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San Lorenzo: ¿Una puerta a la buena fe?

El Fiscal | 9 de noviembre de 2014 a las 5:00

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Cuando uno es propietario de una casa, lo normal es que tenga la llave que da acceso a ella. Y que para alcanzar ese acceso no tenga que pedir permiso a nadie, ni molestar a nadie, ni depender de nadie. Uno entra en su propiedad cuando lo estima oportuno. Así de simple. O no, que diría Rajoy. La Hermandad de la Quinta Angustia goza de una preciosa puerta que comunica directamente su capilla con la calle San Pablo. No suele hacer uso de ella, pero la puerta está como un signo de dominio. La hermandad, si quiere, no depende del párroco de la Magdalena. La Hermandad de Pasión tiene acceso propio a la capilla sacramental desde el Patio de los Naranjos. No depende del rector del Salvador. Hasta los capellanes reales tienen acceso directo a la Capilla Real por el atrio de la Puerta de las Campanillas. No dependen del deán del Cabildo Catedral. Curiosamente, mire usted por donde, esta puerta ya existía históricamente, pero fue cegada y se reabrió en el año 2000 con la bendición de la Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta de Andalucía, que es el organismo que tutela la conservación del conjunto histórico declarado de la ciudad, en especial de los inmuebles catalogados como Bien de Interés Cultural (2010).
Las puertas tienen llaves. Y las llaves son el símbolo de la propiedad. Esta reflexión viene a cuenta del mangazo que sufrió la Hermandad del Gran Poder en el año 2009, cuando alguien muy ladino acudió al Registro de la Propiedad e inmatriculó la Parroquia de San Lorenzo al 100% en favor del Arzobispado de Sevilla, produciéndose un atropello palmario de los muy acreditados derechos de propiedad de la hermandad sobre la capilla donde recibió culto el Señor durante casi tres siglos.
La junta de gobierno negocia ahora una solución con la autoridad eclesiástica, al menos eso ha reconocido en las páginas de este periódico. La solución verdadera, la fetén, la de oro, la auténtica, no es otra que aquella que recoja que la Hermandad del Gran Poder es propietaria del coeficiente correspondiente del templo, expresado en el debido porcentaje. Y para eso la corporación cuenta siempre con suficientes vías de carácter reivindicatorio. La Quinta Angustia ya sufrió un atropello similar, su cabildo general autorizó a poner un pleito si era necesario, pero el Arzobispado accedió a inscribir una nota aclaratoria a la propiedad por la que se reconoce el uso perpetuo de la capilla en favor de la cofradía, aunque –ojo– no reconoce la propiedad en los mismos términos que sí lo hace, en cambio, a la hora de fijar quién es el verdadero propietario del templo parroquial: la Diócesis. En el caso de Pasión, como ya avanzamos en esta página, las cosas sí se han hecho de acuerdo con la fórmula idónea.
Mucho nos tememos que el Gran Poder lo tiene difícil para que la autoridad acceda a dar marcha atrás y establecer las propiedades en porcentajes de Bollullos: a cada uno lo suyo. El mangazo se ha consumado. Lleva cinco años efectuado sin que nadie se enterara hasta que lo publicó este periódico. Sigamos con el criterio de Bollullos y digamos que la junta de gobierno de entonces fue, cuando menos, negligente, al igual que alguien en el Arzobispado fue, cuando menos, deliberadamente taimado…
Por eso, tal vez sea bueno que si verdaderamente hay un buen clima de entendimiento entre las partes actuales, se aproveche para que, al menos, la hermandad cuente con un acceso directo a la capilla por la calle Eslava. Eso sí que sería un gesto de buena voluntad por parte de la autoridad eclesiástica, que sabe perfectamente que esa capilla es del Gran Poder, pues de hecho la hermandad la tiene arrendada por un precio simbólico a la Hermandad del Dulce Nombre. La otra solución es la de ir al pleito, como efectivamente amagó la Quinta Angustia en su momento con todo tino. Pero en el Gran Poder no debe haber mucho ánimo de enfrentarse jurídicamente de nuevo al Arzobispado como ya ocurrió a cuenta de otro atropello, cuando las últimas normas diocesanas decretaron que las hermandades son asociaciones públicas de fieles de la Iglesia, con la consiguiente pérdida de autonomía. Eminentes juristas siguen defendiendo hoy que la gran mayoría de las hermandades son privadas, erigidas por los propios fieles y no a iniciativa de la jerarquía eclesiástica. Aquel pleito perdido parece que puede pesar aún mucho en el ambiente, al margen de otras consideraciones. Ni que decir tiene que otras posibles soluciones como el condominio o servidumbres de cualquier tipo serían sucedáneos, placebos, que pueden hasta generar más problemas que beneficios. O se es propietario o no se es. O puerta grande o enfermería.
Alguien tendrá que explicar en algún momento por qué se perdió una capilla que es todo un símbolo y de qué manera se perdió. Alguien tendrá que explicar llegado el caso por qué, una vez trascendido el mangazo por vez primera en las páginas de este periódico, no se lucha con toda legitimidad y libertad para que se reconozca a su verdadero propietario. Alguien tendrá que explicar su negligencia y alguien tendrá que explicar su voracidad acaparadora. Si al menos se abriera esa puerta… Podría ser el inicio de una futura reconquista. Sería una puerta que se abre, en todos los sentidos. Y sería una prueba de buena fe por parte del Arzobispado.
Esquina de la Calle Eslava con el Gran Poder

El detalle del Cura Paco

El Fiscal | 30 de septiembre de 2014 a las 14:20

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ACABÓ el bautizo y el cura cogió a la niña, entró en la capilla del Dulce Nombre, la que ya no es del Gran Poder según el Registro de la Propiedad, y la presentó a la Virgen de la saya rosa que cierra los Martes Santos cuando se mustian los primeros lirios de la Buena Muerte y se oye el eco de los últimos quejíos en el Cerro. A sus pies quedan los ramos de novia, ante su cara morena son presentados los niños y en la bulla de su paso de palio se conocen los novios, ¿verdad, Luismi? El cura podía haber hecho caso omiso, no darse por aludido de que la Virgen estaba expuesta al culto más íntimo, dejar el acto ceñido a la celebración de un sacramento en el templo parroquial donde manda el párroco y se recluyen en sus capillas las hermandades. Pero como este cura no es un cura cualquiera, pues allá que se fue el Cura Paco para ponerle el broche sevillano al bautizo. Cada día nos gusta más este sacerdote que gobierna San Lorenzo con tacto de prioste. Fue el cura que dijo que no al pregón el pasado año, que los pestiños están para jamarlos, no para hacerlos. ¡Viva el Cura Paco mandando a paseo el atril de las vanidades!
Ya lo dijo el cardenal en la intimidad de una reunión: “Quiero que Sevilla me recuerde como arzobispo, no como pregonero”. Pues el Cura Paco quiere que le vean como párroco, en el ejercicio diario de su ministerio a la vera del Señor, y no ejerciendo el vocerío desde un atril. Yqué mejor pregón que el esmero en esos pequeños grandes detalles que dan alma a una celebración. Hay que fundar la asociación de amigos del Cura Paco, que huele a oveja y no a despacho de curia, que responde al teléfono y no contesta por fríos correos electrónicos a través de intermediarios, que mira de frente y siempre quiere agradar, no demostrar que está un peldaño por arriba. En este tipo de curas está puesta la esperanza de la diócesis hispalense por tener cada día más presbíteros alegres, como los quiere el papa Francisco, y menos burócratas palaciegos que disfrutan poniendo reparos como interventores de la administración pública. Hay que reconocer el acierto de don Juan José poniendo a Marcelino Manzano al frente de las hermandades, más aún al tratarse de un cura no sólo simpático, que lo es, sino con experiencia en los medios de comunicación, pues la notoriedad de la Iglesia de Sevilla, guste o no, está muy condicionada (saturada) por la actualidad de las cofradías. Y don Marcelino domina las dos áreas, sin miedo al qué dirán. Se fía tanto de las hermandades de San Vicente que les ha dado la llave.
Yo hoy me quedo con el Cura Paco dando el mejor pregón de su vida, con el alba puesta y los brazos alzando a Rocío, símbolo de la vida y de la esperanza en un futuro mejor. Un bautizo al sevillano modo. Imaginamos al Cura Paco hace un año diciéndole al Consejo:“Yo no soy hombre de esas cosas”. Ahora lo entendemos. Su pregón se escribe cada día a la sombra de los plataneros de la plaza, con la música del griterío infantil de las tardes y con la privilegiada compañía de un buen trozo de la mejor Semana Santa.

El buen ejemplo del Salvador

El Fiscal | 22 de septiembre de 2014 a las 13:17

Foto salvador
JAVIER Criado, hermano mayor de Pasión, sorprendió hace pocos días en una rueda de prensa proclamando al vicario general, Teodoro León, como uno de los hombres más importantes de la historia de la Archicofradía. Tamaña generosidad de Criado, hombre de luces largas y que usa hilo fino en cada puntada, estaba más que justificada. ¿Por qué? Porque el Arzobispado se ha portado con Pasión con una diligencia que no se ha tenido con hermandades como el Gran Poder. No es por comparar, mire usté, pero las cosas son lo que son y no lo que las partes quieren que sea. A la hora de inmatricular la iglesia del Salvador en el Registro de la Propiedad, los servicios jurídicos del Arzobispado se han cuidado muy mucho de hacer constar que la capilla sacramental y las dependencias de la hermandad de Pasión son, efectivamente, de la cofradía. Se han respetado sus derechos históricos, se ha puesto negro sobre blanco lo que todos sabíamos. Nadie discute que el templo es de titularidad eclesiástica. Es lógico que la Iglesia quiera gozar de las garantías jurídicas que concede la publicidad registral, máxime teniendo en cuenta que la ley que permite a la Iglesia la inmatriculacón exprés tiene los días contados y, por lo tanto, dentro de poco tiempo será más complicado inscribir los bienes en el Registro.
El Salvador ha sido incrito sin atropello de ningún derecho, oyendo a las partes y buscando la fórmula más satisfactoria, aunque ya hay quienes desde el punto de vista jurídico discuten la solución empleada. Doctores tiene la Iglesia, como los tiene el Derecho. A manojos, oiga.
Con la Magdalena no se hizo bien. El Arzobispado se apropio del 100% del templo. La Quinta Angustia puso el grito en el cielo, amagó con un pleito (una medida avalada por el cabildo general) y se tuvo que aplicar una suerte de marcha atrás para reconocerle a la cofradía sus derechos sobre la capilla. Cabe también aquí recordar que no han faltado juristas sorprendidos por la fórmula buscada para contentar a la hermandad. Pero también hay que reseñar que al final reinó la paz, se evitaron denuncias que sólo hubieran tensionado el ambiente y todo se hizo con la mayor discreción, hasta que trascendió en las páginas de este periódico. En el caso de la Quinta Angustia hay que reconocer que en la hermandad estuvieron rápidos y espabilados. Y consiguieron lo que parecía imposible.
¿Por qué entonces se le ha quitado al Gran Poder la capilla de San Lorenzo? Cada día se entiende menos que nadie del Arzobispado se preguntara en 2009 –fecha de la inmatriculación– por los posibles de derechos de propiedad de las capillas de la parroquia. Igual que extraña que nadie de la hermandad tuviera conocimiento del proceso puesto en marcha por el Arzobispado. Han pasado cuatro años del mangazo de capilla (repetimos:las cosas son lo que son y no lo que las partes quieren que sean) y la solución se intuye difícil. Dar marcha atrás tanto tiempo después resulta difícil para algunos, muy complicado. Dicen que desde el punto de vista jurídico sería complejo poner un parche (los focos están activados, no como con la Magdalena, donde el secretismo facilitó la enmienda). Y apuntan a que todo puede acabar en un pleito que nadie desea. ¿Cómo se le explica a los hermanos en un cabildo general que te has quedado sin una capilla histórica, en la que el Señor recibió culto nada menos que tres siglos, de la que se tienen papeles y que es todo un símbolo?
Y aún hay más. Está al caer la inmatriculación de la Parroquia de San Bernardo. Y se puede dar por hecho que el Arzobispado respetará las propiedades de la cofradía sin mayores problemas. El caso de San Lorenzo sigue chocando más en función de estos nuevos expedientes que se van conociendo. Sólo está claro que alguién pegó el mangazo de capilla (¿Involuntario o aposta?) y que alguien no estuvo diligente. O en el Arzobispado rectifican (ojú) o las pintan feas. Esa capilla es del Gran Poder, pertenece al Gran Poder y se debe inscribir a nombre del Gran Poder. Algunos tendrán que dar explicaciones más pronto que tarde. Criado lo ha bordado.

Las verdades de Kevin

El Fiscal | 22 de marzo de 2012 a las 5:00

LEGA a nuestras manos la carta del diputado mayor de gobierno de la Soledad de San Lorenzo, Kevin Guzmán, en la que lamenta la incomparecencia de una “parte importante de la cuadrilla” al tercer ensayo, convocado el pasado 19. Es contudente al anunciar que esta actitud “irreponsable” y de “falta de compromiso” supondrá un “punto de inflexión” en la gestión de los ensayos. Como primera medida, deja claro que quien no asista a la mudá “no hará la estación de penitencia el Sábado Santo”. Y añade: “Se contará como falta a todo aquel que llegue tarde”. Después, al final de la carta, rebaja el tono y las mayúsculas: “Esperemos de corazón que lo de ayer pase rápidamente al olvido y que no sea un punto de inflexión en la actitud y control de la hermandad sobre la cuadrilla”. Ea, Don Kevin, mano dura. Que ya está bien de lobbies.

La saya rosa

El Fiscal | 2 de marzo de 2010 a las 14:45

Ahroa que soplan nuevos vientos por San Lorenzo sería realmente interesante que el gobierno establecido dejara muestras del estilo que viene. Hay quienes sueñan (soñamos) con ver a la Gracia de Sevilla bajo palio vestida de rosa, con esa saya original que bordó Elena Caro y que regaló el rey de los bolsos, Ángel Casal, a la Dolorosa de sus devociones para su estreno el Martes Santo de 2000. Una saya que hace juego en plenitud de armonía con esos claveles rosas tonalidad Dulce Nombre. No la luce desde 2005, por lo que va siendo hora de que los priostes se decidan y saquen de la vitrina al que para muchos es un símbolo de la Semana Santa de la última década digno de encajar en la letanía particular: la Piedad del Baratillo, con la banda del Sol; la Buena Muerte, con lirios morados; la Esperanza, con la malla camaronera; el Valle, con sus ramos cónicos y bicónicos; la Concepción, con la flor del naranjo y el Dulce Nombre con su saya rosa.

Baratillo entre áticos

El Fiscal | 30 de julio de 2009 a las 19:49

La muy recomendable recopilación de artículos de Romero Murube que editó su hermandad soleana recoge el que incluye una crítica contundente sobre una casa de hermandad de nueva construcción que irrumpió en su día en los cielos de San Lorenzo. Por aquel entonces no cualquier hermandad tenía inmueble propio. Por no decir que ninguna. Así que concluyan ustedes mismos la cofradía de la que se trataba, pues el autor no aludió a ella.

Hoy no son las casas de hermandad precisamente las que rompen el ‘sky line’ morado. Más bien al contrario. Los áticos que ganamos son los que eclipsan ciertas capillas. A la del Baratillo la están ahogando a base de áticos pretenciosos y remontes espantosos. Y no es culpa de la arboleda de la calle Adriano, que el otoño desnuda cada año para descubrírnosla en el esplendor que la concibió Delgado Roig (don Antonio), cuyo plano original de fachada guardamos celosamente en un cajón como el mejor obsequio que nos hizo el arquitecto, doblado por él mismo con la habilidad y precisión propias de su oficio.

A la capilla la atosiga visualmente y la empuja más que en una bulla esa dichosa especulación que levanta nuevas plantas sobre los pilares apócrifos de los hechos consumados, que ya vendrá Urbanismo parando las obras y ya le haremos esperar con un buen recurso contencioso administrativo. ¿Usted sabe cuánto tardan esos recursos en resolverse? Más que ver pasar de dos en dos los nazarenos del Gran Poder. Mientras, el tío del ático dispone de 60, 80 ó 90 metros cuadrados de balde en pleno casco antiguo, que por mucho que no se puedan escriturar, ahí están, con su climatización y sus vistas a la Sevilla Eterna.

Y, mientras también, uno queda de dulce dejándole la llave a sus amistades para ver tanto la salida del Baratillo como esos interminables saluditos de las cofradías delante de la capilla con serruchos incluidos. Por cierto, aquí mucho apuntarnos a los colectivos de la ciudad abierta, pero al personal de todo pelaje le encanta luego ver una cofradía desde una atalaya tan privilegiada como de muy discutible legalidad, copa de balón en mano con catetería de catering incluida, valga la cacofonía.

¿Dónde ha quedado la defensa del denominado entorno inmediato de un edificio altamente catalogado? ¿Dónde la contaminación paisajística? En la calle Adriano se levantan los áticos como el prioste Traverso alzaba en tiempos los palios en los besamanos de la Caridad. ¡Venga para arriba ese palio! Que no se vea dónde se sostiene, que parezca que vuela, que ahí está el misterio. Vengan para arriba esos áticos, pero retranquee usted una mijita la fachada, que nos quede una buena terraza para las amistades en Semana Santa, para oler ese aroma azul que asciende por la cúpula. Ya tiene Paco Lola tema para escribirle otra vez al Baratillo: Entre áticos por Adriano. Seguro que hay un soltador que la paga. Uno que yo me sé…

García Romero, el hombre clave

El Fiscal | 24 de febrero de 2008 a las 17:57

Antonio García RomeroTiene hechuras de San Jerónimo penitente. Su silencio vale su peso en oro. Es discreto hasta el final, pero el tiempo y los hechos han terminado por desbordar la situación.

El profesor Antonio García Romero, conocido cariñosa y popularmente por sus barbas, es el autor de las copias de Pasión y el Gran Poder. Jamás lo reconocerá. No insistan en preguntarle. Tuvo el inmenso privilegio de estar toda una noche con Pasión en las instalaciones del IAPH en 1995. Frente a frente García Romero con el Nazareno de Montañés. Los testigos de la escena tomaban café y charlaban mientras él se pringaba las manos de poliéster. Tuvo que terminar su tarea fuera de aquella sede. Y lo hizo. Un notario muy vinculado a la Hermandad del Amor levantó acta de la destrucción del molde.

Acabada la tarea, García Romero se fue. Se marchó en silencio. Y se quedó en silencio, tal como hizo bastantes años antes, en 1983, cuando ejecutó la copia del cuerpo del Gran Poder en la misma basílica, recomendado por Álvarez Duarte tras la indicación de los profesores Hernández Díaz y Bernales Ballesteros sobre la necesidad de hacer una réplica de seguridad. Sólo le dejan admitir que hizo una nueva cruz para el Gran Poder. Pero poco más. Qué ejemplo de sacrificio en la ciudad de las vanidades donde hay codazos por una foto. Qué rara avis.

La clase dirigente cofradiera hace como que no le conoce. No se acuerdan de él. Salvo sus compañeros. Álvarez Duarte habla maravillas de su forma de trabajar. Del respeto y del oficio de los que hace gala en los encargos. Sus trabajos quedan emparedados en una iglesia de escasa afluencia de público o escondidos en una cámara. Su obra más conocida en cuanto a réplicas de alta categoría es la del Giraldillo, que todos pueden admirar en la sede cultural de Cajasol, en la calle Laraña. De lo demás, ni una palabra por mucho que lo realizado se ajuste a la legalidad. Los Cruz Solís tuvieron una frase reveladora: “De todas las imágenes que hemos restaurado hemos aconsejado la realización de copias, menos de una”, que es el Cachorro.

García Romero tiene también una frase que lo dice todo, absolutamente todo:”Mi curriculum… Nunca lo he podido utilizar”.

Contestación sorda

La que le ha pegado el hermano mayor del Gran Poder al accionista mayoritario del Real Betis, el único en esta ciudad que ha osado criticar públicamente la decisión de llevarse al Señor durante las obras en la basílica al convento de Santa Rosalía en vez de a la Parroquia de San Lorenzo. Ruiz de Lopera denunció en enero lo siguiente: “El hermano mayor de la Soledad de San Lorenzo le ha ofrecido la iglesia entera al del Gran Poder para que los fieles no tengan que salir de San Lorenzo. Se lo llevan al convento y allí estaremos incómodos todos porque es peor para todos […] No viene a San Lorenzo porque no quiere el hermano mayor del Gran Poder”

Quien tenga oídos…

La verdad es que las palabras de Ruiz de Lopera provocaron cierto runrún. No es la primera vez que el mandatario verdiblanco es noticia en su cofradía. Enrique Esquivias las ha debido tener muy presentes al redactar su artículo a los hermanos en el último boletín, donde ha dejado el siguiente mensaje: “La hermandad, con todo lo que conlleva la sagrada imagen del Señor, necesita una iglesia casi con exclusividad si no quiere perder toda su actividad cultual. Y quien no entienda esta cuestión tan evidente habla desde la ignorancia o la lejanía”.

¡Escribanooooo!

Esta Madrugada será algo distinta para los costaleros de la Macarena. Antonio Escribano, el endocrino del Sevilla F.C., se encargará de la dieta de las cuadrillas antes, durante y después de la estación de penitencia. Entre las peculiaridades a tener en cuenta figura el agua que consumirán durante la carrera. Será de unas características especiales. Tal vez esta novedad sea el final de un grito clásico en cada arriá, faldón arriba, bocaná de aire calentito, hombres al suelo y alpargatas saliendo de los faldones. Réquiem por quella inconfundible llamada de: “¡Aguaoooooooo!” Este año puede que oigamos: “¡Escribanooooooo! ¡Echa agua a la trasera en el jarrillo que las papas al vapor y el arroz blanco me han dejado tres ranas croando en la barriga y no veas el concierto que hay aquí abajo! Qué hambre, mi arma, a ver si llegamos ya a la Encarnación y hay cruce de bocadillos por los bajantes porque a base de biomanán esto no hay quien lo aguante. Ay, qué penita”.

El pertiguero

Primer golpe. Reforma autorizada por el cabildo general. Santa Marta ha aprobado la instalación de un ascensor en la casa de hermandad. ¿Que por qué noticia? ¿Ustedes saben lo que cuesta poner de acuerdo a los vecinos de un bloque para poner un ascensor? Cuerda Retamero ha hecho historia logrando el acuerdo de la mayoría en una hermandad.
Segundo golpe. “Fiscal, tengo que decirte que molestó mucho a algunas personas tu comentario del pasado domingo sobre las fresas con nata y champán francés a los que invitaba José Salas en sus buenos tiempos”.
Tercer golpe. Acusamos recibo de la llamada de un baratillero anónimo: “Que la Junta de Andalucía no sepa que nuestro templo se llama Capilla de la Piedad puede tener perdón, ¡pero que la mismísima junta de gobierno cometa el mismo error en las papeletas de sitio es ya tremendo!” Y ciriales arriba. De Estambul al Museo. Manuel Marchena, vicepresidente de las empresas municipales, desembarca mañana en la cofradía del Lunes Santo. No se olvide que Emasesa está estrechamente vinculada a la Virgen de las Aguas.

El lagarto de la catedral:

Juan Ruiz está nuevamente henchido de gloria, Fiscal. Tenías que haber hablado con él el pasado domingo por la tarde, tras la función en honor del Señor, que este año presidió de forma extraordinaria Su Eminencia, más habitual de las funciones a la Virgen. ¡Qué contento estaba Juan!

Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral.