El Arzobispado también lo es. Llama la atención que nadie haya negociado un patrocinio para el cartel…¡de la Semana Santa de Sevilla! O en su defecto que se detraiga una partida de los ingresos de la carrera oficial. Hay que trabajar más y dejar de perder el tiempo en reformas de la carrera oficial por el Paseo de Colón y otros inventos propios del Pequeño Nicolás (o Nicolasa). No pierdan un minuto más de este otoño en lo que está muy bien para ser debatido solamente en la orilla de la playa. A partir del jueves no habrá más excusas. El trabajo por la seguridad y la reducción de los excesos (la grasa provocada por tanta salida extaordinaria) deben ser las prioridades. Quien salga elegido no tendrá un camino de flores. Si no le gustan los problemas, ya sabe dónde está la parada del tranvía. Está a tiempo.

Los toros en el mejor momento

El Fiscal | 12 de agosto de 2018 a las 5:00

cabrero

DICEN que la Hermandad de la Macarena ha estado de dulce al convertir la voz del capataz Loreto en un valor añadido de su museo, una apuesta por eso que se conoce como el patrimonio inmaterial de una institución. Esa voz queda elevada al nivel de otras señas de identidad de la institución como el tintineo de las esmeraldas, el bisbiseo de los rezos de las Hermanas de la Cruz postradas ante la Virgen de la Esperanza en el zaguán de la Casa Madre, o esa cornetería rotunda e inconfundible de la banda de la centuria romana, tambor de Hidalgo incluido. La Macarena es maestra en estas lides al tener, otra vez en su historia, capacidad para crear estilo. Pero lo es también en seguir cultivando otras formas aunque los tiempos se vuelvan, que escribiría Aurelio Verde y cantarían Los Romeros de la Puebla. Me gusta que se oigan las voces de Loreto y Luis León en el museo macareno, maravilla que la hermandad regala a la ciudad, pero más me gusta todavía que la hermandad sea la promotora de un festival taurino el próximo 12 de octubre en la plaza de toros de la Real Maestranza. ¿O no tiene mérito hoy que una asociación pública de la Iglesia se meta en el berenjenal de organizar un espectáculo taurino para recaudar fondos para la bolsa de caridad? Aquí sí que hay un patrimonio inmaterial, como es tener agallas de ir a contramano, como es echarle valor a la cosa, como es poner encima de la mesa eso mismo que usted están pensando. No se organiza una tómbola, una especie de rastrillo con señoronas con las tardes libres o se saca de la chistera una jornada de convivencia para que el personal coma y beba en nombre de la solidaridad. No. Se hace un festival taurino, como antiguamente. Ycon nada menos que Pepe Luis Vázquez, Dávila Miura y Francisco Rivera Ordóñez como figuras que reaparecen y con la participación de Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. ¿Se han fijado en la categoría del cartel? No sabemos quién aportará más a quién. Si este festival ayudará a la Macarena a pagar muchos recibos del alquiler o de la luz, llevar comida y bebida a los necesitados, ropa, material escolar u otros artículos de primera necesidad, o si es la Macarena la que ayudará a levantar la fiesta con un cartel que lo tiene todo para ser memorable.

Una levantá por José Antonio Fernández Cabrero, que preside la junta de gobierno como hermano mayor; por Eduardo Dávila Miura, el consiliario que se encarga directamente de la organización del festival y por Ramón Valencia, el empresario que da todas las facilidades para el espectáculo. Cuando muchos se avergüenzan de la fiesta por ignorancia, complejo o mera estrategia de pacotilla, la Hermandad de la Macarena no sólo no le da la espalda a la gente del toro, sino que se sirve de ella para engrandecer sus fines asistenciales. Ellos hacen posible, otra vez, el otro patrimonio inmaterial de la institución que nunca caduca: el sello propio que no dependen de modas o corrientes.

caridad

 

De alférez a alférez

Se nos quedó en el tintero de julio el pregón pronunciado por el abogado Joaquín Moeckel en conmemoración nada menos que de los cuatro siglos de la declaración de la Virgen de la Caridad como patrona de Sanlúcar de Barrameda. La frase más destacada fue: “Ser un cristiano formado es ser un soldado de Dios”. Moeckel desarrolló una una preciosa historia. La Virgen de la Caridad fue llevada a Sanlúcar desde Sevilla por un alférez malagueño llamado Pedro Rivera Sarmiento. 400 años después, el pregón ha sido pronunciado por un abogado y también alférez, hijo de una sanluqueña de pro.  Fue un pregón al estilo Moeckel: sin ripios, ameno y muy sentido. Primero, desarrolló una introducción histórica sobre el papel de Sanlúcar en el Descubrimiento de América. Después, tuvo una atención especial al año 1608, cuando el alférez malagueño, curtido en mil batallas, adquirió la imagen mariana en Triana. No faltó el canto a la caridad como virtud teologal y las referencias al  Dogma de la Asunción de la Virgen María que se celebra el 15 de agosto, que no es no es la festividad de la Caridad, ni de los Reyes, ni de Begoña, ni de ninguna otra advocación, sino de la Asunción. Y eso, ciertamente, hay que tenerlo claro y saber explicarlo. Cuentan que el  rector del templo que presidía el pregón, profesor en Salamanca, se alegró de que un pregonero (¡Por fin!) tuviera esos conocimientos de fondo y no lo apostara todo a las formas y las rimas. Y final fue más personal, sobre las vivencias del niño Joaquín los días de la Virgen, su juventud y su etapa de madurez.

Adelanto electoral
No, no vamos a hablar de las próximas elecciones autonómicas, que parecen inminentes a la vuelta de las vacaciones de verano. Nos referimos a la Hermandad del Amor, donde se celebrará cabildo de elecciones en diciembre, casi un año antes de lo previsto. ¿No votaron los catalanes con los mantecados sobre la mesa? Pues a votar en el Salvador casi cuando se esté preparando la Misa del Gallo. Dicen que Fernando Mora-Figueroa no le ve sentido alguno a apurar el mandato, no transige más con los poderes fácticos que hay en todas las cofradías, y ha aplicado eso tan certero del ya estoy yo en mi casa. Suena para asumir el cargo el nombre de Juan Cruzado Candau, en perfecta sintonía con todas esas familias que protagonizan la vida cotidiana de la hermandad.

Del Consejo
Los candidatos se han marchado de vacaciones, ambos a localidades distintas de Cantabria, con los teléfonos móviles bien conectados. Paco Vélez, actual tesorero, no estará el 15 de agosto en la procesión porque, de hecho, nunca ha estado. Veranea muy lejos de Sevilla y siempre ha entendido su ausencia. Vélez lleva de cargos generales a José Roda Peña (vicepresidente), José Carretero (secretario) y Alejandro Marchena (tesorero). Y Antonio Piñero, actual presidente, cuenta con Carlos López Bravo (vicepresidente), Enrique Durán (tesorero) y un nutrido grupo de hombres (y mujeres, ojo) del que saldrá el secretario, que no se descarta que sea un peso pesado de las glorias con inequívoca vinculación con las de penitencia.

El Lagarto de la Catedral: “Te aseguro, querido Fiscal, que es un absoluto incordio acceder estos días a la Catedral para, simplemente, rezar unos instantes ante la Virgen de los Reyes. Tienes que explicar continuamente que sólo tratas de ver a la Virgen, te hacen la visita imposible y acabas saliendo mosqueado”.