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La pérdida de dos modelos de saber estar

El Fiscal | 2 de diciembre de 2018 a las 5:00

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Sev.

LA guadaña de noviembre se ha cebado este año. Agosto parece tan aliado de la Canina como noviembre. Diríase que en estos dos meses se van los mejores, los que quieren pasar desapercibidos en el mes oficioso de las ausencias y en el mes oficial de los muertos, en el silencio de chicharra estival y en la bulla de las esquelas de los días que saben a chaquetía extremeña y al mazapán de los huesos de santo. Se nos ha ido Mauricio Domínguez y Domínguez-Adame, jefe de protocolo del Ayuntamiento que ejerció de teniente de hermano mayor del Gran Poder. No sé si tuvo más apuros al organizar las recepciones de Fidel Castro o de los Príncipes de Gales en las Casas Consistoriales, o en la lidia con el cofraderío de turno. Cuánto tuvo que ver Mauricio en la concesión de la Medalla de la Ciudad al Señor. Llegó a ser alguna Madrugada el nazareno más antiguo de la nómina. Cómo no recordar el año en que salió en la Macarena vestido de nazareno del Gran Poder con motivo del centenario de la concordia y, acostumbrado al orden de la cofradía de ruan, no paraba de requerir la presencia de los agentes de seguridad. Ocómo asesoró en silencio a tantas hermandades en sus relaciones con instituciones como la Casa Real, como hizo en 2002 al ayudar a gestionar que Don Juan Carlos aceptara ser hermano mayor honorario del Baratillo. Nunca olvidaremos a Domínguez-Adame en Roma en el año 2003, cuando acompañó a monseñor Amigo en todas las ceremonias de su investidura como cardenal. Aquella charla en el Palacio de España con Jaime Raynaud de testigo… ¿Ylos consejos que daba a los concejales de tantas y tantas corporaciones junto al inolvidable Antonio Sánchez Lecaroz?“Hijo, en protocolo quien importa no protesta y quien protesta no importa”. Domínguez-Adame y Lecaroz, el Gran Poder y el Silencio, dos nazarenos de ruan poniendo orden durante tantos en la política municipal, aguantando mindundis y administrandos egos.

Este noviembre también hemos despedido al onubense José Luis García-Palacios, presidente de la Fundación Caja Rural, que será recordado siempre por la lección de señorío que dio al cofraderío oficial hispalense en 2013 con ocasión de la presentación del cartel de Nuria Barrera en el salón de actos de la entidad. Hacía poco tiempo de la dimisión de Adolfo Arenas, otro gran señor, como presidente del Consejo. Ningún interviente se acordó del presidente que había elegido a la pintora meses antes. Nadie. Silencios de Sevilla. Yfue este señor de Huelva quien, como anfitrión del acto, recordó a la persona con la que había trabajado codo con codo durante años en beneficio de las hermandades. A algunos se les debió poner la cara como lo que untan en las tostadas cada mañaña: colorá.
Descansen en paz dos señores que la ciudad tuvo el honor de tener entre sus benefactores.

Hipocresía
La que han liado algunos por la celebración de una jura de hermanos en la intimidad de la capilla de una cofradía. Es curioso la doble vara de medir de los mediocres. ¿Cuántas veces se echa en falta la asistencia de hermanos a los cultos en muchas hermandades? ¿Cuántas veces caben en un taxi los que acuden a la misa de los domingos? ¿Cuántas veces hay que recurrir a gente que no es de la hermandad para bajar al Señor y subirlo en el paso, que eso lo hemos visto nosotros mismos en algún templo? Ahora bien, se recibe a tres personas de relevancia de la sociedad local y ya están piando todos los mediocres de turno. Tequiyá. ¡A poner sellos en las participaciones de lotería, venga!
Martes Santo
¿Ha acabado ya el presidente Vélez con la mamarrachada del Martes Santo? Estamos esperando sentados en una silla… de Quidiello. Es que a algunos nos da mareo eso de ir en sentido contrario. Tenemos un defecto incorregible: nos gustan las torrijas en temporada y las cofradías de la Campana en dirección a la Catedral, pasando por la exquisita Ochoa, naturalmente. Qué ricos los pestiños de Ochoa y los lazos de hojadre.
Verídico
Viernes. 07:30 horas. Semáforo cerrado en la Glorieta Cayetena de Alba. La niebla es espesa y genera una imagen idílica de la ciudad. La motorista Charo Padilla espera a que el disco se ponga en verde. El motorista que se acaba de detener a su lado se dirige a ella: “Suerte, pregonera. ¿Estás nerviosa?” Está claro que en Sevilla no hay nieblas ni cascos que impidan pasar desapercibidos a ciertos personajes.

El pertiguero
Primer golpe. Qué bien trata el duque de Segorbe a los hermanos del Cristo de la Corona. Otra vez los ha recibido en la Casa de Pilatos. Segundo golpe. Buen detalle el de la Trinidad al dar el pésame a los familiares de la marquesa de Saltillo, viuda del que fue su hermano mayor. Tercer golpe. Hay que leer esta Navidad el libro Historias de la Semana Santa que nunca te contaron, de Manuel J. Roldán (Editorial El Paseo). Y ciriales arriba. El historiador Roldán es un intelectual comprometido con su ciudad.

El Lagarto de la Catedral: <<Mi querido Fiscal, deberías saber que todo el que cuenta los días para el final del pontificado de monseñorAsenjo se equivoca, porque no hay sustituto, ni esta vez habrá prisas en en el relevo, sino la prórroga de respeto que debe haber. Y que habrá por muchos motivos>>

Las manos de Vélez

El Fiscal | 18 de noviembre de 2018 a las 5:00

VELEZ, CONSEJO DE COFRADIAS.

LA de gente que conoce en Sevilla a Francisco Vélez de repente. Oiga, cuantísimos sevillanos le decían Paco y yo sin saberlo. Lo tratan desde hace la tira de años. Casi se diría que el día que Vélez juró como abogado estaba la sala de bote en bote. Y qué decir de los que te paran por la calle y no es para pedirte una firma contra el calor, ni contra las bases militares de Rota, ni siquiera para interrumpirte para la enésima oferta de telefonía móvil, sino que te preguntan por tu análisis de la victoria de Paquitovélez, dicho así todo junto y en tono de confianza, como el camarero que te pone la mano en el hombro mientras te recomienda una tapa.

Vélez es el nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Ha pasado por varios cargos de la institución y por fin ha cumplido uno de sus sueños. El otro ya lo logró cuando logró tener una casa en Comillas. La de gente que se le presentará a partir de este verano en Comillas… donde hay restaurantes estupendos, mucho más que los de Sevilla. Y, sobre todo, hay muy pocos sevillanos. Cuentan de Vélez y no paran todo tipo de maravillas sobre su experiencia en la gestión, su locuacidad y su nervio para el trabajo. Pero nadie recuerda que Paco Vélez sufrió y mucho en la cuaresma de 1999. No por las fatigas de su responsabilidad como delegado del Miércoles Santo, sino por el incendio que se declaró en una estufa de gas de su casa la tarde del 12 de febrero.

Aquello sí que fue una escena de pánico y no las avalanchas de la Madrugada de 2000. El hoy presidente y su mujer requirieron de ingreso en el hospital por las quemaduras sufridas en las manos y en los pies, unos días que, al final, resultaron inolvidables por la cantidad de visitas que recibió el matrimonio, tantas que las enfermeras les tuvieron que llamar la atención no sin cierto cariño. Se presentó hasta el arzobispo Amigo. Y Manuel Román les llevaba el desayuno a diario. Lo mejor de todo, cuando conocimos de verdad al hoy presidente, fue cuando ya en casa, junto a una imagen de la Virgen del Rosario, le confesó a Miguel Ángel Moreno: “El Domingo de Ramos estreno las manos”.

Y Vélez y su mujer vivieron el mejor estreno de su vida, del que nadie se acuerda hoy, pero el que marca su existencia desde hace dos décadas. No sé si desde entonces, pero Vélez convirtió su casa en un centro de peregrinación al que acude el cofraderío en las citas especiales. Qué cofrade es eso de recibir en casa. Tanto que Vélez refirió su morada en la carta que escribió a los hermanos mayores en la reciente campaña. Este presidente es muy de su casa como se puede decir que es… de la casa. Lleva en San Gregorio los mismos años que con manos nuevas. Ha estado en la unidad de quemados y eso, como los sacramentos, imprime carácter. Ahora hay que confiar en que use poco la gabardina en Semana Santa, porque la gabardina de Vélez es casi como algunos chaqués. Le falta poco para estar en el Museo de Artes y Costumbres Populares. Todo un símbolo. Como su casa.

elecciones al Consejo de Cofrad’as .

Un presidente señor

Antonio Piñero pudo seguir siendo presidente tras la dimisión de Joaquín Sainz de la Maza con la legitimidad que le otroagaban los estatutos y la bendición de la autoridad eclesiástica. Quiso ser consecuente con su opinión, manifestada públicamente en su momento, y someterse al escrutinio de las urnas para sentirse respaldado directamente. Las 55 hermandades que le han apoyado no han sido un respaldo suficiente. Se presentó por ética, por convencimiento personal, porque personalidades importantes así se lo pidieron. Ha sido un presidente señor. Nunca se sintió a gusto con la idea de seguir por designación estaturia.

‘Gregorioscopia’
El verdadero reto de las empresas especializadas en sondeos electorales es probarse con unos comicios en San Gregorio con más de una candidatura. ¡Cómo se las gastan los gachós! Ni el CIS que dirige el amiguete de Pedro Sánchez, ni las israelitas que tanto le encantan a Javier Arenas. Aquí no tenía nadie ni pajolera idea del resultado. El que más se aproximó al escrutinio final fue Andrés Martín, correoso ministro sin cartera del equipo de Paco Vélez, que vaticinó por escrito que la diferencia del ganador sería de entre diez y doce votos. Finalmente fueron nueve.

¡Todos a La Isla!
El candidato ganador se reunió con su gente en el restaurante situado junto al Arco del Postigo. Como la canción de Sabina, a los de Vélez le dieron la una, la dos y casi las tres… El presidente electo no siguió al siguiente lugar de peregrinaje: la milla de oro del gin tonic de la calle Arfe. Ni al tercero: el Museíto. Los últimos del equipo vencedor llegaron a casa en torno a las 5:00. Casi tiene que activarse el Cecop…

Cuchipanda pese a todo
¡No se quejará Antonio Piñero de la cantidad de gente que acudió a su ágape tras el escrutinio! Llenazo en el bar de la calle Juan Sebastián Elcano donde corrieron el jamón y otros manjares.

Gran Poder, año 2020
¿Por qué itinerario irá el Señor a las barriadas en su particular peregrinación por los 400 años de su hechura? ¿Se repetirán las imágenes por el recorrido de Santa María la Blanca y por delante del hospital de San Juan de Dios? No sería mala idea.

¿Impertinencia?
¿Qué hermano mayor del Martes Santo pronunció una frase ácida en la Plaza de la Contratación cuando se conoció la victoria de Vélez, candidato contrario a seguir con la mamarrachada de hacer la carrera oficial al revés? “Que se prepare para la guerra”, cuentan que dijo el hermano mayor con tono impertinente. ¿Dónde hay que apuntarse para que el Martes al revés lo pongan al revés? Es decir, al derecho de una puñetera vez.

Oído en San Gregorio
“¿Que las dos grandes han votado en blanco? No lo sé… Y esa hermandad que se considera especial, pero muy especial en la sección de glorias, es posible. Ya sabes que su hermano mayor siempre dice que hay hermandades de penitencia, de gloria, sacramentales… y la suya. ¿Quién se marchó del Jueves sin votar?”.

El Lagarto de la Catedral: <<Qué feliz está el cura Marcelino, la sonrisa amable de la curia hispalense. Desde el primer minuto se le notó la afinidad con Paco Vélez. ¡Cómo lo caló monseñor Asenjo el día que lo nombró para el cargo! “Marcelino, no te mimetices”. Y él respondió: “Si yo soy cofrade antes que cura”. Los dos acertaron>>

La bulla que no vota el 15-N

El Fiscal | 11 de noviembre de 2018 a las 5:00

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LA noche del jueves tendremos nuevo presidente del Consejo de Cofradías. Tienen derecho al voto 124 señores, la gran mayoría de ellos unos absolutos desconocidos para la ciudad. Un censo tan selecto de votantes elegirá a Antonio Piñero o a Francisco Vélez. La cosa quedará entre un letrado de la Administración de Justicia o un abogado. Ya se sabe que la Justicia es una tierra fecunda para el cofraderío. En principio no están previstos grandes cambios en el modelo de Semana Santa en función de si sale elegido uno u otro candidato. Ambos equipos han escondido bien sus cartas. O, mejor dicho, se han abonado a decirle a todo el mundo lo que cada cual quiere oír. Ninguno ha asumido riesgos. Por eso apreciamos una falta de tensión evidente en estas elecciones. No hay propuestas sorpresas, como tampoco se han vivido episodios especialmente tensos durante la campaña en comparación con la anterior. Mejor así.

El Consejo es una institución que necesita estabilidad y tiempo por delante para llevar a cabo un proyecto. La Semana Santa de hoy requiere que la institución esté concentrada en los problemas de seguridad y, por lo tanto, en continua interlocución con el Ayuntamiento. Hemos perdido un tiempo precioso de cara a la Semana Santa de 2019 porque las circunstancias han obligado a la convocatoria de unas elecciones inesperadas. Urge que el nuevo equipo se ponga a trabajar cuanto antes con el Cecop. La salida extraordinaria de la Esperanza de Triana nos ha reencontrado, pese a la saturación de procesiones extemporáneas, con el mejor público. Todo transcurrió con normalidad y con un reconocido cumplimiento de los horarios. Las vallas en la calle Pureza funcionaron, el público se comportó. No hubo incidentes.

Ya ocurrió con el traslado masivo del Gran Poder. Cuando las cosas se hacen bien, de forma acorde a los tiempos que nos ha tocado vivir, el público reacciona con respeto. Pero la Madrugada es punto y aparte. La noche siempre genera sus riesgos propios y bien conocidos. No se puede consentir una bajada de guardia en los tiempos que corren. Hay que mantener lo que ha funcionado bien y potenciar hasta un punto razonable las medidas que han supuesto una garantía. El Consejo tiene que exigirle al Ayuntamiento las mayores cautelas. Y el Ayuntamiento, sin complejos, habrá de exigir el cumplimiento de horarios y todas las condiciones necesarias, por traumáticas que puedan resultar, para que la carrera oficial sea cada año un poco menos ratonera. El 15-N ha supuesto un parón en los trabajos por parte del Consejo.

La Semana Santa de 2019 es previa a unas elecciones municipales. Esperemos que el alcalde Juan Espadas recuerde la factura que pagó Zoido por la pérdida de vigilancia en 2015, cuando la Madrugada se rompió al ser arrollada la totalidad del cortejo del Silencio y parte del de Los Gitanos. La gran bulla que no vota el 15-N merece las máximas garantías en materia de seguridad. Esa bulla que no conoce a los hermanos mayores, que no entiende la razón de tantos retrasos, ni por qué unas cofradías hacen la carrera oficial en sentido contrario. La bulla que sigue ilusionándose con la espera, con tener un día una silla en la carrera oficial, la bulla que busca las cofradías a pie, que disfruta con la Semana Santa nocturna, que vive con pasión el acto del Pregón para el que nunca tendrá una entrada, la bulla que cada Domingo de Ramos se reencuentra con su infancia, la bulla que aspira al hermoso ejercicio de seguir reconociéndose en la Semana Santa que recibió como legado.

Esa bulla no tiene ni pajolera idea de quiénes manejan los resortes de la fiesta más hermosa de la ciudad. Ni interés por tenerla. Y en parte, este asunto se despacha el jueves por la noche entre 124 señores que, en muchos casos, le han prometido el voto tanto a Antonio como a Paco, tanto a Paco como a Antonio. No pocas veces los dirigentes de las cofradías se entretienen en fatuidades, en asuntos de escasa enjundia, en una sobrecarga de representaciones que obligan a tomar mucho almax por la ingesta excesiva de pavías. Los problemas de la Semana Santa actual y las exigencias de la vida pública de hoy en día, sea el cargo que sea, no hacen tan amable el ser presidente de una institución con un peso notable en la ciudad.

En cierta ocasión le oí un comentario a un familiar de un presidente tras unos días de fuerte polémica: “A él es que no le gustan los problemas”. Y le replicaron: “Pues no haberse presentado a presidente. Los cargos son para tener problemas”. Los dos candidatos saben a lo que se enfrentan. Los anteriores presidentes tuvieron que vallar la Avenida, modernizar la carrera oficial, preparar un congreso internacional, mediar en pleitos jurídicos entre algunas hermandades y el Arzobispado, o asumir la redacción de unos nuevos estatutos.

El próximo presidente ha de tener claro que el reto es salvaguardar la Semana Santa, protegerla de las avalanchas de la Madrugada y del exceso de procesioes extraordinarias, que son otra suerte de avalanchas que conducen a la proyección de una imagen frívola. Nadie de la oficialidad anuncia un tope para tanto exceso durante todo el año. Nadie denuncia que el carácter extraordinario ha quedado enterrado. Nadie dice que lo del Martes Santo al revés es una mamarrachada que eleva a categoría principal las cuestiones logísticas y, por lo tamto, orillan lo fundamental y revelan la incapacidad de un acuerdo. El Consejo tiene que recuperar la autoridad, no limitarse a la gestión de sillas y palcos y a la designación del pregonero y otras pedreas. Resulta sonrojante que las cuentas no sean públicas.

La Catedral es más transparente que el Consejo. El Arzobispado también lo es. Llama la atención que nadie haya negociado un patrocinio para el cartel…¡de la Semana Santa de Sevilla! O en su defecto que se detraiga una partida de los ingresos de la carrera oficial. Hay que trabajar más y dejar de perder el tiempo en reformas de la carrera oficial por el Paseo de Colón y otros inventos propios del Pequeño Nicolás (o Nicolasa). No pierdan un minuto más de este otoño en lo que está muy bien para ser debatido solamente en la orilla de la playa. A partir del jueves no habrá más excusas. El trabajo por la seguridad y la reducción de los excesos (la grasa provocada por tanta salida extaordinaria) deben ser las prioridades. Quien salga elegido no tendrá un camino de flores. Si no le gustan los problemas, ya sabe dónde está la parada del tranvía. Está a tiempo.

Los que miran a la Esperanza

El Fiscal | 4 de noviembre de 2018 a las 5:00

PROCESION 600 AÑOS DE LA ESPERANZA DE TRIANA

Foto: Juan Carlos Muñoz

SIEMPRE dedico tiempo en fijarme en quiénes ven las cofradías antes que buscar las caras de las imágenes sagradas que ya me sé de memoria. Al Señor o a la Virgen se les ve en sus casas, en los altares y hornacinas donde recogen oraciones. En la calle me gusta ver cómo miran los demás a la Esperanza, ese micromundo que se forma en los alrededores de un paso, esas lágrimas de emoción, esos rostros de cansancio, esa fatiga de las bullas, esos balcones desde donde se lanzan plegarias. Ver cómo los demás miran a la Esperanza es también una forma de ver a la Esperanza. Recordar a quiénes un día la miraron es otra forma también, sobre todo en este noviembre especial, antesala de ensayos de villancicos donde seguiremos celebrando las pascuas con las letras de Garrido (“El barco de tu cintura lleva un lindo pasajero”). Ay, Manolo, que no hemos visto el otro día el vuelo de tu capa señorial junto al paso, mirándola como sólo tú la mirabas: con en ese silencio sereno, con la emoción interior disparada, despidiéndola camino del Altozano para seguir recogiendo Salves mientras tú seguías hilando versos, engarzando rimas para regalarle otro rosario de tu mejor poesía.

En el balcón de los Murillo estaban abuelos y nietos. En la Esperanza viven los muertos y la Esperanza es refugio de los vivos, de quienes mejor le cantaron, de los inocentes con toda la vida por delante, de la hija que perdió a su padre y del joven que perdió a su hermano. Todos fueron a su encuentro en diferentes lugares del recorrido. Dicen que 250.000 personas acompañaron a la Virgen en el traslado a la Catedral. No lo sé. Eso dice el Ayuntamiento. Esa cifra seguro que es interpretada como un éxito. Pero el éxito real está en que muchos sintieran por un momento, por un instante fugaz, que la Esperanza les ofrecía el salvavidas desde la cubierta de sus ojos hermosos.

No sé qué flores llevaba la Esperanza, no sé cuántas marchas le tocaron, si se cumplieron los horarios, ni cuántas vallas se colocaron. No sé a quiénes se dedicaron la levantás, ni los altos mandos que tocaron su llamador. Sólo sé que la verdad de todo estaba en quienes la miraban, en quienes pedían por sus vivos y en quienes lloraban por sus muertos, en quienes acariciaban a sus nietos ante Ella y en quienes la esperaban en la bulla de este noviembre de difuntos, mar de luto que se abre ante la Esperanza, un noviembre de humo de castañas, guirnaldas, pancartas, Triana con su Esperanza, Dios te salve, Madre de Dios

“¿No vas a bajar a ver la cara de la Virgen?” No, ya la veo en su casa. Ahora me basta con mirar a quienes la miran. Por que en esas miradas radica tal vez la única justificación de tantas procesiones, porque en esas miradas no hay impostura, ni afanes de notoriedad, ni interés por hacer ruido. En esas miradas está la verdad de un calendario sobredimensionado. Esas miradas sostienen la Semana Santa que nos ha tocado vivir con todos sus añadidos, con todas sus extensiones a lo largo del año. Esa caricia del abuelo ante la Virgen, ese llanto de desgarro de la hija, ese sollozo del hermano en la intimidad de la Plaza Nueva, esa ausencia de Garrido y de tantos otros que la miraron… Sin esas miradas todo se cae, sería fatuo, impostado y hasta forzado. Esas miradas convierten en verdad lo que otros ven como un mero espectáculo. Mientras haya quienes la miran como la miran, siempre tendremos Esperanza. En esas miradas está la mejor versión de la Semana Santa, el tesoro, el salvavidas.

PROCESION 600 AÑOS DE LA ESPERANZA DE TRIANA

Foto: Juan Carlos Muñoz

Una prueba de la próxima Madrugada

Triana ha sido el banco de pruebas de la próxima Madrugada para el Centro de Coordinación Operativa (Cecop). El año pasado se usó la salida extraordinaria de San Gonzalo para probar las cámaras, el sistema de luces, la megafonía y las medidas de aforamiento que después se usaron (o estaban previstas por si acaso) en Semana santa. Este puente, con motivo del traslado a la Catedral y de la procesión triunfal de regreso, se ha probado un nuevo plan de seguridad específico en la calle Pureza. Se aplicó la prohibición  de beber, comer, emplear cachimbas y el uso de mantas en el suelo para impedir la concentración de público desde por la mañana, como ha ocurrido los últimos Jueves Santos. Esta medida resultó un éxito y la calle Pureza estaba limpia y decente a la hora del comienzo del traslado a la Catedral. Se puso en práctica un nuevo despliegue en la calle Adriano y en el Altozano, con medidas específicas para impedir a los cangrejeros. Y, por supuesto, la exigencia del cumplimiento de los horarios para no afectar vías principales de la ciudad fuera de los horarios establecidos.

DIA DE TODOS LOS SANTOS EN OMNIUM SANCTORUM

Foto: José Ángel García

La mejor ayuda para el arzobispo

Monseñor Asenjo no falla cada primero de noviembre en Omnium Sanctorum, donde preside la celebración eucarística de la festividad. Es costumbre que el prelado cuente en muchas celebraciones con la asistencia de gente joven, que ejerce las funciones de acolitaje, de ayuda a misa. Así ocurrió el jueves. Dos jóvenes de la parroquia –los dos de nombre Francisco– asistieron al arzobispo en todo momento. A uno lo recordamos todavía como un jovial y pequeño monaguillo de Los Javieres, en aquel período donde sufrimos tres Martes Santos seguidos marcados por la lluvia. Al final, siempre sale el sol. Y hasta se asciende de monaguillo a nada menos que acólito y asistente del arzobispo Asenjo.

 

Un Pregón para los nuestros

El Fiscal | 22 de septiembre de 2018 a las 11:00

CHARO PADILLA

Cuéntanos, Charo, tu Semana Santa de bulla, de horas a las puertas de un templo aguardando -el paraguas en una mano y el micrófono en la otra- la noticia de la suspensión de una salida, de traslados apresurados de una iglesia a otra, de aglomeraciones por las que hay que moverse pidiendo paso con tiento para nos crispar los ánimos. Tu Semana Santa de siempre con tu lenguaje sencillo. Cuéntanos el próximo Domingo de Pasión la Semana Santa real, de atajos por los callejones para llegar al destino, de pleitos en las puertas para pasar al interior de una casa de hermandad, de testimonios infantiles de niños que se han quedado tres años seguidos sin salir, de mujeres del Cerro que engalanan los balcones de Afán de Ribera cada Martes Santo, te abren su casa y se confiesan contigo, te cuentan el año que han vivido, un balance con más pesares que dichas cuando se tienen las gafas de cristal gordo. Cuéntanos tu Semana Santa auténtica, conocida por vivida y amada por conocida, que solo se puede querer aquello que bien se conoce. Cuéntanos la Semana Santa de esas cofradías jóvenes que has visto crecer, testigo principal de la evolución de cortejos de escasos nazarenos, bien separadas las parejas de cirios para cubrir espacio, que hoy viven su esplendor con los nazarenos de tres en tres. Cuéntanos tu Semana Santa con el estilo de tus retransmisiones, esa narración ágil, fresca, sin volutas, familiar. Cuéntanos la Semana Santa del pueblo que está en la calle y del otro pueblo que no puede estar, pero lo está desde la mesa de camilla, el trabajo o la cama de un hospital por medio de tus narraciones.

Sé fiel al lema de la empresa familiar: Sombrerería Padilla Crespo, artículo español, jornal para los nuestros. Pues eso, Charo Padilla, que tu Pregón sea un Pregón para los nuestros, para los que nos gusta patear las calles y evitamos los balcones, para los que queremos que nos cuenten las cosas tal como las vemos, incluso en los detalles más prosaicos, para los que vivimos la Semana Santa viendo cofradías y no aprovechando las cofradías para otros fines. Cuéntanos la Semana Santa de los niños y los mayores, de las primeras mujeres de nazareno y las primeras monaguillas, del centro de la ciudad donde vives y de los barrios en los que te gusta perderte y con los que te gusta comprometerte, de los grandes cofrades y sacerdotes que pudiste conocer y tratar, la Semana Santa de la fe, el sentimiento y la memoria. Cuéntanos una Semana Santa que se ve porque se oye, que tu Pregón sea para ser oído, sobre todo oído, porque es tu voz la que esperamos oír, tus relatos de siempre, sin más adornos, sin más aditivos, el Pregón de una reportera que lleva más de 30 años a pie de bulla, el Pregón de una voz que forma parte de la Semana Santa de miles de sevillanos, el Pregón de quien también nos ha contado las noches de cuaresma: cabildos interminables, talleres de escultores de donde salen nuevos romanos, mudás y traslados de parihuelas, fogones de donde salen torrijas, ensayos de bandas a la intemperie… La Semana Santa de la calle, la de siempre con un estilo propio, la que sólo puede contar quien ha estado en los sitios. No esperamos más, no queremos menos.

¿Cuándo será transparente el Consejo de Cofradías?

El Fiscal | 16 de septiembre de 2018 a las 5:00

 

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FUE el cardenal quien decidió publicar las cuentas de la Archidiócesis, incluidos todos los movimientos del Cabildo Catedral y su asignación personal como prelado. Don Carlos consideró que era un ejemplo de transparencia muy necesario, sobre todo porque convenía explicar el destino de la recaudación por el IRPF y el de los fondos obtenidos por el cobro de la visita turística al templo metropolitano. La Catedral cada día ingresaba más dinero y era necesario explicar que no se trata de una caja registradora, que en la curia no se padecía ninguna voracidad recaudatoria. Se imprimieron folletos para los turistas donde se detallaba el porcentaje del precio de la entrada destinado a obras de conservación de la propia Catedral, a la restauración de templos, a la construcción de nuevas iglesias en los barrios y a obras asistencias de la diócesis.

El Arzobispado sigue hoy publicando las cuentas y, además, ofrece su propia valoración de los números. La Iglesia de Sevilla no ha hecho más que evolucionar favorablemente en materia de transparencia económica en las últimas dos décadas. Sigue el modelo de las Administraciones Públicas. Hasta las Casas Reales ofrecen información de sus ingresos y gastos. Llegados a este punto, ¿por qué no es el Consejo de Cofradías transparente? La opacidad contable de esta institución parece ya una tradición de la casa que han seguido todos los presidentes. Hay que recordar que el Consejo explota la vía pública en Semana Santa para organizar la carrera oficial, su principal fuente de ingresos, conocido como el negocio perfecto. Se cobra tres meses antes de la actividad (sillas y palcos) y no se devuelve el importe en caso de lluvia. La gente, además, repite al año siguiente aunque haya habido lluvia y avalanchas. Y si no renuevan los títulos, hay público a la espera como para duplicar el aforo. ¿Qué empresario sueña con un negocio así? Todos.

Nunca se han difundido las cuentas del Consejo de Cofradías, pese a que ya lo hacen el Arzobispado, el Cabildo Catedral, Cáritas, el Seminario Metropolitano, etcétera. A base de apretar hemos sabido algún año cuánto dinero mueve la institución, cómo es el reparto de las subvenciones… Pero no hay parrillas con el desglose de ingresos y gastos. ¿Cuál ha sido el temor de los sucesivos presidentes para no ofrecer estos datos? ¿El gasto en pescao frito? ¿Los billetes de aviones a Roma con tragos largos incluidos? ¿El gasto en taxis? ¿Quizás en teléfono? No se entiende que un organismo de este peso en la ciudad siga sumido casi en la clandestinidad en estos asuntos. Hay hermandades que publican sus cuentas en los boletines, clubes privados que las exhiben en el tablón de anuncios de la sede principal… Pero el Consejo sigue en las tinieblas.

Ahora que estamos en plena campaña electoral con dos candidatos de solvencia contrastada, sería muy bueno que se pronunciaran al respecto. Mis queridos Vélez y Piñero, Piñero y Vélez, ¿estarían ustedes dispuestos a publicar sus números? ¿Por qué consideran que no se ha hecho hasta ahora? ¿Acaso no vería con buenos ojos la autoridad eclesiástica este recomendable ejercicio de transparencia? ¿No debe ser el Consejo una asociación de la Iglesia que brille por su ejemplaridad en los asuntos del pecunio?

Ambiente en la calle del Consejo sobre la nueva pragmática del Arzobispado sobre cofradías y pregones.

Ni siquiera los hermanos mayores reciben por correo electrónico las cuentas antes de las asambleas y plenos para trabajar sobre ellas y acudir a las reuniones en disposición de realizar un trabajo fructífero y con conocimiento de causa. Esto no ocurre ni en las comunidades de vecinos de los pisos de la playa. Hasta la Casa Real británica difunde el gasto en botellas de ginebra. Y no pasa nada. Se acaba con el morbo en media hora, en lugar de estar bajo sospecha de forma perenne.

Recuerdo un alto cargo del Consejo que declaró en su día que se habían encontrado con una institución oxidada. Y era cierto. En las dos últimas décadas se han hecho muchas cosas positivas, como la modernización en la organización y gestión de la carrera oficial, que antes se delegaba en los silleros, se controlaba con papel y bolígrafo, y era pasto de chanchullos, tratos bajo cuerda y, lo que es peor, motivo de todo tipo de especulaciones sobre supuestas dádivas.

Con eso se acabó en varias fases, pero siguieron otros problemas que esperemos nunca se repitan, como las acusaciones sobre la confusión de intereses entre el empleo de altos cargos y los de sus descendientes, o entre la profesión de altos cargos y los de la propia institución. Mucho cuidado con estas materias porque la sociedad de hoy no es la que le tocó vivir a presidentes que casi se fotografiaban en blanco y negro. Avisados quedan todos. Lo dice el sabio: la falta de transparencia es la antesala de la corrupción. Y en asuntos de cofradía conviene no dar pie a los rumores. Porque ya escribimos un día acerca del cohecho morado a cuenta de los jamones y de la microcorrupción de la croqueta. Esto de ahora es más serio y se puede evitar con diligencia. Y buena fe.

Está pasando
Lo avisamos este verano. Las hermandades están recibiendo cartas de las entidades bancarias en las que se rechaza la supresión de las cláusulas suelo. Ocurre, como ya informamos, que hay varias cofradías que ya han logrado el objetivo, mediante negociaciones personalizadas. ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Unas sí y otras no? No se entendería. Está pasando.

El Baratillo
El cabildo general del jueves aprobó por unanimidad el hermanamiento nada menos que con la Esperanza de Triana. Es la cuarta carta de hermandad que suscribe la cofradía del Arenal, que estaba hermanada con la Real Maestranza, la Carretería y una corporación de Salamanca. ¿Veremos esta Semana Santa las respectivas representaciones de cortesía en uno y otro cortejo?

Trabas
No crean que es fácil para una cofradía tramitar una carta de hermandad con otra. La autoridad eclesiástica mira con lupa los procesos para reducir el chorreo de peticiones, sobre todo las que están poco justificadas.

Casualidades
Presentaba el candidato Piñero su candidatura en un hotel del centro con vistas a la Giralda, cuando el candidato Vélez estaba parado en la Campana en animada y prolongada tertulia con varios miembros de su equipo.

¿Y don Marcelino?
El cura Marcelino no tiene pared suficiente para colgar todos los cuadros que le han regalado en su despedida como párroco de San Vicente. Se le van a agotar los espiches y no le que va a quedar hueco debajo de una escalera para apilar los que se queden sin colgar. Pero don Marcelino tiene ahora otra preocupación en mente: el proceso electoral en San Gregorio. Sabe que su papel es el de moderar, procurar la paz, evitar cualquier gesto de favor hacia una u otra candidatura, y velar por unos comicios limpios u que no dejen heridas. Don Marcelino sabe que se le mira con lupa, entramos en días de fuertes suspicacias porque algunos parecen jugarse un sueldo vitalicio si son delegados de día (o de noche). Tal vez lo mejor sea que, en caso de conflicto, lo cojan poniendo espiches… Cuidado con el trompo en todo caso.

El lagarto de la Catedral: “Mi querido Fiscal, no te puedes hacer una idea de cómo está el cardenal. Don Carlos tiene más fuerza física que muchos con 30 años menos. El viernes presidió los cultos al Cristo de La Laguna, tomó el avión a Madrid, y de Madrid voló a Sevilla para estar con la Hermandad del Amor”

Un hueco en el cartel del festival macareno

El Fiscal | 9 de septiembre de 2018 a las 5:00

Manzanares

COMO todo lo que hace la Macarena, el festival taurino del 12 de octubre está dando que hablar. Eso es bueno, buenísimo, porque ya dijimos que la Fiesta es la que sale ganando con el impulso que recibe de la cofradía, que podrá seguir adelante con sus obras de caridad con el dinero recaudado. Cuántos recibos de luces y cuántas facturas de alquiler se pagan gracias a la asistencia social de la cofradía, cuántos quites son posibles gracias a la labor de esos macarenos que atienden en privado, estudian los expedientes y dan salida a las ayudas. Ellos dan su tiempo, la hermandad el dinero y la Virgen su esperanza. Pues mañana tenemos otra cita de cara a este festival. Mañana se presenta oficialmente en la plaza de toros, con el cartel incluido de Zenaida Pablo-Romero. ¿Qué mejor que esta pintora, hermana de la cofradía, hija de una gran hermano mayor, de una familia taurina por los cuatro costados, para hacer el cartel de este festival? El cartel anunciador de un cartel de relumbrón con nada menos que Pepe Luis Vázquez, Dávila Miura (actual consiliario de la junta de gobierno y nieto de hermano mayor) y Francisco Rivera Ordóñez como figuras que reaparecen. Y que cuenta con la participación del baratillero Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. A última hora se ha producido la feliz incorporación del novillero Manuel Vázquez Rodríguez-Toajas, de los Vázquez de San Bernardo, nieto de Manolo Vázquez, al que siempre recordaremos acompañando al Cristo de la Salud por la umbría calle San José, junto a su inseparable Remedín, ambos haciendo de cicerones de grandes personajes. La última vez metieron a Albert Boadella en la bulla delante del paso de Cristo hasta casi la misma puerta de San Nicolás, donde estaba la representación de la Candelaria, estandarte, cuatro varas y la jubilosa fatiga en los rostros por la gloriosa jornada vivida. Hay quien se pregunta con malicia por el perfil cofradiero de José María Manzanares. Es sabido que la malicia es prima hermana de la osadía e incluso de la pereza. Basta indagar un poquito para obtener hasta un testimonio gráfico de Manzanares en la Semana Santa de Sevilla, nada menos que junto a su padre vestido de nazareno de la Trinidad, instantes antes del comienzo de la estación de penitencia un Sábado Santo.

Al hermano mayor, don José Antonio Fernández Cabrero, hay que apuntarle desde el burladero de esta página que el cartel tiene pintora macarena y hasta oficiales de junta macarenos, pero que hay algún matador de toros de la cofradía que no está incluido. ¿Por qué no está Rafael Serna, hijo de pregonero, que tomó la alternativa hace un año en la misma plaza de la Real Maestranza? Serna fue el beduino que se bajó de la carroza del Gaspar del centenario para rezar ante la Esperanza. También fue el que lució un terno inspirado en la decoración de la iglesia del Salvador. ¿De verdad no hay tiempo, mi querido hermano mayor, de reforzar aún más el cartel con este joven macareno?

Deseando estamos de vivir este festival, como vivimos el que organizó la Esperanza de Triana en el Charco de la Pava, una tarde célebre donde Paco Ojeda resucitó el parón. Deseando estamos de ver la plaza llena y la cara de felicidad de Dávila Miura. Deseando estamos de que las arcas de la cofradía se llenen (¡Va por ti, Paco Cossío!) para que se puedan seguir haciendo quites, muchos quites providenciales, benditos quites, a quienes necesitan espantar el toro de la mala suerte, del infortunio, del tropiezo o de una larga y enconada trayectoria. Y deseando estamos de que haya una nueva incorporación, la de un torero macareno que bien merece la oportunidad y el honor, porque siempre lleva a gala su condición de matador y de devoto del Señor de la Sentencia y de la Virgen de la Esperanza en una sociedad donde se quiere acabar con la fiesta y se orilla a Dios. Haga un hueco en el cartel, hermano mayor. Serna tocó pelo ayer mismo en el festejo de Utrera, a las puertas de Sevilla, por cierto junto a Pablo Aguado, otro torero con sangre cofradiera. La Virgen se lo pagará. La Virgen se lo pagará.

La gran exposición de la Soledad

Semana Santa,Sabado Santo, Hermandad de La Soledad de San Lorenzo

La Hermandad de la Soledad de San Lorenzo está organizando una exposición que se titulará Soledad, 150 años de San Miguel a San Lorenzo. Con ella conmemorará el traslado de la Hermandad y de su titular desde la parroquia de San Miguel a la de San Lorenzo, hecho ocurrido en 1868. La exposición se celebrará en las salas bajas del Ayuntamiento de Sevilla, entre los días 5 al 19 de octubre del presente año. Será oficialmente inaugurada por el alcalde, Juan Espadas en la mañana del 4 de octubre. No se trata de una exposición cofradiera al uso, sólo con enseres de la cofradía, sino de un destacado evento en el que se van a exponer esculturas, pinturas, documentos y otros recuerdos de la desaparecida parroquia de San Miguel, así como importantes obras de arte de la parroquia de San Lorenzo. Todo ello junto a un completo testimonio de la propia historia de la Hermandad de la Soledad, así como la histórica Sacramental de San Lorenzo y la de Roca-Amador con las que se fusionó. Entre las piezas que se expondrán estarán las tallas de San Lorenzo, atribuida a Martínez Montañés, y la del arcángel San Miguel, espléndida obra de Francisco de Ribas (siglo XVII), cedido por la Archicofradía de Jesús Nazareno (El Silencio), que presidía el templo desaparecido. Habrá secciones dedicadas a la historia de la Soledad, la parroquia de San Lorenzo, la Capilla Sacramental (incluyendo la talla de la Inmaculada y el sagrario), el beato Marcelo Spínola, la parroquia de San Miguel, y el paso de la Soledad, que estará expuesto acompañado de un completo estudio sobre la evolución histórica y su realización y diseño. En la exposición, además de la Hermandad de la Soledad y la parroquia de San Lorenzo, colaboran la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, la Parroquia de la Magdalena, la Archicofradía de Jesús Nazareno, la Hermandad de la Santa Caridad, las Esclavas del Divino Corazón, la Fundación CEU San Pablo y otras entidades y particulares con la cesión de diversas piezas artísticas. Los comisarios son Ramón Cañizares, José Joaquín León, Álvaro Pastor y Manuel Rodríguez.

Luto por un rociero

El Fiscal | 15 de julio de 2018 a las 5:00

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OTROS con el potencial de Pepín Lirola (1930-2018) lo hubieran jugado todo a la casilla de ser un personaje de la ciudad. Empresario de éxito, fluidas relaciones sociales, vecino de una de las zonas más cotizadas del centro, cofrade, taurino con hondas amistades en la afición mexicana… Pero no. El caso es que se limitó a trabajar en la firma Vilima, la que varias generaciones de sevillanos tienen interiorizada con la misma fuerza que hoy tenemos El Corte Inglés, y a ser rociero de la Hermandad de Sevilla, cuando la corporación era eminentemente familiar. Fue hermano mayor un solo mandato (1971-73), lo que le bastó para dejar huella material e inmaterial. Creó un rito precioso: la jura del hermano mayor en la ermita el 12 de octubre. ¿Cuántos nuevos hermanos mayores juran su cargo ante la Patrona de Almonte? Pues el de Sevilla lo hace desde que Pepín instauró esa costumbre. Promovió la construcción de las viviendas de dos plantas en la casa de hermandad en la aldea. Entonces costaba un mundo tener un cuartito para pasar los días de estancia. Pepín construyó estancias dignas, amplias y con hermanos dispuestos a ocuparlas y pagar la renta. ¿Y la construcción de la capilla con campana de esa misma casa de hermandad antes de ser hermano mayor? Cuánto sabía de cómo fue posible aquella obra junto con Antonio Jurado, ¿verdad hermanos veteranos del Rocío de Sevilla?

Pepín Lirola es Vilima, es el Salvador, es un jinete con chaquetilla blanca y vara dorada en una Sevilla que tímidamente empezaba a tener color. Aquella Sevilla del Banco Hispano-Americano, el Ecovol emergente de su amigo Valentín Álvarez Vigil, el cine Fantasio, Infantes Florido de párroco del Salvador, los coches aparcados en la Plaza Nueva y los grandes años de Curro Romero, inolvidable la temporada del 71. Se marcha Pepín al camino con la niña Magdalena en su regazo en una ciudad distinta. Tiene cerca a su amigo Juan Rojas. Muchos compañeros del comercio acuden a despedir a la hermandad.

La hermandad del Rocío de Sevilla, que tanto ha crecido desde entonces, es hoy en buena parte la que aquellos rocieros impulsaron con su manera de ser y sus ganas de vivir la fe con una alegría limpia, júbilo de arenas, raya, salves y tamboril. Este Pepín no cultivó la notoriedad, no buscó los azulejos conmemorativos. No le hicieron falta segundos mandatos ni prórrogas. La ciudad de hoy es distinta, la devoción a la Virgen está intacta, aunque los tiempos se vuelvan, como escribió el poeta Aurelio. Los 12 de octubre que jura un nuevo hermano mayor en la aldea se rinde un homenaje a Pepín Lirola, el de Vilima, el de la chaquetilla blanca que promovió casas dignas para los peregrinos.

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Movimientos
Los sigue habiendo de todo tipo tras la crisis en el Consejo de Cofradías que ha provocado el cambio repentino en la presidencia. Hay gente que no quiere dejar el cargo tras las elecciones de otoño. Tengan en cuenta una cosa, nadie quiere abandonar un puesto para el que estaba, en principio, cuatro años. Pero todo se ha visto alterado en muy pocos días. Hay consejeros que tenían claro que seguirían con el presidente Piñero, pero si don Antonio no se decide, opta por convocar elecciones y encima parece que no se presenta, pues hay que ir con Paco Vélez, que por ahora es el único que ha dado el paso al frente. Por eso, estos días se aprecian muchos movimientos, algunos nervios y las previsibles cenas en las que los consejeros se expresan…

Las cenas…
El peligro de comer mucho por la noche es que después se duerme mal, se descansa poco, los cuerpos no se regeneran y, entonces, se dicen las mismas tonterías o más por la mañana que por la noche. Algunos siguen erre que erre mirando al pasado, cuando se quiera o no, el Consejo ha hecho las cosas en tiempo récord y con bastante elegancia. Hay que dejar de mirar tanto hacia atrás.

¿Otra candidatura?
Permítanme la comparación. Que Rajoy no vote en el congreso del PP no quiere decir que no tenga una opinión formada sobre Soraya o Pablo Casado. (Casado, por cierto, tiene todas las hechuras para llevar traje de servidor y farol de mano). A lo que íbamos: el deber de neutralidad de la autoridad no quiere decir que no tenga un criterio sobre quién debe ser el presidente… Y, sobre todo, quién no se quiere que lo sea. Hay que saber interpretar los silencios. Yalgunos gestos. La autoridad, ya lo dijimos, desea a toda costa que no haya elecciones. ¿Reconsiderará Piñero su decisión? La ventaja de la Iglesia es que dicta las normas y siempre, siempre, se reserva la dispensa.

Lo dicho
Si algunos consejeros claramente piñeristas se han pasado con Vélez no es por otra razón que porque quieren seguir en la institución. A ver: los chaqués hay que amortizarlos y al pregón hay que seguir yendo al patio de butacas. ¿O no? Y, además, hay mucha gente buena en ese equipo, que sabe de cofradías bastante. Además, si Piñero no sigue no hay bandos, luego no se están pasando de un bando a otro. Estos días me gustaría saber qué opinan ex presidentes como Manuel Román o Adolfo Arenas… Tendré que llamarlos por teléfono. A Adolfo a lo mejor me lo encuentro en un taxi… Sí, sí, sí.

El pertiguero
Primer golpe. Lo peor de ser un cofrade impertinente no es mandar mensajes impertinentes, sino reenviar las respuestas que se reciben a la persona equivocada. Eso es quedar como la chata. Segundo golpe. El debate de la hostelería. ¿A quién apoyan Las Lapas y Casablanca? ¿A Piñero, a Vélez o a una tercera vía? Tercer golpe. Alguien promueve el encuentro entre Piñero y Esquivias, pero no parece que de ahí salga una unión… Y ciriales arriba. “La bendición para formar una candidatura la tenemos, de eso no te quepa duda. Falta convencer al cabeza visible. Si Marcelino se empleara algo más… Queda tiempo, mucho tiempo”.

El lagarto de la Catedral: “Pues como sé que te gusta afinar en estos asuntos, te confirmo que ayer comenzaron los días de merecido descanso del arzobispo. Ha sido un curso intenso en la diócesis. Don Juan José estará en permanente contacto con el vicario general. ¿Su regreso? Para los días de la novena de la Virgen”

 

El paso al frente de Vélez en el Consejo de Cofradías

El Fiscal | 8 de julio de 2018 a las 6:00

Foto: Victoria Ramírez

VAmos a decir eso tan sevillano del yo ya lo avisé. Te lo dije. Te lo venía diciendo. Qué poquito me he equivocado. Lo escribimos el domingo: Paco Vélez miraba el VAR, la pantalla del ordenador, durante la asamblea del adiós de Sainz de la Maza. Vélez miraba el VAR porque lleva meses calculando la maniobra del pasado jueves: dar el paso al frente y proclamar su candidatura. Para unos lo hizo de forma valiente. Con determinación, que diría Iván Redondo, el asesor de imagen de Pedro Sánchez. Para otros lo hizo saltándose al hoy presidente, que tendría un derecho preferente. El propio Antonio Piñero, un jurista serio y un cofrade de prestigio, sabe que esa prelación no existe. Es cierto, y aquí lo hemos escrito muchas veces, que nos gustan que los hermanos mayores sean respetados y se les deje repetir un mandato. Pero también lo es que Piñero ha tenido en su mano ser presidente, al menos durante dos años, con todo el apoyo y la bendición de la autoridad eclesiástica. Y no ha querido porque estaba empeñado en no jugar el papel de Bourrellier. Pretendía obtener la legitimación en unas elecciones, que son las que ha convocado, pero se ha encontrado con el paso al frente del tesorero.

Vélez ha anunciado que se lía el capote y que hace el paseíllo. Solo o acompañado. Eso merece un respeto. Tiene escasos apoyos internos, pero los que votan no forman parte de la junta superior, sino 124 hermanos mayores. Tampoco vota Marcelino Manzano. Piñero, que siempre ha ganado las elecciones a las que se ha presentado con más de una lista, medita si formar o no una candidatura. En principio dijo que no, mostró su desagrado a ofrecer ese “espectáculo”, pero después no ha dejado de recibir muestras de apoyo. Cuenta con el aval del secretario López Bravo (al que Vélez le tiró los tejos para la vicepresidencia) y con casi todos los delegados de Penitencia. Ya se verá. Agosto da para mucho. Si no se decide, es muy probable que se forme una segunda candidatura liderada por alguien que ahora no está en la institución, e impulsada por muchos agentes (digámoslo así) especialmente interesados en un perfil distinto al del actual tesorero.

Vélez lleva muchos años en el Consejo. Conoce muy bien la institución. Ha trabajado con los presidentes Román, Arenas, Bourrellier y ahora deberá hacerlo con Piñero por unos meses. El Cecop lo tiene como interlocutor. Controla un presupuesto de casi cuatro millones, las subvenciones, las sillas, los palcos, etcétera. Tiene devotos y detractores porque acumula poder. Le deben favores tanto como no le perdonan algunos nones. Nunca se pueden ni se deben atender todas las peticiones de un mundillo cofradiero que habitualmente concibe el Consejo como organismo proveedor de prebendas.

En meses se sabrá si se le censura el no respetar el teórico orden de prelación, o si se le premia la veteranía en la institución.

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Los 50 años de ordenación de Gómez Guillén

Muy agradable fuer la velada que se vivió el martes con ocasión del homenaje tributado al canónigo Ángel Gómez Guillén, que ha cumplido los cincuenta años de ordenación sacerdotal. El cardenal Amigo telefoneó a don Ángel durante la cena. Se recordaron momentos muy especiales de la larga trayectoria como presbítero de quien fue el cura que guió a Don Carlos en sus primeras visitas a los pueblos de Sevilla en 1982. Ay, aquel coche amarillo en el que el nuevo arzobispo y él se recorrieron la provincia. Y, cómo no, se evocó su íntima vinculación al templo del Salvador, donde fue nazarenito de blanco de su Hermandad del Amor.

Movimientos
Andrés Martín, el ex turbo consejero de Glorias y hermano mayor de la Pastora de Santa Marina, apoyará la candidatura de Paco Vélez. Nadie debe dudarlo. Las consejeras Milagros de Ciudad y Miriam Olga de Frutos están con el tesorero, al igual que el consejero Ernesto Martín, de Sacramentales. José María Cuadro y Enrique Durán son los principales apoyos internos del presidente Piñero. El secretario López Bravo defendió en la junta superior del jueves que debía dejarse que Piñero fuera el único aspirante en las elecciones.

Oído en San Gregorio
“Te aseguro que Vélez ha llamado a antiguos halcones como Joaquín de la Peña, ha pulsado a mucha gente y sabe que encontrará muchas dificultades en el camino, pero ha dejado claro que tira para adelante pase lo que pase”.

El pertiguero
Primer golpe. La opción prudente. Reguera será el capataz general de la Redención. Asume, pues, el mando de la cuadrilla de la Virgen del Rocío. Segundo golpe. “No, Paco Vélez no tenía intención de eclipsar las primarias del PP, pero la cosa salió así”. Tercer golpe. “El dijo que como Piñero se quedara y eligiera un vicepresidente de perfil muy fuerte, se marcharía de tesorero. Lo dijo porque sabía que esa opción se estaba manejando con cierta fuerza”. Y ciriales arriba. “Por eso en cuanto olió que no Antonio se quedaba y que habría elecciones, se tiró al ruedo”.

El Lagarto de la Catedral: “Es muy extraño que la autoridad eclesiástica haya avalado la expulsión del hermano de Montesión que quería ser hermano mayor. Te diría, querido Fiscal, que resulta una torpeza a primera vista. Es una reacción tan contundente que me genera muchas dudas. Raro, todo muy raro”.

 

 

 

El VAR del Consejo

El Fiscal | 1 de julio de 2018 a las 6:00

REUNIÓN EN EL CONSEJO DE COFRADIAS

TODO el mundo pendiente del discurso del presidente en la noche del miércoles. Todo el mundo especulando con que Sainz de la Maza iba a reñir al personal, a ajustar cuentas o tal vez a echar alguna lágrima. Nada de nada. El presidente, que ya había entregado el viernes anterior su carta de dimisión a don Juan José, estuvo de lo más natural. Muchas gracias por todo y apúntenme qué se debe si es que se debe algo.

–No se debe nada, don Joaquín. Vaya usted en paz.

¿Pero ustedes no cayeron en la cuenta del gran detalle de esa última reunión de Penitencia del curso? A la mayoría se les pasó por alto. Sí, señor, nos referimos al tesorero Paco Vélez, que se pasó la noche ante el ordenador. Como lo ven. Toda la sesión mirando el VAR de San Gregorio. Dicen que estaba consultando las subvenciones, cuestiones de economía y número. Nanai de la china. Vélez estaba mirando las distintas opciones que salen de la jugada del presidente de dejarle las llaves del Consejo al vicario general: “Ahí las tiene usted, don Teodoro. La de abajo se resiste un poco, pero usted apriete que al final termina cediendo. Y entrar en el Consejo, lo que se dice entrar en la sede, usted acaba entrando. Otra cosa es cómo se encuentre el gallinero”. Pues eso. El tesorero estaba mirando la colocación de los consejeros en el momento exacto de la presentación de la dimisión. Vélez sabe quién está metido en el partido, quién está en fuera de juego y quién está calentando la banda. Se lo chiva el VAR, que no es el Casablanca de las patatas aliñás, sino el que se escribe con uve. ¡Qué astuto Vélez!

Ya lo vimos en Semana Santa. Día que había riesgo de lluvia, allí estaba Paco con su pedazo de gabardina. Día de cielos abiertos, no había gabardina. Algunos estamos convencidos de que San Pedro miraba primero si Paco se enfundaba o no el tabardo de lluvia para soltar o no el aguacero. Toda la sesión mirando la pantalla, con la moviola de San Gregorio: si Piñero sigue, si Piñero no sigue, si Marcelino está contento o con el ceño fruncido, si Piñero sigue con un vicepresidente fuerte que venga de fuera pero que no asuste a don Marcelino, si sigue con un vicepresidente que sea un consejero de los actuales y que le guste al cura, si se va pero convoca elecciones, si se va de pronto y que las convoque otro, etcétera. Yo quisiera tener el VAR de Paco Vélez, que te da las claves de todo en un santiamén. El VAR de Paco Vélez es la bola de cristal de la casa. La de años que lleva Paco Vélez en el Consejo y el trabajo que cuesta tener ese VAR que sólo él tiene. Veteranía se llama. Es el hombre que lo sabe todo: de quién es cada palco, cuántos palcos tiene cada uno, dónde se gasta cada euro de los casi cuatro millones que maneja la institución, quiénes son los pedigüeños de entradas del Pregón y de sillas, etcétera. ¿Ustedes saben lo que se ve en esa pantalla del gran Paco Vélez? Lo dicen los alemanes. Quien manda en un gobierno es el ministro de Hacienda. Quien manda en el Consejo es el tesorero. Y el actual va por los catorce años con asiento en la casa y tiene un VAR. Como para no pasarse la noche mirando la pantalla mientras los demás atendían las palabras del presidente saliente. Paco, déjenos usted echar una miradita, por favor.

La era Piñero
Comienza una nueva etapa en la institución de la calle San Gregorio. Antonio Piñero ya ejerce la presidencia, un cargo que como mínimo desempeñará tres meses aun cuando se decida a convocar elecciones. Piñero maneja en este momento todas las opciones. La autoridad eclesiástica quiere que siga al frente del Consejo, está bien visto en la planta alta del Palacio Arzobispal.

El Valle
Gonzalo Pérez de Ayala es el nuevo hermano mayor, lo que supone la apertura de un nuevo periodo en el gobierno de la hermandad en todos los sentidos. Votaron nada menos que 900 hermanos, una cifra insólita. La participación fue de casi el 60%. La victoria de Pérez de Ayala sobre Eduardo Bonet se produjo por solo siete votos de diferencia.

La Esperanza de Triana
El cabildo general trató el pasado jueves la negociación de la cláusula contenida en los préstamos hipotecarios contraídos por anteriores juntas de gobierno. Con tal motivo, la hermandad ha buscado el asesoramiento de un experto ajeno a la corporación, como es el abogado Joaquín Moeckel. El catedrático Alfonso de Julios, hermano mayor, pidió dispensa al Palacio Arzobispal para que compareciera Moeckel ante el cabildo de hermanos, unruego que fue complacido por escrito en un documento con sello dePalacio. Si la hermandad ganara el pleito, caso de que fuera necesario llegar ante el juez, la eliminación de la cláusula suelo supondría la devolución de los intereses indebidamete percibidos de alrededor de 900.000 euros. Si la hermandad perdiera el pleito en la instancia judicial que fuera, solamente estaría sujeta al pago de unas costas que en todo caso no serían excesivas. Ahora mismo, la negociación parece abierta sin que se haya optado, por el momento, por la vía judicial. Estaremos atentos.

Memorial Pepe Peregil
Mañana lunes se sabrá quién es el galardonado con la séptima edición del Memorial Pepe Peregil, premio con el que se homenajea a una personalidad de la ciudad y se tributa así un cariñoso homenaje al desaparecido tabernero, inolvidable en su estilo tanto en su oficio como a la hora de interpretar la saeta. La asociación cultural Amigos de Peregil mantiene viva la llama del recuerdo del cofrade de la Cena y el Museo. El premiado el pasado año fue nada menos que el cardenal Amigo, que recogió la distinción en la basílica del Gran Poder.

El pertiguero
Primer golpe. Hasta desde el Palacio de San Telmo se han hecho gestiones interesándose por la situación de la hermandad. Recuérdese la muy estrecha vinculación de las altas esferas con el arrabal de Triana. Segundo golpe. ¿Qué hermano mayor no aplaudió en la despedida final al presidente Sainz de la Maza en la asamblea del jueves? Dicen que hubo uno que se quedó con las manos juntas. La ovación, por cierto, fue iniciada por el hermano mayor del Santo Entierro. Tercer golpe. Todo apunta a que Los Panaderos afronta un cabildo electoral con dos candidaturas. Yciriales arriba. Todo cuadra. El Consejo de Cofradías ingresó casi 3,7 millones de euros. De esta cantidad, 2,1 millones se reparten entre las cofradías que pasan por la carrera oficial.

El Lagarto de la Catedral: “Querido Fiscal, Marcelino Manzano se ha merecido unas buenas vacaciones, ¿no crees?Lo que lleva pasado el hombre es menudo… Yel arzobispo supongo que se irá pronto a su tierra unos días, que también ha sido un curso duro y agitado con el final añadido de los cambios de destino”.