Archivos para el tag ‘Santa Cruz’

Yruela

El Fiscal | 9 de marzo de 2016 a las 5:00

SE nos fue hace tres años, cuando la ciudad bullía a la espera de una nueva Semana Santa. Manuel Yruela Rojas, alma del Lunes Santo, nos dejó una herencia de afabilidad y sabiduría muy necesaria para un mundo de las cofradías que se crispa más veces de la cuenta. Este jueves a las 20 horas hay una misa por el eterno descanso de este gran cofrade en la Parroquia de Santa Cruz, ante el Cristo de las Misericordias en el Año de la Misericordia. Sus familiares y un grupo de buenos amigos se han acordado de honrar su memoria. Porque sí. Porque no se puede perder el recuerdo de quien vivía por las cofradías, sabía de cofradías y le dolían las cofradías. Oficiará el párroco, Eduardo Martín Clemens, cachorrista antes que canónigo. Y seguro que no faltan hermanos de la Redención, donde fue un brillante hermano mayor.

El pertiguero

El Fiscal | 29 de julio de 2009 a las 17:16

Primer golpe. Encuentro cofradiero en la mar. El hermano mayor de Pasión, Javier Criado, y el diputado Adolfo González, al que cinco décadas contemplan en la nómina de Santa Cruz, surcaron las aguas marbellíes en el Dajorse. Al parecer, alguien más les acompañaba en la charla capillil.
Segundo golpe. Si el doctor Escribano, famoso por sus dietas a base de papillas, llega a ver el perfil de algunos costaleros (y costaleras) de la reciente procesión del Carmen del Santo Ángel le da un patatús. Qué barbaridad.
Tercer golpe. Oído por el arrabal. “Por la retransmisión del pregón tuvimos que pagar algo más de 8.000 euros. Sí, es raro, ¿verdad? Pero el hermano mayor estaba decidido. Menos mal que contamos con el concurso de un patrocinador”.
Y ciriales arriba. “Hay que ver lo que se parece el concejal Mir a un cura cuando va vestido de negro”.

Un cura con sus vecinos

El Fiscal | 16 de julio de 2009 a las 11:06

Hubo un tiempo en que la gente hablaba con los curas como el que va al psicólogo o al diván de Javier Criado. La figura del cura gozaba de una autoridad moral innegable. Ejercía de confesor y de orientador. Esta función fue marginándose paulatinamente en favor de otros interlocutores. Incluso el cardenal Amigo redactó un día una carta pastoral alertando del auge de los adivinos y echadores de cartas de las televisiones locales como nuevos orientadores espirituales. No soplan vientos favorables a los clérigos como asesores de cabecera. Atrás, muy atrás, queda ya la figura en blanco y negro de esa sotana perseguida por la cantinela peloteril de ciertos feligreses. Hoy, ni los curas lucen sotana, salvo el padre Polo, que tiene una que a este paso acabará en el Museo de Artes y Costumbres Populares, ni se guarda mayoritariamente el tratamiento de don a los clérigos. Tal vez a los curas les falle la comunicación, como dice la ex ministra de Fomento Magdalena Álvarez que le ha pasado a ella. O, simplemente, se han ido atrincherando en las sacristías, búnker desde el que se otea malamente el exterior entre nubes de incienso. Por eso fue toda una sorpresa agradable encontrar esta semana al cura Pedro Ybarra en la concentración de los vecinos del barrio de Santa Cruz en contra del cambio de rotulación de la Plaza de la Alianza. Allí estaba con su porte noble y la proclama de rigor en mano. Don Pedro, Perico Ybarra o el cura Ybarra, llámesele cómo mejor proceda, acompañó a sus feligreses a esas horas de una tarde de verano en que lo fácil es recostarse cómodamente en el sillón del despacho parroquial y disfrutar del sabor de ese patio que da paso a la antigua Escuela de Cristo, o revestirse para algún culto vespertino de esa canonjía que dicen que le sobrevino sospechosamente tarde, porque don Pedro es de esos canónigos de primera clase, pero de último vagón, como Javierre, o como lo fue el padre Leonardo. Pero nada de asientos mullidos o suntuosas vestimentas. Allí estaba la tarde del lunes el pastor con sus ovejas. Como acostumbra. Ora tomando el café en el Aero tras la entrada de la Virgen de los Reyes, ora en aquellas noches de presidencia eclesiástica de cabildos de oficiales de su cofradía familiar del Silencio, de donde regresaba a casa en lento paseo por Tetuán mordiéndose en ocasiones la lengua por algunas de esas cuestiones absurdas en las que a veces se consumen los debates en una cofradía, ora abriendo el templo de Santa Cruz al ecumenismo, igualmente vertebrando el barrio en sus homilías, dando cuenta del fallecimiento de un vecino o de una religiosa de las Teresas, ora parándose ante un grupo de jóvenes una tarde de Nochevieja para improvisar la tertulia e interesarse por la forma en que despedirán el año, ora atendiendo a quienes todavía le tienen como el mejor oído de las penas de la cruz de cada día, aquellos que no sustituirán nunca la labia del sacerdote por las cartas del tarot, ora al frente del colegio parroquial, lidiando con la Junta e integrando a los alumnos musulmanes. Hay quienes siguen asegurando todavía que, dada la experiencia acumulada en pastorales anteriores, este sacerdote hubiera preferido en su día un destino pastoral más combativo, tal vez en una de esas zonas marginales de la ciudad, de esas en las que los chabolistas van y vienen como un acordeón, pero que el que todavía manda (con permiso de Rouco) lo puso en Santa Cruz aposta, sabedor de que sus preferencias estaban en las antípodas de la judería. Yahí sigue, hasta rejuvenecido en los últimos tiempos. Este cura espigado y enjuto, de pelo albino, ojos claros e inconfundible voz nasalizada de púlpito en San Antonio Abad, forma parte ya de las mejores postales de un barrio cuya estética ha ido degradándose a los anuncios de paelladores exprés y camisetas de la caló. Menos mal que aún queda la figura de don Pedro entre los naranjos de Mateos Gago a la búsqueda cualquier tarde de una oveja descarriada para reconducirla a la sombra de la que fue Escuela de Cristo.

Dinero, dinero

El Fiscal | 6 de enero de 2008 a las 20:22

Dinero, dinero

El informe económico del Arzobispado del año 2006 es revelador. ¡Sólo 25 de las más de 600 hermandades de la Diócesis contribuyen con una cantidad al denominado Fondo Común Diocesano! La cantidad total recaudada es de 24.992 euros. Si fuera por las hermandades, así llegaremos a la autofinanciación de la Iglesia cuando los carráncanos salgan delante de la Canina un Domingo de Ramos. La que más aportó fue la del Cautivo del Polígono de San Pablo con 2.415 euros, seguida de la Estrella con 2.200 euros. El Calvario y la Esperanza de Triana dieron 2.000 euros cada una. Las siguientes aportaciones de interés son las siguientes: Santa Cruz, La Exaltación y la Macarena (1.500), Los Panaderos (1.250), Consolación de Carrión (1.228), San Felipe de Carmona (1.062), Los Estudiantes y la Sagrada Mortaja (1.000).

En recuerdo de Ribelot

No debe pasar inadvertido el fallecimiento prematuro de Alberto Ribelot, profesor de Derecho Canónico de la Hispalense y líder de facto de una corriente de canonistas sevillanos críticos con muchos aspectos del vigente pontificado. Ribelot elevó a categoría universitaria el Derecho de las Cofradías, una asignatura para la que recibió más de mil peticiones de alumnos interesados en la materia, a pesar de que los alumnos de Derecho no podían escogerla. En su momento valoró este boom: “Esta asignatura supone la primera incursión de las cofradías en la Universidad y, además, por la puerta grande. La Universidad ha respondido a una inquietud social y con independencia de las propias cofradías, lo cual es destacable, porque creo que hace falta que a las hermandades se las estudie mucho desde fuera”. Ribelot, además, fue uno de los cerebros del recurso del Gran Poder contra la normativa diocesana que decreta que las hermandades son asociaciones públicas de fieles. A muchos les parecerán cuestiones de leguleyos y de juristas con una perspectiva de la realidad demasiado alejada de los asuntos de la cera, el incienso y las flores, de esos temas que cuando se pretenden imponer con exclusividad conforman el denominado pensamiento amable de las cofradías, pero otros, muchísimos otros, siempre agradecimos una conversación sobre asuntos de verdadero calado y de auténtica trascendencia. Profesores y cofrades como Ribelot contribuían decisivamente a elevar el debate.

El pertiguero

Primer golpe. “Suenan, suenan los Ariza en el Buen Fin, querido Fiscal, entérate porque ha habido cierto movimiento”. Segundo golpe. Los sms del Fiscal. Recibido el día 4 a las 13.40 horas: “El cardenal ha aprobado las reglas de hermandad de penitencia del Claret. Habrá nazarenos este año en Heliópolis…Olé”. Tercer golpe. A tener en cuenta. Menuda peregrinación a Roma ha organizado la Real Maestranza para el día 9, encabezados por el cardenal Amigo y por el teniente de hermano mayor, el soleano Alfonso Guajrado-Fajardo. La lista supera con creces los 300 peregrinos. Y ciriales arriba. Tomen nota de Córdoba, donde el obispo ha reprendido recientemente a la Hermandad de los Dolores en defensa de las costaleras. El vicario avala las cuadrillas mixtas contra el criterio de la corporación.

El Alpe d’Huez de la carrera oficial

Evolución del precio de una silla en La Campana

Por qué será que cada vez que se aprueban las nuevas tarifas de la carrera oficial se le viene a la cabeza a este pérfido Fiscal cierta melodía futbolera. El lobito está cobrando, tralalá, y los borreguitos pagando… La gráfica de la evolución del precio de una silla en la Campana es para temblar tanto como uno que yo me sé cada vez que el Metrocentro pasa junto a su cafetería de la Avenida. Aquí sube y sube el precio de la silla, pero se sigue cumpliendo la teoría del cortijo, aquella por la que el personal es capaz de todo, incluso de cenar conejo en Navidad, antes que perder la posesión más preciada en la Sevilla Eterna: la silla en la Campana y la caseta en la Feria. Todo menos quedarse sin asiento. Y de protestar, nada, que está feo eso reclamar y señalarse en cuestiones cofradieras, no se vayan a pensar que estamos más tiesos que el negro de San Benito. ¿Dónde quedó aquella asociación de abonados de la carrera oficial impulsada tras los desagradables hechos de la Semana Santa de 1999, cuando se estrecharon peligrosamente tanto los asientos como los pasillos para hacinar a los abonados? Las sillas vuelven a subir por encima del IPC para 2008. Y nos lo ha tenido que explicar el concejal de Urbanismo, Emilio Carrillo. Por cierto, ¿por qué no ha salido nadie del Consejo de Hermandades a justificar las nuevas tarifas y ha tenido que hacerlo un dirigente político? Silencio, silencio. La gráfica de los precios de la carrera oficial es una suerte de puerto de montaña, categoría especial, que los abonados suben y suben cada cuesta de enero en silencio. Es el particular Alpe d´Huez de los miles de usuarios de la carrera oficial. Alguien tiene muy claro y se ha aprendido muy bien la lección suprema de que el abonado de la carrera oficial jamás se queja por mucho que le suban los precios. El lobito está cobrando, tralalá…

Centralismo palaciego a falta de tribunal

Jesús CreahgLos hechos son tozudos. Tela. Y demuestran que a las cofradías les va el centralismo palaciego más que el estado de las autonomías en clave morada. Las cofradías prefieren resolver los conflictos ‘yendo a Palacio’. Qué le gusta a un cofrade eso de ‘ir a Palacio’, poniendo cara de persona ocupada con carpeta en el brazo por la calle Alemanes y el cuello estrangulado por el nudo de la corbata. El que manda en Palacio exhortó hace ya unos años a los cofrades a que constituyeran el Tribunal de Arbitraje de las cofradías para resolver sus cuitas sin tener que dar tirones de sotana en caso de conflicto. Pero nada. Nadie se movió. Y comenzó una letanía de problemas que han ido demostrando la necesidad de contar con un organismo propio: Montesión las pasó canutas con una banda de música y con la confección de un manto, Santa Genoveva con la restauración de la Virgen de las Mercedes, el Martes Santo con la desastrosa reordenación del día, la Resurrección apretó lo suyo por incorporarse al Sábado Santo, hermanos mayores de la Madrugada reabren ahora el debate de la reordenación de la jornada, los censos protagonizan muchos períodos electorales, etcétera. Las cofradías, paradojas del destimo, no quieren ganar en autonomía. La designación episcopal de Jesús Creahg como comisario para la normalización de la vida interna de San Esteban después de la próxima Semana Santa es otro caso que deja en jaque al Consejo, una decisión que evidencia la falta de autonomía de las hermandades y que demuestra que aquel exhorto del cardenal ha sido una oportunidad perdida. Que luego no vengan con la gaita de la mayoría de edad de los cofrades en discursos solemnes. Donde haya un buen comisario, que lo es, que se quite el tribunal. Y sigan, sigan ‘yendo a Palacio’ por el camino más corto y sin volver la vista atrás.

EL LAGARTO DE LA CATEDRAL:

Fumata blanca por fin en el Tribunal Interdiocesano de Primera Instancia. El nuevo presidente y vicario judicial de la Diócesis será el canónigo Ulpiano Pacho, salmantino de nacimiento y gran conocido en el mundo de las hermandades. Sustituye al fallecido Francisco Gil Delgado

Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral